RAZONES FINANCIERAS
Las razones financieras son indicadores utilizados en el mundo de las finanzas para medir
o cuantificar la realidad económica y financiera de una empresa o unidad evaluada, y su
capacidad para asumir las diferentes obligaciones a que se haga cargo para poder
desarrollar su objeto social.
La información que genera la contabilidad y que se resume en los estados financieros,
debe ser interpretada y analizada para poder comprender el estado de la empresa al
momento de generar dicha información, y una forma de hacerlo es mediante una serie de
indicadores que permiten analizar las partes que componen la estructura financiera de la
empresa.
Las razones financieras permiten hacer comparativas entre los diferentes periodos
contables o económicos de la empresa para conocer cuál ha sido el comportamiento de
esta durante el tiempo y así poder hacer por ejemplo proyecciones a corto, mediano y
largo plazo, simplemente hacer evaluaciones sobre resultados pasados para tomar
correctivos si a ello hubiere lugar.
Índice
Clasificación de las razones financieras.
Razones de liquidez.
o Capital neto de trabajo.
o Índice de solvencia.
o Prueba ácida.
o Rotación de inventarios.
o Rotación de cartera.
o Rotación de cuentas por pagar.
Razones de endeudamiento.
o Razón de endeudamiento.
o Razón pasivo capital.
Razones de rentabilidad.
o Margen bruto de utilidad.
o Margen de utilidades operacionales.
o Margen neto de utilidades.
o Rotación de activos.
o Rendimiento de la inversión.
o Rendimiento del capital común.
o Utilidad por acción.
Razones de cobertura.
o Cobertura total del pasivo.
o Razón de cobertura total.
Clasificación de las razones financieras.
Las razones financieras se pueden clasificar en los siguientes grupos y cada grupo
pretende evaluar en elemento de la estructura financiera de la empresa:
1. Razones de liquidez
2. Razones de endeudamiento
3. Razones de rentabilidad
4. Razones de cobertura
Razones de liquidez.
Las razones de liquidez permiten identificar el grado o índice de liquidez con que cuenta le
empresa y para ello se utilizan los siguientes indicadores:
Capital neto de trabajo.
Se determina restando los activos corrientes al pasivo corriente. Se supone que en la
medida en que los pasivos corrientes sean menores a los activos corrientes la salud
financiera de la empresa para hacer frente a las obligaciones al corto plazo es mayor. Si
fuera necesario cubrir pasivos a corto plazo, la empresa debería tener los activos
corrientes necesarios para hacerlo.
Í
Indice de solvencia.
Se determina por el cociente resultante de dividir el activo corriente entre el pasivo
corriente (activo corriente/pasivo corriente). Entre más alto (mayor a 1) sea el resultado,
más solvente es la empresa, tiene mayor capacidad de hacer frente a sus obligaciones o
mejorar su capacidad operativa si fuere necesario.
Prueba ácida.
Es un índice de solvencia más exigente en la medida en que se excluyen los inventarios
del activo corriente. (Activo corriente – Inventarios)/pasivo corriente. Consulte: Prueba
acida.
Rotación de inventarios.
Indicador que mide cuánto tiempo le toma a la empresa rotar sus inventarios.
Recordemos que los inventarios son recursos que la empresa tiene inmovilizados y que
representan un costo de oportunidad. Consulte: Rotación de inventarios.
Rotación de cartera.
Es el mismo indicador conocido como rotación de cuentas por cobrar que busca identificar
el tiempo que le toma a la empresa convertir en efectivo las cuentas por cobrar que hacen
parte del activo corriente. Consulte: Rotación de cartera. Las cuentas por cobrar son más
recursos inmovilizados que están en poder de terceros y que representan algún costo de
oportunidad.
Rotación de cuentas por pagar.
Identifica el número de veces que en un periodo la empresa debe dedicar su efectivo en
pagar dichos pasivos (Compras anuales a crédito/Promedio de cuentas por pagar)
Razones de endeudamiento.
Las razones de endeudamiento permiten identificar el grado de endeudamiento que tiene
la empresa y su capacidad para asumir sus pasivos. Entre los indicadores que se utilizan
tenemos:
Razón de endeudamiento.
Mide la proporción de los activos que están financiados por terceros. Recordemos que los
activos de una empresa son financiados o bien por los socios o bien por terceros
(proveedores o acreedores). Se determina dividiendo el pasivo total entre el activo total.
Razón pasivo capital
.Mide la relación o proporción que hay entre los activos financiados por los socios y los
financiados por terceros y se determina dividiendo el pasivo a largo plazo entre el capital
contable.
Razones de rentabilidad.
Con estas razones se pretende medir el nivel o grado de rentabilidad que obtiene la
empresa ya sea con respecto a las ventas, con respecto al monto de los activos de la
empresa o respecto al capital aportado por los socios. Los indicadores más comunes son
los siguientes:
Margen bruto de utilidad.
Mide el porcentaje de utilidad logrado por la empresa después de haber cancelado las
mercancías o existencias: (Ventas – Costo de ventas)/Ventas.
Margen de utilidades operacionales.
Indica o mide el porcentaje de utilidad que se obtiene con cada venta y para ello se resta
además del costo de venta, los gastos financieros incurridos.
Margen neto de utilidades.
Al valor de las ventas se restan todos los gastos imputables operacionales incluyendo los
impuestos a que haya lugar.
Rotación de activos.
Mide la eficiencia de la empresa en la utilización de los activos. Los activo se utilizan para
generar ventas, ingresos y entre más altos sean estos, más eficiente es la gestión de los
activos. Este indicador se determina dividiendo las ventas totales entre activos totales.
Rendimiento de la inversión.
Determina la rentabilidad obtenida por los activos de la empresa y en lugar de tomar como
referencia las ventas totales, se toma como referencia la utilidad neta después de
impuestos (Utilidad neta después de impuestos/activos totales).
Rendimiento del capital común.
Mide la rentabilidad obtenida por el capital contable y se toma como referencia las
utilidades después de impuestos restando los dividendos preferentes. (Utilidades netas
después de impuestos - Dividendos preferentes/ Capital contable - Capital preferente).
Utilidad por acción.
Indica la rentabilidad que genera cada acción o cuota parte de la empresa. (Utilidad para
acciones ordinarias/número de acciones ordinarias).
Razones de cobertura.
Las razones de cobertura miden la capacidad de la empresa para cubrir sus obligaciones
o determinados cargos que pueden comprometer la salud financiera de la empresa. Entre
los indicadores a utilizar tenemos:
Cobertura total del pasivo.
Determina la capacidad que tiene la empresa para cubrir el costo financiero de sus
pasivos (intereses) y el abono del capital de sus deudas y se determina dividiendo la
utilidad antes de impuestos e intereses entre los intereses y abonos a capital del pasivo.
Razón de cobertura total.
Este indicador busca determinar la capacidad que tiene la empresa para cubrir con las
utilidades los cotos totales de sus pasivos y otros gastos como arrendamientos. Para ello
se divide la utilidad antes de intereses impuestos y otra erogación importante que se
quiera incluir entre los intereses, abonos a capital y el monto de la erogación sustraída del
dividendo, como por ejemplo el arrendamiento.
Liquidez
La liquidez se es la capacidad de un activo de convertirse en dinero gastable en el
corto plazo sin tener que arriesgar a vender ese activo a un precio más barato.
Cuando se dice que un mercado es líquido significa que en ese mercado se mueve
mucho dinero y por lo tanto será fácil intercambiar activos de ese mercado por
dinero.
El grado de liquidez es la velocidad con que un activo se puede vender o intercambiar por
otro [Link] más líquido es un activo más rápido lo podemos vender y menos
arriesgamos a perder al venderlo. El dinero en efectivo es el activo más líquido de todos,
ya que es fácilmente intercambiable por otros activos en cualquier momento.
Para una empresa o una persona, la liquidez es la capacidad para cumplir con sus
obligaciones en el corto plazo. La forma más eficaz de calcular el ratio de liquidez de
una empresa es dividir el activo corriente (recursos más líquidos de la empresa) entre el
pasivo corriente (deudas a corto plazo de la empresa). Si el resultado es mayor que uno,
significa que la entidad podrá hacer frente a sus deudas con la cantidad de dinero líquido
que tienen en ese momento; si el resultado es menos de uno, significa que la entidad no
tiene liquidez suficiente para hacer frente a esas deudas. El siguiente paso para una
empresa es analizar su solvencia, que es la liquidez a largo palzo.
Cuando hablamos de liquidez de mercado nos referimos a la capacidad de ese
mercado de intercambiar dinero por sus activos. Los mercados de valores son
mercados muy líquidos, cuánto más volumen de negociación hay sobre una acción más
liquido es, ya que más fácil y rápidamente podremos venderla.
La liquidez es una de las características de los activos financieros, junto con la
rentabilidad y el riesgo, con los que mantiene una estrecha relación.
Uno de los sectores más ilíquidos es el de los bienes inmuebles. Ya que vender una casa
por ejemplo, lleva bastante tiempo y es más difícil encontrar un comprador. Si los precios
siempre fueran estables, sería algo más líquido, ya que si quisiéramos vender nuestra
casa, podríamos asegurar que podemos vender a ese precio casi seguro fácilmente.
Ejemplo de liquidez
Supongamos que queremos comprar una lavadora y su coste es de 500 euros. Lo más
rápido para comprarla es si tenemos 500 euros en efectivo, ya que en la tienda el dinero
en efectivo lo aceptarán siempre. Lo siguiente sería con las cuentas a la vista, es decir,
con tarjeta; en la mayoría de tiendas aceptarán nuestra tarjeta, por lo tanto es un activo
muy líquido. Si en cambio, no tuviéramos dinero en efectivo ni en la cuenta, pero
tuviéramos unas acciones en bolsa, deberíamos ir al mercado, venderlas y luego ir a la
tienda a comprar la lavadora.
Por lo tanto, aunque es un mercado bastante líquido, es menos líquido que el efectivo o
los depósitos. Si no tuviéramos, dinero en efectivo ni ningún otro tipo de activo
financiero y aún así quisiéramos comprar la lavadora, tendríamos que vender un
inmovilizado (un vehículo por ejemplo) y tardaríamos mucho más tiempo en venderlo a
buen precio y por lo tanto, es un activo menos líquido.
La liquidez financiera de una empresa es la capacidad que tiene una entidad para
obtener dinero en efectivo y así hacer frente a sus obligaciones a corto plazo. En otras
palabras, es la facilidad con la que un activo puede convertirse en dinero en
efectivo.
Hay que recordar que en términos económicos, la liquidez representa la cualidad de los
activos para ser convertidos en dinero efectivo de forma inmediata sin pérdida significativa
de su valor. De tal manera que cuanto más fácil es convertir un activo en dinero se dice
que es más líquido.
Vale la pena añadir que pueden encontrarse diferentes tipologías de activos. Los
principales son el activo corriente o activo circulante, los que pueden venderse siempre y
cuando no generen un costo negativo.
En cuanto al valor de liquidez de un activo, dependerá de la expectativa que tenga su
propietario sobre el valor que posea este en el mercado. Los seguros de automóviles o de
vida, los fondos fiduciarios o el oro no pueden ser activos líquidos, ya que conlleva mucho
tiempo para conseguir que un comprador pague el valor justo del mercado de estos
activos. Asimismo, la conversión en activos líquidos conlleva tiempo y no se realiza de
forma inmediata.
Por su puesto, el activo más líquido es el dinero en efectivo, pero también lo son por
ejemplo, bonos de ahorro y certificados de depósito; inversiones materiales –por ejemplo,
artículos de colección- y los bienes raíces.
No confundir con otros términos similares
No hay que confundir la liquidez financiera con la solvencia de una empresa, que es la
capacidad de un negocio para generar fondos con los que hacer frente a sus obligaciones
de pago en las condiciones y plazos pactados con terceros.
Tampoco con el de rentabilidad, que es entendida como la medida comparativa del nivel
de beneficio alcanzado y los recursos utilizados para ello, Beneficio / Activo
Total, Rentabilidad sobre Activos o por sus siglas "Return on Assets" (ROA). Es la
rentabilidad económica de la empresa.
En contraparte, la liquidez en la empresa requiere una atención especial en las épocas en
las que el crédito bancario es escaso, de acuerdo con expertos de BBVA. El análisis
financiero proporciona fórmulas sencillas para medir el grado de liquidez de la empresa,
que siempre habrá de guardar una estrecha relación con su cifra de deudas a corto plazo.
La Liquidez
El concepto de liquidez significa la capacidad que tiene un activo de ser convertido en
dinero efectivo al final de un período de tiempo. Los dineros que una empresa consigue,
se convierten inmediatamente en activos y para que estos activos vuelvan a ser dinero en
efectivo, se necesitan algunas operaciones adicionales (a menos que se encuentren
depositados como Caja y Bancos).
Por ello, la consideración de la liquidez, debe tener en cuenta tres variables
fundamentales:
El tiempo que debe transcurrir para que el activo se encuentre disponible en dinero en
efectivo.
La calidad de los activos que se van a convertir en dinero en efectivo.
El valor que se vaya a recuperar como dinero en efectivo.
RAZON CORRIENTE
La razón corriente, también conocida como razón circulante tiene como objetivo
determinar la capacidad financieras de la empresa para hacer frente a sus obligaciones a
corto plazo.
Expresa la relación entre activos corrientes y pasivos corrientes, e indica cuantos pesos
pose la empresa en los activos corriente por cada peso de los pasivos corrientes.
Formula para calcular la razón corriente:
Razón corriente= Activo circulante / pasivo circulante
Supongamos un activo corriente de 8.000 y un pasivo corriente de 5.000.
Razón corriente= 8.000 / 5.000 = 1.6 numero de veces
De donde se interpreta que, por cada peso que tengo de deuda, tengo para 1.6 para
hacerle frente a mis obligaciones de corto plazo.
No es correcto pensar que entre mayor sea esta relación, es decir entre más veces
superen los activos corriente a los pasivos corriente, se presenta una mejor posición
financiera, ya que tal situación puede indicar una mala gestión del disponible.
De otra parte una razón corriente baja puede obedecer a una eficiente gestión del
efectivo, tal es el caso de empresas que trabajan sobre pedidos, reciben anticipos de sus
cliente, mantienen bajos niveles de inventario y venden de contado.
Este indicador por su naturaleza estática, mide la capacidad presente de la empresa para
atender las obligaciones, Por tanto la capacidad que se tiene para atender obligaciones
futuras dependerá de la calidad y naturaleza de los activos y pasivos corrientes, su
interpretación debe realizarse conjuntamente con otros indicadores, tales como los
índices de rotación y prueba ácida.
Cuando se interpreta la razón corriente es necesario tener en cuenta una serie de
factores:
Las cuentas que conforman el activo corriente, son cuentas de frecuente movimiento, por
tanto su saldo no permanece contante,
De forma deliberada los estados financieros pueden tener cifras que se requieren para
algún propósito especial.
Nada asegura que los activos corrientes realmente sean productivos o líquidos, pude
tratarse de deudas de difícil cobro o inventarios obsoletos.
Por lo general, el resultado de la razón circulante debe estar entre los valores 1 y 2 para
considerarse aceptable. Un valor menor a 1 indica la empresa no puede hacer frente a
sus obligaciones a corto plazo, por el contrario un índice mayor a 2 implica que se
mantienen altos valores de efectivo o equivalentes a efectivos, activos que se afectan por
la inflación y por tanto pierden poder adquisitivo.
Suele tomarse como parámetros de medición, una relación 2:1, es decir poseer activos
corrientes que dupliquen las obligaciones de corto plazo, es ideal; sin embargo, pueden
existir situaciones en las cuales hayan niveles mínimos de inventarios y óptima rotación
de cuentas por cobrar, con lo cuál habrá liquidez suficiente para atender los pasivos
corrientes, aunque el indicador no parezca ser el mejor.
Es necesario darle mayor importancia al contenido de las cuentas que se están
relacionando, que al resultado matemático que se obtiene en la operación. Para una
interpretación correcta de estos índices, se hace necesario estudiar de manera específica
la composición y realidad de cada una de las cuentas que conforman estos índices, por
tanto es fundamental tener en cuenta la disponibilidad del activo y la exigibilidad del
pasivo.
Mide la capacidad del negocio para pagar sus obligaciones, en el corto plazo, es decir la
capacidad que tiene el Activo Corriente para solventar requerimientos de sus acreedores.
Formula = Activo corriente / Pasivo corriente
COMENTARIOS:
Esta razón es una buena medida de la capacidad de pago del negocio. Entre más
líquido sea el activo corriente más significativo es un resultado.
Para su análisis debe tenerse en cuenta la calidad y el carácter de los activos y
pasivos corrientes, en términos de su posibilidad de conversión en dinero y la exigibilidad
según la fecha de vencimiento de las obligaciones corrientes.
Un índice alto indica rotación lenta del capital de trabajo y acumulación de
recursos ociosos, lo cual puede afectar la rentabilidad del negocio.
Cuando se dispone de información sobre Índices de empresas que pertenecen
al giro del negocio de la empresa que se está analizando, será necesario realizar una
comparación con el promedio de las mismas.
Se dice que una razón corriente ideal puede ser de 1.5 a 2.5 veces; o sea que por
cada dólar que se debe en el corto plazo se tiene 1,50 o 2,50 dólares como respaldo.
Un comportamiento favorable de este índice, debe mostrar una tendencia
creciente, hasta ubicarse en el rango estándar de 1.5 a 2.5.
PRUEBA ACIDA
La prueba ácida, prueba de ácido o liquidez seca, es uno de los indicadores de
liquidez frecuentemente usados como indicador de la capacidad de la empresa para
cancelar sus obligaciones corrientes, sin contar con la venta de sus existencias, es decir,
básicamente con los saldos de efectivo, sus cuentas por cobrar, sus inversiones
temporales y algún otro activo de fácil liquidación, sin tocar los inventarios.1 Es un
indicador más riguroso que la razón corriente. Para el caso de las empresas de servicios,
donde los inventarios son reducidos, los valores numéricos de la prueba ácida y de
la razón corriente son prácticamente iguales.
La prueba ácida (Pa) se determina por la expresión:
Rc = (Activo Corriente - Inventario) / Pasivo Corriente
La prueba ácida o razón rápida es un ratio financiero de liquidez usado para indicar si una
empresa tiene suficientes activos líquidos a corto plazo para cubrir sus pasivos a corto
plazo. La prueba ácida es parte de los ratios o coeficientes de liquidez. También conocida
como la razón rápida, este indicador es mucho mas conservador que la razón corriente ya
que no toma en cuenta para su cálculo los activos que son líquidos como el inventario.
Existen dos formulas comúnmente usadas para calcularlo:
Prueba ácida = (Efectivo + Valores Negociables + Cuentas por cobrar) / Pasivo Corriente
Prueba ácida = (Activo corriente – Inventario) / Pasivo Corriente
Para demostrar el ejemplo supongamos que tenemos el siguiente extracto del balance
general de una empresa:
Si tomamos el dinero en efectivo junto con las cuentas por cobrar y el resto de los activos
corrientes y le restamos el inventario tenemos el primer componente de la formula. Al
sumar el pasivo corriente y aplicar la formula tenemos que:
Prueba Ácida = ($100 mil + $25 mil + $75 mil)/($140 mil) = 1.43
Este numero significa que por cada dolar de pasivo corriente la empresa cuenta con 1.43
dolares de activos muy líquidos para cubrir sus obligaciones a corto plazo.
¿Por qué la Prueba ácida es importante?
Para cualquier empresa es de suma importancia poder hacer frente a sus obligaciones
financieras con sus proveedores e instituciones bancarias ademas de contar con el
efectivo necesario para cumplir con sus operaciones diarias. Cuanto mas alto sea la
prueba ácida, mayor sera la capacidad de una empresa para cubrir sus obligaciones en el
corto plazo. Una de las reglas básicas en el mundo financiero es que la prueba ácida de
una compañía que sea superior a 1 significa que esta tiene la capacidad de cumplir con
sus deudas a corto plazo. Los bancos generalmente revisan la prueba ácida antes de
ofrecer cualquier préstamo a una empresa.
Cuando la prueba ácida arroja un numero bajo, generalmente significa que los niveles de
deuda de la compañía son muy elevados en relación a sus niveles de activos corrientes, o
en otras palabras el nivel de apalancamiento de la empresa es muy alto. Esto también
puede sugerir que la empresa esta teniendo dificultades para cobrar sus cuentas por
cobrar o no esta teniendo los niveles de ventas esperados. Por el contrario, una razón alta
en la prueba ácida puede indicar que la compañía esta teniendo buenos niveles de venta
y esta poniendo convertir sus cuentas por cobrar en efectivo de una manera eficiente.
Como cualquier medida, la prueba ácida no es perfecta y tiene ciertos inconvenientes en
su uso. Por un lado no da ningún tipo de información sobre el flujo de caja de la compañía
que al final es lo que determina la capacidad de pago de los pasivos de una compañía. La
prueba ácida también asume que las cuentas por cobrar pueden ser convertidas en
efectivo de manera inmediata lo cual no necesariamente es cierto para muchas empresas.
Por ultimo, la formula de la prueba ácida asume que la compañía podría de todos sus
activos líquidos para hacer frente a su deuda a corto plazo lo cual significaría que la
empresa se queda sin capital de trabajo para operar, esto no es una opción realista.
Cuando se quieren comparar razones rápidas de diferentes empresas, es necesario
entender que las variaciones en los términos de crédito de las cuentas por cobrar, las
condiciones con las que se compraron los activos y los términos de los prestamos pueden
afectar la comparación entre una y otra. Ya que las necesidades de capital varían de una
industria a otra, es importante que a la hora de comprar empresas estas sean de la misma
industria y tengan relación.
ROTACIÓN DE ACTIVOS
La rotación de activos es uno de los indicadores financieros que le dicen a la empresa que
tan eficiente está siendo con la administración y gestión de sus activos.
Consulte: Razones financieras.
No está demás conocer el nivel de rotación de los activos, puesto que de su nivel se
pueden identificar falencias e implementar mejoras conducentes a maximizar la utilización
de los recursos de la empresa.
La rotación de activos se da en días, es decir que la rotación de los activos está diciendo
cada cuántos días los activos de la empresa se están convirtiendo en efectivo.
Fórmula para calcular la rotación de activos.
La fórmula es la siguiente:
Ventas/Activos = Veces
Ejemplo
Supongamos los siguientes valores:
Ventas en el 2016: 100.000.000
Activos en el 2016: 20.000.000
100.000.000/20.000.000 = 5
Quiere decir que en un año los activos rotan 5 veces, lo que podemos traducir a días
dividiendo 360 entre 5 y tendremos que los activos rotan cada 72 días.
Este mismo procedimiento se puede realizar para determinar la rotación de los activos
fijos y de los activos corrientes, algo que es recomendable por cuanto el activo total da un
resultado muy generalista que resulta poco útil, siendo necesario desglosar cada partida
como por ejemplo inventarios y cartera, dos de los elementos más sensibles del activo.
Consulte:
Rotación de inventarios.
Rotación de cartera.
Es importante separar el análisis de los activos corrientes, principalmente, debido a que
por su naturaleza son activos que deben tener una mayor rotación, puesto que son
activos que precisamente están dedicados para la venta, lo que obliga a busca la máxima
rotación posible.
La prueba ácida es uno de los indicadores financieros utilizados para medir la liquidez de
una empresa, para medir su capacidad de pago, y para hacer el respectivo análisis
financiero.
Uno de los elementos más importantes y quizás contradictorios de la estructura financiera
de la empresa es la disponibilidad de recursos para cubrir los pasivos a corto plazo.
Se considera de gran importancia que la empresa disponga de los recursos necesarios en
el supuesto que los acreedores exijan los pasivos de un momento a otro.
Por lo tanto, la empresa debe garantizar que en una eventualidad así, se disponga de los
recursos sin tener que recurrir a financiamiento adicional, precisamente para cubrir un
pasivo.
Para determinar la disponibilidad de recursos que posee la empresa para cubrir los
pasivos a corto plazo, se recurre a la prueba ácida, la cual determina la capacidad de
pago de la empresa sin la necesidad de realizar sus inventarios o sus activos fijos.
La disponibilidad de efectivo o bienes y derechos fácilmente convertibles en efectivo de la
empresa está representada por el efectivo, las inversiones a corto plazo, la cartera y los
inventarios.
La prueba ácida excluye los inventarios, por lo que solo se tiene en cuenta la cartera, el
efectivo y algunas inversiones.
La razón por la que se excluyen los inventarios, es porque se supone que la empresa no
debe estar supeditada a la venta de sus inventarios para poder pagar sus deudas.
Esto es especialmente importante en aquellas empresas en la que sus inventarios no son
de fácil realización o en empresas en decaimiento comercial, que por su situación no
pueden garantizar una oportuna venta, por lo que tampoco podrán garantizar un oportuno
pago de sus deudas si están “garantizadas” con inventarios.
Fórmula para calcular la prueba ácida
PA = (Activo corriente – Inventarios)/Pasivo corriente
Supongamos un activo corriente de 10.000, unos inventarios de 6.000 y un pasivo
corriente de 5.000.
Tendríamos entonces:
(10.000-6.000)/5.000 = 0.8
Quiere decir esto que por cada peso que debe la empresa, dispone de 80 centavos para
pagarlo, es decir que no estaría en condiciones de pagar la totalidad de sus pasivos a
corto plazo sin vender sus mercancías.
Se supone que el resultado ideal sería la relación 1:1, un peso que se debe y un peso que
se tiene para pagar, esto garantizaría el pago de la deuda a corto plazo y llenaría de
confianza a cualquier acreedor.
No quiere decir esto que si la relación es inferior a 1, sea un resultado negativo, puesto
que existen muchas variables más que inciden en la capacidad de pago real.
Cada empresa y cada sector económico se comportan de forma diferente y pueden
sortear de forma más o menos eficientes situaciones de exigencia de liquidez.
La contradicción del índice de liquidez
Se espera que entre mayor sea el índice de liquidez, mayor sea la solidez y capacidad de
pago de la empresa, pero sucede que para que la empresa tenga una buena liquidez
debe disponer de un activo corriente elevado, lo cual puede no ser lo mas conveniente.
En el caso de la prueba ácida, esta se basa en la existencia de suficientes recursos en
efectivo, inversiones temporales y cartera, pero sabemos que estos recursos no generan
rentabilidad para la empresa.
Tener plata en efectivo, o tener recursos en una cuenta bancaria, que en lugar de pagar
rendimientos lo que hace es pagar cuotas de manejos y demás conceptos que al final
hacen que los escasos rendimientos reconocidos sean absorbidos por dichos costos,
implica tener una rentabilidad nula.
Igual sucede con la cartera. La cartera es un rubro que por lo general no genera
rentabilidad alguna. Las mercancías se entregan a los clientes a crédito sin cobrarles una
financiación en la mayoría de los casos, por tanto entre mayor sea la cartera, mayor serán
los recursos inmovilizados que no contribuyen a generar renta, de ahí la gran importancia
de realizar una buena gestión de cartera.
Implica entonces que una alta liquidez es sinónimo a la vez de recursos inmovilizados, no
rentabilizados, lo cual es apenas lógico, puesto que la liquidez en el contexto aquí tratado,
no es otra cosa que tener plata guardada para pagar unos pasivos, plata que no se podrá
invertir en activos productivos, por esperar un supuesto [que los acreedores cobren] que
tal vez nunca suceda.
Puede ser mucho mas rentable tener poca liquidez, pero en cambio invertir los recursos
en activos productivos que generen la suficiente rentabilidad que permitan un mayor
dinamismo en la empresa, lo que al final de cuentas es lo que fortalece las finanzas de la
empresa.
La alternativa no es tener plata debajo del colchón para cubrir eventualidades; la
alternativa es invertir los recursos de la empresa en activos que generen la mayor
rentabilidad posible.
Lo anterior no puede claro está, afectar el capital de trabajo necesario para operar la
empresa, el cual si debe garantizarse. Sin capital de trabajo el funcionamiento de la
empresa se puede ver comprometido.
La rotación de activos es un ratio financiero que mide el grado de eficiencia de una
empresa en el uso de sus activos para generar ingresos por ventas.1
Las empresas con bajos márgenes de beneficio suelen tener un elevado grado de
rotación, mientras que aquellas con márgenes altos lo tienen bajo. Las empresas del
comercio minorista tienden a tener ratios de rotación muy elevados por motivo de la fuerte
competencia en precios.
"Ventas" es el valor de las "ventas netas".
"Activo total neto medio" es el promedio del valor de los activos totales del balance de
la empresa entre comienzo y el final del período fiscal.
en términos generales muestra las veces en que el activo es capaz de generar ventas.
Rotación de cartera (C x C)
La rotación de cartera es un indicador financiero que determina el tiempo en que las
cuentas por cobrar toman en convertirse en efectivo, o en otras palabras, es el tiempo que
la empresa toma en cobrar la cartera a sus clientes.
La rotación de cartera nos permite identificar cuánto tiempo nos tomar recuperar las
ventas a crédito que hemos realizado, un dato importante, por cuanto estamos
financiando a nuestros clientes y eso tiene un costo financiero.
Cálculo de la rotación de cartera
Para el cálculo de la rotación de cartera se toma el valor de las ventas a crédito en un
periodo determinado y se divide por el promedio de las cuentas por cobrar en el mismo
periodo:
Ventas a crédito/Promedio cuentas por cobrar
Las ventas a crédito son la sumatoria de todas las ventas a crédito que se hicieron en un
periodo o ejercicio. El promedio de cuentas por cobrar se determina por lo general
sumando los saldos al inicio del periodo y el saldo al finalizar el periodo y luego dividiendo
por dos.
Supongamos una empresa X que en el 2016 realizó ventas a crédito por 30.000.000.
Al iniciar el 2016 tenía un saldo en cartera de 1.000.000 y al finalizar el 2016 su saldo en
cartera era de 2.000.000.
Luego su rotación de cartera es:
30.000.000/((1.000.000+2.000.000/)2) = 30.000.000/1.5000 = 20
Quiere decir esto que la rotación de cartera para esta empresa es de 20
Luego, si dividimos 360 en 20 tendremos que la empresa rota su cartera cada 18 días
(360/20 = 18)
La empresa tarda 18 días en recuperar su cartera, lo cual se puede interpretar como
eficiente el manejo que le están dando a su cartera.
Importancia de un manejo eficiente de la cartera
La cartera es una de las variables más importantes que tiene una empresa para
administrar su capital de trabajo. De la eficiencia como administre la cartera, el capital de
trabajo y la liquidez de la empresa mejoran o empeoran.
Las ventas a crédito implica que la empresa inmovilice una importante parte de sus
recursos, pues está financiando con sus recursos a los clientes, y en muchas ocasiones la
empresa no cobra intereses a sus clientes por el hecho de venderles a crédito, por lo que
vender a crédito es una inversión de recursos con cero rentabilidad.
La gestión de cartera debe ser una política de primero orden en la empresa. De la
eficiencia con que se administre depende el aprovechamiento de los recursos de la
empresa.
La rotación de cartera debe ser más acelerada que la rotación de cuentas por pagar, o al
menos igual. No se puede considerar que mientras a los clientes se les da créditos a 30
días, los proveedores sólo den crédito a 15 días; de suceder así, se estaría en una
desventaja financiera puesto que mientras la empresa financia a sus clientes, debe pagar
de contado o a muy corto plazo a sus proveedores.
El hecho de tener recursos acumulados en cartera, implica que la empresa para poder
operar o pagar su proveedores debe recurrir a financiación externa que trae consigo una
alto costo financiero, razón por la cual la gestión de la cartera debe ser coherente con la
gestión de las cuentas por cobrar, o la política de clientes debe ser más favorable o
cuanto menos igual que la política de proveedores.
Rotación de inventarios
La rotación de Inventarios es el indicador que permite saber el número de veces en que el
inventario es realizado en un periodo determinado.
La rotación de inventarios permite identificar cuántas veces el inventario se convierte en
dinero o en cuentas por cobrar (se ha vendido). Con ello determinamos la eficiencia en el
uso del capital de trabajo de la empresa.
Formula para calcular la rotación de inventarios
La rotación de inventarios se determina dividiendo el costo de las mercancías vendidas en
el periodo entre el promedio de inventarios durante el periodo:
(Coste mercancías vendidas/Promedio inventarios) = N veces.
Ejemplo de rotación de inventarios
Supongamos un costo de mercancías en el año 2016 de $60.000.000 y un promedio de
inventarios en el 2016 de $10.000.000, entonces
60.000.000/10.000.000 = 6.
Esto quiere decir que la rotación del inventario durante el 2016 fue de 6 veces, o dicho de
otra forma: los inventarios se vendieron o rotaron cada dos meses (12/6). Las mercancías
permanecieron 2 meses en el almacén antes de ser vendidas.
El costo de las mercancías es el mismo costo de venta, que corresponde al costo de las
mercancías que se vendieron en el periodo en análisis, y que en el plan único de cuentas
para comerciantes Colombiano corresponde a la cuenta 6135.
Para determinar el promedio de inventarios, se suman los saldos de cada mes y se divide
por el número de meses, que si estamos hablando de un año será 12.
Otra forma no tan exacta de determinar el inventario promedio, es sumar el saldo inicial
con el saldo final y dividirlo por 2.
Importancia financiera del nivel de rotación
La rotación de inventarios determina el tiempo que tarda en realizarse el inventario, es
decir, en venderse. Entre más alta sea la rotación significa que el las mercancías
permanecen menos tiempo en el almacén, lo que es consecuencia de una buena
administración y gestión de los inventarios.
Entre menor sea el tiempo de estancia de las mercancías en bodega, menor será el
Capital de trabajo invertido en los inventarios. Una empresa que venda sus inventarios en
un mes, requerirá más recursos que una empresa que venda sus inventarios en una
semana.
Recordemos que cualquier recurso inmovilizado que tenga la empresa sin necesidad, es
un costo adicional para la empresa (Consullte: Capacidad ociosa). Y tener inventarios que
no rotan, que casi no se venden, es un factor negativo para las finanzas de la empresa.
No es rentable mantener un producto en bodega durante un mes o más por el costo de
oportunidad que ello representa.
La rotación de inventarios será mas adecuada entre mas se aleje de 1. Una rotación de
360 significa que los inventarios se venden diariamente, lo cual debe ser un objetivo de
toda empresa. Lo ideal sería lograr lo que se conoce como inventarios cero, donde en
bodega sólo se tenga lo necesario para cubrir los pedidos de los clientes y de esa forma
no tener recursos ociosos representados en inventarios que no rotan o que lo hacen muy
lentamente (Consulte: Producción justo a tiempo).
Las políticas de inventarios de la empresa deben conducir a conseguir una alta rotación
de inventarios, para así lograr maximizar la utilización de los recursos disponibles.
Rotación de Cuentas por Pagar
El índice de rotación de cuentas por pagar o accounts payable turnover
ratio en inglés, es usada para medir la liquidez en el corto plazo que se
utiliza para medir la velocidad en que una entidad paga a sus proveedores.
Las cuentas por pagar se pueden encontrar en el balance general en la
sección de pasivos. Usualmente son pasivos a corto plazo ya que se deben
pagar en un plazo menor a 12 meses.
La fórmula para calcularla la rotación es la siguiente:
Rotación de Cuentas por Pagar = Compras de Crédito Netas / Cuentas por
Pagar Promedio
Supongamos que una empresa compra $1 millón en partes para fabricar
componentes de computadoras durante el año. De esa compra medio $500
mil fueron a crédito y el resto al contado, esto significa que la empresa
tiene medio millón en cuentas por pagar. La empresa lleva en promedio
$50 mil dólares en su balance de cuentas por pagar.
Usando la formula junto con la información anterior podemos calcular la
rotación de cuentas por pagar.
Relación de cuentas por pagar de rotación = $ 500,000 / 50,000 $ = 10
El resultado indica que la empresa rota sus cuentas por cobrar 10 veces al
año o al dividir 365 días entre la relación podemos ver que le toma
aproximadamente 36 días en promedio en rotarla.
¿Por qué la Rotación de Cuentas por Pagar es
importante?
La rotación de cuentas por pagar es un indicador de que tan bien una
compañía paga sus facturas pendiente. Si este indice es demasiado bajo,
puede significar que el negocio esta teniendo problemas para pagar sus
cuentas o que tiene plazos de crédito muy atractivos. Por el otro lado, si
esta relación es muy alta, la compañía puede estar pagando sus cuentas
demasiado rápido y no estar aprovechando completamente los términos de
crédito ofrecido por los proveedores. Esto puede impactar de una manera
importante su flujo de caja.
Cuando se analiza esta relación, es fundamental hacerlo dentro de
empresas en la misma industria. Diferentes industrias tienen diferentes
modelos de operación y estándares sobre el volumen de negocio y los
términos de pago. Lo que en una industria puede parecer como un indice
bajo en otra puede parecer alto. Por eso es importante que los inversores y
otras partes interesadas entiendan bien la industria donde opera la
compañía así como los estados financieros antes de tomar cualquier
decisión.