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Factores de Riesgo Cardiovascular en Ecuador

La tesis doctoral de Patricia Eugenia Mogrovejo Jaramillo se centra en la determinación de factores de riesgo cardiovascular y comportamientos relacionados con la actividad física y el consumo de frutas y verduras en trabajadores de una empresa privada ecuatoriana en 2006. Se establece que la difusión de esta tesis está autorizada solo para usos privados en investigación y docencia, prohibiendo su reproducción con fines de lucro. La investigación es dirigida por los doctores Guillermo Rodríguez Navarrete y Federico Fernández Díez en la Universidad Politécnica de Cataluña.

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Factores de Riesgo Cardiovascular en Ecuador

La tesis doctoral de Patricia Eugenia Mogrovejo Jaramillo se centra en la determinación de factores de riesgo cardiovascular y comportamientos relacionados con la actividad física y el consumo de frutas y verduras en trabajadores de una empresa privada ecuatoriana en 2006. Se establece que la difusión de esta tesis está autorizada solo para usos privados en investigación y docencia, prohibiendo su reproducción con fines de lucro. La investigación es dirigida por los doctores Guillermo Rodríguez Navarrete y Federico Fernández Díez en la Universidad Politécnica de Cataluña.

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UNIVERSIDAD POLITECNICA DE CATALUÑA
Doctorado en Ingenieria de Proyectos, Medio Ambiente,
Seguridad, Calidad y Comunicación

Determinación de los factores de riesgo cardiovascular


y comportamientos para la práctica de actividad física y
el consumo de frutas y verduras en trabajadores de
una empresa privada Ecuatoriana en el 2006

Tesis Doctoral

Patricia Eugenia Mogrovejo Jaramillo MD, MSc.


Quito – Ecuador

2015
Determinación de los factores de riesgo cardiovascular y
comportamientos para la práctica de actividad física y el consumo de
frutas y verduras en trabajadores de una empresa privada Ecuatoriana en
el 2006

Memoria que presenta la Doctora Patricia Eugenia Mogrovejo Jaramillo


para aspirar al grado de Doctora en Ingeniería de Proyectos, Medio Ambiente,
Seguridad, Calidad y Comunicación

Esta Tesis Doctoral ha sido realizada bajo la dirección de:

DIRECTOR

Dr. Guillermo Rodríguez Navarrete

DIRECTOR Universidad Politécnica de Cataluña


Dr. Federico Fernández Díez

Dra. Patricia Eugenia Mogrovejo Jaramillo aspirante al grado de Doctora en


Ingeniería de Proyectos, Medio Ambiente, Seguridad, Calidad y Comunicación
Dr. Guillermo Rodríguez Navarrete

Dr. Federico Fernández Díez

CERTIFICAN:

Que los trabajos de investigación que se exponen a continuación en la


Memoria de Tesis Doctoral: “Determinación de los factores de riesgo
cardiovascular y comportamientos para la práctica de actividad física y el
consumo de frutas y verduras en trabajadores de una empresa privada
Ecuatoriana en el 2006” han sido realizados bajo nuestra dirección por la Dra.
Patricia Eugenia Mogrovejo, en la Universidad Politécnica de Cataluña y la
encontramos conforme para ser presentada y aspirar al Grado de Doctora por
el Tribunal que en su día se designe.

Y para que así conste, firmamos en cumplimiento de las disposiciones vigentes


y extendemos el presente en Barcelona con fecha 30 de Septiembre 2015

Dr. Guillermo Rodríguez Navarrete Dr. Federico Fernández Díez


AGRADECIMIENTOS
Agradezco a Dios creador de todo, por otorgarme este soplo de vida y bendecirme con
una hermosa familia, maravillosos amigos, educación, trabajo, etc. y brindarme las
condiciones favorables para realizar y culminar la tesis doctoral.

A mi amigo Dr. Santos Gracia Villar, Presidente de la Fundación Universitaria


Iberoamericana (FUNIBER), le agradezco por su generosa amistad y ofrecerme la
oportunidad de realizar el doctorado con FUNIBER.

A mis Directores de tesis, Dr. Guillermo Rodríguez Navarrete y Dr. Federico


Fernández Díez, les expreso mi profundo agradecimiento por su generosidad al
brindarme su tiempo, paciencia, experiencia profesional y guía en la realización de la
tesis doctoral, en un marco de confianza y amistad. Muy especialmente agradezco al
Dr. Guillermo Rodríguez Navarrete por agendar las reuniones de revisión de la tesis
doctoral en su apretada jornada laboral, así como por su amistad y guia. Así también
quiero expresar mi gratitud al Maestro Dr. José Mataix Verdú, quien dirigió inicialmente
esta tesis doctoral, aunque no fue posible concluirla antes de su deceso. De la
excelencia científica y humana de mis Directores de tesis he tratado de aprender.

Mi agradecimiento al personal de FUNIBER El Salvador por acogerme en mi visita y


especialmente a Florcita por su ayuda. Y muy primordialmente agradezco a la Srta.
Niurka Menéndez del Departamento de Admisiones de FUNIBER Barcelona por su
paciencia respondiendo a mis múltiples consultas y ayuda con el proceso de titulación.

Agradezco también al Dr. Bernardo Sándoval Córdova, Decano de la Facultad de


Ciencias Médicas, de la Salud y de la Vida de la Universidad Internacional del
Ecuador, a quien aprecio mucho como amigo, profesional e iniguable ser humano,
cuyo apoyo y estímulo han sido invaluables para culminar la tesis doctoral. Así como al
Dr. Fernando Ortega, Decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad San
Francisco de Quito por su paciencia, amistad y comprensión.

Mi gratitud con los trabajadores de la empresa investigada, por su valiosa participación


en esta investigación.

A mis padres Guisela Jaramillo Alvarado y Cristóbal Mogrovejo Quevedo les hago
llegar mis agradecimientos y cariño por todo su amor, por brindarme el calor de un
hogar, una educación universitaria y sus enseñanzas de vida. A mis hermanos María
Augusta, Juan, Pablo y Luis y sus familias por todo el cariño que me han brindado. En
especial agradezco a mi madre y a mi esposo Pablo Jiménez Murillo por cuidar de mi
hija cuando yo no lo pude hacer.
Dedico mi tesis a mi hermosa hija Nicole Anahi Jiménez Mogrovejo, quien es el mejor
regalo que Dios me ha concedido, ilumina mi existencia con su amor y me ha dado la
fortaleza y el coraje para conseguir los sueños y metas que he emprendido y a quien
le pido perdón por el tiempo que no pude compartir con ella.
ABREVIATURAS
ACC: American College of Cardiology

AF: Actividad Física

AFCM: Análisis Factorial de Correpondencias Múltiples

AHA: American Heart Association

AVISA: Años de Vida Saludable perdidos

AVPP: Años de Vida Potencialmente Perdidos

AVAD: Años de Vida Saludables perdidos por Discapacidad

CC: Circunferencia cintura

CDC: Center for Disease Control

ECC: Estados de Cambio de Comportamiento

ECNT: Enfermedades Crónicas No Trasmisibles

EEUU: Estados Unidos de América

ECAF: Endulzantes Calóricos Altos en Fructosa

ECV: Enfermedad Cardiovascular

EDEMAIN: Encuesta Demográfica y Materna Infantil

ENSANUT-ECU: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador

EPODE: Esemble Prévenons l’Obesité Des Enfants

F: Frutas

FRCV: Factores de Riesgo Enfermedad Cardiovascular

FAO: Food and Agriculture Organization

IFV: Ingesta de Frutas y Vegetales

HRA: Health Risk Appraisal

HTA: Hipertensión Arterial

HOPE: The Heart Outcomes Prevention Evaluation

IAM: Infarto Agudo de Miocardio

ICC: Indice Cintura Cadera


IMC: Indice de Masa Corporal

INEC: Instituto Nacional de Estadísticas y Censos

IFV: Ingesta de Frutas y Vegetales

IOM: Institute of Medicine

IPAQ: International Physical Activity Questionaire

LAC: Latinoamérica y el Caribe

MSP: Ministerio de Salud Pública del Ecuador

MTT: Modelo Trans Teorético

NHANES: National Health and Nutrition Examination Survey

NICE: National Institute for Health & Care Excellence

OIT: Organización Internacional del Trabajo

OMS: Organización Mundial de la Salud

OPS: Organización Panamericana de la Salud

PA: Presión Arterial

PAE: Programa Aliméntate Ecuador

PAHO: Panamerican Health Organization

PAS: Presión Arterial Diastólica

PAD: Presión Arterial Sistólica

PEA: Población Económicamente Activa

PIB: Producto Interno Bruto

PLA: Población Laboralmente Activa

PLBM: Países Latinoamericanos de Bajos y Medianos ingresos

PNB: Producto Nacional Bruto

PSE: Posición Socio Económica

V: Verduras

UIDE: Universidad Internacional del Ecuador

WHO: World Health Organization


INDICE

Página
CAPITULO 1. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS ..........................................................13
INTRODUCCIÓN………………………….………………………………………………….14
1.1 Enfermedades Crónicas No Trasmisibles……………….………….…………………14
1.2 Enfermedades Cardiovasculares….………………………….…….……………….....17
1.3 Factores de riesgo cardiovascular….…………………………….….…………….......21
1.3.1 Bajo consumo de frutas y verduras.…………………………………………22
1.3.2 Inactividad física….………………….………………………………………...23
1.3.3 Tabaco y alcohol………………………………………..……………………..26
1.3.4 Obesidad central……………………………………………………………....27
1.3.5 Hipertensión Arterial...………………………………………………………...28
1.3.6 Dislipidemias…………………………………………………………………...29
1.3.7 Exceso de peso……………………………………………….……………….29
A.¿Que son el sobrepeso y la obesidad?..............................................29
[Link] riesgos para la salud de la obesidad…..…….………………….....30
[Link] de la obesidad…………….………..……..…………………...33
[Link]ía del sobrepeso y la obesidad…….……………..………34
[Link] en el Ecuador………..………………………………………...36
[Link] determinantes de la obesidad…..…….…….........…………..37
Factores ambientales…..……….………………………………………40
Dimensión socio–comportamiento…..……..……………………..…...42
G.¿A quien afecta la obesidad y cuáles son los impactos sociales?.....44
Posición Socio Económica………………..…………………………….44
1.4 Enfermedad Cardiovascular en los trabajadores Ecuatorianos….….…………..….47
[Link] Exceso de peso en la población trabajadora ecuatoriana………………49
[Link] Factores sociodemográficos asociados con el exceso de peso
(edad,estado civil, sexo, nivel de educación) en población
trabajadora ecuatoriana…………………………………………………….50
A. Prevalencia del exceso de peso de acuerdo al sexo…………………51
B. Prevalencia del exceso de peso de acuerdo estado marital…..…….51
C. Prevalencia del exceso de peso y el nivel educativo …………..……51
D. Prevalencia del exceso de peso y su relación con la edad………….51
[Link] Obesidad coexiste con obesidad central, hiperglicemia, hipertensión
arterial y dislipidemias……………………………………………………....51
[Link] Inactividad física……………………………………………………………..52

1
[Link] Consumo de frutas y verduras……………………………………………..53
[Link] Consumo de alcohol y tabaco………….………………………………….53
1.5 El lugar de trabajo como contexto para la promoción de la salud……………….….54
A. Políticas y cambios ambientales en el lugar de trabajo……………...56
B. Mensajes de información………………………………………………..56
C. Destrezas de comportamiento y sociales……………………………..56
D. Condiciones ambientales…………………………………………….....56
E. Diferencias dentro de las poblaciones: género, estatus socio
económico, educación, edad, raza y etnicidad………………….……….57
1.5.1 Intervenciones en Nutrición y Actividad Física……………………………..58
[Link] Alimentación en el lugar de trabajo………………………………………..61
1.6 Prevención de las ECV……………………………………………………………….….62
1.6.1 Prevención de la ECV y los FRCV en el lugar de trabajo…………………64
1.7 Comportamiento para la alimentación y la práctica de actividad física…………….67
1.8 JUSTIFICACION………………………………………………………..………………..68
[Link]ÓTESIS y OBJETIVOS………………………………………………………….…..73
1.9.1 Objetivo General……………………………………………………………….73
1.9.2 Objetivos Específicos…………………………………………………………73
CAPITULO 2. ANTECEDENTES BIBLIOGRÁFICOS..................................................77
2.1 Situación Nutricional del Ecuador………………………………………………………78
2.1.1 Transiciones epidemiológica, demográfica y nutricional en el Ecuador
[Link] Transición epidemiológica…………………………………………78
[Link] Transición demográfica……………………………………............81
[Link] Transición nutricional……………………………………………….83
2.2 Consumo de alimentos en el Ecuador…………………………………………………86
2.3 Conocimientos, actitudes, prácticas y percepciones hacia el consumo de F y V…89
2.3.1 Información cuantitativa por regiones………………………………............90
A. Costa…………………………………………………………………………..90
B. Sierra ………………………………………………………………………….91
C. Oriente………………………………………………………………………...92
D. Galápagos ……………………………………………………………………93
2.4 Globalización y Salud…………………………………………………………………....97
2.4.1 Globalización cultural y modos malsanos de comer…………………….98
[Link] Crónicas No Trasmisibles……………………………………………100
2.5.1 Factores de riesgo de las ECNT……………………………………………104
2.5.2 Consecuencias de las ECNT……………………………………………….106
2.6 Enfermedades Cardiovasculares…………………………………….……………….108

2
2.7 Enfermedades Crónicas No Trasmisibles en el Ecuador…………………………..113
2.7.1 Enfermedades Cardiovasculares…………………………………………..117
[Link] Hipertensión arterial………………………………………………117
2.7.2 Diabetes Mellitus……………………………………………………………..119
2.7.3 Cáncer…………………………………………………………………………120
Respuesta del Gobierno Ecuatoriano a la problemática de las ECNT……….120
2.8 Factores determinantes en la génesis de las ECNT……………………………….122
2.8.1 Alimentación y ECNT………………………………………………………..125
2.8.2 Obesidad……………………………………………...………………………127
[Link] Obesidad en América Latina …………………………………….131
[Link] Obesidad coexiste con la desnutrición………………………….132
[Link] El exceso de peso en el Ecuador………………………………..133
[Link] El costo de la obesidad…………………………………………...135
[Link] Obesidad abdominal y riesgo de eventos cardiovasculares….137
[Link] La obesidad más allá del balance energético………………….138
A. Factores alimentarios…………………………………………….……140
B. Reducción de la actividad física……………………………………...142
C. Factores de accesibilidad……………………………………………..145
D. Papel de los factores socioculturales en la epidemia de la
obesidad………………………………………………………………...147
D.1 Asociaciones de los factores socioculturales con la obesidad148
D1.1.1 Roles y relaciones sociales………………………..…….148
D1.1.2 Etnicidad y factores culturales………………………..…149
D.2 Vías de enlace de los factores socioculturales con obesidad .150
D.3 Factores de riesgo de comportamiento para la obesidad…….150
D.3.1 Variaciones socio–culturales en los comportamientos
relacionados con la obesidad………………………………………..151
D.3.2 ¿Por qué los comportamientos de alimentación y actividad
física está socialmente distribuidos?..............................................152
D.4 Propuesta de un modelo socio – cultural influyente en la
obesidad..……………………………………..………..………………155
D.5 Cambio socio-cultural y la epidemia de la obesidad………………157
E. Procesos de transición………………………………………………..160
F. Drogas y químicos que producen ganancia de peso……..............160
G. Virus…………………………………………………….……………….160
H. Toxinas………………………………………………………….………160
I. El Huésped……………………………………………………………..161

3
I.1 Factores genéticos……………………………..……………….....161
I.2 Impresión intrauterina …………………………………………..…162
I.3 Control Fisiológico………………………………………………….163
2.8.3 Tabaco………………………………………………………………………...164
[Link].Tabaco y el síndrome metabólico………………………………166
[Link].Tabaco y resistencia a la insulina….………………..………….167
[Link].Tabaco y enfermedad coronaria…..……………………………170
[Link]ón de las ECNT…………………...………………………………................171
2.9.1 Recomendaciones relativas a los alimentos y régimen alimentario……178
2.9.2 Intervenciones relativas a actividad física…………..……….……………179
2.9.3 Evidencias existentes respecto a prevención y manejo de obesidad….179
[Link] Estrategias poblacionales para promover comportamientos
saludables en alimentación………………………………………180
2.10 Conceptualizaciones teóricas del cambio de comportamiento en la población..181
A. Modelo Trans Teorético………………………………………………………...183
B. Entorno……………………………………………………………………………185
C. Autoeficacia………………………………………………………………………186
D. Comportamiento del consumo de frutas y verduras………………..............187
E. Comportamiento para la práctica de Actividad Física……………………….187
F. Barreras para la adopción de actividad física………………………………...187
2.11 Prevención de las ECNT en el lugar de trabajo a través de la
alimentación y la actividad física…………………………………………………..189
2.11.1 Régimen alimentario, actividad física y salud…………………………...189
2.11.2 Razones que justifican el uso del lugar de trabajo como marco de una
alimentación saludable y la actividad física…………………………….190
2.11.3 Importancia del personal directivo superior……………………………...191
2.11.4 Efectividad y eficacia de intervenciones de promoción de la salud
en el lugar de trabajo dirigidas a los hábitos alimentarios y actividad
y la actividad física………………………………………………………...191
2.11.5 Trascendencia para la salud pública…….……………………………….192
2.11.6 Efectos de las intervenciones para promover la salud en el lugar de
trabajo en los resultados conductuales, sanitarios y laborales………..192
2.11.7 Políticas y programas de promoción de la salud en el lugar
de trabajo……………………………………………………………………192
2.11.8 La importancia fundamental de adoptar un enfoque basado
en múltiples partes interesadas…………………………………………..194
2.11.9 La relevancia de integrar una vigilancia y evaluación………………….194

4
CAPITULO 3. MATERIALES Y MÉTODOS..……………………………………………196
[Link] de la población y diseño……………………………………………………...197
3.1.2 Lugar de estudio.....................................................................................197
3.1.3 Población de estudio…………..…………………………………………….197
3.2 Materiales………………………………………………………………………………..197
3.2.1 Historia Clínica Nutricional…….……………………………………………198

3.2.2 Actividad Física….…………………………………………………………...200


[Link] Cuestionario Internacional de Actividad Física………………...200
[Link] Clasificación del nivel de actividad física……………………….202
[Link] Cuestionario de auto eficacia para la práctica de
actividad física……………………………………………………..203
3.2.3 Cuestionaros de los Estados de Cambio de Comportamiento………….204
[Link] Cuestionario ECC para el consumo de frutas y verduras……204
[Link] Cuestionario ECC para la práctica de actividad física…..…….205
3.2.4 Material Educativo……………………………………………………………205

[Link] Nutrifocus Alimentación Saludable……………………………...206


[Link] Nutrifocus Activos y Saludables…………………………………207
[Link] Folleto Estar Bien es Cuestión de Equilibrio…………………...207
3.3 Métodos……………………………………………………………………………...208
3.3.1 Proceso de medición y recolección de la información…………………..208
[Link] Historia Clínica Nutricional ………………………………………208
A. Socio demográfica……………………………………………………..208
B. Uso de tabaco y alcohol………………………………………………208
C. Tipos de actividad física que realiza al momento y las preferencias
para realizar actividad física………………………………………….208
D. Antecedentes de salud personales y familiares (hipertensión arterial,
diabetes mellitus, cáncer, enfermedades cardiovasculares)……...208
E. Medición de la tensión arterial sistólica y diastólica………………208
F. Medición de la Frecuencia Cardíaca………………………………..209
G. Antropometría……....…………….…………………………..............209
[Link]ón del Indice de Masa Corporal………………………….210
G.1.1 Medición de Peso….……………………………………….210
G.1.2 Medición de Talla ………………………………………….210
G.1.3 Indice de Masa Corporal………………………………….210

5
G2. Indice cintura/cadera (en adelante ICC)…………..……….211
G3. Determinación del compartimento graso………..…………213
3.3.2. Medición del nivel de actividad física…….……………………………….213
A. Cuestionario Internacional de Actividad Física………………………214
B. Estados de cambio de comportamiento para la actividad física…..215
C. Auto eficacia…………………………………………………………….215
3.3.3. Medición del consumo de frutas (F) y verduras (V) y la conducta
del consumo de Frutas y Verduras…………………………………..…...215
3.3.4 Metodología estadística……………………………………………………..217
3.3.5 Intervención……………………………………………….………………….218
[Link] Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”……………….220
[Link].1 Objetivo General….…………………………………….220
[Link].2 Objetivos Específicos.………………………………….221
[Link].3 Componentes del Programa “Estar bien es cuestión
de equilibrio”………………………………….……………..222
CAPITULO 4 RESULTADOS……………………………………………………………...225

4.1 Descripción de grupo estudiado……………………………………………………..226


4.1.1 Lugar de trabajo, edad y sexo.……………………………………………226
4.1.2 Estado civil, nivel educativo según sexo y edad……………….............228
4.2 Objetivo 1. Estimar la prevalencia de los FRCV: bajo consumo de frutas y
verduras, inactividad física, exceso de peso (sobrepeso y obesidad), obesidad
abdominal, consumo de alcohol, uso de tabaco, consumo de alcohol, historia
de dislipidemias e hipertensión arterial alta en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006…….………………………...232
4.2.1 Prevalencia de uso de tabaco y consumo de alcohol………………….232

4.2.3. Prevalencia de bajo consumo de frutas y verduras en la población


investigada……………………………………………………………….....235
4.2.4 Prevalencia de Hipertensión Arterial e historia de dislipidemia...….....236
4.3 Objetivo 2. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006………………..…..236
4.3.1 Prevalencia de exceso de peso por edad y sexo...................................236
4.3.2 Prevalencia del exceso de peso según edad, sexo, estado civil y nivel
educativo en la población investigada……………………………………...238
4.4 Objetivo 3. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y
obesidad) con la historia de hipertensión arterial y dislipidemias y el uso de
tabaco en la población de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006………………………………………………………………………………..240

6
4.5 Objetivo 4. Identificar la asociación entre exceso de peso (sobrepeso y
obesidad) con la obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje
de grasa corporal, hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006……………………………………………………………………………….241
4.6 Objetivo 5. Identificar la asociación entre la prevalencia de obesidad central
con edad, sexo, estado civil y nivel educativo en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006……………………242
4.7 Objetivo 6. Establecer la relación entre el exceso de peso y el nivel de
actividad física según el cuestionario IPAQ en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006……………………244
4.8 Objetivo 7. Identificar la asociación entre los estados de cambio de
comportamiento para el consumo de frutas y verduras con el cumplimiento de
la recomendación de la OMS del consumo de F y V en los trabajadores
de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006…………..…246
4.9 Objetivo 8. Determinar los niveles de auto eficacia para realizar AF en
situaciones de cansancio, mal humor, sin tiempo, vacaciones y lluvia en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el
2006………………………………………………………………………………….250
4.10 Objetivo 9. Identificar la asociación entre los niveles de auto eficacia para ….
realizar actividad física con el IMC en los trabajadores de la empresa privada
Ecuatoriana investigada durante el 2006………………………………………...252
4.11. Objetivo 10. Identificar la asociación entre los ECC para realizar AF con los
niveles de AF medidos por el IPAQ en los trabajadores de la empresa privada
investigada Ecuatoriana durante el 2006…………………………….………….253
4.12 Objetivo 11. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de actividad física con el IMC y los ECC acción y
mantenimiento para el consumo de F y V con el IMC en los trabajadores de
la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006…………………254
4.13 Objetivo 12. Establecer la asociación entre los ECC para la práctica de
actividad física con el IMC y la confianza para realizar AF en los trabajadores
de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006……………..255
4.14 Objetivo 13. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de AF con sexo, edad, estado civil y nivel de educación
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006……………………………………………………………………………….256

7
4.15. Objetivo 14. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de AF con sexo, edad, estado civil y nivel de educación en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el
2006………………………………………………………………………………….257
CAPITULO 5. DISCUSIÓN……………………………………………………………......258
A. Características demográficas …………………………………………………….259
B. Factores de Riesgo Cardiovascular (FRCV)…………………………………….259
5.1. Objetivo 1…………………………………………………………………………....262
5.1.1 Obesidad central……………………………………………………………..264
5.1.2 Prevalencia de sobrepeso y obesidad…………………………………….264
5.1.3 Uso de tabaco……………………………………………………………….267
5.1.4 Consumo de alcohol………………………………………………………...268
5.1.5 Hipertensión arterial…………………………………………………………269
5.1.6 Insuficiente consumo de frutas y verduras……………………………….270
5.1.7 Inactividad física……………………………………………………………..274
[Link] Preferencias para realizar actividad física……………………...274
[Link] Intervenciones para promocionar la Actividad Física…………278
5.2 Objetivo 2……………………………………………………………………………279
5.2.1 Prevalencia de sobrepeso y obesidad por sexo………………………….279
5.2.2 Prevalencia del exceso de peso y edad…………………………………...281
5.2.3 Prevalencia del exceso de peso y estado civil……………………………283
5.2.4 Prevalencia del exceso de peso y nivel educativo……………………….284
5.3 Objetivo 3…………………………………………………………..………………..283
5.3.1 Exceso de peso y fumar…………………………………………………….287
5.3.2 Exceso de peso e hipertensión arterial……………………………………288
5.3.3 Exceso de peso y dislipidemias…………………………………………….288
5.4 Objetivo 4………………………………………..…………………………………..289
5.5 Objetivo 5……………………………………………………………………………292
5.6 Objetivo 6…………………………………………………………………………....293
5.7 Objetivo 7……………………………………………………………………………294
5.8 Objetivo 8……………………………………………………………………………298
5.9 Objetivo 9……………………………………………………………………………299
5.10 Objetivo 10…………………………………………………………………………..300
5.11 Objetivo 11…………………………………………………………………………..302
5.12 Objetivo 12…………………………………………………………………………..304
5.13 Objetivo 13…………………………………………………………………………..305
5.14 Objetivo 14…………………………………………………………………………..306

8
5.15 Enfrentando el exceso de peso en el lugar de trabajo…………………………….306
5.16 Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”…………………………………...314
5.17 Implicaciones…………………………………………………………………………..317
5.18 Futuras investigaciones…………………………………………………………........318
5.19 Limitaciones……………………………………………………………………………320
5.20 Fortalezas………………………………………………………………………………321
CAPITULO 6. CONCLUSIONES………………...………………………………………..322
CAPITULO [Link]………………………………………………………..…...329
CAPITULO 8. ANEXOS …………………………………………………………………...397

LISTADO DE FIGURAS
Figura 1. Conductores ambientales de la pandemia de la Obesidad………………….42
Figura 2. Modelo epidemiológico de la obesidad………………………………………..43
Figura 3. Modelo promoción de la salud comprensiva en el sitio de trabajo basado
en un enfoque de manejo demanda……………………………………………55
Figura 4. Esquema analítico para intervenciones de actividad física y nutrición en
el lugar de trabajo para mejorar el estatus de peso………………………….56
Figura 5. Ecuador 1950, Pirámide Poblacional. Porcentaje Hombres y porcentaje
Mujeres.1.683.615 Habitantes 1.703.743 Habitantes………………………..82
Figura 6. Ecuador 2009, Pirámide poblacional. Porcentaje Hombres y porcentaje
Mujeres 7.017.839 Habitantes 6.987.610……………………………………..83
Figura 7. Estimaciones de mortalidad proporcional (% total de muertes, de todas
las edades) Ecuador 2008…………………………………………………….115
Figura 8. Factores de riesgo metabólico Ecuador 2008……………………………….115
Figura 9. Factores determinantes clave de las CNT…………………………………..123
Figura 10. Modelo conceptual de las vías que vinculan los factores socio-culturales
con obesidad ……………………………………………………………………157
Figura 11. Formulario Historia Clínica Nutricional (primera hoja)……………………..198
Figura 12. Formulario Historia Clínica Nutricional (segunda hoja)…………………….199
Figura 13. Cuestionario Internacional de Actividad física (primera hoja)……………..200
Figura 14. Cuestionario Internacional de Actividad física (segunda hoja)…………….201
Figura 15. Clasificación del Nivel de Actividad Física IPAQ…………………………....202
Figura 16. Cuestionario de auto eficacia para la práctica de actividad física………...203
Figura 17. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para el
consumo de frutas y verduras…………………………………………………204
Figura 18. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para la
práctica de Actividad Física…………………………………………………..205

9
Figura 19. Nutrifocus Alimentación Saludable (primera parte)…………………………206
Figura 20. Nutrifocus Alimentación Saludable (segunda parte)………………………..206
Figura 21. Nutrifocus Activos y Saludables….…………………………………………...207
Figura 22. Folleto Estar Bien es Cuestión de Equilibrio………………………………...207
Figura 23. Canasta de frutas colocada en el lugar de trabajo………………………….216
Figura 24. Número de encuestas válidas por lugar de atención……………………….226
Figura 25. Distribución de personas atendidas según lugar de atención, sexo y
grupo de edad…………………………………………………………………..227
Figura 26. Porcentaje de personas atendidas según edad y sexo………………….228

Figura 27. Estado civil según sexo………………………………………………………229

Figura 28. Distribución según estado civil y grupo de edad…………………………230

Figura 29. Porcentaje de nivel educativo según sexo…………………………………231

Figura 30. Porcentaje de nivel educativo según edad………………………………….231


Figura 31. IMC según sexo………………………………………………………………...233
Figura 32. IMC según edad……………………………………………………………….234
Figura 33. Prevalencia de exceso de peso según edad, sexo, estilos de vida y
comportamiento…………………………………………………………………237
Figura 34. Prevalencia de obesidad según lugar de trabajo……………………………237

Figura 35. Asociación entre IMC, edad, sexo y práctica de actividad física………….239

Figura 36. ECC consumo de frutas y verduras…………………………………………244


Figura 37. Proporción de personas que cumplieron con la recomendación consumo
de frutas y verduras y ECC……………………………………………………245
Figura 38. Proporción de personas que no cumplieron con la recomendación de
consumo de frutas y verduras y ECC………………………………………247
Figura 39. ECC frutas y verduras, cumplimiento de recomendación consumo frutas
y verduras según lugar de trabajo……………………………………………..249
Figura 40. Clasificación del nivel de actividad física (IPAQ)……………………………248
Figura 41. Nivel de auto eficacia para realizar actividad física…………………………250
Figura 42. Nivel de auto eficacia para realizar actividad física e IMC…………………251
Figura 43. Correlación entre los ECC para actividad física y el nivel de actividad
física (diagrama de burbujas)………………………………………………..252
Figura 44. Proporción de ECC para actividad física en acción y mantenimiento e
IMC……………………………………………………………………………….254
Figura 45. Asociación entre los ECC para actividad física e IMC……………………..255
Figura 46. Programa “Estar bien es questión de equilibrio”. Conferencias

10
impartidas en diferentes lugares de trabajo …………………………………256
LISTADO TABLAS
Tabla 1. Etapas de transición nutricional…………………………………………………84
Tabla 2. Clasificación de 18 países de América Latina según su etapa de transición
epidemiológica nutricional……………………………………………………….85
Tabla 3. Principales factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se
pueden modificar………………………………………………………………...110
Tabla 4. Otros factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se
pueden modificar………………………………………………………………..111
Tabla 5. Factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que no se pueden
modificar………………………………………………………………………….112
Tabla 6. Nuevos factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se
pueden modificar………………………………………………………………...112
Tabla 7. Diez principales causas de mortalidad en el Ecuador ……….…………….114
Tabla 8. Prevalencia de enfermedades crónicas específicas (hipertensión,
diabetes, cáncer) por grupos de edad y sexo en adulto mayor 2010……116
Tabla 9. Estudio PREHTAE………………………………………………………………118
Tabla 10. Prevalencia de Hipertensión Arterial (HTA) medida vs reportada…………118
Tabla 11. Clasificación de bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad de los
adultos mayores por sexo e Indice de Masa Corporal
(por cientos de IMC) total población………………………………………….134
Tabla 12. Prevalencia de fumar cigarrillos (ajustado) Ecuador 2007…………………182
Tabla 13. Influencias en las elecciones de los alimentos para intervenciones en
nutrición basadas en la población……………………………………………..182
Tabla 14. Clasificación de la Hipertensión Arterial………………………………………209
Tabla 15. Clasificación internacional del estado nutricional del adulto normo peso,
bajo peso, sobrepeso y obesidad de acuerdo al IMC……………………….211
Tabla 16. Circunferencia de la cintura puntos de corte de clasificación de un
mayor riesgo de complicaciones inducidas por la obesidad…………… …..212
Tabla 17. Interpretación de los resultados del porcentaje de grasa corporal………..213
Tabla 18. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para el
consumo de frutas (F) y verduras (V) .………………………………………..217
Tabla 19. Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio” –
actividades realizadas…………………………………………………………..224
Tabla 20. Número de encuestas válidas por lugar de atención………………………..226
Tabla 21. Distribución de personal atendido según lugar de atención, sexo y
grupo de edad……………………………………………………………………227

11
Tabla 22. Porcentaje de personas atendidas según sexo, edad y lugar de trabajo…228
Tabla 23. Distribución según estado civil y edad……………………………………….229
Tabla 24. Distribución según nivel de instrucción y sexo………………………………230
Tabla 25. Porcentaje de personas que fuman según lugar de trabajo y sexo……….232
Tabla 26. Porcentaje de personas que consumen alcohol según lugar de trabajo
y sexo…………………………………………………………………………….233
Tabla 27. Obesidad y sobrepeso por edad y sexo……………………………………..233
Tabla 28: Obesidad y sobrepeso por lugar de trabajo…………………………………..233
Tabla 29. Prevalencia del exceso de peso según características demográficas y
educación…………………………………………………………………………234
Tabla 30. Relación entre exceso de peso, ECNT y estilos de vida……………………235
Tabla 31. Prevalencia de obesidad abdominal, porcentaje de grasa corporal,
presión arterial y consumo de frutas y verduras y actividad física…………235
Tabla 32. Prevalencia de obesidad abdominal, alto porcentaje de grasa corporal
y exceso de peso según lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y
nivel de educación………………………………………………………………236
Tabla 33. Exceso de peso y actividad física……………………………………………..238
Tabla 34. Distribución del consumo de frutas y verduras según lugar de atención….239
Tabla 35. ECC frutas y verduras, cumplimiento de recomendación consumo
frutas y verduras según lugar de trabajo……………………………………240
Tabla 36. ECC frutas y verduras y cumplimiento recomendación consumo
frutas y verduras………………………………………………………………….241
Tabla 37. Clasificación del nivel de actividad física (IPAQ)…………………………….243
Tabla 38. Tipos de actividad física realizada según sexo………………………………244
Tabla 39. Tipos de actividad física realizada según lugar de atención………………..246
Tabla 40. Nivel de auto eficacia para realizar actividad física………………………… 249
Tabla 41. Correlación entre los ECC para actividad física y el nivel de actividad
física……………………………………………………………………………... 251
Tabla 42. ECC para actividad física y consumo de frutas y verduras de acción y
mantenimiento y lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y educación…..253
Tabla 43. ECC para actividad física y consumo de frutas y verduras de acción
y mantenimiento y lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y educación..254
Tabla 44 ECC de acción y mantenimiento para realizar actividad física y
consumo de F y V y lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y
nivel de educación………………………………………………………………257

12
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CAPITULO I

JUSTIFICACION Y OBJETIVOS

13
__________________________________________________Justificación y Objetivos

1. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS

INTRODUCCIÓN

1.1 Enfermedades Crónicas No Trasmisibles

El mundo continúa experimentando malnutrición y desnutrición en una escala sin


precedentes. Tan grande y compleja ha sido esta problematica que algunas veces se
desvía la atención de otro problema que está creciendo rápidamente, que es el
incremento de la obesidad, la que conlleva a consecuencias severas a largo plazo
(Kennedy E. 2013). Tradicionalmente el enfoque de los gobiernos y las organizaciones
no gubernamentales ha sido eliminar el hambre y la inanición, sin embargo esto ha
conllevado a desviar la atención de la obesidad y las enfermedades asociadas a la
misma (Kennedy E. 2013).

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, en adelante OMS, 1.4 billones de


adultos a nivel mundial tienen sobrepeso y de estos 300 millones de mujeres y 200
millones de hombres son obesos. A nivel mundial la obesidad se ha duplicado desde
1980; efectivamente en la actualidad el 65% de la población mundial vive en países
donde las enfermedades relacionadas con la obesidad y el sobrepeso matan a más
personas que la desnutrición (Kennedy E. 2013).

La obesidad y el sobrepeso pueden conducir al padecimiento de enfermedades como


son diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiacas y cáncer, las que se
encuentran entre los principales tipos de Enfermedades Crónicas No Trasmisibles, en
adelante ECNT (Kennedy E. 2013). En años recientes el significativo aumento de la
prevalencia de estas ECNT, se atribuye directamente al incremento de obesidad en la
población mundial. Estadísticas recientes de la OMS demostraron que el 44% de la
carga mundial de diabetes mellitus, el 23% de la carga de la enfermedad cardiaca
isquémica y entre el 7% y el 41% de la carga de ciertos cáncer son atribuibles al
sobrepeso y la obesidad (Kennedy E. 2013).

Las ECNT constituyen uno de los temas de salud pública de mayor complejidad y
trascendencia económica y social (Castiglione S. 2014). En el mundo la diabetes
mellitus, la dislipidemia y la hipertensión arterial constituyen las ECNT que registran
una mayor cantidad de enfermos (Daniels S.R y Greer F. R 2008). En el Ecuador estas

14
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

enfermedades contribuyen con la mayor cantidad de consultas y egresos hospitalarios


desde hace más de dos décadas (MSP, 2013). Según la Organización Mundial de la
Salud un total de 56 millones de muertes ocurrieron en el mundo durante el 2012; unos
38 millones de estas defunciones fueron causadas por las ECNT, principalmente por
las Enfermedades Cardiovasculares, en adelante ECV (17.5 millones de muertes, o
46.2% de las muertes por ECNT), cáncer (8.2 millones de muertes, o 21.7% de las
muertes por ECNT), enfermedades crónicas respiratorias (4 millones de muertes, o
10.7% de las muertes por ECNT) y diabetes (1.5 millones, o 4% de las muertes por
ECNT). Las ECV, el cáncer, la diabetes y las enfermedades crónicas respiratorias son
las responsables del 82% muertes por ECNT (World Health Organization, en adelante
WHO, 2014). En los países de bajos y medianos ingresos económicos ocurrieron la
mayor proporción de las muertes por ECNT (48 millones), comparado con los países
de altos ingresos económicos (28%). Estos países tienen que hacer frente también a
la carga de carga de enfermedades infecciosas, trastornos perinatales y enfermedades
relacionadas con la maternidad y carencias nutricionales (WHO 2014, OMS/ Fondo
Económico Mundial 2008).

La muerte prematura es una consideración importante cuando se evalúa el impacto de


las ECNT en una población dada. En el 2012 el 42% de todas las muertes ocurrieron
antes de los 70 años. La ECV es la responsable de la mayor proporción de muertes
por ECNT en sujetos menores de 70 años (37%), seguido de cáncer (27%) y
enfermedades crónicas respiratorias (8%). La diabetes fue responsable del 4% y otras
ECNT fueron responsables de aproximadamente 24% de muertes por ECNT en
sujetos menores de 70 años (WHO 2014).

La epidemia de las ECNT ha sido conducida por fuerzas poderosas que están
ocurriendo en cada región del mundo como son el envejecimiento, la urbanización
rápida no planeada y la globalización de estilos de vida no saludables, por ejemplo el
sedentarismo, alimentación poco saludable, ingesta energética excesiva, el uso de
tabaco, etc. Mientras muchas de las condiciones crónicas se desarrollan lentamente,
los cambios en los estilos de vida y comportamientos ocurren a una velocidad
impresionante (WHO 2011). La OMS ha sugerido que las intervenciones y políticas
que se enfocan en la alimentación, la actividad física o el comportamiento sedentario
son el enfoque principal de varias disciplinas, organizaciones de salud, médicos y los
políticos responsables de elaborar políticas. La alimentación no saludable y la
inactividad física son consideradas como las principales causas de cáncer, diabetes y
enfermedades cardiovasculares, por lo tanto, las intervenciones y las políticas dirigidas

15
__________________________________________________Justificación y Objetivos

a cualquiera de estos dos comportamientos o ambos son considerados


complementarios, sirven los mismos objetivos generales, y son guiados por los
mismos principios para la acción (Horodyska [Link]. al. 2015).

Los bajos niveles de actividad física constituyen el cuarto factor de riesgo de


mortalidad global. La inactividad física es un factor de riesgo clave para cáncer,
diabetes y enfermedades cardiovasculares. La OMS ha estimado que la inactividad
física es la responsable del 6% de la mortalidad global, alrededor de 3.2 millones de
muertes por año, incluyendo 2.6 millones en los países de bajos y medianos ingresos
y 670.000 de estas muertes son prematuras (WHO 2011a). La inactividad física,
independientemente de la grasa corporal, aumenta el riesgo de presentar diabetes,
ataques cardiacos, accidentes cerebro vasculares, presión arterial alta y cáncer
cérvico uterino, ovárico, vaginal o de colon (Isunza A. 2004).

La alimentación inadecuada se relaciona con una mayor probabilidad de desarrollar


obesidad y susceptibilidad para sufrir de diabetes y enfermedad cardiovascular,
además se asocia con inmunidad reducida y disminución de la productividad
(Horodyska [Link]. al. 2015). Existe evidencia científica concluyente de que una
alimentación saludable y una actividad física apropiada (es decir, realizar alrededor de
30 minutos de actividad física de intensidad moderada unos cinco días a la semana)
desempeñan un papel muy importante en la prevención de cardiopatías, los
accidentes cerebrovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la
diabetes. Se estima que aproximadamente el 80% de las ECV, los accidentes
cerebrovasculares, la diabetes de tipo 2 y el 40% de los cánceres podrían prevenirse
mediante intervenciones económicas y costoeficaces que actúan sobre los factores de
riesgo primarios (OMS y el Foro Económico Mundial 2008).

Consecuencias de las ECNT:


Las consecuencias de las ECNT para las sociedades y economías son devastadoras,
pero muy especialmente para las poblaciones vulnerables y desventajadas. Estas
personas se enferman más y mueren antes que los individuos de las sociedades ricas.
En gran parte de los países en desarrollo las ECNT se detectan tardíamente, con
pacientes que necesitan un cuidado extensivo y costoso para las complicaciones
severas o los eventos agudos. La mayor parte de esta atención médica es cubierta a
través de pagos directos de la economía personal /familiar lo que conduce a gastos
médicos catastróficos. Por estas razones las ECNT afectan al desarrollo. Estas
enfermedades causan perdidas de miles de millones de dólares en pérdidas de

16
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

ingreso nacional y conducen a millones de personas por debajo del umbral de la


pobreza cada año (WHO 2011).

La carga de las ECNT incide no solo sobre la calidad de vida de las personas
afectadas y de sus familias sino también sobre la estructura socio-económica del país.
Según apreciaciones de la OMS, la pérdida de ingresos nacionales de distintos países
será descomunal. Así, por ejemplo, se estima que China perderá aproximadamente
558 000 millones de dólares internacionales entre 2005 y 2015 como resultado de la
carga de las ECNT (OMS y el Foro Económico Mundial 2008).

Las ECNT representan la principal causa de muerte en la población laboralmente


activa y su incidencia en adultos jóvenes es sustancialmente mayor en los países
pobres que en los ricos. Las ECNT tienen un mayor impacto en los hombres y las
mujeres laboralmente activos y sus dependientes adultos mayores, lo que resulta en
menores ingresos, pérdida de oportunidades para inversiones y bajos niveles de
desarrollo económico. Basado en el conocimiento científico actual la reducción en la
incidencia de muchas ECNT, como las ECV y sus complicaciones es posible (WHO
2007). El lugar de trabajo es un canal importante para la implementación de
intervenciones diseñadas para reducir las ECNT en la población adulta (Emmons, K et
al.1999). Ecuador, como otros países en vías de desarrollo, es un país que está
demográficamente envejeciendo en forma progresiva, aunque este proceso de
longevidad no se ha acompañado de una seria consideración y prospección del costo
del tratamiento de enfermedades crónicas que pueden prevenirse con un abordaje
comunitario. Se desconoce en la población laboralmente activa ecuatoriana la
prevalencia de las ECNT, de las ECV, de los factores de riesgo para las ECV y por lo
tanto no se han establecido políticas para su prevención y control en los trabajadores
ecuatorianos.

1.2 Enfermedades Cardiovasculares

Las Enfermedades Cardiovasculares corresponden a los trastornos del corazón y de


los vasos sanguíneos, entre ellos se encuentran las cardiopatías coronarias, las
enfermedades cerebrovasculares, la hipertensión arterial, las vasculopatías periféricas,
las cardiopatías reumáticas, las cardiopatías congénitas y la insuficiencia cardiaca
(OMS 2013).

17
__________________________________________________Justificación y Objetivos

Las ECV constituyen uno de los más importantes problemas de salud pública en el
mundo y la principal causa de muerte a nivel global (Al-Nooh A. et. al. 2014, Félix-
Redondo F.J. et. al. 2013, OMS 2014), representando el 30% del total de muertes
anuales en el mundo (GawryszewskiI V.P, & SouzaII M de F 2014). Las ECV son la
principal causa de muerte en Europa. Las tasas de mortalidad por ECV han disminuido
de manera constante en la Unión Europea desde 1980 y en Europa Central desde
1990. Sin embargo un patrón de incremento observado en los Estados Independientes
de la Mancomunidad Europea, recientemente ha declinado, pero todavía existe una
gran variación en la mortalidad por ECV en Europa (Jorgensen T. 2012). Se ha
estimado que en el 2015 morirán en el mundo 20 millones de personas por ECV sobre
todo por cardiopatías y accidente cerebrovascular y se estima que las ECV sigan
siendo la principal causa de muerte (Calderón M. 2012).

Las muertes por ECV afectan no solo a los países desarrollados. En el 2010 se
demostró que los países de bajos y medianos ingresos fueron los más afectados por
ECV y donde ocurrieron el 80% de las muertes por estas enfermedades
(GawryszewskiI V.P, & SouzaII M de F 2014). Las ECV causan 4% de muertes
prematuras en los países de altos ingresos económicos y aproximadamente 42% en
países de bajos ingresos económicos (GawryszewskiI V.P, & SouzaII M de F 2014).
En Europa más del 40% de muertes prematuras ocurren antes de los 75 años y 54%
ocurren en mujeres. La enfermedad coronaria y la enfermedad cerebrovascular son las
formas más comunes de ECV y constituyen el 22% y el 14% respectivamente de todas
las muertes. La enfermedad coronaria es la responsable del 20% de muertes antes de
los 75 años (Jorgensen T. 2012). La enfermedad cardiovascular es la principal causa
de muerte en los Estados Unidos de América. A pesar de los esfuerzos en la
prevención primaria y secundaria de la ECV, la obesidad y la inactividad física
permanecen en proporciones epidémicas, el 60% de los americanos adultos tienen
sobrepeso u obesidad y más del 50% de individuos no cumplen con las
recomendaciones de actividad física. Similarmente la hipertensión, la
hipercolesterolemia y otros factores de riesgo para las ECV permanecen pobremente
controlados en muchos americanos (Levine G. et. al. 2013). Se considera que este
problema es mucho mayor en países en vía de desarrollo y se estima que millones de
personas padecen los factores de riesgo cardiovascular que no se diagnostican
fácilmente como son: hipertensión arterial, uso de tabaco, diabetes, hiperlipidemias y
alimentación inadecuada (Díaz-Realpe, J.E. et. al. 2007).

18
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La ECV es la primera causa de mortalidad en Latinoamérica (Hernández-Leiva E.


2011) y se encuentra entre las diez principales causas de mortalidad en adultos en el
Ecuador (Freire W. et. al. 2010). La OMS ha reportado que la región está
experimentando una epidemia a gran escala de ECV. Esto puede ser atribuible a
cambios en el estilo de vida y demográficos inherentes a la transición epidemiológica:
una consecuencia de una aumentada expectativa de vida es una mayor exposición a
factores de riesgo cardiovasculares que resulta en una mayor probabilidad de eventos
adversos. Latinoamérica es una de las regiones del mundo con una alta carga de
factores de riesgo cardiovasculares, particularmente de sobrepeso, dislipidemia y
diabetes mellitus. Estos factores tendrían un impacto significativo en la incidencia de
eventos coronarios y falla cardiaca en un futuro cercano. Además, condiciones
infecciosas como la enfermedad de Chagas y la fiebre reumática afectan amplias
secciones de la población. A menos de que en las próximas tres a cuatro décadas se
implementen medidas preventivas, el número de muertes por enfermedad
cardiovascular en la región podría incrementarse en más del 200% (Hernández-Leiva
E. 2011).

Los crecientes porcentajes de ECV evidenciados en las décadas recientes en América


Latina han resultado en gran parte de cambios significativos en el estilo de vida
asociados a la la urbanización y el desarrollo económico; y en parte debido a los
efectos de la globalización mediados por el mercadeo agresivo y las comunicación
masiva que invitan a estos nuevos grupos poblacionales a adquirir estilos de vida de
riesgo (tabaquismo, consumo de alcohol, alimentación no saludables) (Díaz-Realpe,
J.E. et. al. 2007). Importantes factores de riesgo cardiovascular relacionados al estilo
de vida incluyen uso de tabaco, falta de actividad física, consumo excesivo de alcohol
y pobres patrones alimentarios. Según reportes del estudio INTERHEART, la
presencia de un estilo de vida saludable –evitar fumar, realizar actividad física regular
y un consumo regular de frutas y verduras se asoció con una reducción en el riesgo de
padecer infarto agudo de miocardio, sugiriendo que una importante proporción de
estos eventos coronarios pudieron haberse evitado por modificaciones del estilo de
vida en la región (Medina-Lezama J. et al. 2008).

En Europa las tasas de egresos hospitalarios causados por ECV (síndromes agudos
coronarios y enfermedad cerebrovascular) se han incrementado en la mayoría de los
países europeos. Recientemente esta tendencia se ha estabilizado en los países de la
Unión Europea, pero se ha incrementado en los Estados Independientes de la
Mancomunidad Europea. La enfermedad coronaria y la enfermedad cerebrovascular

19
__________________________________________________Justificación y Objetivos

se han incrementado en la mayoría de los países europeos. Los patrones de ECV


cambiantes y diversos están en línea con los cambios observados en los patrones de
estilo de vida (alimentación inadecuada, sedentarismo,uso de tabaco y alcohol,
presión alta, dislipidemia, obesidad) (Jorgensen T. 2012).

En el 2008 las ECNT (diabetes mellitus, enfermedades cerebrovasculares,


enfermedad hipertensiva, cardiopatía isquémica e insuficiencia cardiaca) se
encontraron entre las principales causas de muerte en la población general
ecuatoriana (INEC 2009). La influenza y la neumonía fueron las únicas enfermedades
trasmisibles que se encontraron entre las diez principales causas de muerte (Lucio R.
2011). Las enfermedades tradicionales e infecciosas relacionadas a las causas medio
ambientales como el acceso al agua de mala calidad y la eliminación de excretas no
controladas disminuyeron al mejorar las condiciones sanitarias, aunque siguen
presentándose en ciertos segmentos de la población (Freire W. et. al. 2010). El perfil
epidemiológico del país se ha transformado, ha ocurrido un traslape epidemiológico
caracterizado por la expresión simultánea de ambos perfiles en diferentes segmentos
poblacionales. Han ocurrido transiciones demográficas y epidemiológicas que se
explican por condiciones y procesos sociales, económicos, culturales y políticos. La
pobreza afecta a proporciones importantes de la población y en donde la desigualdad
es una característica importante y determinante (Freire W. et. al. 2010). En el
incremento de la prevalencia de diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares
(enfermedad hipertensiva), son determinantes la incorporación de los estilos de vida
urbano-industrializados que conducen al sedentarismo y alimentación poco saludable
(Ordúnez, 2011). En el Ecuador según estadísticas de mortalidad y egresos
hospitalarios para el 2011, la diabetes mellitus, la enfermedad hipertensiva, las
enfermedades cerebrovasculares, las enfermedades isquémicas del corazón e
insuficiencia cardíaca se encuentran entre las diez primeras causas de mortalidad y
morbilidad y representan el 26% de todas las muertes (Freire W.B.2013). Según la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador, en adelante ENSANUT-ECU
2011-2013, las ECNT, entre ellas la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el
cáncer representan el 47,8% de las muertes entre personas de 30 a 70 años.

Las ECV son costosas e incapacitantes, y costosas, ocasionan a nivel mundial


aproximadamente 43 millones de años vividos con discapacidad y una pérdida mayor
de 147 millones de años de vida saludable. En Latinoamérica, las ECV son
responsables de 3 millones de años de discapacidad y de 9 millones de años de vida
saludable (Díaz-Realpe, J.E. et. al. 2007). Los Años de Vida Saludables perdidos por

20
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Discapacidad, en adelante AVAD, proveen un agregado de los años perdidos debido a


muerte prematura y a los años de vida saludable perdidos por discapacidad. En
Europa durante el 2005 las ECV causaron 34 millones de AVAD (23% del total)
(Jorgensen T. et. al. 2012). En el mundo las ECV ocasionaron 43 millones de años
vividos con discapacidad y la pérdida de más de 147 millones de años de vida
saludable (Calderón M. 2012). En el 2006 el total de costos causados por las ECV en
la Unión Europea excedieron los 190 millones de Euros, incluyendo 110 billones de
Euros por cuidados de salud (54% de costos de hospitalización, 28% por medicación
y 18% de otros). Esto representa un gasto promedio de 223 Euros per capita por año o
el 10% del total de los costos de cuidado de salud desde el 5% en Grecia, Dinamarca
y Luxenburgo a 17% en Polonia (Jorgensen T. et. al. 2012).

1.3 Factores de Riesgo Cardiovascular

Los factores de riesgo cardiovascular, en adelante FRCV, son unas características


biológicas o conductas que en aquellos sujetos que las presentan, incrementan la
probabilidad de padecer una ECV o morir por esa causa (Martínez, A. 2012). Desde
1960 se han identificado múltiples factores de riesgo (Jergensen T. [Link]. 2012). La
Organización Mundial de la Salud reportó que ocho factores de riesgo principales
causan cerca del 61% de las muertes por enfermedad cardiovascular: consumo de
tabaco y alcohol, presión arterial alta, IMC alto, niveles anormales de lípidos en la
sangre, niveles altos de glucosa en la sangre, una alimentación rica en grasa saturada
y baja en frutas y vegetales e inactividad física. Particularmente los sujetos que tienen
múltiples factores de riesgo están expuestos a la morbilidad por ECV (Jóźwiak P.
2012).

El colesterol alto, la presión arterial y la obesidad están estrictamente relacionados con


una alimentación no saludable e inactividad física. Se ha demostrado que el consumo
de una alimentación no saludable incrementa la incidencia de ECV y la mortalidad
prematura. Una alimentación no saludable se caracteriza por un alto consumo de sal,
carne roja, carne procesada, cereales refinados, grasas saturadas y trans. El alto
consumo de bebidas azucaradas y grasa saturada, cada uno representa
aproximadamente un 10 a 15% de las calorías consumidas por la juventud (Jergensen
T. [Link]. 2012).

Los factores de riesgo para la ECV se agrupan en modificables y no modificables. Los


modificables: hipertensión arterial, diabetes, obesidad, dislipidemias, consumo de

21
__________________________________________________Justificación y Objetivos

cigarrillo, consumo de alcohol e inactividad física, son susceptibles de modificarlos al


mejorar el estilo de vida o con terapia farmacológica; y los no modificables son los
inherentes a la persona como la edad, el sexo y la herencia. Padecer mas de uno de
los factores de riesgo incrementa la posibilidad de padecer una ECV, por ejemplo la
inactividad física junto con una alimentación inadecuada y el hábito de fumar pueden
explicar el 75% de las ECV (Calderón M. 2012, OMS 2013). En el contexto de la
globalización, el envejecimiento y los cambios de comportamiento no saludables como
son: el uso de tabaco, una alimentación no saludable y la inactividad física son
importantes contribuidores en el incremento de la prevalencia de factores de riesgo
intermediarios para las ECV como son: obesidad, dislipidemia, presión arterial elevada
y niveles altos de glicemia (GawryszewskiI V.P, & SouzaII M de F 2014).

Al parecer la acción individual o conjunta de determinados factores de riesgo para las


ECV ha conducido a que la morbimortalidad por las ECV haya alcanzado niveles de
pandemia, y a que las alteraciones cardiovasculares sean la causa del 45% de las
muertes acaecidas en España (De la Iglesia Huerta, A.2000). Además se ha propuesto
que ciertos tóxicos industriales, determinados patrones de conducta y circunstancias
de estrés y condiciones de trabajo, podrían modificar los propios factores de riesgo
para la ECV del trabajador, o actuar como factores contundentes, y acelerar los
eventos cardiovasculares en general y los coronarios en particular (De la Iglesia
Huerta, A.2000). Gran cantidad de personas asintomáticas tienen un riesgo grave de
padecer un evento cardiovascular por tener dos o más factores de riesgo. En más del
60% de los casos los factores de riesgo no se controlan adecuadamente. Se ha
estimado que más de un tercio de los pacientes con infarto agudo de miocardio, en
adelante IAM, fallece antes de llegar al hospital sin recibir un tratamiento eficaz.
Entonces la prevención ha llegado tarde para estos pacientes. Como resultado de esta
situación, la incidencia y la mortalidad coronarias no han mejorado de forma apreciable
en la última década. Por lo tanto es importante potenciar la prevención primaria de la
ECV, reequilibrando las actividades de prevención con las de la atención a los
personas que ya presentan enfermedad (que es a los que se dedica en la actualidad la
mayoría de los recursos) (Banegas, JR 2006).

1.3.1 Bajo consumo de frutas y verduras

La Organización Mundial de la Salud exhorta el consumo mínimo diario de 400 g de


Frutas, en adelante F y Verduras, en adelante V, para la prevención de ECNT y ayudar
a prevenir la deficiencias de varios micronutrientes en países en vías de desarrollo. El

22
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

consumo de 400 g diarios de frutas y verduras se satisface al ingerir 5 porciones de


frutas y verduras al día (WHO/FAO, 2003). Incluir el consumo de F y V como parte de
una alimentación saludable podría ayudar a prevenir las ECNT (ECV y ciertos tipos de
cáncer), así como asegurar el consumo de una variedad de micronutrientes y fibra. El
bajo consumo de F y V causa el 14% de muertes por enfermedad gastrointestinal, el
11% de muertes por enfermedad isquémica cardiaca y cerca del 9% de enfermedad
cerebrovascular. Un consumo inferior de F y V se encuentra entre los 10 factores de
riesgo de mortalidad. Aproximadamente 1.7 millones de muertes en el mundo (2.8%)
se atribuyen al bajo consumo F y V. Se ha estimado que 2.7 millones de vidas podrían
potencialmente salvarse cada año si se incrementaría sustancialmente el consumo de
F y V (WHO 2003).

La OMS en el 2003 estimó que aproximadamente el 60% de la población ecuatoriana


consumió menos de tres porciones de frutas y vegetales y cerca del 90% ingirieron
menos de cinco porciones. La FAO estimó que en el Ecuador aproximadamente el
65% de las calorías provinieron de cereales, grasas, aceites y azúcar. Entre 1989 y
2003 la ingesta calórica por persona se incrementó desde 2.490 a 2.710 kilocalorias e
incluyó un consumo diario de 100 gramos de grasa (Bernstein, A. 2008). La encuesta
ENSANUT-ECU 2011-2013 evidenció que en el Ecuador el consumo promedio de
frutas y verduras tanto en hombres como en mujeres de los diferentes grupos etarios
no cumple con la recomendación internacional de la OMS de consumo de 400 g de F y
V que se satisface al consumir 5 porciones de F y V. En el 2011 el consumo de frutas
y verduras fue mayor en la población urbana que en la rural, al parecer debido a un
mayor acceso físico y económico a estos alimentos (Alvear J. 2011). El 0.1% de la
población reportó un consumo adecuado de fibra. El bajo consumo de fibra estuvo
asociado con una alta ingesta de carbohidratos refinados y azúcares y de una baja
ingesta de frutas y verduras (ENSANUT-ECU 2011-2013). Estos hallazgos son
preocupantes en un país agrícola como el Ecuador que cultiva una variedad de F y V
durante todo el año y cuya población no cumple con las recomendaciones de la OMS
para el consumo de estos alimentos.

1.3.2 Inactividad física

Según la OMS la actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los
músculos esqueléticos que exija un gasto de energía (OMS 2015).

23
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La OMS ha reportado que aproximadamente un 60% de la población mundial no


realiza la actividad física necesaria para conseguir beneficios para la salud. Entre las
causas para la inactividad física se encuentran la insuficiente participación en la
actividad física durante el tiempo de ocio y el incremento de los comportamientos
sedentarios en el trabajo y en el hogar. Además, la mayor utilización de los medios de
transporte "pasivos" también ha disminuido la práctica de actividad física (OMS 2015).
Los niveles de inactividad física se han incrementado tanto en los países desarrollados
como en desarrollo. En los países desarrollados se ha reportado que más de la mitad
de los adultos no realizan una actividad física suficiente. Mientras que en las grandes
ciudades de crecimiento rápido de los países en desarrollo la inactividad es un
problema de mayores proporciones. Esto se debe a que la urbanización ha creado
varios factores ambientales que desfavorecen la práctica de la actividad física como
son: superpoblación, el incremento de la pobreza y la crimininalidad. La gran densidad
del tráfico, la mala calidad del aire y la falta de parques, aceras e instalaciones
deportivas y recreativas (OMS 2015).

La prevalencia de inactividad física se ha incrementado en los últimos cincuenta años


en América Latina a medida de que en las ciudades se convirtió en una norma el
transporte motorizado, el uso de tecnologías que reducen las demandas del trabajo
físico (computación y comunicaciones) y el mercado laboral demandó trabajos con un
menor esfuerzo físico. A lo anterior se añade que la televisión empezó a ser la forma
dominante de entretenimiento (Jacoby E. 2004, Jacobi D. 2010) (Figura 1),

Según las encuestas realizadas Ecuador en el año 2010 por el Ministerio del Deporte
del, el 11% de la población realizaba actividad física y el 89% fueron sedentarios. El
sedentarismo esta asociado con ausentismo laboral, debido a que los trabajadores al
no realizar actividad física están más expuestos a sufrir accidentes laborales y a
desarrollar enfermedades relacionadas con las tareas que realizan. La inactividad
física también afecta a la salud mental, disminuye la creatividad, la rapidez de reacción
y reduce la capacidad para lidiar con el estrés (García S. 2009). La encuesta
ENSANUT 2011-2013 reportó niveles bajos de actividad física en un 34% de la
población adolescente ecuatoriana y en el 30% de los adultos de 18 a 59 años. En el
Distrito Metropolitano de Quito, siete de cada diez quiteños son sedentarios,
evidenciándose una mayor prevalencia de sedentarismo en las mujeres (Ministerio de
Coordinación de Desarrollo Social, Municipio del Distrito Metropolitano de Quito,
Secretaría de Salud, Universidad Central del Ecuador, Facultad de Ciencias Médicas,
2011).

24
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La inactividad física se ha considerado como el cuarto factor de riesgo para la


mortalidad mundial (6% de las muertes registradas en todo el mundo). Adicionalmente
se estima que la inactividad física es la principal causa de alrededor de un 21%-25%
de los cánceres de mama y de colon, el 27% de diabetes mellitus tipo 2 y del 30% de
la carga de cardiopatía isquémica (OMS 2015). Las personas físicamente inactivas
tienen el doble de riesgo de presentar enfermedad coronaria (Press V. et. al. 2003).
Las ECNT asociadas a la inactividad física representan el mayor problema de salud
pública en la mayoría de los países del mundo. Por lo que se requiere con urgencia
medidas de salud pública eficaces para mejorar la actividad física de todas las
poblaciones (OMS 2015).

La inactividad física desempeña un papel relevante en la génesis de la obesidad y ha


empezado a ser un importante problema de salud pública a través del Hemisferio
Occidental. Se ha estimado que en Estados Unidos la inactividad física y la dieta pobre
son las responsables de al menos el 14% de todas las muertes (Jacoby, E. 2004). El
consumo excesivo calórico y la reducción de la actividad física podrían conducir a una
ganancia de peso excesiva y obesidad, resultando en una pobre salud de la población
(WHO 2011). Los cambios en los patrones de alimentación y actividad física afectan el
balance calórico y la ganancia de peso de los individuos, resultando en un exceso de
calorías que se depositan como grasa (WHO 2003a, Fraser B. 2005, Popkin B. 1994,
Popkin B. 1997, Hossain P. 2007). De igual manera las oportunidades para realizar
actividad física recreativa en la población podrían ser limitadas, así como el acceso a
un sistema de salud preventivo. Sin embargo, mucha de esta explicación se basa en
datos ecológicos y se limita el entendimiento de los factores sociales e individuales
involucrados en el desarrollo de la obesidad (Jacoby E. 2003). Recientemente se ha
demostrado que incluso un nivel bajo de actividad física es beneficioso para la salud,
por lo que el sedentarismo (por ejemplo mirar televisión o utilizar la computadora) es
un factor de riesgo independiente. Los medios y sistemas de comunicación antiguos y
nuevos promueven hábitos más sedentarios y frecuentemente implican un alto
consumo de comida rápida y bocadillos altos en grasa, sal y azúcar (Jergensen T.
[Link]. 2012).

Actividad física en el lugar de trabajo


La práctica de actividad física en el trabajo ha disminuido dramáticamente en las
últimas cinco décadas, reflejando un rápido incremento del trabajo computarizado en
la jornada laboral. Esto ha conducido a que los trabajadores pasen prolongados
períodos de tiempo sentados, particularmente en el trabajo de oficina y administrativo.

25
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La computarización y mecanización también han tenido un impacto negativo en la


actividad física de las industrias como es la agricultura, el transporte y la manufactura
con una reducción significativa del trabajo manual. Existen implicaciones económicas
con asociadas con estas condiciones: por ejemplo condiciones de salud a largo plazo
como ECV, diabetes mellitus tipo 2 y desórdenes músculo esqueléticos contribuyen
sustancialmente al gasto de salud de los países (Plotnikoff R. et. al. 2014).

Cada vez más a nivel internacional y en muchos países se ha reconocido al lugar de


trabajo como una alta prioridad para alcanzar la salud, mediante intervenciones de
conducta saludables y se extiende desde un abordaje basado en el trabajo hacia una
aproximación de “trabajadores saludables” en el ámbito de salud pública (Plotnikoff R.
et. al. 2014). Existe evidencia que soporta la efectividad de intervenciones que
promuevan la práctica de AF en el lugar de trabajo, las que mejoran la salud y los
indicadores de productividad en el trabajo, incluyendo conducta de la actividad física,
condición física, IMC, productividad, asistencia al trabajo y estrés laboral. También
existe alguna evidencia de que estas intervenciones en AF pueden reducir el tiempo
sentado durante el trabajo. En general la población laboralmente activa puede mejorar
la salud física y mental, reducir el ausentismo e incrementar la productividad,
consecuentemente proporcionando beneficios importantes para la salud de los
individuos y los lugares de trabajo. Los lugares de trabajo deberían considerar que la
implementación de programas de AF como una oportunidad estratégica para
incrementar el negocio (Plotnikoff R. et. al. 2014).

1.3.3 Tabaco y alcohol

En el Ecuador, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en adelante


INEC, en el Ecuador más de 521.220 personas son fumadoras. El 55.1% de la
población ecuatoriana entre 20 y 59 años ha fumado alguna vez. El 25.9% de los
adultos que indicaron haber fumado lo hicieron a diario. El promedio de consumo de
cigarrillos en las personas que fuman es de 2.5 cigarrillos diarios (INEC 2014). Según
la encuesta ENSANUT ECU 2011-2013 el consumo de tabaco en la población
ecuatoriana de 20 a 59 años, el 55.1% declaró haber probado tabaco alguna vez en la
vida, siendo mayor en hombres (80.8%) que en mujeres (30.9%). La prevalencia de
consumo actual de tabaco fue de 31.5%, observándose que en los hombres el uso fue
de 38.2% y en mujeres de 15%. La prevalencia nacional de consumo diario de tabaco
aumenta según se incrementa la edad siendo mayor en la población de 20 a 59 años
con 50,8%. El consumo diario de tabaco entre las personas que indicaron que fumaron

26
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

en los últimos 30 días fue de 25.9%, sin diferencias en relación al sexo y se


incrementa a medida que asciende la edad, siendo máximo en el grupo de 50 a 59
años (50.8%). El grupo étnico afro ecuatoriano presenta la más alta prevalencia del
consumo diario de tabaco (37.5%) (ENSANUT ECU 2011-2013). Fumar y la
exposición al humo de tabaco de segunda mano se encuentran entre los factores de
riesgo que están bien establecidos para la ECV y para la mortalidad prematura
(Jergensen T. [Link]. 2012).

El consumo excesivo de alcohol también es un factor de riesgo para la ECV


(Jergensen T. [Link]. 2012). Según la encuesta ENSANUT ECU 2011-2013 la
prevalencia de consumo de alcohol en la población ecuatoriana de 20 a 59 años en el
último mes fue de 41.3% (56.5% en hombres y 25.4% en mujeres). El promedio de
días de consumo de bebidas alcohólicas declarado por la población de 20 a 59 años
en el último mes es de 1.8 días. Los hombres consumen bebidas alcohólicas un
promedio de 1.9 días y las mujeres 1.4 días. La prevalencia de consumo de alcohol en
la última semana entre los consumidores actuales fue de 34.1%, 36.5% en hombres y
28.3 % en mujeres con un promedio de 1.1 días a la semana. El 5% de esta población
consumo alcohol dos o más días a la semana y el 1% declaró una frecuencia de
consumo mayor o igual a cuatro días (ENSANUT ECU 2011-2013).

1.3.4 Obesidad central

Se ha reconocido que la distribución de la grasa corporal y los niveles de actividad


física poseen sus propios efectos independientes sobre la salud. La grasa abdominal
profunda – en contraste con la grasa concentrada en las caderas, las nalgas y los
muslos - aumenta el riesgo tanto de enfermedad cardiaca como para la diabetes
(Isunza A. 2004). La obesidad central incrementa el riesgo de morbilidad por su
asociación con enfermedades que afectan a la mayor parte de los sistemas del
organismo (hipertensión, dislipidemia, diabetes tipo 2, enfermedad coronaria, infarto
cerebral, patología biliar, síndrome de apnea obstructiva del sueño, osteoartropatía y
ciertos tipos de cáncer) (Murillo Z. 2005).

La circunferencia de la cintura revela la cantidad de tejido adiposo en esa región del


cuerpo y permite identificar si existe obesidad abdominal, pues el IMC no diferencia
entre grasa y músculo en casos específicos y en función de rasgos étnicos
(Rodríguez-Guzmán, L. 2006). La acumulación de grasa abdominal u obesidad central
presenta características morfo funcionales diferentes a las de la grasa subcutánea, lo

27
__________________________________________________Justificación y Objetivos

que le confiere el rasgo de riesgo alto para la salud y se relaciona con alteraciones
metabólicas dentro de las cuales se incluyen la resistencia a la insulina y la
dislipidemia, las que predisponen a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular,
diabetes, hipertensión arterial entre otras (Rodríguez-Guzmán, L 2006).

Se ha reconocido a la obesidad abdominal como uno de los factores de mayor riesgo


cardiovascular. En comparación con el IMC, las mediciones de la obesidad abdominal
(circunferencia de cintura y tasa de circunferencia de cintura y circunferencia de
cadera) al parecer están más frecuentemente asociadas con los factores de riesgo
metabólico (Koning et. al. 2007). El riesgo cardio - metabólico asociado con la
obesidad abdominal es atribuido a la presencia de tejido adiposo visceral que favorece
la resistencia a la insulina, dislipidemia e hipertensión (Koning et. al. 2007). La
resistencia a la insulina es una consecuencia de la grasa visceral localizada. Existen
dos mecanismos responsables de la reducción de la sensibilidad a la insulina en los
tejidos periféricos: 1) excesiva acumulación de grasa, con el desarrollo de un estado
anti inflamatorio, aumento de la producción de citoquinas pro-inflamatorias por los
adipocitos y la infiltración de los macrófagos en el tejido adiposo; 2) variaciones
metabólicas en los mismos adipocitos, que reduce su capacidad de almacenar grasa y
consecuentemente migran a otros órganos no adiposos como el hígado, el corazón,
músculo y el páncreas causando una respuesta tóxica conocida como “lipotoxicidad”
(Koska J. 2008, Mizuno O. et al 2005).

Según la encuesta ENSANUT ECU 2011-2013 en la población ecuatoriana de 10 a 59


años la prevalencia del riesgo de la circunferencia de cintura fue de 50%. El grupo de
edad de 50 a 59 años tuvo la prevalencia más alta (81,4%), seguida por el grupo etario
de 40 a 49 años (74.6%) y en el grupo de edad de 30 a 39 años la prevalencia fue de
67.1%. Para el sexo femenino, en el grupo de edad de 50 a 59 años fue de 92.9%,
entre los 40 a 49 años de 86.2% y entre los 30 a 39 años correspondió a 78.2%.
Mientras que para los hombres en el grupo de edad de 50 a 59 años fue de 68.9%
entre los 40 a 49 años fue de 63.3% y en el grupo etario de 30 a 39 años fue de
57.1%.

1.3.5 Hipertensión Arterial

La Hipertensión Arterial es uno de los problemas de Salud Pública más importantes


debido a su elevada prevalencia, sus complicaciones, elevada mortalidad y morbilidad
y los costos que determina su control y tratamiento (OMS 2014).

28
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La presión arterial alta constituye la segunda causa de muerte en el Ecuador. La


hipertensión arterial se define a partir del valor de tensión arterial sistólica igual o
mayor a 140 mmHg y/o tensión arterial diastólica igual o mayor a 90 mmHg. Se define
como estado de pre hipertensión cuando la tensión arterial sistólica está entre 120 y
139 mmHg y/o tensión arterial diastólica se encuentra entre 80 y 89 mmHg. La
encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que la prevalencia de hipertensión
arterial medida en el grupo de edad de 18 a 59 años fue de 9.3%, siendo 7.5% en las
mujeres y 11.2% en los hombres. La prehipertensión arterial tuvo una prevalencia de
37.2%, presentándose 27.1% en las mujeres y 48% en los hombres. En el grupo de 18
a 19 años se evidención una cifra de pre-hipertensión de 26.5%, hallazgo preocupante
debido a que en la población adulta el riesgo de ECV aumenta con la presencia de
hipertensión arterial. La prevalencia de hipertensión arterial reportada en la población
de 18 a 59 años fue de 15.6%, siendo 19.9% en las mujeres y en hombres
correspondió el 11%. En el grupo etario de 18 a 39 años el valor de hipertensión
arterial reportada fue de 9.4%, mientras que en el grupo de edad el 25.6% reportó
hipertensión arterial (ENSANUT -ECU 2011-2013).

1.3.6 Dislipidemias

Según la encuesta ENSANUT -ECU 2011-2013 la prevalencia nacional de los valores


elevados de triglicéridos (hipertrigliceridemia) es de 28.7%, 33.3% para hombres y
23.7% en mujeres. Para el grupo etario de 10 a 19 años es de 11.1%, mientras que
para el grupo de edad de 40 años es de 44.7%. La prevalencia de hipercolesterolemia
en el grupo de edad de 10 a 59 años fue de 24.5%, mientras que para el grupo de 10 a
19 años fue de 6.5%, La hipertrigliceridemia se incrementa con la edad, de manera
que para el grupo de edad de 50 años es de 51.1%. La prevalencia nacional de
valores altos de LDL colesterol para el grupo de edad de 10 a 59 años fu de 19.9%.

1.3.7 Exceso de peso

A ¿Que son el sobrepeso y la obesidad?

La Organización Mundial de la Salud, en adelante OMS, reconoce que la obesidad es


una condición compleja, con serias dimensiones sociales y psicológicas, que tiene un
origen multifactorial (World Health Organization, en adelante WHO, 2014).

29
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La Organización Mundial de la Salud, define al sobrepeso y la obesidad como una


acumulación excesiva o anormal de grasa que puede ser perjudicial para la salud
(OMS 2014). En el 2013 la Asociación Médica Americana declaró a la obesidad como
una enfermedad (Evans W 2014).

El Indice de Masa Corporal se utiliza usualmente para identificar el sobrepeso y la


obesidad en los adultos y es un indicador sencillo de la relación entre el peso y la talla
(OMS 2014). El IMC se obtiene dividiendo el peso de la persona en kilogramos por el
cuadrado de su talla en metros (kg/m2) (OMS 2014). Según la OMS un IMC igual o
mayor a 25 constituye sobrepeso (OMS 2014) y un IMC igual o mayor a 30 determina
obesidad (OMS 2014). De acuerdo al reporte 1988 “Clinical Guidelines on the
Identification, Evaluation, and Treatment of Overweight and Obesity in Adults— The
Evidence Report”, del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos de América, en
adelante EEUU, el sobrepeso se define como un Indice de Masa Corporal, en adelante
IMC, de 25 kg/m2 a 29.9 kg/m2 y la obesidad como un IMC de más de 30 kg/m2 en
adultos. El IMC provee la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población
debido a que es la misma para ambos sexos y para los adultos de diferentes edades
(Vicente- Herrero, MT. et. al. 2014). El IMC no es una medida cien por ciento perfecta
a nivel clínico, pero es una medida suficientemente buena cuando se aplica a grupos
poblacionales (Jacoby E. 2004).

B. Los riesgos para la salud de la obesidad

La obesidad causa discapacidad y muerte (McGuire Sh. 2012). La obesidad


incrementa significativamente el riesgo de padecer de ciertos trastornos de salud. La
obesidad se asocia a numerosos riesgos para la salud, incluyendo un elevado riesgo
de padecer diabetes, falla cardiaca y depresión. Consecuentemente, en la actualidad
se ha propuesto que la obesidad sea considerada como la segunda causa prevenible
de muerte (Olander E. et. al. 2013).

La obesidad incrementa el riesgo de mortalidad en general (Hill, J. et al. 2008). Las


personas con obesidad tienen un riesgo de 50% mayor de morir de todas las causas
en comparación con los sujetos de peso adecuado. Ente los adultos jóvenes (25 a 35
años), la obesidad grave aumenta el riesgo de muerte por un factor de 12 (Isunza A.
2004). La obesidad y el sobrepeso son el sexto factor principal de riesgo de defunción
a nivel mundial (Shukla A. 2014, OMS 2014). Aproximadamente 3,4 millones de
personas adultas mueren cada año como consecuencia del sobrepeso o la obesidad

30
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

(OMS 2014). En el 2010 a nivel mundial el sobrepeso y la obesidad causaron 3,4


millones de muertes, 3.9% de los años perdidos y 3.8% de los Años de Vida
Saludables perdidos por Discapacidad. Datos de revisiones sistemáticas sugieren que
solo el 31% del riesgo de mortalidad por la enfermedad coronaria y el 8% del riesgo de
la mortalidad por enfermedades cerebrovasculares se asocia con la obesidad y es
mediada a través de la hipertensión arterial y el colesterol (OMS 2013).

La obesidad es el primordial factor de riesgo modificable de padecer diabetes y otras


ECNT. La obesidad se ha relacionado con una variedad de ECNT y desórdenes
metabólicos como la enfermedad coronaria, la diabetes mellitus tipo II, la hipertensión,
la dislipidemia, la enfermedad cerebrovascular, las enfermedades respiratorias, la
apnea del sueño, las enfermedades de la vesícula biliar, el dolor de espalda, varios
tipos de cáncer, osteoartritis (Jacoby E 2004, Oleander, E. et. al. 2013) y depresión
(Oleander, E. et. al. 2013). Evidencia científica disponible indica que la obesidad
general medida con el Indice de Masa Corporal, y la obesidad abdominal medida solo
por la circunferencia abdominal o la circunferencia de la cintura corregida para la talla
están asociadas con el riesgo de la enfermedad coronaria y la mortalidad (Félix-
Redondo F.J. 2013).
La OMS estima que siete millones de personas perderán la vida a causa de las ECNT
en el 2030 debido a factores comportamentales como son el sedentarismo, el
sobrepeso y la obesidad (Vicente – Herrero MT 2014). Según reportes de
investigaciones realizadas en los EEUU, se ha sugerido que un incremento incesante
de la obesidad podría llevar a futuras caídas en la esperanza de vida (Ng M. et. al.
2014). Se considera que el número de personas que padecen diabetes en América
Latina se incrementará en más de un 50%. Así para el año 2030 se predice que 32,9
millones de personas sufrirán esta enfermedad. La diabetes y la obesidad no se
consideran como dolencias de la abundancia y afectan desproporcionadamente a los
sectores pobres y de nivel cultural más bajo de la región, en donde también se
concentran los más altos índices de desnutrición. Las tasas más elevadas de
prevalencia de la diabetes se encuentran en Belice (un 12%) y México (un 10%),
mientras que Jamaica, Managua, Ciudad de Guatemala, las Bahamas y Bogotá tienen
tasas de entre un 7 y un 10 % (Food and Agriculture Organization, en adelante FAO,
2014).

El sobrepeso y la obesidad tienen impactos considerables en términos de sufrimiento


humano, las inequidades sociales son particularmente importantes, cada año se
pierden valiosas vidas a causa de enfermedades relacionadas con una alimentación

31
__________________________________________________Justificación y Objetivos

no saludable y la falta de actividad física (Council of European Union 2014). Las


consecuencias biomédicas, psicosociales y económicas de la obesidad tienen
implicaciones sustanciales para la salud y el bienestar de la población (American
College of Cardiology, en adelante ACC, / American Heart Association, en adelante
AHA, 2014).

La obesidad, particularmente la severa y mórbida, tiene un efecto muy significativo en


el incremento en los costos en salud y en el ausentismo laboral por efecto directo y
asociado a las comorbilidades que la acompañan (Shukla A. 2014, Zárate A. et. al.
2009). El impacto global de la obesidad a nivel individual, social y económico es
monumental, requiriendo inmediata atención a nivel individual y poblacional (Evans W.
2014).

Un IMC elevado es un factor relevante de riesgo para las ECNT (OMS 2013, Shukla A.
2014):
 Las enfermedades cardiovasculares, principalmente cardiopatía y accidente
cerebrovascular, que fueron la principal de muerte en el 2012;
 La diabetes mellitus;
 Los trastornos del aparato locomotor (especialmente la osteoartritis);
 Problemas respiratorios, ápnea de sueño;
 Enfermedad músculo esquelética,
 Enfermedad de vesícula. El riesgo de diabetes y enfermedad de vesícula es
tres veces mayor para las personas obesas.
 Algunos cánceres (del endometrio, la mama y el colon). La obesidad duplica el
riesgo de sufrir de cáncer de mama, de endometrio o de colon (Isunza A.
2004).

El riesgo de padecer estas ECNT crece con el aumento del IMC. Se han demostrado
riesgos consistentes para la salud cuando el IMC es mayor de 23 kg/m2,
especialmente para la enfermedad cardiovascular, el cáncer, la diabetes, la
osteoartritits y las enfermedades crónicas del riñón (James WT 2008). El riesgo de
sufrir enfermedad coronaria, presión arterial alta, artritis de las rodillas y gota se
duplica para las personas obesas. (Isunza A. 2004).

La obesidad infantil se relaciona con una mayor probabilidad de obesidad, muerte


prematura y discapacidad en la edad adulta. Adicionalmente, los niños obesos sufren
dificultad respiratoria, un elevado riesgo de fracturas y presión alta, y pueden

32
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

presentan marcadores tempranos de enfermedad cardiovascular, resistencia a la


insulina y efectos psicológicos (OMS 2014).

C. Impactos de la obesidad

El sobrepeso, la obesidad y los problemas de salud asociados tienen un impacto


económico significativo sobre el sistema de salud. Los costos médicos asociados con
el sobrepeso y la obesidad pueden ser directos o indirectos ((Klein S. 2004, Wolf A.M.
& Colditz G.A. 1998). Se ha vaticinado que estas consecuencias negativas escalan a
medida que la población incrementa en edad (Hill, J. et al. 2008, James W.P. 2008).

Los costos médicos directos relacionados con la obesidad pueden incluir servicios
preventivos, diagnósticos y tratamiento Wolf AM & Colditz GA 1998, Wolf, A 1998).
Mientras que los costos indirectos son los relacionados a la morbilidad y mortalidad.
Los costos de morbilidad se definen como el valor del ingreso perdido por una
disminución de la productividad, actividad restringida, ausentismo, y días de cama. Los
costos de mortalidad corresponden al valor del ingreso futuro perdido por muerte
prematura (CDC 2011). Los costos médicos de la obesidad en los Estados Unidos de
América fueron de aproximadamente 147 billones de dólares en el 2008 (Finkelstein,
EA 2009).

La obesidad y las enfermedades relacionadas con la misma representan una carga


económica para los diferentes países. Así más del 7% de los presupuestos de la Unión
Europea se gastan directamente en las enfermedades relacionadas con la obesidad,
con más costos indirectos resultando en una pérdida de la productividad debido a
problemas de salud y muerte prematura (Council of European Union 2014). La pérdida
de la productividad por ECNT, como la ECV y sus factores de riesgo se asocia con
enormes costos para aquellas personas que permanecen en la fuerza laboral y para
aquellos que prematuramente dejan de trabajar debido a discapacidades (Bauer U.
2014).

En el lugar de trabajo, la obesidad afecta los costos generados por ausentismo,


permiso por enfermedad, discapacidad, lesiones y reclamos por salud (Ostbye, T
2007). Los programas y las políticas que mejoran la salud del trabajador y reducen los
costos de salud que son de gran importancia para los empleadores (Goetzel RZ 2006).
En la actualidad se desconoce las prevalencias de ECV y obesidad en la población
laboralmente activa Ecuatoriana.

33
__________________________________________________Justificación y Objetivos

En la actualidad la obesidad es un desafio de salud pública en muchos de los países


de medianos ingresos económicos y su monitoreo con una mayor precisión y
desagregación tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados es
una prioridad clave de salud global (Ng M. et. al. 2014).

D. Epidemiología del sobrepeso y la obesidad

En las últimas tres décadas el incremento de la prevalencia de obesidad ha ocurido


tanto en los países ricos como en los países pobres y en todos los segmentos de la
población (Gortmaker S. 2011), siendo la obesidad reconocida como un problema de
salud pública tanto en los países desarrollados como en los países en vías de
desarrollo (OMS 2014). En el 2012 a nivel mundial se estimó que aproximadamente
200 millones de hombres y 300 millones de mujeres padecen obesidad y su
prevalencia continúa incrementandose (Olander E. et. al. 2013, OMS 2014). En el
Ecuador es preocupante la prevalencia nacional de 62.8% del exceso de peso
(sobrepeso y obesidad) en la población adulta. La mayor prevalencia del exceso de
peso se observó en mujeres (65.5%), mientras que en los hombres la prevalencia fue
del 60% y en la cuarta y quinta décadas de vida con prevalencias superiores a 73%
ENSANUT-ECU, 2011-2013.

La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas y se ha convertido en una de las


principales causas de muerte y discapacidad en el mundo (Yumuk V. et. al 2014,
Council of European Union 2014, Ng, M. et. al.2014). Se calcula que una persona es
obesa por cada seis personas con peso normal (Shukla A. 2014). La prevalencia
mundial de obesidad casi se duplicó en el período de 1980 - 2008, afectando en el
2008 a unos 1500 millones de hombres y mujeres (de 20 y más años), siendo más
frecuente en mujeres que en hombres. Para el 2008, el 10% de hombres y el 14% de
mujeres (es decir 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres) fueron
obesos. Mientras que en el 2010 se estimó a nivel mundial que un billón de personas
padecieron sobrepeso y unos 500 millones de personas fueron obesas (Evans W.
2014). En el 2012, alrededor de 44 millones de niños menores de cinco años (el 6,7%)
padecieron de sobrepeso o eran obesos (Estadísticas Sanitarias Mundiales de la
OMS, 2014). Se ha estimado que en el 2015 unos 2,3 mil millones de personas
padecerán sobrepeso y 700 millones de personas serán obesas (Chescheir N. 2011).
En el 2012 la OMS reportó que cada año en el mundo 2,8 millones de personas
mueren debido al sobrepeso y la obesidad, patologías que incrementan el riesgo de

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Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

padecer coronariopatías, accidentes cerebro vasculares isquémicos, diabetes mellitus


tipo 2 y algunos tipos frecuentes de cáncer (OMS 2012). Reportes estadísticos indican
que el 44% de la carga de diabetes, el 23% de la carga de las enfermedades del
corazón y entre el 7% y el 41% de la carga de ciertos cánceres pueden ser atribuídos
al sobrepeso y la obesidad (Shukla A. 2014, OMS 2014).

La pandemia de la obesidad se originó en los Estados Unidos de América y afectó a


Europa, así como a otros países ricos a nivel mundial antes de penetrar en los países
más pobres del mundo, especialmente en las áreas urbanas. La pandemia se trasmite
a través de los vectores de una agricultura subsidiada y las compañías multinacionales
que proveen de carbohidratos altamente refinados (azúcar), aceites y grasas baratos,
que ha llevado a modificar la forma de alimentarse. Así también ha contribuido a la
pandemia de la obesidad la disminución en la actividad física como resultado de una
creciente urbanización, de muchas formas de trabajo de naturaleza cada vez más
sedentaria, de los nuevos modos de desplazamiento (acceso al transporte
motorizado), el aparecimiento de dispositivos mecanizados que ahorran el trabajo
físico y la seducción de pasatiempos sedentarios como son la televisión y los video
juegos (Prentice AM. 2006, OMS 2014). Uno de los aspectos extraordinarios de esta
pandemia es su penetración en las naciones más pobres del mundo – primero entre
los adultos de mediana edad que viven en áreas urbanas. Aunque cada vez más ha
afectado a las áreas semi-urbanas y rurales, y entre grupos de adultos jóvenes
(Prentice AM. 2006). Mucho se ha publicado sobre estas tendencias (Nishida C., et.
al. 2005, James P.T., Gordon-Larsen P. 2001) y sus causas (James P.T. 2004,
Schmidhuber J, Shetty P., 2005) y las posibles medidas de salud pública y las
iniciativas de ingeniería social que podrían ser necesarias para detener y revertir la
pandemia (Swinburn BA, et al 2004, Lobstein T. 2005).

En América Latina la prevalencia de la obesidad se ha triplicado en los últimos veinte


años, afectando a adultos y niños a lo largo del continente. La prevalencia de
sobrepeso y la obesidad se ha incrementado en las poblaciones urbanas afectando a
un tercio de las mujeres en edad reproductiva de Latinoamérica (Martorell R, et. al.
2000). Muchos países de America Latina adoptaron los estilos de vida occidentales y
la población realizó cambios importantes en su estilo de alimentación y actividad física.
La epidemia del sobrepeso y la obesidad se ha asociado al crecimiento económico, el
incremento de salarios, la rápida urbanización, la globalización de los mercados de los
alimentos y los cambios en el suministro de alimentos, así como las modificaciones en
los patrones alimentarios (Prentice A.M 2006) como es el abandono de la alimentación

35
__________________________________________________Justificación y Objetivos

tradicional basada en plantas (Jacoby E. 2004). Para el 2012 en la región de las


Americas se observaron los mayores porcentajes de sobrepeso y obesidad (sobrepeso
62% en ambos sexos y obesidad 26%) (Estadísticas Sanitarias Mundiales de la OMS
2012). Se espera que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en Latinoamérica
alcance el 81.9% para el 2030 (Bermúdez, V. et. al. 2012, Holub, C. 2013).

Cabe comentar que en muchos países latinoamericanos como el Ecuador el


sobrepeso y la obesidad coexisten con la desnutrición (sea retardo en la talla, anemia
o deficiencia de zinc) a nivel nacional. Se estima en la región una prevalencia de
retardo en talla de 25.3% (Rivera J. 2014).

Obesidad en el Ecuador

Ecuador tiene una población de aproximadamente 15 millones de habitantes, un 70%


es población urbana, aunque los sectores rurales y agrícolas permanecen importantes
en el país. Ecuador es un país diverso geográficamente y culturalmente, en el que
habitan importantes minorías étnicas y raciales, incluyendo Afro-Ecuatorianos,
montubios (mezcla de razas residentes rurales de la región Costa) y miembros de 14
grupos indígenas.

La encuesta Encuesta Demográfica y Materna Infantil, en adelante EDEMAIN, reportó


en el 2004 que el 40.4% de mujeres ecuatorianas tuvieron sobrepeso y 14.6%
obesidad (Banco Mundial 2006). En el 2004 el Ministerio de Salud Pública del
Ecuador, en adelante MSP, reportó que el 10% de ecuatorianos mayores de 20 años
padecieron obesidad y el 40% pre obesidad. Pacheco V. y Pasquel M. (2004)
estimaron que la prevalencia de obesidad en la población mayor de 20 años era de
alrededor del 10% con un incremento de su prevalencia en relación a la edad y el sexo
femenino, y del 40% de pre-obesidad, con aparente predominio masculino (Pacheco
V., Pasquel M. 2000). Freire W. et. al. (2010) reportaron una prevalencia de 42.2% de
sobrepeso y 22.9% de obesidad en adultos de 60 a 64 años. Mientras que en el grupo
de edad de 65 a 74 años se reportó sobrepeso en un 40.5% y 21.7% obesidad. Y a
partir de los 75 años se observó sobrepeso en el 36.7% mientras que la obesidad
afectó al 14.4%. De las cifras expuestas se evidencia que el sobrepeso y la obesidad
disminuyen en los adultos mayores conforme se incrementa la edad. Las mujeres
presentaron proporciones más altas de sobrepeso y obesidad que los hombres.

36
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Según la encuesta Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador, en adelante


ENSANUT-ECU, 2011-2013 la prevalencia nacional de sobrepeso y obesidad fue de
62.8% en la población adulta. Observándose una mayor prevalencia del exceso de
peso en mujeres (65.5%) que en hombres (60%) y en la cuarta y quinta décadas de
vida con prevalencias superiores a 73%. Además la prevalencia del exceso de peso
fue mayor en los adultos del quintil más rico frente a los adultos del quintil más pobre
(66.4% vs.54.1%). Se ha estimado que en el Ecuador dos de cada tres ecuatorianos
entre los 19 y 59 años tienen sobrepeso u obesidad (ENSANUT-ECU 2011 -2013).

Las niñas y los niños ecuatorianos han demostraron patrones de obesidad y


sobrepeso similares a los observados en los adultos, que son parecidos en la mayoría
de los países latino americanos (Bernstein A. 2008). En el 2011 la prevalencia de
obesidad en los niños escolares de siete años fue de 5.3% y de sobrepeso de 8.70%
(Organización Panamericana de la Salud, en adelante OPS 2011). De acuerdo a datos
de la encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 tres de cada diez niñas y niños en edad
escolar y dos de cada diez adolescentes tienen sobrepeso u obesidad, cifras que
representa niveles de una verdadera epidemia. La prevalencia de sobrepeso y
obesidad en la etapa escolar fue de 29.9%. Es alarmante la cifra del exceso de peso,
especialmente si se toma en cuenta que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la
edad preescolar es de 8.5% y se triplica al pasar a la edad escolar. En los
adolescentes la prevalencia nacional de sobrepeso y obesidad fue de 26%, siendo
mayor en los adolescentes 12 a 14 años (27%), frente a los de 15 a 19 años (24.5%)
(ENSANUT-ECU 2011-2013). Los adolescentes también son víctimas del exceso de
peso con niveles de sobrepeso que han llegado al 24% en México, 14% en Chile,
12% en Perú (Jacoby, E. 2004). En el Ecuador para el 2006 se reportó en
adolescentes sobrepeso 12.5% en hombres y 15% en mujeres, mientras que la
obesidad afectó al 10.6% de hombres y al 6.5% de mujeres (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO, 2011). Romero – Sandoval N. et. al. 2012
realizaron un estudio longitudinal de siete años de seguimiento en 21 escuelas
municipales de Quito en adolescentes de 9 a 17 años, se evidenció que el 18.7% de
los estudiantes presentaron sobrepeso, el 7.9% obesidad y el 91.9% sedentarismo.
Yépez R. et. al. (2008) reportaron en adolescentes una prevalencia de sobrepeso de
aproximadamente 13.6% en la Costa y 13.9% en la Sierra. Mientras que la obesidad
fue tres veces mas alta en la Costa (12.70%) que en la Sierra (3.8%).

El Ecuador ha experimentado una transición nutricional que se caracteriza por


cambios de hábitos de alimentación, específicamente el aumento del consumo de

37
__________________________________________________Justificación y Objetivos

productos procesados, ultraprocesados y comida chatarra, de bajo aporte nutricional


con un alto contenido en grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sal acompañado de
un bajo consumo de frutas, vegetales, grasas polinsaturadas y fibras. A lo que se
suma la reducción de la práctica de actividad física por parte de niños, adolescentes y
adultos (Barria, M. 2006, Orden, A. et. al. 2005, O´Donnell A. 2004, Council of
European Union 2014, ENSANUT-ECU 2011-2013).

Durante la última década han coexistido con el bajo peso, la malnutrición por exceso y
las enfermedades infecciosas como los principales problemas de salud en el mundo
en desarrollo (Hassam D. 2005). En el Ecuador a pesar de que el promedio de
ingresos se han incrementado en las dos décadas pasadas, el país sigue siendo
desigual, con un coeficiente Gini que está aproximadamente en 0.50. En el país ha
existido un crecimiento social y económico, aunque a pesar del mismo persite la
pobreza y la inequidad, que son factores que proveen un contexto para la doble carga
de malnutrición que ha sido reportado por Freire W.B. et. al. 2014. La doble carga de
malnutrición se observa a nivel del hogar (niños menores de 5 años con retardo de
talla y madre con obesidad/ sobrepeso) e individual (niños con sobrepeso y deficiencia
de micronutrientes o mujeres con obesidad/ sobrepeso y deficiencia de
micronutrientes):
• Hogar: prevalencia 13.1% de doble carga de malnutrición en el 2012
• Individual:
 Niños de 5 a 11 años con sobrepeso y deficiencia de zinc: 8.4 %
prevalencia de doble carga de malnutrición
 Mujer entre 12 y 49 años con obesidad/ sobrepeso y anemia 8.9%
(Rivera J. 2014, Freire W.B. et. al. 2014).

E. Factores determinantes de la obesidad


Se ha propuesto a la obesidad como la segunda causa modificable de muerte. Existen
una variedad de factores determinantes de la obesidad, por lo que abordarla es
complejo. La evidencia sugiere que el desarrollo de obesidad o sobrepeso se ha
correlacionado con la interacción de muchos factores como son: predisposición
genética, nutrición en las etapas tempranas de la vida y durante el crecimiento,
metabolismo, estilo de vida individual, alimentación (alto consumo de calorías),
factores psicológicos y de comportamiento.
Algunos factores socio económicos, demográficos y del entorno se han asociado con
el incremento del riesgo de padecer sobrepeso y obesidad. La edad, el género, la
condición socio económica, el nivel de educación y la residencia urbano – rural se han

38
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

relacionado con el sobrepeso y la obesidad. Se ha reportado que el sobrepeso y la


obesidad se han asociado con el incremento de la edad y el género femenino. Otros
factores que se asocian con la obesidad son: la urbanización, cambios en los estilos
de vida, bajos niveles de actividad física y alto consumo de calorías (Shukla A. 2014).
También influencian el estatus de salud y el uso del tabaco (Bennett J. et. al. 2011). El
sedentarismo es un factor importante para la génesis de obesidad y una pobre salud
(Spittaels H. et. al. 2012).

Además se ha reconocido que son factores determinantes de la obesidad el entorno


cultural y físico, los cambios en el entorno con respecto a la actividad física y los
hábitos alimentarios enmarcados en un balance positivo de energía (Spittaels H. et. al.
2012). Así también actúan factores como son la producción y consumo de alimentos,
el lugar de residencia (urbano – rural) y la influencia de los medios de comunicación
(National Institute for Health & Care Excellence, en adelante NICE, 2012, Yumuk V. et.
al 2014). La alimentación (exceso del consumo de alimentos), la actividad física y
comportamientos sedentarios han emergido como los comportamientos primarios
proximales (factores contribuyentes) que han incrementado el desbalance energético
necesario para causar para causar la obesidad en sujetos genéticamente susceptibles
(Must A., & Evans E. 2011, CDC 2011, Chescheir N. 2011). La genética puede explicar
cerca del 30% de la obesidad (Stunkard A. 2000, Bouchard C. 1996), mientras que los
cambios en el estilo de vida y en el entorno, como es la modernización global,
ocurridos en los últimos treinta años probablemente explicarán la manifestación
epidémica reciente de la obesidad (Prentice AM. 2006, Must A., & Evans E. 2011).

El simultáneo incremento de la obesidad en casi todos los países parece ser


conducido principalmente por cambios en el sistema alimentario global que está
produciendo más comida procesada, asequible y comercializada con eficacia como
nunca antes. Este consumo excesivo pasivo de energía que conduce a la obesidad es
el resultado previsible de economías de mercado que se basan en el crecimiento
basado en el consumo. Los controladores del sistema mundial de alimentos
interactúan con factores locales ambientales para crear una amplia variación de la
prevalencia de obesidad entre las poblaciones. Dentro de las poblaciones las
interacciones entre factores ambientales e individuales, incluyendo genéticos, explican
la variabilidad en el tamaño corporal entre los individuos. Sin embargo, aún con esta
variación individual la epidemia ha tenido patrones predecibles en subpoblaciones
(Swinburn, B. et. al. 2011).

39
__________________________________________________Justificación y Objetivos

Aunque los patrones de comportamiento y sus determinantes del entorno son


complejos, las causas de la epidemia de obesidad se han identificado. La evidencia
científica demuestra que el aumento del consumo de energía está causando el
incremento de la obesidad, que es el resultado de cambios en sistema global de
alimentos: el movimiento desde la preparación de alimentos individual hacia la
elaboración en masa “disminuyó el precio tiempo del consumo de alimentos” y se
produjo más alimentos procesados (con la adición de azúcar, grasas y sal y
potenciadores del sabor y comercializan estos productos alimenticios con técnicas
efectivas. Adicionalmente la comercialización de alimentos y bebidas se asocia con el
incremento de porcentajes de obesidad y es especialmente efectivo entre niños donde
es un foco de estrategias de políticas (Swinburn, B. et. al. 2011).

Es incuestionable que para que ocurra la obesidad se requiere que se cumpla la


primera ley de termodinámica en la que se observa un incremento del consumo de
energía en la presencia de una constante o menor actividad física (Center for Disease
Control, en adelante CDC 2011, OMS 2014). Los factores dietéticos claves que al
parecer contribuyen a la ganancia de peso son incremento del consumo de: energía
total, grasa total, azúcares añadidos y bebidas azucaradas (muchas veces su
consumo se atribuye a comer fuera de casa y se acompaña con la ingesta de comida
procesada o rápida, combinada con un menor consumo de fibra, leche, fruta y
vegetales ricos en almidón) (Must A., & Evans E. 2011).

La “transición nutricional” que afecta a Latinoamérica se caracteriza por un escaso


consumo de frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas, acompañado de un
incremento del consumo de calorías resultado del aumento de la alimentos ricos en
azúcar y grasas saturadas (leche, carnes), cereales refinados y alimentos procesados,
pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, así como un excesivo
consumo de sal. Estas características de la alimentación constituyen un factor clave en
el incremento de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad (Jacoby E. 2004, OPS
2007, CDC 2011, OMS 2014).

Muchos factores personales, económicos, sociales, comportamientos individuales de


salud y características pueden ser mediados por el ambiente (Cummins S. y Macintyre
S. 2006; French S.A. et. al. 2001; Gardner D.M. y Wooley, S.C. 1991; Glanz K et. al.,
2005). Por ejemplo, la disponibilidad de alimentos tiene influencia sobre el estatus de
peso a través del consumo de alimentos pobres en nutrientes o altos en grasa
(Cummins S. y Macintyre S. 2006; Travers K.D. 1996; Turrell C. et. al. 2002). Es

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Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

importante comprender la interacción entre comportamiento, entorno, nutrición,


genética epigenética, circunstacias sociales, etc.; así como es necesario entender las
conexiones y relaciones alrededor de la obesidad, por ejemplo relaciones sociales, la
relación entre obesidad y las condiciones crónicas y la nececesidad de combinar
diferentes ciencias o abordajes en orden de comprender las causas individuales y
circunstancias que llevan a la obesidad (EASO 2011).

Otros factores amplifican o atenúan el efecto de estas causas y producen disparidades


observadas en la prevalencia de obesidad entre y dentro de las poblaciones. La
riqueza nacional, la política del gobierno, las normas culturales, el entorno construido,
la genética y los mecanismos epigenéticos, las bases biológicas de las preferencias
alimentarias y los mecanismos biológicos que regulan la motivación para realizar
actividad física (Swinburn, B. et. al. 2011).

Factores ambientales
El comportamiento y el medio ambiente juegan un rol importante que contribuye al
sobrepeso y la obesidad. Estas son grandes áreas para la prevención y el tratamiento
(CDC 2011). Las personas toman decisiones basadas en su ambiente o la comunidad.
Por ejemplo, una persona puede escoger no caminar a la tienda o al trabajo si no
dispone de senderos para caminar o de seguridad. La comunidad, el hogar, los
centros de cuidado infantil, los lugares de cuidado para la salud y los lugares de
trabajo pueden influenciar en como las personas toman decisiones. Por lo tanto es
importante crear ambientes en la comunidad que faciliten a las personas realizar
actividad física y una alimentación saludable. (CDC 2011).

A lo largo de muchos años Popkin ha analizado extensivamente los agentes


ambientales de la pandemia de la obesidad (Popkin B.M. 2005) y ha documentado
como los cambios profundos en el aporte global de alimentos y en el costo relativo de
los alimentos que ha conducido a la transición nutricional (Popkin B.M. 1998, 2004).
Popkin ha relacionado en conjunto los cambios en los patrones alimentarios con
aquellos en la actividad física como los principales conductores de la ganancia de
peso de la población (Egger G.1997, Prentice AM, 1995), los que pueden resumirse en
la figura 1. La visión general es que el tiempo y magnitud de estos cambios
“ecológicos” son suficientes para explicar el rápido incremento en la obesidad y el
poder de los factores externos (como es el bajo costo de aceites y carbohidratos
refinados, el incremento de uso del transporte motorizado, el aumento de los
dispositivos que ahorran energía, el crecimiento de empleos sedentarios y la

41
__________________________________________________Justificación y Objetivos

seducción de la televisión y los juegos de video) que asegurarán que el macro -


ambiente continuaría siendo altamente obesogénico, a menos que los gobiernos
propongan nuevas iniciativas para re-diseñar la manera en la cual vivimos (Webb, FM.,
& Prentice, AM. (2006), James PT 2004, Lobstein T. 2005, Popkin BM. 2005, Egger G,
1997, Swinburn B, 2004).

La estructura y composición de la alimentación de todas las naciones está cambiando


rápidamente
Entre los principales cambios se encuentran:
 Existe un tremendo incremento del suministro mundial de edulcorantes en el suministro de
alimentos (Popkin BM, 2003)
 El consumo de aceite comestible ha aumentado rápidamente, particularmente en Asia,
Medio Oriente, Africa e incluso en América Latina (Drewnowski A, 1997)
 Al parecer se incrementa rápidamente la densidad energética de la alimentación,
particularmente en los países de bajos recursos (Popkin B.M. 2002)
 Se ha aumentado rápidamente el consumo de alimentos de origen animal en los países de
bajos ingresos económicos (Popkin B.M. 2003)
Los patrones de actividad física han cambiado a lo largo del mundo muy rápidamente
Entre los principales cambios se encuentran:
 Vastos cambios en la asignación del mercado laboral hacia ocupaciones del sector de
servicio (se reducen las ocupaciones agrícolas y otros trabajos que demandan un gasto
intensivo de energía) (Popkin B.M. 1998, Bell AC. 2001)
 Marcadas reducciones en el nivel de actividad física en los diferentes trabajos (Popkin B.
M. 1998, Paeratakul S. 1998)
 Cambios en los tipos de transporte utilizado y los patrones de actividad recreativa que
reflejan un rápido cambio hacia gastos energéticos reducidos (Bell AC. et. al. 2002)
 Mecanización de todas las actividades del hogar (Lanningham-Foster, L. 2003)
 Reducción del tiempo de preparación de los alimentos aproximadamente a la mitad – de
dos a tres horas por día a menos de una hora por día – a medida que se incrementa el
consumo de comida fuera del hogar en el mundo de alto ingreso económico (Nielsen SJ et.
al. 2002).
Figura 1. Conductores ambientales de la Pandemia de la Obesidad
Fuente: Popkin B.M. 2005

Por otro lado, la epidemia actual de obesidad puede verse desde la perspectiva de un
modelo epidemiológico planteado por Bray G.A. y Giskes, K. (Figura 2). Se ha
propuesto que los ambientes alimentarios y de actividad física, el consumo de comida,
las drogas, los virus, las toxinas y la inactividad física son los factores ambientales que
facilitan el desarrollo de la obesidad, los que se explican ampliamente en la sección de

42
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

obesidad del documento. Uno o más de estos factores actúan en el huésped


susceptible para producir obesidad. Utilizando este modelo se puede realizar un
acercamiento al problema de la obesidad al manipular sea el ambiente o el huésped
(Bray G.A. 2005, Giskes, K. 2010).

Ambiente Agente:
alimentario Consumo de
o alimentos
Agente:
Toxinas

Agente:
Toxinas Huésped Obesidad

Ambiente Agente:
Fácil Agente:
Actividad
Inactividad Virus
Física
Física

Figura 2. Modelo epidemiológico de la obesidad


En este modelo se ha planteado la relación entre el ambiente y la obesidad. Los
ambientes alimentarios y de actividad física, los agentes consumo de alimentos, la fácil
inactividad física, las drogas, los virus y las toxinas son los agentes ambientales que
facilitan el desarrollo de obesidad.
Fuente: Bray A. 2005, Giskes, K. 2010.
Aún más, conceptualmente los factores ambientales y de comportamiento asociados
con la obesidad pueden ser organizados en variables. Por ejemplo el nivel de
conocimiento de las implicaciones de la obesidad para la salud ha sido descrito como
una influencia importante en los perfiles de estilos de vida (WHO 1997, Monteiro CA,
et al 2000). Los niveles altos de conocimientos en salud pueden ser negativamente
asociados con la obesidad, así como las opciones de los individuos por una
alimentación saludable y comportamientos de estilo de vida. La clase social alta puede
disponer de más tiempo para la recreación, así como una mayor disponibilidad de un
ambiente seguro y apropiado para realizar una rutina apropiada de actividad física o
de ejercicios (Luepker RV.1999). Similarmente, el comportamiento sedentario por
ejemplo de mirar televisión ha demostrado estar positivamente asociado con el
desarrollo posterior de la obesidad en los niños (Dietz WH, 1985) y los adultos
(Rissanen AM et. al.1991).

Dimensión socio – comportamiento

43
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La valoración cultural de la adiposidad o el estatus de peso se ha propuesto que sería


un determinante del sobrepeso, operando a través de mecanismos culturales que
pueden valorar o estigmatizar la obesidad en un determinado grupo social (Wright E.,
1987, Frunham A. 1994).

Es importante anotar que en algunas sociedades el sobrepeso es visto como un signo


de prestigio social y de riqueza. Además la acumulación excesiva de grasa, sobre todo
en mujeres puede ser percibida como un signo de belleza y atractivo sexual (Figueroa
D. 2009). Los individuos pertenecientes a un bajo nivel socio económico pueden
percibir que las figuras corporales corpulentas y pesadas son protectoras contra los
declives financieros y económicos (Fallon A. 1990, Aguirre P. 2000), lo que al parecer
influenciaría en los comportamientos asociados con la alimentación y la actividad física
(Jacoby E. 2003). Un ejemplo clásico proviene de los isleños de Polinesia quienes
asociaron un gran tamaño corporal con poder, belleza y riqueza (Brewis AA 1998).

Por otro lado, se ha propuesto que en el mundo occidental el estigmatismo social


contra la obesidad y una obsesión (usualmente no satisfactoria) con tratar de
permanecer delgada ha ayudado probablemente a limitar en alguna manera el
incremento de la obesidad. Sin embargo, en muchos países en desarrollo este freno
psicológico está ausente. Así los estudios en afro americanos reportaron la falta de
presión social para ser delgados y una reducida negatividad social hacia la obesidad
en las islas del Pacífico, lo que se ha postulado como una posible explicación para los
casos extremos de obesidad y diabetes en algunas poblaciones, especialmente en
mujeres (Joffe B. 1998).

Prentice AM 2005 reportó que las mujeres de Gambia, especialmente las de mediana
edad, tuvieron un alto nivel de satisfacción corporal y aceptación de la obesidad. Se
reportó que las mujeres de Gambia eran más tolerantes a la obesidad que las afro
americanas y mucho más tolerantes que las caucásicas americanas. La asociación de
delgadez con HIV/ AIDS se ha pensado que acentúa las actitudes positivas hacia el
sobrepeso en Africanos (Kruger HS et al 2005).
La satisfacción con un gran tamaño corporal frecuentemente se amplía con el deseo
de ganar o mantener el peso. Por ejemplo se reportó que una proporción sustancial
de las mujeres de Gambia utilizaron incorrectamente los esteroides para ganar peso
(Prentice AM. 2005).

Así la comprensión de la obesidad podría ser diferente en la población por ejemplo:

44
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 Comprensión de la obesidad como una expresión de salud y no de enfermedad


 Comprensión de la obesidad como un sinónimo de afluencia en algunas
culturas
 Aceptación de la obesidad como expresión del patrón cultural de belleza, que
estaría influenciada por los medios de comunicación (Figueroa D. 2009).

F. ¿A quien afecta la obesidad y cuáles son los impactos sociales?


Los riesgos de la obesidad son desproporcionados entre las minorías, en las
poblaciones de bajos ingresos económicos, menos educadas y rurales, debido a la
inequitativa distribución de los recursos de promoción de salud, además de los
factores de riesgo de la comunidad que contribuyen a las desigualdades en la
prevalencia de obesidad. Por ejemplo, algunas comunidades pueden no tener lugares
seguros para caminar o jugar, o no disponer de tiendas que oferten alimentos
saludables con precios que se puedan pagar y están expuestas a una amplia
publicidad de alimentos y bebidas no saludables (Institute of Medicine, en adelante
IOM 2012, Calvillo, A. 2007). En la población pobre la obesidad se asocia entre otros a
episodios de desnutrición en edad temprana, incluso durante la vida intrauterina, a
factores socio culturales y de género (Calvillo, A. 2007). Debido a que estas
inequidades frecuentemente son el resultado de decisiones políticas, el cambio podrá
requerir de esfuerzos dirigidos a promover y fortalecer la participación comunitaria a
largo plazo (IOM 2012).

En el Ecuador a nivel nacional no se ha determinado en la población economicamente


activa cuáles son los factores sociodemográficos asociados con la obesidad. De ahí la
importancia de realizar la presente investigación.

Posición Socio Económica


Mucha de la investigación existente sobre las influencias socio-culturales y el riesgo
relativo de sobrepeso y obesidad se han enfocado en la Posición Socio Económica, en
adelante PSE, la que incluye un rango de indicadores como son el ingreso económico,
la educación y la ocupación entre otros (Ball K & Crawford D 2010).

En cuanto a la relación entre el ingreso económico y la obesidad, el incremento de


sobrepeso y obesidad ha sido documentado extensivamente en las sociedades
industrializadas demostrando en el último cuarto del siglo una transición de una
asociación positiva a una negativa entre el ingreso económico y la obesidad
(Martikainen P.1999, Sobal J. 1989). En los países desarrollados como Estados

45
__________________________________________________Justificación y Objetivos

Unidos y Europa se ha encontrado en casi todos los estudios una asociación inversa
entre el nivel socioeconómico y la obesidad, independientemente de la forma adoptada
para evaluar la condición socioeconómica (nivel educacional, ingresos y ocupación
laboral) (Figueroa D. 2009).

Históricamente en los países en desarrollo la prevalencia de obesidad ha sido mayor


en los grupos socio económicos aventajados (Popkin B. 1997). Sin embargo, en años
recientes la asociación entre estatus socio económico y obesidad ha cambiado y varía
dependiendo del estado de desarrollo del país (Poterico J. et al 2011), observándose
asociaciones positivas y negativas (Figueroa D. 2009). En algunos países de
Latinoamérica con ingresos medianos donde los mayores niveles de obesidad se
observan en los pobres especialmente en áreas urbanas (Monteiro C.A. et al 2000,
Uauy, R. et al. 2001). A la inversa las sociedades menos desarrolladas y los ambientes
urbanos tienden a mostrar una asociación más positiva entre el sobrepeso y el estatus
social (Jacoby E. et al. 2003).

En el 2004 Monteiro A. realizó un análisis centrado en estudios realizados en


poblaciones adultas de los países en desarrollo y publicados entre 1989 y 2003,
evidenciando un panorama distinto de la relación entre la situación socio económica y
la obesidad. Aunque se requiere de nuevos trabajos para dilucidar la naturaleza exacta
de esa relación, en particular entre los hombres, de los estudios examinados se
desprenden tres conclusiones principales:
1. Ya no es posible considerar que en los países en desarrollo la obesidad sea
exclusivamente una enfermedad de los grupos con un mejor nivel socio
económico.
2. La carga de obesidad de cada país en desarrollo tiende a desplazarse hacia
los grupos con niveles socio económicos inferiores a medida que aumenta el
producto nacional bruto, en adelante PNB.
3. El desplazamiento de la obesidad hacia las mujeres con menor nivel socio
económico ocurre aparentemente antes que en los hombres conforme avanza
el desarrollo económico.

El punto de transición a las tasas mayores de obesidad entre las mujeres de bajo nivel
socio económico se encuentra a un PNB per cápita de aproximadamente US$ 2500, el
punto medio de las economías de ingresos bajos-medios. Los resultados de este
análisis subrayaron la necesidad urgente de: incluir la prevención de la obesidad como
tema destacado en la agenda de salud pública en los países en desarrollo; mejorar el

46
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

acceso de todas las clases sociales de esos países a información fidedigna sobre los
factores determinantes y las consecuencias de la obesidad; y concebir y aplicar en los
entornos físico, económico y sociocultural medidas de salud pública coherentes que
aseguren que todo el mundo pueda elegir las opciones más saludables en materia de
régimen alimentario y actividad física. Un importante paso en ese sentido es el que dio
la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2004 al aprobar la Estrategia Mundial
sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud (Monteiro A. 2004; WHO 2003).

En 1989 Sobal J y Stunkard AJ examinaron 144 estudios que investigaron las


asociaciones entre el estado socio económico y la obesidad. Esta revisión concluyó
que en los países desarrollados el nivel socio económico estuvo inversamente
asociado con la obesidad en las mujeres, pero inconsistentemente relacionado en los
hombres y los niños. La investigación de tales asociaciones demostraron la fortaleza
de esta asociación entre las mujeres: la obesidad fue seis veces más prevalente entre
las mujeres socio económicamente desventajadas que en aquellas con un nivel socio
económico alto (Goldblatt PB 1965, Moore ME 1962). En relación a las sociedades en
desarrollo Sobal J y Stunkard AJ (1989) demostraron que el nivel socio económico
estuvo directamente asociado con la obesidad para los hombres, las mujeres y los
niños. Cabe comentar que la mayoría de los estudios incluidos fueron transversales y
por lo tanto no proporcionaron información de la relación a largo plazo entre el riesgo
de obesidad y el nivel socio económico (Ball K & Crawford D 2010).

Para contrarrestar esto, Ball K & Crawford D en el 2005 revisaron la evidencia de 34


estudios longitudinales que investigaron la relación entre el nivel socio económico y el
cambio de peso en adulto en sociedades desarrolladas. Se demostró una relación
inversa entre el nivel socio económico y la ganancia de peso entre mujeres blancas y
ligeramente menos consistente entre hombres blancos (no se encontraron relaciones
consistentes entre hombres y mujeres de color) (Ball K & Crawford D 2010).
Además en la revisión de Ball K & Crawford D en el 2005 se trató de identificar los
componentes del PSE que fueron los más importantes en predecir la obesidad. Se
demostró que la ocupación se relacionó más consistentemente con la obesidad, la
educación tuvo una asociación algo menos consistente y el ingreso económico fue
relativamente inconsistente. Estos hallazgos podrían reflejar variaciones en las
mediciones (por ejemplo las preguntas de las encuestas sobre el ingreso económico
tienden a responderse pobremente), pero también podrían indicar las vías etiológicas
diferentes por las cuales la PES podría actual sobre los cambios de peso y la obesidad
(Ball K & Crawford D 2010).

47
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La epidemia de la obesidad que afecta América Latina trasciende los límites socio
económicos. A medida que avanza el desarrollo económico la prevalencia de la
obesidad se incrementa y empieza a afectar tanto a los ricos como a los pobres
(Jacoby E. et al 2003, Peña M, Bacallao J. 2000, Matorrel R. et al 2000).
Efectivamente en algunos países en Latino América y el Caribe los pobres tienen igual
o incluso mayor probabilidad de ser obesos y sedentarios que las personas ricas
(Torun B, 2002). La relación entre obesidad y pobreza es compleja: ser pobre en uno
de los países más pobres del mundo (por ejemplo en países con un producto nacional
bruto per cápita de menos de 800 USD por año) se ha asociado con malnutrición,
mientras que ser pobre en un país con un producto nacional bruto per cápita de menos
de 3,000 USD por año) se ha asociado con un mayor riesgo de obesidad (Hossain P.
2007).

Diversos estudios realizados en varios países latinoamericanos han confirmado la


asociación entre la obesidad y la condición socio económica. La relación se ha
observado de forma variable y compleja, presentándose gradientes socioeconómicos
heterogéneos y de acuerdo al ritmo y al modelo de transición epidemiológica y
nutricional característicos de cada país. Así se ha reportado en la literatura que la
condición socio económica y la obesidad pueden estar relacionadas tanto en forma
directa como inversa (Figueroa D. 2009).
I. Asociación directa en la cual los individuos de mayor nivel socioeconómico
tienen en general una mayor frecuencia de obesidad.
II. Asociación inversa en la cual los individuos de menor nivel socioeconómico
tienen en general una mayor frecuencia de obesidad (Figueroa D. 2009).

1.4 Enfermedad Cardiovascular en los trabajadores Ecuatorianos


Los datos sobre las tasas de la Población Económicamente Activa, en adelante PAE,
indican que en el mundo aproximadamente el 65% de la población mayor de 15 años
de edad forma parte de la fuerza laboral. La PAE, comprende a todas las personas de
ambos sexos que aportan mano de obra para la producción de bienes y servicios
durante un período especifico de tiempo (OMS/Foro Económico Mundial 2008).
En el 2007, cerca de 3.100 millones de personas formaban parte de la PAE en el
mundo; se calcula que esta cifra superará los 3.600 millones en 2020 (OMS/ Foro
Económico Mundial 2008). En el Ecuador para el 2014 se estimó que la Población
Economicamente Activa era de 7´118.836 (4´780.938 urbana y 2´337.898 rural)
(Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en adelante INEC, 2014).

48
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

En la actualidad se dispone de información de políticas de promoción de la salud en el


lugar de trabajo de países con altos ingresos económicos, principalmente en las
regiones de Europa y América del Norte. Según la OMS no abundan datos confiables
y sistematizados sobre la situación de salud de los trabajadores en América Latina y el
Caribe, lo que constituye un problema de enorme magnitud por las importantes
pérdidas económicas y sociales que ocasionan los accidentes, las ECNT y las
enfermedades de origen ocupacional. La falta de información apropiada y completa
impide que las autoridades de salud tomen decisiones, o que los trabajadores y la
opinión pública se movilicen para mejorar las condiciones de trabajo, y así reducir los
riesgos para prevenir accidentes y enfermedades (OMS/Foro Económico Mundial
2008).

En el ámbito laboral se han realizado varias investigaciones en Latinoamérica para


identificar los FRCV, muchos de los cuales están asociados con los estilos de vida, los
hábitos y las costumbres que se introducen con la modernización como son el
sedentarismo, las dietas inadecuadas, el estrés, el tabaquismo y el consumo de
alcohol y drogas (Calderon M. et. al. 2012). Durante el último siglo en los lugares de
trabajo han ocurrido innovaciones industriales y económicas que han reducido el
número de trabajadores que laboran en industrias primarias (por ejemplo agricultura y
pesca); mientras que se ha incrementado la automatización y la mecanización de la
industria, produciendo un incremento de la proporción de la población que trabaja en
industrias sedentarias. Muchos trabajadores son sedentarios con fácil acceso a
alimentos y bebidas energéticamente densos. Los estudios epidemiológicos de las
características de las condiciones de trabajo y el sobrepeso u obesidad del trabajador
han demostrado asociaciones entre largas horas de trabajo, trabajo por turnos, estrés
e incremento del IMC (Schulte PA 2004). Se ha descrito en la literatura la asociación
entre el exceso de peso y el riesgo para un amplio rango de condiciones
ocupacionales – incluyendo injuria, asma, desórdenes musculo esqueléticos,
respuesta inmune, neuro toxicidad, estrés, enfermedad cardiovascular y cáncer
(Schulte PA 2004).

La Organización Mundial de la Salud reportó que ocho factores de riesgo principales


causan cerca del 61% de las muertes por enfermedad cardiovascular: consumo de
tabaco y alcohol, presión arterial alta, IMC alto, niveles anormales de lípidos en la
sangre, niveles altos de glucosa en la sangre, una alimentación rica en grasa saturada
y baja en frutas y vegetales e inactividad física (Calderon M. et. al. 2012).

49
__________________________________________________Justificación y Objetivos

1.4.1 Carencia en los conocimientos actuales en la población trabajadora


ecuatoriana
A. En la población trabajadora ecuatoriana se desconoce la prevalencia nacional de
los principales FRCV: exceso de peso, obesidad central, inactividad física, bajo
consumo de frutas y verduras, hipertensión arterial, dislipidemias, uso de tabaco y
alcohol.
B. No se han identificado los factores sociodemográficos asociados con el exceso de
peso (edad, estado civil, sexo, nivel de educación) a nivel nacional en los trabajadores
ecuatorianos.
C. Se desconoce la prevalencia nacional de las enfermedades relacionadas con la
obesidad como son la diabetes mellitus y la hipertensión arterial en los trabajadores
ecuatorianos.
D. Se desconoce en la población trabajadora ecuatoriana si la obesidad coexiste con
obesidad central, hiperglicemia, hipertensión arterial y dislipidemias.
E. En los trabajadores ecuatorianos no se ha investigado sobre el comportamiento
para el consumo de frutas y verduras.
8. En la población trabajadora ecuatoriana no se ha estudiado sobre el
comportamiento para la práctica de actividad física.
9. Se desconoce en los trabajadores ecuatorianos obesos el grado de autoconfianza
para realizar actividad física

Hasta el momento, las investigaciones realizadas sobre la prevalencia de FRCV en la


población trabajadora ecuatoriana se han centrado en un número limitado de
empresas, sectores de actividad y/o provincias. Resultados de algunas de estas
investigaciones se presentan a continuación.

[Link] Exceso de peso en la población trabajadora ecuatoriana


Investigaciones puntuales realizadas en la población trabajadora de centros
educativos, empresas y universidades, reportan prevalencias del exceso (sobrepeso y
obesidad) mayores al 50%, e incluso en algunas poblaciones de trabajadores la
prevalencia del exceso de peso es cercana o mayor a la prevalencia nacional del
exceso de peso de 62.8% reportada por la ENSANUT-ECU 2011-2013. Efectivamente,
en el 2010 Benalcázar K. et. al. reportaron en el personal administrativo de la
Universidad Técnica del Norte una prevalencia de exceso de peso de 62% (45.3%
sobrepeso y 16.6% obesidad). Mientras que en la población laboralmente activa de la
Universidad Internacional del Ecuador, en adelante UIDE, Viteri, MP. et. al. 2015
reportaron una prevalencia de exceso de peso de 63% (sobrepeso 48% y obesidad

50
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

15%). En el 2011 en el personal administrativo de la de la UIDE en el 2011 se reportó


una prevalencia del exceso de peso de 57.5% (43,9% sobrepeso y 13,6% obesidad)
(Moreno P. et. al. 2011). En el 2012 en el personal administrativo de la UIDE la
prevalencia de exceso de peso fue de 56.5% (sobrepeso 41,9% y obesidad 14,6%)
(Mogrovejo P. et. al. 2014).

Cabezas J. 2014 reportó en el personal laboralmente activo de las áreas de


administración, docencia y apoyo de la Unidad Educativa La Salle una prevalencia de
exceso de peso de 55% (sobrepeso 43.5% y obesidad 11.6%). Frias L. 2011 reportó
59.3% de exceso de peso (46.51% sobrepeso y 12.79% obesidad) en mineros de
Somilor. Mientras que los hallazgos de Rivadeneira M. (2010) indican una prevalencia
del exceso de peso de 65% (52% sobrepeso y 13% obesidad) en los empleados
municipales de Ibarra y Otavalo. Gualpa PA. 2014 reportó en comerciantes del
mercado El Arenal de Cuenca una prevalencia de 81% exceso de peso (40,7%
sobrepeso y 40,3% obesidad).

[Link] Factores sociodemográficos asociados con el exceso de peso (edad,


estado civil, sexo, nivel de educación) en población trabajadora
ecuatoriana

Prevalencia del exceso de peso de acuerdo al sexo


En el personal administrativo de la de la Universidad Internacional del Ecuador en el
2011 se reportó que el sobrepeso fue mayor en hombres y la obesidad fue más
prevalente en mujeres (Moreno P. et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014, Mogrovejo, P. et.
al 2014). Cabezas J. 2014 reportó en el personal laboralmente activo de las áreas de
administración, docencia y apoyo de la Unidad Educativa La Salle una prevalencia de
exceso de peso fue predominantemente en el sexo masculino (64.3%).

Estos hallazgos difieren de lo evidenciado por la encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013,


que reporta que el exceso de peso es 5.5 pp mayor en las mujeres (65.5%) que en los
hombres (60%). Se ha reconocido que en los países con bajos recursos económicos la
obesidad afecta principalmente a adultos de mediana edad (especialmente mujeres)
de ambientes urbanos ricos; mientras que en los países con altos ingresos
económicos aqueja a ambos sexos en todas las edades, pero es
desproporcionadamente grande en grupos (Ng M. et. al. 2014). Generalmente, los
hombres tienen una mayor prevalencia de sobrepeso, mientras que las mujeres tienen
una alta prevalencia de obesidad (WHO, 2014). Para ambos la obesidad representa un

51
__________________________________________________Justificación y Objetivos

mayor riesgo de padecer ECNT incluyendo diabetes mellitus, enfermedad


cardiovascular, hipertensión y enfermedad cerebrovascular y ciertas formas de cáncer.
Al ser las mujeres más propensas que los hombres a ser obesas tienen un mayor
riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer
(WHO 2014).

Prevalencia del exceso de peso de acuerdo estado marital


En la población trabajadora de la UIDE la prevalencia del exceso de peso fue mayor
en sujetos casados (p=0.030) (Moreno P. et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014, Mogrovejo,
P. et. al 2014).

Prevalencia del exceso de peso y el nivel educativo


En el personal administrativo de la UIDE la prevalencia del exceso de peso fue mayor
en sujetos con nivel de educación terciario (p=0.030) (Moreno P. et. al. 2012, Malo C.
et. al. 2014, Mogrovejo, P. et. al 2014).

Prevalencia del exceso de peso y su relación con la edad


Investigaciones realizadas en la Unidad Educativa La Salle (Cabezas J. 2014) y en el
personal administrativo de la UIDE han reportado que el exceso de peso se
incrementó con la edad (p=0.030) (Moreno P. et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014,
Mogrovejo, P. et. al 2014). Cabezas J. 2014 reportó que la mayor prevalencia de
sobrepeso (55%) se observó en la población de 40-49 años y la obesidad (23,5%) en
los sujetos con más de 50 años de la Unidad Educativa La Salle.

[Link] Obesidad coexiste con obesidad central, hiperglicemia, hipertensión


arterial y dislipidemias
Cabezas J. 2014 reportó en la población trabajadora de la Unidad Educativa La Salle
que el 16,1% presentó hiperglicemia, el 42,6% hipercolesterolemia, el 49,1%
hipertrigliceridemia, un 40% tuvo una HDL menor a 40 mg/dl y un 55% una LDL sobre
los 130 mg/dl. Además reportó que a medida que aumentó el IMC se incrementaron
los niveles de glucosa (p=0,000), triglicéridos (p=0,020) y el colesterol. El 77,8% de las
personas con obesidad presentaron valores de glucosa mayores a 100 mg/dl y el
44,4% de los sujetos evidenciaron niveles de triglicéridos superiores a 150 mg/dl. El
77,8% de las personas con obesidad tuvieron valores de colesterol total sobre los 200
mg/dl. De las personas con sobrepeso el 56,7% tuvo colesterol total mayor a 200
mg/dl (p=0,0158), el 56,6% presentaron valores de triglicéridos mayores a 150 mg/dl y
el 23,3% tuvieron cifras de colesterol HDL menor a 40mg/dl.

52
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Moreno P 2013 et. al. reportaron en la población trabajadora de la UIDE que la


obesidad central se presentó en mayor proporción en los hombres (68,06%), en
comparación con las mujeres (38, 33%) (p=0,001) y en el grupo de edad entre 20 y 30
años (66,13%) (p= 0,044). Con relación a la hipercolesterolemia, esta se presentó en
el 27,27%, la hipertrigliceridemia en el 37.2% y la LDL aumentada en el 21.97% de la
población. El 5,3% de los sujetos tuvieron un riesgo medio de padecer enfermedad
cardiovascular, mientras que el 1.5 % presentó un riesgo alto de sufrir ECV. Gualpa
PA. 2014 reportó en comerciantes del mercado El Arenal de Cuenca que el 27,4%
presentó hipertensión arterial, 27,9% pre hipertensión arterial. Las personas con
sobrepeso y obesidad tuvieron un mayor riesgo de padecer hipertensión arterial que
las personas con peso normal OR 2,6 IC 95%: 1.05-6.61 (p=0,034). Estos hallazgos
coinciden con lo reportado por la OMS 2014 que indican que exceso de peso coexiste
con: dislipidemia, hipertensión arterial e hiperglicemia. La obesidad incrementa el
riesgo de padecer diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular, hipertensión y
enfermedad cerebrovascular y ciertas formas de cáncer (WHO 2014).

La obesidad afecta la calidad de vida y disminuye en 5 a 10 años la esperanza de


vida. El riesgo relativo de hipertensión arterial y diabetes aumenta tres veces más en
los adultos obesos respecto a los no obesos, y aún más entre los 25 y 45 años. Estas
patologías pueden causar además de aislamiento social, depresión, estrés, baja
autoestima e inferior rendimiento laboral por ausentismo y aumento de licencias
médicas. Por lo tanto, un estilo de vida no saludable afecta al individuo, a su familia y
tiene un alto costo para la sociedad (Ratner R. 2008).

[Link] Inactividad física


En la población laboralmente activa ecuatoriana son escasas las investigaciones sobre
la prevalencia de inactividad física. Cabezas J. 2014 reportó en los trabajadores de la
Unidad Educativa La Salle que el 68,6% de la población fue sedentaria. El 75,86% de
las personas con sobrepeso y el 62,5% de los sujetos obesos fueron sedentarios.
Panchi V. et. al. 2013 y Mogrovejo P. et. al. 2014 reportaron en el personal
administrativo de la Universidad Internacional del Ecuador que el 65,7% de los sujetos
fueron físicamente activos y el 34,3% sedentarios. El sedentarismo fue mas prevalente
en las mujeres (81.25%) (p<0.001), en indivituos con instrucción superior (93.8%)
(p=0.002) y pertenecientes al área administrativa (100%) (p=0.001). El personal de
mantenimiento e hípica fueron físicamente activos. Los hombres realizaron más
actividad física diaria que las mujeres en el trabajo (p= 0.001), hogar (p=0.033) y en el
tiempo libre. Con respecto al comportamiento sedentario, durante la jornada laboral el

53
__________________________________________________Justificación y Objetivos

93,5% del personal administrativo reportó pasar sentado y el 83,9% pasa frente al
computador por un periodo de 5 horas o más al día (p<0.001). En el 2015 Guzmán S.
et. al. reportaron un 38% de sedentarismo en la población trabajadora de la UIDE.
Gualpa PA. 2014 reportó en comerciantes del mercado El Arenal de Cuenca que el
84,1% tuvieron un nivel de actividad física bajo o nulo,

[Link] Consumo de frutas y verduras


En la población laboralmente activa ecuatoriana son escasas las investigaciones sobre
el consumo de frutas y verduras. Moreno P. et. al. 2012 reportaron que el 92% del
personal administrativo de la UIDE para el 2010 no consumió 4 porciones diarias de
frutas.

[Link] Consumo de alcohol y tabaco


Cabezas J. 2014 evidenció que en la Uidad Educativa La Salle la prevalencia del
consumo de alcohol en los últimos tres meses fue de 43%, siendo mayor en los
hombres (79,3%). Mientras que la prevalencia del uso de tabaco fue de 17,1%.

Investigaciones realizadas en otros países


De acuerdo a los resultados de la Primera Encuesta Nacional sobre Salud y Trabajo
de Chile (ENETS 2009-2010), el 50,6% de los empleados declaró trabajar nueve o
más horas diarias durante la semana y el 45,8% manifestó que siempre o casi siempre
finaliza su jornada laboral tan cansado que sólo quiere descansar. Por lo tanto,
disponen de poco tiempo libre disponible y su situación económica y social, así como
sus diferentes condiciones de empleo y trabajo, afectan en gran medida su salud y
calidad de vida (Acción RSE 2011). En Chile se realizó una investigación sobre los
estilos de vida y estado nutricional en 1745 trabajadores de 10 empresas públicas y
privadas de la Región Metropolitana y V Región de Chile. Se evidenciaron altas
prevalencias de obesidad, sedentarismo, tabaquismo, presión arterial alta elevada y
alto nivel de colesterol. La obesidad y la mayor parte de las enfermedades asociadas a
la misma fueron más prevalentes en hombres, personas con menor nivel de educación
y mayores de 40 años. Además se encontró un alto consumo de azúcares refinados y
frituras y bajo consumo de pescados (OIT 2012).

El programa “Riesgo Persona” de la Mutual de Seguridad de la Cámara de la


Construcción de Chile realizó un control de salud gratuito a todos sus funcionarios. En
el estudio participaron 1380 hombres y 845 mujeres con una mediana edad de 49 y 43
años respectivamente. Los resultados obtenidos demostraron que el 16.3% presentó

54
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

obesidad, 28.5% hipertensión arterial, 57.2% hipercolesterolemia, 45.3% tabaquismo y


82.5% de sedentarismo. Se observó que cada trabajador tenía 2.4 factores de riesgo
en promedio, lo que era significativamente mayor en los hombres, personas con menor
nivel educacional y adultos de más de 40 años (OIT 2012). Díaz-Realpe, J.E. et. al.
2007 reportó en trabajadores de una institución prestadora de servicios de salud de
Colombia la prevalencia de los siguientes factores de riesgo cardiovascular:
tabaquismo 12,5 %, ingesta de bebidas alcohólicas 58,3 %, inactividad física durante
el tiempo libre 56,3 %, alimentación aterogénica 82,3 %, hipertensión arterial 11,5 %,
sobrepeso 45,8 %, diabetes 1 %, dislipidemia 61,5 %, y antecedentes familiares de
ECV 58,3 %. También evidenció que el riesgo de HTA fue significativamente mayor en
hombres, en sujetos mayores de 40 años, en individuos con un IMC >25, y en
fumadores. Con respecto a la dislipidemia, el riesgo fue mayor en hombres y en
individuos >40 años. Por otro lado, el riesgo de sobrepeso y obesidad se asoció
significativamente con el uso de tabaco y alcohol.

1.5 El lugar de trabajo como contexto para la promoción de la salud


El desarrollo de la promoción de la salud en el lugar de trabajo representa el
protagonismo y el liderazgo que para una empresa significa la posibilidad de formar
parte de una estructura de Responsabilidad Social. La salud, su promoción y la
prevención de las enfermedades entre los trabajadores y trabajadoras, es un valor que
puede formar parte de la administración de la empresa (Consejería de Salud de la
Junta de Andalucía 2010).

Figura 3. Modelo promoción de la salud comprensiva en el sitio de trabajo


basado en un enfoque de manejo demanda
Fuente: Homan S. 2007
55
__________________________________________________Justificación y Objetivos

La promoción de la salud comprensiva en el sitio de trabajo, se ha definido como


aquella que está compuesta de varios componentes (por ejemplo reducción de los
riesgos, programas de bienestar, etc.) que son consistentes con los objetivos
organizacionales (Figura 3). La implementación en el sitio de trabajo de intervenciones
de promoción de la salud están organizadas en cinco niveles de jerarquía: I)
Comunicación /Concienciación; II) Detección III) (Homan, S. 2007). La promoción de la
salud en el lugar de trabajo está diseñada para mejorar los comportamientos
relacionados con la salud y los resultados de salud. Los programas de nutrición y
actividad física pueden desarrollarse separadamente o ser parte de un programa de
promoción de salud que abarque un amplio rango de objetivos (por ejemplo dejar de
fumar, manejo del estrés, disminución del nivel de lípidos). Estos programas pueden o
no incluir el control de peso como objetivo primario (Figura 4) (Anderson L. 2009).

Políticas y cambios Conocimiento


ambientales lugar de -Necesidades
trabajo nutricionales
 Disponibilidad -Requerimientos de
alimentación ejercicio
saludable
 Opciones para Actitudes
realizar ejercicio - Auto cuidado
 Incentivos para - Imagen corporal Comportamientos
empleados -Elecciones y
Normas y soporte compras de
Componentes de Mensajes de Sociales alimentos
la intervención en información -Familia, compañeros -Ingesta alimentaria
 Alimentación de trabajo, comunidad - Actividad física
el sitio de trabajo
saludable -Manejo del soporte
 Actividad
física Condiciones
ambientales
- Conveniencia y
Destrezas de seguridad para el
comportamiento y Resultado
ejercicio
sociales Primario
- Acceso a alimentación
Composición y
saludable que se puede
 Auto eficacia tamaño del
comprar
 Auto conciencia cuerpo
 Soporte social

Figura 4. Esquema analítico para intervenciones de actividad física y nutrición


en el lugar de trabajo para mejorar el estatus de peso
Fuente: Anderson L. 2009

56
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

A. Políticas y cambios ambientales en el lugar de trabajo


En el lugar de trabajo los cambios ambientales y las políticas estratégicas se han
designado para que las elecciones saludables sean fáciles de realizar. Estas están
dirigidas a toda la población laboral, en lugar de individuos, al modificar las estructuras
físicas o de organización. Los cambios en el ambiente incluyen mejorar el acceso a
alimentos saludables (por ejemplo a través de lo que ofrece la cafetería) u optimizar
las oportunidades para realizar actividad física (por ejemplo ofreciendo en el lugar de
trabajo facilidades para realizar ejercicio). Las políticas estratégicas puede cambiar las
reglas y los procedimientos para los empleados, como son los beneficios y costos del
seguro de salud, reembolsos para la membrecía del club de salud o tiempo designado
para recesos o comidas en el lugar de trabajo (Anderson L. 2009).

B. Mensajes de información
Las estrategias de información y educación tienden a construir el conocimiento básico
necesario para informar de prácticas de salud óptimas. Las experiencias de
información y aprendizaje facilitan las adaptaciones para un comportamiento que
conduzca a la salud. Por ejemplo la instrucción didáctica, la información relacionada a
la salud provista en el lugar de trabajo a través de la intranet de la compañía,
carteleras, carteles, panfletos, software de educación en nutrición e información sobre
los beneficios de una alimentación saludable y realizar ejercicio.

C. Destrezas de comportamiento y sociales


Las destrezas de comportamiento y sociales intentan influir el comportamiento
indirectamente al enfocarse en la cognición del individuo (auto conciencia, auto
eficacia, soporte percibido, intenciones) que se cree que media los cambios de
comportamiento. Estas estrategias pueden incluir la estructuración del ambiente social
para proveer el soporte de las personas que tratan de iniciar o mantener el cambio de
peso. Estas intervenciones pueden incluir la consejería individual o grupal, actividades
que construyen destrezas como son uso de recompensas o refuerzo y la inclusión
como miembros de apoyo a colaboradores de la empresa o familiares (Anderson L.
2009).

D. Condiciones ambientales
Existe un reconocimiento de la causalidad de los cambios del ambiente en el cual
vivimos y el papel esencial de los comportamientos en la epidemia actual de la
obesidad. Los comportamientos alimentarios y el sedentarismo forman la interface
entre nuestra biología y el ambiente al que nos exponemos. Un mejor entendimiento

57
__________________________________________________Justificación y Objetivos

de los comportamientos que contribuyen a la ganancia de peso y la obesidad es crítico


para planificar e implementar iniciativas exitosas de prevención de la obesidad
(Crawford D, 2010). Por lo tanto, es urgente realizar investigaciones dentro de las
diferentes poblaciones, como la población laboralmente activa, sobre los
comportamientos que determinan la ganancia de peso (alimentación, comportamientos
sedentarios), y establecer cuál es su papel en el incremento de peso y la obesidad, lo
que permitirá identificar donde intervenir y tener la seguridad de diseñar e implementar
acciones efectivas para la prevención de la obesidad (Crawford D, 2010).

Los programas implementados en el lugar de trabajo pueden beneficiar desde las


características de ese medio ambiente. Muchas personas interaccionan unas con otras
en una proximidad física cercana en forma regular. La población es relativamente
estable y algunas políticas pueden ser fácilmente implementadas y reforzadas a nivel
comunitario. Además, la carga de la enfermedad es compartida por los empleadores
(por ejemplo una pérdida de productividad) y empleados (por ejemplo pérdida del
tiempo de trabajo y algunas veces ingreso), esta carga compartida aporta un impulso
para implementar tanto políticas y cambio de comportamiento en el lugar de trabajo
(Task Force on Community Preventive Service 2009).

E. Diferencias dentro de las poblaciones: género, estatus socio económico,


educación, edad, raza y etnicidad

Mientras los patrones y las tendencias globales del peso corporal pueden ser
informativos, la planificación de la salud podría ser más avanzada si parte del análisis
de las diferencias dentro de las poblaciones – incluyendo diferencias por género,
estatus socio económico, educación, edad, raza y etnicidad. El análisis basado en el
género es una herramienta particularmente importante para entender los temas
relacionados con el peso y las consecuencias para la salud asociadas, debido a que el
peso corporal no es solo una simple manifestación física, sino una condición compleja
con dimensiones psico – sociales que están moldeadas por nuestras identidades de
género, relaciones y circunstancias. Las mujeres y los hombres tienen expectativas
definidas socialmente y culturalmente para su peso corporal ideal y por lo tanto
perciben sus cuerpos de una manera diferente y responden a distintas motivaciones
para ganar o perder peso. Más aún su posición social, poder, acceso a los recursos,
roles en la familia y la comunidad difieren y tienen consecuencias para su acceso a la
comida y otros recursos que ayudan a promover un peso corporal saludable (Isfeld H.
2009).

58
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

1.5.1 Intervenciones en Nutrición y Actividad Física


Se han reportado más de 160 millones de casos de males asociados al trabajo, tales
como enfermedades respiratorias, cardiovasculares, cáncer y problemas mentales,
entre otros, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (Acción RSE 2011). Las
empresas tienen la oportunidad de desempeñar un papel relevante para romper el
círculo vicioso y permitirle a sus colaboradores mejorar su salud y calidad de vida,
tanto en lo laboral como en lo familiar (Acción RSE 2011). Los empleadores y
empleados están interesados en programas y políticas que mejoren la salud laboral y
reduzcan los costos de salud. Revisiones extensivas tanto cualitativas y cuantitativas
han demostrado la efectividad de estas medidas (Schulte PA. [Link]. 2004). Para
cualquier empresa, el capital más importante lo constituye el personal que labora en la
misma. Los trabajadores más saludables, eficientes, alertas y plenos de energía
positiva, tienen un menor riesgo de accidentes, mejor manejo de las situaciones de
estrés, menor ausentismo y rotación de personal, lo que contribuye a que las
empresas mantengan su nivel competitivo y optimicen su productividad. Por esto la
prevención de la obesidad y la promoción de estilos de vida saludables debería ser
una prioridad nacional y empresarial (Ratner R. 2008). Los esfuerzos para promover la
actividad física y una alimentación saludable en el lugar de trabajo son relevantes
porque promueven la participación de empleadores y empleados en la creación de una
cultura institucional orientada a la promoción de la salud (OPS 2007).

Incluso cuando los programas en los sitios de trabajo son exitosos, su influencia se
extiende más allá de los individuos, implicando a veces a la familia de los trabajadores,
que son también expuestos a un estilo de vida saludable (Anderson, L. 2009). Los
programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo, destinados a combatir el
sedentarismo y los hábitos de alimentación poco saludables, resultan efectivos para
mejorar la salud, así como los factores de riesgo de la obesidad, la diabetes y las
enfermedades cardiovasculares. Incrementar la productividad de los empleados,
mejorar la imagen institucional y moderar los costos de asistencia médica son algunas
de las evidencias que pueden impulsar a la gerencia superior a poner en marcha e
invertir en programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo (Organización
Mundial de la Salud/ Foro Económico Mundial (2008).

Existe evidencia científica consistente de que las intervenciones en nutrición y


actividad física en el sitio de trabajo tienen un efecto modesto sobre el mejoramiento
del peso de los empleados. Estos hallazgos apoyan las decisiones de implementar y
evaluar programas en el sitio de trabajo que promueven un peso saludable a través de

59
__________________________________________________Justificación y Objetivos

alimentación y actividad física. La implementación de este tipo de intervenciones


podría potencialmente prevenir y controlar el sobrepeso y la obesidad cuando se
aplican a una proporción sustancial de la población de empleados y es utilizada a nivel
clínico y comunitario (Anderson, L. 2009). Cabe comentar que revisiones extensivas
de la literatura tanto cualitativas (Heaney CA & Goetzel RZ 1997, Janer G et. al. 2001)
como cuantitativas (Harden A. et. al. 1999, Engbers LH et al 2005) han arrojado
resultados mixtos de la eficacia de los programas en el lugar de trabajo para reducir la
obesidad y el sobrepeso entre los empleados. Sin embargo estas revisiones
investigaron múltiples resultados de riesgos para la salud y no midieron los impactos
de los programas sobre el impacto sobre el peso, como una medida que resuma el
efecto de la evidencia revisada (Task Force on Community Preventive Service 2009).
Anderson L. (2009) realizó una revisión de la literatura utilizando los criterios
desarrollados por Task Force on Community Preventive Service para evaluar la
efectividad de las intervenciones realizadas en el lugar de trabajo para promover un
peso saludable dirigidas a comportamientos alimentarios y de actividad física. Estas
intervenciones podían incluir información y estrategias de cambio de comportamiento,
así como políticas y estrategias ambientales que soporten el cambio de
comportamiento. Las intervenciones podrían enfocarse solo en el peso o ser parte de
un programa de bienestar (Task Force on Community Preventive Service 2009).
Anderson L. (2009) encontró una fuerte evidencia, de acuerdo con la Guía para los
Servicios Preventivos de la comunidad, que los programas de promoción de la salud
en el lugar de trabajo dirigidos a mejorar la nutrición y la actividad física o ambos son
efectivos en reducir el peso corporal y el IMC (Task Force on Community Preventive
Service 2009).

Evidencia científica fuerte concluye que las intervenciones en el lugar de trabajo multi-
componentes enfocadas en la Actividad Física, la Nutrición o ambas son efectivas
para incrementar la actividad física, promover una alimentación saludable y prevenir la
obesidad y las ECNT (Chau J. 2009). Los tipos de estrategias de actividad física para
implementar en el lugar de trabajo incluyen:
• Proveer rótulos con mensajes para favorecer el uso de escaleras;
• Proveer acceso a lugares u oportunidades para realizar la actividad física y
• Proporcionar educación o soporte de pares
Los tipos de estrategias para abordar la nutrición y aquellas para modificar el ambiente
alimentario incluyen: etiquetado alimentario, promociones en el lugar de compra y
proporcionar acceso y mejorar la disponibilidad a elecciones de alimentos saludables
en cafeterías y máquinas de venta de alimentos. Existe evidencia que los siguientes

60
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

enfoques son elementos importantes de intervenciones efectivas multicomponentes


enfocadas a la actividad física, nutrición o ambas, como son proporcionar
entrenamiento en habilidades de comportamiento individual o consejería; e
involucrando a los trabajadores en el desarrollo del programa y su implementación
(Chau J. 2009).

En el 2008, la OMS y el Foro Económico Mundial han enfatizado que el lugar de


trabajo es un importante escenario para la promoción de la salud. Los programas de
promoción de la salud enfocados en la actividad física y alimentación son efectivos en
promover comportamientos de estilos de vida saludable. Los lugares de trabajo que
han decidido implementar programas de vida saludable (alimentación y la actividad
física) abren la posibilidad de: mejorar la salud de los trabajadores, contribuir a una
imagen positiva y social de la empresa, reducir del ausentismo laboral y la rotación del
personal (baja de licencias médicas, disminuir el ausentismo laboral por enfermedad,
reducir una baja productividad laboral, detectar oportunamente de problemas de salud
(chequeos médicos preventivos), mejorar el estado de salud (disminución del estrés,
prevención de ECNT, mejora en los hábitos alimentarios y aumento de la actividad
física), optimizar el clima laboral, aumentar la productividad y en la calidad del trabajo,
incrementar la autoestima y bienestar del trabajador, rebajar los costos de la asistencia
médica y disminuir las cuotas de los seguros de accidente y discapacidad de los
trabajadores (Acción RSE 2011, OMS / Foro Económico Mundial 2008).

Cuarenta y siete estudios de intervenciones realizados en el lugar de trabajo de


nutrición o actividad física o una combinación de actividad física y nutrición calificaron
para la evaluación de efectividad. En esta revisión se examinaron tres resultados (IMC,
peso y porcentaje de grasa corporal), los resultados consistentemente favorecieron al
grupo intervenido comparado con los controles. Los empleados demostraron un
beneficio de menos 2.8 libras (95% CI: - 4.6, - 1.0) o – 0.5 IMC (95% CI: - 0.8, - 0.2%)
cuando se comparó con controles en un seguimiento de 12 meses. En base a esta
evidencia Task Force recomendó el uso de estos programas de salud en el lugar de
trabajo (Task Force on Community Preventive Service 2009). Esta recomendación
debería ser una prueba útil para empleadores, compañías aseguradoras, grupos de
empleados, planificadores e implementadores de programas de nutrición y salud en el
lugar de trabajo e investigadores. Así como esta recomendación soporta decisiones
para implementar y evaluar los programas en el lugar de trabajo que promueven un
peso saludable a través de cambios en la alimentación y la actividad física y aporta
evidencia científica que puede proveer un direccionamiento para futuras

61
__________________________________________________Justificación y Objetivos

investigaciones. Aunque se podría esperar que esta estrategia de intervención podría


tener solo un efecto modesto en el cambio de peso a nivel individual, la misma podría
potencialmente ayudar a prevenir el sobrepeso y la obesidad cuando se aplique a una
proporción sustancial de la población en un lugar de trabajo y ser implementada en
conjunto con otras intervenciones clínicas y comunitarias (Anderson LA 2009). Las
autoridades encargadas de formular las políticas de salud, los administradores de
salud, los directores de programas de salud y bienestar de los lugares de trabajo
requieren tomar acción para apoyar la evidencia científica de que los programas de
nutrición y actividad física podrían ayudar a reducir la carga de la obesidad en el
sistema de salud, como se ha visto en los EEUU (Task Force on Community
Preventive Service 2009).

[Link] Alimentación en el lugar de trabajo


La Organización Internacional del Trabajo, en adelante OIT, ha puesto de relieve la
importancia de la alimentación en el ámbito laboral a través de la publicación Food at
Work. Workplace solutions for malnutrition, obesity and chronic diseases (Wanjek C.
2005). Según este estudio el consumo de alimentos de buena calidad en un entorno
tranquilo, ayuda a los trabajadores a rendir al máximo. Los trabajadores son más
productivos cuando están relajados y se han alimentado bien, beneficiando a sus
empleadores y familia. Una adecuada nutrición es la base para la productividad,
seguridad, mejores salarios y estabilidad laboral, intereses que en los que deberían
participar los gobiernos, empleadores, sindicatos y trabajadores. Una alimentación
adecuada es un tema de responsabiliad social empresarial y un aspecto central para la
productividad debido a que reduce el ausentismo y minimiza la incidencia de
enfermedades como la diabetes, hipertensión, obesidad, etc. asociadas a la
alimentación (OIT 2012).

Wanjek, 2005 ha propuesto que el lugar de trabajo representa la ubicación ideal para
llevar a la práctica una alimentación saludable. En los lugares de trabajo las personas
se reúnen en un mismo entorno en un horario específico, día tras día y pasan la mitad
de su período de vigilia o un tercio de las horas del día (OIT 2012). Se ha sugerido que
un programa de nutrición adecuada debe: a) Sensibilzar, educar y ofrecer información
a los empleados la información necesaria para realizar buenas elecciones de
alimentos; b) Ayudar a los colaboradores a ser proactivos en el cambio de sus hábitos
alimentarios; c) Construir políticas laborales que permitan a los colaboradores el
derecho a alimentarse en forma saludable que incluyan el tiempo, la disponibilidad y el
acceso a buenas opciones de comida (OIT 2012). Se considera que los programas de

62
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

alimentación saludable en el lugar de trabajo son esenciales para mantener a los


colaboradores sanos y productivos y disminuir el riesgo de HTA, colesterol elevado,
accidentes cerebrovasculares, diabetes y algunas formas de cáncer. Así también las
carencias nutricionales afectan la salud y favorecen la fatiga y determinan la menor
prductividad (OIT 2012). La promoción de hábitos saludables (alimentación y actividad
física) para los trabajadores y sus familias en el lugar de trabajo requiere que las
opciones saludables estén presentes en los almuerzos, cafeterías, máquinas
expendedors y en reuniones de trabajo. La empresa que promueva hábitos saludables
tendrá menos ausentismo laboral y una moral más alta de los trabajadores,
disminución de los costos de seguros, mayor productividad y satisfacción en el trabajo,
lo que favorece a mejorar la imagen de la empresa y su reputación (Wanjek C. 2005).

1.6 Prevención de las ECV


En los años recientes se ha observado una tendencia decreciente de la mortalidad
cardiovascular en las naciones desarrolladas, que se ha explicado por cambios en la
prevención y control de los factores de riesgo cardiovascular y por el uso de
tratamientos quirúrgicos y médicos más efectivos. Sin embargo, el incremento de la
prevalencia de obesidad, recientemente observada en países como España podría
haber diluído en alguna extensión el efecto del control de otros factores de riesgo para
disminuir las muertes por la enfermedad coronaria (Félix-Redondo F.J. et. al. 2013).

Las ECV son la principal causa de muerte en la mayoría de los países


latinamericanos. La creciente morbilidad y mortalidad por ECV observada en los
países en desarrollo, reflejan una transición epidemiológica caracterizada por un
cambio desde las enfermedades infecciosas y por deficiencia a un predominio de las
ECNT. Los crecientes porcentajes de ECV advertidos en las décadas recientes en
Latinoamérica, son el resultado en gran parte por cambios significativos en el estilo de
vida asociados a la urbanización y al desarrollo económico. Importantes factores de
riesgo cardiovascular incluyen el uso de tabaco, la falta de actividad física, un
consumo excesivo de alcohol y pobres patrones alimentarios. Resultados de recientes
investigaciones, incluyendo el estudio INTERHEART han demostrado que evitar fumar
y la presencia de un estilo de vida saludable como es realizar ejercicio regularmente,
el consumo regular de frutas y vegetales se asoció con una reducción del riesgo de
sufrir infarto de miocardio, sugiriendo que una importante proporción de estos eventos
coronarios podrían prevenirse en la región mediante modificaciones en el estilo de vida
(Medina-Lezama J. et. al.2008).

63
__________________________________________________Justificación y Objetivos

Una gran proporción de las ECV podrían prevenidas (Félix-Redondo F.J. et. al. 2013).
Reducir la carga de las ECV ha sido una priodidad de salud pública por más de 50
años y al parecer continuará siéndolo en el futuro (Record, N.B. [Link]. 2015). Las
intervenciones preventivas para las ECV se han realizado en diferentes escenarios
como son las comunidades, escuelas, lugares de trabajo y centros de cuidados de
salud. La mayoría de los esfuerzos se han enfocado en la acción individual de
comportamientos de riesgo (dieta, uso de tabaco, inactividad física), en el abordaje
individual de factores de riesgo clínico (hipercolesterolemia, hipertensión arterial),
temprano reconocimiento y tratamiento de la enfermedad (Record, N.B. [Link]. 2015).
La prevención de las ECV debe ser multifactorial e incluye la detección y el control de
los diferentes factores asociados que son de alta prevalencia en los países
desarrollados y que tiende a incrementarse en los países en vías de desarrollo
(Vernet, V. et al 2010). El estudio INTERHEART demostró que más del 90% de los
pacientes con un primer infarto agudo de miocardio tenía uno o más factores de riesgo
cardiovascular modificables (Vernet, V. et al 2010). Las estrategias a nivel poblacional
de prevención de la mortalidad de las ECV pueden ser clasificadas como de alto
riesgo y basadas en la comunidad. La primera de estas hace relación a identificar
individuos quienes están en alto riesgo a través de un despistaje y referirlos a
tratamiento. La segunda estrategia comprende la implementación de programas a
nivel poblacional con el objetivo de modificar uno o más de los factores de riesgo
establecidos como son el uso de tabaco, la inactividad física, etc. Como resultado de
la implementación de dichos programas y políticas se ha documentado una
disminución de la mortalidad por ECV principalmente en los países desarrollados, pero
también en países de Latinoamérica (Horodyska [Link]. al. 2015).

Las políticas constituyen un curso deliberado de acciones que estimulan ingerir una
alimentación saludable y practicar actividad física y desalientan un comportamiento
sedentario (definido como el tiempo diario que se dedica a estar sentado, en
actividades que no son activas como son ver televisión, trabajar en la computadora,
leer, etc.). Las políticas se formulan en un proceso político específico; estas se
adoptan, implementan y refuerzan por agencias públicas internacionales, nacionales y
regionales. En contraste, las intervenciones son acciones que no son auspiciadas,
permitidas o ejecutadas por gobiernos u otras agencias públicas. Las intervenciones
podrían dirigirse a las destrezas y creencias indviduales individuales y contextos como
son los sistemas sociales, entornos físicos o pueden enfocarse en practicar un
comportamiento recomendado durante las sesiones de intervención. Las
intervenciones multinivel y multicomponentes podrían combinar estas acciones y estar

64
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

dirigidas a lograr cambios a nivel individual, social y entornos físicos. Estas


intervenciones y políticas pueden tener un gran potencial de ser efectivas y de esta
manera son atractivas para el personal médico y organismos de financiamiento
(Horodyska [Link]. al. 2015). A pesar de que las ECV (enfermedades cerebrovasculares,
enfermedad hipertensiva, cardiopatía isquémica e insuficiencia cardiaca) se
encuentran entre las diez primeras causas de muerte en el Ecuador, el Ministerio de
Salud Pública del Ecuador (MSP), no ha implementado un sistema de vigilancia
epidemiológica para las ECNT, la ECV y sus factores de riesgo para la población
general ni para la población laboralmente activa del país. El MSP, ha determinado que
el abordaje integral de las ECNT constituye una alta prioridad política y estratégica,
para lo cual se ha establecido como referente técnico la Estrategia Regional y Plan de
Acción de la Organización Panamericada de la Salud, con enfoque integrado sobre la
prevención y el control de las ECNT la que cuenta con 4 líneas de acción: 1 Políticas
Públicas, 2. Vigilancia Epidemiológica, 3. Promoción de la Salud y Prevención de la
Enfermedad y 4. Manejo de los Servicios y sus Factores de Riesgo. El MSP ha
elaborado el Plan Nacional del Ecuador para la Prevención y Control de las ECNT, el
mismo que ha sido implementado en algunas áreas como son la elaboración de las
normas y protocolos clínicos y terapéuticos para el manejo de las ECNT, con el objeto
de estandarizar su manejo en los establecimientos de salud tanto públicos como
privados y mejorar la calidad de atención (MSP 2013).

1.6.1 Prevención de la ECV y los FRCV en el lugar de trabajo


La pérdida de la productividad por las ECV, y los FRCV se asocia con enormes costos
para aquellas personas que permanecen en la fuerza laboral y para aquellos que
prematuramente dejan de trabajar debido a discapacidades (Bauer U. 2014).
Actualmente, la mejor manera de preveer el padecimiento de ECV es detectar los
factores de riesgo que se conocen están asociados a una mayor predisposición para
desarrollar estas enfermedades (Martínez, A. 2012). En países como España la alta
prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en la población está conduciendo a
realizar programas preventivos para las ECV. Existe un concenso sobre la importancia
de iniciar la prevención de la arteriosclerosis en etapas tempranas de la vida,
especialmente en lo referente a la promoción de hábitos de vida más saludables. Por
lo que los reconocimientos médicos anuales que se realizan en los centros de trabajo
constituyen una oportunidad óptima para contribuir a una prevención cardiovascular
temprana y eficiente (Sánchez-Chaparro m., [Link] 2006, Martínez, A. 2012). Sobretodo
debido a que nos ayudan a identificar a los trabajadores con riesgo cardiovascular
elevado, especialmente, en edades en las que no se acostumbra acudir al médico por

65
__________________________________________________Justificación y Objetivos

no presentar problemas de salud aparentes. La detección de los FRCV puede poner


en marcha las medidas preventivas de forma temprana (Martínez, A. 2012).

Los programas de detección y control de los FRCV en los centros de trabajo han
demostrado ser efectivos. El plan de investigación cardiovascular de Ibermutuamur
que se inició en el 2004 en España ha demostrado que el reconomiento médico laboral
presume una oportunidad para detectar factores de riesgo vascular y estratificar el
riesgo cardiovascular (Cabrera Sierra M., [Link]. 2010). Evidencia científica ha
demostrado la utilidad de la promoción de la salud en los lugares de trabajo, sobre
todo en el control del tabaquismo y del consumo de alcohol, a la mejora de la
alimentación y del incremento de la actividad física, al control de la hipertensión y de la
obesidad, al dolor de espalda y de otros problemas músculo-esqueléticos, al control
del estrés o a la prevención de los accidentes (Consejería de la Salud de la Junta de
Andalucía 2011). Los lugares de trabajo proporcionan un espacio para abordar
múltiples factores de riesgo individuales y condiciones de riesgo a través de la
promoción de la salud en el lugar de trabajo dirigido a cambios en los
comportamientos individuales y protección de la salud en el lugar de trabajo. Los
lugares de trabajo sirven como un importante sitio para la prevención, control y manejo
de los FRCV, debido a que la población laboralmente activa representa una gran
proporción de la población general. La ocupación tiene una influencia en el riesgo
atribuible de las condiciones de trabajo como son los turnos nocturnos forma y
duración del trabajo (Cheserek MJ 2014).

En la Medicina del trabajo y en la salud laboral en general, concurren dos


circunstancias que se encuentran en estrecha relación con la enfermedad
cardiovascular: de una parte lo que ha supuesto el análisis de las condiciones de
trabajo respecto a la historia natural de la enfermedad y de otra, el hecho de que el
ámbito laboral ha contribuido particularmente al mejor conocimiento de esta patología,
debido a que en la medicina del trabajo se han desarrollado numerosos estudios
epidemiológicos (Calderón M. 2012). Los daños imputables a los factores de riesgo de
la ECV se pueden reducir al aplicar técnicas propias de la Medicina del trabajo, a
través de la intervención oportuna en la historia natural de los mismos pues cabe
considerar que realizar un tratamiento eficaz cumplido oportunamente permite reducir
las complicaciones y la muerte prematura. Este conocimiento es esencial en personas
económicamente activas, grupo en el cual existen mayores facilidades para realizar
una intervención debido a que es una población “cautiva” (Calderón M. 2012).

66
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Considerando la Estrategia Global de OMS en Salud Ocupacional para todos, el Plan


de Acción Global OMS en salud de los trabajadores, el Programa OMS en prevención
de ECNT y la ILO Agenda trabajo decente, los 171 participantes de 28 países que
asistieron a la 6th ICOH Conferencia Internacional en ambiente de trabajo y ECV
realizada en Tokyo 2013 Mar 27–30, acordaron declarar lo siguiente en la declaración
de Tokyo para la prevención y manejo de los desórdenes cardiovasculares:
- Carga de ECV: los trabajadores a lo largo del mundo están muy agobiados por las
ECV en general y por los desórdenes cardiovasculares relacionados con el trabajo,
en particular conduciendo a la pérdida de la salud, años productivos de trabajo,
habilidad para el trabajo, calidad de vida y valores económicos.
- Las ECV son prevenibles: evidencia científica actual indica que la mayor parte de
los desórdenes cardiovasculares son prevenibles. Esta prevención requiere de
estrategias y programas a largo plazo y el apoyo de todos los niveles del sistema,
empezando por el nivel de política y extendiendo al nivel del sector de salud y
manejo de la compañía, academia, médicos ocupacionales, trabajadores y
empleados.
- Programas de prevención: los factores de riesgo de la morbilidad cardiovascular de
los trabajadores se desarrollan de muchas fuentes; incluyendo factores genéticos
no modificables y factores relacionados a la edad, factores ocupacionales, factores
de comportamiento y de estilo de vida y determinantes sociales, por lo tanto las
estrategias de prevención son necesarias para diseñar target estos factores
múltiples en el contexto de programas multidisciplinarios comprensivos.
- Se necesita un sistema de prevención amplio de las ECV. Una efectiva prevención
de las ECV relacionadas con el trabajo requiere de un amplio sistema utilizando
tanto como sea posible las infraestructuras permanentes que cubran toda la
población y sirvan particularmente para aquellas que más lo necesiten,
especialmente micro empresas y empresas de pequeña escala, auto empleados,
trabajadores rurales y del sector informal. Es responsabilidad del sector público
asegurar que tales servicios estén disponibles para todos los profesores.
- Necesidades futuras de investigación: Además de implementar la investigación
existente, se requieren nuevos esfuerzos en identificar y evaluar riesgos
emergentes y desarrollados en relación con los rápidos cambios de la vida
moderna que afectan la salud cardiovascular de los trabajadores como es el
trabajo sedentario, continua sobrecarga de trabajo, inseguridad en el trabajo, etc.
También se necesita investigación para implementar el conocimiento de la
investigación en la práctica de la vida laboral, investigación en los servicios de
salud ocupacional incluyendo evaluación del impacto de políticas y prácticas. Así

67
__________________________________________________Justificación y Objetivos

como investigación en trabajadores de alto riesgo de padecer ECV.


- Base de datos pública de la salud cardiovascular disponible para propósitos de
investigación. Se debe asegurar la sostenibilidad de registros a largo plazo.
- Entrenamiento en riesgo ocupacional para ECV. El personal de salud incluyendo
médicos generales, clínicos, médicos ocupacionales e investigadores deben recibir
más entrenamiento en desórdenes cardiovasculares y su impacto en la salud y la
habilidad de trabajar en poblaciones trabajadoras, vida laboral en general y otras
dimensiones económicas. Se estimula el entrenamiento de suficiente recursos
humanos para los servicios de salud ocupacional para la implementación del
conocimiento de investigación en la práctica.
- Necesidad de guías para la prevención y tratamiento de las ECV basadas en la
evidencia, las que deben ser desarrolladas para la utilización de los servicios de
salud ocupacional y en la prevención y manejo de las ECV relacionadas al trabajo
y otros resultados de salud recién recientemente reconocidos entre los
trabajadores (Tsutsumi, A. 2015).

1.7 Comportamiento para la alimentación y la práctica de actividad física


El mundo económico, social y físico influencia en lo que comemos y cuanto nos
movemos. Una alimentación inadecuada y la inactividad física son factores de riesgo
importantes para las ECNT como son la diabetes, enfermedad del corazón, cáncer y
problemas de salud mental y enfermedad crónica respiratoria. De los 57 millones de
muertes registradas en el 2008, las ECNT son las responsables de la muerte de 36
millones. Se ha estimado que solo la inactividad física es la responsable de una en
diez muertes alrededor del mundo, lo que es comparable con el impacto de fumar. En
Reino Unido se pudieron haber evitado 70.000 muertes si cada año la alimentación
cumpliera con las guias nutricionales. Estos comportamientos no existen aislados;
muchos de ellos son el resultado del ambiente social, cultural, económico y físico en
los cuales vivimos como estos son, por nuestras actitudes y creencias personales. Es
importante mejorar el conocimiento de estos amplios factores, de tal manera que las
poblaciones puedan ser apoyadas en adoptar comportamientos saludables de una
manera sostenida. Esto implica ir más allá de una promoción de salud tradicional para
ver aspectos amplios de como vivimos nuestras vidas, como se traslada al trabajo o a
la escuela o como el ambiente físico y económico afecta la comida que compramos
Los comportamientos de actividad física y alimentación tienen efectos en nuestra salud
y en las personas que nos rodean (Cedar 2013). El estudio de las etapas del cambio
de comportamiento (ECC) (Prochaska J. 1994), señala donde se encuentran las
personas en relación a una conducta en particular, así como de las motivaciones que

68
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

podrían orientar las campañas de promoción, educación o publicidad social, y la


identificación de las barreras o costos que dificultan su adopción en los grupos
objetivo, apenas han sido estudiadas en el país. Es importante realizar estudios
cualitativos y cuantitativos sobre las percepciones, creencias y valores actuales para la
práctica de actividad física y consumo de frutas y verduras de los distintos grupos
objetivo, con el fin de segmentar audiencias y diseñar productos, mensajes y
estrategias ajustados a las características que comparten (Olivares S. 2008).

1.8 JUSTIFICACION
A lo largo de la introducción se ha descrito las ECV y los FRCV, además se ha tratado
sobre la obesidad como un problema de salud pública emergente en todo el mundo y
se ha comentado que en el Ecuador las ECV se encuentran entre las principales
causas de muerte en adultos.

A nivel mundial las ECV constituyen la mayor carga de enfermedad para los
trabajadores causando al menos el 50% de las muertes y al menos el 25% de
discapacidad para el trabajo. En los países desarrollados la incidencia de la mortalidad
por ECV e infarto de miocardio ha disminuido. Sin embargo, en los países en
desarrollo o aquellos en transición epidemiológica la mortalidad por ECV se ha
incrementado debido a cambios socioeconómicos, transición demográfica y rápida
industralización y urbanización conduciendo a grandes retos en la salud cardiovascular
(Tsutsumi, A. 2015). El envejecimiento de la población trabajadores y factores de
riesgo de estilo de vida como es un bajo nivel de actividad física durante el tiempo libre
incrementan el riesgo de padecer ECV y son comúnmente una interacción compleja
con factores relacionados con el trabajo. Por ejemplo ciertas condiciones de trabajo
pueden ser importantes determinantes de obesidad como son el trabajo sedentario y la
promoción de comportamientos sedentarios en el trabajo (por ejemplo el consumo de
alimentos asociados al estrés) y a través de ellos sean determinantes de salud
cardiovascular. El 80% de la mortalidad por ECV es prevenible si el conocimiento
existente puede ser utilizado efectivamente para la implementación de un sistema
amplio de programas de prevención y promoción de la salud. Algunos países han
demostrado ejemplos convincentes del impacto de este amplio sistema. Los
obstáculos para alcanzar este impacto de amplia escala se deben en menor
proporción a la falta de conocimiento o de métodos estandarizados, que a la falta de
conciencia, de políticas y su implementación en la práctica y a la limitación de
infraestructuras y recursos humanos necesarios para la implementación de un
programa a largo plazo y amplia escala (Tsutsumi, A. 2015). En el Ecuador no se

69
__________________________________________________Justificación y Objetivos

disponen estadísticas a nivel nacional de la prevalencia de ECV y FRCV en la


población laboralmente activa ecuatoriana, tampoco existen políticas de prevención de
ECV y FRCV en los trabajadores ecuatorianos y la conciencia del impacto para la
salud de las ECV en la población laboralmente activa es escasa. Por lo que es
importante y urgente investigar la prevalencia de ECV y FRCV en los trabajadores
ecuatorianos a nivel nacional y en los diferentes lugares de trabajo. Esta información
servirá de insumo para el diseño de políticas de prevención y manejo de ECV y FRCV
en los trabajadores ecuatorianos.

Los FRCV son responsables del 75% de la epidemia de ECV en el mundo; cabe
comentar que la importancia de cada factor de riesgo es relativa y podría variar en las
diferentes poblaciones. La identificación de los FRCV y su distribución en la población
es relevante, debido a que existe evidencia científica de que al tomar acciones en
contra de los FRCV, el riesgo de padecer ECV puede ser reducido significativamente
(Diaz-Realpe J.E. [Link].2007). Además se ha expuesto sobre los factores socio
demográficos asociados al exceso de peso en la población laboralmente activa
ecuatoriana. También se ha comentado sobre la utilidad de la prevención de las ECV,
los FRCV y la obesidad, en los lugares de trabajo. La mayoría de las ECV son
causadas por FRCV que pueden ser controlados, tratados o modificados como son:
presión arterial alta, colesterol, sobrepeso/obesidad, uso de tabaco, inactividad física,
consumo excesivo de alcohol, bajo consumo de frutas y vegetales y diabetes (World
Heart Federation 2012). Se ha reconocido la necesidad de estimar la prevalencia, los
patrones y la distribución de los factores de riesgo cardiovascular en la población de
Latinoamérica y en los países andinos para diseñar programas efectivos de
prevención para la ECV (Medina-Lezama J. [Link]. 2008). En el país se han realizado
pocos estudios en la población trabajadora ecuatoriana sobre la prevalencia de
reconocidos FRCV como son: inactividad física, sobrepeso/obesidad, presión arterial
alta, uso de tabaco, consumo excesivo de alcohol, dislipidemias y bajo consumo de
frutas y vegetales. Aunque se desconoce la prevalencia nacional de los FRCV del
sobrepeso/obesidad y de la ECV en la población trabajadora ecuatoriana. Tampoco se
disponen de datos a nivel nacional en trabajadores ecuatorianos sobre si existen
diferencias de género, estatus socio económico, educación y edad con el exceso de
peso. No se ha indagado a nivel nacional en los trabajadores ecuatorianos sobre la
relación entre el exceso de peso y los factores socioculturales, la prevalencia de
patologías asociadas (hipertensión arterial, diabetes mellitus, etc.) y la relación entre la
obesidad con otros FRCV. Es necesario realizar investigaciones en los lugares de
trabajo a nivel local, regional y nacional que aporten datos sobre la prevalencia de las

70
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

ECV y los FRCV para reconocer el problema de las ECV y sus factores de riesgo y
plantear soluciones de salud pública encaminadas a la prevención de la morbilidad y la
mortalidad asociadas a las ECV y sus factores de riesgo. Resultados de esta
investigación también servirán de base para tener una aproximación en la población
trabajadora del país sobre la prevalencia de los FRCV, así como sobre su importancia
al ser un problema de salud pública y servirá de insumo para futuras investigaciones
en otros lugares de trabajo. Al no haberse evidenciado estudios de investigación
nacionales que abarquen esta problemática relativa a la prevalencia de FRCV y de la
obesidad, así como al no existir publicaciones sobre los comportamientos para el
consumo de F y V y la práctica de la actividad física, se decidió realizar la presente
investigación.

Es preciso reconocer la tremenda complejidad de los factores que determinan la


conducta alimentaria de un individuo y como se relacionan con una red de influencias
de tipo biológico, familiar y social. Por lo tanto, es prioritario ocuparse integralmente de
las variables que causan la obesidad y el sedentarismo (Wilding J. 2012, Anderson, L.
2009). Es preciso entender con más detenimiento los factores que influyen en la
génesis del sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo en los lugares de trabajo de
diferentes ubicaciones geográficas que difieren en los niveles de alfabetización y
normas sociales en torno a diferentes conductas saludables. A partir de este
conocimiento se podrá diseñar e implementar los programas efectivos de prevención
de sobrepeso, obesidad y sedentarismo por lo que es relevante realizar la presente
investigación en la población laboralmente activa de la empresa.

Cabe comentar que en la población laboralmente activa ecuatoriana no existen


investigaciones sobre los comportamientos asociados al consumo de F y V y la
práctica de la AF, también se desconocen los factores psicosociales de la AF (auto
eficacia y barreras percibidas) y su relación con el exceso de peso. Particularmente se
desconoce la extensión en la cual el exceso de peso podría actuar como una barrera
para la práctica de AF. La presente investigación es la primera en el país en el ámbito
laboral que aborda esta problemática. Es necesaria una mejor comprensión sobre las
dificultades que la población laboralmente activa, particularmente aquellos con
sobrepeso y obesidad, que afrontan para incrementar los niveles de AFy el consumo
de F y V. Esta investigación tiene gran importancia para los trabajadores de la
empresa investigada, quienes beneficiarán su salud al identificar cuál es la prevalencia
del exceso de peso y de los FRCV, así como al determinar cuáles son los factores
relacionados con la obesidad y el comportamiento para el consumo de F y V y la

71
__________________________________________________Justificación y Objetivos

práctica de AF. Los resultados que se obtengan a partir de esta investigación pueden
proporcionar información útil para la empresa investigada en el área de salud laboral –
ocupacional, porque le permitirá realizar intervenciones dirigidas a controlar o
modificar los FRCV, generando en el proceso herramientas que permitan crear un
programa para la adopción de estilos de vida saludables y así contribuir a cambiar las
tendencias de la ECV en la población trabajadora Ecuatoriana. Además los resultados
de esta investigación son de utilidad para la elaboración de un programa de promoción
de estilos de vida saludable en la empresa investigada que aplicará estrategias de
información, educación, consejería y comunicación a las personas afectadas y sus
familias. Conocer la prevalencia de los FRCV en los lugares de trabajo es de utilidad
para realizar intervenciones dirigidas a controlar o modificar los FRCV. Por ejemplo
poner en marcha programas dirigidos a reducir la obesidad y otorgar atención
prioritaria a escala nacional de programas para el control del peso corporal.

Es relevante exponer que el conocimiento sobre la prevalencia de los FRCV en los


trabajadores ecuatorianos ilustra los retos de prevención a los que se enfrentan los
médicos ocupacionales y generales ecuatorianos, que en la no están conscientes del
diagnóstico de obesidad ni de los FRCV de una manera sistemática en la historia
clínica laboral, por lo tanto es fundamental sensibilizar al gremio de la salud de los
múltiples hallazgos en la historia clínica laboral, lo que influiría en la prevención de
diabetes, dislipidemia y enfermedad coronaria, así como el control de los FRCV. A
nivel laboral, se justificará la realización de esta investigación al disminuir las
incapacidades laborales, favoreciendo con ello el rendimiento en los trabajadores, el
control sobre su salud frente a los FRCV. En el ámbito de educación nutricional,
constituye una experiencia significativa en el área de salud laboral, donde a través de
intervenciones destinadas a la capacitación que conduzcan a cambios de estilos de
vida saludables. Teóricamente permite profundizar los conocimientos en cuanto a los
FRCV. Y metodológicamente, la presente investigación será de utilidad como
antecedente a futuras investigaciones que deseen profundizar el tema. El MSP no ha
establecido políticas / programas de salud pública de promoción de estilos de vida
saludable ni de prevención y control del sobrepeso, la obesidad, las ECV y de los
FRCV en la población laboralmente activa ecuatoriana. Tampoco el MSP ha diseñado
/implementado programas de intervención en Nutrición y AF que incluyan educación y
estrategias de cambio de comportamiento asociado a políticas y estrategias del medio
ambiente laboral que soporten al cambio de comportamiento para la prevención y
control de los FRCV y la ECV. No existen datos sobre prevalencia de FRCV en
trabajadores ecuatorianos, disponer de esta información es indispensable para la

72
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

planificación de políticas de prevención y actuación en los grupos en riesgo. Sobre la


base de los antecedentes expuestos se plantearon las siguientes hipótesis y objetivos.

1.9. HIPÓTESIS y OBJETIVOS

1.9.1 OBJETIVO GENERAL


Estimar la prevalencia de los siguientes factores de riesgo para la ECV: exceso de
peso (sobrepeso y obesidad), obesidad central, inactividad física, hipertensión arterial,
historia de dislipidemias, uso de tabaco, consumo de alcohol, bajo consumo de frutas y
verduras en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el
2006. Además identificar la asociación entre sexo, edad, estado marital y nivel de
educación con el exceso de peso (sobrepeso y obesidad). Asi como estimar la
prevalencia de obesidad central e identificar la asociación entre la obesidad central
con sexo, edad, estado marital y nivel de educación. Y determinar el grado de
asociación entre el exceso de peso con hipertensión arterial, historia de dislipidemia,
uso de tabaco, obesidad abdominal, inactividad física y alto porcentaje de grasa
corporal. Así como explorar los comportamientos del consumo de frutas y verduras y la
práctica de la actividad física. E indagar la asociación entre los ECC para realizar
actividad física con los niveles de actividad física y la autoeficacia para realizarla. E
investigar la asociación del IMC con los niveles de auto eficacia y las barreras para la
práctica de actividad física. Y determinar la asociación entre el IMC y los ECC acción y
mantenimiento para la práctica de actividad física y el consumo de frutas y verduras en
la en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

1.9.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS


Objetivo 1. Estimar la prevalencia de bajo consumo de F y V, inactividad física,
exceso de peso (sobrepeso y obesidad), obesidad abdominal, consumo de alcohol,
uso de tabaco, consumo de alcohol, historia de dislipidemias e hipertensión arterial
alta en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006.
Hipótesis 1. Las prevalencias de bajo consumo de frutas y verduras, inactividad física
y exceso de peso (sobrepeso y obesidad) podrán ser 50% o superior; las prevalencias
de obesidad abdominal y consumo de alcohol podrán ser 25% o mayor; y las
prevalencias de uso de tabaco e hipertensión arterial podrán ser 14% o superior en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Objetivo 2. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y obesidad)
con sexo, nivel educativo, estado civil y edad en los sujetos de la empresa privada
Ecuatoriana investigada durante el 2006.

73
__________________________________________________Justificación y Objetivos

Hipótesis 2. La prevalencia de sobrepeso es mayor en hombres, sujetos con menor


nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que avanza la edad en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Objetivo 3. Determinar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y obesidad)


con la historia de hipertensión arterial y dislipidemias y uso de tabaco en la población
de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 3. El exceso de peso (sobrepeso y obesidad) se asocia significativamente
con la historia de hipertensión arterial, historia de dislipidemias y uso de tabaco en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Objetivo 4. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y la obesidad)


con la obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporal,
hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 4. El sobrepeso y la obesidad están asociados significativamente con la
obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporal,
hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Objetivo 5. Identificar la asociación entre la prevalencia de obesidad central con


edad, sexo, estado civil y nivel educativo en los trabajadores de la empresa privada
Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipotesis 5. La prevalencia de obesidad central es mayor en mujeres, sujetos con
menor nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que aumenta la edad
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Objetivo 6. Establecer la relación entre el exceso de peso y el nivel de AF según el


cuestionario IPAQ en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada
durante el 2006.
Hipótesis 6. El 50% o más de las personas con exceso de peso son sedentarios y el
45% o más de los sujetos con exceso de peso son insuficientemente activos de
acuerdo al cuestionario IPAQ en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana
investigada en el 2006.

74
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Objetivo 7. Identificar la asociación entre los ECC para el consumo de frutas y


verduras con el cumplimiento de la recomendación de la OMS del consumo de F y V
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 7. El 80% o más de los sujetos investigados que cumplen con la
recomendación de la OMS del consumo de F y V se encuentran en los ECC de
mantenimiento y el 90% o más de los sujetos investigados que no cumplen con la
recomendación de la OMS del consumo de F y V se encuentran en los ECC de
contemplación y preparación en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana
investigada en el 2006.

Objetivo 8. Determinar los niveles de auto eficacia para realizar actividad física en
situaciones de cansancio, mal humor, sin tiempo, vacaciones y lluvia en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 8. La autoeficacia para realizar actividad física es ninguna en situaciones de
cansancio, falta de tiempo, mal humor y lluvia, mientras que la autoeficacia es mucha
en época de vacaciones en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana
investigada durante el 2006.

Objetivo 9. Identificar la asociación entre los niveles de auto eficacia para realizar AF
con el IMC en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el
2006.
Hipótesis 9. La autoeficacia para realizar AF es poca o ninguna en los sujetos con
obesidad, es moderada en los individuos con sobrepeso y es mayor en los sujetos
con IMC normal en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana
durante el 2006.

Objetivo 10. Identificar la asociación entre los ECC para realizar AF y con los niveles
de AF medidos por el IPAQ en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006
Hipótesis 10. Los ECC para la práctica de AF se asocian con los niveles de actividad
física medidos por el IPAQ en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006.

Objetivo 11. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para la
práctica de AF con el IMC y los ECC acción y mantenimiento para el consumo de F y

75
__________________________________________________Justificación y Objetivos

V con el IMC en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana


durante el 2006.
Hipótesis 11. El IMC es similar entre los sujetos con ECC de acción y mantenimiento
para el consumo de F y V. La mayor proporción de personas con ECC de acción y
para la práctica de actividad física tienen IMC normal en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

Objetivo 12. Establecer la asociación entre los ECC para la práctica de actividad
física con el IMC y la confianza para realizar AF en los trabajadores de la empresa
privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 12. Los sujetos con IMC normal se encuentran en ECC acción y
mantenimiento para realizar actividad física y poseen mucha confianza para realizar
actividad física, mientras que los sujetos con sobrepeso y obesidad se encuentran en
ECC inferiores para realizar AF y tienen ninguna y poca confianza para realizar AF en
los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

Objetivo 13. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para la
práctica de actividad física con el lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y nivel de
educación los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006.
Hipótesis 13. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para la
práctica de actividad física son jóvenes, hombres y con educación secundaria los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana durante el 2006.

Objetivo 14. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para el
consumo de frutas y verduras con sexo, edad, estado civil y nivel de educación en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 14. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para el
consumo de F y V son mujeres mayores de 30 años y con mayor nivel educativo en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

76
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CAPITULO II

ANTECEDENTES BIBLIOGRAFICOS

77
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

2 ANTECEDENTES BIBLIOGRAFICOS

2. 1 Situación Nutricional del Ecuador

2.1.1 Transiciones epidemiológica, demográfica y nutricional en el Ecuador

La mayoría de los países en América Latina han experimentado en las últimas


décadas transiciones demográfica, epidemiológica y socioeconómica, las que se
acompañan de una transición nutricional (Martínez R. 2006). Un componente
importante para explicar la situación epidemiológica y nutricional regional es el brusco
cambio en los estilos de vida asociado a un progresivo nivel de urbanización,
especialmente en lo que se refiere a la alimentación, la actividad física, el consumo de
tabaco, alcohol y drogas, el estrés y los problemas de salud mental (Martínez R.
2006).

[Link] Transición epidemiológica

La transición epidemiológica refleja los cambios a largo plazo que presentan los
patrones de mortalidad, enfermedad o invalidez que derivan de las transformaciones
demográficas y socioeconómicas (Martínez R. 2006).

La transición epidemiológica se refiere principalmente a la interrelación entre niveles


de fecundidad y de mortalidad que incluye cambios demográficos y sanitarios en una
población. El proceso de la transición epidemiológica está condicionado por la
transición demográfica, por cambios socio-económicos, culturales, políticos y por el
proceso de urbanización (Figueroa D. 2009).

Es un cambio en los determinantes de mortalidad y morbilidad, donde las infecciones y


las enfermedades trasmisibles son suplantadas por las enfermedades crónicas no
trasmisibles (Waters W. 2005). Este fenómeno consiste en la reducción de la
prevalencia de causas “tradicionales” de mala salud (principalmente las enfermedades
infecciosas, las enfermedades inmuno prevenibles, la desnutrición y la morbilidad y
mortalidad relacionadas al embarazo y al parto) e incremento en la prevalencia de
condiciones “modernas” asociadas con una mayor esperanza de vida, especialmente a
la condiciones degenerativas: las enfermedades cerebro vasculares, la cardiopatía
isquémica, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, los tumores malignos, los

78
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

problemas de salud mental y los problemas asociados a los accidentes de transporte y


la violencia. Adicionalmente se observan con mayor frecuencia problemas asociados
con el sobrepeso y la obesidad (MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010).

En la actualidad, las ECNT, especialmente las cerebrovasculares, isquémicas,


hipertensivas y metabólicas (especialmente diabetes) ocupan los primeros lugares de
las causas de muerte en el país, mientras que las enfermedades tradicionales e
infecciosas asociadas a causas medioambientales como acceso al agua de mala
calidad y la eliminación de excretas no-controladas disminuyeron al mejorar las
condiciones sanitarias pero se siguen presentando en ciertos sectores de la población
(MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010).

Esta transformación no es uniforme y ocurre de diferentes maneras en las diversas


sociedades y a una velocidad variable. Así la transición epidemiológica que vivieron
los países industrializados en el pasado difiere significativamente de la experimentada
al momento por los países en desarrollo. Por ejemplo, una diferencia entre la
experiencia pasada y la presente es que en los países en desarrollo como el Ecuador
se incrementaron no solo los porcentajes de enfermedades crónicas no trasmisibles
sino también aumentó la longevidad y gradualmente la población envejecida
experimenta no solo las enfermedades crónicas no trasmisibles sino también
enfermedades infecciosas (Waters W. 2005).

En el Ecuador en las últimas décadas se ha modificado el perfil epidemiológico, pero


en lugar de pasar de un proceso simple de transición de un perfil tradicional a otro
perfil moderno, ha ocurrido una superposición o traslape epidemiológico caracterizado
por la expresión simultánea de ambos perfiles en distintas proporciones en diferentes
segmentos poblacionales (MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010). La transición
epidemiológica en el país se expresa de una forma diferente entre las diversas
poblaciones y de una manera polarizada particularmente en los segmentos
vulnerables (rural, indígena, afro ecuatoriana y urbana pobre) en los cuales ocurre el
traslape epidemiológico descrito (Waters W. 2005). Efectivamente se ha reportado en
una población de adultos mayores de una comunidad periurbana de Quito la
coexistencia del síndrome metabólico y deficiencia de micronutrientes (Sempertegui F.
2011).

La transición epidemiológica ocurre en el Ecuador donde la pobreza afecta a


proporciones importantes de la población y la desigualdad constituye una

79
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

característica importante e inclusive es determinante. Entre 1995 y el 2000 el Ecuador


sufrió la crisis social más severa de América Latina, al experimentar el
empobrecimiento más acelerado de su población en los últimos años. Durante este
período el número de personas pobres se duplicaron de 3.9 millones a 8.4 millones, su
ingreso promedio se redujo en un 25% y el gasto público per capita disminuyó en un
22% en educación y el 26% en salud. Uno de los efectos fue la masiva migración
trasnacional (MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010).

La desigualdad se evidencia en que el 20% de la población más rica posee el 54.3%


de la riqueza y el 91% de las tierras productivas, mientras que el 20% de la población
más pobre tiene acceso al 4.2% de la riqueza y controla solo el 0.1% de la tierra. Los
mayores porcentajes de pobreza y pobreza extrema se sitúan en la Amazonía y en la
Sierra en particular en las áreas rurales del país (MIES – Programa Aliméntate
Ecuador 2010).

En el Ecuador esta transición epidemiológica empieza a ser sentida después de la


Segunda Guerra Mundial y estuvo influenciada fuertemente por políticas
intervencionistas extranjeras (Carvone VL. 2006). Si bien en cierto grado se vio
favorecida de desarrollo del sistema económico, sin embargo lamentablemente no se
acompañó de una reforma social profunda, afectada por una crisis ideológica y política
claramente evidente en la fragmentación y desorganización de los programas
nacionales (Conejo, M. 1998).

Se observó que la disponibilidad de recursos, la modernización del Estado y la


urbanización contribuyeron a mejorar el sistema de higiene y sanidad en el país
alcanzando una reducción de la incidencia de enfermedades prevenibles. Al mismo
tiempo, el progreso médico y científico jugó un rol importante en la reducción de la
mortalidad por estas enfermedades. Esto significó demográficamente un crecimiento
de la población con una tasa de mortalidad baja y epidemiológicamente implicó un
progresivo cambio en la forma de enfermar de los ecuatorianos. En relación a esto, se
observó un descenso gradual del índice de mortalidad, en 1959 se reporta un índice
de 6 que se reduce a 0.3 para el año de 1987. Como era de esperarse, se evidenció
una modificación en el orden de presentación de las causas principales de muerte de
acuerdo a sus tasas (UTE 2011).

Por otro lado, en este marco de modernización, varias áreas rurales se convirtieron en
áreas urbanas (Estrella E.1993), posiblemente relacionadas con un constante

80
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

incremento de la migración interna desde zonas rurales a zonas urbanas debidas


principalmente a razones socioeconómicas, por lo que se evidenció la necesidad de
proponer reformas al Sistema de Salud establecido en ese tiempo, cuyo objetivo
principal fue el de expandir la cobertura y mejorar la calidad de la atención, sin
embargo y lamentablemente debido a problemas de diversa índole no pudo ser
desarrollado de manera adecuada (UTE 2011).

La superposición o traslape epidemiológico caracterizado por la expresión simultánea


de ambos perfiles de salud (ECNT y enfermedades infecciones) implica el abordaje
oportuno del riesgo de enfermedades infecciosas, además de la detección temprana y
el tratamiento de enfermedades crónicas no trasmisibles (cáncer, enfermedad
cardiovascular, diabetes, etc), demandas que no han sido abordadas eficientemente
por el Ministerio de Salud del país. Ante esta realidad surge la alternativa de iniciativas
locales de control de la salud con la intervención de gobiernos municipales y de la
comunidad como una alternativa para solventar las necesidades locales de salud
(Watters W. 2005).

[Link] Transición demográfica

La transición demográfica es un proceso evolutivo que se caracteriza por una


reducción importante de la natalidad y mortalidad, normalmente desfasados
temporalmente, determinando el crecimiento en las poblaciones humanas (Martínez R.
2006).

La transición demográfica es un proceso por el que pasan o han atravesado casi todos
los países del mundo. Se refiere a transitar de un régimen caracterizado por niveles de
mortalidad y fecundidad elevados y sin control a otro de niveles bajos y controlados
acompañados por un aumento de la esperanza de vida (Figueroa D. 2009).

La evolución demográfica del Ecuador se caracteriza por dos aspectos fundamentales:


composición (la transición demográfica) y distribución (especialmente lo que se refiere
a migración interna y transnacional) (MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010).

En el Ecuador durante los últimos 60 años se ha producido un cambio en la estructura


poblacional de acuerdo a la conformación de los grupos de edad, según puede
observarse en los siguientes cuadros en los cuales se representan las pirámides
poblacionales del país. Se ha transitado de una forma expansiva a una forma
regresiva, y sobre todo un importante crecimiento de la población general al casi
81
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

triplicarse (UTE 2011). A lo anterior se agregan los cambios en algunos indicadores


demográficos, así, la tasa global de fecundidad pasó de 6.7 hijos por mujer en el año
1950 a 2.58 hijos por mujer en el año 2008; la reducción de la mortalidad general de
150 casos por 10000 habitantes en 1950 a 42.6 casos por 10000 habitantes en el año
2009; la disminución de la mortalidad infantil de 113 casos por 1000 nacidos vivos en
el año 1950 a 15.2 muertes por 1000 nacidos vivos en el año 2009; la disminución de
la mortalidad materna de 3.1 casos por 1000 nacidos vivos en el año 1950 a 1 muerte
por 1000 nacidos vivos y finalmente la disminución de la natalidad de 43.2 nacimientos
por 1000 habitantes en el año 1950 a 15.4 nacimientos por 1000 habitantes en el año
2009. Todo lo anterior ha configurado cambios en la estructura poblacional así, los
menores de 15 años ahora representan únicamente el 30% del total de la población,
los adultos mayores representan más del 5% de la misma proyectándose hacia el
aumento con una expectativa de vida para el año 2009 de 73 años (INEC – CEPAL)
(Figuras 5 y 6).

Figura 5: Ecuador 1950, Pirámide Poblacional


Porcentaje Hombres y porcentaje Mujeres
1.683.615 Habitantes 1.703.743 Habitantes
Fuente: Ecuador: Proyecciones de Población 1850 – 2025 INEC-CEPAL

82
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 6: Ecuador 2009, Pirámide poblacional


Porcentaje Hombres y porcentaje Mujeres
7.017.839 Habitantes 6.987.610
Fuente: Ecuador: Proyecciones de Población 1850 – 2025 INEC-CEPAL

[Link] Transición nutricional

La transición nutricional expone los cambios en el perfil nutricional de las poblaciones


como resultado de los cambios en la alimentación. La transición nutricional se refiere a
los grandes cambios en la alimentación que producen un impacto nutricional, tales
como son los cambios en la estatura y composición corporal. Los cambios dietéticos
producidos en el tiempo y espacio se correlacionan con cambios demográficos,
socioeconómicos y epidemiológicos (Martínez R. 2006).

El Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social y la FAO 2011, reportaron que la


“transición nutricional” en el Ecuador se caracterizaba por un escaso consumo de
frutas, verduras, granos integrales, cereales y leguminosas. A esto se sumaba un
consumo relativamente alto de alimentos ricos en grasas, azúcares y alimentos
procesados, a lo que se añade una limitada práctica de actividad física (tabla 1). Estas
características de la alimentación constituyen un factor clave que genera un aumento
de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad (OPS 2006, 2007).

83
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Característica ETAPAS
Pre transición Transición Pos transición
Dieta prevalente Cereales Aumento del consumo Contenido alto de
Tubérculos de azúcar, grasas y grasa y azúcar;
Verduras alimentos procesados contenido bajo en
Frutas fibra
Estado Predominan las Coexisten las Predominio de la
nutricional deficiencias deficiencias nutricionales obesidad y las
nutricionales y la y la obesidad hiperlipemias
desnutrición
Tabla 1: Etapas de la transición nutricional
Fuente: Albala, C.; Olivares, S.; Vio, F. INTA 2004

La encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que el Ecuador está atravesando


diferentes etapas de transición nutricional, en donde las zonas menos desarrolladas y
con recursos económicos inferiores presentaron un mayor consumo de carbohidratos,
e inferior ingesta de grasas con respecto a las áreas más desarrolladas del país. Se
observó un consumo excesivo de carbohidratos en el 29.2% de la población, el que
superó la recomendación máxima establecida para la prevención de la obesidad y las
enfermedades cardiovasculares. Los alimentos que más contribuyen al consumo diario
de energía a nivel nacional, así como por subregión son: el arroz, el pan, el pollo, el
aceite de palma y el azúcar. El 84% de los sujetos consumió gaseosas y otras
bebidas. El 50.5% ingirió comida rápida (por ejemplo papas fritas, hamburguesas,
salchipapas, hot dogs, pizza, etc) y el 64% de la población adolescente encuestada
consumió snacks salados y dulces en los 7 días previos a la encuesta.

La ingesta de grasas se asoció con la urbanización y fue mayor en las áreas más
desarrolladas del país y en los quintiles de ingresos económicos mayores. El 20% de
la ingesta de grasas provinió del aceite de palma, cuyo consumo está relacionado con
las enfermedades cardiovasculares. A nivel nacional el 19.2% del consumo diario de
proteína provino del arroz, y el 18.2% del pollo. A escala nacional, el 6,4% de la
población ecuatoriana tuvo un consumo inadecuado de proteínas. El grupo indígena
fue el que consumió menos proteínas (ENSANUT-ECU 2011-2013).

Los países de bajos y medianos ingresos frecuentemente enfrentan una doble carga –
las enfermedades infecciosas que acompañan la malnutrición e incrementan la
prevalencia de ECNT, las que están asociadas a la obesidad y a los estilos de vida
occidentales. La transición epidemiológica nutricional se caracteriza por los cambios
en el patrón de alimentación, determinado a su vez por la interacción económica,
demográfica, medioambiental, cultural y actividad física. Ecuador está en el grupo de
países en franco estado de transición, como puede verse en la tabla 2.

84
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

ETAPAS
Pre transición Transición Post transición
Bolivia Paraguay Costa Rica
Haití El Salvador Chile
Guatemala Panamá Cuba
Honduras México Uruguay
Nicaragua Brasil Argentina
Colombia
ECUADOR
Perú
Tabla 2: Clasificación de 18 países de América Latina según su etapa de
transición epidemiológica nutricional
Fuente: Albala, C.; Olivares, S.; Vio, F. INTA 2004

La población de las ciudades ha modificado su alimentación a expensas de un


aumento del consumo de grasas, azúcares y de la disminución en el consumo de fibra.
Los precios elevados de las frutas, verduras frescos y de otros alimentos de alta
calidad nutricional los hacen inaccesibles para los grupos de ingresos más bajos. La
industria alimentaria favorece este comportamiento al segmentar la oferta y
comercializar productos masivos de mayor contenido en grasas, azúcares y de baja
calidad nutricional (deficientes en nutrientes esenciales). Adicionalmente estos
alimentos se caracterizan por producir saciedad, sabor agradable y bajo costo. Lo
anteriormente descrito hace que estos alimentos sean socialmente aceptables y
preferidos por los más pobres (Figueroa D, 2009). Por otro lado, las políticas
internacionales que fomentan el comercio exterior y extienden el alcance de las
corporaciones transnacionales de alimentos favorecen a que aparezca esta transición
nutricional al ofrecer nuevos y más productos en mercados en desarrollo (Bernstein, A.
2008).

Los rápidos cambios económicos y demográficos en países en desarrollo como el


Ecuador al parecer han facilitado el reemplazo de dietas bajas en calorías procedentes
básicamente de plantas con dietas con un alto aporte calórico ricas en grasa (que
provienen principalmente de fuente animal), azúcar, cereales refinados y alimentos
procesados (Bernstein, A. 2008).

Las personas pobres experimentan una peor salud con altos porcentajes de mortalidad
y morbilidad de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2 y cáncer. Al
parecer el consumo de frutas y verduras tendría un efecto protector de la ocurrencia

85
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

de las ECNT. Se ha reportado que los grupos de bajo estrato socio económico
consumen menos frutas y verduras y realizan menos actividad física que las personas
con un alto nivel de actividad física, lo que se ha considerado una de las explicaciones
de las inequidades socio económicas y de salud. Se ha propuesto la hipótesis de que
estas variaciones socio económicas pueden deberse a exposiciones
medioambientales comunes (Kamphuis C. 2007). Kamphuis C et al 2007 han
planteado un modelo que incluye los factores determinantes de los comportamientos
de salud y lo combina con las explicaciones de las inequidades socio económicas en
los comportamientos relacionados con la salud. Las cuatro categorías que forman este
modelo son:
a) Acceso y disponibilidad: afectan el comportamiento a través de barreras
(percibidas) para el cambio de comportamiento. Incluyen accesibilidad financiera,
geográfica y temporal de facilidades y disponibilidad de productos que son
necesarios para un comportamiento saludable. Además de las intervenciones que
soportan el cambio de comportamiento.
b) Condiciones psico sociales: afectan el comportamiento a través de soporte social y
control de comportamiento percibido. Aspectos importantes incluyen las relaciones
sociales y el estrés psicosocial.
c) Condiciones culturales: el comportamiento se afecta a través de actitudes y nomas
sociales, incluyen circunstancias de la niñez, los patrones de estilo de vida
culturales específicos, las orientaciones de valor general y la participación cultural.
d) Condiciones materiales: incluyen problemas financieros, carencias materiales y
sociales y desfavorables condiciones de trabajo, alojamiento y de los barrios
(Kamphuis C. 2007).

2.2 Consumo de alimentos en el Ecuador

Las costumbres y hábitos alimentarios cumplen un rol decisivo e importante en el


comportamiento que determina el consumo e influencia sobre el estado nutricional. En
el Ecuador existe una gama cultural variada y compleja así como una diversidad étnica
que incluye una población indígena significativa concentrada en los Andes y en las
tierras bajas de la Amazonía y una importante población afro ecuatoriana
descendiente de los esclavos, que habita principalmente en las áreas costeras.
Además existe una gran población (mayormente rural) de mestizos culturales y
raciales, con una combinación de rasgos europeos e indígenas (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

86
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

En las comunidades indígenas de la Sierra, la alimentación tradicional es pobre y varía


muy poco. Sus principales elementos son los cereales (especialmente cebada en
forma de harina (machica) o entera (arroz de cebada), los tubérculos (especialmente
las papas) y las habas. Otros cereales (maíz en las alturas menores) y arroz como
mercancía de élite son consumidas en menor frecuencia y las frutas solo
ocasionalmente. Los huevos y el queso son bienes de lujo en la Sierra y la carne se
consume únicamente durante las fiestas. La calidad de la dieta varía según la
disponibilidad de dinero y otros recursos (acceso a la tierra, altura y tipo de suelo) y las
variaciones de temporada (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).
En las áreas rurales de la Sierra, el tiempo de preparar los alimentos es limitado
debido a la escasez de combustible (leña). Como resultado los alimentos procesados
que requieren un menor tiempo de cocción, por ejemplo las pastas, suelen reemplazar
a los alimentos de producción local. Entre otros alimentos procesados se incluye a la
avena (conocida como avena quaker) que se consume en forma de bebida o
espesante para las sopas. En la población afro ecuatoriana la alimentación es más
variada y de mejor calidad; el alimento principal es el plátano (consumido verde,
maduro o seco y convertido en harina) se usa el arroz blanco y existe un mayor
consumo de proteínas de origen animal como es el pescado, animales domésticos,
especialmente el cerdo y en los lugares donde aún se caza de animales salvajes
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Varios estudios sobre el estado nutricional de la población ecuatoriana, (encuestas


nacionales, estudios nutricionales sobre consumo dietético usando metodologías tales
como: frecuencia de consumo realizados en ciertos grupos indígenas como Shuar,
Otavalos, indígenas del Chimborazo y Puruháes) han mostrado información
interesante sobre la alimentación y particularmente sobre el consumo de alimentos en
las diversas regiones del país (Costa, Sierra, Oriente), así como en los diferentes
grupos de la población (urbana, rural, indígena). Lamentablemente no existen estudios
documentados sobre la dieta del grupo afro ecuatoriano (Ministerio de Coordinación y
Desarrollo Social, FAO 2011).

Algunos de los estudios inscriben un contexto de prevalencia importante de la


desnutrición entre los menos de 5 años, que buscan identificar las causas de
desnutrición. Además de los factores estructurales identificados como causantes de
desnutrición, dificultad en el acceso a los servicios de salud y de educación y la
pobreza de los pueblos indígenas y afro ecuatorianos, la mala alimentación y la
escasa disponibilidad de ciertos alimentos tales como la carne, son también factores

87
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

involucrados. No se ha publicado en el país que el consumo limitado frutas y verduras


como una de las causas de desbalance en la dieta y de la desnutrición por
micronutrientes presente en la población ecuatoriana (tanto en niños como en adultos)
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Desde los años 1950 existe información importante sobre la alimentación de los
ecuatorianos mestizos e indígenas, urbanos y rurales. A continuación se comentan
algunos hechos que merecen ser resaltados (Ministerio de Coordinación y Desarrollo
Social, FAO 2011).
 La dieta se basa principalmente en el consumo de carbohidratos. Existen
particularidades regionales. En la Costa predomina el consumo de plátano verde y
de papas en la Sierra, de arroz en las zonas urbanas versus el consumo de fideos
en las zonas rurales. Por ejemplo en la cocina costeña ecuatoriana, el arroz, el
plátano verde, el maíz y la yuca contribuyen a un importante aporte calórico a la
alimentación. En la descripción de los menús típicos de los indígenas de la
provincia del Chimborazo se observa que los alimentos que dominan en
alimentación son la colada de harina de cebada, o sopa de arroz con papa (es
consumida al medio día) y un locro de papas (para la cena) (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).
 Se observó un consumo de verduras y frutas mayor en la población urbana que en
la rural, al parecer influenciado por un mayor acceso físico y económico a este tipo
de alimentos en la ciudad. Revisando los resultados de la Encuesta de
Condiciones de Vida (ECV) de 1998, Carlos Larrea, Wilma Freire y Chessa Lutter
presentan un cuadro de consumo aparente medio por habitante de los principales
grupos de alimentos por región y área. Se muestra que el consumo de hortalizas
en lo urbano es de 1.6 kg mientras que en lo rural es de 1.5 kg. Esta diferencia es
más marcada en ciertas zonas del país como en la Costa (rural: 2.3kg/ urbana:
3.8kg) o la Sierra (rural: 3.2 kg/ urbana: 4.4 kg) (Ministerio de Coordinación y
Desarrollo Social, FAO 2011).
 Los grupos indígenas no consumen verduras. Por lo general la alimentación del
indígena andino está compuesta principalmente por carbohidratos como la yuca, el
plátano verde y la papa. Se podría decir que la alimentación del indígena está
relacionada con el régimen de la propiedad de la tierra. Antes en la época colonial
la alimentación de los indígenas era diversificada ya que se encontraba basada en
el consumo de verduras y frutas, y esto se vio reducido con la nueva distribución
de la tierra que favoreció al colonizador (Ministerio de Coordinación y Desarrollo
Social, FAO 2011).

88
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

El Programa Aliméntate Ecuador (PAE) realizó en el 2009 el estudio de investigación


“Investigación formativa sobre conocimientos, actitudes, prácticas y percepciones
hacia el consumo de frutas y verduras” y hacia “la anemia, su manejo y la alimentación
del recién nacido”. Los resultados obtenidos esta investigación presentan datos
actualizados de la población sobre el consumo en el país, aunque no es representativo
del país y se presentan a continuación (Ministerio de Coordinación y Desarrollo
Social, FAO 2011).

2.3 Conocimientos, actitudes, prácticas y percepciones hacia el consumo de


frutas y verduras

La Organización Mundial de la Salud (2003) reportó que aproximadamente el 60% de


la población ecuatoriana consume menos de tres porciones de frutas y verduras por
día y cerca del 90% consume menos de cinco porciones. La Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2004) estimó que
aproximadamente el 65% de las calorías del país provinieron de cereales, grasas,
aceites, azúcares y dulces. Entre 1989 y 2003 el promedio de ingesta total calórica se
incrementó de 2490 a 2710 kilocalorías e incluyó 100 gramos de grasa por día
(Bernstein, A. 2008).

En la Hoja de Balance de Alimentos del Ministerio de Agricultura del Ecuador se


muestra el comportamiento de la disponibilidad de los principales grupos de alimentos
en kilogramos por persona al año; en efecto, entre 1964-66 y 1998-99 disminuyó la
disponibilidad de raíces y tubérculos (80 a 45) y frutas y hortalizas (323 a 150); se
incrementó el suministro de cereales y derivados (75 a 110), de aceites verduras (8 a
25), así como el de carnes, lácteos y huevos (80 a 110) (Perfil Nutricional del Ecuador
Lineamientos de Política sobres Seguridad Alimentaria y Nutrición Odeplan y FAO
2001).

La encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que el consumo promedio de frutas y


verduras tanto en hombres como en mujeres no cumplió con la recomendación de la
OMS de ingesta mínimo de 400 g de frutas y verduras diarias para la prevención de
ECNT. El consumo promedio de F y V en el grupo de edad de 31 a 50 años fue de 212
g para hombres y 192 g para mujeres. Mientras que en el grupo de edad de 19 a 30
años fue de 200 g para hombres y 178 g para mujeres.

89
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Según el estudio realizado por Programa Aliméntate Ecuador (PAE) el consumo de


frutas y verduras es bajo en comparación con las recomendaciones internacionales de
consumir diariamente mínimo 5 porciones de verduras y frutas. En promedio en la
Costa, Sierra, Oriente y Galápagos solo el 20% de la población consume frutas y el
17% verduras diariamente. En relación a la cantidad, para los efectos de la
investigación se consideró adecuado que la población debe consumir de 3 o más
porciones de frutas y de 3 o más tazas de verduras al día, solo el 18% de la población
realiza el consumo de frutas y el 5% en lo correspondiente a las verduras (Ministerio
de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

2.3.1 Información cuantitativa por regiones

A. Costa
Conocimientos y actitudes
 El 39% refiere que hay que consumir las verduras diariamente y llamó la atención
que solo el 6% afirma que consume de 3 o más tazas de verduras al día.
 El 50% de la población conoce que el consumo de frutas debe ser diariamente,
pero solo el 27% hace referencia que se debe consumir 3 o más porciones al día.
 El 67% indica que las frutas y verduras son ricas en vitaminas y minerales, el 80%
que ayudan a mejorar la digestión, el 50% que previenen las enfermedades del
corazón y el 45% que previenen el cáncer.
 Aproximadamente el 50% de las personas encuestadas refieren que las frutas
ayudan a subir de peso y el 23% que el comer en grandes cantidades hace daño.
 El 50% considera que consume suficiente fruta y el 58% que come suficiente
verduras (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Intención de aumento del consumo


 La intención del consumo diario de frutas es del 74% y en las cantidades
recomendadas (60%) es mayor para las frutas que para las verduras: 59% y 22%
respectivamente.
 Los sujetos de estudio comentaron que si tuvieran más dinero, en orden de
prioridad el 76% compraría más arroz, el 53% más verduras, el 37% más carne y
el 32% más frutas (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Prácticas o conductas

90
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 El 26% consume frutas diariamente y el 19% lo hace en las cantidades de 3 o más


porciones al día.
 El consumo diario de verduras es del 17% y solo el 6% consume de 3 tazas o más
durante el día.
 El 48.3% de la población prefiere comer diariamente fruta entera en el desayuno,
a media mañana un 32.4% y en el almuerzo un 30.4%.
 El consumo diario de jugos naturales es del 35%
 La principal forma de consumo de verduras es en la sopa (75%).
 Alrededor de un 53% de las familias tenía alguna fruta o verdura al momento de la
encuesta.
 La principal causa por la que no tenían fruta y verdura en su casa fue la falta de
dinero en un 70%, seguida por la falta de acceso físico, “no ha pasado el carro que
las vende”, en alrededor del 20%.
 Las principales frutas que estuvieron disponibles fueron: papaya, naranja,
manzana sandia, y guineo, y las verduras que disponían fueron zanahorias, fréjol,
habas, papas y col (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

B. Sierra
Conocimientos y actitudes
 El 51% comentó que el consumo de frutas debe ser diario, así como el de verduras
(45%).
 El 24% manifestó que se deben consumir 3 o más porciones de frutas y el 7% 3
tazas o más de verduras durante el día.
 Un 50% pensó que las frutas ayudan a subir de peso y el 33% que el exceso es
dañino.
 Más del 80% hace referencia que las frutas y verduras son ricas en vitaminas y
minerales y que aportan a la digestión. Más del 50% comentó que previene las
enfermedades del corazón y el cáncer.
 El 35% consideró que consume suficiente fruta y el 37% que come suficiente
verdura (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Intención de aumento del consumo


 De la misma manera que en la Costa, la intención de consumo diario de frutas y en
las cantidades recomendadas es mayor para frutas (74% y 60% respectivamente)
que para verduras (68% y 32%).

91
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

 Si la población tuviera más dinero, en orden de prioridad el 56% compraría más


arroz, el 47% más carne, el 45% más verduras y el 37% más frutas (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).
Prácticas o conductas
 Alrededor del 18% consume frutas a diario, y el 22% lo hace en cantidades de 3 o
más por día.
 El 15% consume a diario verduras y solo el 5% en la cantidad de 3 tazas o más.
 El 17% prefiere consumir frutas en forma de jugos todos los días.
 El 79% consume verduras en sopa.
 El 41% prefiere consumir las frutas en el almuerzo y el 34% después del
desayuno.
 El 43% poseía frutas y verduras al momento que se les realizo la encuesta.
 Las frutas que disponían eran las siguientes: naranjas, lima, guineo y manzana, y
las verduras: col, lechuga y acelga.
 La primordial razón por la cual no disponían de fruta o verdura en la casa fue la
falta de dinero (más del 50%), no tuvo tiempo de comprar en un 25% y no hay
disponibilidad en la localidad (15%).
 El 61% hace referencia que la principal barrera para el consumo de frutas y
verduras es el precio. Otras razones fueron poca variedad y pocos lugares
cercanos para su expendio (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO
2011).

C. Oriente
Conocimientos y actitudes
 El 24% de la población supo que debe se debe comer frutas diariamente y el 13%
que se debe comer de 3 o más al día.
 El 23% conoció que debe consumir verduras a diario, el 9% de 3 o más tazas al
día.
 Aproximadamente, el 80% comentó que las frutas y verduras son ricas en
vitaminas y minerales y que también mejoran la digestión. El 26% manifestó que
previenen las enfermedades cardiacas y el 19% el cáncer.
 El 72% pensó que las frutas engordan y el 29% que el consumo en exceso de
frutas hacen daño.
 El 50% refirió que consume suficiente frutas y el 53% suficiente verduras
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Intención de aumento del consumo

92
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 En relación a la intención de cambio de comportamiento, aproximadamente el 41%


consumiría más frutas en la frecuencia y en las cantidad recomendada.
 Con relación a las verduras, la intención de cambio fue similar en cuanto al
consumo diario, mientras que tan solo el 14% consumiría verduras en las
cantidades recomendadas. Esto podría deberse a que más del 50% considera que
ya consume suficientes frutas y verduras.
 Si tuvieran mayor ingreso, solo el 5% compraría fruta y el 14% verduras. Los
alimentos que más comprarían serían 93% arroz, el 50% carne y el 44% fideos
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Prácticas o conductas
 Solo el 18% de la población sabe que debe comer frutas diariamente y el 20% en
una cantidad de 3 o más al día.
 El 14% refirió que come de verduras diariamente, y solo el 3% consume de 3 tazas
o más.
 El 21% consume frutas en forma de jugos todos los días.
 El horario preferido para consumir las frutas es en el almuerzo o como refrigerio
después del desayuno.
 Un alto porcentaje (65%) disponían de frutas y un 55% de verduras al momento
de la entrevista.
 Las frutas que poseían al momento que se les realizo la encuesta fueron las
siguientes: naranja, papaya y piña, y los verduras: col, tomate, cebolla y zanahoria.
 Posiblemente la disponibilidad de frutas y verduras en el hogar al momento de la
encueta se debe a que en el Oriente el 46% se abastecen de frutas y el 40% de
verduras por las siembras.
 El 55% de las personas que no tenían frutas en casa y el 70% que no tenían
verduras refirieron como causa la falta de dinero y el 20% “porque no hay
cosecha”.
 La principal barrera para un mayor consumo es el costo (69%) (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

D. Galápagos
Conocimientos y actitudes
 El 57% de la población sabían que deben comer frutas diariamente y solo el 2% en
la cantidad recomendada.

93
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

 El 62% conoció que debe consumir frutas a diario, aunque solamente el 29%
refiere la cantidad recomendada de 3 o más tazas al día.
 Aproximadamente el 44% consideró que consumió suficientes cantidades de frutas
y verduras.
 El 54% refirió que las frutas y verduras son ricas en vitaminas y minerales, el 95%
que mejoran la digestión. El 50% manifestó que previenen las enfermedades
cardiacas y el 68% el cáncer (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO
2011).

Intención de aumento de consumo


 Alrededor del 81% consumiría más frutas diariamente y el 61% en la cantidad de 3
o más al día.
 El 67% consumiría verduras diariamente, el 22% en la cantidad de 3 tazas o más
al día.
 Si tuvieran más dinero el orden de prioridad el 52% compraría leche, el 50% más
verduras, el 45% arroz y el 41% compraría más frutas (Ministerio de Coordinación
y Desarrollo Social, FAO 2011).

Prácticas o conductas
 Solo el 17% de la población consumió frutas diariamente y el 10% comió de 3 o
más al día. El 75% consumió frutas menos de 3 veces a la semana y el 63% comió
una fruta al día.
 El 22% comentó que come verduras diariamente y solo el 5% consumió 3 o más
tazas al día.
 El costo de frutas y verduras es la principal barrera en Galápagos para su
consumo. El 56% de los entrevistados respondió que consumirían más frutas y
verduras si fueran más baratas y alrededor del 15% si hubiera más variedad y más
lugares de venta cerca de la casa donde se pueden adquirir.
 El momento preferido del día para consumir las frutas enteras en un 41% en el
desayuno, 35% a media mañana y como refrigerio después del almuerzo en un
23,1 %.
 El 39% consumió jugos naturales diariamente.
 El principal consumo de verduras es en la sopa en un 75%.
 Casi el 50% de las familias encuestadas tenían alguna fruta al momento de la
visita y un 44% disponían alguna verdura.

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Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 Las principales verduras que poseían al momento que se les realizo la encuesta
eran las siguientes: zapallo, tomate, frejol y zanahoria; y la frutas eran: guineo y
manzana.
 El 50% de las familias que no tenían frutas ni verduras en casa atribuyeron como
causa no tener dinero y el 30% afirmaron que era porque no había cosecha y no
estaban disponibles en la localidad.
 Las dos principales barreras para el consumo de verduras en Galápago son el
precio y el acceso.

En lineamientos generales las frutas y verduras fueron posicionadas como alimentos


buenos para la salud, ricos en vitaminas y minerales que ayudan a mejora la digestión.
Un gran porcentaje de la población asocia que el consumo de frutas con el aumento
de peso, lo que podría representar una barrera para su consumo (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

La mayoría de la población desconoce la frecuencia del consumo y la cantidad


recomendada de frutas y verduras. Cabe anotar que se evidenció que la situación es
más crítica respecto a la cantidad recomendada, particularmente respecto de las
verduras. Se evidenció que la población tuvo una actitud positiva hacia las frutas y
verduras debido a que si tuvieran más dinero las incluirían dentro de los 4 alimentos
que comprarían en mayor cantidad. Es importante resaltar que más del 50% de la
población en todas las regiones tiene la percepción de que consume suficiente frutas y
verduras (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

La principal barrera que enfrenta la población para el consumo de frutas y verduras es


el precio, barrera que es muy difícil de superar. Otras barreras que deberán
considerarse son que las frutas y verduras no llenan, que no dan la energía suficiente,
que las frutas engordan, que no son alimentos de primera necesidad y el
desconocimiento de recetas y formas de preparación (Ministerio de Coordinación y
Desarrollo Social, FAO 2011).

Según lo reportado por el PAE en relación a las preferencias alimenticias de la


población encuestada, el porcentaje más significativo es el de los productos del mar
(mariscos y pescados) con el 19%; la carne el 16%; el arroz el 16%, hortalizas y
verduras 10%, leche (queso, lácteos) el 9%; granos (fréjol, lenteja) el 9%; papas 5%;
fideos 3%; harina y avena el 3%; maíz 3%; yuca 2%; pan 2%, gaseosas y colas 0.4%,

95
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

café, té, aguas aromáticas 0.4%; caramelos 0.2% (Ministerio de Coordinación y


Desarrollo Social, FAO 2011).

Cuando se comparan las preferencias con los productos que más se compran en el
hogar se observa una variación importante. Un análisis por región demuestra que en la
Costa es más factible para la población comprar mariscos el 19%, sobre la región
amazónica con el 8% y la Sierra con el porcentaje más bajo del 2%. En cuanto a la
compra de arroz es la Amazonía la región que representa el porcentaje más alto, el
42%, seguido por la Sierra con el 28% y la Costa con el 27%. Los productos cárnicos
son más comprados en la Costa con el 13 % y la Amazonía con el 10%, mientras en la
Sierra, el porcentaje alcanza solo el 7%. La compra de verduras y hortalizas es más
alta en la Sierra con el 10%, en la Costa en el 9% y en la Amazonía del 8%. La compra
de productos lácteos (leche, queso) es más alta en la Costa con el 10%, seguida por la
Sierra con el 8% y el porcentaje más bajo se registra en el Oriente con el 1%. Lo
descrito anteriormente dan cuenta de la diferencia entre la producción local de los
alimentos, del nivel de acceso a los mismos y de las preferencias alimenticias
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Además se reportó a nivel nacional que ciertos segmentos de la población son los que
menos consumen verduras como son artesanos, empleados de la construcción,
personas de la tercera edad y personas que se encuentran desempleadas. Hay un
porcentaje bajo de compra de verduras por parte de los agricultores, posiblemente
porque los producen en su mayoría. Además no existieron porcentajes representativos
de compra de los verduras por parte de las madres con niños, artesanos, empleados
de fábricas, operarios, personas dedicadas a labores domésticas (Ministerio de
Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Las carnes y mariscos tienen más preferencia a la hora de la compra, junto con los
carbohidratos e independientemente del nivel de educación u ocupación de la
población. Se evidenció vacíos en el conocimiento de las propiedades e hortalizas,
verduras y granos, o bien poco apetecidos al momento de comprar, sin dejar de lado el
hecho de que estos productos presentan constantes fluctuaciones de precios en el
mercado, lo cual podría ser un agravante para no se consuman estos alimentos
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

96
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

2.4 Globalización y Salud


Los procesos de salud y enfermedad están establecidos por procesos sociales,
económicos, políticos y culturales que inciden en los modos de vida posibles de la
población, la calidad de estilos de vida familiares e individuales y las relaciones con la
naturaleza y el territorio social (Breilh J. 2003). El modo de vivir de cada grupo social
determina la salud de sus integrantes, por lo que constituye un punto crucial en el
análisis epidemiológico (Breilh J. 1991).

La relación socio-biológica se presenta en diferentes dimensiones de la realidad y


mediante diversos mecanismos estrechamente conectados con los “determinantes
sociales de la salud”. Esta relación se reproduce indeleblemente en los procesos o
patrones colectivos grupales que corresponden a los modos de vida de las diferentes
clases sociales y grupos sociales con sus formas propias de trabajar, sus patrones de
consumo, sus experiencias lúdicas, sus moldes culturales y sus relaciones espacio
ambientales reproducen el conjunto de condiciones donde se desarrolla la vida y
ejerce un peso determinante sobre las posibilidades y situaciones reales de su salud.
Es decir, la vida individual, los procesos individuales que corresponden a los estilos de
vida posibles en las personas, tanto los biológicos como los psicológicos, junto con las
decisiones que por libre albedrío asumen las personas y que marcan la salud, se
mueven siempre en el marco de las determinaciones más amplias de la vida colectiva,
de la vida estructurada en grupo y de acuerdo a las posibilidades que concede una
situación de clase con las realidades culturales y políticas ( Breilh J. & Tillería Y. 2009).

Consecuentemente la determinación social de la salud es un proceso multidimensional


y esencialmente colectivo. En su más amplia extensión corresponde a los procesos
generales de la sociedad que condicionan la lógica global bajo la que se mueve la vida
social en su conjunto, con sus políticas e instituciones y la contribución de sus grandes
patrones culturales. Y en este nivel más amplio de la determinación es el sistema de
acumulación económica que actúa como una gran lógica que determina los modos de
vida colectivos de las diferentes poblaciones, las posibilidades que ofrece una
sociedad frente a la calidad de vida y la salud de las distintas comunidades y sus
individuos (Breilh J. & Tillería Y. 2009). Desde la perspectiva de la salud es importante
observar que en el marco de la economía globalizada se aceleran no solamente los
flujos de capital e información económica, sino que se han desencadenado mayores
flujos de población laboral en ríos interminables de emigración bajo condiciones
muchas veces precarias, exposición a modos de vida malsanos, deterioro de los
modos de vivir de amplias poblaciones urbanas y rurales y hasta la globalización del

97
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

propio servicio de salud (modelos, personal, bienes y servicios). En muchos países de


Latinoamérica millones de agricultores y sus familias se mudaron a la ciudad en busca
de una mejor vida (Jacoby E. 2004). La globalización económica conlleva riesgos
como son la pobreza y la rápida movilidad de enfermedades infecciosas. Estos son
mecanismos que acopian efectos y vulneran, especialmente, los frágiles sistemas de
salud de los países (Breilh J. & Tillería Y. 2009).

En el proceso de aceleración global las fuerzas motoras de cambio que ha


experimentado la acumulación de capital ha provocado un giro penetrante en los
patrones de vida, no solo al acentuar las formas malsanas de vivir sino en el de
provocar la pérdida creciente del control soberano de la sociedad y de los grupos
sobre la vida y sus diversas facetas (Breilh J. & Tillería Y. 2009). Efectivamente, la
rápida expansión de modos malsanos de vivir – o de sobrevivir- tensiona los procesos
sociales determinantes y deteriora la salud, como lo demuestra las investigaciones de
los perfiles de salud en América Latina desde los años 80 (CEAS 2005). En las
décadas de la globalización se ha provocado un deterioro de los modos de trabajar, un
detrimento de la calidad del consumo (alimentos, agua, vivienda, empleo del ocio,
actividad física/deporte, ambiente); al mismo tiempo, se han destruido los soportes
sociales, políticos e institucionales que los colectivos y las personas precisan para su
protección social y el cuidado de su vida y se ha relegado a una posición secundaria a
los estados-nación como garantes de los derechos de los individuos y las
comunidades, priorizando la rentabilidad a la protección social y convirtiendo a la salud
y la vida en productos adicionales de la canasta de bienes y servicios, los sistemas de
salud en fuentes de capital. Todo esto ha coincidido con la imposición de
determinadas formas culturales que terminan incrementando la vulnerabilidad social y
ha repercutido notablemente en la emergencia, re emergencia y empeoramiento de
diferentes tipos de problemas de salud pública (Breilh J. & Tillería Y. 2009).

2.4.1 Globalización cultural y modos malsanos de comer

En los países en desarrollo se ha observado como los aspectos de la globalización se


han infiltrado en los estilos de vida tradicionales a una velocidad alarmante aún en los
países más pobres. Al parecer lo mencionado anteriormente afecta primero a los
miembros ricos de las áreas urbanas, pero luego la obesidad empieza a ser una
enfermedad de los pobres (Stunkard AJ. 1996, Fernald LC et al. 2004). Producto de la
globalización aparecieron enfermedades creadas por el comercio y las industrias

98
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

trasnacionales, como son el tabaquismo o la obesidad producto de las malas prácticas


de nutrición (Frenk J. 2002).

En el Ecuador como resultado de casi dos décadas de neoliberalismo, además del


empobrecimiento de la composición física de la dieta de los conglomerados urbanos y
rurales, se han establecido presiones estructurales que inducen modos colectivos y
estilos personales de vivir malsanos y engloban malos hábitos colectivos y un
deterioro del modo de comer. Estos determinantes culturales, si bien están ligados a
las mismas condiciones económicas estructurales, actúan por la vía de provocar la
aceptación de una alimentación de inferior calidad nutricional y el giro creciente hacia
la comida basura con una peor composición nutricional o de consumo de productos
industrializados (ricos en sal, azúcar, grasa) (Breilh J. & Tillería Y. 2009).

Según la FAO y la OMS en el mundo existen 1600 millones de adultos con sobrepeso
y al menos 400 millones que pueden ser considerados como obesos. Dos de cada tres
de estas personas con exceso de peso viven en países de ingresos medios o bajos y
la gran mayoría son de los países reconocidos como mercados emergentes o
economías de transición. Es decir aparece la paradoja de la presencia de la obesidad
en medio de la subnutrición. En muchos casos al parecer el exceso de peso se
atribuye al consumo de alimentos baratos de alto contenido calórico, en su mayoría
industrializados, alejándose paulatinamente de los mercados locales y los alimentos
tradicionales (Breilh J. & Tillería Y. 2009). Inquietan las publicaciones científicas como
la del Instituto de Medicina de las Academias Nacionales de Ciencias de los Estados
Unidos en la que se alerta sobre las consecuencias negativas para la salud de los
niños que están siendo provocadas por el marketing de los alimentos infantiles. Se
denuncia la presión de las corporaciones de alimentos como una clara amenaza para
la salud de las próximas generaciones (McGinnis M. 2006).

En el Ecuador coexisten la obesidad y la desnutrición. Para el 2006 el porcentaje de


personas con déficit calórico fue de 59.84%, mientras el porcentaje de personas con
déficit proteico fue de 47.43 % (OPS 2011). La explicación predominante de la
desnutrición en el Ecuador dirige al problema de la pobreza caracterizada por un bajo
ingreso familiar y deficiencias educativas con el correspondiente empobrecimiento del
consumo de alimentos. Se puede ubicar al problema en el lado de la demanda o el
consumo frente al cual caben medidas para mejorar dicha demanda. Lo que ha llevado
a diseñar respuestas como la distribución de suplementos alimenticios entre las
familias de los estratos más pobres, acompañados de campañas de educación. Sin

99
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

embargo es importante analizar que durante la globalización ocurrieron cambios


sociales en el modo de vivir en las clases sociales que dependen de su trabajo y en
muchas ciudades del país, se bloquearon los patrones de crianza, los mismos que
fueron incompatibles con la lactancia materna. Ante la ausencia del derecho de
seguridad social y de la protección del Estado, la supervivencia obliga al trabajo de la
madre, incluso al pluriempleo. Existiendo un obstáculo estructural para la lactancia.
Las madres de los estratos medios y asalariados se han visto impedidas de dar de
lactar (Breilh J. & Tillería Y. 2009). Otros efectos negativos de la aceleración global
fueron la ruptura familiar, migración, poli empleo para sobrevivir; horarios obreros sin
garantías sociales; y desmantelamiento de las organizaciones laborales con un
debilitamiento de la conciencia social sobre el derecho de la salud. Todo lo cual
contribuyó al abandono de la lactancia materna (Breilh J. & Tillería Y. 2009).

2.5 Enfermedades Crónicas no Trasmisibles

Las ECNT son la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo en la


actualidad. En el 2005, 35 millones de personas murieron por las ECNT, lo que
representa el 60% del número total de muertes en ese año. Más aún entre el 2005 y el
2015 se ha proyectado un incremento del 17% en las muertes causadas por las ECNT.
Esta epidemia invisible es más seria en países de bajos y medianos ingresos donde
ocurre el 80% de las muertes por ECNT (WHO 2009). Las ECNT causan más muertes
que todas las otras causas combinadas de mortalidad. Se proyecta que las muertes
por ECNT se incrementen desde 38 millones en el 2012 a 52 millones en el 2030.
Cuatro principales ECNT son las responsables del 82% de las muertes por ECNT
(enfermedad cardiovascular, enfermedad crónica respiratoria y diabetes).
Aproximadamente 42% de todas las muertes globales por ECNT ocurren antes de la
edad de 70 años; 48% de las muertes por ECNT ocurren en países de bajos y
medianos ingresos y el 28% en países de altos ingresos económicos en individuos
menores de 70 años (WHO 2014).

La epidemia de las ECNT amenaza al desarrollo económico y social, así como la vida
y la salud de millones de personas (Jacoby E. 2004). Resulta preocupante el rápido
incremento en magnitud de las ECNT que afecta a las personas de todas las edades,
género, raza, niveles socio económicos y especialmente a las poblaciones pobres que
viven en situaciones vulnerables, en particular en países en desarrollo, evidenciándose
que las ECNT afectan desproporcionadamente a los hombres y las mujeres en forma
diferente (WHO 2011).

100
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Las principales causas de ECNT son conocidas. Un grupo común de factores de


riesgo son los responsables de la mayoría de las ECNT: una alimentación no
saludable, la inactividad física y el uso de tabaco. La eliminación de estos factores de
riesgo modificables podría prevenir el 80% de muertes prematuras por enfermedad del
corazón, el 80% de muertes prematuras por enfermedad cerebrovascular y diabetes y
el 40% de cáncer (WHO 2009). La inactividad física y el bajo consumo de frutas y
vegetales se encuentran entre los diez factores de riesgo de morbilidad y mortalidad
para la ECNT en los países de bajos y medianos ingresos en Latinoamérica. (WHO
2008).

Globalmente la prevalencia de las ECNT se ha incrementado a una velocidad


alarmante. Las ECNT tienen una larga duración y su progresión es lenta, e incluyen a
las enfermedades cardiovasculares, cerebro vasculares, cáncer, enfermedades
respiratorias crónicas, diabetes mellitus y desórdenes musculo esqueléticos (Unwin N.
2006). Las ECNT se encuentran entre las principales causas de morbilidad y
mortalidad en el mundo (WHO 2005), representando el 63% de todas las muertes. De
los 36 millones de personas que murieron a nivel global por ECNT en el 2005, el 80%
de estas muertes prematuras ocurrieron en países con ingresos económicos bajos y
medianos. El 45% de estas muertes acontecieron en personas menores de 70 años y
25% en sujetos menores de 60 años (WHO 2005). Las principales causas de
mortalidad atribuibles a las ECNT fueron la enfermedad cardiovascular (30% del total
de mortalidad global), el cáncer (13%), la enfermedad crónica respiratoria (7%) y la
diabetes (2%) (Unwin N. 2006). Cerca de 18 millones de personas mueren cada día
por enfermedad cardiovascular, encontrándose entre los principales factores
predisponentes a la diabetes y la hipertensión arterial (Hossain P. et al 2007).

En la actualidad las ECNT producen casi dos tercios de las muertes en todo el mundo.
De acuerdo a las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la Organización Mundial
de la Salud, uno de cada diez adultos tiene diabetes y uno de cada tres adultos tiene
presión arterial alta, una condición que es la responsable de alrededor de la mitad de
todas las muertes por accidente cerebro vascular y enfermedad cardíaca (OMS 2012).
Adicionalmente las ECNT incrementan la discapacidad y reducen la expectativa de
vida (WHO 2003a).

La OMS reportó que en el 2008 de las 57 millones de muertes que ocurrieron


globalmente, 36 millones – aproximadamente dos tercios- fueron causadas por las
ECNT, principalmente enfermedades cardiovasculares (48% de las ECNT), cánceres

101
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

(21%), enfermedades respiratorias crónicas (12%) y diabetes mellitus (3.5%). Casi el


80% de estas muertes ocurrieron en países en desarrollo (OMS 2010, Ott JJ et al.
2011) se originaron en países de bajos y medianos ingresos y en estos últimos países
la proporción de muertes prematuras (antes de los 70 años) es mayor (48%) que en
los países de ingresos altos (26%). Según la predicción de la OMS si todo sigue igual,
la cifra anual de muertes por ECNT aumentará a 55 millones en 2030 (OMS 2013). La
diabetes afecta a 246 millones de personas en el mundo (se espera que afecten a 380
millones en el 2025). La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte a
nivel mundial (CIH 2010).

En el 2012 ocurrieron 56 millones de muerte en el mundo. De estas, 38 millones de


muertes fueron causadas por ECNT, principalmente por enfermedades
cardiovasculares (46.2% de las muertes por ECNT), cancer (21.7% de las muertes por
ECNT) y enfermedades crónicas respiratorias, incluyendo asma y enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (10.7% de las muertes por ECNT) y diabetes mellitus (1.5
millones). Por lo tanto, estas cuatro principales ECNT fueron responsables del 82% de
muertes por ECNT. Aproximadamente tres cuartos de las muertes ocurridas por ECNT
(28 millones) ocurrieron en países de bajos y medianos ingresos. Más del 40% de las
muertes fueron prematuras y afectaron a personas menores de 70 años (WHO 2014,
Estadísticas Sanitarias Mundiales de la OMS 2014, Bauer U. et. al. 2014).

Se calcula que en 2005 murieron 35 millones de personas como consecuencia de


enfermedades no transmisibles, como son las cardiopatías, accidentes cerebro
vasculares, cáncer y diabetes. Aproximadamente del 80% de estas muertes ocurren
en países de ingresos bajos y medianos que tienen que hacer frente también a la
carga de enfermedades infecciosas, trastornos perinatales y enfermedades
relacionadas con la maternidad y carencias nutricionales (Organización Mundial de la
Salud/ Foro Económico Mundial 2008).

Carga de las ECNT

La carga de las ECNT no sólo incide sobre la calidad de vida de las personas
afectadas y de sus familias sino también sobre la estructura socio-económica del país.
La OMS, ha estimado una pérdida descomunal de ingresos nacionales de distintos
países. Así, por ejemplo, se calcula que China perderá en torno a 558 000 millones de
dólares internacionales entre 2005 y 2015 como resultado de la carga de ECNT (OMS/
Foro Económico Mundial 2008).

102
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

En los últimos 10 años en casi todos los países del mundo se ha experimentado un
gran desplazamiento de las muertes prematuras por enfermedades infecciosas hacia
las ECNT y lesiones relacionadas con las mismas (Estadísticas Sanitarias Mundiales
de la OMS 2014). La OMS ha reportado que Latinamérica y el Caribe, en adelante
LAC están experimentando una epidemia a gran escala de ECV. El envejecimiento, la
globalización, cambios en el estilo de vida y la urbanización en Latin America y el
Caribe han contribuido a que la ECV sea la causa número uno de muerte y
discapacidad, mientras las enfermedades trasmisibles han disminuido (Rivera-Andrade
A. 2014, Hernández-Leiva E. 2011).

Latinoamérica es una de las regiones del mundo con una alta carga de factores de
riesgo cardiovasculares, particularmente de sobrepeso, dislipidemia y diabetes
mellitus. Estos factores tendrían un impacto significativo en la incidencia de eventos
coronarios y falla cardiaca en un futuro cercano. Además, condiciones infecciosas
como la enfermedad de Chagas y la fiebre reumática afectan amplias secciones de la
población. A menos de que en las próximas tres a cuatro décadas se implementen
medidas preventivas, el número de muertes por enfermedad cardiovascular en la
región podría incrementarse en más del 200% (Hernández-Leiva E. 2011).

La transición epidemiológica ha sido en la región más heterogénea que en otras áreas


del mundo. Mientras países como Argentina, Chile, Brazil y Colombia han tenido una
disminución significativa de la mortalidad por ECV, el resto de países han tenido un
incremento, particularmente los países de América Central y el Caribe. En estos
últimos países coexiste una alta prevalencia de ECNT y enfermedades trasmisibles,
amenazando el desarrollo socio económico. Mientras en la región ha disminuido la
prevalencia de tabaquismo, la obesidad, la diabetes mellitus y la inactividad física
continúan incrementando la carga de ECV en LAC. Los países latinoamericanos de
bajos y medianos ingresos, en adelante PLBM, han experimentado transiciones
epidemiológicas y nutricionales asociadas a altos porcentajes de ECNT (Rivera-
Andrade A. 2014).

La ECV causa en Europa 1.8 millones de muertes prematuras anuales (< 75 años). La
mayoría de estas muertes son prevenibles con un enfoque eficaz a nivel poblacional
(Jorgensen T. 2012).

Aproximadamente la mitad de los Americanos viven con una ECNT y cerca de un


cuarto reportan efectos residuales de ellas. Las ECNT incluyendo la enfermedad del

103
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

corazón, el cáncer y las enfermedades cerebrovasculares son las principales causas


de muerte en EUA (Sorensen G. et al 2011). Las enfermedades cardiovasculares son
la principal causa de muerte en los Estados Unidos de América. A pesar de los
esfuerzos en la prevención primaria y secundaria de la ECV, la obesidad y la
inactividad física permanecen en proporciones epidémicas, el 60% de los americanos
adultos tienen sobrepeso u obesidad y más del 50% de individuos no cumplen con las
recomendaciones de actividad física. Similarmente la hipertensión, la
hipercolesterolemia y otros factores de riesgo para las ECV permanecen pobremente
controlados en muchos americanos (Levine G. et. al. 2013).

De preocupación adicional es que la prevalencia de ECNT es mayor en EEUU que en


otros países desarrollados. Se ha estimado que 81 millones de Americanos tienen
enfermedad cardiovascular con un costo estimado de 503 billones de dólares en el
2010. En el 2005 más de 1.3 millones de personas fueron diagnosticados con cáncer,
con un costo en el 2007 estimado en 219 billones. Aproximadamente 24 millones de
personas tienen diabetes con un costo de 174 billones en el 2007. Además las
condiciones crónicas no fatales como son los desórdenes músculo esqueléticos y
desórdenes psicosociales son las causas principales de discapacidad (Sorensen G. et
al 2011).

Las desigualdades en las ECNT ocurren por raza, etnicidad y por estatus socio
económico con minorías y grupos de bajos ingresos económicos que tienen una alta
prevalencia de enfermedad del corazón, cáncer, enfermedad cerebrovascular y
múltiples factores de riesgo para estas condiciones.

2.5.1 Factores de riesgo de las ECNT

La OMS estima para el 2030 que siete millones de personas morirán a causa de
ECNT, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como son el
sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad (Vicente-Herrero MT. et al. 2014).

La mayoría de las muertes prematuras por ECNT son prevenibles (WHO 2014,
Estadísticas Sanitarias Mundiales de la OMS 2014, Bauer U. et. al. 2014). Las
enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades
respiratorias crónicas, representan las causas de la mayor parte de los costos
evitables de la atención sanitaria (Beaglehole, R. et. al. 2011, WHO 2009). La OMS ha
reportado que unos pocos factores de riesgo son responsables en gran parte de la

104
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

epidemia de obesidad y ECNT (FAO 2014, Bauer U. 2014) como son hipertensión
arterial, hipercolesterolemia, inactividad física, exceso de peso, consumo nocivo de
alcohol, exceso de peso y uso de tabaco, además de la exposición de segunda mano
al humo de tabaco en el ambiente (FAO 2014). También es un factor de riesgo la
alimentación poco saludable: alto consumo de: energía, sodio, grasas saturadas y
grasas trans, además de un bajo consumo de frutas y vegetales (Mispireta M. et. al.
2007, Flegal, K. et al 2007, Jakicic J. 2009, Holub, C. 2013, Bauer UE. et. al 2014,
FAO 2014, Bauer U. 2014).

Todos estos factores de riesgo pueden ser efectivamente abordados tanto a nivel
poblacional como individual a través de enfoques que cambian el contexto donde los
comportamientos de la salud ocurren. Por ejemplo mediante una detección temprana y
un mejor manejo dentro del sistema de cuidado de salud para mejorar los resultados y
a través de programas comunitarios ligados al sistema de cuidado de la salud para
conseguir una progresión lenta de la enfermedad, mitigando las complicaciones y
evitando resultados adversos. Para afrontar el desafío de las ECNT se requiere una
política intersectorial y programas que se enfoquen en objetivos de prevención de alto
valor a nivel individual y poblacional (Bauer U. 2014).

Entre otros factores que pueden pueden contribuir a la morbilidad y mortalidad por
cáncer, enfermedades cardiovasculares y neumopatías crónicas se encuentran la
contaminación atmosférica por la quema de combustibles sólidos, el ozono y el polvo y
los alergénenos suspendidos en el aire, la contaminación ambiental, el cambio
climático y el estrés psíquico, en particular relacionado con el trabajo o el desempleo,
(OMS 2013).

Tomando en cuenta el envejecimiento de la población y los factores de riesgo, se


prevé que las defunciones por ECNT aumentarán en un 17% entre 2005 y 2015,
mientras que durante este mismo periodo se prevé que se reducirán las muertes
debidas a enfermedades transmisibles, perinatales o relacionadas con la maternidad y
la malnutrición (Organización Mundial de la Salud/ Foro Económico Mundial 2008). La
realización de los chequeos médicos anuales en los lugares de trabajo constituyen una
oportunidad única para la detección precoz de los factores de riesgo cardiovasculares
para la población laboral (Sánchez-Chaparro M., et. al. 2006).

Con el objeto de frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia


poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural. La OMS ha

105
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

diseñado el “Plan de Acción de la Estrategia Mundial para la Prevención y el Control


de las Enfermedades Crónicas”, el que indica una ruta para el establecimiento y
fortalecimiento de iniciativas de vigilancia, prevención y tratamiento de las
enfermedades no transmisibles, entre ellas la obesidad (OMS 2014). La preocupación
por los riesgos para la salud asociados con el incremento de la obesidad es casi
universal. Los estados miembros de la OMS introdujeron un objetivo voluntario para
detener el aumento de la obesidad para el 2025 y se han realizado llamamientos
generalizados para monitorizar los cambios en las prevalencias del sobrepeso y la
obesidad en todas las poblaciones (Ng M. et. al. 2014). Evidencia científica demuestra
que la carga de ECNT se puede reducir de manera significativa si se aplican de
manera efectiva y equilibrada las medidas e intervenciones preventivas y curativas
costo eficaces ya existentes para prevenir y combatir las ECNT (OMS 2013).

2.5.2 Consecuencias de las ECNT

El incremento de las ECNT ha causado un aumento de la carga en los sistemas


sociales y económicos (Kennedy E. 2013). El impacto económico de las ECNT es
sorprendente; la Organización Mundial de la Salud estima que en los próximos 10
años China, la India y el Reino Unido perderán 558.000, 237.000 y 33.000 millones de
dólares respectivamente en ingresos nacionales no recibidos debido a enfermedades
del corazón, infartos y diabetes (CIH 2010).

En Estados Unidos de América, las enfermedades crónicas son la principal causa de


pobre salud, muerte y causa la mayor parte de gastos en salud. Cerca de la mitad
(50.9%) de los adultos en EUA tienen al menos una condición crónica y el 26% tienen
dos o más condiciones. En el 2011 el 13.1% de la población tuvo una discapacidad,
incluyendo 46.3% de aquellas personas con 75 años o mayores. En el 2011 diez de
las 15 causas principales de muerte en EUA fueron condiciones crónicas, incluyendo
siete de las diez principales (enfermedades del corazón, cáncer, enfermedad
respiratoria crónica, enfermedad cerebrovascular, Enfermedad de Alzheimer, diabetes
y la combinación de nefritis, síndrome nefrótico y nefrosis). Todos estos factores
pueden ser enfrentados efectivamente tanto a nivel individual como poblacional. Para
hacer frente al desafío de las ECNT se necesita una política intersectorial sostenida y
un programa que se centre en metas de alto valor para la prevención, dirigidas a nivel
individual y poblacional. Se requieren acciones que se refuercen mutuamente: la
epidemiología y vigilancia para monitorear tendencias y progresos, además de
políticas y enfoques ambientales para promover la salud y apoyar conductas

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Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

saludables, intervenciones en el cuidado de la salud para mejorar la entrega efectiva y


el uso de servicios clínicos y preventivos de alto valor para mejorar y mantener el
manejo de ECNT. Además es importante establecer en la comunidad las condiciones
que apoyen los comportamientos que conducen a una vida saludable y promuevan el
efectivo manejo de condiciones crónicas lo que aportará estudiantes saludables a las
escuelas, trabajadores saludables a los empleadores y negocios y una población
saludable al sistema de salud.

La OMS ha advertido la carga para el futuro de la obesidad y la diabetes en los países


en desarrollo y ha proyectado números de nuevos casos de diabetes que pueden
alcanzar cientos de millones dentro de las próximas dos décadas (WHO 2007a, WHO
2010).

Las ECNT representan la principal causa de muerte en la población laboralmente


activa y su incidencia en adultos jóvenes es sustancialmente mayor en los países
pobres que en los ricos. Las ECNT tienen un mayor impacto en los hombres y las
mujeres laboralmente activos y sus dependientes adultos mayores, lo que resulta en
menores ingresos, pérdida de oportunidades para inversiones y bajos niveles de
desarrollo económico. Basado en el conocimiento científico actual, la reducción en la
incidencia de muchas ECNT y sus complicaciones es posible. Efectivamente, más allá
del 80% de todos los casos de enfermedad cardiovascular o de diabetes tipo 2 y 40%
de todas las causas de cáncer son prevenibles. Cabe anotar que en algunos países
existen medidas altamente costo – efectivas para la prevención de algunas de las
complicaciones de diabetes y enfermedad cardiovascular establecidas. Lograr estas
ganancias requerirá un amplio rango de intervenciones basadas en la población
integradas a la vez de medidas enfocadas en los individuos con alto riesgo. Los
recursos comprometidos de la asistencia internacional a la comunidad para afrontar
las ECNT son escasos, una fracción del 1% de toda la ayuda, y la OMS gasta menos
del 5% de su presupuesto en las mismas (Yach y Hawkes, 2004; Yach et al., 2004).
Recientemente se ha argumentado si las ECNT deberían incluirse en la Metas del
Desarrollo del Milenio (Fuster y Voute, 2005), no existe duda que mucho más debería
realizarse para reducir su impacto sobre la carga de la enfermedad y el desarrollo
social y económico de los países con ingresos económicos bajos y medianos. La
respuesta internacional a estas condiciones ha fallado para igualar la importancia de
las ECNT en la salud pública, a pesar de que existen medidas potenciales altamente
efectivas para prevenir una proporción sustancial de las ECNT y sus complicaciones
(Unwin N. 2006). Las razones que explicarían la baja prioridad dada a las ECNT son

107
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

complejas, las que están representadas por una combinación de 1) un enfoque


histórico en la salud materno infantil y las principales enfermedades trasmisibles y 2)
las percepciones erradas acerca de la importancia de las ECNT en poblaciones pobres
y el desarrollo económico (Unwin N. 2006).

América Latina y el Caribe, enfrentan un panorama poco alentador y complejo ante la


magnitud de las ECNT, de allí la necesidad de diseñar e implementar estrategias de
promoción de la salud y prevención de enfermedades, que incluyan acciones
integrales que promuevan un cambio sostenido de estilos de vida, tanto a nivel
personal, sitios de trabajo, como a nivel de políticas de Estado (WHO 2007). La
estrategia sobre las ECNT para la Región de las Américas fue impulsada por la
Declaración política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las
Naciones Unidas sobre el control y la prevención de las ECNT del 2011 se centra en
cuatro grupos de enfermedades: las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la
diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas, y cuatro factores de riesgo:
tabaquismo, la alimentación poco saludable, la inactividad física y el consumo nocivo
de alcohol que han sido identificados por las Naciones Unidas y la OMS como los que
causan la mayor carga (Naciones Unidas 2011) . Se incluye también la obesidad,
puesto que la Región de las Américas es la que presenta el mayor problema de
obesidad de las seis regiones de la OMS. Además la OMS y las Naciones Unidas
reconocen la importancia que tiene la hipertensión arterial, como uno de los principales
factores de riesgo de muerte por ECNT (Kreatsoulas, C. 2010).

La Asamblea Mundial de la Salud adoptó en el 2012 la meta mundial de una


disminución de un 25% de la mortalidad prematura por ECNT para el 2025, se ha
estimado que 23,6 millones de personas podrían morir por ECV en 2030; además,
manifestó su firme apoyo para continuar trabajando sobre las metas relacionadas con
los cuatro factores de riesgo principales. Asimismo, manifestó amplio apoyo a las
metas relativas a la hipertensión, el tabaquismo, el consumo alto de sal y sodio y la
inactividad física (PAHO 2011).

2.6 Enfermedad Cardiovascular

Se estima que más de 17 millones de personas mueren de enfermedades


cardiovasculares, en particular con infarto de miocardio y accidentes cerebro
vasculares, cada año. Un número considerable de estas muertes se pueden atribuir al
consumo de tabaco, lo que aumenta el riesgo de morir por enfermedad cardiaca

108
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

coronaria y enfermedad cerebro vascular. La inactividad física y la alimentación poco


saludable son otros factores de riesgo principales que aumentan los riesgos
individuales de la enfermedad cardiovascular (ECV). Una de las estrategias para
responder a los desafíos de la salud y el bienestar de la población debido a la
epidemia del infarto de miocardio y la enfermedad cardiovascular es proveer
información que lleve a la acción para el desarrollo e implementación de políticas
apropiadas (WHO 2011). La enfermedad coronaria mata a más de 7 millones de
personas cada año y los accidentes cerebro vasculares matan a casi 6 millones. La
mayoría de estas muertes se producen en países en desarrollo. Más de 300 factores
de riesgo se han asociado con la enfermedad coronaria y accidente cerebro vascular.
Los principales factores de riesgo establecidos cumplen tres criterios: una alta
prevalencia en muchas poblaciones; un impacto significativo sobre el riesgo de
enfermedad coronaria o accidente cerebro vascular; su tratamiento y control resultan
en la reducción del riesgo (WHO 2011).

En la actualidad los factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular son


significativos en todas las poblaciones. En los países desarrollados, al menos un tercio
de toda la Enfermedad Cardiovascular se atribuye a los cinco factores de riesgo que
son: uso de tabaco, consumo de alcohol, presión arterial alta, colesterol alto y
obesidad (WHO 2011).

En los países en desarrollo con baja mortalidad, como China, los factores de riesgo
cardiovascular también se encuentran entre los principales. Estas poblaciones
afrontan una doble carga de riesgos debido a que tienen que enfrentar los problemas
de la desnutrición y de las enfermedades transmisibles y a su vez luchar con los
mismos riesgos que poseen los países desarrollados. Incluso en los países en
desarrollo con alta mortalidad, como los de África, la presión arterial alta, el colesterol
alto, el consumo de tabaco y alcohol, así como la baja ingesta de frutas y verduras son
los principales factores de riesgo (WHO 2011). Algunos de los factores de riesgo más
importantes son modificables, se pueden prevenir, tratar y controlar. Hay ventajas
considerables en la salud tanto para hombres y mujeres de todas las edades, en dejar
de fumar, reducir el colesterol y la presión arterial y comer una alimentación saludable
basada en frutas y verduras (WHO 2011). Los factores de riesgo modificables para la
ECV se presentan en las tablas 3 y 4.

109
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Principales factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular (ECV)


que se pueden modificar
Mayor riesgo de ataque al corazón y lo
 Hipertensión arterial más importante los factores de riesgo de
Presión arterial sistólica: > 140/90 mmHg accidente cerebro vascular.
 Obesidad IMC: > 30 kg/m2 Mayor riesgo de enfermedad coronaria y
Diabetes.

 Los lípidos sanguíneos anormales  Colesterol total elevado: > 200


mg/dL
 LDL colesterol: > 130 mg/dL
 HDL colesterol: < 40 mg/dL en
hombres y < 50 mg/dl mujeres
 Niveles altos de triglicéridos

Aumentan el riesgo de enfermedad


coronaria y de accidentes cerebro
vasculares.

El insuficiente consumo de frutas y


 Alimentación poco saludable hortalizas se estima que causa en un 31%
enfermedades del corazón y en un 11%
accidentes cerebro vasculares en todo el
mundo, la ingesta de grasas saturadas
aumenta el riesgo de enfermedad
cardiaca y accidente cerebro vascular a
través de sus efectos sobre los lípidos en
la sangre.

Mayor riesgo de enfermedad coronaria y


 Diabetes: glucosa en ayunas >126 mg accidente cerebro vascular

Aumenta el riesgo de enfermedad


 Uso de tabaco cardiovascular, especialmente en las
personas que iniciaron a fumar jóvenes.
El tabaquismo pasivo es un riesgo
adicional.

Aumenta el riesgo de enfermedad


 Inactividad Física cardiaca y accidente cerebro vascular en
un 50%.

Tabla 3: Principales factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se


pueden modificar
Fuente: World Health Organization (2004). The Atlas of Heart disease and stroke
(Greenland P. et. al. 2010, Pearson T. et. al. 2013)

110
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Otros Factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se pueden modificar

Consiste en la relación opuesta con el riesgo


 Bajo estatus socioeconómico
de enfermedad del corazón y el accidente
cerebrovascular.

La depresión se asocia con un mayor riesgo


 Problemas de salud mental
de enfermedad cardiaca coronaria.
El estrés crónico en la vida, el aislamiento
social y la ansiedad aumenta el riesgo de
 Estrés Psicosocial
enfermedad cardiaca y de accidente
cerebrovascular.

De una a dos bebidas al día puede reducir en


 Consumo de alcohol
un 30% las enfermedades del corazón, pero
beber demasiado en grandes cantidades daña
el musculo cardiaco.

Algunos anticonceptivos orales y hormonales


 Uso de ciertos medicamentos
aumentan el riego de enfermedades cardiacas.

Aumenta el riesgo de ataques cardíacos,


 Lipoproteína (a)
especialmente por la presencia de altos nieves
de LDL.

Un potente marcador de mortalidad


 Hipertrofia ventricular izquierda (HVI)
cardiovascular

Tabla 4: Otros factores de riesgo para Enfermedad Cardiovascular que se


pueden modificar
Fuente: World Health Organization (2004). The Atlas of Heart disease and stroke.

Los factores de riesgo para ECV que no se pueden modificar se exponen en la tabla 5
y nuevos factores de riesgo para ECV en la tabla 6.

Un ataque al corazón ocurre cuando los vasos sanguíneos que irrigan el músculo del
corazón se bloquean, privándolo de oxígeno, lo que lleva a la falta de músculo
cardíaco la muerte. Los ataques al corazón tienen los mismos factores de riesgo de
enfermedades cardiovasculares en general. El clima frío, el ejercicio o emociones
fuertes pueden precipitar un ataque al corazón (WHO 2011).

111
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Factores de riesgo para la Enfermedad Cardiovascular que no se pueden modificar

Por factores independientes es probable que


 Edad Avanzada
en la década después de los 55 años de edad
se duplique el riesgo de enfermedades
cardiovasculares y de accidente
cerebrovascular.

Existe mayor riesgo si un pariente


 Herencia o antecedentes familiares
consanguíneo en primer grado ha tenido
enfermedad cardiaca o un accidente
cerebrovascular antes de los 55 años (por un
pariente masculino) o 65 años (por un familiar
del sexo femenino).

Las mayores tasas de enfermedad cardiaca


 Genero
entre los hombres en comparación con las
mujeres de edad pre-menopáusica son altas;
el riesgo de accidente cerebrovascular es
similar tanto para hombres y mujeres.

El aumento de derrame cerebral se presentó


 Origen étnico o por la raza
en los sujetos afro descendientes, en algunos
hispanos estadounidenses, chinos, japoneses
y demás poblaciones.
El aumento de las muertes por enfermedades
cardiovasculares se presentó en los asiáticos
del sur y en los afroamericanos, en
comparación con los blancos.

Tabla 5: Factores de riesgo para la Enfermedad Cardiovascular que no se


pueden modificar
Fuente: World Health Organization (2004). The Atlas of Heart disease and stroke.

Nuevos Factores de riesgo para la Enfermedad Cardiovascular


Los niveles altos de homocisteína en la sangre
pueden aumentar el riesgo cardiovascular.
 El exceso de homocisteína en la
sangre
Los niveles elevados de fibrinógeno y otros
marcadores de coagulación de la sangre
 Coagulación anormal de la sangre
hacen que aumente el riesgo de
complicaciones cardiovasculares.
Varios marcadores de inflamación se asocian
con mayor riesgo cardiovascular, por ejemplo,
 Inflamación
elevación de la proteína C reactiva (CRP).
Tabla 6: Nuevos factores de riesgo para la Enfermedad Cardiovascular que se
pueden modificar
Fuente: World Health Organization (2004). The Atlas of Heart disease and stroke.

112
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La enfermedad coronaria está disminuyendo en muchos países desarrollados, pero


está aumentando en los países en desarrollo y en transición, en parte como resultado
del aumento de la longevidad, la urbanización y los cambios de estilo de vida.
Más del 60% de la carga global de enfermedad cardiaca coronaria se produce en los
países en desarrollo (WHO 2011).

Las ECV originan costos por pérdida de días laborables (Calvo-Bonacho E. 2013). A
nivel macro económico las ECV tienen un alto costo en las economías de los países
de bajos y medianos ingresos socio económicos. Los años de vida saludable perdidos
son los que indican la carga total de la enfermedad, en lugar de simplemente las
muertes resultantes. Las enfermedades cardiovasculares son responsables del 10%
de los días perdidos en los países de bajos y medianos ingresos y el 18% en los
países de ingresos altos (WHO 2004).

Las ECNT, incluyendo las ECV y la diabetes, se estimado que reducirían el PIB en
aproximadamente 6.77% en países con ingresos económicos bajos y medianos que
experimentan un rápido crecimiento económico, a medida que las personas mueren
prematuramente (WHO 2013). Se ha estimado que el costo a nivel mundial de la ECV
fue de 863 billones de dólares en el 2010 y puede subir a 1.04 trillones de dólares in
2030 (Bloom, D.E. et al 2011). En 1985 se calculó que el Ecuador perdió 2.143.353
años de vida sana, de los cuales el 58,9% correspondió a los hombres y el 41,1% a las
mujeres. El 42,2% de los años perdidos se atribuyeron a enfermedades no
transmisibles, el 33,7% a enfermedades transmisibles y relacionadas con la nutrición y
reproducción y el 24,1% a traumatismos accidentales e intencionales (Lozada P.
1999).

2.7 Enfermedades Crónicas No Trasmisibles en el Ecuador

En el Ecuador las enfermedades tradicionales e infecciosas relacionadas a las causas


medio ambientales como el acceso al agua de mala calidad y la eliminación de
excretas no controladas disminuyeron al mejorar las condiciones sanitarias, aunque
siguen presentándose en ciertos segmentos de la población (Freire W. et. al. 2010).
Para el 2009 en el Ecuador la influenza y la neumonía fueron las únicas enfermedades
trasmisibles que se encontraron entre las diez principales causas de muerte (Lucio R.
2011).

113
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

En el último decenio el Ecuador ha experimentado una transición epidemiológica, en la


cual las ECNT ocupan los primeros lugares como causas de mortalidad general en
adultos en remplazo de las infecciosas o transmisibles, aunque coexisten con estas,
como en el caso de la tuberculosis (OPS 2013). De acuerdo a la información basada
en las estadísticas de mortalidad y egresos hospitalarios de Ecuador reportada por el
Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) para el año 2010, se observa que
entre las diez primeras causas de muerte en el país se encuentran: enfermedades
hipertensivas, diabetes mellitus, enfermedades cerebro-vasculares y enfermedades
isquémicas del corazón. Se evidencian ligeras variaciones entre mujeres y hombres,
siendo en este último grupo solamente superadas por los accidentes de tránsito y
violencia (Tabla 7). De acuerdo al INEC para el año 2011, se observa que la Tabla 7
que la diabetes mellitus, enfermedad hipertensiva, enfermedades cerebrovasculares,
enfermedades isquémicas del corazón e insuficiencia cardíaca se encuentran entre las
diez primeras causas de mortalidad y morbilidad, y representan el 26% del total de
muertes (ENSANUT – ECU 2011-2013).

Tabla 7: Diez principales causas de mortalidad en el Ecuador 2010 - 2011


Fuente: Anuarios Instituto Nacional de Estadísticas y Censos 2010 -2011
*Tasa acumulada por 10000 habitantes
La Organización Mundial de la Salud (2011) estimó en el 2010 en la población
ecuatoriana (14’464.739 habitantes) la mortalidad por ECNT, correspondiendo a las
enfermedades cardiovasculares el 23%, cáncer 19%, diabetes mellitus 6% y otras
ECNT 14% (Figura 7).

114
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 7: Estimaciones de mortalidad proporcional (% total de muertes, de


todas las edades) Ecuador 2008
Fuente: WHO 2011

En la siguiente figura 8 se puede observar la evolución de los factores de riesgo


metabólico presión arterial sistólica, Indice de Masa Corporal, colesterol total y
glicemia en ayunas entre 1980 y 2008 en el país. Se observa un incremento de IMC y
glicemia tanto en hombres y mujeres para el 2008. En hombres es evidente un
incremento de la presión arterial sistólica, mientras que el colesterol es más alto en
mujeres (WHO 2008).

Figura 8: Factores de riesgo metabólico Ecuador 2008


Fuente: WHO 2008

En la tabla 8 se muestran datos de la Encuesta SABE Programa Aliméntate Ecuador –


MIES 2010 sobre hipertensión, diabetes y cáncer reportado por los adultos mayores y

115
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

desglosado por sexo y edad. Se observa que las mujeres en comparación con los
hombres reportaron, en todos los grupos de edad, prevalencias superiores de
hipertensión, diabetes y cáncer. Asimismo se observa las prevalencias de estas
condiciones se incrementan conforme avanza la edad (Tabla 4) (Freire W, 2010).

Edad (años) Hipertensión Diabetes Cáncer


Mujer Hombre Total Mujer Hombre Total Mujer Hombre Total
60 – 64 48.9 35.2 42.4 17.5 11.7 14.8 2.5 1.2 1.9
65 -74 54.5 36.4 46.2 14.4 13.1 13.8 4.4 2.4 3.5
75 o más 55.8 40.3 48.5 14.4 7.9 11.4 2.5 2.5 2.5
Todos 53.5 37.4 46.0 15.2 11.0 13.3 3.3 2.1 2.7

Tabla 8: Prevalencia de enfermedades crónicas específicas (hipertensión,


diabetes, cáncer) por grupos de edad y sexo en adulto mayor 2010
Fuente: Encuesta SABE Programa Aliméntate Ecuador – MIES 2010

En el Ecuador durante el 2009 en el grupo etario de 20 a 64 años se registró una tasa


de mortalidad de 278,9 por 10.000 habitantes, y aproximadamente más de las dos
terceras partes de estas muertes ocurrieron en hombres. Se observaron entre las
causas de mortalidad en orden de frecuencia, los accidentes de tránsito, agresiones
(homicidios), diabetes sacarina, enfermedades hipertensivas e infección por VIH. En el
2010 la tasa de mortalidad general fue de 43,4 por 10.000 habitantes, más de 6 puntos
por debajo que la de 49,9 registrada en 2008. En el 2008 la primera causa de muerte
fue la diabetes mellitus con una tasa de 25,4 por 100.000 habitantes, mientras que
para el 2010 fue la enfermedad hipertensiva (30,3), seguida de la diabetes sacarina
(28,3) y la influenza y neumonía (23,7). Además se evidenció un creciente incremento
de las muertes por accidentes de tránsito y agresiones, que ocuparon el tercer y sexto
lugar respectivamente. La única enfermedad transmisible que se encuentra entre las
10 primeras causas de muerte en este grupo de edad es Neumonía (OPS 2013).

La tasa de mortalidad general masculina en 2010 fue 49,6 por 10.000 habitantes,
siendo las principales causas de muerte las agresiones y los homicidios (32,3),
seguidas por los accidentes de tránsito (31,6). Las dos primeras causas de mortalidad
masculina en 2010 fueron los accidentes de tránsito (37,2 por 100.000 habitantes) y la
enfermedad hipertensiva (31,3). En el 2010 la tasa de mortalidad femenina alcanzó a
37,8 por 100.000 habitantes, similar a la observada en 2008 de 37,1; en ambos años
la diabetes mellitus fue la primera causa (26 en 2008 y 31,6 en 2010), seguida por la
enfermedad cerebrovascular (24,9 en 2008) y la enfermedad hipertensiva (29,6 en

116
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

2010). El Ministerio de Salud registró en el 2009 una tasa de mortalidad por


cardiopatía isquémica de 6,5 por 100.000 habitantes; para 2010 el INEC informó que
esa tasa se incrementó a 14,1 por 100.000 habitantes (OPS 2013).

Con relación a la mortalidad en mujeres Ecuatorianas para el 2008, las cuatro


primeras causas de mortalidad fueron la diabetes mellitus, las enfermedades
hipertensivas, las enfermedades cerebro-vasculares y la influenza y neumonía,
responsables del 25% de las muertes totales.

2.7.1 Enfermedades Cardiovasculares


La Enfermedad Cardiovascular (ECV) representa el 30% de todas las muertes, el 46%
ocurre en menores de 70 años. El 79% de la carga de morbilidad atribuida a las ECV
ocurre antes de 70 años (MSP 2010). Los estudios que han evaluado las ECNT
asociadas con sobrepeso y obesidad han demostrado que la muerte por
enfermedades del corazón ha permanecido estable entre mujeres ecuatorianas entre
1970 y 2000 de 21% a 22% de todas las muertes, mientras que en los hombres se ha
incrementado del 32 % al 36% (Bernstein, A. 2008).

[Link] Hipertensión arterial


La hipertensión es uno de los factores de riesgo más importantes para las cardiopatías
y afecta entre el 8% y 30% de los habitantes de la región. Según reportes del estudio
PREHTAE, realizado por la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología en 1990 en Quito,
Guayaquil y Cuenca, la prevalencia de hipertensión arterial fue de 28.7%, de los
pacientes con HTA 41% son conocidos, 23% tratados y solo el 6.7% controlados
(Tabla 9) (Sociedad Ecuatoriana de Cardiología 1990). De ese 28.7% de hipertensos,
el 70% no sabía que lo era y del 30% que sabía, el 80% no tomaba medicación o
abandonaba el tratamiento por los costos de los medicamentos (Sociedad Ecuatoriana
de Cardiología 1990).

117
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Tabla 9: Estudio PREHTAE


Fuente: Sociedad Ecuatoriana de Cardiología 1990

La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) I – Ecuador 2009


-2010 describió el estado general de salud de la población de 60 o más años. En esta
encuesta se investigó la prevalencia de hipertensión arterial: auto reportada y medida
en el momento de la entrevista, y luego de la interrogación. Se observó una
prevalencia alta de hipertensión arterial (HTA) (42% por medición directa y 46% por
auto reporte), La HTA medida fue mayor en mujeres que en hombres a partir de los 65
años (Tabla 10). La HTA fue más conocida por los adultos mayores que en la
población general (MIES – Programa Aliméntate Ecuador 2010).

Género HTA medida % HTA reportada %


Mujeres 44.5 53.5
Hombres 40.5 37.4
Total 42.7 46.0

Tabla 10: Prevalencia de Hipertensión Arterial (HTA) medida vs reportada


Fuente: Encuesta SABE Programa Aliméntate Ecuador – MIES 2010

La encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 determinó en la población de 18 a 59 años la


prevalencia de la hipertensión arterial medida de 9.3%, (7,5% en las mujeres y 11.2%
en los hombres). La prevalencia de prehipertensión arterial fue de 37.2%, (27.1% en
las mujeres y 48% en los hombres). En la población adulta joven de 18 a 19 años se
observó una alta prevalencia de prehipertensión de 26,5%. Mientras que en la
población de 10 a 17 años, la prevalencia del factor de riesgo de prehipertensión fue
de 14.2% (10.2% en mujeres y 18.2% en hombres); en el grupo de 10 a 13 años fue
7.8%, y para el grupo de 14 a 17 años de 21.1%. El 57% de las personas con HTA no
reportaron que tenían HTA o no sabían que tenían hipertensión arterial. Solo tres de

118
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

cada diez hipertensos reportados declararon tomar medicamentos antihipertensivos en


las dos semanas previas a la aplicación de la encuesta (ENSANUT-ECU 2011-2013).

2.7.2 Diabetes Mellitus

En el Ecuador, la diabetes mellitus y la hipertensión arterial han experimentado un


incremento sostenido en el periodo 1994 – 2009, ascenso notablemente más
pronunciado en los tres últimos años.
Para el 2009, los casos notificados fueron de 68,635 y 151,821 para diabetes mellitus
e hipertensión arterial respectivamente. En el periodo 1994 a 2009 la prevalencia de
diabetes mellitus se incrementó de 142 por 100,000 habitantes a 1084, mientras que la
hipertensión arterial pasó de 63 a 488 por 100,000 habitantes en el mismo periodo.
Para ambas enfermedades, las tasas son marcadamente más elevadas en las
provincias de la costa que en el resto del país aunque la zona insular le sigue en
importancia (MSP 2010).

Entre las 10 primeras causas de mortalidad en el 2008 y por sexo se encuentran:


A. En la mujer: Diabetes mellitus (primera causa de muerte), accidentes
cerebrovasculares (segunda causa) y enfermedad hipertensiva (tercera causa).
B. En el hombre: Agresiones y homicidios (Primera causa de muerte), accidentes de
transporte (segunda causa) y enfermedad cerebro vascular (tercera causa).

Según el INEC, la diabetes mellitus es la enfermedad más prevalente que causa más
muertes en mujeres en el país (4.067 muertes sólo en 2009). La muerte por diabetes
se incrementó de 8% a 18% en hombres entre 1990 y el 2000 y en las mujeres
durante el mismo período de tiempo se acrecentó desde 11% al 22%. El síndrome
metabólico (una condición asociada con el exceso de peso y el incremento de riesgo
para enfermedad cardiovascular y definida por la presencia de tres cualquiera de los
siguientes: hipertensión, hipertrigliceridemia, obesidad central, niveles bajos de
lipoproteína de alta densidad y elevada glucosa en ayunas), se estimó en 41% entre
mujeres post menopausicas de Guayaquil (Bernstein, A. 2008).

La encuesta ENSANUT–ECU 2011-2013 reveló la prevalencia de diabetes de 2.7%


para la población de 10 a 59 años, siendo la prevalencia de diabetes de 3.2% en el
área urbana y de1.6%en el área rural. La encuesta SABE II Ecuador de 2011,
prevalencia de diabetes de 12.3% para los adultos mayores de 60 años y de 15.2% en
el grupo de 60 a 64 años (ENSANUT–ECU 2011-2013).

119
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

2.7.3 Cáncer

El cáncer es la causa de 20% de la mortalidad por enfermedades crónicas, y en 2002


causó unas 459.000 defunciones. Esto representa un aumento de 33% en la Región
desde 1990. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que para 2020 en
América Latina y el Caribe se producirá 833.800 defunciones causadas por el cáncer.
El INEC reportó en el 2009 que un total de 7.296 ecuatorianos murieron por diversos
casos de cáncer.

Respuesta del Gobierno Ecuatoriano a la problemática de las ECNT

De acuerdo a la información basada en las estadísticas de mortalidad y egresos


hospitalarios de Ecuador para el año 2011 (INEC), se observó que la diabetes mellitus,
enfermedad hipertensiva, enfermedades cerebrovasculares, enfermedades isquémicas
del corazón e insuficiencia cardíaca se encuentran entre las diez primeras causas de
mortalidad y morbilidad, y representan el 26% del total de muertes (ENSANUT-ECU
2011-2013).

Desde hace más de dos décadas la mayor cantidad de consultas y egresos


hospitalarios son causados por diabetes mellitus, la dislipemia y la HTA. La
prevalencia de diabetes a partir de la tercera década de vida se cuadriplica, mientras
que en el período de edad de 30 y 50 años hay un incremento de diez veces. La
ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que la prevalencia de hipercolesterolemia medida
en la población de 10 a 59 años fue de 24.5%. La prevalencia se triplicó (17% a
51.1%) entre la segunda y quinta década y entre los 30 y 50 años fue de 1.7 veces
más (de 29.9% a 51.1%).

El MSP ha producido dos instrumentos de política pública para responder a las ECNT
• Plan Estratégico de Prevención y Control de las ECNT
• Normas y Protocolos para atención de ECNT: Diabetes tipo 1 y 2, Dislipidemias
e Hipertensión.

La Dirección Nacional de Estrategias de Salud Colectiva, perteneciente al


Viceministerio de Vigilancia de la Salud Pública es la unidad responsable frente a las
ECNT lo que permitirá incluir la problemática de las ECNT en la agenda técnica y
política del país (MSP 2012).

120
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

El Sistema Nacional de Salud del país no incluye morbilidad de las ECNT, ni un


sistema de vigilancia epidemiológica de los factores de riesgo para las ECNT como las
ECV (bajo consumo de F y V, sobrepeso, obesidad e inactividad física, tabaco,
consumo de alcohol). Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública posee un registro de
mortalidad por ECNT y programas de prevención del uso de tabaco y alcohol (WHO
2008).

En cuanto a la respuesta social de las poblaciones que viven con ECNT es muy
variable. El proceso más destacado ha sido desarrollado por las personas con
[Link] clubes de diabéticos en los servicios de salud de primero y segundo
nivel en todo el país con una participación activa y permanente. Esta iniciativa ha sido
liderada por los servicios de salud, que buscaban generar procesos de mayor
adherencia y autocuidado entre los usuarios. Con respecto con las personas que viven
con hipertensión este tipo de organización es de menor magnitud (MSP 2012). En la
actualidad no se ha investigado si en estas organizaciones se han desarrollado
procesos de reflexión y construcción de agendas políticas o reivindicativas. Es
deseable canalizar una participación de los usuarios del sistema de salud pública que
permita un mejoramiento continuo de la respuesta al derecho a la salud de este sector
poblacional. Así también se ha considerado importante incorporar en la discusión de
las ECNT y sus factores de riesgo en grupos organizados como los promotores de
actividad física, actividad ciclística, movilidad pedestre, etc. (MSP 2012).

El Ministerio de Salud Pública del Ecuador está elaborando la Estrategia Nacional para
las Enfermedades Crónicas no Transmisibles 2012 -2017. Los objetivos generales y
específicos de la estrategia se describen a continuación:

Objetivo general:
“Contribuir al buen vivir de la población ecuatoriana garantizando el acceso universal a
condiciones que disminuyan el riesgo de ECNT, la prevención de la enfermedad, la
atención integral, rehabilitación y control de las enfermedades crónicas no
transmisibles más frecuentes en el Ecuador, a través de una gestión multisectorial
coordinada” (MSP 2012).

Objetivos específicos:
1. “Desarrollar mecanismos institucionales y multisectoriales para la gobernabilidad de
la respuesta a las ECNT, que viabilicen la definición e implementación de políticas

121
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

públicas, planes y proyectos en todas las instancias co-responsables de este problema


de salud pública” (MSP 2012).
2. “Diseñar y coordinar la implementación de políticas planes y proyectos para la
promoción de una cultura alimentaria, física y de consumo saludable y la disminución
de los principales factores de riesgo para las ECNT y sus complicaciones” (MSP
2012).
3. “Establecer procesos de prevención, diagnóstico oportuno, atención integral y
tratamiento a las personas con ECNT de acuerdo a criterios de calidad y calidez desde
los diversos niveles de atención y complejidad de los servicios del Sistema Nacional
de Salud” (MSP 2012).
4. “Definir y coordinar la implementación de procesos generación de información
estratégica sobre las ECNT a través de la vigilancia epidemiológica, la investigación, y
el monitoreo & evaluación de las intervenciones” (MSP 2012).
5. “Promover la participación ciudadana y de las personas con enfermedades crónicas
en la definición, implementación y control social de las políticas, planes y proyectos de
respuesta integral a las ECNT “(MSP 2012).

La estrategia Estrategia Nacional para las ECNT 2012 -2017contempla cuatro


componentes:
• Gobernabilidad,
• Promoción y prevención
• Prevención, Diagnóstico oportuno, atención integral, tratamiento, recuperación,
rehabilitación o cuidados paliativos: Por ciclo de vida
• Información estratégica: Vigilancia de las ECNT, investigación, monitoreo y
evaluación de la Estrategia (MSP 2012).

2.8 Factores determinantes en la génesis de las ECNT

Durante los últimos cincuenta años los países de Latinoamérica han experimentado
una compleja transformación en sus condiciones de salud. Estos cambios han tenido
implicaciones importantes para la organización de los servicios sanitarios y sociales
(Muller M. 2005).

Las transformaciones sociales y económicas han supuesto para los países en vías de
desarrollo alteraciones drásticas en el patrón de estilo de vida, sedentarismo, opciones
poco saludables de alimentación (por ejemplo exceso de grasa y azúcar)
determinando el estado de salud. Inevitablemente dichos cambios en el estilo de vida

122
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

conllevan a un aumento del sobrepeso y de la obesidad, así como el incremento de la


prevalencia de las enfermedades con ellas relacionadas, como son las ECNT. Cabe
comentar que ni los sistemas de salud de estos países ni la Organización Mundial de
la Salud estaban preparados para afrontar el desarrollo de estos acontecimientos, que
ha provocado las alteraciones sociales del estilo de vida y el incremento de la
prevalencia de ECNT asociadas con el sobrepeso y la obesidad (Muller M. 2005).

Se ha reconocido en la contribución de la génesis de las ECNT diversos factores como


son la influencia del entorno internacional (globalización, urbanizaciones, tecnología),
los factores determinantes ambientales (por ejemplo condiciones económicas y
políticas, condiciones de vida y trabajo), factores de riesgo biológicos modificables y
no modificables, factores de riesgo conductuales (consumo de tabaco, inactividad
física, alimentación inadecuada), económicos y sociales y los consiguientes procesos
conductuales y biológicos que actúan a lo largo de todas las etapas de la vida para
incidir sobre los riesgos de padecer las ECNT (Figura 9).

Figura 9: Factores determinantes clave de las ECNT


Fuente: (OPS 2007)

Entre otros factores que influencian en el origen de las ECNT se encuentran la


pobreza y desigualdad de la distribución de la riqueza, el efecto inter generacional del
crecimiento intrauterino deficiente, la desnutrición en los tres primeros años de vida, el

123
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

envejecimiento de la población y los determinantes de la salud (económicos, sociales,


género, políticos, comportamiento y medio ambiente) (OPS 2006, WHO 2011).

Particularmente preocupa el ciclo vicioso entre las ECNT y la pobreza. Los factores de
riesgo para las ECNT empeoran la pobreza, mientras que la pobreza contribuye al
incremento de las ECNT, las que representan una amenaza a la salud pública así
como para el desarrollo económico y social de los pueblos (WHO 2011).

Además se ha reconocido que la falta de acceso adecuado a los servicios de salud de


calidad, incluidos la prevención y los servicios de diagnóstico clínico, junto con las
dificultades para obtener los medicamentos esenciales, son factores importantes que
contribuyen a la carga de las ECNT (OPS 2007).

En el adulto se han identificado factores de riesgo conductuales como son:


 Elevada ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas, azúcar y sal (leche,
carne, cereales refinados y alimentos procesados)
 Disminución del consumo de frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas
 Consumo de tabaco y alcohol
 Falta de actividad física y los factores de riesgo biológicos relacionados (OPS
2007).
La actividad física es un factor primordial para determinar el gasto energético y el
control de peso. La actividad física ocurre en diferentes dominios, incluyendo
trabajo, transporte, labores domésticas y el tiempo libre. En los países con altos
ingresos económicos la mayor actividad ocurre durante el tiempo libre, mientras en
países con bajos ingresos económicos la actividad sucede durante el trabajo o
transporte. Se ha estimado que la inactividad física causa alrededor del 21 - 25%
de cáncer de colon y seno, 27% de diabetes y alrededor del 30% de enfermedad
cardiaca isquémica (WHO 2011).

Las ECNT como la diabetes mellitus, los cánceres y las enfermedades crónicas
respiratorias comparten factores de riesgo de comportamiento como son: exceso de
consumo de calorías, alimentación alta en grasas saturadas y grasas trans, exceso de
alcohol, bajo consumo de frutas frescas y verduras, fumar e inactividad física (Unwin
N. 2006). En los países de bajos y medianos ingresos económicos tales factores de
riesgo tienden a concentrarse en las áreas urbanas, su prevalencia está aumentando
como resultado de una rápida urbanización y el incremento de la globalización de la
industria de alcohol, tabaco y alimentaria (Unwin N. 2006).

124
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

El reporte de la OMS de Dieta, Nutrición y la prevención de las ECNT reconoció a la


obesidad como el principal factor de riesgo prevenible para un amplio rango de las
ECNT (WHO 2003). Efectivamente, la obesidad es la principal causa de morbilidad y
mortalidad de ECNT como la enfermedad cardiovascular, la enfermedad músculo
esquelética, diferentes tipos de cáncer y tiene un efecto negativo sobre el bienestar
psicológico (Murray C. 1997, WHO 1990). La obesidad y el sobrepeso han favorecido
al surgimiento de la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, artritis, depresión,
enfermedad coronaria (WHO 1997, Olmsted MP, Mc Farlane T. 2003), así como
cáncer y dislipidemia, (Salomon CG & Mason JE, 1997). También aumentan el riesgo
de morir de enfermedad coronaria y diabetes (Stevens, J. et al, 1998, Bender, R. et al,
1998, Seidell, JC 1997). En los países latinoamericanos con altos porcentajes de
mortalidad caso – específicos y con pobres servicios de salud, la edad promedio de
muerte por ECNT es temprana (Prentice AM 2005).

2.8.1 Alimentación y ECNT

En muchos países desarrollados y en desarrollo se han observado cambios radicales


en la alimentación. Los patrones alimentarios tradicionales han sido suplantados por la
alimentación occidental rica en productos animales y cereales refinados y un bajo
consumo de cereales integrales, frutas y vegetales. La venta de bebidas gaseosas se
ha disparado en Estados Unidos de America y en el resto del mundo. Los cambios en
los patrones alimentarios son los más rápidos y dramáticos observados en la historia
de la humanidad, los que han sido impulsados por la urbanización y el advenimiento
de la economía global. El término Coca-colonización hace referencia a la ubicua
presencia de Coca-Cola, Pepsi y McDonald, y hace referencia a un mundo que se está
moviendo hacia una dieta común, acompañada por estilos de vida más sedentarios
asociados con un mayor riesgo de padecer las ECNT. El estudio Interheart evidenció
una asociación consistente entre patrones alimentarios no saludables occidentales
(ricos en productos animales, bocadillos salados y comidas fritas y bajo consumo de
frutas y vegetales) y riesgo de Infarto Agudo de Miocardio, en adelante IAM. El estudio
Interheart proveyó de alguna evidencia de los efectos adversos de la globalización en
la nutrición humana y el riesgo de padecer ECNT, aunque la evidencia es indirecta
debido a que el estudio no evaluó específicamente el impacto del comercio global y el
marketing en los patrones alimentarios de consumo a lo largo de los diferentes países.
Sin embargo, este estudio sugiere que la tendencia actual de converger hacia el
patrón alimentario occidental es probable que juegue un papel en la epidemia global
de la obesidad y la enfermedad coronaria (Hu, F. 2008).

125
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

El atractivo patrón alimentario occidental en los niños y adolescentes es de particular


preocupación. Debido a que los niños son más susceptibles de ser influenciados por la
publicidad de alimentos y la promoción y globalización de comida rápida y bebidas
gaseosas, sus patrones alimentarios pueden ser más afectados que los hábitos de los
adultos. Los niños tienden a adaptarse más rápidamente a la cultura global, por lo que
pueden desarrollar comportamientos que dan forma a sus elecciones alimentarias y de
bebidas que pueden afectar su peso corporal, así como los niveles de actividad física y
conducir a riesgos para la salud y consecuencias adversas para la salud a largo plazo.
Aún más, en muchos países en desarrollo se experimenta la doble carga de la
malnutrición y la sobrenutrición, la baja calidad de la dieta no solo incrementa el riesgo
de padecer ECNT, pero también puede exacerbar el problema de la desnutrición en la
forma de deficiencia de micronutrientes, especialmente en los niños (Hu, F. 2008).

Existe evidencia científica que indica que la nutrición subóptima es un factor


importante en la carga global de la enfermedad coronaria. Iqbal y colaboradores
identificaron una asociación entre un patrón alimentario no saludable y el riesgo de
IAM en 52 países a lo largo del mundo. Hu, F. 2008 propone las siguientes
recomendaciones entre las estrategias de salud pública para prevenir el IAM:
 Reemplazar el consumo de grasas saturadas y grasas trans por grasas
insaturadas provenientes de aceites vegetales naturales.
 Reemplazar los productos elaborados con cereales refinados y azúcar por
cereales integrales y los productos elaborados con los mismos.
 Preferir el consumo de leguminosas, nueces, frutas y vegetales.
 Desalentar el consumo regular de comida rápida y bebidas gaseosas (Hu, F.
2008).

Sin embargo, es importante comentar que únicamente estimular los cambios de


comportamiento individual es improbable que contrarreste el efecto poderoso de la
globalización en los patrones alimentarios. Es crítico el cambio de las fuerzas
económicas a nivel estructural con iniciativas que favorezcan la producción,
distribución y marketing de alimentos saludables. Además es importante implementar
políticas que regulen la publicidad y promoción de alimentos, especialmente en los
niños. También es necesario construir o reconstruir el ambiente físico de una manera
que favorezca la práctica de la actividad física. Es fundamental minimizar el impacto
indeseable de la globalización en la nutrición humana y la salud (Hu, F. 2008).
Resultaría interesante conocer la medida en la cual los ingresos económicos
crecientes y la globalización están dando lugar a la convergencia de las dietas en

126
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

alguna norma internacional o, por el contrario, en que medida las dietas siguen siendo
heterogéneas por país, grupo social e individual (Keats Sh. 2014).

2.8.2 Obesidad

La obesidad es una enfermedad neuroquímica crónica, recurrente y estigmatizada


(Bray G.A. 2004, Flegal, K.M. 2002) cuya prevalencia se ha incrementado en las
últimas décadas, particularmente de una manera rápida en los países en desarrollo.
Según el análisis de International Obesity Task Force (2010) aproximadamente 1.0
billones de adultos tuvieron sobrepeso y 475 millones padecieron obesidad a nivel
mundial en el 2010 (IOTF 2010). Haciendo una proyección, se puede llegar a 1500
millones para el 2015 (Popkin BM, 2004). En Latinoamérica solo en 10 años entre
1990 y 2000 la prevalencia de obesidad se ha incrementado de 11% a 21% (Jacoby E
2004).

En el mundo el incremento del sobrepeso y la obesidad ha sido sustancial,


generalizado y ha ocurrido durante un lapso corto tiempo en las tres décadas pasadas.
En los diferentes países se han observado variaciones marcadas en los niveles y
tendencias de obesidad y sobrepeso y presentando patrones regionales distintos. Para
explicar el importante incremento de la obesidad en los últimos 33 años se ha
propuesto que entre los potenciales factores contribuidores se encuentran el aumento
del ingreso calórico, los cambios en la composición de la alimentación, la disminución
de los niveles de actividad física, el ambiente obesogénico y los cambios en la flora
bacteriana intestinal (Ng M. et. al. 2014).

La epidemia de la obesidad se inició aproximadamente en el 1980 en casi todos los


países y se ha incrementado inexorablemente desde entonces (James WP 2008). En
1995 se estimó que a nivel mundial existían 200 millones de obesos adultos y 18
millones de niños menores de cinco años fueron clasificados con sobrepeso. Solo en
1997 la OMS aceptó que la obesidad era un problema importante de salud (James WP
2008).

En países desarrollados los incrementos de la obesidad se iniciaron en1980 y se han


atenuado en los últimos 8 años o menos. No obstante, Ng M. et. al. 2014 ha reportado
que al parecer continúa el incremento del exceso de peso en los países en desarrollo,
donde al menos dos de tres de los sujetos obesos viven. Especialmente las naciones

127
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

insulares del Pacífico, el Caribe y los países del Oriente Medio y América Central ya
han llegado a tener altos índices de sobrepeso y obesidad (Ng M. et. al. 2014).

A nivel mundial la obesidad casi se duplicó entre 1980 y 2008. Para el 2008 en el
mundo el 11% de adultos (10% de los hombres y 14% de las mujeres) fueron obesos,
es decir 500 millones de personas (300 millones de mujeres y más de 200 millones de
hombres). Mientras que en 1980 el 5% de hombres y el 8% de las mujeres padecieron
obesidad (OMS 2012, OMS 2014).

La prevalencia de sobrepeso en el 2008 a nivel mundial fue de 35% para los adultos
(de 20 y más años), lo que correspondió a 1.4 billones de adultos. La mayoría del
incremento del exceso de peso ocurrió en el mundo en desarrollo, mientras que el
número de personas que tuvieron sobrepeso u obesidad en países con altos ingresos
económicos se incrementó 1.7 veces en el mismo período de tiempo (OMS 2014). En
el 2012, más de 40 millones de niños menores de cinco años padecieron sobrepeso
(OMS 2014).

Ng M. et. al. 2014 reportaron que a nivel mundial entre 1980 y 2013 se observó que
las prevalencias de sobrepeso y obesidad combinadas se incrementaron en un 27.5%
en adultos y 47.1% en niños. El número de individuos con sobrepeso y obesidad se
incrementó desde 857 millones en 1980 a 2.1 billones en el 2013. En el mundo
durante el período de tiempo entre 1980 y 2013 la proporción de adultos con un IMC
de 25 kg/m2 o mayor se incrementó de 28.8% (95% Intervalos de Confianza [IC]
28.4—29.3) a 36.9% (36.3—37.4) en hombres y desde 29.8% (29.3—30.2) a 38%
(37.5—38.5) en mujeres (Ng M. et. al. 2014). El incremento del exceso de peso se
observó tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo pero con un
diferente patrón de sexo. En países desarrollados más hombres que mujeres tuvieron
sobrepeso y obesidad, mientras que en los países en desarrollo el sobrepeso y la
obesidad fueron más prevalentes en mujeres que en hombres y esta asociación
persistió a lo largo del tiempo. Al parecer la obesidad se incrementó tanto en los
países desarrollados como en desarrollo y en el 2013 la prevalencia de obesidad fue
mayor en mujeres que en hombres en países desarrollados y en vías de desarrollo. La
velocidad del incremento del sobrepeso y la obesidad fue mayor entre 1992 y 2002,
pero disminuyó en la década pasada, especialmente en los países desarrollados (Ng
M. et. al. 2014).
También a nivel global se evidencia un incremento de la prevalencia del exceso de
peso en niños y adolescentes. Desde 1980 la prevalencia de sobrepeso y obesidad se

128
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

incrementó de manera importante en países desarrollados en niños y adolescentes.


En el 2013 el 23.8% (22.9—24.7) de niños y el 22.6% (21.7—23.6) de niñas tuvieron
sobrepeso u obesidad, comparados con el 16.9% (16.1—17.7) de niños y 16.2%
(15.5—17.1) de niñas en 1980. También la prevalencia de sobrepeso y obesidad se
incrementó en niños y adolescentes de países en desarrollo, aumentando desde 8.1%
(7.7—8.6) en 1980 a 12.9% (12.3—13.5) en el 2013 para niños y desde 8.4% (8.1—
8.8) a 13.4% (13—13.9) en niñas. Tanto en países desarrollados y en desarrollo las
diferencias en sexo en los niveles y tendencias de sobrepeso y obesidad fueron
pequeñas (Ng M. et. al. 2014).

Con respecto al patrón de sobrepeso y la obesidad a nivel global se observa que en el


2013 la prevalencia del exceso de peso fue mayor en todas las edades en los países
desarrollados en relación a los países en desarrollo. Los patrones de edad difirieron en
los hombres que en las mujeres y entre los países desarrollados y en desarrollo. En
los países desarrollados, los hombres mayores de 10 años presentaron mayores
porcentajes de sobrepeso y obesidad que las mujeres; en países en desarrollo las
mujeres tuvieron porcentajes más altos del exceso de peso que los hombres mayores
de 25 años. En países desarrollados la prevalencia del sobrepeso y la obesidad fue
mayor en hombres alrededor de los 55 años de edad, presentando dos de tres
hombres sobrepeso y uno de cuatro hombres obesidad; para las mujeres el pico de
edad de una mayor prevalencia del exceso de peso fue cerca de los 60 años 31.3%
(95% UI 28.9—33.8) obesidad y 64.5% (62.5—66.5) sobrepeso u obesidad (Ng M. et.
al. 2014).

En los países en desarrollo el patrón de edad del sobrepeso y la obesidad fue similar
al de los países desarrollados, aunque la prevalencia fue mucho menor. El nivel alto
de obesidad se alcazó a la edad de 55 años para la mujer con un 14.4% (13.5—15.5),
y cerca de 45 años para el hombre con alcanzando un 8.1% (7.5—8.8 %) (Ng M. et. al.
2014).

Entre el 2008 y 2013 al parecer la ganancia de peso en países desarrollados y en


desarrollo ocurrió en todas las edades incluyedo la niñez y la adolescencia,
observándose ganancias más rápidas entre los 20 y 40 años. En países en desarrollo
el pico de prevalencia de obesidad se mueve hacia edades más jóvenes (Ng M. et. al.
2014).
En el 2013 dentro de Europa occidental los porcentajes de obesidad en niños varió
desde 13.9% (95% UI 11.9—16.7) en Israel a 4.1% en los países bajos. Para el 2013

129
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

en América Latina se reportaron los niveles más altos de prevalencia de obesidad en


Chile (11.9%, 9.6—14.3) y Mexico (10.5%, 8.8—12.4) en niños, y en Uruguay (18.1%,
14.9—21.9) y Costa Rica (12.4%, 10.0—15.1) en niñas (Ng M. et. al. 2014). En Norte
America, Estados Unidos de America tuvieron la más alta prevalencia de obesidad; en
el 2013, aproximadamente un tercio de hombres (31.6% [30.0—33.4]) y mujeres
(33.9% [31.8—35.7]) fueron obesos. Catorce países de América Central y America
Latina tuvieron una prevalencia de obesidad mayor a 20% en mujeres (Ng M. et. al.
2014).

En el 2013 más del 50% de los 671 millones de individuos obesos del mundo vivieron
en diez países (enlistados en orden de acuerdo al número de individuos obesos):
EEUU, China, India, Rusia, Brazil, México, Egipto, Alemania, Pakistan e Indonesia. En
EEUU habitaron el 13% de los sujetos obesos del mundo, China e India juntos
representan el 15%. El 62% de los sujetos obesos residieron en países en desarrollo
(Ng M. et. al. 2014). Los EEUU se encuentran entre los primeros 15 países en
términos de incremento de obesidad tanto en hombres como en mujeres entre el 2008
y el 2013. Otros países con altos ingresos económicos con grandes ganancias de
peso durante este período de tiempo fueron Australia y Reino Unido (Ng M. et. al.
2014).

Más de 78 millones de adultos en los EEUU, fueron obesos en 2009 y 2010 (American
College of Cardiology, en adelante ACC, / American Heart Association, en adelante
AHA, Task Force on Practice Guidelines and The Obesity Society 2014). En los
Estados Unidos de America se estima que en la actualidad el 69% de la población
tiene sobrepeso u obesidad, siendo aproximadamente un 35% obesa. Mientras que un
tercio de los niños americanos tienen obesidad o sobrepeso (McGuire Sh. 2012).
Durante el 2010 en los EEUU el 6.6% de la población adulta presentó obesidad
mórbida o clínicamente severa (IMC mayor de 40 o más) – cerca de 15.5 millones de
personas – lo que representa aproximadamente un incremento de 3.9% en relación al
2000. La obesidad mórbida tiene efectos muy severos sobre la salud y la calidad de
vida en relación con las personas con obesidad moderada, así como una
predisposición de padecer ECNT, (diabetes mellitus tipo 2, enfermedades del corazón,
cáncer) y ocasiona altos costos para el sistema de salud. La obesidad severa se
presentó en un 50% más en mujeres que en hombres. Se ha propuesto que entre las
razones para explicar el incremento de obesidad observado en EEUU podría ser una
vulnerabilidad genética en algunas personas y una sobre abundancia de comida
(Sturm R. & Hattori A. 2012). En los EEUU el sobrepeso y la obesidad continúan

130
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

siendo altamente prevalentes, especialmente en algunos grupos raciales y étnicos


minoritarios, así como en las personas con menor educación y bajos ingresos. El
sobrepeso y la obesidad son los principales contribuidores de las Enfermedades
Crónicas No Trasmisibles, en adelante ECNT, en los EEUU y al momento es el
principal desafío en salud pública. Comparados con individuos con peso normal, los
pacientes obesos incurren en el 46% de los costos de los pacientes hospitalizados,
27% más de las visitas de médicos y costos de pacientes de consulta externa y el 80%
de mayor gasto en medicinas. En el 2008 el costo de atención médica fue de 147
billones de dólares (ACC/AHA 2014).

[Link] Obesidad en América Latina

Aproximadamente hace 40 años los esfuerzos de los nutricionistas a nivel


internacional se enfocaron en la malnutrición infantil, la deficiencia de proteínas y
como alimentar a la creciente población mundial, así como los servicios médicos en
los países en desarrollo se concentraron en combatir las enfermedades infecciosas.
Posteriormente, un grupo de expertos en Nutrición convocados por la Organización
Panamericana de la Salud, en adelante OPS, en 1997 advirtieron de una escalada
epidémica de la obesidad (Jacoby, E. 2004).

La obesidad ha sido reconocida como un problema serio de salud pública en América


Latina, el Caribe, el Medio Oriente y el Norte de Africa (Martorell R, 2000).
Efectivamente, los mayores porcentajes de sobrepeso y obesidad se observan en la
región de las Américas (sobrepeso: 62% en ambos sexos; obesidad: 26% de los
adultos), mientras los más bajos en el Sureste de Asia (3% son obesos) (OMS 2012).

Según la Organización Panamericana de la Salud, de acuerdo a los reportes de las


encuestas nacionales llevadas a cabo en los países de la región de las Américas, la
prevalencia de obesidad se ha incrementado en todos los grupos de edad: se reportan
tasas de 7 y un 12% en los niños menores de cinco años, en los adolescentes la tasa
de obesidad se ecuentra alrededor del 20%, mientras que en los adultos se reportan
tasas de sobrepeso superiores al al 60% en México, Belice, Barbados, las Bahamas,
Costa Rica y El Salvador (OPS, 2012; OMS y OPS, 2012). Con relación a la obesidad
se registran tasas mayores del 25% en Belice, Costa Rica, Nicaragua, la Argentina,
Venezuela y Chile (FAO 2014). El aumento porcentual del sobrepeso y la obesidad en
los niños ha sido un 30% superior en los países en desarrollo con economías

131
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

emergentes (clasificados por el Banco Mundial en países de ingresos bajos y


medianos) comparado con el de los países desarrollados (WHO 2014).

[Link] Obesidad coexiste con la desnutrición

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la obesidad coexiste con la


desnutrición en los países en desarrollo, usualmente en los miembros jóvenes de la
familia y ha avanzado a una velocidad más rápida que en los países desarrollados
(WHO 2003a). Efectivamente en algunos países en Latinoamérica y el Caribe los
pobres al parecer tienen mayor probabilidad de padecer obesidad y sedentarismo que
los ricos (Torun B. et. al. 2002). En la actualidad la OMS tiene el reto de afrontar la
pandemia de la obesidad y sus acompañantes las ECNT, mientras que la talla corta y
la anemia están muy lejos de desaparecer (WHO 2002).

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador (ENSANUT-ECU) 2011-2013


reportó un 25.3% de retardo en talla en los niños menores de 5 años. La prevalencia
de desnutrición crónica fue mayor en los niños que entre las niñas (el 24% versus el
22,1%). En la población escolar se observó que el 15% presentó retardo en talla, que
estuvo acompañada de un 29.9% de sobrepeso y obesidad. Mientras que en la
población adolescente la talla baja para la edad fue de 19.1% y la prevalencia de
sobrepeso y obesidad de 26%. En el Ecuador la doble carga de la malnutrición se
evidencia en los hogares y a nivel individual. El 13.1% de los hogares tienen madres
con sobrepeso u obesidad con hijos menores de 5 años con talla baja para la edad. A
escala individual el 2.8% de escolares padece simultáneamente de retardo en talla y
obesidad. Y entre las mujeres en edad reproductiva el 8.5% tienen sobrepeso y
obesidad además de anemia (ENSANUT-ECU 2011-2013).

Existe evidencia científica que sugiere que la conexión entre la desnutrición, la


obesidad y las ECNT empieza en etapas tempranas de la vida. Al parecer algunas
personas que sufren de retardo de crecimiento intrauterino y nacen con bajo peso
(Doak CM. 2000), tendrían una cierta predisposición de presentar obesidad en etapas
posteriores de la vida, cuando experimentan una ganancia rápida de peso en la niñez,
lo que conduce al desarrollo de resistencia a la insulina y al síndrome metabólico
(Hossain P. 2007, Hales, C. N., & Barker, D. J. (2001). Los bebés que nacen
desnutridos o de madres con sobrepeso y los niños que tienen talla corta, parecería
que tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y diabetes en la
edad adulta (WHO 2002).

132
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Por otro lado, los servicios de salud de muchos de los países de bajos recursos
económicos han evidenciado que los porcentajes de tuberculosis y malaria están
escalando y ha emergido el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, lo que sumado
a la epidemia de obesidad que coexiste con la desnutrición ha creado una “doble
carga” de la enfermedad que amenaza con abrumar al sistema de salud (Prentice, A.
M. 2006). Lo anteriormente mencionado amenaza el desarrollo económico de las
naciones, debido a que eleva dramáticamente los costos de salud y al mismo tiempo
reduce la productividad de la población adulta (Prentice, A. M. 2006).

[Link] El exceso de peso en el Ecuador

El Ecuador está atravesando por transiciones nutricional y epidemiológica a causa de


la inequidad, la urbanización, la influencia del patrón de alimentación occidental
urbana moderna y el sedentarismo. El país soporta actualmente una doble carga de
malnutrición: malnutrición por déficit (desnutrición) y por exceso (sobrepeso y
obesidad). Según la ENSANUT-ECU 2011-2013 el 13.1% de las madres con
sobrepeso u obesidad tuvieron hijos menores de 5 años niños con talla baja para la
edad. A escala individual el 2.8% de escolares padecieron simultáneamente de retardo
en talla y obesidad. Y entre las mujeres en edad reproductiva el 8.5% tuvieron
sobrepeso y obesidad además de anemia.

La encuesta ENSANUT-ECU) 2011-2013 reportó en la población adulta la prevalencia


de sobrepeso y obesidad de 62.8%. Se evidenció una mayor prevalencia del exceso
de peso en mujeres (65.5%) que en hombres (60%) y en la cuarta y quinta décadas de
vida, con prevalencias superiores a 73%. Además la prevalencia del exceso de peso
fue mayor en los adultos del quintil más rico frente a los adultos del quintil más pobre
(66.4% vs.54.1%) (ENSANUT-ECU 2011-2013).

Según los resultados de la encuesta SABE – Programa Aliméntate Ecuador – MIES


2010 cuatro de cada diez adultos mayores tienen sobrepeso y además dos de cada
diez son obesos; esta condición es más prevalente en mujeres que en hombres.
Según puede observarse en la tabla 11, el 59 % de personas mayores de 60 años
presentaron exceso de peso, presentando las mujeres las más altas proporciones de
sobrepeso y obesidad (65.4 %) en relación a los hombres (51.6 %) (MIES – Programa
Aliméntate Ecuador 2010) (Tabla 11). Estos datos son consistentes con las
proporciones de personas que sufren de hipertensión o diabetes. Es interesante notar

133
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

que el sobrepeso y la obesidad se presentan en proporciones mayores en personas


que viven en condiciones socio económicas buenas o muy buenas, que en aquellas
que viven en condiciones malas o indigentes (MIES – Programa Aliméntate Ecuador
2010). Por otro lado el estudio MONICA de la Organización Mundial de la Salud
reportó una asociación de los niveles bajos de educación con valores altos de Indice
de Masa Corporal casi en todas las mujeres que participaron en el estudio y en la
mitad de los hombres (Moralius A., 2000).

Sexo Bajo peso Peso Sobrepeso Obesidad Sobrepeso


< 18.5% Normal 25 – 29.99 >30% y Obesidad
18.50 – 24.99 % % %
Mujer 2.5 32.1 39.2 26.2 65.4
Hombre 2.9 45.5 40.0 11.6 51.6
Total 2.7 38.3 39.5 19.5 59.0

Tabla 11: Clasificación de bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad de los
adultos mayores por sexo e Indice de Masa Corporal (por cientos de IMC).
Total población
Fuente: Encuesta SABE- Programa Aliméntate Ecuador - MIES 2010

La OMS reportó en el país para el 2005 que el 40% de hombres y el 50% de mujeres
tuvieron sobrepeso y el 6% de hombres y el 16% de mujeres presentaron obesidad.
Los altos porcentajes de sobrepeso y obesidad entre mujeres ecuatorianas
comparados con hombres y especialmente entre mujeres que residen en las ciudades
se ha atribuido a una influencia cultural, exposición a extensiva publicidad de
alimentos, mayor inactividad física, marginación social y falta de independencia
financiera (Bernstein, A. 2008).

El sobrepeso y la obesidad también afectan a escolares y adolescentes. Yepez R.


(2008) reportó en escolares, 14% (sobrepeso 8.7 % y obesidad 5.3 %) y en
adolescentes 22.2 % (sobrepeso 13.7 % y obesidad 8.5 %). Se encontró una
prevalencia de exceso de peso en el 12.7% en adolescentes que provenían de familias
empobrecidas. La prevalencia fue mayor 15.6% en colegios pensionados de régimen
privado (Yépez R. 2008). Romero N (2012) realizó un estudio transveral en 21
escuelas municipales de Quito en el que participaron 6964 estudiantes de 9 a 17 años.
Reportó que el 18.7% tuvieron sobrepeso, y el 7.9% obesidad: 19.3% and 9.7%
respectivamente en niños, compared con el 18.2% y 5.4% en niñas. El 91.9% de los

134
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

estudiantes fueron sedentarios, mientras que el 5.4% (CI95% 4.87 - 5.94) reportó no
desayunar cada día.

La ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en


la etapa escolar de 29.9% y 8.5% en la edad preescolar. Mientras que los
adolescentes la prevalencia nacional de sobrepeso y obesidad fue de 26%, siendo
mayor en los adolescentes 12 a 14 años (27%), frente a los de 15 a 19 años (24.5%)
(ENSANUT-ECU 2011-2013).

[Link] El costo de la obesidad


El promedio de gastos médicos para una familia de cuatro personas en Estados
Unidos de América fue de $15,609 en el 2008. Sin embargo, este promedio
enmascara los gastos asociados con el IMC (Heinen L. 2009). El 27% del crecimiento
del gasto de salud entre 1987 y 2001 fue atribuido a la obesidad y el costo total de la
obesidad en los empleadores privados fue de aproximadamente 45 billones de dólares
por año en el 2002. Se ha estimado que el gasto en salud es 36% más alto en obesos
adultos por debajo de los 65 años que en sujetos adultos con un peso normal y la
mayoría de este incremento en el gasto fue atribuible al tratamiento de diabetes,
hiperlipemia y enfermedad cardiaca. Es importante que los empleadores se den
cuenta que no serán capaces de controlar los reclamos médicos si no empiezan a
cambiar la demanda de cuidado ocasionado por la diabetes, la enfermedad del
corazón, el apnea del sueño, la depresión, los problemas de espalda y rodillas y
muchas otras condiciones de salud causadas o exacerbadas por la obesidad (Heinen
L. 2009).

También la obesidad genera costos indirectos para los empleadores por un incremento
de los reclamos de compensación, pérdida de días de trabajo, ausentismo y
discapacidad en personas dentro del rango de edad de cincuenta a sesenta y nueve
años. Analistas creen que los costos indirectos de la obesidad pueden ser mayores
que los costos directos médicos. Desafortunadamente el impacto actual y un potencial
aún mayor de la cultura de trabajo, políticas y programas y de programas de la salud
de la familia no ha sido abordado en investigación y políticas dirigidas a la población
laboralmente activa (Heinen L. 2009).
La oportunidad de avanzar en soluciones viables para combatir la obesidad muchas
veces no es aprovechada por los empleadores y se la deja pasar por alto. La
“industria” ha sido parte del problema, pero la atención en salud pública también

135
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

debería considerar como los empleadores pueden contribuir a mejorar la salud de la


población (Heinen L. 2009).

En los Estados Unidos de América (EEUU) una encuesta revisó los programas de
empleadores durante tres años entre el 2006 y el 2008. Ocuparon el primero y tercer
lugares respectivamente las evaluaciones del riesgo de salud (ofrecidas por el 83% de
los encuestados, un aumento de 18 puntos porcentuales en tres años) y los programas
de manejo de peso para reducir la obesidad entre los empleados (74 por ciento de los
encuestados, un aumento de 15 puntos porcentuales). Basados en los datos de la
encuesta se observó un crecimiento en proveedores de los programas de “Bienestar
corporativo”. Según el testimonio de los empresarios, las empresas líderes tienen, o
creen deberían tener, programas de bienestar incluyendo un enfoque para ayudar a
los empleados a manejar el peso (Heinen L. 2009).

En contraste con estas tendencias para las grandes empresas, en los EEUU sólo unas
pocas pequeñas empresas han adoptado la promoción integral de la salud o los
programas de control de peso. De hecho, los resultados de la más reciente encuesta
Nacional Worksite Health Promotion sugieren una reducción en la oferta los programas
mencionados en las empresas con menos de 750 empleados entre 1999 y 2004
(Heinen L. 2009).

La encuesta en referencia reportó que sólo el 21 por ciento de esta muestra nacional
representativa de los empleadores ofrece programas para bajar de peso. Entre las
barreras para participar en estos programas se encontraron la falta de interés de los
empleados, la falta de recursos y la falta de apoyo a la gestión. Las pequeñas
empresas (menos de 500 empleados) utilizan 50 por ciento de la fuerza laboral o del
sector privado, este estudio proporciona un importante, aunque preocupante,
perspectiva sobre el típico lugar de trabajo estadounidense (Heinen L. 2009).

Sin embargo, aproximadamente 500 compañías en los EEUU enfrentaron pocas


barreras y realizaron programas de salud para los empleados en una mayor extensión
que antes, con un incremento en la proporción de empleadores que ofrecen un amplio
rango de opciones para ayudar a los empleados a reducir y manejar factores de riesgo
para la salud como son la obesidad, la inactividad física y el uso de tabaco (Heinen L.
2009).

136
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Los investigadores y políticos suelen pasar por alto el considerable impacto de los
programas de salud y bienestar auspiciados por los empleadores. Existe una evidencia
creciente que respalda los impactos económicos y de salud de los programas de
promoción de la salud y bienestar auspiciado por los empleadores. El enfrentar la
obesidad por parte de los empleadores públicos y privados es útil para sus propios
intereses económicos (Heinen L. 2009).

En el Ecuador no se ha cuantificado el costo de la obesidad en la población


laboralmente activa. En el país se requiere desarrollar políticas que permitan a las
empresas ayudar a sus empleados a disminuir y manejar factores de riesgo para la
salud como son la obesidad, la inactividad física y el uso de tabaco.

En el 2006 en la empresa donde realicé la investigación no contaba con un programa


de salud y bienestar que ayude a los empleados a reducir y manejar el peso ni a
prevenir Enfermedad Cardiovascular (ECV) y otras ECNT.

[Link] Obesidad abdominal y riesgo de eventos cardiovasculares


La circunferencia de la cintura revela la cantidad de tejido adiposo en esa región del
cuerpo y permite identificar si existe obesidad abdominal, pues el IMC no diferencia
entre grasa y músculo en casos específicos y en función de rasgos étnicos
(Rodríguez-Guzmán L. 2006). La acumulación de grasa abdominal u obesidad central
presenta características morfo funcionales diferentes a las de la grasa subcutánea, lo
que le confiere el rasgo de riesgo alto para la salud y se relaciona con alteraciones
metabólicas dentro de las cuales se incluyen la resistencia a la insulina y la
dislipidemia, las que predisponen a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular,
diabetes, hipertensión arterial entre otras (Rodríguez-Guzmán, L 2006).

Se ha reconocido a la obesidad abdominal como uno de los factores de mayor riesgo


cardiovascular. En comparación con el IMC, las mediciones de la obesidad abdominal
(circunferencia de cintura y tasa de circunferencia de cintura y circunferencia de
cadera) al parecer están más frecuentemente asociadas con los factores de riesgo
metabólico (Koning et. al. 2007). El riesgo cardio - metabólico asociado con la
obesidad abdominal es atribuido a la presencia de tejido adiposo visceral que favorece
la resistencia a la insulina, dislipidemia e hipertensión (Koning et. al. 2007).

La resistencia a la insulina es una consecuencia de la grasa visceral localizada.


Existen dos mecanismos responsables de la reducción de la sensibilidad a la insulina

137
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

en los tejidos periféricos: 1) excesiva acumulación de grasa, con el desarrollo de un


estado anti inflamatorio, aumento de la producción de citoquinas pro-inflamatorias por
los adipocitos y la infiltración de los macrófagos en el tejido adiposo; 2) variaciones
metabólicas en los mismos adipocitos, que reduce su capacidad de almacenar grasa y
consecuentemente migran a otros órganos no adiposos como el hígado, el corazón,
músculo y el páncreas causando una respuesta tóxica conocida como “lipotoxicidad”
(Koska J. 2008, Mizuno O. et al 2005).

Durante la última década han coexistido con el bajo peso, la malnutrición por exceso y
las enfermedades infecciosas como los principales problemas de salud en el mundo
en desarrollo (Hassam D. 2005). La obesidad afecta la calidad de vida y disminuye en
5 a 10 años la esperanza de vida. El riesgo relativo de hipertensión arterial y diabetes
aumenta tres veces más en los adultos obesos respecto a los no obesos, y aún más
entre los 25 y 45 años. Estas patologías pueden causar además de aislamiento social,
depresión, estrés, baja autoestima e inferior rendimiento laboral por ausentismo y
aumento de licencias médicas. Por lo tanto, un estilo de vida no saludable afecta al
individuo, a su familia y tiene un alto costo para la sociedad (Ratner R. 2008).

[Link] La obesidad más allá del balance energético


No existe duda que la obesidad resulta de un desbalance energético. Para evitar ganar
peso se debe corregir la ingesta de energía o el gasto energético y se podría predecir
la magnitud del cambio de peso a lo largo del tiempo si se conocería el balance neto
energético. Sin embargo, el concepto de balance energético no nos indica que es lo
más importante en el manejo de la obesidad. La primera ley de termodinámica, que
describe el concepto de balance energético, no nos dice nada acerca de la regulación
del consumo de alimentos o de la manera en la cual los genes están involucrados en
este proceso. No nos ayuda a entender por qué los hombres y las mujeres tienen una
distribución corporal de grasa diferente o comprender como la distribución de grasa
cambia con la edad. O vislumbrar por qué algunas drogas causan incremento de peso
y otros medicamentos determinan pérdida de peso o por qué la reducción de peso se
detiene luego de un período de tratamiento con dieta o medicación. Entender estos
mecanismos nos permitirá enfrentar la obesidad (Bray G.A. 2005).

Otro problema con el concepto de balance energético es que nosotros nunca estamos
en balance energético. Bray, G. 2005 estudió el balance energético de hombres
saludables en calorímetros respiratorios donde se manipuló el consumo de alimentos y
el ejercicio lo más cerca posible al balance energético cero, por ejemplo cuando el

138
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

consumo de energía es igual al gasto energético. Efectivamente rara vez se acercó a


menos de 50 kilocalorías/día, o aproximadamente 2.5% de una ingesta de 2,000
kcal/día. Los valores de desequilibrio energético en estos hombres saludables
estuvieron en un rango entre 50 y 150 kcal/día. Si estas diferencias se mantienen por
un año se esperaría que estos hombres podrían ganar cerca de 2.5 kg si se toma en
cuenta el error más pequeño y de 7.5 kg si se considera el error más grande. Para
evitar la ganancia de peso se debe corregir el consumo de energía o el gasto de
energía cada pocos días para contrarrestar el error que ocurrió en los días previos.
Estas respuestas correctivas alrededor de un peso de relativa estabilidad parecerían
apuntar a una posible regulación del peso. Para algunas personas las oscilaciones en
torno a este punto de equilibrio pueden mantener el peso estable por muchos años.
Para otros, existe una tendencia al alza en este punto regulatorio y una ganancia de
peso gradual. Existen personas afortunadas que tienen respuestas correctivas
robustas que les permite mantener un peso estable por algunos años. Si el peso no es
estable dos otras estrategias están disponibles. Una es el control consciente que se
observa en algunas personas con un patrón de ingesta restringida de alimentación. El
segundo, tal vez la mejor manera para mantener el peso durante un período largo de
tiempo y consiste en no contar calorías, sino en pesarse uno mismo regularmente a la
misma hora del día en una balanza precisa y disminuir la ingesta alimentaria o
incrementar la actividad si se ha ganado peso. Lo que permite corregir el peso ganado
antes de que no sea posible hacerlo. Debido a que nunca estamos en balance
energético, es necesario considerar al balance energético como un ideal y no como
una meta realista a ser obtenida contando calorías (Bray G.A. 2005).

Desde la perspectiva del balance energético la solución para la obesidad debería ser
simple. Comer menos y ejercitarse más. La veracidad de este consejo fue demostrada
por Kinsell y colegas para personas con sobrepeso. Durante el curso de algunos
meses los pacientes fueron alimentados con dietas de 1200 kcal/ día. Luego de una
rápida pérdida de peso inicial debida a un nuevo balance de los líquidos corporales,
seguida de una pérdida linear de peso que no se afectó por las variaciones del
contenido de macro nutrientes de la dieta (Bray G.A. 2005). Estudios recientes que
utilizaron isótopos no radioactivos (carbón-13) han demostrado que mientras mejor
sea la adherencia a la dieta, la pérdida de peso es mayor (Lyon XH et al. 1995). Por lo
tanto la adherencia a la dieta y no las dietas en si mismo hacen la diferencia
(Dansinger M.L. 2005).

139
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Otra limitación al concepto de balance energético como causa de la obesidad es la


implicación de que el aumento de peso es responsabilidad del individuo, quien
necesita controlar su ingesta calórica o el gasto energético para solucionar el
problema. Esto implica que se debería culpar a los niños por ser obesos. Lo que
parecería ser injusto (Bray G.A. 2005).

La cura de la obesidad en pacientes deficientes de leptina tratados con leptina


demostró una base genética para un tipo de obesidad y que la obesidad es más que
una falta de voluntad (Licinio J. et al 2004). Aunque simple en teoría, el aplicar las
ideas de balance energético y contar calorías para controlar el peso ha probado ser un
fracaso. Más del 95 % de personas que utilizaron alimentación, estrategias de
comportamiento y estilo de vida para perder peso lo ganaron nuevamente en menos
de 5 años (IOM 1995).

Es importante considerar que las características de la obesidad pueden ser diferentes


entre individuos de distintos niveles socioeconómicos de un mismo país, así como
también entre los individuos más pobres y más ricos de diversos países, sean estos
desarrollados o en desarrollo La etiología multifactorial de la obesidad vislumbra el
análisis de un conjunto de factores genéticos y metabólicos, socioculturales y
simbólicos, psíquicos, ambientales y relacionados con los estilos de vida
(alimentación, actividad física) (Figueroa D, 2009) que serán comentados a
continuación.

A. Factores alimentarios:
En términos de factores alimentarios las tendencias poblacionales en sobrepeso y
obesidad podrían sugerir que la ingesta de energía excede al gasto de energía (Lyon
XH 1995). Los altos consumos energéticos han sido asociados con elevada ingesta de
alimentos enérgicamente densos, incluyendo comida para llevar, mayor consumo de
alimentos que proveen “calorías vacías (por ejemplo bebidas endulzadas con azúcar),
bajo consumo de alimentos y nutrientes que pueden tener propiedades que controlan
el apetito (por ejemplo frutas y verduras, fibra) y patrones alimentarios que interfieren
con la regulación del consumo de energía (por ejemplo no desayunar) (Branca F.
2007).
Estimaciones alimentarias a nivel poblacional han demostrado que el consumo de
grasa excede las recomendaciones al menos en un 10%. Además, la mayoría de la
población no consume suficiente fruta, verduras o fibra y una significante proporción se
saltan comidas (Giskes K. 2004, Song W.O. et al 2005).

140
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

El costo relativo de los alimentos ha caído en los años recientes, como resultado
parcialmente de la industrialización de la producción de alimentos. Pero esta tendencia
global enmascara diferencias importantes – el costo de los alimentos enérgicamente
densos ricos en grasa, azúcar y sal ha disminuido, mientras que el precio de las
opciones saludables se ha incrementado en términos relativos. Esto en parte podría
explicar por qué la obesidad es más común en las personas con menores ingresos. La
industria alimentaria exitosamente ha promocionado alimentos enérgicamente densos,
muchos de los cuales proveen de un refuerzo positivo que incrementa el consumo
produciendo efectivamente una “dieta de cafetería” para toda la población humana,
una forma probada de causar obesidad en animales experimentales (Wilding J. 2012).

Los cambios más relevantes en los patrones alimentarios se encuentran:


 Alto consumo de alimentos de alta densidad energética y bajo contenido de
nutrientes.
 Alto consumo de azúcares (bebidas azucaradas) y carbohidratos refinados.
 Alto consumo de grasas, principalmente saturadas, ácidos grasos trans y
colesterol.
 Alto consumo de bebidas alcohólicas.
 Pobre consumo de verduras y frutas frescas.
 Pobre consumo de carbohidratos complejos y fibra.
 Aumento del tamaño de las raciones de alimentos, especialmente en restaurantes
y “cadenas de comida rápida”.
 Aumento del consumo de alimentos procesados que conllevan a un incremento de
la ingesta de carbohidratos simples (principalmente azúcar), aumento del consumo
de grasas (principalmente saturadas) y disminución del consumo de carbohidratos
complejos y fibra (Figueroa D, 2009).

Se ha propuesto que el consumo de bebidas azucaradas calóricas podría estar


relacionado con la epidemia de la obesidad (Bray G.A. 2004, Schulze M.B. 2004).
Ludwig y colaboradores (Ludwig D.S.2001) reportaron que el consumo de bebidas
azucaradas fue un predictor inicial del Indice de Masa Corporal, en adelante IMC, en
niños del Estudio de Planeta Saludable. Se demostró que un alto consumo de bebidas
gaseosas predice el incremento de IMC durante de cerca de dos años de seguimiento,
aquellos individuos que tuvieron un alto consumo de refrescos en la línea de base
tuvieron un alto incremento de IMC. Un estudio Danés demostró que las personas que
consumieron bebidas azucaradas calóricas por 10 años ganaron de peso, mientras

141
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

que los sujetos que tomaron la misma cantidad de bebidas endulzadas artificialmente
perdieron peso. Un estudio realizado en niños, enfocado en reducir el consumo de
bebidas carbonatadas y reemplazarlas por agua demostró una disminución de la
ganancia de peso en aquellos individuos que no se les aconsejó reducir el consumo de
bebidas carbonatadas (James J.2004) Estos estudios sugieren fuertemente que el
consumo de refrescos podría tener un papel en la epidemia de la obesidad. Si esto es
cierto su consumo debería ser reducido, particularmente en niños muy pequeños en
los cuales los cambios neurológicos pueden reflejar una respuesta a la insulina de
estas bebidas y en los niños escolares para quienes el consumo de estas bebidas son
una fuente de energía con pocos nutrientes (Bray G.A. 2005).

La grasa alimentaria es otro componente que puede estar relacionado con la epidemia
de obesidad (Bray G.A. 1998). Las comidas que combinan grasa y azúcar pueden ser
particularmente un problema debido a que frecuentemente tienen un muy buen sabor y
usualmente son baratas (Drewnowski A, 2004). El estudio Leeds Fat Study (Blundell
J.E. 1997) demostró que las personas con un alto consumo de grasa tienen una
prevalencia incrementada de obesidad. Por lo tanto es importante proveer comida con
buen sabor y baja en grasa (Bray G.A. 2005).

El consumo de calcio es otro factor alimentario que puede estar relacionado con el
desarrollo de obesidad en niños y adultos. El nivel de consumo de calcio en estudios
poblaciones se ha correlacionado inversamente con el riesgo de tener sobrepeso. En
otros estudios epidemiológicos y en ensayos alimentarios, el alto consumo de calcio
alimentario se ha asociado a un menor IMC o una menor incidencia de resistencia a la
insulina (Pereira M.A. et. al. 2002).

Por otro lado, en países desarrollados se ha propuesto que los ambientes


obesogénicos facilitarían un alto consumo de energía al facilitar el acceso a tiendas
que promueven el consumo de opciones alimentarias no saludables, como es la
comida para llevar, la comida rápida y otras opciones de comida no saludable (Burns,
C.M, 2007, Inagami, S. 2006). También se ha sugerido que las áreas caracterizadas
por ambientes alimentarios obesogénicos podrían estar asociadas con entornos que
promueven el sedentarismo y el bajo gasto calórico (Giskes K. 2010).

B. Reducción de la actividad física


Al mismo tiempo que el ambiente alimentario ha probado ser un terreno fértil para el
desarrollo de obesidad, la actividad física ha disminuido y se ha incrementado el

142
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

tiempo que se gasta en actividades sedentarias, lo que puede atribuirse a los


siguientes cambios (Wilding J. 2012).
 El tiempo que se pasa inactivo en el trabajo y tiempo libre, parcialmente debido al
desarrollo de la tecnología (televisión, computadora, video juegos, etc. (Wilding J.
2012).
 Cambios en el transporte, especialmente el uso del auto. Automatización de los
vehículos y reducción del gasto energético en la operación de máquinas y
vehículos (por ejemplo cierre y ventanillas electrónicas).
 Uso de ascensores y “escaleras eléctricas”.
 Profusión de dispositivos que ahorran trabajo en el ámbito doméstico.
 Reducción del tiempo dedicado a jugar al aire libre, por inseguridad, y que el
mismo es reemplazado por juegos electrónicos y la televisión (Figueroa D, 2009).

Adicionalmente en los países latinoamericanos han ocurrido transformaciones que


favorecen la inactividad física como son: una creciente urbanización, las políticas de
zonificación urbanas que promueven la creación de suburbios en los que se hace
imprescindible el uso del automóvil, la falta de atención a las necesidades de los
peatones y los ciclistas en la planificación urbana (OPS 2007).

La construcción del ambiente no siempre favorece la práctica de actividades al aire


libre y los temores por la inseguridad podrían ser una de las causas subyacentes en la
reducción de caminar, y montar bicicleta que ha ocurrido en los años recientes
(Wilding J. 2012).

La Organización Mundial de la Salud estimó la prevalencia de inactividad física en


hombres de 36.8%, en mujeres de 47.8% y un total 42.3% (WHO 2008). El 30% a 60%
de la población de Latinoamérica no logra siquiera realizar el mínimo de actividad
física recomendado (OPS 2007).

La Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo del Ecuador (Senplades) reportó


en el Plan del Buen Vivir 2009-1012, que el sedentarismo en el Ecuador está presente
en un 80% de la población (Senplades, 2009). Posteriormente, el estudio “Medición de
Sedentarismo y Actividad Física en el Ecuador 2010”, realizado por el Ministerio del
Deporte, reportó que tan solo el 11% de la población ecuatoriana realiza actividad
física habitual (Ministerio del Deporte 2010).

143
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

En el Ecuador, el sedentarismo se ha identificado con la urbanización. En la ciudad


predominan las ocupaciones sedentarias. El 76% de la población ecuatoriana utiliza
transporte motorizado para movilizarse (61% transporte público y 15% vehículo
propio), mientras que solo el 20% se desplaza caminando y el 2% en bicicleta. La
mayoría de la población no realiza actividad física habitual incluso en su tiempo libre y
el 97% de las personas permanecen 5.4 horas sentadas o recostadas en un día
normal (Ministerio del Deporte 2010). El 97% de las familias ecuatorianas, inclusive las
más pobres, disponen de un televisor (Yépez R. 2008). La inactividad física es mayor
en los centros urbanos, aumenta con la edad y es más prevalente entre las mujeres
(Ministerio del Deporte 2010).

La ENSANUT-ECU (2011-2013) La inactividad física se incrementó con la edad. Uno de


cada cinco niños de 5 a 10 años, y uno de cada cuatro adolescentes ecuatorianos
estuvieron expuestos de dos a cuatro horas de televisión o videojuegos por día, en
promedio. El 34% de los adolescentes fueron inactivos, el 38.1% irregularmente activos y
menos de tres de cada diez eran activos. El 20.3% de los adolescentes dedicaron de dos y
hasta cuatro horas de tiempo dedicado a ver televisión y videojuegos, y un 5.4%
estuvieron expuestos de cuatro o más horas al día. Las mujeres jóvenes de 15, 16 y 18
años reportaron mayores proporciones en el tiempo dedicado a ver televisión de cuatro
horas o más de exposición que los hombres. Se evidenció que los patrones de
sedentarismo fueron diferentes entre ambos sexos. Existió una mayor proporción de
adolescentes mujeres inactivas en comparación con los hombres. El 55.2% de los adultos
reportaron realizar niveles medianos o altos de actividad física, mientras que el 30%
tuvieron niveles bajos de AF y aproximadamente el 15% fueron inactivos. La
proporción de hombres que realizaron niveles de actividad física medianos y altos fue
significativamente más alta que en las mujeres que en los hombres (64.9% vs.
46.2%). Mientras que la proporción de mujeres que fueron inactivas fue
significativamente más alta que en los hombres (17.1% vs. 12.1%) (ENSANUT-ECU
2011-2013).

Las normas sociales también han cambiado en las últimas décadas, así la obesidad no
ha sido reconocida como lo fue en el pasado. Los patrones de alimentación y actividad
física también han cambiado en formas que promueven el desarrollo de la obesidad
(Wilding J. 2012).

Se ha propuesto que la prevalencia de obesidad está más relacionada con una


disminución del gasto energético (tal vez creando un desbalance crónico de energía).

144
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Al parecer el efecto predominante de la actividad física son cambios metabólicos que


minimizan la disminución la velocidad del metabolismo de reposo, preservando la
masa magra, reduciendo los niveles de leptina y promoviendo la oxidación de la grasa
que favorece el mantenimiento de un nuevo bajo peso (Struber, J. 2007).

La inactividad física ha demostrado tener una relación causal y fuerte con la mortalidad
por enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus no dependiente y cáncer de
colon. Además, es un contribuyente significativo de patologías como enfermedad
cerebrovascular, hipertensión arterial, cáncer de seno, obesidad, osteoporosis, caídas
en la tercera edad y desórdenes depresivos (Struber J. 2004).

La inactividad física se asocia con un mayor riesgo de presentar enfermedad


coronaria, diabetes mellitus tipo II y cáncer de colon. La práctica regular de actividad
física reduce sustancialmente el riesgo de morbilidad y mortalidad de estas
enfermedades crónicas y en años recientes se ha publicado los beneficios para la
salud de reducir estilos de vida sedentarios y promover actividad física regular. La
inactividad física también se ha asociado transversalmente con sobrepeso y obesidad
y longitudinalmente con la ganancia de peso (Ball K. 2000).

Resultados de estudios epidemiológicos han demostrado que bajos niveles de


actividad física y mirar televisión por mayor tiempo predicen un mayor peso corporal
(Hancox R.J. 2004). Estudios recientes sugieren que las personas en las ciudades de
Estados Unidos donde tienen que caminar más que otras personas en otras ciudades
tienden a pesar menos. Los bajos niveles de actividad física también incrementan el
riesgo de mortalidad temprana. Hu F.B. y colaboradores encontraron que el riesgo
relativo de mortalidad se incrementó 1.55 veces en mujeres inactivas delgadas a 1.92
en mujeres obesas activas y a 2.42 en mujeres obesas pero físicamente inactivas (Hu
F.B.2004). Entonces es mejor ser delgada que obesa y ser físicamente activa que
inactiva (Bray G.A. 2005).

En el país se han realizado esfuerzos a nivel local para promover la actividad física
como es en Quito, con la creación del ciclopaseo. Esta es una actividad recreativa no
motorizada para incrementar en la comunidad la práctica de la actividad física. El
ciclopaseo se realiza a lo largo de una ruta de 29 km en el norte, centro y sur de la
ciudad de Quito y tiene una visita semanal de 25 mil personas.

C. Factores de accesibilidad

145
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

En países desarrollados se ha reportado que las personas con un mejor acceso a los
supermercados tuvieron un menor Indice de Masa Corporal y prevalencia de
sobrepeso y obesidad que los que tuvieron menor acceso. Mientras que los que
tuvieron un mayor acceso a las tiendas de comida para llevar se asoció a un mayor
IMC/ prevalencia de obesidad y sobrepeso (Giskes K. 2010).

Por otro lado, se ha investigado el área de deprivación y el consumo de frutas y


verduras, reportándose que vivir en un área aventajada económicamente se asoció
con un mayor consumo de frutas y verduras o una mayor probabilidad del consumo de
estos alimentos. Adicionalmente, estudios de investigación han examinado la ingesta
de frutas y verduras en relación al lugar de residencia urbano/ rural y el trabajo por
turnos, encontrando que residir en un área rural y no ser trabajador por turnos se
asoció con un alto consumo de frutas y verduras (Giskes K. 2010). Cabe anotar que en
un metanálisis sobre la asociación del consumo de frutas y verduras y el acceso a
supermercados, tiendas de comestibles y comida para llevar no se encontró una
asociación entre la accesibilidad a los mismos y el consumo de frutas y verduras
(Giskes K. 2010).

Se ha propuesto que algunos componentes del suministro de alimentos pueden ser


importantes en determinar si se desarrolla o no la obesidad. El primero es el tamaño
de porción de los productos y las porciones. Existe evidencia convincente que cuanto
más largo es el tamaño de porción, mayor es la cantidad de comida que se consume
(Diliberti N. et al 2004). Los tamaños de las porciones se han incrementado
dramáticamente en los últimos 40 años (Nielsen S. J. 2003) y es necesario reducirlos.
Las bebidas azucaradas calóricas que contienen 10% de jarabe de maíz alto en
fructosa (Endulzantes Calóricos Altos en Fructosa, ECAF), disponible en envases de
12, 20 o 32 onzas, proveen 150, 250 o 400 kilocalorías si se consumen completos.
Muchos alimentos enlistan las kilocalorías por porción, pero muchas veces el formato
del producto contiene más de una porción (Bray G.A. 2005).
Cabe resaltar que los patrones de consumo han cambiado durante los últimos 30 años
(Putnam J. 1999). En Estados Unidos de América el cambio más importante desde
1970 al 2000 fue el incremento del consumo de bebidas ECAF. Las ECAF se utilizan
en la actualidad como edulcorantes calóricos en la mayoría de gaseosas, así como en
jugos reconstituidos y muchos alimentos sólidos. En la población americana el
incremento del consumo de ECAF ocurrió en el mismo intervalo de tiempo en el cual
subió rápidamente la prevalencia de obesidad (Flegal K.M. et al 2002, Bray G.A.
2004), aunque esta relación podría se coincidente o no (Bray G.A. 2005).

146
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

D. Papel de los factores socioculturales en la epidemia de la obesidad


La obesidad está socialmente distribuida, por ejemplo se conoce que la prevalencia de
obesidad varía de acuerdo a los factores socio-culturales, incluyendo la posición socio
– económica (PSE), papeles y circunstancias sociales y factores culturales. Aún más
estos patrones socio – culturales son complejos y específicos para edad, sexo y
algunas veces para los grupos raciales, así como el tipo de sociedad con patrones de
relación observados en los países desarrollados, algunas veces invertidos en países
en desarrollo. No existe duda de la importancia del medio ambiente físico cambiante
sobre el incremento de la obesidad a lo largo de varias décadas. Sin embargo, poca
atención se ha puesto para investigar la potencial contribución de los factores socio –
culturales y los cambios en el ambiente socio –cultural a lo largo del período de tiempo
en el cual ocurrió la pandemia actual de obesidad. Los mecanismos a través de los
cuales los factores socio – culturales pueden influenciar sobre el peso corporal y el
riesgo para la obesidad no son bien entendidos (Ball K 2010).

La obesidad es causada principalmente por un desbalance energético entre la ingesta


calórica y el gasto energético. Los factores relacionados a este desequilibrio de
energía son numerosos y complejos e incluyen el ambiente socio - económico, fumar,
tomar alcohol, estrés mental, duración de sueño, estilo de vida sedentario, hábitos
alimentarios e interacciones entre estos factores (Wi-Young S. 2013). La relación entre
la obesidad y la condición socio económica es muy compleja y variable, en vista de
que la asociación es diferente en contextos socioeconómicos distintos y puede quedar
disimulada por varios factores (ejercicio físico, alimentación, factores
socioeconómicos, herencia y factores socio culturales) que influyen en la asociación,
además ocurre de acuerdo al modelo de transición epidemiológica y nutricional
característicos de cada país (Figueroa D. 2009).
En la discusión de las influencias socio culturales se puede referir a los sistemas de
relaciones sociales (roles y relaciones que definen clase, género, etnicidad y otros
factores) y los significados ligados a los mismos (Hays S 1994). Para el propósito de la
discusión de esta sección se enfocará sobre el efecto social, económico entre otros,
sobre los comportamientos del individuo relacionados con la obesidad (particularmente
ciertos patrones alimentarios y de inactividad física). En particular se examina las
categorías socio – culturales (por ejemplo PSE, etnicidad, estatus marital/roles
familiares) para lo cual existe la evidencia de que la obesidad está distribuida de una
manera diferente. La posición socioeconómica se ha discutido anteriormente.
D.1.1 Asociaciones de los factores – socioculturales con la obesidad:

147
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Se ha sugerido que los factores sociales deben ser considerados entre los más
importantes, si no los más importantes en la prevalencia de la obesidad (Stunkard AJ
1975, Stunkard AJ 1980).Los potenciales factores socio culturales que podrían estar
relacionados con la obesidad han sido estudiados y pueden clasificarse en tres
grupos: roles y relaciones sociales, etnicidad y factores culturales y posición socio –
económica, esta última explicada anteriormente (Ball K & Crawford D 2010).

D1.1.1 Roles y relaciones sociales


Mucha de la investigación sobre los roles y relaciones sociales relacionados con la
obesidad se han enfocado en el estatus marital. La investigación que data de 1950
sugiere que existe una relación entre el riesgo de obesidad y el estatus marital
(Shurtleff D 1956, Noppa H & Hallstrom T 1981), progresión marital (incluyendo
estudios que demostraron una tendencia del peso de las esposas para sincronizar a lo
largo de los años del matrimonio (Sobal J 1984), problemas maritales (Craddock D
1975) y terminación del matrimonio (Sobal J 1984, Craddock D 1975, Rauschenbach B
et al 1995, Sobal J et. al. 1992, Sobal J et. al. 2003). Sin embargo, muchos hallazgos
de investigación son inconsistentes, particularmente entre estudios transversales.

Algunos estudios sugieren que los hombres y mujeres casados y previamente casados
pesan más que los individuos que nunca se han casado (Sobal J et. al. 1992); otros
sugieren que las asociaciones del estatus marital con el peso corporal son específicas
de género o etnicidad ( Sobal J [Link] 2009). Otros estudios no han encontrado relación
(Kittel F. et al 1978, Salonen MK 2009).
La evidencia longitudinal sugiere que el matrimonio predice la ganancia de peso en
hombres y mujeres, mientras que la terminación marital (a través del divorcio o la
viudez) predice la pérdida de peso (Kahn HS & Willianson DF 1990, Rissanen AM et.
al. 1991, Sobal J et al 2003).

Los estudios de roles sociales y obesidad se han enfocado primariamente en el


estatus marital, sin embargo es posible que otros roles y relaciones sociales sean
también importantes. Por ejemplo, existe información limitada que sugiera una
asociación entre la ganancia de peso y las obesidad con roles en el trabajo (por
ejemplo aquellos que involucran altas demandas de trabajo y tensión en el lugar de
trabajo y con el papel de cuidado de personas (Hellerstedt W & Jeffery R 1997,
Brunner EJ et. al. 2007). La maternidad también se ha relacionado con una ganancia
de peso (Ball K 2002) solo parte del mismo se ha asociado con al embarazo (Olson
CM et. al. 2003). Otros hallazgos de investigación han reportado sobre la influencia de

148
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

las relaciones sociales sobre el peso corporal en familiares que padecen obesidad,
más allá de lo que se puede esperar solo por compartir genes (Katzmarzyk PT 2000
et. al. 2000) y el soporte social prediciendo una mayor pérdida de peso en poblaciones
tratadas (Jeffery RW et al 2000).

D1.1.2 Etnicidad y factores culturales


Las influencias culturales sobre el peso corporal frecuentemente han sido inferidas a
través de investigaciones que comparan la velocidad de incremento de la obesidad
entre los individuos de diferente origen étnico que viven en el mismo país. Por ejemplo
en los Estados Unidos de América mucha de la investigación sobre etnicidad y
obesidad que ha sido conducida, ha reportado que el sobrepeso y la obesidad son
mayores entre poblaciones afro americanas que poblaciones hispánicas o caucásicas
y que a su vez se ha demostrado ser mayor que en poblaciones asiáticas (Matthews
KA et al 2001, Gordon-Larsen P 2002). Una de las limitaciones de estos estudios es
que es muy difícil determinar si la velocidad del incremento de la obesidad se atribuye
a factores socio – culturales o biológicos. Diferencias en la prevalencia de obesidad
entre países vecinos como son Holanda, Alemania e Inglaterra podría ser sugestiva de
influencias culturales sobre el peso. Otra evidencia proviene de los estudios de
“aculturación” de las diferencias o cambios en el peso corporal de los individuos
migrantes de diferentes países (Ball K & Kenardy J 2002, Sundquist J & Winklleby M
2000). Por ejemplo Lauderdale y Rathouz (Lauderdale DS & Rathouz PJ 2000)
reportaron que entre los Asiáticos Americanos nacidos fuera de Estados Unidos de
América (EEUU), la mayor duración de la estadía en EEUU, mayor es el riesgo de
sobrepeso. Hallazgos similares se reportaron de un estudio que examinó el tiempo de
estadía en Australia de un grupo de mujeres que emigraron de una variedad de países
(Popkin BM & Udry JR 1998).

El origen de estas variaciones raciales y étnicas no ha sido bien comprendido. Aunque


los factores biológicos pueden contribuir a las diferencias étnicas en la velocidad de
incremento de obesidad, la evidencia de estudios de aculturación particularmente
sugieren que los factores ambientales, así como las variables psicosociales y
culturales (por ejemplo los valores adscritos a un tamaño corporal grande) son
probablemente determinantes importantes de las diferentes velocidades de incremento
de obesidad entre los diferentes grupos étnicos (Ball K & Crawford D 2010).

D.2.Vías de enlace de los factores socio-culturales con la obesidad

149
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Los mecanismos por los cuales los factores socioculturales (incluyendo roles y
relaciones sociales, etnicidad y Posición Socio Económica) se han asociado con la
obesidad no han sido completamente comprendidos. Como se ha descrito
anteriormente los estudios que han examinado los factores socio-culturales y la
obesidad han encontrado asociaciones en diferentes direcciones o en distintas
magnitudes a lo largo de las diferentes poblaciones o subgrupos de poblaciones (por
ejemplo la relación de Posición Socio Económica (PSE) y obesidad en países
desarrollados o en desarrollo). Estos hallazgos sugieren que no existe una relación
social, étnica o PES per se que podría influenciar en el riesgo de padecer obesidad
(por ejemplo a través de la herencia, movilidad social o PES, diferencias en los
patrones alimentarios, restricción alimentaria o actividad física), pero estos y otros
factores potencialmente asociados con otros factores socio-culturales podrían operar
en diferentes direcciones o con una variación en la fuerza de la influencia de la
obesidad en las diversas poblaciones o subgrupos (Ball K & Crawford D 2010).

D.3 Factores de riesgo de comportamiento para la obesidad


Se ha especulado sobre las vías que relacionan los factores socio culturales y la
obesidad y entonces parecería lógico empezar a considerar que es conocido acerca
del desarrollo de esta condición. Se ha propuesto que la obesidad resulta de un
desbalance de energía en el cual el consumo de energía excede el gasto calórico.
Aunque no existe duda de que los factores genéticos realizan alguna contribución a la
génesis de obesidad, este desbalance es más que un resultado de factores
relacionados con ciertos comportamientos alimentarios y de inactividad física (Ball K &
Crawford D 2010).

Existe un pobre entendimiento de los comportamientos específicos que son


importantes en la etiología de la obesidad. Aún la relativa importancia del consumo de
energía (por ejemplo comportamientos alimentarios) versus el gasto energético (por
ejemplo actividad física) es contencioso. Es probable que una multitud de factores de
comportamiento específicos contribuyan a este desbalance energético a través de la
ingesta de energía y promoviendo bajos niveles de gasto energético. Existe limitada
evidencia que implica el consumo de comida rápida, el omitir el desayuno, el bajo
consumo de frutas y verduras y el mirar televisión como factores de riesgo para la
obesidad (Ball K 2002, Quatromoni PA et al 2002, Goldblatt PB et al 1965). Sin
embargo se requiere de mucha investigación en los comportamientos alimentarios,
actividad física y sedentarismo – que son factores importantes con el riesgo de la
ganancia de peso y la obesidad (Ball K & Crawford D 2010).

150
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Tomando en cuenta la falta de buena evidencia científica sobre el papel de los factores
de riesgo de comportamiento específicos relacionados con la ganancia de peso y la
obesidad, es probable que los patrones alimentarios y de inactividad física sean
considerados contribuyentes claves en la etiología de la obesidad. Entonces parecería
razonable considerar la hipótesis de que las variaciones socio culturales para el riesgo
de padecer obesidad están largamente atribuidas a variaciones socio culturales de
determinados comportamientos. Existe evidencia científica que demuestra la influencia
de las variaciones de los comportamientos de alimentación y actividad física sobre la
ganancia de peso (Ball K & Crawford D 2010).

D.3.1 Variaciones socio – culturales en los comportamientos relacionados con la


obesidad
Existe evidencia científica sustancial que ha demostrado que los patrones alimentarios
y de actividad física en el tiempo libre se distribuyen en una forma diferente a lo largo
de los grupos socio-culturales. Los individuos con una alta posición socio económica
(PSE) tienden a seguir una alimentación que está más en línea con las guías
alimentarias (Gortmaker SL et al 1996, Martikainen PT 2003). Por ejemplo,
comparados con los individuos de alta posición socio económica, aquellos de baja
posición socio económica tienen mayor probabilidad de tener alimentación alta en
grasa, consumen comida rápida más frecuentemente y comen menos frecuentemente
frutas y verduras. Incluso las personas de baja PSE tienen menor de probabilidad que
los de alta PSE de participar en deportes organizados y actividad física recreativa
(Britton JA et al 2000, McNeill LH 2006). Al parecer estas asociaciones se mantienen
para un rango de indicadores del PES (Ball K, Crawford D 2010).

Las variaciones en los comportamientos relacionados a la obesidad por otros factores


socio culturales también han sido documentados. Por ejemplo el consumo de verduras
se ha reportado que es bajo entre los adultos que son solteros, divorciados
/separados, viudos o viven solos, comparados con aquellos que viven con la esposa
(Billson H 1999, Shahar D 2001). Los patrones de alimentación de una mujer con
niños pequeños están más alineados con las recomendaciones alimentarias que
aquellos de las otras mujeres (Roos E 1998). Aunque el estatus marital se ha asociado
inconsistentemente con la actividad física, la maternidad se ha asociado con bajos
niveles de actividad física (Sallis J 1999, Trost SG 2002). Además se han reportado
que bajos niveles de actividad física son más comunes entre las minorías étnicas y
raciales (incluyendo Africanos Americanos), que en los caucásicos (Trost SG 2002,
Crespo CJ 2000) y al parecer estas variaciones no pueden atribuirse en su totalidad a

151
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

las variaciones del PES (Patterson BH 1995). También existe alguna evidencia de que
los grupos Hispanos y de color tienen dietas que están menos alineadas con las
recomendaciones para la salud (Patterson BJ 1995).

A pesar de la evidencia de las variaciones socio-culturales en la alimentación y la


actividad física, es importante comentar que solo un limitado número de estudios han
investigado la hipótesis de que las variaciones culturales en la obesidad se explican
desde las variaciones socio-culturales de determinados comportamientos (Ball K,
Crawford D 2010).

Tres estudios han investigado sobre el papel de factores de comportamiento


(incluyendo patrones alimentarios, comportamientos alimentarios, actividad física en el
tiempo libre y mirar televisión), en explicar los gradientes PSE en obesidad en mujeres
adolescentes (McMurray RG 2000), población laboral (Jeffery RW 1991) y una
muestra de la población general de hombres y mujeres (Ball K. 2003). En general
estos estudios han demostrado que algunos pero no todos los gradientes PSE en
obesidad pueden ser explicados por variaciones del PSE en los factores de
comportamiento estudiados. En cada uno de estos estudios parte de la varianza en
obesidad permaneció sin ser explicada por las conductas mediadoras. Sin embargo,
es posible que esta varianza inexplicada se atribuya en parte a mediciones imprecisas,
en vista de que es difícil realizar una medición precisa de la actividad física y la
alimentación. Estos estudios utilizaron mediciones de actividad física auto-reportadas
cuya validez podría estar afectada por un sesgo de respuesta socialmente deseable
que puede variar por el estatus del peso (Ball K., Crawford D. 2010).

D.3.2 ¿Por qué los comportamientos de alimentación y actividad física están


socialmente distribuidos?
Si aceptamos que al menos algunas de las variaciones socio-culturales en la obesidad
se atribuyen a las variaciones socio-culturales de los comportamientos relacionados
con la obesidad, entonces se podría realizar la pregunta de ¿por qué tales
comportamientos están socio-culturalmente distribuidos? A pesar de la amplia
literatura acerca de las influencias de la alimentación y actividad física, existe limitada
investigación que estudie directamente la extensión por la cual los determinantes de la
alimentación y la actividad física pueden varían por los factores socio-culturales y si las
diferencias socio-culturales en estos determinantes contribuyen a explicar las
variaciones socio-culturales en la alimentación y actividad física, o en el riesgo de la
obesidad (Ball K., Crawford D. 2010).

152
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Con respecto al PES, existe evidencia de que un mayor conocimiento en nutrición se


relaciona con una mejor alimentación (Wardle J. 2000), y que un mayor PES se asocia
con un mejor conocimiento (Buttriss JL 1997, Parmenter K. 2000). Entonces se podría
inferir que el conocimiento media la relación entre PES y alimentación (Ball K. 2006).
Similarmente se ha demostrado que las variaciones de PES en tiempo libre para la
actividad física se explican parcialmente por factores que incluyen disfrute de la
actividad física, auto-eficacia, barreras percibidas e intenciones y factores de diseño
urbano incluyendo acceso de facilidades para caminar (que son pobres en barrios
desventajados) (Ball K. 2007). Existe una buena evidencia de las variaciones de PES
en la insatisfacción de peso corporal e intentos para bajar de peso (Jeffery RW 1991),
valores y creencias acerca de la alimentación y la salud (Hupkens C. 2000), confianza
en destrezas para cocinar (Lawrence J. 2001) e ingreso discrecional para
alimentación/recreación. Sin embargo se podría también considerar si las variaciones
socio-económicas en factores como preferencias de gustos de la comida, estrés o
depresión, acceso o captación de nuevos conocimientos/ información (por ejemplo a
través de los medios de comunicación/ difusión de innovación), o los niveles de
energía también juegan un papel en incrementar los riesgos de obesidad entre las
personas con niveles bajos de PSE a través de la influencia de comportamientos
relacionados con la obesidad (Ball K., Crawford D. 2010).

Si se consideran los papeles sociales, existe evidencia que el soporte social para un
comportamiento saludable desde la pareja, familia o compañero de trabajo es una
influencia clave (Kelsey K. 1997). El modelo de comportamiento, las características
psicosociales del lugar de trabajo o las oportunidades para comer o realizar actividad
física en los lugares de trabajo o la responsabilidad por la alimentación de otros (por
ejemplo pareja, familia) o el tiempo discrecional y la energía para la actividad física o
comprar comida, preparar y cocinar los alimentos y otros factores asociados con los
papeles sociales podrían influir sobre los comportamientos de actividad física y
alimentación y por lo tanto en el riesgo de padecer obesidad. Los factores asociados
con los papeles del empleo específicamente (incluyendo estatus de empleo y cargo,
condiciones ocupacionales, carga de trabajo y demandas de trabajo) han sido
asociadas con la elección de los alimentos (Devine CM 2003).

Finalmente, ¿como los valores culturales se traducen en comportamientos? Al


respecto existe una buena evidencia científica de diferencias culturales y étnicas en:
actitudes acerca del peso corporal ideal y presión social para mantener la delgadez
(Powell AD 1995); definiciones de que constituye una alimentación saludable (Margetts

153
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

BM 1997); niveles de insatisfacción con el peso corporal y comportamiento alimentario


(31, Altabe M. 1998, Gulck ME 2002); y de creencias alimentarias, costumbres y
prácticas (por ejemplo practicas que favorecen el exceso de peso den comunidades de
las islas del Pacífico) (Pollock MJ 1995). La evidencia de diferencias culturales en
actitudes hacia los alimentos fue demostrada por el estudio de Rozin P. et. al (Rozin P
1999) explorando el papel de los alimentos en adultos y estudiantes universitarios en
Bélgica, Francia, Estados Unidos y Japón. El estudio demostró diferencias
sustanciales de la importancia de la comida. Por ejemplo se demostró que los
Americanos tendían a asociar más probablemente la comida con la salud antes que
con el placer, mientras que en Francia estaba más orientada la comida hacia el placer
y menos relacionada hacia la salud (Ball K., Crawford D. 2010).

Las diferencias culturales acerca del papel de la mujer en la sociedad podría ser otra
explicación importante de las variaciones culturales de la obesidad en las mujeres. Es
probable que el papel aceptado de la mujer en las sociedades tradicionales
musulmanas podría influenciar en que ellas probablemente sean menos activas
físicamente y por lo tanto más susceptibles a la obesidad que los hombres. Por otro
lado, la alta valoración que se le ha dado a la educación y los logros académicos en
algunas sociedades asiáticas (por ejemplo Singapur), podría significar que muchos de
estos niños inviertan una gran parte de su tiempo libre en recibir tutorías, dejando poco
de su tiempo libre al deporte o juego activo, de esta manera se estaría contribuyendo
al incremento de la obesidad infantil observada en las culturas asiáticas (Florention RF
2001). Los comportamientos religiosos y las ceremonias (por ejemplo el ayuno) y
actitudes y creencias relacionadas al papel de la comida en circunstancias sociales, el
papel de la actividad física y la importancia de la apariencia podrían también ser
significantes en trasladar los valores culturales en comportamientos relacionados al
peso (Ball K, Crawford D 2010).

Las variaciones de los valores culturales también pueden ser importantes en explicar
las diferencias en la prevalencia de la obesidad. Por ejemplo, en las culturas donde
existe una gran preocupación acerca del medio ambiente, las personas probablemente
estarán más proclives a realizar elecciones que les resulten en ser más activas
físicamente. Por ejemplo el transporte activo (caminar o pedalear) es más común en
los Países Bajos que en Reino Unido, donde es más común que en Estados Unidos de
América. Los valores culturales que reflejan un gran consumismo en muchas
sociedades occidentales (Eckersley R 2001) pueden resultar en un incremento de
comidas listas para consumir y comida rápida que frecuentemente incluyen porciones

154
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

grandes y con un alto aporte energético que aquellas que se elaboran en la casa.
Otros valores culturales ampliamente considerados como características que se están
incrementando en las sociedades occidentales incluyen el individualismo y el laicismo
(Eckersley R 2001). Tales valores también pueden afectar los patrones alimentarios y
los hábitos de actividad física y por lo tanto el riesgo de padecer obesidad en esas
sociedades, aunque la naturaleza y la extensión de su influencia se desconoce (Ball K,
Crawford D 2010). Otro desafío es el intento de explorar las influencias relacionadas a
la cultura y su efecto en el riesgo de padecer obesidad radica en la complejidad
inherente en la medición de factores tales como valores culturales y creencias. Futuros
intentos en entender estas influencias requerirán metodologías creativas tanto
cualitativas como cuantitativas (Ball K., Crawford D. 2010).

D.4 Propuesta de un modelo socio – cultural influente en la obesidad


Para un mejor entendimiento de las vías por las cuales los factores socio –culturales
influencian en el riesgo de obesidad se ha propuesto una mejor comprensión de la
influencia de los mediadores socio – culturales sobre los comportamientos de
alimentación y actividad física como los que han sido sugeridos anteriormente. Se han
propuesto varios modelos hipotéticos para facilitar el entendimiento de la influencia de
la obesidad (por ejemplo Kumanyka S. 2002, Booth SL 2001). Por ejemplo un grupo
de trabajo de expertos convocó a considerar opciones para la prevención de la
obesidad concluyó que existía un pequeño número de variables sociales y culturales
que probablemente son importantes en influir sobre comportamientos relacionados con
la obesidad, incluyendo papeles sociales, relaciones y PSE, e identidades étnicas
(Friel S 2007). Sin embargo, el grupo de expertos señaló que es extremadamente
limitada la investigación de base para identificar las influencias socio – culturales
específicas importantes sobre la obesidad. Tal vez por esta razón, no se ha tendido a
discutir en detalle los modelos conceptuales previos, discutiendo las vías específicas a
través de las cuales al parecer estaría operando las diferentes influencias socio-
culturales.

Los actuales modelos teóricos utilizados para explicar los comportamientos de


alimentación y la actividad física, como son los modelos ecológicos proponen una
serie de factores a nivel del individuo, social, y los entornos físicos que deben ser
considerados cuando se trata de comprender las influencias sobre el comportamiento
de salud. Teniendo esto en cuenta se presenta en la figura 10 un modelo conceptual
de cómo se puede considerar los factores que pueden contribuir a explicar las
variaciones socio-culturales de la alimentación, la actividad física, y en última instancia

155
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

el riesgo de obesidad. Se propone en este modelo como un marco conceptual general


para guiar el pensamiento en relación a las influencias socio-cultural sobre la
obesidad. Los datos sobre muchas de las variables en el modelo de la hipótesis no
existen, por lo que la comprobación empírica de este modelo sigue siendo una tarea
para la investigación futura. Cabe señalar que no todos los caminos sugeridos en el
modo conceptual propuesto funcionarán para todos los determinantes socio-culturales.
No sólo existe una falta de datos empíricos para especificar cuáles factores socio-
culturales son importantes, como se señaló anteriormente, también hay poca evidencia
de los resultados de comportamiento más importantes para la obesidad (por ejemplo,
los hábitos alimentarios que conducen a un mayor riesgo de obesidad, o la
contribución del tiempo de ocio frente a la actividad física y a la ganancia de peso)
(Ball K, Crawford D 2010).

No obstante, el modelo propone algunos posibles vínculos entre los factores socio-
culturales, los comportamientos alimentarios, la actividad física y la obesidad. Por
ejemplo, los investigadores han propuesto una hipótesis de una vía por la cual el
nuevo rol de los padres conduce a tener menos tiempo disponible, lo que favorece a
un aumento de la tensión psicológica, que a su vez da lugar a menores niveles de
productividad física y de tiempo libre y eventualmente a un incremento de peso; otra
vía es la que por poseer bajos ingresos se reducirían los recursos financieros
disponibles para la compra de frutas y hortalizas frescas, lo que conduce a una
alimentación con mayor densidad energética y eventualmente a la obesidad (Ball K,
Crawford D 2010). Las vías entre los factores socio-culturales y los diferentes factores
de comportamiento también varían (Figura 10). Por ejemplo, mientras el conocimiento
de la nutrición y la salud se ha demostrado que predice una alimentación saludable, el
conocimiento de los beneficios para la salud de la actividad física no ha demostrado
una asociación consistente con el comportamiento de actividad física (Trost SG 1996).

156
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 10: Modelo conceptual de las vías que vinculan los factores socio-
culturales con obesidad
Fuente: Ball K, Crawford D 2010
D.5 Cambio socio-cultural y la epidemia de obesidad
Si los factores socio-culturales han tenido una influencia importante en el riesgo de la
obesidad y por lo tanto en la generación de la pandemia de la obesidad, como lo han
propuesto Ball K, Crawford D y otros autores, se esperaría que el marcado incremento
de la prevalencia de la obesidad observado en los últimos 35 años en Europa,
Escandinava, América del Norte, Australia, y otras regiones desarrolladas podrían
coincidir con cambios significativos en los factores socio-culturales en estos países.
Entonces ¿cuál es la evidencia que en los países desarrollados se han experimentado
cambios durante varias décadas de los factores socio-culturales que se han propuesto
aquí son importantes (por ejemplo cambios en los roles y relaciones sociales, la
composición étnica y cultural de las sociedades, y los factores socio-económicos) (Ball
K, Crawford D 2010).

Han existido cambios significativos en la composición del hogar y la estructura familiar


desde principios de 1970 que probablemente han tenido un efecto importante en los
roles y en las relaciones sociales, y por lo tanto el riesgo de obesidad. En el Reino

157
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Unido, por ejemplo, el número de familias tradicionales, definido como una pareja con
hijos a su cargo, se redujo de un tercio de los hogares en 1971 a sólo una cuarta parte
en 2001. Durante este período, la proporción de hogares mono parentales se duplicó.
El número de matrimonios disminuyó en un 20% entre 1971 y 1994, y se duplicó la
tasa de divorcios. En los últimos 30 años, ha existido un aumento muy significativo en
la proporción de hogares unipersonales, con una tendencia creciente para los más
jóvenes, especialmente los hombres que viven solos (Summerfield C. 2003).

Según la Oficina Nacional de Estadísticas, se ha observado un descenso en el


matrimonio, se ha incrementado la edad de las personas se casan por primera vez y el
aumento de separaciones y divorcios significa que en el año 2021 uno de cada siete
hogares en el Reino Unido contendrá hombres en edad menor de 65 años que viven
solos (Summerfield C. 2003). Otros cambios socio culturales que probablemente
afectarían los roles sociales se refieren a la participación en el mercado laboral.
Tomando en cuenta a Reino Unido como ejemplo, entre 1984 y 2002 hubo una
disminución en la proporción de hombres adultos en la fuerza laboral, pero un
aumento en la proporción de mujeres (Summerfield C 2003). Los patrones de empleo
también han cambiado en las últimas dos décadas, con importantes caídas en el
sector manufacturero y con un aumento en los sectores de servicios financieros y
empresariales, que representa aproximadamente uno de cada cinco empleos en el
año 2002. También cabe destacar que en el Reino Unido, uno de cada cuatro hombres
y un poco más de una de cada diez mujeres trabajaron más de 50 horas a la semana
en el 2002. Estas observaciones realizadas a Reino Unido sirven para resaltar los
factores socio-culturales que probablemente son importantes en el riesgo de obesidad
y que han cambiado a lo largo de las décadas. Importantemente, las tendencias
descritas en Reino Unido en el estatus laboral, la composición del hogar y la estructura
familiar son comunes en muchos países desarrollados (Ball K, Crawford D 2010).

La mezcla étnica y cultural en muchos países desarrollados ha cambiado


notablemente durante el período de la epidemia de obesidad. En Australia, por
ejemplo, se han producido cambios importantes en los patrones de la migración en los
últimos 50 años. Según datos de la Oficina Australiana de Estadísticas (Australian
Bureau of Statistics 2001) la mezcla cultural de los migrantes se ha diversificado
considerablemente desde la década de 1950. En ese momento, la mayoría de los
inmigrantes provenían de Europa, en especial Yugoslavia y Grecia. El patrón de la
migración durante los años 1970 y 1980, cambio con el gran número de inmigrantes
que probablemente nacieron en la región de Asia-Pacífico, incluyendo Nueva Zelanda,

158
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Vietnam y Filipinas. La consecuencia de estos cambios en los patrones de la


migración es que Australia es una sociedad multiétnica con una diversidad de valores
culturales y prácticas. Una vez más, es importante reconocer que la experiencia de
Australia de cambiar los patrones de la migración, y la composición étnica de su
población, no es lo único en el mundo desarrollado (Ball K, Crawford D 2010).

En las últimas décadas, las desigualdades de ingresos económicos en muchos países


a nivel internacional se han ido ampliado (Internacional Labour of Statistics 2001), lo
que se ha atribuido a los cambios económicos en estos países, como es la notable
reducción de la demanda de trabajadores no calificados. Esto se ha traducido en una
creciente brecha económica. El efecto de dicha brecha podría reflejarse en la
tendencia de las tasas de obesidad en la población; posiblemente, una desventaja
económica que tienen los pobres podría servir como una barrera para conductas de
protección a la obesidad como es el consumo de una alimentación rica en frutas y
verduras o el acceso a ciertas facilidades para realizar actividad física (por ejemplo
gimnasios y centros deportivos) y esto podría exacerbar las desigualdades socio-
económicas existentes en las tasas de obesidad (Ball K, Crawford D 2010). Las
inequidades en el acceso a los mensajes de promoción de la salud, a la educación
sanitaria y a los servicios adecuados de atención de la salud, impiden conocer la
importancia de los cambios de comportamiento necesarios para lograr un modo de
vida más saludable (Figueroa D. 2009).

El ambiente violento, agresivo e inseguro que se vive especialmente en las zonas


periféricas urbanas, impide que la población pobre tenga estilos de vida saludables.
Esta situación dificulta la práctica de actividad física en forma sistemática y el derecho
de recibir información sobre nutrición, actividad física y salud (Figueroa D. 2009). En la
actualidad en las grandes urbes ecuatorianas los lugares que fueron diseñados para la
práctica de actividad física como plazas, parques y jardines, calles y veredas son
lugares inseguros que dejaron de ser sitios de esparcimiento (Yépez R. 2008).

Claramente, han existido cambios significativos en los roles y relaciones sociales, las
desigualdades socio-económicas y la mezcla étnica y cultural en las sociedades
desarrolladas durante el período de la epidemia de obesidad. Como se señaló
anteriormente, existe evidencia de que tales factores socio-culturales están asociados
con la obesidad. Es importante reconocer que los tipos de cambios sociales que se
han producido en los últimos 35 años probablemente continuarán. Estos cambios en
los patrones de la estructura del hogar, composición familiar, el empleo, la migración y

159
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

las desigualdades socio-económicos en las sociedades desarrolladas, tendrán un


efecto importante sobre las tendencias futuras de la obesidad en la población y las
implicaciones para su prevención (Ball K, Crawford D 2010).

E. Procesos de transición
Las transiciones demográfica, epidemiológica y nutricional han sido explicadas
anteriormente y están relacionados con los cambios alimentarios, inactividad física,
factores de accesibilidad, factores socio culturales y económicos (Figueroa D. 2009).

F. Drogas y químicos que producen ganancia de peso


Algunas drogas causan ganancia de peso, incluyendo una variedad de hormonas y
agentes psicoactivos (Allison D.B.1999). El grado de ganancia de peso es
generalmente insuficiente para causar obesidad, excepto en pacientes trataos con
altas dosis de corticosteroides, algunas drogas psicoactivas o valproato. Estas drogas
incluso incrementa en el futuro el riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2. El dejar
de fumar es otro agente ambiental que puede afectar las reservas de grasa. El
incremento de peso entre uno y dos kilogramos parcialmente mediado por el retiro de
nicotina se ha observado en las primeras pocas semanas y es seguido por un
promedio de ganancia de peso adicional de 2 a 3 kg sobre los 4 a 6 meses, resultando
un promedio de ganancia de 4 a 5 kg o más (O´Hara 1998).

G. Virus
La inyección de algunos tipos virus en el sistema nervioso central produce obesidad en
el ratón. Hallazgos recientes de anticuerpos a uno de los adenovirus (AM-36) en
grandes cantidades en los seres humanos incrementa la posibilidad de que los virus
podrían estar involucrados en algunos casos (Dhurandhar N.V. 2000). Sin embargo es
necesario realizar estudios de investigación para establecer si existe una relación
entre la obesidad y virus (Bray G.A. 2005).

H. Toxinas
En estudios experimentales animales, la exposición en el período neonatal al
glutamato monosódico, un ingrediente común de sazonadores, podría producir
obesidad. Un efecto similar de reducción de la glucosa puede producir obesidad,
sugiriendo que el cerebro en crecimiento de los animales y posiblemente del ser
humano, podría responder a un daño de los sensores metabólicos que regulan las
necesidades de comida. En seres humanos la reserva grasa puede almacenar tóxicos
químicos que son movilizados con la pérdida de peso. La velocidad metabólica puede

160
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

reducirse con moléculas órgano cloradas (Tremblay A. 2004) y prolongar la exposición


a muchos sustancias químicas cloradas en el ambiente que afectan las vías
metabólicas y el metabolismo energético. Los aditivos alimentarios son otra clase de
químicos que están ampliamente distribuidos y podrían estar involucrados en la
epidemia actual de la obesidad (Bray G.A. 2005).

I. El huésped
I.1 Factores genéticos
Mucha información sobre las causas de la obesidad proviene de clonar genes que
producen obesidad en animales. Extensivos estudios genéticos y de biología
molecular (ratón knockouts) también han ayudado a establecer vías críticas que
regulan el consumo de alimentos y grasa. La leptina, identificada en 1994, es una
hormona importante producida por el tejido adiposo y secretada en el torrente
sanguíneo (Zhang Y. 1994). Las personas deficientes en leptina son masivamente
obesas y cuando la leptina es administrada, el consumo de alimentos disminuye y la
grasa es movilizada hasta que el peso corporal es casi normalizado, indicando la
importancia de las vías metabólicas – genéticas en el control de la grasa corporal.
Deficiencias similares en el consumo de alimentos se han observado con cambios
genéticos en la secuencia de aminoácidos de un regulador clave del consumo de
alimentos llamado receptor 4 melanocortin (Farooqi IS. 2003). Cuando este receptor
está inactivo el consumo de alimentos es tan alto como cuando la leptina es deficiente,
pero cuando está parcialmente preservado, el consumo de alimentos es modesto
sobre los niveles de control (Farooqi IS. 2003a). Estos hallazgos biológicos nos hablan
de que la grasa corporal tiene una regulación importante que es independiente del
poder de voluntad (Bray G.A. 2005).
Se han identificado genes que causan directamente obesidad como son en el
Síndrome de Bardet-Biedl y Prader-Willi (CDC 2011). Sin embargo, los genes no
siempre predicen la salud futura. Los genes y el comportamiento podrían influir en el
sobrepeso de una persona. En algunos casos múltiples genes podrían incrementar la
susceptibilidad individual hacia la obesidad y requerir de factores externos como
abundante oferta de comida y poca actividad física (CDC 2011).

Fenotipo Frugal o Ahorrador


El término de “fenotipo frugal” fue propuesto por Hales y Barker para describir un
estado metabólico desadaptado que se presenta como consecuencia de que un feto
ha sido desnutrido (expuesto a condiciones adversas de vida, como son la nutrición
deficiente de la madre y el estrés al que está sometido durante el embarazo) y forzado

161
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

a adoptar una serie de estrategias de supervivencia apropiadas para su aporte


temprano de nutrientes escaso, pero mal adaptado si las condiciones nutricionales de
salud mejoran en etapas posteriores de la vida (Hales CN 2001). Está relacionado con
la teoría de la programación fetal, según la cual se daría origen a individuos
predispuestos a padecer obesidad visceral, hipertensión arterial, diabetes y
dislipidemia" (Prentice AM 2005).

Existe poca evidencia de que el genotipo frugal contribuye a la obesidad por sí mismo,
pero existe una fuerte evidencia que incrementa el riesgo de ECNT en los individuos
que ganan peso (Prentice AM 2005). El concepto permanece válido pero falta ser
probado (Prentice AM 2005). Aún más se ha argumentado que la humanidad ha
estado sujeta a una selección natural por la hambruna y esto probablemente explique
la tendencia de la humanidad a ganar peso fácilmente cuando la comida es abundante
y el elusivo concepto de fenotipo “frugal” podría no merecer un estatus especial como
una variable explicativa en las poblaciones de los países en desarrollo (Prentice, AM
2005). Cabe resaltar que el profundo dismorfismo sexual en los países con altos
porcentajes de obesidad, como Gambia, se reconoce como un aporte clave de los
factores genéticos y ambientales/ comportamiento en la génesis de la obesidad. Es
claro que las elecciones de comportamiento podrían ser mediadores claves que
profundizan los diferentes porcentajes de obesidad entre hombres y mujeres (Prentice
AM 2006).

I.2 Impresión Intrauterina


Varios eventos intrauterinos pueden conducir a obesidad más tarde en la vida,
probablemente debido a una impresión fetal como resultado de una exposición
temprana que afecta la plasticidad del cerebro. La hambruna del invierno danés de
1945 demostró que la desnutrición intra utero de los infantes puede afectar a largo
plazo el estatus de peso en la vida post-natal. Otro ejemplo es que los infantes de las
madres que fumaron durante el embarazo, tienen un mayor riesgo de tener sobrepeso
durante las primeras tres décadas de vida cuando se compararon con infantes cuyas
madres no fumaron durante el embarazo (Toschke A.M. 2003). De igual manera, los
infantes de madres con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar obesidad que
los infantes nacidos de madres que no tuvieron diabetes durante el embarazo
(Dabelea D. 1994). Los infantes que son pequeños para su edad gestacional tienen un
mayor riesgo de desarrollar obesidad central y diabetes que los infantes con un peso
normal (Bhargava S.K.2004). Estudios experimentales han reportado que la exposición

162
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

de niveles altos de insulina durante el período de plasticidad del cerebro podría


conducir a obesidad en etapas tardías de la vida (Bray G.A. 2005).

I.3 Control Fisiológico


Para mantener un peso estable a lo largo del tiempo, el cuerpo debe corregir los
errores diarios en el balance energético. Se conoce que varios factores fisiológicos
pueden alterar esta corrección. Una alta velocidad de oxidación de los carbohidratos,
medida por un alto cociente respiratorio predice una ganancia de peso futura (Zurlo F.
et al. 1990). Otra explicación es que cuando la oxidación de los carbohidratos es
mayor que la ingesta de carbohidratos, las reservas de carbohidratos son depletadas y
debemos comer para reemplazarlas. Las personas con obesidad, quienes han perdido
peso, son menos efectivos en incrementar la oxidación de las grasas en la presencia
de una comida rica en grasa que las personas con un peso normal y esto puede ser
una razón por la cual ellos son susceptibles de reganar peso. Una baja velocidad
metabólica puede incluso predecir una ganancia de peso (Astrup A.1999).

La actividad física gradualmente declina con la edad, lo que puede contribuir a un


incremento de grasa corporal. Estudios recientes sugieren que el ejercicio moderado
es beneficioso para reducir el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular (Blair S.N.
2004) y diabetes mellitus tipo 2, además de facilitar la oxidación de la grasa (Smith
S.R. 2000).

Las células grasas secretan hormonas como la leptina, péptidos (lipoprotein lipasa,
adipsina, complemento C, adiponectina, factor de necrosis tumoral alfa, interleukina-6,
plasminógeno, bradiquinina y resistina). Las células grasas también liberan otros
metabolitos como son lactato, ácidos grasos, glicerol y prostaciclina formados a partir
del ácido araquidónico (Bray G.A. 2005).

La producción de cortisol a partir de la cortisona inactiva en las células grasas por la


enzima 11-beta-hidroxiesteroide deshidrogenasa tipo I puede ser importante en
determinar la cantidad de tejido adiposo visceral (Hochberg Z. 2004). Los cambios en
esta enzima pueden contribuir al riesgo de mujeres menopáusicas de desarrollar más
grasa visceral. Los niveles altos de esta enzima mantienen alta la cantidad de cortisol
en la grasa visceral proporcionando un medio ambiente fértil para el desarrollo de
nuevas células grasas (Bray G.A. 2005).

163
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

La información sobre hambre y saciedad proviene del tracto gastro intestinal donde la
señal de algunos péptidos el cuerpo detiene o inicia el consumo de alimentos.
Recientemente la ghrelina (Cummings D.E. 2003) ha recibido una reciente atención
debido a que estimula el consumo de alimentos. Los niveles de ghrelina son bajos en
la obesidad, excepto en el síndrome Prader- Willi, sugiriendo que este puede jugar un
rol en el desarrollo de la hiperfagia observado en estas personas (Bray G.A. 2005). El
cerebro es el receptor, transductor y trasmisor de la información sobre el hambre y la
saciedad. Algunos sistemas de neurotransmisores están involucrados en la regulación
del consumo de alimentos (Cowley MA 2003). Los receptores de la serotonina
modulan tanto para la cantidad de la comida consumida y la selección de los
macronutrientes y su pérdida a través de mecanismos genéticos produce obesidad.
Los péptidos neurotransmisores también juegan un rol importante en la regulación de
la alimentación. La falta de sueño es una manera de aumentar la liberación de
péptidos que producen hambre (Spiegel K. 2004). En hombres jóvenes a quienes se
les permitió dormir solo 4 horas por noche por dos días, se observó en cada una de las
dos noches que disminuyó la leptina y aumentó la ghrelina en relación a un patrón
visto con 10 horas de sueño (Bray G.A. 2005).

La obesidad es una enfermedad neuroquímica crónica, recurrente producida por una


interacción entre el medio ambiente y el huésped. La epidemia de la obesidad ocurre
con un patrón genético que no ha cambiado significativamente en 100 años y
ciertamente tampoco lo ha hecho en los últimos 20 años (Synder E.E. 2004). Sin
embargo, es claro que los factores genéticos juegan un papel crítico en la
susceptibilidad de ser obeso en un ambiente “tóxico”. La modificación de los factores
ambientales que actúan sobre nuestros genes antiguos debería ser una estrategia
para prevenir la obesidad. Creer que esto puede realizarlo una persona sola es omitir
el argumento de cómo los factores ambientales han actuado sobre los genes para
producir la epidemia actual de obesidad con un mayor énfasis sobre la impresión en la
plasticidad del cerebro de un niño en crecimiento o el adolescente (Bray G.A. 2005).

2.8.3 Tabaco
Las enfermedades y condiciones asociadas con el tabaquismo hacen que el uso de
tabaco sea una de las principales causas de mortalidad en el mundo y se le atribuye
cerca de cinco millones de muertes anualmente, lo que equivale a uno en 10 adultos
globalmente. Entre los cinco principales factores de riesgo de mortalidad, el uso de
tabaco es la única causa más prevenible de muerte. El 11% de las muertes por
enfermedad isquémica cardiaca, identificada como la primera causa de muerte en el

164
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

mundo, se atribuye al uso de tabaco. Más del 70% de muertes por cáncer de pulmón,
tráquea y bronquios se atribuyen al uso de tabaco. Cerca del 80% del un billón de
fumadores viven en países de bajos y medianos ingresos (WHO 2011b)
El consumo de tabaco es la principal causa de muertes prevenibles en América. Es la
causa de mortalidad de más de un millón de defunciones en la región cada año. Se
estima que aproximadamente la tercera parte de todas las defunciones por
cardiopatías y cáncer en las Américas pueden ser atribuidas al consumo de tabaco. En
la mayoría de países de la región, más de 70% de los fumadores comienza a fumar
antes de los 18 años de edad (OPS 2007).

Según la encuesta ENSANUT-ECU en la población ecuatoriana de 20 a 59 años, el


55.1% declaró haber probado tabaco alguna vez en la vida (hombres 80.8% y mujeres
30.9%). De las personas de 20 a 59 años que declararon haber fumado alguna vez, la
prevalencia del uso actual de tabaco fue de 31.5% (hombres 38.2% y mujeres 15%).
El inicio del consumo de tabaco a los 14 o 15 años se observó en el 36.2% de las
adolescentes femeninas y el 33.2% de los adolescentes masculinos. Mientras que
aproximadamente el 50% iniciaron el consumo de tabaco a partir de los 16 años. Con
relación al uso de tabaco en el Ecuador, considerado un comportamiento de riesgo
para las Enfermedades Cardiovasculares, se puede observar en la tabla 12 que para
el 2007 los hombres (23.6 %) fumaron más que las mujeres (5.2%) (WHO 2008).

usuarios masculinos de usuarios femeninos usuarios masculinos usuarios femeninos


actual (%) actual (%) diario (%) diario (%)
23.6 5.2 5.5 1.2
Datos representan individuos de 15 años y mayores que fuman los cigarrillos manufacturados.
Usuario de actual: fumando en el momento de la encuesta, incluyendo diario y no diario fumando
Usuario diario: fumando cotidiana en el momento de la encuesta . Datos ajustados se crean de un combinación de
todos los datos de los países y ajustado para diferencias in la medición de las poblaciones urbano-rural, tendencias en
el tiempo, sexo, edad y tipo de fumador
Tabla 12: Prevalencia de fumar cigarrillos (ajustado) Ecuador 2007
Fuente: WHO 2008
La obesidad con las enfermedades asociadas y el tabaco son causas importantes de
morbilidad y mortalidad en el mundo (Mokdad A.H. et al 2004, Haslam D.W. 2005). De
acuerdo al estudio de Framingham los individuos que fuman tienen una reducción de
14 años en la expectativa de vida a la edad de 40 años (Peeters A. et al 2003). Un
estudio prospectivo longitudinal demostró que fumar asociado con obesidad contribuye
sustancialmente a todo tipo de mortalidad con un 3.5 a 5 veces mayor riesgo para
sujetos con obesidad severa que fuman que para no fumadores con peso normal
(Freedman D.M. 2006). En países desarrollados se ha identificado que el uso de

165
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

tabaco y la obesidad son las principales causas prevenibles de mortalidad y morbilidad


(Ezzati M, López AD. 2004).

Los factores de riesgo para la enfermedad coronaria incluye el tabaquismo, diabetes


mellitus, hiperlipidemia, hipertensión e historia familiar de muerte prematura por
enfermedad cardiovascular (ECV). En todas estas condiciones existe un acelerado
desarrollo de las placas ateroescleróticas en las arterias coronarias, formadas
principalmente por colesterol. Las placas también se desarrollan en las arterias
carótidas que aportan sangre al cerebro, las arterias renales que proveen sangre a los
riñones y las principales arterias que aportan sangre a las piernas. Así los pacientes
con ECV generalmente están en riesgo de sufrir de enfermedad cerebro vascular,
insuficiencia renal, enfermedad arterial periférica (Manchester T. 2009).

[Link] Tabaco y el síndrome metabólico


Actualmente el concepto de síndrome metabólico, ampliamente aceptado, se aplica a
los sujetos adultos con obesidad central y que tienen un mayor riesgo de padecer
enfermedad cardiovascular y diabetes (Eckel RH 2010). Desde una perspectiva
fisiopatológica el síndrome se ha asociado con cambios metabólicos múltiples y
desórdenes hemodinámicos como reducción de la tolerancia a la glucosa, diabetes
mellitus tipo 2, resistencia a la insulina, hipertensión arterial, metabolismo lipídico
alterado (hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, reducción de lipoproteína de alta
densidad y lipoproteínas de baja densidad elevadas), y anormalidades del sistema de
coagulación. En este tipo de pacientes existe un alto riesgo de complicaciones
especialmente vasculares, como enfermedad ateroesclerótica, infarto agudo de
miocardio y enfermedad cerebro-vascular (Sattar N. 2008, Wannamethee S.G. 2005).

Es ampliamente aceptado que fumar es el principal factor de riesgo la para


enfermedad cardiovascular (Frati A.C, 1996). Se ha reportado que fumar reduce la
sensibilidad a la insulina, induce resistencia a la insulina (Frati A.C, 1996, Targher G.
1997) e incrementa los factores de riesgo cardiovascular como son niveles
plasmáticos de triglicéridos elevados (Razay G., 1995, Steiner G. 1987), reducidos
niveles de HDL colesterol (Razay G., Heaton K. W. 1995, Criqui M.H. et al 1980) e
hiperglicemia (Facchini F. S. et al 1992). Algunos estudios han demostrado que el
tabaquismo se asocia con anormalidades metabólicas e incremento del riesgo de
Síndrome Metabólico (Nakanishi N. et al 2005; Geslain-Bisquez C. 2003).
Nakanishi et al. reportaron que los sujetos que habitualmente fuman tienen 1.07 – 1.66
veces más riesgo de desarrollar síndrome metabólico, que los sujetos que no fuman.

166
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Weitzman et al. han demostrado por primera vez una dosis respuesta, relación
confirmada cotinina, entre el humo del tabaco y la severidad del síndrome metabólico.
El estudio de Weitzman también demostró una asociación entre fumar tabaco y
síndrome metabólico en adolescentes. Los autores demostraron que la exposición al
humo de tabaco, sea activo o pasivo, se asocia a cuatro veces más el incremento en
el riesgo en adolescentes que tienen sobrepeso u obesidad (Weitzman et al. 2005).
Saarni et al. investigaron la asociación entre fumar en la adolescencia y sobrepeso u
obesidad abdominal en la edad adulta. Los autores reportaron que fumar es un factor
de riesgo para la obesidad abdominal en ambos sexos y para sobrepeso en mujeres
(Saarni et al. 2009).

En el estudio longitudinal de un año de Kawada, los fumadores tuvieron mayor riesgo


de presentar síndrome metabólico que los no fumadores, independientemente de la
edad, el IMC, la resistencia a la insulina, el ácido úrico y otros factores de riesgo. En
contraste los ex fumadores no tuvieron un mayor riesgo de síndrome metabólico (Cena
H. 2011). La manera más efectiva de que los fumadores reduzcan el riesgo de
presentar de síndrome metabólico es que dejen de fumar (Reaven G. 2003). Sin
embargo Nakanishi et al. resaltó que incluso dejar de fumar también se asoció con un
incremento de 1.3 veces de riesgo de padecer síndrome metabólico, como resultado
de una subsecuente ganancia de peso (Cena H. 2011).

[Link] Tabaco y resistencia a la insulina


El principal componente de Síndrome Metabólico es la resistencia a la insulina. Fumar
cigarrillo puede reducir directamente la sensibilidad a la insulina al incrementar los
niveles circulantes de hormonas antagonistas de la insulina (por ejemplo
catecolaminas, cortisol y hormona del crecimiento) e incrementa la lipolisis resultando
niveles altos de ácidos grasos libres (Nakanishi N et al 2005).

La Nicotina, el monóxido de carbono y otros metabolitos derivados de fumar juegan un


papel importante en la resistencia a la insulina. Se han propuesto algunos mecanismos
por los cuales el fumar cigarrillos promueve la dislipidemia, incluyendo la reducción de
la actividad de la lipoprotein lipasa e incremento de la 3 hidroxi-3metil glutaril-CoA
reductasa y de la actividad de la glucosa-6 fosfato deshidrogenasa y aumento de la
obesidad central (Razay G. 1995). Otros estudios han indicado los mecanismos
epigenéticos que involucran el Síndrome metabólico y la diabetes tipo 2 (Gallou-
Kabani C, Junien C. 2005, Wren JD., Garner H.R. 2005).

167
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Existe importante evidencia que la variación de los patrones de metilación del DNA se
asocia con varias condiciones patológicas incluyendo la resistencia a la insulina y que
podría ser responsable de la aparición del síndrome metabólico empezando por una
programación del desarrollo en el período prenatal (Gallou-Kabani C, Junien C. 2005).
Se ha demostrado que fumar está relacionado con patrones de metilación de DNA
aberrante y uno de los mecanismos por los cuales fumar tabaco promueve el cáncer
de pulmón es la inactivación de genes claves a través de promover la hipermetilación
(Ross CM 2006). En la literatura se sugieren mecanismos biológicos plausibles que se
requieren para explicar el impacto de fumar tabaco en la patogénesis del Síndrome
metabólico.

La respuesta a la insulina de la carga de glucosa es más pronunciada en fumadores


que en no fumadores (Facchini F. S. 1992) y la resistencia a la insulina es dosis
dependiente relacionada con el tabaquismo (Eliasson B et al 1994). En un hombre
saludable fumar a largo plazo se asocia con altas concentraciones de insulina
plasmática (Ronnemaa T. et al. 1996). En sujetos no obesos la sensibilidad a la
insulina mejora 8 semanas luego de dejar de fumar, a pesar del incremento de peso
(Eliasson B.1997). El riesgo de diabetes tipo 2 es mayor en fumadores que en no
fumadores (Eliasson B. 2003). En el estudio Salud de los Médicos, se reportó un 70%
de mayor riesgo de diabetes en hombres que fumaron más de 20 cigarrillos diarios
que los que no fumaron (Manson J. E. et al. 2000). Similares observaciones se
realizaron en mujeres (Rimm E. B. et al. 1993 – Will J.C. et al 2001). El riesgo de
diabetes en personas que fumaron previamente disminuye progresivamente a medida
que el tiempo que dejó de fumar se incrementa (Will J.C. et al 2001). Al parecer fumar
agrava la resistencia a la insulina en individuos con diabetes tipo 2 (Targher G. et al.
1997) y altera el control glicémico (Eliasson B. 2003). Existe evidencia que fumar
conduce a acumulación visceral de grasa, resistencia a la insulina e incrementa el
riesgo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2 (Cena H. 2011).
Mizuno O. et al 2005, reportaron que la circunferencia de la cintura es
significativamente mayor en sujetos que fuman que en los que no fuman. Al parecer
fumar acelera la acumulación de grasa visceral (Han T.S. 2006) y promueve los
desórdenes relacionados con la obesidad (Han T.S. 2006). La circunferencia de la
cintura está asociada con la masa grasa visceral que está influenciada por la
concentración plasmática de cortisol (Pasquali R. 2000). Los fumadores tienen
concentraciones elevadas de cortisol comparado con los que no fuman (Cryer P.E. et
al. 1976 – Friedman A.J.1987). Las concentraciones elevadas de cortisol pueden ser
consecuencia de una estimulación de la actividad del sistema nervioso simpático que

168
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

es inducido por el tabaquismo (Williamson D.F., et al. 1991 – Yoshida, T. et. al.
1992).Se ha reportado que las hormonas sexuales parecerían estar involucradas en la
acumulación de grasa visceral (Haarbo J. 1991). La masa grasa visceral en la mujer se
incrementa cuando las concentraciones de estrógenos decrecen y los niveles de
testosterona se incrementan, típicamente luego de la menopausia (Haarbo J.
1991).Las mujeres fumadoras no cambian sus concentraciones absolutas de
estrógenos pero tienen concentraciones altas de andrógenos (Friedman A.J. 1987 –
Michnovicz JJ et al.1986) y bajos estrógenos biodisponibles que las mujeres que no
fuman. Las concentraciones de testosterona pueden estar también afectadas por
fumar, aunque los datos son inconsistentes (Dai W.S. et al. 1988 – Barret-Connor E.
1987).

En los hombres, la grasa visceral se incrementa cuando las concentraciones de


testosterona decrecen (Vermeulen A. et al. 1999) y la administración de testosterona
en los hombres de mediana edad reduces su tejido adiposo visceral por incremento de
la lipolisis (Marin P.1995). Fumar puede reducir las concentraciones en el hombre
(Meikle [Link] al. 1988).

Una importante consecuencia de fumar es el desequilibrio hormonal que conduce en


primer lugar a la acumulación de grasa central y por lo tanto de resistencia a la
insulina. Esta última condición puede representar la principal relación entre el fumar y
el riesgo de enfermedad cardiovascular (Reaven G. 2003). Los fumadores tienen los
índices de mortalidad más altos a lo largo de los grupos con diversos índices de masa
corporal (IMC) y circunferencia de la cintura (Koster A. 2008) y dejar de fumar se
asocia con una reducción significativa del riesgo de morir en cada grupo de IMC y
circunferencia de la cintura. Mientras más largo sea el tiempo que un fumador dejó de
fumar, menor es su riesgo de morir (Taylor D.H. 2002).

Es bien conocido que dejar de fumar se asocia con ganancia de peso (Williamson
D.F., et al. 1991) y el incremento de la circunferencia de la cintura (Pisinger C. 2007),
posiblemente debido a una disminución del metabolismo y el incremento de la ingesta
calórica (Moffatt R.J. 1991). Sin embargo, la ganancia de peso no es probable que
contrarreste los efectos beneficiosos de dejar de fumar. Un estudio reciente basado en
los datos de la encuesta nacional Survey Examination Nutrition and Health demostró
que una reducción substancial de la prevalencia de fumar tiene solo un pequeño
efecto en el incremento de la prevalencia de obesidad y una reducción de la
prevalencia de peso saludable (Klesges RC. et al.1997). Más aún dejar de fumar tiene

169
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

un importante beneficio en reducir el riesgo de síndrome metabólico, especialmente en


sujetos con hígado graso (Chiang PH. 2009).

[Link] Tabaco y enfermedad coronaria


La expansión progresiva de las placas en las arterias coronarias a lo largo del tiempo
causa una reducción gradual del aporte de sangre y oxígeno al músculo cardiaco. En
la situación de ejercicio o estrés, el músculo cardíaco requiere extra oxígeno pero la
obstrucción de las arterias coronarias impide el incremento del aporte sanguíneo al
músculo cardíaco. El músculo se vuelve isquémico (deficiente en oxígeno) y el infarto
de miocardio (muerte tisular) podría presentarse si existiría un desbalance entre el
aporte y la demanda que persiste más allá de los 15 a 20 minutos. (Manchester T.
2009).

Los factores adicionales que pueden llevar al infarto de miocardio son: espasmo de la
arteria coronaria parcialmente obstruida, disminución de la capacidad de conducir
oxígeno y que se produzca trombosis en la superficie de la placa preexistente. El
tabaco promueve la formación de placa, la coagulación de la sangre y la reducción de
la capacidad de transporte de oxígeno. Estos últimos efectos se han relacionado con
los componentes del humo del cigarrillo diferentes a la nicotina (Manchester T. 2009).

Los efectos cardiovasculares agudos de fumar incluyen un incremento de la frecuencia


cardíaca, un aumento de la presión arterial, los que a su vez incrementan la cantidad
de oxígeno requerida por el músculo cardíaco, efectos que son atribuidos a la nicotina.
Adicionalmente la nicotina causa contracción de las arterias coronarias lo que
disminuye la habilidad de estas arterias de enviar sangre y oxígeno al músculo
cardíaco. Los niveles elevados de nicotina en la sangre alteran la ecuación aporte/
demanda de sangre y oxígeno. Clínicamente esto resulta en angina y o arritmias
(Manchester T. 2009). Los efectos cardiovasculares agudos de fumar dependen
primariamente del grado de tolerancia que el individuo ha desarrollado de la
exposición crónica de nicotina. En un menor grado intervienen el nivel de nicotina y la
velocidad de incremento del nivel de nicotina (Manchester T. 2009).
El humo el tabaco contiene un amplio rango de componentes que contribuyen a
incrementar el riesgo cardiovascular. Las vías específicas que intervienen en la
enfermedad son reconocibles, pero en muchos casos no pueden ser atribuibles a
componentes específicos.
1. Relativa hipoxemia – Monóxido de carbono reduce la capacidad de transporte de la
hemoglobina e incluso la liberación de oxígeno a los tejidos.

170
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

2. Incrementada coagulación – Gases oxidativos también activa las plaquetas causando


el incremento de coagulación de la sangre.
3. Anormalidades de los lípidos - Gases oxidativos en el humo de tabaco generan LDL
colesterol oxidada que se deposita en las placas.
4. Inflamación – Resultados de investigaciones sugieren que la inflamación de cualquier
causa (mediada en parte por los glóbulos blancos y el fibrinógeno) podría ser un factor
en el desarrollo de la placa en las arterias.
5. Disfunción endotelial predispone al desarrollo de la placa ateromatosa con
estrechamiento de las arterias (Manchester T. 2009).

El riesgo de eventos recurrentes (infarto de miocardio y muerte súbita) disminuye


rápidamente luego del siguiente año de que se dejó de fumar. La relativa hipoxemia
desaparece rápidamente dentro de horas. La coagulación incrementada se normaliza
dentro de semanas. Las anormalidades de los lípidos y la inflamación podrían tomar
un año en resolverse (Manchester T. 2009).

Los costos económicos del uso del tabaco son devastadores. Adicionalmente a los
altos costos de salud de tratar las enfermedades relacionadas con fumar, los
fumadores también son menos productivos debido al incremento de enfermedad y
aquellos que mueren prematuramente privan a sus familias de un ingreso económico.
El uso de tabaco y la pobreza están relacionados. Muchos estudios han demostrado
que en los hogares pobres en algunos países con ingresos bajos y medianos más del
10% del ingreso total del hogar se gasta en tabaco. Esto significa que estas familias
tienen menos dinero para gastar en comida, educación, cuidado para la salud. Esto
contribuye a altos porcentajes de malnutrición y analfabetismo en vista de que el
dinero que es utilizado para comida y educación es utilizado para gastarlo en tabaco
(WHO 2008).

2.9 Prevención de las Enfermedades Crónicas No Trasmisibles

En 2002, la 26.a Conferencia Sanitaria Panamericana reconoció que las


enfermedades crónicas no transmisibles son la causa principal de muerte prematura,
morbilidad y discapacidad en América Latina y el Caribe y aprobó la Resolución
CSP26.R15, en la que se aboga por que la OPS intensifique y coordine la cooperación
técnica en esta materia. La OPS ha elaborado una Estrategia y Plan de Acción
Regional. En la propuesta también se incorporan los temas de la Estrategia Mundial

171
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, que hace hincapié en dos de los
principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas (OPS,2007).

La prevalencia de sobrepeso, obesidad y ECNT en muchos países de Latinoamérica


representan un reto en salud pública y deben enfrentarse desde el punto de vista de la
prevención, mediante:
• Los cambios en el régimen alimentario y el modo de vida
• Los métodos de cribado para determinar el riesgo o la manifestación temprana de las
enfermedades
• El tratamiento de las lesiones precursoras o el tratamiento temprano de la enfermedad
• Las intervenciones farmacológicas (OPS,2007).
• El control del uso del tabaco y la reducción de consumo de sal, grasas saturadas y
grasas trans (Nainggolan L 2007).

De acuerdo al documento de la Estrategia Mundial sobre Alimentación Saludable,


Actividad Física y Salud Plan de implementación en América Latina y el Caribe 2006 -
2007 de la Organización Panamericana de la Salud, se establecen recomendaciones
relativas a los alimentos y régimen alimentario y recomendaciones relativas a la
actividad física. Además, se comenta la importancia de la implementación de entornos
favorables para realizar un cambio sostenido.

Las perspectivas para detener la pandemia de la obesidad dentro del futuro previsible
parecen ser remotas, especialmente en las comunidades que han batallado por
generaciones para escapar de las rutinas agotadoras de una alimentación inadecuada
y condiciones de vida de una economía de subsistencia. Paradójicamente un mayor
desarrollo económico podría ser una de las mejores maneras de salir del problema al
sacar a la población más allá de los enlaces de la obesidad con la pobreza descritos
por Stunkard 1996. Mientras tanto, el desarrollo de campañas de educación pública
que alerten sobre las consecuencias para la salud de tener niveles muy altos de grasa
corporal al parecer sería lo que la mayoría de los países podrían afrontar. Un progreso
gradual podría lograrse contra dos factores de riesgo de las ECNT la obesidad y el
tabaquismo (Prentice AM 2006). Las series de ECNT publicadas por The Lancet
propusieron establecer una modesta meta de disminuir en un 2% las muertes por
ECNT a nivel mundial. Lo que se traduce en 36 millones de muertes para el 2015, de
las cuales la mayoría ocurrirían en los países de bajos y medianos recursos
económicos (Strong K. et. al. 2005, Horton R. 2005).

172
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Nos han hecho creer que para superar la epidemia actual de obesidad, las personas a
través de su fuerza de voluntad incrementarán la elección de opciones saludables de
alimentos o realizarán más ejercicio. Sin embargo, las estrategias cognitivas que
confían en el compromiso individual para resolver la obesidad no han sido exitosas
hasta el momento (Bray A et. al. 2005). Por lo que Bray A. et al. 2005 propusieron tres
estrategias preventivas disponibles para afrontar la epidemia actual de obesidad:
educación, regulación y modificación del aporte alimentario. Puede ser beneficioso
incluir en el pensum escolar temas de educación sobre una buena nutrición y un peso
saludable para ayudar a los niños a aprender cómo seleccionar los alimentos, así
como que los programas de desayunos y almuerzos escolares incluyan opciones
saludables para que los mensajes educacionales coincidan con la oferta de alimentos
(Bray G.A. 2005). Lo propuesto puede aplicarse a otros escenarios como es el lugar
de trabajo.

Una segunda estrategia es la regulación, por ejemplo mejorando el etiquetado de los


productos. Así como las regulaciones sobre el tamaño de porción adecuado que
puede ser parte de la información que los restaurantes deben proporcionar (Bray G.A.
2005).
La tercera estrategia es la modificación de algunos componentes del sistema
alimentario. Debido a que la energía proviene de la comida, es necesario modificar el
sistema para proveer pequeñas porciones y una menor densidad energética si se
quiere combatir la epidemia de la obesidad (Bray G.A. 2005).

Barreras para la implementación de soluciones para prevenir las ECNT:


 Limitaciones de tiempo y económicas para adoptar comportamientos saludables
 Falta de conocimiento y concienciación, así como soluciones sobre el riesgo de la
enfermedades
 Distintas percepciones culturales sobre la buena salud (como el peso ideal)
 Falta de acceso, precios asequibles y disponibilidad de opciones saludables
 Insuficiente conocimiento y concienciación de prácticas basadas en la evidencia
científica para prevenir las ECNT (CIH 2010).

La prevención de la obesidad y de las ECNT es esencial en dos niveles: ética y


coste.
 No es ético que los gobiernos de los países y los dirigentes no tomen las medidas
necesarias para prevenir que millones de personas desarrollen ECNT.

173
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

 Una vez que se contrae una enfermedad crónica, el alto costo de la atención sanitaria
así como la falta de disponibilidad de servicios sanitarios en algunas áreas hace que la
mayoría de la población no tenga acceso al tratamiento. Los sistemas de salud
cuentan con recursos limitados y no pueden satisfacer las necesidades de la población
si el crecimiento de las ECNT no disminuye (CIH 2010).

En la Declaración Política de la OMS referente al “Objetivo 3 Reducir los factores de


riesgo modificables de las enfermedades no trasmisibles y sus determinantes sociales
subyacentes mediante la creación de entornos que fomenten la Salud”, se reconoce la
importancia de disminuir el grado de exposición de las personas y las poblaciones a
los factores de riesgo comunes que pueden ser modificados de las ECNT y al mismo
tiempo fortalecer la capacidad de las personas y las poblaciones para que puedan
realizar decisiones más saludables y adoptar comportamientos que promuevan una
buena salud. Si bien las muertes por ECNT se producen sobre todo en la edad adulta,
la exposición a los factores de riesgo empieza en la niñez y se va incrementando a lo
largo de la vida lo que indica la importancia de adoptar medidas legislativas y
regulatorias, según proceda, para proteger a los niños y adolescentes de los efectos
adversos de la publicidad y prevenir la obesidad infantil, el consumo de tabaco, la
inactividad física y el uso nocivo de alcohol. Es importante que los gobiernos sean la
parte más importante en el establecimiento de un marco normativo nacional para
disminuir los factores de riesgo de las ECNT. Es necesario crear entornos propicios
que protejan la salud física y mental y promuevan comportamientos saludables
mediante la acción multisectorial utilizando incentivos y desincentivos, medidas
reglamentarias y fiscales, leyes y otros tipos de normativas, así como la educación
sanitaria, prestando especial atención a la salud materna (que incluye la atención
pregestacional, prenatal y postnatal y la nutrición de la madre), a los niños, los
adolescentes y los jóvenes y la prevención de la obesidad infantil (OMS 2013).

La implementación efectiva de las medidas indicadas con relación a este objetivo


permitirá a los países aportar al logro de las metas mundiales de aplicación voluntaria
relacionadas con los factores de riesgo, así como a la meta relativa a la mortalidad
prematura (OMS 2013).

Opciones de política para los Estados Miembros referentes a promoción de una


dieta saludable propuestas por la OMS (OMS 2013)
 Lograr una reducción relativa del 30% en la ingesta poblacional media de sal y sodio.
 Deterner el aumento de la prevalencia de diabetes y obesidad

174
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 Conseguir una disminución relativa del 25% de la prevalencia de hipertensión arterial o


limitación de dicha prevalencia en función de las circunstacias del país.

La OMS sugiere que los estados miembros consideren la posibilidad de formular o


reforzar políticas y planes de acción nacionales en materias de alimentos y nutrición y
aplicar las estrategias mundiales conexas, en particular la estrategia mundial sobre
régimen alimentario, actividad física y salud, la estrategia mundial para alimentación
del lactante y del niño pequeño y las recomendaciones de la OMS sobre la promoción
de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigidas a los niños. También se recomienda
que los Estados Miembros consideren la posibilidad de aplicar otras estrategias
pertinentes con fundamento científico para fomentar dietas saludables en toda la
población, así como proteger las orientaciones dietéticas y las políticas alimentarias de
la influencia indebida de los interereses comerciales y otros creados (OMS 2013).

Se sugiere que las políticas y los programas deberían incluir un plan de seguimiento y
evaluación dirigido a:
• Promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, la
continuación de la lactancia materna hasta después de los dos años y la alimentación
complementaria suficiente y oportuna.
• Aplicar de una manera práctica las recomendaciones de la OMS sobre la promoción
de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigída a los niños, incluidos los mecanismos
de vigilancia.
• Diseñar estrategias, recomendaciones o medidas de política que comprometan a
diferentes sectores pertinentes como los productores y elaboradores de alimentos y
otros operadores comerciales pertinentes a:
• Reducir la concentración de sal y sodio en los alimentos envasados o preparados.
• Incrementar el consumo de frutas y hortlizas.
 Eliminar los ácidos de tipo trans del suministro alimentario, sustituyéndolos por acidos
grasos insaturados.
 Disminuir el contenido de ácios grasos de los alimentos, sustituyéndolos por ácidos
grasos insaturados.
 Disminuir el contenido de azúcares libres en los alimentos y bebidas no alcohólicas.
 Disminuir el tamaño de las raciones y la densidad energética de los alimentos, con el
propósito de limitar el consumo de calorías.
 Diseñar medidas de política dirigidas a los vendedores minoristas de alimentos y
servicios de comidas por encargo a fin de incrementar la disponibilidad, acceso y
aceptabilidad de productos alimentarios más saludables (alimentos de origen vegetal
175
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

como frutas y hortalizas, y productos con contenido reducido de sal y sodio, ácidos
grasos saturados, ácidos grasos de tipo trans y azúcares libres).
 Promover la disponibilidad y provisión de alimentos saludables en instituciones
públicas como las escuelas y los centros de trabajo.
 De acuerdo a las circunstancias del país, considerar la conveniencia de utilizar
instrumentos económicos de eficacia comprobada que pueden incluir impuestos y
subsidios a fin de estimular comportamientos que se relacionan con una mejor salud,
incrementar la asequibilidad y alentar el consumo de alimentos saludables y
desalentar las opciones menos saludables.
 Elaborar medidas normativas para el sector agropecuario que refuercen las medidas
direccionadas a los elaboradores de alimentos, vendedores minoristas de alimentos,
servicios de comidas por encargo e instituciones públicas y ofrecer mayores
oportunidades de utilización de alimentos y productos agropecuarios locales más
saludables.
 Realizar campañas públicas e iniciativas de mercadotecnia social para informar a los
consumidores y estimular en ellos hábitos alimentarios saludables.
 Establecer entornos que favorezcan la salud y la nutrición, mediante la impartición de
conocimientos sobre nutrición, en guarderías infantiles, escuelas y otros centros
educativos, centros de trabajo, consultorios y hospitales, así como instituciones
públicas y privadas.
 Promover se utilice el etiquetado nutricional en todos los alimentos envasados en los
que se reivindique propiedades de carácter nutricional o sanitario (OMS 2013).

Opciones de política para los Estados Miembros referentes a promoción de la


actividad física propuestas por la OMS:
La finalidad de las opciones de políticas propuestas es la de impulsar la aplicación de
la estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud y otras
estrategias pertinentes y promover los beneficios del aumento de la actividad física
como son el superior aprovechamiento escolar y los beneficios sociales y de salud
mental, a los que se suman un aire más limpio, menos tráfico vehicular, menos
congestión y los vínculos con el desarrollo infantil sano y el desarrollo sostnible. Así
como se recomienda fomentar intervenciones para aumentar la participación de tosa la
población en la actividad física y en relación con aquellas que se estén obteniendo
datos favorables de costoeficacia. El objetivo es contribuir a alcanzar las metas
mundiales de aplicación voluntaria que se enumeran a continuación:

176
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 Alcanzar una reducción relativa del 10% en la prevalencia de la inactividad física


insuficiente
 Detener el incremento de la prevalencia de diabetes y obesidad
 Obtener una reducción relativa del 25% en la prevalencia de la hipertensión arterial o
limitar dicha prevalencia de acuerdo a las circunstancias del país.

Opciones de políticas propuestas:


a) Adoptar e implementar directrices nacionales sobre actividad física para la salud.
b) Evaluar la conveniencia de establecer una comisión o un órgano semejante que aporte
liderazgo estratégico y se encargue de la coordinación.
c) Realizar alianzas apropiadas y conseguir la participación de todas las partes
interesadas (gobierno, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil, agentes
económicos) en la aplicación activa y apropiada de medidas destinadas a aumentar la
actividad física en todas las edades
d) Fomentar la actividad física integrándola a las tareas de la vida cotidiana, como son “el
transporte activo”, la recreación, el empleo del tiempo libre y los deportes. Por
ejemplo:
 Diseñar e implementar iniciativas que posibiliten y fomenten la actividad física para
todos en todas las edades.
 Instaurar y proteger las zonas edificadas y naturales que apoyen la actividad física
en escuelas, universidades, centros de trabajo, consultorios, hospitales, así como
en la comunidad, prestando especial atención a la creación de infraestructura que
propicie desplazamientos activos ( por ejemplo caminar, montar bicicleta, realizar
actividades recreativas y juegos y deportes).
 Favorecer la participación comunitaria en la aplicación de medidas locales
enderezadas a incrementar la actividad física.
e) Realizar campañas públicas en los medios de comunicación, las redes sociales y la
comunidad, así también iniciativas de mercadotecnia social para informar a la
comunidad (adultos, jóvenes y niños) sobre los beneficios de la práctica de actividad
física. Con el objeto de lograr un máximo impacto y proporcionar los máximos
beneficios se recomienda que las campañas deben estar vinculadas con acciones de
apoyo en toda la comunidad y determinados entornos.
f) Fomentar la evaluación de medidas destinadas a aumentar la práctica de actividad
física para contribuir a la creación de una base documental sobre las medidas eficaces
y corto eficaces (OMS 2013).

2.9.1 Recomendaciones relativas a los alimentos y régimen alimentario

177
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Según el informe técnico de la OMS sobre la nutrición, el régimen alimentario y la


prevención de enfermedades crónicas se resalta la evidencia de que las
enfermedades crónicas son prevenibles y que los riesgos empiezan en el útero y
continúan durante la vejez. Por lo que las recomendaciones relativas al régimen
alimentario y la nutrición se recomendaron se basen en un enfoque de ciclo de vida
(OMS 2013).

a) Recomendaciones alimentarias: las que están dirigidas a todos los miembros


de la familia, en particular los mayores de 5 años de edad:
• Consumir con moderación alimentos que provean un gran contenido de energía,
tratando de mantener un peso normal.
• Limitar el consumo de grasas saturadas, poliinsaturadas y monoinsaturadas y procurar
eliminar los isómeros trans de la alimentación individual e idealmente de los alimentos
del país.
• Aumentar el consumo de una variedad de plantas, como frutas, verduras, granos
integrales, leguminosas y una variedad de frutas secas.
• Limitar el consumo de alimentos procesados con un gran contenido de azúcar, grasas
y sal.
• Consumir alcohol con moderación (OMS 2013).

b) Recomendaciones para el ciclo de vida: Comprenden recomendaciones que


podrían favorecer el desarrollo óptimo de los sistemas cardiovascular, endocrino e
inmunitario, así como de los riñones y el hígado, y que, por lo tanto, desempeñan un
papel importante en la prevención de enfermedades crónicas y son las siguientes:
 Lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida.
 Promoción de la salud y la nutrición la mujer durante toda la vida.
 Mejora de la calidad de la alimentación de los lactantes y niños que sea rica en
proteínas de buena calidad.
 Promoción de enfoques adecuados para mejorar la alimentación de los ancianos que
tengan en cuenta sus circunstancias fisiológicas y sociales particulares (OMS 2013).

2.9.2 Intervenciones relativas a actividad física

a) Recomendaciones relativas a la actividad física individual (CDC 2008):


Los adultos que son activos y saldables, tienen menor probabilidad de desarrollar
enfermedades crónicas y una mejor capacidad aeróbica que los que no lo son. Los
adultos necesitan realizar semanalmente dos tipos de actividad física para mejorar la

178
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

salud, por una parte alguna actividad aeróbica, y por otra, actividades que fortalezcan
los músculos. Para obtener beneficios significativos para la salud, los adultos
necesitan realizar al menos:
 2 horas y media por semana (150 minutos) de actividad aeróbica moderada
 1 hora y cuarto (75 minutos) cada semana de actividad aeróbica intensa
 El equivalente a una mezcla de actividad aeróbica de moderada a intensa
 La actividad aeróbica debe realizarse al menos durante 30 minutos, preferiblemente
varios días a la semana.
 El fortalecimiento muscular debe realizarse al menos 2 días a la semana (CDC 2008).

b) Intervenciones ambientales relacionadas con la actividad física:

Las intervenciones y las políticas a este nivel consisten en instaurar circunstancias


más favorables para que las personas adopten un estilo de vida activo. Podemos
encontrar la formulación de directrices a nivel nacional, enfoques institucionales y
enfoques urbanos (Anderson L. 2009). Los esfuerzos para promover la actividad física
en el lugar de trabajo son relevantes porque fomentan la participación de empleadores
y colaboradores en la creación de una cultura institucional orientada a la promoción de
la salud (Anderson L. 2009).

2.9.3 Evidencias existentes respecto a la prevención y manejo de la obesidad


[Link] Estrategias poblacionales para promover comportamientos saludables en
alimentación
Existe investigación suficiente que soporta el papel de la alimentación en el incremento
de la prevalencia de obesidad (WHO 2004, WHO 1999). La composición alimentaria
(Drewnowski A. 1997, Kant AK 2000) y la disponibilidad de energía (Kant AK 2000,
Rolls BJ 2003) han sido implicadas en la etiología de la ganancia de peso a nivel
poblacional. Además de este papel en la obesidad, la ingesta alimentaria juega un rol
importante en la prevención y la etiología de las ECNT como son enfermedad
cardiovascular, cáncer, diabetes, accidente cerebrovascular y osteoporisis (World
Cancer Research Fund/ American Institute for Cancer Reserarch 1997, Potter ID
19961). Las intervenciones efectivas a nivel comunitario para mejorar la calidad
alimentaria y las elecciones de los alimentos podrían promover la salud y reducir
sustancialmente la carga de las ECNT (French S. 2010).

[Link] Evidencia existente respecto al manejo de la obesidad

179
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

Aunque algunos países han empezado a lograr reducciones en la prevalencia de


obesidad como resultado de una disminución calórica alcanzada como resultado de
estrategias del entorno, políticas y una mayor conciencia de las consecuencias del
exceso de peso, estas estrategias son insuficientes para lograr una pérdida de peso
en sujetos con obesidad severa. Debido a que la prevalencia de obesidad tiene una
enorme carga clínica, se requieren tratamientos innovadores y novedosas estrategias
de cuidado. Sin embargo, los profesionales de la salud están poco preparados para
tratar la obesidad. Además de los perjuicios y suposiciones infundadas acerca de los
pacientes obesos, la ausencia de entrenamiento en terapias de cambio de
comportamiento y la escasa experiencia en trabajar en equipos interprofesionales,
menoscaba el tratamiento de los pacientes obesos. Las modalidades disponibles para
el tratamiento de adultos obesos incluye consejería clínica enfocada en la
alimentación, actividad física, cambio de comportamiento, farmacoterapia y cirugía
bariátrica. Es necesario alinear la intensidad de la terapia con la severidad de la
enfermedad para mejorar el cuidado de la obesidad. Con el objeto de mantener la
pérdida de peso es necesario una integración de las estrategias clínicas con las
comunitarias para mantener la pérdida de peso. En adultos tanto el IMC como la
circunferencia de la cintura se utilizan para evaluar el riesgo de enfermedad
cardiovascular, incluyendo hipertensión arterial, enfermedad cerebrovascular,
dislipidemia, hígado graso no alcohólico y diabetes mellitus tipo 2. El sistema de
estratificación de obesidad Edmonton ha sido utilizado para proveer una guía adicional
para las intervenciones terapéuticas a pacientes (Dietz W. et. al. 2015).

La naturaleza crónica y recidivante de la obesidad y las enfermedades relacionadas


con la misma, argumentan para realizar un manejo integral para lograr una reducción
de peso a largo plazo. Evidencia científica soporta incluir intervenciones intensivas de
estilos de vida caracterizadas por una restricción alimentaria, el incremento de la
actividad física y la consejería en cambio de comportamiento como primera línea de
terapia. Un plan de manejo integral comprende el tratamiento específico de
comorbilidades como son hipertensión arterial, dislipidemia, diabetes mellitus tipo 2 y
apnea de sueño. Se requiere mejorar el entrenamiento en terapias de cambio de
comportamiento y la reducción de prejuicios hacia los pacientes con obesidad en el
personal de salud para incrementar la efectividad de la consejería y así incrementar la
conciencia del paciente de la obesidad y sus riesgos. La consejería clínica puede
ayudar a los pacientes a participar en el tratamiento y en el cambio de
comportamiento, pero son esenciales para ayudar a promover y sostener la pérdida de
peso que ocurrran cambios en el entorno que incrementen las opciones saludables y

180
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

refuerzan los esfuerzos clínicos. Los pacientes no pueden realizar elecciones


saludables a menos que existan elecciones saludables a realizar (Dietz W. et. al.
2015).

2.10 Conceptualizaciones teóricas del cambio de comportamiento en la


población
Los esfuerzos en el campo de la epidemiología para promover la salud pública
usualmente se han enfocado en reducir la exposición a amenazas ambientales que
comprometen la salud (Rose G. 1985, 1992). Sin embargo, los modelos teóricos
orientados hacia la enfermedad han incluido conceptos a nivel individual, ilustrados en
la clásica triada epidemiológica de huésped (individuo), vector (comportamiento) y
agente (medio ambiente) (Kelsey JL 1996). A diferencia, los esfuerzos de la promoción
de salud, originados en las ciencias del comportamiento, se han enfocado en cambiar
el comportamiento del individuo para reducir el riesgo para la salud (Glanz K. et al
1996, Jeffery RW 1989). Los modelos teóricos de comportamiento a nivel individual
han incluido conceptos a nivel del medio ambiente, ilustrados en la Teoría Cognitiva
Social (Bandura A. 1996), en la que se ha propuesto la hipótesis de que el
comportamiento es función de las interacciones recíprocas entre la persona, el medio
ambiente y el comportamiento. Sin embargo, aún las intervenciones que se enfocan en
cambiar los comportamientos de la población han adoptado estrategias a nivel
individual, como son la educación, los programas de cambio de comportamiento y que
no han sido completamente utilizados en estrategias de cambio de comportamiento o
han sido ignoradas (Glanz K. et al 1996, Jeffery RW 1989).

Similarmente a las teorías de comportamiento y sociales, las perspectivas ecológico


social conceptualizan el comportamiento como una transacción entre el medio
ambiente y el individuo con énfasis en una perspectiva multi niveles, conceptualización
multidimensional del medio ambiente (Stokols D. 1992). Cuatro amplios supuestos
subyacen en la conceptualización socio – ecológica de la promoción de la salud
(Stokols D. 1992). La primera hace alusión a que los esfuerzos para promover la salud
deben incluir un entendimiento de las variables individuales y experimentales. El
segundo, se refiere a que los ambientes necesitan estar conceptualizados como
complejos y multidimensionales (por ejemplo físico y social). El tercero, los ambientes
pueden ser concebidos como hábitats con diferentes niveles, cada uno de los cuales
es interdependiente con el otro (por ejemplo familia, lugar de trabajo, escuelas,
comunidad local, estado o país). Cuatro, los individuos en estos ambientes pueden ser
abordados en diferentes niveles de agregación (por ejemplo familia, barrios, grupos

181
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

sociales o poblaciones). Las intervenciones para cambiar el comportamiento podrían


ser más efectivas cuando se comprende que existe una dinámica entre los diferentes
niveles y se la incorpora en las estrategias de intervención (French S. 2010).

Obviamente, no existe un solo estudio que implemente las estrategias de intervención


en todos los niveles. La mayoría de la investigación se ha enfocado en un solo nivel
(por ejemplo educación individual o programas de cambio de comportamiento) o dos
niveles (nivel individual y cambios ambientales locales). Por ejemplo una intervención
basada en la escuela para cambiar las elecciones alimentarias incluye estrategias a
dos niveles individuales y ambientales. Las estrategias a nivel individual típicamente
circunscriben el pensum de estudios en el aula (French SA 2003). Las estrategias
ambientales incluyen trabajar con el personal encargado del servicio de alimentación
en la escuela, para cambiar los alimentos disponibles en las comidas y bebidas
disponibles en las escuelas y el bar escolar y cambiar los precios de los alimentos
para promover los alimentos saludables. Típicamente múltiples estrategias en cada
nivel son implementadas (Tabla 13).

Demográfico/ Individuo Ambiente


Biológico
Psicológicas Comportamiento Comunidad Comunidad Macro-
física social ambiente
 Género  Auto eficacia Destrezas de Disponibilidad Programas de Políticas y
 Edad  Expectativas de Comportamiento de alimentos en: comunicación programas
en: masivos relacionados
 Educación ingreso
 tiendas con la
 Ingreso  Valores (salud)
 Alimentación  mercados Programas alimentación,
 Raza/  Normas comunitarios a nivel estatal,
 Actividad física  supermer-cados
etnicidad percibidas para la nutrición provincial, etc.
 venta directa de
 Número 
de Barreras y alimentación (por ejemplo,
productores subsidios,
horas típicas de percibidas Mirar televisión
Prácticas programas de
trabajo  Estrés
Opciones de alimentarias alimentación,
transporte culturales regulaciones
de etiquetado)
Estatus socio
económico del
barrio

Lugar de
trabajo: políticas
y ambiente
Tabla 13. Influencias en las elecciones de los alimentos para intervenciones en
nutrición basadas en la población
Fuente: Stokols D. 1992

182
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Los estudios que han implementado estrategias en el ambiente e individual han


demostrado efectos positivos en las elecciones de los alimentos y la calidad de la
alimentación (French SA 2003). El análisis del proceso de evaluación de datos de la
implementación y exposición de varios componentes de intervención pueden
demostrar asociaciones entre estas variables y el cambio de comportamiento
alimentario. Adicionalmente se puede proveer de información sobre la relativa
efectividad de las estrategias de intervención dirigidas a diferentes niveles (Mc Graw
SA et. al. 1994).

A Modelo Trans teorético (MTT)


En 1983, James Prochaska y Carlo DiClemente introdujeron el modelo transteorético
(estados de cambio), modelo para integrar el estado de comportamiento actual con la
intención de la persona para cambiar su comportamiento (Prochaska, J.O.,
DiClemente C.C.1983). Estos profesionales enfatizaron la importancia de diseñar
programas que estén ajustados para un determinado estado de cambio (Prochaska,
J.O., DiClemente C.C.1983).

El Modelo Trans teorético, en adelante MTT, se ha aplicado para el desarrollo de


intervenciones de cambio de comportamiento en salud. El proceso de cambio de
comportamiento de acuerdo al modelo trans teorético puede ser seguido como cinco
estados secuenciales: pre contemplación (no considera el cambio), contemplación
(considera el cambio pero no en un futuro cercano), preparación (considera el cambio
en un futuro cercano o ya empezó a cambiar), acción (el comportamiento ha cambiado
durante un período corto de tiempo) y mantenimiento (el comportamiento ha cambiado
durante un período largo de tiempo) (Resnicow K. 2003). Este modelo sugiere que los
individuos que intentan adoptar un comportamiento saludable progresan a través de
estos cinco estados de cambio (Prochaska, J.O., DiClemente C.C.1983). De acuerdo
al MTT en cada estado los individuos pueden usar diferentes procesos cognitivos y de
comportamiento. Con el objeto de maximizar la efectividad de las intervenciones estas
deben ser diseñadas para un estado de cambio de comportamiento individual y
balance de decisiones (Resnicow K. 2003).

Mientas mucha de la investigación original del MTT se enfocó en tabaquismo y otros


comportamientos adictivos, en los últimos diez años el modelo fue aplicado a un
amplio rango de enfermedades crónicas y otros comportamientos de salud incluyendo
actividad física y alimentación. Se ha recomendado que las intervenciones para
incrementar la participación en la actividad física se diseñen utilizando los estados de

183
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

cambio de comportamiento, el balance de decisiones y la auto-eficacia. Y se ha


demostrado un significativo incremento de la actividad física utilizando una
intervención basada en cambios de comportamiento (Spruce T. 2000). Se han logrado
progresos importantes en entender el comportamiento relacionado con la actividad
física y muchas técnicas se basan en modelos teóricos para diseñar e implementar
programas (Marcus, B.H. 1998).

Los estados de cambio de comportamiento aplicados para la adopción de actividad


física y para el desarrollo de programas en esta área son:
1. Pre contemplación: individuos que son sendentarios, no desean involucrarse en
algún tipo de actividad física y no tienen intención de iniciarla en los próximos seis
meses.
2. Contemplación: individuos que no participan en actividad física, sin embargo
intentan cambiar su comportamiento sedentario dentro de los próximos seis
meses.
3. Preparación: los individuos están involucrados en algún tipo de actividad física,
pero no a nivel de la meta.
4. Acción: los individuos están involucrados en algún tipo de actividad física por
menos de seis meses.
5. Mantenimiento: los individuos han sostenido su cambio de actividad física por más
de seis meses (Marcus, B.H. 1998).

El modelo Trans teorético ha sido considerado como una de las estrategias más
prometedoras para incrementar la actividad física (Calfas, K.J. 1996). Los resultados
de diversos estudios indican claramente que dirigir las intervenciones a un nivel
individual de estado de cambio de comportamiento mejora la predisposición para
adoptar actividad física y mejora el progreso hacia la adherencia de la actividad física
(Calfas 1996). Estos conceptos han sido beneficiosos para el diseño y la
implementación de intervenciones de actividad física a grupos de la comunidad, en el
lugar de trabajo, y en la atención primaria de salud (Marcus BH 1998, Cardinal,
B.1995).

Adicionalmente, es importante identificar el tipo de consejo o soporte que las personas


prefieren que se les proporcione en iniciar o mantener la actividad física. Poco se
conoce acerca de las preferencias de asistencia que las personas prefieren para estar
físicamente más activas. Es importante conocer qué tipo de actividad física las
personas están dispuestas a adoptar o mantener, cuando se planean intervenciones y

184
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

programas educacionales en actividad física. Es necesario centrar las intervenciones


en promover las actividades que los individuos disfrutan y que son compatibles con su
estilo de vida, así como del medio ambiente que les rodea (Booth, M.L 1997). La
consejería para promover actividad física regular se ha practicado como una rutina de
las visitas a los profesionales de salud en algunos servicios de salud. La consejería
personalizada que incorpora realizar decisiones, prescripción escrita, materiales
impresos y seguimiento, ha demostrado un incremento en la probabilidad de éxito. En
un estudio el número de pacientes que mejoraron su nivel de actividad física se
incrementó en un 50% luego de haber recibido la consejería del médico (Booth, M.L
1997).

Los adultos obesos tienen en un 40 a 45% una menor probabilidad de alcanzar niveles
suficientes de actividad física, comparados con los sujetos con sobrepeso o peso
normal y existe una relación inversa entre los niveles de actividad física (Struber J.
2004).

B. Entorno
El cambio de comportamiento puede ser influenciado por factores ambientales. La
dinámica económica, del mercado y cultural constituye una influencia poderosa en los
hábitos alimentarios y en la actividad física, de modo que debe abordarse
adecuadamente para que las opciones saludables sean las más fáciles (Anderson L.
2009).

Las intervenciones de salud pública eficaces reconocen que comer y practicar


actividad física son comportamientos humanos saludables cuyo cumplimiento por
parte de la población, responde a una variedad de factores condicionantes, no solo al
hecho meramente informativo. En otras palabras, se da por hecho que todo el mundo
sabe que debe comer bien y practicar ejercicio, pero el cumplimiento de estas dos
premisas, depende de otros factores culturales, ambientales y de diverso tipo. Se ha
observado que en general, la gente no siempre tiene en cuenta el factor “salud” al
decidir qué comer, si realizar o no actividad física, o si dejar fumar. Por ejemplo, en la
decisión de comer más fruta (a sabiendas de que es beneficioso para la salud) entran
en juego muchos factores como la comodidad y la disponibilidad de tiempo, entre
otros, que muchas veces pueden complicar su cumplimiento. Entornos favorables para
su cumplimiento son, por ejemplo, el lugar de trabajo y las escuelas, y factores
condicionantes pueden ser, por ejemplo, los reglamentos dentro del lugar de trabajo,
las normas sociales, los precios, etc. Por lo tanto, al planificar intervenciones en salud

185
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

pública se recomienda tomar en cuenta todos los factores que influyen en los
comportamientos humanos clave (OPS 2006).

Es importante reconocer que los consumidores y los ciudadanos bien informados y


educados pueden no solo mejorar sus propias elecciones personales, sino también
ayudar a iniciar cambios en otros entornos como en la familia, lugar de trabajo, etc.
Por eso es que la información y la educación continúan desempeñando un papel
fundamental en la prevención de las ECNT (OPS 2006).El entorno favorable es más
importante en las poblaciones empobrecidas de las Américas que son las que tienen la
carga mayor de ECNT y las tasas más bajas de buenas prácticas alimentarias y de
actividad física. Eso se observa tanto en los países menos desarrollados como en los
países desarrollados de la región (OPS 2006).

C. Auto-eficacia
La auto eficacia se define como: "lo que opina una persona sobre su capacidad para
organizar y ejecutar cursos de acción necesarios para alcanzar determinados tipos de
rendimiento" Bandura A. (1986).
La auto eficacia se ha referido como un factor habitualmente presente que influye en
una diversidad de cambios de conducta (Baranowski T. et al.(2002), como el consumo
de frutas y hortalizas o el aumento de la actividad física (Baranowski T. 1999,
Sherwood N.E. 2000)

Los investigadores que han aplicado el modelo de estados de cambio de


comportamiento para la práctica de actividad física también se han enfocado en la
construcción de la auto-eficacia para la práctica de la actividad física. La auto-eficacia
es el grado de confianza que el individuo tiene en su habilidad de ser físicamente
activo en situaciones específicas. La auto eficacia ha demostrado estar positivamente
asociada con la adopción y el mantenimiento de comportamiento de actividad física y
la motivación con la participación de la actividad física. Bandura A. ha propuesto que
los individuos con alta confianza en su habilidad de desempeñar una tarea
determinada tienen una mayor probabilidad de adherirse a esa tarea. Estudios de
investigación utilizando el modelo MTT han encontrado que los puntajes de auto
eficacia tienen una alta correlación con los estados de cambio de comportamiento. En
el estado de cambio de pre-contemplación, los puntajes de auto-eficacia tienden a ser
inferiores que en los estados de mantenimiento (Spruce T. 2000).
Incrementar la auto eficacia con frecuencia es un objetivo directo o indirecto de las
sesiones de educación de los programas de promoción de la salud en el lugar de

186
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

trabajo y puede abordarse a través de varios métodos, fundamentalmente a través de


mensajes particularizados (Organización Mundial de Salud / Foro Económico Mundial
2008).

D. Comportamiento del consumo de frutas y verduras


Las iniciativas en el lugar de trabajo para promover el consumo de frutas y verduras
engloban un conjunto de programas. Algunas iniciativas se enfocan tanto a la
disponibilidad de frutas como a la existencia de opciones saludables e iniciativas
educativas (Sorensen, G. 2004). Bandoni D., 2010 reportó que la disponibilidad de
frutas y verduras en el lugar de trabajo influencia su consumo por parte de los
trabajadores y que es mayor en mujeres, en personas de mayor edad y con mayor
nivel de educación, evidenciando la importancia del uso del medio ambiente para
promover una alimentación saludable.
El mayor consumo de fibra presente en frutas y verduras, y la presencia de ciertos
fitoquímicos contribuyen a disminuir, hasta en 31%, el riesgo de cardiopatías
isquémicas. Otros posibles beneficios de alcanzar un consumo ideal de frutas y
verduras, es que ayudan a crear la sensación de saciedad y a disminuir la ingesta de
calorías totales. Los efectos benéficos del consumo de frutas y verduras también
pueden prevenir deficiencias en micronutrientes tales como hierro, y vitaminas como la
A, C y B12 (Jacoby, E. 2006).

Particularmente el Modelo Transteorético ha sido utilizado para entender y modificar el


consumo de frutas y verduras. Al parecer el modelo es útil en distinguir individuos en
diferentes niveles de cambio de comportamiento para el consumo de frutas y verduras
(Resnicow K. 2003).

E. Comportamiento para la práctica de Actividad Física


Los beneficios para la salud de practicar actividad física de manera regular han sido
bien establecidos y son convincentes (Rhodes, R., 2010). Se ha reportado que la
mayoría de las personas aunque conocen que estar físicamente más activo es bueno
para su propia salud, les es muy difícil cambiar su estilo de vida personal, en particular
cuando no están motivados ( Woods C, Mutrie N, Scott M,2007). Por ejemplo en el
Ecuador, el 89% de la población es sedentaria, aunque el 69% conocía sobre los
beneficios de realizar actividad física (Ministerio del Deporte 2010).
La actividad física y el estilo de vida saludable son comportamientos en los cuales es
posible intervenir para desarrollar elecciones autónomas, para lo que es necesario
determinar si los individuos están motivados para realizar actividad física, que les

187
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

motiva y la importancia de ofertar un adecuado soporte para lograr una vida activa y
saludable (Casperson CJ, Powell KE, Christenson, 2008).

Dishman, R.K. et al. (1996) han propuesto que la falta de progreso en las metas de
actividad física es el resultado de un pobre entendimiento de las intervenciones y es
necesario aprender que motiva a los individuos a adoptar y mantener un estilo de vida
activo. Muchas intervenciones y profesionales de salud asumen que los individuos
están motivados para adoptar una actividad física regular y están listos para realizar la
acción (Bishop, J.G 1999). Este enfoque orientado a la acción se enfoca en un cambio
inmediato de comportamiento y no toma en cuenta cómo cambian las personas. Con
frecuencia se observa un incremento en el abandono del programa y una suspensión
en la participación (Dishman, RK. 1996). Por lo tanto estos programas no atraen a
individuos sedentarios que no tienen deseos de ser físicamente activos, pero que
tienen una gran necesidad de intervenciones en actividad física. Existe una
consistente evidencia científica que indica que la mayoría de los individuos sedentarios
no están considerando un incremento en su nivel de actividad física (Marcus, B.H. et al
1992) y aquellos que deciden ser físicamente más activos retornan al estilo de vida
sedentario dentro de 3 a seis meses (Dishman, R.K. et al.1998).

F. Barreras para la adopción de actividad física


Las barreras más comúnmente reportadas que enfrentan los adultos cuando tratan de
incrementar los niveles de actividad física son la falta de tiempo, el acceso a
instalaciones y ambientes seguros (Healtlhy People 2010).

En el 2010 el Ministerio del Deporte investigó en 1139 adultos que no practicaban


deportes cuáles eran las principales barreras para no practicarlos, encontrándose en
primer lugar la falta de tiempo (52 % hombres y 60% mujeres), seguido de que no les
gusta (13% hombres 20% mujeres) y debido a problemas de salud (23% hombres y
11% mujeres).En otras poblaciones de adultos mayores de 20 años en Brazil, las
principales barreras asociadas a la inactividad física fueron la falta de dinero, tiempo y
compañía, además que no les gusta ejercitarse (Reichert et al., 2007). Por lo tanto, es
necesario realizar esfuerzos en la educación y la promoción de la salud para identificar
en grupos poblacionales determinados las barreras específicas que inhiben la
adopción y el mantenimiento de la actividad física. De esta manera se pueden diseñar,
desarrollar e implementar intervenciones que ayuden a eliminar estas barreras. Al
parecer, la participación en una actividad física regular depende de la disponibilidad y
la proximidad de instalaciones comunitarias y ambientes favorables para realizar

188
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

actividad física. Las personas probablemente no utilizarían instalaciones comunitarias


que se encuentren alejadas (Healtlhy People 2010).Por otro lado, se ha reportado que
la percepción de sobrepeso puede ser una barrera para participar en actividad física
entre hombres y mujeres con exceso de peso (Atlantis, E. 2008).

2.11 Prevención de las ECNT en el lugar de trabajo a través de la alimentación


y la actividad física
La promoción de la salud en el lugar de trabajo es una estrategia de salud pública que
ha sido acreditada por la comunidad científica y los más relevantes organismos
internacionales relacionados con la salud y el trabajo (Organización Mundial de la
Salud, Organización Internacional del Trabajo, Red Europea de Promoción de la Salud
en el lugar de Trabajo, entre otros) y que desarrollan en muchos gobiernos (Consejería
de Salud de la Junta de Andalucía 2010). Se ha reconocido internacionalmente al
lugar de trabajo como un marco adecuado para la promoción de la salud. La
relevancia de promocionar la salud en el lugar de trabajo fue tratada en 1950 y
posteriormente renovada en 1995 en una sesión conjunta celebrada entre la
Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud sobre
salud ocupacional (Oficina Regional de la OMS para Europa (2002).

A partir de ese momento, organismos internacionales han recomendado la promoción


de la salud en el lugar de trabajo a través de numerosas cartas y declaraciones, como
la Carta de Ottawa para el Fomento de la Salud de 1986 (Organización Mundial de la
Salud (1986), la Declaración de Yakarta sobre la Promoción de la Salud en el Siglo
XXI de 1997 (Organización Mundial de la Salud (1997)) y la Carta de Bangkok para la
promoción de la salud en un mundo globalizado de 2005 (Organización Mundial de la
Salud, (2005).

2.11.1 Régimen alimentario, actividad física y salud


En respuesta a la carga mundial impuesta por las ECNT, la OMS formuló la Estrategia
Mundial sobre el Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, que fue adoptada por
la 57ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2004 (10). El objetivo de esta
estrategia es promover la salud mediante la facilitación de directrices para la creación
de un entorno propicio para acometer iniciativas sostenibles a nivel individual,
comunitario, nacional y mundial que, en su conjunto, darán lugar a una reducción de
estas enfermedades y a la tasa de mortalidad relacionada con un régimen alimentario
poco saludable y el sedentarismo (Organización Mundial de Salud / Foro Económico
Mundial 2008).

189
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

El entorno del lugar de trabajo ha sido determinado visiblemente como un área de


acción relevante para promocionar la salud y prevenir enfermedades (10, artículo 62).
"Las personas deben tener posibilidad de adoptar decisiones saludables en el lugar de
trabajo para reducir su exposición a riesgos. Por otra parte, el costo de las
enfermedades no transmisibles para los empleadores está aumentando rápidamente.
Es preciso garantizar la posibilidad de adoptar decisiones saludables en el lugar de
trabajo y apoyar y promover la actividad física" (OMS / Foro Económico Mundial 2008).
Además, en el Plan de acción mundial sobre la salud de los trabajadores 2008-2017,
tal como fue adoptado por la 60ª Asamblea Mundial de la Salud en la resolución
WHA60.26, se declara en el punto 14 lo siguiente: "Es preciso insistir en la promoción
de la salud y la prevención de las enfermedades no transmisibles en el lugar de
trabajo, sobre todo fomentando entre los trabajadores una dieta sana y actividad física
y promoviendo la salud mental y de la familia en el trabajo" (OMS / Foro Económico
Mundial 2008).

2.11.2 Razones que justifican el uso del lugar de trabajo como marco para la
promoción de una dieta saludable y la actividad física
La promoción de la salud en el lugar de trabajo se ha orientado por lo general en
promover la salud del trabajador a través de la reducción de conductas individuales
relacionadas con factores de riesgo como, por ejemplo: consumo de tabaco,
sedentarismo, mala alimentación y otras conductas de riesgo para la salud (O'Donnell,
M.P. 2002, LaMontagne, A. (2004). Los programas de promoción de la salud en el
lugar de trabajo ofrecen la posibilidad de llegar a una proporción importante de
trabajadores adultos. También, son un medio efectivo de promocionar hábitos
alimentarios saludables y la práctica de actividad física regular, por lo que es relevante
dedicar esfuerzos a su implementación con el fin de mejorar los hábitos de
alimentación y de actividad física de la población trabajadora (Shepard, RJ.1996),
Engbers LH et al. 2005).

Se ha reportado que es posible influir en conductas saludables de grandes cantidades


de personas y llevar a cabo reiteradamente intervenciones a múltiples niveles para
influir en conductas que fomenten la salud (OMS/Foro Económico Mundial 2008).
Pueden fomentarse conductas saludables en el lugar de trabajo a través de varios
niveles de influencia. Entre las acciones directas se encuentran: educación para la
salud, aumentar la disponibilidad de alimentos saludables e incrementar las
oportunidades de realizar actividad física. Por otro lado, entre las acciones indirectas
se encuentran el fomento del apoyo social y las normas sociales y la promoción de

190
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

conductas saludables (Stokols D. 1996).También existe la posibilidad de vincular la


promoción de la salud en el lugar de trabajo a iniciativas más generales destinadas a
apoyar la salud de los trabajadores, como por ejemplo:
• Iniciativas en materia de salud y seguridad ocupacional (Sorensen, G. et al. 2002);
• Programas de gestión de la discapacidad (Williams, R.M., Westmorland, M. 2002);
• Programas de asistencia a los empleados (DeJoy, D., Southern, D. (1993).

Es deseable que en los lugares de trabajo se planifique lo programas de promoción de


la salud con la participación de los colaboradores, y las prioridades pueden
establecerse basándose en lo siguiente:
• Evaluación de las necesidades por parte de los trabajadores;
• Conductas relacionadas con los mayores descensos en mortalidad y morbilidad,
incremento en la discapacidad y decremento en la productividad laboral;
• Posibilidades de ahorro en los costos relativos a las repercusiones de la salud
(O'Donnell, M.P. 2002, Partnership for Prevention. Healthy workforce 2010.
2001,Harris, J.S., Fries, J. 2002).

2.11.3 Importancia del personal directivo superior


Es trascendental que el personal directivo superior se interese en implementar la
promoción de la salud en el lugar de trabajo por diversos motivos, entre los que se
encuentran la promoción de conductas saludables, disminuir los costos de asistencia
médica y por discapacidad y aumentar la productividad de los empleados y mejorar la
imagen institucional (O'Donnell, M.P. 2002, Shephard RJ. 1992)
Estos argumentos bien pueden empatar con los objetivos empresariales de la empresa
a largo y corto plazo. Es fundamental que los beneficios percibidos de los programas
de promoción de la salud en el lugar de trabajo estén en armonía con los objetivos
empresariales generales, de manera que inicialmente reciban aprobación y
posteriormente se cumplan (Shepard RJ.1996).

2.11.4 Efectividad y eficacia de las intervenciones de promoción de la salud en el


lugar de trabajo dirigidas a los hábitos alimentarios y la actividad física
Las intervenciones de promoción de salud dirigidas hacia la actividad física y los
hábitos alimentarios son efectivos en cuanto a lo siguiente:
• Modificar conductas de modo de vida, como mejorar la actividad física y los
hábitos alimentarios

191
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

• Mejorar los resultados relacionados con la salud, como la reducción del IMC, la
disminución de la presión arterial y de otros factores de riesgo de enfermedad
cardiovascular.
• Facilitar cambios a nivel de la organización, como la reducción del ausentismo
laboral (Shephard, RJ. 1992).

Los resultados económicos de las iniciativas de promoción de la salud en el lugar de


trabajo no están tan bien demostrados; esto se debe, en parte, a la carencia de
estudios bien fundamentados desde el punto de vista metodológico (Proper KI et al.
2002, Proper KI, Van Mechelen W. 2007).

2.11.5 Trascendencia para la salud pública


Cabe anotar que incluso pequeñas modificaciones de conducta, observadas en las
poblaciones en su conjunto, pueden mostrar efectos significativos en el riesgo de
enfermedad (Rose G. 1985, 1992). Así, por ejemplo, estrategias dirigidas a toda la
población con el objetivo de reducir el colesterol sérico son costo eficaces en
intervenciones a nivel de la comunidad, incluso si el colesterol sérico se reduce
solamente en un 2% o más (Tosteson, A et al. (1997)). Los criterios utilizados para
interpretar los resultados de los estudios sobre intervenciones en los lugares de
trabajo deben basarse en la trascendencia que para la salud pública tengan tales
efectos o resultados.

2.11.6 Efectos de las intervenciones para promover la salud en el lugar de


trabajo en los resultados conductuales, sanitarios y laborales
Se examinaron diversas intervenciones en el lugar de trabajo relacionadas con la
actividad física y la alimentación, en particular el nivel de la actividad física o ingesta
alimentaria, indicadores de salud como la presión arterial o el estado de salud auto
notificado, y factores relacionados con el trabajo como las bajas por enfermedad o la
satisfacción en el empleo. Se incluyeron únicamente los estudios con un diseño
aleatorio controlado (Proper KI et al. 2005, 2006).En cuanto a las iniciativas para
promover la salud en el lugar de trabajo destinadas a fomentar la actividad física se
notificaron varios resultados beneficiosos, entre éstos los siguientes: Incremento en los
niveles de actividad física;
• Reducción del porcentaje relativo de grasa corporal;
• Reducción de los problemas osteomusculares;
• Mejora de la capacidad cardio respiratoria.

192
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

En relación a las iniciativas de promoción de la salud en el lugar de trabajo dirigidas a


fomentar una alimentación sana, se reportaron varios resultados beneficiosos, entre
éstos los siguientes:
• Mayor ingesta de frutas y hortalizas;
• Menor ingesta de grasas poco saludables;
• Disminución significativa del peso corporal según las mediciones del IMC (Stamler R.
et al.1989, Nisbeth O. 2000)
Los esfuerzos para promover la actividad física y una alimentación saludable en el
lugar de trabajo son relevantes porque promueven la participación de empleadores y
empleados en la creación de una cultura institucional orientada a la promoción de la
salud (OPS 2007).

2.11.7 Políticas y programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo


Al momento de formular y aplicar políticas y programas que rindan buenos resultados
destinados a promover regímenes sanos de alimentación y actividad física en el lugar
de trabajo es importante tomar en cuenta la posibilidad de aplicación de los elementos
fundamentales que se presentan a continuación sobre el régimen alimentario y la
actividad física basadas en datos objetivos (Sorensen G. et al 2004, Institute of
Medicine 2005, Quintiliani L. et al 2007). Estos elementos fundamentales son:
Vinculación de los programas a los objetivos empresariales, apoyo de la gerencia
superior, formación de juntas consultivas de empleados, comunicación efectiva,
entorno propiciatorio, uso de incentivos, establecimiento de objetivos, auto eficacia,
entorno social, normas sociales y apoyo social, programas a la medida y creación de
programas efectivos a lo largo del continuo entre individuo y entorno.

Las características del entorno laboral, tanto sociales como físicas, pueden influiren los
hábitos de alimentación y en las opciones de actividad física de una persona
(Sorensen G. et al.2004). Algunos ejemplos de acciones dirigidas a crear un entorno
físico propiciatorio son los siguientes:
 Añadir opciones de alimentos más saludables en la cafetería del lugar de trabajo
 Crear oportunidades de realizar actividad física
 Presentar estrategias en los “puntos de venta” sobre alimentación y actividad física,
como por ejemplo colocar signos en las escaleras que pongan de manifiesto los
beneficios de su uso en comparación con la utilización del ascensor
 Facilitar el acceso a instalaciones de entrenamiento físico y duchas (OMS / Foro
Económico Mundial 2008).

193
_______________________________________Antecedentes Bibliográficos

2.11.8 La importancia fundamental de adoptar un enfoque basado en múltiples


partes interesadas

Es fundamental adoptar un enfoque basado en múltiples partes interesadas. Para


abordar de manera integral las cuestiones de alimentación y actividad física requiere el
compromiso de una diversidad de partes interesadas. La adopción de un enfoque de
partes múltiples respecto de la creación e implementación de políticas y programas de
promoción de la salud en el lugar de trabajo resulta determinante para el éxito,
efectividad y sostenibilidad de los programas. Entre las diferentes partes que pueden
desempeñar un papel en la promoción de la salud en el lugar de trabajo se encuentran
las siguientes: organismos internacionales; ministerios de salud, trabajo y seguridad;
gobiernos locales y municipales; organizaciones no gubernamentales (ONG); la
sociedad civil; empleadores; empleados; sindicatos; cajas de seguros de enfermedad
de las empresas; el sector agrícola; los productores de alimentos, los servicios de
restauración y los distribuidores de alimentos; y el sector del deporte (OMS/Foro
Económico Mundial 2008).

2.11.9 La relevancia de integrar una vigilancia y evaluación


La vigilancia y evaluación (es decir, la evaluación de los procedimientos y resultados,
la evaluación de los riesgos y resultados relacionados con la salud) son componentes
esenciales de la implementación de los programas de promoción de la salud en el
lugar de trabajo y han de ser integrados en el proceso. Las actividades de vigilancia y
evaluación nutren el proceso de toma de decisiones y permiten documentar los
cambios en las políticas o en los programas; favorecen a acumular datos, a fomentar
la responsabilidad, y llevan a la creación de programas efectivos de promoción de la
salud en el lugar de trabajo de manera que puedan racionalizarse adecuadamente los
recursos (OMS/Foro Económico Mundial 2008).

Investigaciones relevantes sobre salud cardiovascular en el medio laboral


Entre los factores laborales para la ECV no solo se encuentran factores físicos, sino
también hay factores psicosociales. Por ejemplo Karasek [Link]. reportaron que las
personas con mayor “tensión laboral”, que hace referencia a las que tuvieron mayores
demandas laborales (mayor tensión para trabajar mucho y rápido) y un control inferior
sobre ellas (capacidad de desición menor para evitarlas o delegarlas, además de un
inferior desarrollo de nuevas destrezas para afrontarlas), tuvieron un mayor riesgo
cardiovascular. Por otro lado, Schanll [Link]. reportaron que la “tensión laboral” puede
ser factor de riesgo de hipertensión arterial y conducir a cambios estructurales en el

194
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

corazón (hipertrofia venticular izquierda) en hombres trabajadores (Rodríguez Artalejo


F. 2006).

Marmot et. al. han investigado el tipo de ocupación como indicador de clase social.
Estos autores demostraron que los empleados públicos que pertenecían a la clase
social más alta británica (directivos) presentaron cardiopatía isquémica con una inferior
frecuencia que los empleados de la clase social más baja (empleados manuales no
cualificados). Marmot et. al. proprocionó evidencias de que una de las variables
sociales más importantes para la ECV es la desigualdad social, incluso más que la
pobreza. Los mencionados autores también reportaron que los factores de riesgo
cardiovascular clásicos (incluidos en el conocido síndrome metabólico) y el uso de
tabaco eran más comunes entre os empleados de la clase social más baja. Cabe
comentar que estos factores no explicaron totalment las diferencias entre las clases
laborales en la frecuencia de ECV. Las diferencias encontradas en parte se debieron a
factores psicosociales como el estrés crónico. Recientemente se ha reportado en la
población laboral española el gradiente social inverso del síndrome metabólico.
Investigaciones de la asociación entre los factores laborales (por ejemplo desempleo)
y la ECV han reportado que las personas sin trabajo remunerado poseen un menor
bienestar psicológico, incluída una mayor frecuencia de depresión y ansiedad, así
como suicidio. Con relación a la salud física, los desempleados tienen mayor
mortalidad por todas las causas incluída la cardiopatía isquémica. El estudio
INTERHEART, realizado en 52 países de los 5 continentes demostró que el estrés
laboral se asocia a un mayor riesdo de infarto agudo de miocardio (Rodríguez Artalejo
F. 2006).

195
_____________________________________________Materiales y Métodos

CAPITULO III

MATERIALES Y METODOS

196
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

3 MATERIALES Y METODOS

3.1.1 Estudio de la población y diseño: es un estudio descriptivo transversal.

3.1.2 Lugar de estudio: Quito y Guayaquil


Quito: Oficina Central, Oficina Central Anexa y Fábrica Sierra
Guayaquil: Fábricas C, S y Centro de Distribución

3.1.3 Población de estudio: 917 personas (663 hombres y 254 mujeres)


laboralmente activas vinculadas a una empresa privada que laboraron durante el año
2006, en edades comprendidas entre 18 y 64 años. Todos los trabajadores
participaron de manera voluntaria en el estudio con juicio y entendimiento apropiado
para responder a los cuestionarios.

3.2 Materiales

En esta sección se presentan los materiales administrados mediante una entrevista a


los sujetos que participaron en la investigación:
 Historia clínica nutricional
 Para medir Actividad física se utilizaron lo siguientes cuestionarios:
 Cuestionario Internacional de Actividad Física
 Cuestionario de auto eficacia para la práctica de actividad física
 Cuestionarios para medier los Estados de Cambio de Comportamiento
 Cuestionario de los Estados de Cambio de Comportamiento (ECC) para el
consumo de frutas y verduras
 Cuestionario de los ECC para la práctica de actividad física

 Material Educativo: folletos Nutrifocus y libro Folleto Estar Bien es Cuestión de


Equilibrio

197
_____________________________________________Materiales y Métodos

3.2.1 Historia Clínica Nutricional

Figura 11. Formulario Historia Clínica Nutricional (primera hoja)

198
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 12. Formulario Historia Clínica Nutricional (segunda hoja)

199
_____________________________________________Materiales y Métodos

3.2.2 Actividad Física

[Link] Cuestionario Internacional de Actividad Física

Figura 13. Cuestionario Internacional de Actividad física (primera hoja)


Fuente: Centro Coordinador del IPAQ en Brasil Cefaliscs 2006

200
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 14. Cuestionario Internacional de Actividad física (segunda hoja)


Fuente: Centro Coordinador del IPAQ en Brasil Cefaliscs 2006

201
_____________________________________________Materiales y Métodos

[Link] Clasificación del nivel de actividad física (IPAQ)

Figura 15. Clasificación del nivel de actividad física IPAQ


Fuente: Centro Coordinador del IPAQ en Brasil CELAFICS 2006

202
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

[Link] Cuestionario de auto eficacia para la práctica de actividad física

Fecha: ___/___/___ CI: _________________________


Lugar de atención: _____________ Persona que atiende: ___________
Nombres: ____________________ Apellidos: ____________________

Favor marcar con un X la Para nada Poco Moderadamente Muy Extremadamente


mención que concuerde confiado confiado confiado confiado confiado
(1) (2) (3) (4) (5)
con lo que usted siente
¿Cuán confiado se siente para
realizar ejercicio (actividad
física) en las siguientes
situaciones?
Cuando estoy cansado
Cuando estoy de mal humor
Cuando siento que no tengo
tiempo
Cuando estoy de vacaciones
Cuando está lloviendo

Figura 16. Cuestionario de auto eficacia para la práctica de actividad física


Fuente: Stokols D. 1992

203
_____________________________________________Materiales y Métodos

3.2.3 Cuestionaros de los Estados de Cambio de Comportamiento

[Link] Cuestionario de los Estados de Cambio de Comportamiento (ECC) para el


consumo de frutas y verduras

Figura 17. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para el


consumo de frutas y verduras
Fuente: Resnicow K. 2003

204
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

[Link] Cuestionario de los ECC para la práctica de actividad física

Figura 18. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para la


práctica de Actividad Física
Fuente: Marcus [Link]. 1992

3.2.4 Material Educativo

Dentro del Programa “Con Nestlé Estar bien es cuestión de equilibrio” se capacitó a la
personal de la empresa en estilos de vida saludable (alimentación saludable y
actividad física) utilizando los siguientes folletos que diseñé.
 Nutrifocus Alimentación Saludable
 Nutrifocus Activos y Saludables
 Folleto Estar Bien es cuestión de equilibrio

205
_____________________________________________Materiales y Métodos

[Link] Nutrifocus Alimentación Saludable

Figura 19. Nutrifocus Alimentación Saludable (primera parte)


Fuente: Nestlé Ecuador 2006

Figura 20. Nutrifocus Alimentación Saludable (segunda parte)


Fuente: Nestlé Ecuador 2006

206
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

[Link] Nutrifocus Activos y Saludables

Figura 21. Nutrifocus Activos y Saludables


Fuente: Nestlé Ecuador S.A. 2006

[Link] Folleto Estar Bien es Cuestión de Equilibrio

Figura 22. Folleto “Estar Bien es Cuestión de Equilibrio”


Fuente: Nestlé Ecuador S.A. 2004

207
_____________________________________________Materiales y Métodos

3.3. Métodos
3.3.1 Proceso de medición y recolección de la información

En los diferentes lugares de trabajo se realizó una entrevista cara a cara en la cual se
obtuvo información socio demográfica, antecedentes de salud, así como
características de comportamiento y actitudes hacia la actividad física, incluyendo
barreras en la participación de actividad física. También se realizó una evaluación
antropométrica y se midió el consumo de frutas y la práctica de actividad física.

Se administraron los siguientes instrumentos: historia clínica, el cuestionario


Internati0onal Physical Activity (IPAQ), el cuestionario de cambio de comportamiento
para el consumo de frutas y verduras, el cuestionario de cambio de comportamiento
para actividad física y se realizó la evaluación antropométrica.

[Link] Historia Clínica Nutricional


Se recabó la siguiente información (figuras 11 y 12)

A. Socio demográfica (edad, sexo, estado civil, nivel de educación). Los niveles
educativos fueron agrupados de acuerdo al sistema de educación vigente del país en
Primaria (seis años aprobados), Secundaria (seis años aprobados) y Superior.
B. Uso de tabaco y alcohol
C. Tipos de actividad física que realiza al momento y las preferencias para realizar
actividad física.
D. Antecedentes de salud personales y familiares (hipertensión arterial, diabetes mellitus,
cáncer, enfermedades cardiovasculares).
E. Medición de la tensión arterial sistólica y diastólica

La Presión Arterial (PA) se medirá por duplicado, con 2 minutos entre mediciones,
después de que la persona evaluada haya estado sentado en silencio durante 10
minutos (Chobanian [Link] al., 2003). Un manguito de tamaño adecuado se colocará
en el brazo derecho del sujeto y un tensiómetro de mercurio se utilizará para medir la
PA sistólica (PAD) y PA diastólica (PAS).

La PAS es el primer punto que se oye el primero o dos o más sonidos (fase 1), y la
PAD es el punto tras el que desaparece el sonido (fase 5).

208
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La Presión Arterial se clasificó de acuerdo a lo recomendado por la Sociedad Europea


de Hipertensión y la Sociedad Europea de Cardiología 2010 conforme puede verse en
la tabla 14.

Nivel de Presión Arterial (mm Hg)


Categoría Sistólica Diastólica
Optima < 120 Y < 80
Normal 120 – 129 y/o 80 – 84
Normal Alta 130 – 139 y/o 85 – 89
Hipertensión Arterial
Hipertensión Grado 1 140 -159 y/o 90 – 99
Hipertensión Grado 2 160 – 179 y/o 100 – 109
Hipertensión Grado 3 Igual o > 180 y/o Igual o > 110
Hipertensión sistólica Igual o > 140 y < 90
Aislada

Tabla 14. Clasificación de la Hipertensión Arterial


Fuente: Sociedad Europea de Hipertensión y Sociedad Europea de
Cardiología 2010

F. Medición de la Frecuencia Cardíaca

La frecuencia cardiaca en reposo se evaluará por duplicado mediante la palpación de


la arteria radial durante 30 segundos después de que el evaluado este sentado en
silencio durante 10 minutos (Sociedad Europea de Hipertensión Arterial 2010).

G. Antropometría:

La composición corporal se estimó a través de las siguientes mediciones


antropométricas:

G1. Indice de Masa Corporal (en adelante IMC)


G2. Indice cintura/cadera (en adelante ICC)
G3. Determinación del compartimento graso

Las mediciones antropométricas se obtuvieron en las condiciones más estandarizadas


posibles luego de un entrenamiento previo para garantizar la homogeneidad en las
técnicas aplicadas.

209
_____________________________________________Materiales y Métodos

G.1 Medición del Indice de Masa Corporal

Para tener una aproximación del estado nutricional en el adulto se construyó el Indice
de Masa Corporal (IMC), que se obtiene dividiendo peso (kg) /talla (m) 2 (OMS 2004).

G.1.1 Medición de Peso (kilogramos)

Para la correcta medición del peso los sujetos estuvieron descalzos con un mínimo de
ropa, en posición de pie, rectos y relajados frente a la báscula con la vista fija en el
plano horizontal. Las palmas de las manos extendidas y descansando lateralmente en
los muslos; con los talones ligeramente separados, los pies formando una V ligera sin
hacer movimiento alguno (Aparicio M. 2004).

El peso corporal se obtuvo mediante una balanza marca Healthometer con una escala
de 2 a 130 kg y una precisión de 0,1 kg; la talla corporal se midió a través de un
tallímetro Healthometer con una graduación mínima de 1.0 mm.

G.1.2 Medición de Talla (metros)

Se solicitó a los sujetos que se retiren los zapatos. Los sujetos estuvieron de espaldas,
haciendo contacto con el tallímetro (colocado verticalmente), con la vista fija al frente
en un plano horizontal; los pies formando ligeramente una V y con los talones
entreabiertos. El piso y la pared donde estuvo instalado el tallímetro fueron rígidos,
planos (sin bordes) y formaron un ángulo recto (90 grados). Se deslizó la parte
superior del tallímetro y al momento de tocar la parte superior más prominente de la
cabeza, se tomó la lectura exactamente en la línea que marca la estatura. Esta
medición se registró en centímetros (Aparicio M. 2004).

G.1.3 Indice de Masa Corporal (IMC)

Los datos de peso (kg) y talla (m) son útiles para evaluar el estado nutricional en los
adultos, mediante el cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC) (OMS 2004).

El IMC es un índice de peso y talla que sirve para clasificar el estado nutricional del
adulto en normo peso, bajo peso, sobrepeso y obesidad (OMS 2004).

210
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Para calcular el IMC se usa la siguiente ecuación:

IMC = peso en kg/talla (metros)2

En la tabla 15 se puede observar la Clasificación Internacional del estado nutricional


del adulto normo peso, bajo peso, sobrepeso y obesidad de acuerdo al IMC (OMS
2004).

Clasificación IMC peso (kg) /talla (m) 2


Bajo peso Menos de 18.5
Rango normal 18.5 – 24.99
Sobrepeso Más de 25
Obesidad Más de 30
Obesidad grado I 30 – 34.99
moderada
Obesidad grado II severa 35 – 39.99
Obesidad grado III muy Más de 40
severa

Tabla 15. Clasificación internacional del estado nutricional del adulto normo
peso, bajo peso, sobrepeso y obesidad de acuerdo al IMC
Fuente: Adaptado de OMS 2004

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado el IMC para estudios de


tamizaje de obesidad (WHO 1997). Sin embargo varios autores han demostrado que
este índice tiene poca sensibilidad para diagnosticar la obesidad debido a sus
limitaciones para diferenciar la masa grasa y la libre de grasa del cuerpo humano
(Lohman T.G. 1992, Durnin JV, Womersley J. 1977).

G.2 Indice Cintura Cadera (ICC)

El ICC es una medida antropométrica específica utilizada para evaluar la distribución


de la grasa corporal, relaciona el perímetro (en centímetros) de la cintura abdominal
con el de la cadera (Isunza A. 2004). El ICC se calcula con la siguiente fórmula:

ICC= circunferencia abdominal / circunferencia cadera

La medición de la circunferencia abdominal se efectuó a una distancia intermedia entre


el borde inferior de la última costilla palpable y el borde de la cresta ilíaca, en un plano
horizontal. Se palpó y marcó cada uno de esos puntos y se determinó el punto medio
con una cinta métrica y se registró la medición en centímetros (WHO 2008).

211
_____________________________________________Materiales y Métodos

La circunferencia de la cadera fue medida alrededor de la zona más ancha de los


glúteos con la cinta métrica paralela al piso (WHO 2008).

Para la medición de las circunferencias de la cintura y la cadera se utilizó una cinta


métrica resistente que proveyó unos 100 gramos de tensión. Cada medición se repitió
por duplicado, si las mediciones se encontraron dentro de 1 cm la una de la otra, el
promedio fue ser calculado. Si la diferencia entre las dos mediciones excedió de un
centímetro las dos mediciones debieron repetirse (WHO 2008).

El conocimiento del patrón de distribución de la grasa corporal es de enorme


importancia debido a su relación con el riesgo cardiovascular. Se clasificó a los
individuos como obesidad central usando los valores de corte de mayor a 94 cm para
hombres y mayor a 80 cm en mujeres (tabla 16) (Hans TS et. al. 1995).

La obesidad androide o central se caracteriza por un acumulo de grasa en tronco y


abdomen. La obesidad ginecoide o periférica, distribuye la grasa fundamentalmente en
el área glúteo femoral. La obesidad central se asocia con complicaciones metabólicas
como son diabetes mellitus tipo II, hiper insulinismo, dislipidemia, gota, hipertensión
arterial y enfermedades cardiovasculares (Isunza A. 2004).

Circunferencia de la cintura (adultos)


Sexo Puntos de corte Clasificación
Cintura ≤ 94 cm Normal
Hombre
Cintura > 94 cm Obesidad central

Cintura ≤ 80 cm Normal
Mujer
Cintura > 80 cm Obesidad central

Tabla 16. Circunferencia de la cintura puntos de corte de clasificación de un


mayor riesgo de complicaciones inducidas por la obesidad
Fuente: Hans TS et. al. 1995

Con relación al índice cintura / cadera, la OMS (1998) establece un nivel normal de 1.0
en hombres y de 0.8 en mujeres. Valores superiores indicarían obesidad abdomino
visceral.

Se ha reportado que una relación cintura/ cadera superior a 1 en varones y a 0.8 en


mujeres es indicativo de un elevado riesgo de desarrollar enfermedades
cardiovasculares (Olguin Z. 2008).

212
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

G3. Determinación del compartimento graso

El análisis de impedancia bioeléctrica es un método que permite evaluar la


composición corporal que se fundamenta en la conducción de la corriente eléctrica por
los tejidos corporales, la misma que es alta en el tejido magro donde se encuentran en
mayor proporción los líquidos acuosos y electrolitos y baja, en el tejido graso. Por
ende, la impedancia bioeléctrica es inversamente proporcional al contenido de agua
corporal y de masa libre de grasa (Aristizábal, J.C. 2007).

Existen diferentes técnicas para la medición de la impedancia bioeléctrica; entre las


más comunes se encuentran mano-pie, mano-mano y pie-pie. A pesar de que la
técnica mano-pie tiene mayor precisión y es la recomendada por la Sociedad Europea
de Nutrición Clínica, la técnica pie-pie (básculas de bioimpedancia) es la más utilizada
en nuestro medio por su menor costo y fácil aplicación (Aristizábal, J.C. 2007).

Se utilizó la báscula marca Tanita (BF 350) de bioimpedancia pie – pie para analizar la
composición corporal en el presente estudio. La interpretación de los resultados del
porcentaje de grasa corporal se realizó de acuerdo a lo establecido en la tabla 17.

Porcentaje de grasa corporal


Alto Muy alto
Sexo Edad Bajo Normal (riesgo de (riesgo de
sobrepeso) obesidad)
20-39 años < 21 21 – 32.9 34 – 38.9 > o igual 39
Mujer 40-59 años < 23 23 – 33.9 35 – 39.9 > o igual 40
60-70 años < 24 24 – 35.9 37 – 41.9 > o igual 42

20-39 años <8 8 – 19.9 21 – 24.9 > o igual 25


Hombre 40-59 años < 11 11 – 21.9 22 – 27.9 > o igual 28
60-70 años < 13 13 – 24.9 26 – 29.9 > o igual 30

Tabla 17. Interpretación de los resultados del porcentaje de grasa corporal


Fuente: Gallagher D. et. al. 2000

3.3.2 Medición del nivel de Actividad Física

Se realizó la evaluación del nivel de Actividad Física mediante los siguientes


instrumentos:
 Historia clínica: tipos de actividad física que practica al momento de la encuesta y
las preferencias para practicar actividad física
 Cuestionario Internacional de Actividad Física
213
_____________________________________________Materiales y Métodos

 Cuestionario de Estados de cambio de comportamiento para la actividad física


 Cuestionario para medir la auto eficacia para realizar actividad física

A. Cuestionario Internacional de Actividad Física (International Physical


Activity Questionnaire) (figuras 13 y 14)

Una medición adecuada de la actividad física es un prerrequisito para monitorizar en la


población la salud y evaluar la efectividad de las intervenciones. En la literatura se han
reportado en estudios epidemiológicos varios métodos prácticos para medir actividad
física como es el International Physical Activity Questionnaire (en adelante IPAQ)
versión corta, que es un cuestionario por lo general auto reportado. El IPAQ ha sido
utilizado como una medida estandarizada para estimar la práctica habitual de actividad
física en poblaciones de diferentes países y contextos socioculturales (Madison R.
2007).

El IPAQ busca determinar los tipos de actividad física y los niveles de la misma que los
sujetos realizan en su vida cotidiana, precisando el tiempo que dedican las personas a
estar físicamente activas en los siete días anteriores a la aplicación de la prueba; es
adecuado para personas entre los 15 y los 69 años. Su versión corta se compone de
siete preguntas de completar información acerca de la duración en minutos, días y
horas de realización de actividad física (Cuestionario Internacional de actividad Física,
International Physical Activity Questionary, Versión IPAQ. 2000/2001, validado para
estudio). Este instrumento ha sido recomendado por la Organización Mundial de la
Salud como medida válida para estimar la actividad física y permite clasificar a la
población en cuatro niveles de actividad, de acuerdo a determinados criterios de
intensidad y tiempo de actividad física en: sedentario, insuficientemente activo, activo y
muy activo (Rodríguez Salazar M.C. 2011) (figura 17).

La Versión IPAQ. 2000/2001consta de siete preguntas que indagan en la frecuencia,


la duración y la intensidad de participación en actividades físicas como caminar o
correr durante la semana inmediatamente previa a la participación del estudio y en
diferentes contextos de la vida cotidiana (Madison R. 2007) (ver figuras 15 y 16).
Además se incluyó una pregunta sobre tipos de actividad física sugeridas para
realizar.

214
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

B. Estados de cambio de comportamiento para la actividad física (figura 18)

El instrumento de cuestionario de cinco ítems de estado de cambio de comportamiento


para la actividad física fue desarrollado y modificado por Marcus [Link]. 1992 y utilizado
para determinar el estado de cambio de comportamiento para la actividad física para
cada individuo (figura 20). La validez de este instrumento ha sido demostrada en
investigaciones previas con una entrevista estándar administrando el cuestionario de
Recordatorio de Actividad Física de Siete Días y se ha demostrado un índice Kappa de
fiabilidad de 0.78 luego de un período de dos semanas. Estudios previos han
demostrado que cualquier movimiento de los estados de cambio de comportamiento
iniciales a los más avanzados para la adopción de estados de cambio de
comportamiento para la actividad física se asocia significativamente con cambios en la
capacidad funcional (pico estimado VO2) (Spruce T. 2000).

C. Auto eficacia (figura 16)

La auto-eficacia para la actividad física fue medida utilizando un instrumento


desarrollado por Marcus [Link]. 1992 que representa las áreas de efecto negativo,
resistencia a la recaída y separar tiempo para realizar actividad física (figura 18). A los
participantes se les presentó cinco situaciones comunes que examinan la habilidad de
participar en la actividad física. Los participantes respondieron utilizando la escala de
Likert con 1 indicando “no del todo seguro”, y 5 “muy seguro”. Los investigadores
demostraron que esta medición tuvo un coeficiente alfa de 0.82 y que la puntuación
significativamente diferenció a los sujetos en la mayoría de la adopción de los estados
de cambio de comportamiento (Spruce T. 2000).

3.3.3 Medición del consumo de frutas (F) y verduras (V) y la conducta del
consumo de frutas y verduras

 Se ofertaron en los diferentes lugares de trabajo de la empresa una provisión diaria


de fruta al inicio de la jornada laboral y como refrigerio en la mañana durante 12
meses.

 Se preguntó al personal de los diferentes lugares de trabajo sobre el promedio de


porciones de frutas y verduras que consumieron diariamente en el lugar de trabajo.

215
_____________________________________________Materiales y Métodos

Figura 23. Canasta de frutas colocada en el lugar de trabajo

Además, se evaluaron los estados de cambio de comportamiento para el consumo de


frutas y verduras mediante un cuestionario.

Los estados de cambio de comportamiento se clasificaron en respuesta a cinco ítems:


1. Está usted pensando en consumir más frutas y verduras en los próximos 6 meses.
2. Está usted seriamente pensando en consumir más frutas y verduras en el próximo
mes.
3. ¿Cuántas porciones de fruta usualmente consume cada día?
4. ¿Cuántas porciones de verduras usualmente consume cada día?
5. ¿Cuánto tiempo ha estado consumiendo este número de frutas y verduras?

216
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Estado de cambio Descripción


de comportamiento
Pre contemplación Individuos que consumen < de 5 porciones de F & V al día que NO
piensan consumir más porciones de F & V en los próximos 6 meses
Contemplación Individuos que consumen < de 5 porciones de F & V al día que SI
piensan consumir más porciones de F & V en los próximos 6 meses
pero no en el próximo mes
Preparación Individuos que consumen < de 5 porciones de F & V al día que SI
piensan consumir más porciones de F & V en el próximo mes
Acción Individuos que consumen de 5 o > porciones de F & V al día durante
menos de 6 meses
Mantenimiento Individuos que consumen de 5 o > porciones de F & V al día durante
más de 6 meses
Este algoritmo es similar al utilizado previamente por otros investigadores del consumo de
cinco porciones de frutas y verduras (Laforge RG et al., 1994; Campbell MK et al., 1997 y
Resnicow K. et al. 2003).
Tabla 18. Clasificación de los estados de cambio de comportamiento para el
consumo de Frutas (F) y Verduras (V)
Fuentes: Laforge RG et al., 1994; Campbell MK et al., 1997 y Resnicow K. et al. 2003

3.3.4. Metodología estadística

El procesamiento y análisis de los datos se lo realizó con el paquete estadístico para


las ciencias sociales SPSS, considerando distribuciones de variables, cruces entre
variables, pruebas de hipótesis y modelos factoriales multivariantes. Se empleó la
estadística descriptiva de las variables cuantitativas, cuyos resultados expresados en
valores absolutos y frecuencias relativas (%) y se re reportaron en forma de tablas y
gráficas.

Para el caso de las pruebas de hipótesis, éstas se utilizan para analizar si las
diferencias que se observan son o no significativas, obteniendo las probabilidades de
significancia estadísticas. Los procedimientos utilizados para las pruebas de hipótesis
fueron: modelos de análisis de la varianza paramétricos, modelos de análisis de la
varianza no paramétricos, pruebas de proporciones con base en el modelo binomial
con convergencia asintótica hacia la ley normal de probabilidades, y pruebas de chi-
cuadrado.

217
_____________________________________________Materiales y Métodos

Con base en la probabilidad de significancia estadística, se estableció directamente si


las diferencias que se observaron fueron o no significativas, con base en el nivel de
confianza del 95%, si la significancia es mayor a 0.05, no se rechaza la hipótesis nula
(no hay diferencias significativas), y si la significancia es menor a 0.05, se rechaza la
hipótesis nula, teniendo en este caso que las diferencias que se observan son
estadísticamente significativas.

Para el análisis multivariante de datos, se utilizaron: (i) el modelo factorial de


componentes principales, y (ii) el modelo factorial de correspondencias múltiples. En
ambos casos, estos modelos están orientados en analizar e identificar las
asociaciones que existen entre las variables.

Finalmente se utilizaron mapas percentuales que se construyen con la técnica


multivariada denominada Análisis Factorial de Correspondencias Múltiples cuyo
objetivo es poner en evidencia las asociaciones entre las categorías de diversas
variables cualitativas.

3.3.5 Intervención

Es deseable que las empresas analicen cuáles son los factores más relevantes que
inciden en la obesidad y sedentarismo del grupo objetivo a ser intervenido y así como
revisar las experiencias nacionales e internacionales para definir qué estrategia
utilizarán para la búsqueda de soluciones. En el caso de los programas de promoción
de estilos de vida saludable, las iniciativas de reducción de la obesidad y el
sedentarismo deben necesariamente cubrir al menos dos dimensiones del problema
(Acción RSE 2011). Se ha sugerido que solo es posible lograr resultados efectivos
para reducir la obesidad mediante una estrategia de intervención enfocada
conjuntamente a la alimentación saludable y la actividad física como mínimo (Acción
RSE 2011).

La obesidad y el sedentarismo son originados por varios factores y para abordarlos


deberían confluir diversas soluciones y estrategias.

• En el caso de los programas dirigidos a los adultos es importante considerar lo


siguiente:
• Para lograr resultados efectivos es importante que la población objetivo sienta
la necesidad del cambio (Acción RSE 2011).

218
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

• Las estrategias de información y educación tienden a construir el conocimiento


básico necesario para informar de prácticas de salud óptimas. Las experiencias
de información y aprendizaje facilitan las adaptaciones para un comportamiento
que conduzca a la salud (Acción RSE 2011).
• Los adultos pueden transferir el “mensaje de la vida sana” al resto de su familia
y/o a su círculo más cercano, por lo que se recomienda que los programas de
promoción de estilos de vida saludable incorporen actividades relacionadas con
el involucramiento del círculo de influencia de los adultos, para que sus
impactos sean mayores (Acción RSE 2011).
• Se recomienda que las actividades a desarrollar pongan énfasis en el fomento
de la responsabilidad y el auto cuidado, ya que esto permitirá que los
resultados del programa sean sustentables en el tiempo. Como se había
comentado anteriormente la obesidad se relaciona también con el entorno que
rodea a las personas y aspectos psicológicos que deben ser tratados para
obtener mejores resultados (Acción RSE 2011).
• Entendiendo a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como una visión
de negocios, ineludible para la sustentabilidad de la empresa, que integra
armónicamente el desarrollo económico con el respeto por los valores éticos,
las personas, la comunidad y el medio ambiente, en toda su cadena de valor
(Acción RSE 2011).

Los resultados de la presente investigación (ver sección 4) correspondieron al estudio


de línea base del programa de promoción de un estilo de vida Saludable “Estar bien
es cuestión de equilibrio”. Se investigó lo siguiente:

1. La prevalencia de obesidad y sobrepeso


Si existe diferencia en la prevalencia de sobrepeso y obesidad entre las
mujeres y los hombres
2. ¿Cuál es la correlación de las variables socio demográficas (edad, sexo,
estado civil, nivel de educación) con la obesidad y el sobrepeso?
3. La prevalencia de hipertensión arterial, diabetes mellitus,
dislipidemias, el uso de tabaco y alcohol en los sujetos con
sobrepeso y obesidad
4. ¿Cuál es la correlación entre el consumo de frutas y verduras con el nivel
de educación?

219
_____________________________________________Materiales y Métodos

5. La prevalencia de sedentarismo
6. ¿Cuál es la relación entre la conducta alimentaria del consumo
de frutas y verduras con la obesidad y el sobrepeso?
7. ¿Cuál es la relación entre la conducta para practicar actividad física con
la obesidad y el sobrepeso?
8. ¿Cuál es la relación entre la auto-eficacia para realizar actividad física
con la obesidad y el sobrepeso?

Se presentaron a los directivos de la compañía los resultados de la presente


investigación (ver sección 4), lográndose el entendimiento de la problemática y la
urgencia de dar una la solución. Así también, se consiguió el compromiso de la alta
dirección de la empresa para promover en el personal laboralmente activo un estilo de
vida saludable (alimentación adecuada y práctica regular de actividad física) como
parte del programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”.

Realicé el diseño e implementación del mencionado programa en los diferentes


lugares de trabajo de la empresa (Oficina Central, Oficina Central Anexa, Fábrica C
Guayaquil, Fábrica S Guayaquil, Fábrica Sierra y Centro de Distribución Guayaquil).

[Link] Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”

[Link].1 Objetivo General

Realizar en el personal laboralmente activo de una empresa privada un diagnóstico de


línea de base de la prevalencia de sedentarismo, exceso de peso (sobrepeso y
obesidad), y su relación con los factores socio demográficos, estilos de vida (consumo
de frutas y verduras, actividad física), prevalencia de patologías asociadas
(hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemias) y el uso de tabaco y alcohol, así
como la prevalencia de sedentarismo. Además determinar la relación entre una
conducta favorable para la práctica de la actividad física y el consumo de frutas y
verduras con la obesidad y el sobrepeso. Y determinar la relación entre la auto-eficacia
para realizar actividad física con el sobrepeso y la obesidad.

En base a los resultados del diagnóstico de línea de base (descrito arriba) se educará
y concientizará al 80% de la población laboralmente activa de la empresa sobre la
importancia de mantener una Alimentación Saludable y la práctica regular de actividad
física como parte de un Plan de Medicina Preventiva, así como establecer políticas

220
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

empresariales que promuevan ambientes de trabajo saludables, fomenten la


realización de actividad física y el consumo de frutas y verduras durante doce meses
durante el 2006.

[Link].2 Objetivos específicos


 Realizar el diagnóstico de línea de base.
 Educar y concientizar al 80% del personal laboralmente activo de la empresa sobre
los beneficios de una alimentación saludable y la práctica habitual de la actividad
física.
 Favorecer el consumo de una alimentación saludable mediante la disponibilidad de
frutas y agua en los diferentes lugares de trabajo
 Establecer un programa de pausas activas dentro de la jornada de trabajo del
personal administrativo de la empresa para la implementación de programas de
ejercicio estructurados.
 Ofrecer para el segundo semestre 2006 la infraestructura física deportiva sin costo
al personal administrativo para que realice actividad física habitual.
 Diseñar, implementar y evaluar un Plan de Medicina Preventiva en conjunto con el
departamento de Recursos Humanos y médicos de la compañía
 Establecer un Comité de Bienestar para ejecutar, monitorizar y evaluar estrategias,
el mismo que se conformará con la participación de un representante de los
departamentos de: Recursos Humanos, Médico, Seguridad Laboral y de los
colaboradores.

221
_____________________________________________Materiales y Métodos

[Link].3 Componentes de la intervención en el sitio de trabajo Programa “Estar


bien es cuestión de equilibrio”

La intervención se desarrolló en los diferentes lugares de trabajo de la empresa


(Oficina Central, Oficina Central Anexa, Fabrica C Guayaquil, Fábrica S Guayaquil,
Fabrica Sierra y Centro de Distribución Guayaquil). En la tabla 19 se detallan las
actividades realizadas.

Se identificaron cuatro áreas de intervención, siendo la educación un eje transversal


en las mismas:

1. Alimentación saludable
2. Actividad física
3. Desarrollo Humano
4. Medicina preventiva

222
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Area Actividades

1. Diagnóstico línea de baseSe realizó a cada colaborador (ver sección Métodos y materiales):
 Historial clínica nutricional
Evaluación Nutricional y de
 Evaluación nutricional
Actividad física  Medición del nivel de actividad física y la conducta hacia la
actividad física
 Medición del consumo de frutas y verduras y la conducta
hacia el consumo de frutas y verduras
 Se realizó una prescripción individual de alimentación y
actividad física tomando en cuenta los resultados de la
presente investigación, por ejemplo si el sujeto presentó:

• Sobrepeso y obesidad
• Enfermedades Crónicas no trasmisibles:
hipertensión, diabetes mellitus, enfermedades
cardiovasculares, etc.
• Estados de cambio de comportamiento para el
consumo de frutas y verduras.


2. Alimentación saludable  Se ofertó frutas diariamente en los diferentes lugares de trabajo
 Se aseguró en los diferentes lugares de trabajo la oferta de
agua en los diferentes lugares de trabajo
 En los lugares de trabajo que disponían de comedores se
realizó una evaluación del servicio de alimentación
 Se promocionó el consumo de una alimentación saludable (por
ejemplo consumo de frutas y verduras) mediante una
estrategia de cuatro elementos 1) Educación (conferencias); 2)
Distribución de materiales educaciones entre los empleados
(folletos Nutrifocus y Estar bien es cuestión de equilibrio); 3)
Oferta de frutas en los lugares de trabajo y 5) Poster colocados
en diferentes lugares del trabajo promocionando una
alimentación saludable.

3. Actividad Física  Se dictó la conferencia “Actividad física, pasaporte para la


salud”sobre los beneficios de la práctica diaria de actividad

223
_____________________________________________Materiales y Métodos

física
 Se implementó un programa de pausas activas
 Se formaron de equipos deportivos (fútbol, volley) y se
organizaron al menos un campeonato deportivo anual en cada
lugar de trabajo
 Se ofreció para el segundo semestre 2006 para los
colaboradores de la oficina central la infraestructura física
deportiva sin costo al personal para que realice actividad física
habitual mediante convenios con gimnasios, mientras que en
las fábricas utilizando los espacios deportivos de las mismas
 Se dictaron clases de bailoterapia en Oficina Central
4. Medicina Preventiva  Se realizó un Plan de Medicina Preventiva en los diferentes
lugares de trabajo que incluyó un examen médico a cada
colaborador.
 Se contrató un médico especialista en Salud Laboral quien
lideró el Plan de Medicina Preventiva que estuvo apoyado por
los médicos de los diferentes lugares de trabajo.

5. Educación A. Conferencias:

• Taller mi proyecto personal de salud y vida”


• Alimentación saludable
• Manejo del estrés
• Actividad física pasaporte para la salud
B. Folletos:
 Nutrifocus Activos y saludables (figuras 21 y 22)
 Nutrifocus Alimentación saludable (figura 23)
 Estar bien es cuestión de equilibrio (figura 24)
C. Mensajes sobre promoción de un estilo de vida saludable
difundidos mediante intranet, carteleras, folletos, comedores,
cafeterías, escaleras, ascensores.

Tabla 19. Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio” – Actividades


realizadas

224
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CAPITULO IV
RESULTADOS

225
______________________________________________________Resultados

4. RESULTADOS

4.1 Descripción de grupo estudiado

4.1.1 Lugar de trabajo, edad y sexo

El estudio incluyó 917 personas que trabajaron durante el 2006 en los siguientes
lugares de una empresa: Quito (Oficinas Central y Central anexa), una fábrica ubicada
en la Sierra, dos fábricas en Guayaquil (Fábricas S y C) y un centro de distribución de
Guayaquil (Tabla 20).

La mayoría de los sujetos estudiados trabajaron en la fábrica S de Guayaquil (37% -


342 encuestas) seguido por la fábrica Sierra (19% - 177 encuestas), la fábrica C
Guayaquil (17% - 158 encuestas), el centro de distribución de Guayaquil (13% - 123
encuestas), la Oficina Central (12% - 108 encuestas) y la oficina Central Anexa (1% - 9
encuestas) (Tabla 20, Figura 24).

Ubicación Personas %
Fábrica S, Guayaquil 342 37
Fábrica Sierra 177 19
Fábrica C, Guayaquil 158 17
Centro Distribución, Guayaquil 123 13
Oficina Central 108 12
Oficina Central anexa 9 1
Total 917 100
Tabla 20: Número de encuestas válidas por lugar de atención

Oficina Central anexa 9

Oficina Central 108

Centro Distribución, Guayaquil 123

Fábrica C, Guayaquil 158

Fábrica Sierra 177

Fábrica S, Guayaquil 342

0 100 200 300 400


Personas

Figura 24: Número de encuestas válidas por lugar de atención

226
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

La mayoría de las personas atendidas son hombres, siendo el 72% de toda la


población. Cabe resaltar que el 50% de los empleados corresponden a personas
jóvenes que no sobrepasaron los 30 años de edad (Tabla 21, Figura 25, Tabla 22 y
Figura 26). En la Oficina Quito, existe una participación significativa de mujeres con un
total de 43% y personas jóvenes menores de 30 años en un 55% (Tabla 21, Figura 25,
Tabla 22 y Figura 26).

Total Sexo Edad


Hombre Mujer 18-29 30-44 45-64
Oficina Quito 108 62 46 59 38 11
Oficina Quito anexa 9 9 4 5
Fábrica Gye C 158 129 29 87 51 20
Fábrica Gye S 342 244 98 185 145 12
Centro Distribución Gye 123 75 48 61 57 5
Fábrica Sierra 177 144 33 65 88 24
Total casos 917 663 254 461 384 72
Tabla 21: Distribución de personal atendido según lugar de atención, sexo y
grupo de edad

Oficina Quito
140 Oficina Quito anexa
129
Fábrica Gye C
120
Fábrica Gye S
106
Centro Distribución Gye
Personas atendidas

100
Fábrica Sierra

80 74
70

57 56
60
45
36 39
40
22 23
17 16 18
20 13
10 9 8 7 10 7
4 5 4 6 3
0
18-29 30-44 45-64 18-29 30-44 45-64
Hombre Mujer

Figura 25: Distribución de personas atendidas según lugar de atención, sexo y


grupo de edad

227
______________________________________________________Resultados

Total Lugar de trabajo


Oficina Oficina Fábrica Fábrica Centro Fábrica
Quito Quito Gye C Gye S Distribución Sierra
anexa Gye
Sexo Hombre 72.3 57.4 100.0 81.6 71.3 61.0 81.4
Mujer 27.7 42.6 0.0 18.4 28.7 39.0 18.6
Edad 18-29 50.3 54.6 44.4 55.1 54.1 49.6 36.7
30-44 41.9 35.2 55.6 32.3 42.4 46.3 49.7
45-64 7.9 10.2 0.0 12.7 3.5 4.1 13.6
100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0
Total casos 917 108 9 158 342 123 177
Tabla 22: Porcentaje de personas atendidas según sexo, edad y lugar de trabajo

45-64,
72, 8%
Mujeres,
254, 28%

18-29,
30-44, 461, 50%
384, 42%

Hombres,
663, 72%

Figura 26: Porcentaje de personas atendidas según edad y sexo

4.1.2 Estado civil, nivel educativo según sexo y edad

La mayoría de las personas entrevistadas están emparejadas (57%); esto es, casadas
(43%) o en unión libre (14%). El grupo más numeroso son los casados (43% - 395
encuestados), seguido por los solteros que representan el 40% (367 encuestados) de
la población total (Figura 27).

Al observar el estado civil de los distintos grupos de edad se constata lo siguiente


(Tabla 23, Figura 28):
 Los más jóvenes (18 a 25 años) en su mayoría son solteros (70% de los jóvenes – 174
encuestados).
 La proporción de personas en unión libre es relativamente constante en los grupos
desde los 18 años hasta los 40 años (alrededor del 15%).
 La mayoría jóvenes adultos (entre 26 y 30 años) se encuentra emparejada: 46% (124
encuestados) son casados y 17% (45 encuestados) están en unión libre; más de la
tercera parte, en cambio, se mantiene soltera (35% - 95 casos).

228
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

 En el grupo de 31 a 40 años la proporción de solteros baja a la quinta parte (22% - 62


encuestados; los casados suben a 59% (171 encuestados).
 Los adultos mayores (de 41 en adelante) en su mayoría son casados (82% de los
adultos mayores – 91 encuestados); la proporción de solteros cae en este grupo al 6%
(7 encuestados).

Figura 27: Estado civil según sexo

18 – 25 años 26 – 30 años 31 – 40 años 41 años y más


Estado civil
N % N % N % N %
Soltero 174 70% 124 46% 62 22% 7 6%
Casado 38 15% 95 35% 171 59% 91 82%
Divorciado 1 0% 5 2% 11 4% 5 5%
Viudo 1 0% 3 1% 3 3%
Unión libre 34 14% 45 17% 42 15% 5 5%
Total 247 100% 270 100% 289 100% 111 100%

Tabla 23: Distribución según estado civil y edad

229
______________________________________________________Resultados

Figura 28: Distribución según estado civil y grupo de edad

En general, la gran mayoría de los encuestados alcanza o supera el nivel secundario;


apenas el 4% no completó la secundaria. El nivel educativo más alto alcanzado por la
mayoría de los encuestados es el secundario (51% - 466 encuestados), seguido del
superior o universitario (45% - 413 encuestados) (Tabla 24).

Total Hombres Mujeres


Nivel N % N % N %
Primaria 37 4% 24 4% 13 5%
Secundaria 466 51% 344 52% 122 48%
Superior 413 45% 294 44% 119 47%
Postgrado 1 0,10% 1 0%
Total 917 100% 663 100% 254 100%
Tabla 24: Distribución según nivel de instrucción y sexo

En la figura 29 se puede apreciar que el 45% de sujetos tiene nivel educativo superior,
que es mayor en las mujeres (46.9%) que los hombres (44.3%). Mientras que el 50.8%
de sujetos tiene nivel de instrucción secundario, siendo mayor en hombres (51.9%)
que en mujeres (48%). Se observa que el 5% de la población tiene educación primaria.

230
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 29: Porcentaje de nivel educativo según sexo

Como en la población en general, el nivel de instrucción está asociado con la edad


(Figura 30). Por ejemplo, entre los jóvenes de 18 a 25 años el 61% alcanzó el nivel
secundario y el 36.4 % el superior. Las proporciones se invierten en el grupo de 31 a
40 años: el 50% completó la universidad y el 47% tiene educación secundaria.

El grupo de mayor edad (41 y más) es el más variado en cuanto a su nivel educativo.
Tiene la mayor proporción de personas con educación primaria (18%). Por otro lado, la
proporción de universitarios baja con relación al grupo de menos edad (43%) (Figura
30).

Figura 30: Porcentaje de nivel educativo según edad

231
______________________________________________________Resultados

4.2 Objetivo 1. Estimar la prevalencia de los FRCV: bajo consumo de frutas y


verduras, inactividad física, exceso de peso (sobrepeso y obesidad), obesidad
abdominal, consumo de alcohol, uso de tabaco, consumo de alcohol, historia de
dislipidemias e hipertensión arterial alta en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 1. . Las prevalencias de los FRCV bajo consumo de frutas y verduras,
inactividad física y exceso de peso (sobrepeso y obesidad) podrán ser 50% o
superiores; las prevalencias de obesidad abdominal y consumo de alcohol podrán ser
25% o mayor; y las prevalencias de uso de tabaco e hipertensión arterial podrán ser
14% o mayor en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada
durante el 2006.

Se comprueba la hipótesis planteada de una prevalencia superior al 50% para los


siguientes FRCV: bajo consumo de frutas y verduras, inactividad física y exceso de
peso. Llama la atención las altas prevalencias de bajo consumo de frutas y verduras
(87.9%), inactividad física (65%) y exceso de peso (50.2%). La prevalencia de
consumo de alcohol alcanza el 36,4% y obesidad abdominal 25.6% comprobándose la
hipótesis de que las prevalencias de estos FRCV son mayores al 25%. Mientras que
las prevalencias de presión arterial alta (14%) y consumo de tabaco (14,8%)
alcanzarían el valor del 14% o mayor comprobandose la hipótesis planteada que
alcanzarían una prevalencia de 14% o mayor. La historia de dislipidemias tuvo la
prevalencia más baja (6.9%) (Tabla 25).

Factores de riesgo cardiovascular Total %


Bajo consumo de frutas y verduras 87.9
Inactividad física 65.3
Exceso de peso (sobrepeso y obesidad) 50.2
Consumo de alcohol 36,4
Obesidad abdominal 25.6
Uso de tabaco 14,8
Presión arterial alta 14
Historia de Dislipidemia 6.9
Tabla 25. Prevalencia de Factores de Riesgo para la ECV

4.2.1 Prevalencia de uso de tabaco y consumo de alcohol

La prevalencia de uso de tabaco es de 14.8% (16.9% en hombres y 9.5% en mujeres),


siendo inferior a la prevalencia nacional de uso de tabaco de 23.4% reportada en
hombres en el 2006 (OMS 2009). Mientras que las mujeres fuman en un 9.5%, que es
superior a la prevalencia nacional de uso de tabaco 5.8% observada en el 2006 (OMS

232
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

2009). El uso de tabaco es mayor en Quito (Oficinas Central 35.2% y Quito Anexa
33.3%) (Tabla 26).

TOTAL Lugar de Trabajo Sexo


Oficina Oficina Fabrica Fabrica Centro Fábrica Hombre Mujer
Central Quito Gye C Gye S Distribución Sierra
Anexa Gye
14.8 35.2 33.3 14.6 9.1 11.4 15.3 16.9 9.5
Fuman
Casos 917 108 9 158 342 123 177 663 254
Tabla 26: Porcentaje de personas que fuman según lugar de trabajo y sexo

El 36.4% de los sujetos investigados consumen alcohol. El consumo de alcohol es


mayor en hombres (40.6%), y en la oficina de Quito Anexa (77.8%) (Tabla 27).
TOTAL Lugar de Trabajo Sexo
Oficina Oficina
Fabric Fabrica Centro Fábrica Hombres Mujeres
Central Quito
a Gye Gye S Distribuci Sierra
Anexa
C ón Gye
Consumo 40.6 25.6
Alcohol 36.4 35.2 77.8 36.7 37.7 36.6 32.2
Casos 917 108 9 158 342 123 177 663 254
Tabla 27: Porcentaje de personas que consumieron alcohol según lugar de
trabajo y sexo

4.2.2 Prevalencia de inactividad física en la población en estudio


El nivel de actividad física se clasificó según el IPAQ (tabla 28 y figura 31):

Porcen-
IPAQ Casos taje Muy Activo 6.1%
Sedenta-
rio 270 29.5
I. Activo Activo 28.6%
B 172 18.8
I. Activo
A 156 17.0
I. Activo A 17.0%
Activo 262 28.6
Muy
Activo 56 6.1
I. Activo B 18.8%
Casos 916 100.0

Tabla 28: Clasificación


del nivel de actividad Sedentario 29.5%
física (IPAQ)
0.0% 5.0% 10.0% 15.0% 20.0% 25.0% 30.0% 35.0%
Figura 31: Clasificación del nivel de Actvidad Física

El 65.3% de las personas son sedentarios (29.5% sedentario y 35.8%


insuficientemente activo), y solo el 34.7% de los sujetos se clasifican en niveles activo
o muy activo (figura 31).

233
______________________________________________________Resultados

Sexo
Total
Hombre Mujer
Correr 35% 54% 39%
Fútbol 36% 6% 30%
Caminata 5% 9% 6%
Vóley 7% 2% 6%
Aeróbicos 1% 12% 3%
Pesas 2% 2% 2%
Básquet 2% 2%
Natación 1% 2% 1%
Ciclismo 3% 1%
Tenis 0% 2% 1%
Otros 10% 10% 10%
100% 100% 100%
Casos 468 121 589
Figura 32: Porcentaje de nivel educativo según edad

De las personas que mencionan que realizan algún tipo de actividad física, las más
comunes son correr (39%) y fútbol (30%). Los hombres optan principalmente por
correr (35%) y jugar fútbol (36%). En contraste, las mujeres prefirieren correr (54%),
aeróbicos (12%) y caminar (9%) (Figura 32). Incluso existen diferencias de
preferencias para realizar actividad física por el lugar de trabajo como puede
observarse en la tabla 29. En la oficina central existe un mayor porcentaje de personas
que practican fútbol (27% - 17 encuestados) y caminata (29% - 18 encuestados);
mientras que en la fábrica C Guayaquil, el 44% (50 encuestados) practican fútbol y
20% (23 encuestados) corren; al igual que el 51% (105 encuestados) de la fábrica S
de Guayaquil.
Lugar de atención
Oficina Centro
Oficina Central Fábrica C Fábrica S Distribución
Actividad Total Central Anexa Gye Gye Gye Fábrica Sur
física % N % N % N % N % N % N %
Correr /
Trotar 39% 3 5% 1 17% 23 20% 105 51% 47 54% 53 46%
Fútbol 30% 17 27% 3 50% 50 44% 39 19% 24 28% 44 38%
Caminata 6% 18 29% 16 14%
Vóley ball 6% 3 5% 2 33% 7 6% 13 6% 4 5% 3 3%
Aeróbicos 3% 3 5% 7 6% 5 3% 3 4% 2 2%
Pesas 2% 7 11% 6 5%
Básquet 2% 2 3% 2 2% 2 1% 5 5%
Natación 1% 3 5% 2 2% 2 1%
Ciclismo 1% 3 5%
Tenis 1% 3 5%
Otras 10% 1 2% 0 0% 1 1% 39 19% 10 11% 7 6%
Casos 589 63 6 114 205 87 114

Tabla 29: Tipos de actividad física realizada según lugar de atención

234
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

4.2.3 Prevalencia de bajo consumo de frutas y verduras en la población


investigada
La OMS recomienda un consumo mínimo de 400 g de frutas y verduras diarias para la
prevención de ECNT y aliviar deficiencias de una variedad de micronutrientes en
países en desarrollo. Los 400g/diarios se cumplen con el consumo diario de 5
porciones de frutas y verduras (Freire, W. et. al. 2013). La gran mayoría de los
entrevistados (88%) no consume la cantidad recomendada de frutas y verduras (618
encuestados); apenas el 12% cumple con la recomendación de consumo de estos
alimentos (Tabla 30). El consumo promedio de porciones de verduras reportado por
las personas está en valores cercanos a 1.5. El cumplimiento de la recomendación de
frutas y verduras es mayor en la Sierra en oficina central (27%), seguido por la oficina
central anexa (13%) y fábrica Sierra (12%), mientras que en la Costa se consumen
estos alimentos en menor porcentaje así en las fábricas de Guayaquil (9%), Fábrica C
Gye (10%) y centro de distribución de Guayaquil (8%) (Tabla 31).

Total Índice masa corporal Significancia


% Bajo Normal Sobrepeso Obesidad
Consumo de tres frutas al día y 12 5.9 12.2 12.8 10.1 p = 0,8823
dos porciones de verduras
Promedio de porciones de 2.1 1.9 2.1 2.2 2.0 p = 0,3944
frutas consume al día en el
lugar de trabajo
Promedio de porciones de 1.3 1.7 1.3 1.3 1.3 p = 0,9736
verduras consume al día en el
lugar de trabajo
Tabla 30: Distribución del consumo de frutas y verduras e IMC

TOTAL Oficina Centro


Oficina Fábrica C Fábrica Fábrica
Consumo Central Distribuci
Central Gye S Gye Sierra
Anexa ón Gye
Consume pero no la
cantidad de frutas 2% 2% 1% 2% 1% 5%
indicada
Consume pero no la
cantidad de verduras 5% 7% 13% 7% 5% 3% 2%
indicada
Consume la
recomendación de 12% 27% 13% 9% 10% 8% 12%
frutas y verduras
No consume la
recomendación de 81% 64% 75% 83% 83% 88% 82%
frutas y verduras
Total 100% 100% 100% 100% 100% 100% 100%
Casos 761 101 8 151 317 123 61

Tabla 31: Distribución del consumo de frutas y verduras según lugar de atención

235
______________________________________________________Resultados

4.2.4 Prevalencia de Hipertensión Arterial e historia de dislipidemias


La prevalencia de presión arterial alta medida es de 14% (Tabla 35), mientras que la
historia de HTA es de 3.2% (Tabla 35). La prevalencia de la historia de dislipidemia es
de 6.9% (Tabla 35).

4.3 Objetivo 2. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y


obesidad) con sexo, nivel educativo, estado civil y edad en los sujetos de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 2. La prevalencia de sobrepeso y obesidad es mayor en hombres, sujetos
con menor nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que avanza la edad
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

4.3.1 Prevalencia de exceso de peso (sobrepeso y obesidad) por edad y sexo


De acuerdo a la evaluación del estado nutricional utilizando el IMC, se encontraron los
siguientes resultados sobre la prevalencia de sobrepeso y obesidad por edad y sexo
(Tabla 32, Figuras 33 y 34):

IMC Total Sexo Edad


Hombre Mujer 18-29 30-44 45-64
Peso bajo 2.0 1.8 2.4 2.8 1.3
Peso Normal 47.9 44.2 57.5 60.9 35.9 28.2
Sobrepeso 40.8 43.9 32.7 30.7 50.8 52.1
Obesidad grado I 8.4 9.2 6.3 5.0 10.7 18.3
Obesidad grado II 0.8 0.8 0.8 0.4 1.3
Obesidad grado III 0.2 0.2 0.4 0.2 1.4
100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0
Casos 917 663 254 461 384 72
p=0.01 (comparación de toda la distribución del IMC entre sexo). Pero varias
de las casillas tienen una frecuencia esperada menor a 5 por lo que se agrupan
los diferentes grados de obesidad en una sola categoría; con ello se re calcula el
valor p=0.003
p=0.00 (comparación de toda la distribución del IMC entre grupos de edad).
Pero varias de las casillas tienen una frecuencia esperada menor a 5 por lo que
se agrupan los diferentes grados de obesidad en una sola categoría; con ello se
re calcula el valor p=0.000
p=0.00 (comparando las proporciones de “peso normal” tanto entre sexo y edad)
p=0.00 (comparando las proporciones de “exceso peso” tanto entre sexo y edad)
Tabla 32: Obesidad y sobrepeso por edad y sexo
Se comprueba la hipótesis planteada que el exceso de peso es mayor en hombres que
en mujeres al evidenciar una diferencia significativa (p=0.01) en la prevalencia del
exceso de peso entre hombres y mujeres. En los hombres, el exceso de peso está

236
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

presente en el 54% de ellos, mientras que las mujeres tienen una prevalencia del 40%
(Tabla 32). Con valores de p<0.001, se demostraría la diferencia significativa de la
proporción de hombres con exceso de peso respecto de la proporción de mujeres con
exceso de peso. En los hombres se presenta sobrepeso en el 43.7% y la obesidad en
un 10.2%.

60
57.5 Total
Hombre
Mujer
50
47.9
43.9

44.2
40 40.8
Porcentaje

30 32.7

20

10 9.2
8.4

2 6.3 0.8
1.8 2.4 0.2 0.4
0
Peso bajo Peso Normal Sobrepeso Obesidad grado I Obesidad grado II Obesidad grado III

Figura 33: IMC según sexo

60 Total

18-29

30-44
50 47.9
45-64

40.8
40
Porcentaje

30

20

10
8.4

2 0.8
0.2
0
Peso bajo Peso Normal Sobrepeso Obesidad grado I Obesidad grado II Obesidad grado III

Figura 34: IMC según edad

237
______________________________________________________Resultados

La prevalencia global de sobrepeso es de 40.8% (43.9% en hombres y 32.7% en


mujeres) y la obesidad de 9.4% (10.2% en hombres y 7.5% en mujeres). Además cabe
comentar que el exceso de peso (sobrepeso y obesidad) se presenta en el 50% del
personal de la empresa, y en el 9% de lo sujetos invesigados tiene algún grado de
obesidad (Tabla 32), lo cual resulta preocupante debido a que la población investigada
en su mayoría es joven y el exceso de peso es un factor de riesgo para la ECV (Díaz
Realpe J (2007).

Se comprueba la hipótesis planteada que el exceso de peso se incrementa a medida


que avanza la edad, al evidenciar que el exceso de peso se va acentuando a medida
que se incrementa la edad, observándose que entre las personas de mayor edad (45 a
64 años) la prevalencia de sobrepeso duplica al grupo de personas más jóvenes (18 a
29 años). Se observa un 36% de exceso de peso para el grupo de más jóvenes, frente
a un 72% para las personas de mayor edad (Figura 34).

Lugar de trabajo

IMC Total Oficina Centro


Oficina Fábrica Fábrica Fábrica
Central Distribución
Central C Gye S Gye Sierra
Anexa Gye

Peso bajo 2.0% 22.2% 3.2% 2.3% 2.5%


Peso Normal 47.9% 59.3% 55.6% 41.4% 47.7% 45.9% 48.0%
Sobrepeso 40.8% 39.8% 42.0% 40.4% 40.2% 43.5%
Obesidad grado I 8.4% 0.9% 11.1% 12.7% 7.9% 10.7% 8.5%
Obesidad grado II 0.8% 11.1% 0.6% 1.2% 0.8%
Obesidad grado III 0.2% 0.6%
100% 100% 100% 100% 100% 100% 100%
Casos 917 108 9 158 342 123 177
Tabla 33: Obesidad y sobrepeso por lugar de trabajo

Con relación a los lugares de trabajo, el exceso de peso se presenta en mayor


porcentaje en Guayaquil (Tabla 33). A continuación, se presentan la prevalencia del
exceso de peso según edad, sexo, estado civil y nivel educativo.

4.3.2 Prevalencia del exceso de peso según edad, sexo, estado civil y nivel
educativo en la población investigada

Los valores de la Tabla 34 y Figura 35 de datos representan el porcentaje de personas


que cumplen la categoría (fila) o característica (columna) que tienen exceso de peso.

238
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Total Sexo Edad


Hombre Mujer 18- 30- 45-
29 44 64
Estado Soltero 35.1 39.7 27.5 30.5 46.9 85.7
civil Casado 62.6 63.4 58.9 50.0 66.5 70.2
Divorciado 50.0 85.7 33.3 20.0 60.0 50.0
Viudo 57.1 50.0 60.0 0.0 75.0 50.0
Unión libre 54.8 54.4 56.5 40.6 70.4 100.0
Nivel Primaria 69.4 69.6 69.2 30.0 77.8 88.2
Educativo Secundaria 47.2 47.7 45.9 36.3 58.6 72.4
Superior 51.8 60.2 31.1 36.6 66.0 60.0
Total 50.2 54.0 40.2 36.3 62.8 71.8
p=0.000 (comparación del exceso de peso entre categorías del estado civil)
p=0.024 (comparación del exceso de peso entre categorías del nivel de educación)

Tabla 34: Prevalencia del exceso de peso según edad, sexo, estado
civil y nivel educativo

100

90

80

70
Porcentaje personas con
exceso de peso

60
Total
Hombre
50
Mujer
18-29
40
30-44
45-64
30

20

10

0
Soltero Casado Divorciado Viudo Unión libre Primaria Secundaria Superior Sedentario Insuf. B Insuf. A Activo
Estado civil Nivel Educativo Actividad física Total

Figura 35: Prevalencia de exceso de peso según estado civil, nivel educativo y
nivel de actividad física

Desde la perspectiva del estado civil de las personas, existe una diferencia
significativa en la proporción (p=0.000) de personas con exceso de peso, así, el mayor
porcentaje se encuentra en las personas casadas (67%), seguido de viudos (57.1%),
unión libre (58.4%), divorciados (50%) y finalmente solteros (35.1%), por lo que se
comprueba la hipótesis planteada que el exceso de peso es mayor en sujetos
casados. Similarmente se comprueba la hipótesis planteada que el exceso de peso es
mayor sujetos con menor nivel de instrucción, al evidenciar que el 69.4% de los

239
______________________________________________________Resultados

sujetos con exceso de peso se encontraron en nivel educativo primario, seguido por el
nivel educativo superior 51.8% (p=0.024).

También existiría independencia estadística (p=0.024) entre el nivel educativo y sexo


para las personas con exceso de peso. Esta independencia se provoca sobre todo por
el nivel educativo superior en el que por cada mujer con exceso de peso, se
encuentran dos hombres (Figura 35). Para la edad, se encuentra que no existiría
independencia con el nivel educativo, entre personas con exceso de peso (p=0.267).
De hecho hay diferencias de prevalencia en los diferentes niveles educativos y
edades.

4.4 Objetivo 3. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y


obesidad) con la historia de hipertensión arterial y dislipidemias y el uso de
tabaco en la población de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006.
Hipótesis 3. El exceso de peso (sobrepeso y obesidad) se asocia significativamente
con la historia de hipertensión arterial, historia de dislipidemias y el uso de tabaco en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Total Índice masa corporal Valor p


% Bajo Normal Sobrepeso Obesidad
Uso de tabaco 14,8 5,6 11,6 18,5 17,4 p = 0,0033
Consumo de alcohol 36,4 44,4 34,5 37,5 40,7 p = 0,3066
Presión arterial alta a 3,2 0,0 1,8 2,9 11,6 p = 0,0149
Historia de dislipidemias b 6,9 0,0 3,7 9,7 12,8 p = 0,0001
aTratamiento hipotensor o diagnóstico previo de hipertensión arterial, bTratamiento
hipolipemiante o diagnóstico previo de dislipidemia.
Tabla 35: Relación entre exceso de peso, con los antecedents de ECV y FRCV
en la población de estudio
Se corrobora la hipótesis planteada de la asociación significativa del exceso de peso
con la historia de hipertensión arterial, historia de dislipidemias y uso de tabaco en la
población investigada. En la tabla 35 se observa que el 14.8% de la población
investigada fuma. El 18.5% de los sujetos que padecen sobrepeso fuman. Y
análogamente el 17.4%, de las personas que son obesos fuman. Se muestra que
existe una diferencia significativa entre las proporciones de personas que fuman según
los diferentes niveles de IMC (p=0.0033). Similarmente, las prevalencias de historia de
presión arterial alta y dislipidemias reportadas por los sujetos de estudio son mayores
entre los sujetos con sobrepeso y obesidad. Encontrándose diferencias significativas
para la presión arterial alta (p<0.001) y las dislipidemias (p<0.000). Por el contrario, no

240
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

se nota diferencias significativas entre el exceso de peso y el consumo de alcohol en


los diferentes niveles de IMC (p>0.05).

4.5 Objetivo 4. Identificar la asociación entre exceso de peso (sobrepeso y


obesidad) con la obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de
grasa corporal, hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 4. El sobrepeso y la obesidad están asociados significativamente con la
obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporal,
hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Existe una asociación significativa entre el exceso de peso (sobrepeso y obesidad) con
la obesidad abdominal (p=0.000), índice cintura/cadera (p=0.0424), alto porcentaje de
grasa corporal (p=0.000) y la presión arterial alta medida (p=0.000) (Tabla 36),
comprobándose la hipótesis planteada de asociación entre el exceso de peso con
obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporale HTA.
Total Índice masa corporal Significancia
% Bajo Normal Sobrepeso Obesidad
Obesidad abdominal 25.6 0.0 7.5 33.0 90.7 p = 0,0000
Indice cintura/cadera 22.6 16.7 19.9 22.9 36.0 p = 0,0424
Porcentaje de grasa corporal 44.3 0.0 10.3 76.1 88.4 p = 0,0000
Presión arterial alta medida 14.0 0.0 8.9 15.0 38.4 p = 0,0000
(sistólica o diastólica)
Consumo de tres frutas al día 12 5.9 12.2 12.8 10.1 p = 0,8823
y dos porciones de verduras
Promedio de porciones de 2.1 1.9 2.1 2.2 2.0 p = 0,3944
frutas consume al día en el
lugar de trabajo
Promedio de porciones de 1.3 1.7 1.3 1.3 1.3 p = 0,9736
verduras consume al día en el
lugar de trabajo
Tabla 36: Relación del exceso de peso con la obesidad abdominal, índice
cintura/cadera, porcentaje de grasa corporal, hipertensión arterial y el
consumo de frutas y verduras
En contraste no se encuentra diferencias significativas entre los diferentes niveles del IMC y el
consumo de frutas y verduras (p>0.05), las pruebas estadísticas mostrarían que (p=0.8823) el
cumplimiento de la recomendación del consumo de frutas y verduras es independiente del IMC,
de hecho el consumo promedio de frutas sería el mismo p=0.3944) en todos los grupos de IMC.

241
______________________________________________________Resultados

4.6 Objetivo 5. Identificar la asociación entre la prevalencia de obesidad


central con edad, sexo, estado civil y nivel educativo en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipotesis 5. La prevalencia de obesidad central es mayor en mujeres, sujetos con
menor nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que aumenta la edad
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Es interesante anotar que la obesidad abdominal es mayor en las mujeres (35,8%) que
en los hombres (21.7%), en las personas de mayor edad y en el nivel de educación
primario (40%) seguido por el superior (30%). A mayor edad el porcentaje de personas
con obesidad central se incrementa (Tabla 37), comprobándoes la hipótesis planteada.

4.6.1. Prevalencia de obesidad abdominal, grasa corporal y exceso de peso


según lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y nivel de educación en la
población trabajadora investigada

Se destaca que el 50.2% de las personas del estudio tienen exceso de peso, el 25.6%
presentan obesidad abdominal y el 44.3% muestran un alto porcentaje de grasa
corporal. El exceso de peso se presenta en el 54% de hombres y en el 40% de
mujeres y en mayor porcentaje en el grupo de 45 a 64 años (71.8%). Se percibe que a
mayor edad, el porcentaje de personas con exceso de peso, alto porcentaje grasa
corporal y obesidad abdominal se incrementan (Tabla 37).

Las mujeres presentan un alto porcentaje de grasa corporal menor al de los hombres.
El porcentaje de grasa corporal tiene la misma tendencia que el exceso de peso (IMC)
tanto al analizarlo por estado civil como por nivel de educación (Tabla 37).

La obesidad abdominal, el porcentaje de grasa corporal y el exceso de peso se


presentan en un mayor porcentaje en el nivel de educación primario seguido del
superior y el secundario (Tabla 37). La obesidad abdominal es mayor en la fábrica de
la Sierra y Oficina central de Quito, y se observan porcentajes algo inferiores en las
fábricas de Guayaquil y la oficina anexa de Quito ( Figura 36).

242
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Obesidad Alto IMC (exceso peso)


Abdominal porcentaje de % de sujetos
% de sujetos grasa
corporal
% de sujetos

Total 25,6 44,3 50,2


Lugar de trabajo Oficina Quito 31,5 39,8 40,7
Oficina Quito 22,2 33,3 22,2
anexa
Fábrica Gye C 27,2 47,5 55,4
Fábrica Gye S 21,3 47,7 50,0
Centro 22,0 39,0 51,6
Distribución Gye
Fábrica Sierra 31,6 41,2 52,0
Sexo Hombre 21,7 49,2 54,0
Mujer 35,8 31,1 40,2
Edad 18-29 16,1 30,6 36,3
30-44 32,8 57,6 62,8
45-64 48,6 59,7 71,8
Estado civil Soltero 16,1 29,2 35,1
Casado 35,2 55,9 62,6
Unido 21,4 51,6 54,8
Divorciado/Viudo 34,5 41,4 51,7
Nivel educación Primaria 40,5 48,6 69,4
Secundaria 20,6 41,0 47,2
Superior 30,0 47,3 51,8
*CC= circunferencia de la cintura, Criterio >94cm (Hombre), >80 cm (Mujer)
Tabla 37: Prevalencia de obesidad abdominal, alto porcentaje de grasa corporal
y exceso de peso según lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y nivel de
educación

243
______________________________________________________Resultados

60

50

40
Porcentaje

30

20

Riesgo obesidad central


10 Riesgo cintura/cadera
Riesgo grasa corporal
IMC (exceso peso)

0
Total Oficina Quito Oficina Quito anexa Fábrica Gye C Fábrica Gye S Centro Distribución Gye Fábrica Sierra
Lugar de trabajo

Figura 36: Prevalencia de obesidad central según lugar de trabajo

4.7 Objetivo 6. Establecer la relación entre el exceso de peso y el nivel de


actividad física según el cuestionario IPAQ en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 6. El 50% o más de las personas con exceso de peso son sedentarios y el
45% o más de los sujetos con exceso de peso son insuficientemente activos de
acuerdo al cuestionario IPAQ en la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006.

Total Sexo Edad


Hombre Mujer 18-29 30-44 45-64
Actividad física Sedentario 50.7 55.3 38.4 37.1 58.4 72.4
Insuf. B 48.0 51.3 40.4 31.0 62.3 72.2
Insuf. A 56.8 57.3 55.3 43.2 68.7 100.0
Activo 47.8 52.9 35.2 35.4 64.2 58.8
Total 50.2 54.0 40.2 36.3 62.8 71.8
Tabla 38. Exceso de peso y actividad física

Se comprueba la hipótesis al evidenciar que el 50% o más de las personas con exceso
de peso son sedentarios e insuficientemente activos de acuerdo al cuestionario IPAQ.
Aunque un porcentaje menor porcentaje se clasificó como físicamente activo (Tabla
38). El mayor número de sujetos sedentarios e insuficientemente activos se
encontraron en el grupo de edad de 45-64 años y fueron hombres. La prueba chi

244
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

cuadrado entre el nivel de actividad física y edad p=0.587 demostraría que existe
independencia.
En el siguiente mapa perceptual1 (plano factorial) (Figura 37) se muestra la asociación
entre el IMC y la práctica de actividad física según sexo y edad:
 Los hombres de 30-44 años con sobrepeso reportan realizar actividad física
habitual.
 Mujeres y hombres que reportan realizar actividad física habitual, cuyas edades
están entre 18-29 años tienen un IMC normal y bajo.
 Hombres y mujeres que reportan no realizar actividad física habitual, con edades
comprendidas entre 45 y 64 años presentan obesidad.

Figura 37: Asociación entre IMC, edad, sexo y práctica de actividad física

1
Estos mapas se construyen con la técnica multivariada denominada Análisis Factorial de
Correspondencias Múltiples (AFCM), cuyo objetivo es poner en evidencia las asociaciones
entre las categorías de diversas variables cualitativas.

245
______________________________________________________Resultados

4.8 Objetivo 7. Identificar la asociación entre los estados de cambio de


comportamiento para el consumo de frutas y verduras con el cumplimiento de la
recomendación de la OMS del consumo de F y V en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 7. El 80% o más de los sujetos investigados que cumplen con la
recomendación de la OMS del consumo de frutas y verduras se encuentran en el
Estados de Cambio de Comporatamiento (ECC) de mantenimiento y el 90% o más de
los sujetos investigados que no cumplen con la recomendación de la OMS del
consumo de F y V se encuentran en los ECC de contemplación y preparación en la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Los estados de cambio de comportamiento (ECC) para el consumo de frutas y


verduras según el cumplimiento de la recomendación de la OMS del consumo de F y V
se muestran en la tabla 39.

Total Cumple la recomendación No cumple la recomendación Total


de consumo frutas Consumo frutas y verduras
y verduras
Precontemplación 2 (4.4%) 43 (95.6%) 45
Contemplación 14 (4.3%) 307 (95.7%) 321
Preparación 9 (3.6%) 245 (96.4%) 254
Acción 4 (100%) 0 (0%) 4
Mantenimiento 114 (83.2%) 23 (16.8%) 137
Total 143 (18.8%) 618 (81.2%) 761

Tabla 39: ECC frutas y verduras y cumplimiento recomendación consumo frutas


y verduras
Se comprueba la hipótesis planteada al evidenciarse que la mayoría de personas que
cumplem con la recomendación de la OMS de consumo de frutas y verduras se
encuentran en estado de cambio de comportamiento de mantenimiento (83.2%).
Mientras que la mayoría de las personas que no cumplen con la recomendación de la
OMS de consumo de frutas y verduras se encuentran en ECC de contemplación,
preparación y pre contemplación en orden decreciente (Figuras 38 y 39). Por lo que se
comprueba la hipótesis planteada

246
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Figura 38: ECC consumo de frutas y verduras

1.00
Lim. Inferior
0.90 Proporción
proporción de personas que cumplen el consumo ideal

[Link]
0.80

0.70

0.60

0.50

0.40

0.30

0.20

0.10

0.00
Precontemplación Contemplación Preparación Accion Mantenimiento Total

Figura 39: Proporción de personas que cumplieron con la recomendación de


consumo de frutas y verduras y ECC

247
______________________________________________________Resultados

La figura 40 muestra los intervalos de 15% de verosimilitud (95% de confianza) para la


proporción de personas que cumplen con la recomendación de consumo de frutas y
verduras. Se nota así la diferencia significativa entre aquellos que están en pre
contemplación, contemplación y preparación, respecto de los que se encuentran en
acción y mantenimiento para el consumo de frutas y verduras.

Nótese como las proporciones de personas en pre contemplación, contemplación y


preparación se traslapan fuertemente, lo cual permite afirmar con un 15% de
verosimilitud (95% de confianza) que la proporción de personas en estos estados sería
similar. Mientras que la proporción de personas en acción y mantenimiento serían
mucho mayor.

Contrariamente, el gráfico siguiente muestra los intervalos de 15% de verosimilitud


(95% de confianza) para la proporción de personas que no cumplen con la
recomendación de consumo de frutas y verduras.

1.00

0.90
proporción de personas que No cumplen el consumo ideal

0.80

0.70

0.60

0.50

0.40

0.30

0.20 Lim. Inferior


Proporción
0.10 [Link]

0.00
Precontemplación Contemplación Preparación Accion Mantenimiento Total

Figura 40: Proporción de personas que no cumplieron con la recomendación de


consumo de frutas y verduras y ECC

248
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Lugar de Trabajo Estado de consumo % Consumo cumple % No cumple % Total Casos


recomendación recomendación
frutas y verduras
Total 18.8 81.2 100 761
Oficina Pre contemplación 16.7 83.3 100 6
Central Contemplación 100 100 25
Mantenimiento 100 100 33
Preparación 100 100 35
Acción 100 100 2
Oficina Quito Pre contemplación 100 100 2
Anexa Contemplación 100 100 4
Mantenimiento 100 100 2
Fabrica Pre contemplación 100 100 21
Gye C Contemplación 2.4 97.6 100 41
Mantenimiento 91.3 8.7 100 23
Preparación 1.6 98.4 100 64
Acción 100 100 2
Fabrica Pre contemplación 100 100 6
Gye S Contemplación 6.2 93.8 100 209
Mantenimiento 67.3 32.7 100 52
Preparación 12 88 100 50
Centro Pre contemplación 100 100 5
Distribución Contemplación 100 100 31
Gye Mantenimiento 82.4 17.6 100 17
Preparación 1.4 98.6 100 70
Fábrica Sierra Pre contemplación 20 80 100 5
Contemplación 100 100 11
Mantenimiento 90 10 100 10
Preparación 2.9 97.1 100 35
Tabla 40: ECC frutas y verduras, cumplimiento de recomendación consumo
frutas y verduras según lugar de trabajo

En 776 personas en las que se evalúa el estado de cambio de comportamiento con


respecto al consumo de frutas y verduras, se clasifica al 18.8% que cumplen con la
recomendación de la OMS de consumo de 5 porciones de frutas (tres porciones) y
verduras (2 porciones) (Tabla 40 y Figura 41).

En la oficina central todo el personal que estuvo en los ECC de mantenimiento y


acción cumple con la recomendación de la OMS de consumo de F y V. Para la oficina
anexa de Quito, solo el personal en estado de cambio de comportamiento de
mantenimiento cumple con la recomendación de la OMS de consumo de F y V.

249
______________________________________________________Resultados

Figura 41: ECC frutas y verduras, cumplimiento de recomendación consumo


frutas y verduras según lugar de trabajo

4.9 Objetivo 8. Determinar los niveles de auto eficacia para realizar actividad
física en situaciones de cansancio, mal humor, sin tiempo, vacaciones y lluvia
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el
2006
Hipótesis 8. La autoeficacia para realizar actividad física es ninguna en situaciones de
cansancio, falta de tiempo, mal humor y lluvia, mientras que la autoeficacia es mucha
en época de vacaciones en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana
investigada durante el 2006.

En la tabla 41 y figura 42 (modelo de interrelaciones) se aprecia el nivel de auto


eficacia de la población estudiada para realizar actividad física en situaciones de
cansancio, mal humor, falta de tiempo, vacaciones y lluvia. La población estudiada
manifesta mucha auto eficacia (31.5%) para realizar actividad física en la época de
vacaciones y ninguna auto eficacia en situaciones de cansancio (39.3%), mal humor
(33.6%), falta de tiempo (39.7%) y lluvia (33.2%), comprobándose la hipótesis
planteada.

250
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Auto eficacia realizar actividad física

Total

Ninguna Poca Moderada Mucha Total

Cansado
100% 39.3% 26.0% 24.8% 8.5% 1.4%

Mal humor
100% 33.6% 20.5% 25.9% 13.6% 6.4%

Sin tiempo
100% 39.7% 27.7% 24.3% 6.4% 1.8%

Vacaciones
100% 24.5% 7.1% 14.1% 31.5% 22.8%

Lluvia
100% 33.2% 19.7% 20.6% 18.0% 8.5%

Tabla 41: Nivel de auto eficacia para realizar actividad física

Figura 42: Nivel de auto eficacia para realizar actividad física

251
______________________________________________________Resultados

4.10 Objetivo 9. Identificar la asociación entre los niveles de auto eficacia para
realizar actividad física con el IMC en los trabajadores de la empresa privada
Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 9. La autoeficacia para realizar actividad física es poca o ninguna en los
sujetos con obesidad, es moderada en los individuos con sobrepeso y es mayor en
los sujetos con IMC normal en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana
investigada durante el 2006.

Es interesante comentar que el nivel de auto eficacia para realizar actividad física está
correlacionado con el estado nutricional de las personas, conforme puede observarse
en la figura 43, comprobándose la hipótesis planteada.
 Las personas con obesidad tienen poca o ninguna auto eficacia para realizar actividad
física.
 Los sujetos con sobrepeso declaran tener un nivel de auto eficacia moderada para
realizar actividad física.
 Las personas con un IMC bajo o normal manifestan tener mayor auto eficacia para
realizar actividad física.

Figura 43: Nivel de auto eficacia para realizar actividad física e IMC

252
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

4.11. Objetivo 10. Identificar la asociación entre los ECC para realizar actividad física
con los niveles de actividad física medidos por el IPAQ en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006
Hipótesis 10. Los sujetos clasificados por el IPAQ como activos y muy activos se
ubican en los ECC para la actividad física en mantenimiento, mientras que los sujetos
sedentarios se encuentran en ECC para la actividad física inferiores en los
trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

Cruzando las variables de ECC para actividad física y el nivel de actividad física según
el IPAQ, se obtienen los siguientes resultados (Tabla 42 y Figura 44).

Se destaca que los ECC para la actividad física están asociados con los niveles de
actividad física medida por el IPAQ (p=0.000). El 64% de los empleados de la
empresa investigada se encuentran en los niveles inferiores de ECC para la AF
[precontemplación (9.27%), contemplación (35%) y preparación (17.46%)], de los
cuales el 86% son sedentarios (Tabla 42 y Figura 44). Mientras que un 38% de la
población se encuentra en los ECC de acción (13%) y mantenimiento (29%), de lo cual
el 72% son activos y muy activos. El 83% de los sujetos que se encuentran en
mantenimiento son activos y muy activos (p=000) (Tabla 42 y Figura 44).

Precontemplación Contemplación Preparación Acción Mantenimiento Total


Sedentario 62 104 54 18 32 270
I. Activo B 12 94 49 10 7 172
I. Activo A 10 77 41 18 10 156
Activo 1 46 15 64 136 262
Muy 0 3 1 8 44 56
Activo
Total 85 324 160 118 229 916
p=0.000 correlación entre los ECC para la actividad física y el nivel de actividad física
Tabla 42: Correlación entre los ECC para actividad física y el nivel de actividad
física

253
______________________________________________________Resultados

Figura 44: Correlación entre los ECC para actividad física y el nivel de actividad
física (diagrama de burbujas)

4.12 Objetivo 11. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de actividad física con el IMC y los ECC acción y
mantenimiento para el consumo de F y V con el IMC en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 11. El IMC es similar entre los sujetos con ECC de acción y mantenimiento
para el consumo de F y V. La mayor proporción de personas con ECC de acción y
para la práctica de actividad física tienen IMC normal en los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

El porcentaje de sujetos con ECC de acción y mantenimiento para el consumo de F y


V es muy similar entre los diferentes IMC (Tabla 42). Se evidencia un mayor
porcentaje de sujetos con IMC normal para los ECC de acción y mantenimiento para
realizar actividad física que decrece en sujetos con sobrepeso seguido de obesidad
(Tabla 43).
Índice masa corporal
Estados de cambio de Total
comportamiento (ECC) % Bajo Normal Sobrepeso Obesidad
% % % %
ECC Práctica actividad física
Acción + mantenimiento 38,5 33,3 41,8 36,0 33,7
ECC consumo frutas y verduras
Acción + mantenimiento 16,2 16,7 16,9 15,7 15,1
Tabla 43. Relación entre el IMC y los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de actividad física y el consumo de frutas y verduras

254
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

44.9%
Lim. Inferior
44.0%
Proporción de personas en estado de acción y Proporción
[Link]
42.0%
41.8%

40.0%
mantenemiento

38.8% 39.0%

38.0%

36.6%
36.2%
36.0% 36.0%

34.0%
33.7%
33.3% 33.1%

32.0%

30.8%
30.4%
30.0%
Bajo Normal Sobrepeso Obesidad

Figura 45: Proporción de ECC para actividad física en acción y mantenimiento e


IMC

En la figura 45 se muestra el porcentaje de personas en ECC de comportamiento para


actividad física en acción y mantenimiento y los intervalos al 95% de confianza. Así, en
el grupo de IMC normal es donde se encuentra la mayor proporción de personas con
ECC de acción y mantenimiento. En los otros niveles de IMC la proporción de
personas sería similar (al 95% de confianza).

4.13 Objetivo 12. Establecer la asociación entre los ECC para la práctica de
actividad física con el IMC y la confianza para realizar AF en los trabajadores de
la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 12. Los sujetos con IMC normal se encuentran en ECC acción y
mantenimiento para realizar actividad física y poseen mucha confianza para realizar
actividad física, mientras que los sujetos con sobrepeso y obesidad se encuentran en
ECC inferiores para realizar AF y tienen ninguna y poca confianza para realizar AF en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

En el siguiente mapa perceptual se evidencia que las personas con ECC en acción y
mantenimiento para realizar actividad física con un IMC normal manifestaron mucha
confianza para este comportamiento, lo que representa una oportunidad para
desarrollar estrategias que favorezcan mantener esta conducta en este grupo de
sujetos. Mientras que las personas con sobrepeso tienen ECC de precontemplación y

255
______________________________________________________Resultados

preparación y manifestan poca o ninguna confianza para realizar acividad física. Las
personas con obesidad se ubican en ECC contemplación y tienen poca confianza para
realizar actividad física (Figura 46), comprobándose la hipótesis planteada. Se
recomienda tomar en cuenta estos hallazgos en el momento de realizar consejería y
diseñar intervenciones para la promoción de actividad física, así como es prioritario
determinar en este grupo de población las barreras para la práctica de actividad física.

Figura 46: Asociación entre los ECC para actividad física, auto eficacia e IMC

4.14 Objetivo 13. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para la práctica de AF con sexo, edad, estado civil y nivel de educación en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 13. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para la
práctica de actividad física son jóvenes, hombres y con educación secundaria en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Se comprueba la hipótesis planteada al evidenciarse en las personas con ECC de


acción y mantenimiento para la práctica de AF lo descrito a continuación (Tabla 44),:
• La práctica de actividad física es más frecuente en el grupo de edad más jóven
y tiende a disminuir conforme avanza la edad.
• Es mayor en hombres que en mujeres.
• En cuanto al nivel de educación se evidencia un mayor número de personas en
el nivel de educación secundaria, seguido por el superior y el primario.

256
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

4.15. Objetivo 14. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento
para el consumo de frutas y veduras con sexo, edad, estado civil y nivel de
educación en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada
durante el 2006.
Hipótesis 14. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para el
consumo de F y V son mujeres mayores de 30 años y con mayor nivel educativo en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

Se comprueba la hipótesis planteada al evidenciarse lo siguiente en los sujetos con


ECC acción y mantenimiento para el consumo de frutas (F) y verduras (V) (Tabla 44):
 Las mujeres (18.8%) consumen más F y V que los hombres (15.2%)
 El grupo de 30 y 44 años de edad tiene el mayor consumo de F y V
 El consumo de F y V aumenta considerablemente conforme las personas tienen un
mayor nivel educativo (nivel superior 19.7%).
Además se observa que el mayor consumo de F y V en Oficina Central Quito y en
sujetos divorciados/viudos.
ECC ECC
acción y acción y
mantenimiento mantenimiento
práctica AF consumo F y V
Total 38,4 16,2
Oficina Central Quito 41,8 32,7
Oficina Central Anexa Quito 22,2 22,2
Lugar de Fábrica C Gye 44,3 16,5
Trabajo Fábrica S Gye 38,0 15,2
Centro Distribución Gye 44,7 13,8
Fábrica Sierra 28,2 9,0
Hombre 39,8 15,2
Sexo
Mujer 34,8 18,8
18-29 41,6 14,3
Edad 30-44 36,4 19,0
45-64 29,2 13,9
Soltero 39,5 18,8
Casado 34,5 13,4
Estado civil
Unido 48,4 15,1
Divorciado/Viudo 34,5 27,6
Primaria 21,6 8,1
Nivel
Secundaria 41,8 13,7
educación
Superior 36,1 19,7
Tabla 44 ECC de acción y mantenimiento para realizar actividad física y
consumo de F y V y lugar de trabajo, sexo, edad, estado civil y nivel de
educación

257
_______________________________________________________Discusión

CAPITULO V

DISCUSION

258
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

5. DISCUSION

A. Características demográficas

La población laboralmente activa estudiada pertenece a una empresa privada


Ecuatoriana. El 72% de los sujetos investigados son hombres. El mayor número de
mujeres se encuentran en la fábrica de Guayaquil, seguida por el centro de
distribución de Guayaquil y la oficina de Quito. Los resultados de esta investigación
ofrecen una visión precisa de un problema frecuente en un grupo de población
mayoritariamente joven, en el cual el 50% de los sujetos son personas jóvenes que no
sobrepasaron los 30 años de edad y con posibilidades de intervención. Siendo una
población mayoritariamente masculina y joven es deseable que los programas de
promoción de alimentación saludable (consumo de F y V) y de la práctica de AF, se
desarrollen tomando en cuenta estas diferencias de sexo y edad.

En cuanto al estado civil, el 57% de las personas estuvieron emparejadas (43%


casadas y 14% unión libre). Por lo tanto, el diseño de los programas de promoción y
educación para la práctica de AF y el consumo de F y V podría incluir actividades
familiares como son caminatas familiares o paseos en bicicleta (Spruce T. 2000).

B. Factores de Riesgo Cardiovascular (FRCV)

La Organización Mundial de la Salud reportó ocho FRCV principales que causan cerca
del 61% de las muertes por enfermedad cardiovascular. Estos factores son: uso de
tabaco, ingesta excesiva de alcohol, presión arterial alta, IMC alto, niveles anormales
de lípidos en la sangre, niveles altos de glucosa en la sangre, una alimentación rica en
grasa saturada y baja en frutas y vegetales e inactividad física. Particularmente los
sujetos que tienen múltiples factores de riesgo están expuestos a la morbilidad por
ECV (Jóźwiak P. 2012). Al reducir la prevalencia de FRCV de comportamiento (uso de
tabaco, alimentación no saludable, inactividad física y exceso de consumo de alcohol)
un gran porcentaje de ECV y otras ECNT podrían prevenirse (Al-Nooh, AA. 2014).

En el Ecuador han ocurrido transiciones demográficas, epidemiológicas y nutricionales


que se explican por condiciones y procesos sociales, económicos, culturales y
políticos (Freire W. et. al. 2010). Según la información de las estadísticas de
mortalidad y egresos hospitalarios del Ecuador para el año 2011 evidencia que el
grupo de enfermedades conformado por la diabetes mellitus, enfermedad hipertensiva,

259
_______________________________________________________Discusión

enfermedades cerebrovasculares, enfermedad isquémica del corazón e insuficiencia


cardiaca se encuentran entre las diez primeras causas de mortalidad y morbilidad, y
representan el 26% de la mortalidad total (ENSANUT-ECU 2011-2013). A pesar de
que las enfermedades cardiovasculares se encuentran dentro de las principales
causas de mortalidad y morbilidad en el país, los datos de vigilancia de los FRCV son
limitados y las investigaciones epidemiológicas en este campo son escasas y
principalmente transversales. El Ministerio de Salud Pública del Ecuador no ha
diseñado un sistema de vigilancia de las ECV ni de los FRCV en la población general
ni en los trabajadores ecuatorianos.

Las ECV son una causa principal de muerte entre las ECNT (Al-Nooh, AA. 2014). En
Latinoamérica y el Caribe, las ECV (31%) y los cánceres (14%) representan la mayoría
de muertes por ECNT (De Maio FG 2011). Aunque la mortalidad por ECV ha declinado
en las naciones económicamente desarrolladas, se ha observado un crecimiento en la
mortalidad y morbilidad por ECV en los países en desarrollo reflejando una transición
epidemiológica caracterizada por un cambio desde las enfermedades por deficiencia e
infecciosas por una preponderancia de ECNT. El incremento en la morbilidad y
mortalidad por ECV observada en Latinoamérica es el resultado en parte de cambios
significativos en el estilo de vida asociados a la urbanización y al desarrollo económico
(Medina-Lezama J. et. al. 2013).

Los cambios ocurridos en la sociedad durante las últimas décadas han conducido al
presente entorno peligroso con un alto consumo calórico, bajos niveles de actividad
física, bajo consumo de frutas y verduras, uso continuo de tabaco y alto consumo de
alcohol. Es importante comentar que un despistaje sistemático de los FRCV y una
intervención individualizada multifactorial es insuficiente para cambiar el riesgo de ECV
a nivel poblacional (Jergensen T. [Link]. 2012). Jergensen T. [Link]. 2012 han sugerido
que se requieren varias iniciativas a nivel internacional, nacional o regional que
podrían contribuir a la reducción de la ECV. Es una tarea de las autoridades
nacionales y regionales regular la sociedad a los valores predeterminados más
saludables. Esto fue lanzado por la OMS en 1986 – “Hacer que las elecciones
saludables sean elecciones fáciles”. Sin embargo, las políticas para promover
elecciones saludables rutinariamente encuentran oposición por los intereses
comerciales de las corporaciones (por ejemplo industria alimentaria, tabaco y alcohol)
y las autoridades necesitan anticipar este conflicto de intereses en su intento de

260
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

modificar el riesgo de las ECV. Recomendaciones de cambios a nivel poblacional para


prevenir las ECV se presentan a continuación (Tabla 45) (Jergensen T. [Link]. 2012).

 En el Ecuador las ECV se encuentran entre las diez principales causas de mortalitad en adultos
 Son importantes factores de riesgo modificables para ECV: alimentación no saludable, uso de
tabaco, consumo de alcohol, e inactividad física, todos estos FRCV responden a cambios
estructurales de la sociedad
 Las intervenciones poblacionales tienen por objetivo lograr pequeños cambios en toda la población,
que pueden tener un alto impacto sobre la carga de ECV que cambios en individuos con alto riesgo
de ECV.
 La responsabilidad de realizar los cambios estructurales debe ser compartida entre políticos,
autoridades administrativas y profesionales de la salud. Los cambios deben realizarse a nivel
internacional, nacional y local.
 Los hábitos alimentarios saludables deben ser apoyados por cambios en las políticas agrícolas,
impuestos en productos con azúcar libre, grasa saturada y subsidios para frutas y vegetales,
reducción de sal y grasas trans en alimentos procesados, claro etiquetado nutrional de los alimentos
y limitar la publicidad de comida chatarra.
 Entornos completamente libres de humo son la única manera de proteger a los no fumadores. El uso
de tabaco y la exposición secundaria al humo de cigarrillo pueden ser regulados mediante
impuestos, restricciones en la venta y el uso de tabaco, prohibición de publicitar el uso de tabaco y
mensajes de advertencia para dejar de fumar.
 La práctica de actividad física debe ser integrada a la actividad diaria mediante subsidios de
transporte público y re adecuando el espacio de los caminos para la bicicleta y líneas para caminar.
Cambios en las escuelas, lugares de trabajo y construir el entorno pueden hacer que la actividad
física sea una parte más natural de la vida diaria.
 El consumo de alcohol puede reducirse con impuestos, baja disponibilidad, regulación de la
publicidad y baja tolerancia social y legal a manejar luego de haber consumido alcohol
 Se ha estimado que estos cambios a nivel poblacional podrían disminuir a la mitad las tasas de
mortalidad por ECV.
 En una sociedad moderna y compleja existe una interacción entre las elecciones personales,
producción y marketing. Para asegurar una real libre elección para los ciudadanos, las autoridades
necesitan asegurar ambientes saludables por lo tanto balanceando los intereses de las
corporaciones que no son responsables de la salud pública
Tabla 45 Cambios poblacionales para prevenir ECV (Jorgensen T. 2015)

261
_______________________________________________________Discusión

5.1 Objetivo 1. Estimar la prevalencia de los FRCV: bajo consumo de frutas y


verduras, inactividad física, exceso de peso (sobrepeso y obesidad), obesidad
abdominal, consumo de alcohol, uso de tabaco, consumo de alcohol, historia de
dislipidemias e hipertensión arterial alta en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006
Hipótesis 1. Las prevalencias de los FRCV bajo consumo de frutas y verduras,
inactividad física y exceso de peso (sobrepeso y obesidad) podrán ser 50% o
superiores; las prevalencias de obesidad abdominal y consumo de alcohol podrán ser
25% o mayor; y las prevalencias de uso de tabaco e hipertensión arterial podrán ser
14% o mayor en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada
durante el 2006.

En el Ecuador son escasos los estudios de investigación realizados en trabajadores


que han identificado algunos factores de riesgo que intervienen en la evolución de las
ECV, muchos de los cuales están asociados con estilos de vida, hábitos y costumbres
que la modernización introduce como son: sedentarismo, alimentación inadecuada,
estrés, hipertensión arterial, bajo consumo de frutas y vegetales, uso de tabaco y
consumo excesivo de alcohol (Calderón M.A. 2010, Argudo H.1998, Mogrovejo P.
2013, Cabezas J. 2014, Viteri MP [Link]. 2015).

La evaluación médica nutricional realizada en los trabajadores de la empresa privada


Ecuatoriana investigada en el 2006 constituyó una oportunidad de detección precoz de
FRCV. Se evidenció en la presente investigación una alta prevalencia de los siguientes
FRCV: 87.9% de bajo consumo de frutas y verduras, 65% inactividad física, 50.2%
exceso de peso (sobrepeso 40.8% y obesidad 9.4%), 36,4% consumo de alcohol y
25.6 % obesidad abdominal. Mientras que el uso de tabaco alcanza el 14.8% y la
hipertensión arterial se encuentra en 14% de los sujetos investigados.
Comprobándose la hipótesis planteada en esta investigación que las prevalencias de
los FRCV bajo consumo de frutas y verduras, inactividad física y exceso de peso
(sobrepeso y obesidad) podrán ser 50% o superiores. Es una prioridad el control y la
prevención de los FRCV

En América Latina recientes investigaciones, como el estudio INTERHEART, han


demostrado la importancia de los FRCV relacionados con el estilo de vida (uso de
tabaco y consumo de alcohol, la inactividad física y pobres hábitos alimentarios),
donde la presencia de un estilo de vida saludable - evitar fumar, realizar actividad

262
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

física regular y el consumo regular de fruta y vegetales, se han relacionado con una
disminución en el riesgo de sufrir infarto agudo de miocardio, sugiriendo que una
importante proporción de estos eventos coronarios pueden ser evitados con
modificaciones del estilo de vida (Medina-Lezama J. 2008). Según resultados del
estudio INTERHEART, la combinación de los siguientes factores de riesgo para la
ECV generaron la mayor parte del riesgo de Infarto Agudo de Miocardio en la región:
obesidad abdominal, dislipidemia, tabaquismo e hipertensión arterial (Hernández-Leiva
E. 2011). La prevalencia de los factores de riesgo para la ECV ha sido estudiada en
otros países andinos. Medina - Lezama J. et. al. (2008) reportaron en la población de
Arequipa (Perú) una alta prevalencia de uso de tabaco (21.6%) y consumo de alcohol
(37%), 57.6% fueron sedentarios, 42% ingirieron dietas altas en grasa, 34.5% tuvo un
bajo consumo de frutas y 33.3% una baja ingesta de vegetales.

Es importante resaltar que en la gran mayoría de los trabajadores de la empresa


investigada, no habían sido previamente diagnosticados ni tratados de estos FRV.
Todo ello refuerza la importancia de realizar estos reconocimientos médicos
nutricionales preventivos en la detección y el control de los FRV modificables. Por
primera vez en la empresa investigada los trabajadores conocieron sobre sus FRCV,
información que es valiosa para ayudarles a modificar dichos factores de riesgo y por
ende a la prevención de las ECV. A partir de los resultados de esta investigación
diseñé e implementé en la empresa Ecuatoriana investigada un Programa Bienestar
de promoción de estilos de vida saludables (alimentación equilibrada y práctica de la
actividad física). En este programa se diseñaron intervenciones multicomponentes en
las siguientes áreas: 1. Actividad física, 2. Alimentación saludable 3. Medicina
Preventiva y 4. Educacion. La responsabilidad de este programa la asumieron en la
empresa la Gerencia, Recursos Humanos, Seguridad Industrial y Nutrición. Los
trabajadores de la empresa participaron en el desarrollo e implementación del
programa. Y por primera vez en la empresa se contrató a un Medico Ocupacional.
Adicionalmente se realizaron dentro de la compañía varias acciones enfocadas en
apoyar un entorno saludable que permita mantener conductas saludables, por ejemplo
para apoyar hábitos alimentarios saludables se ofertaron en los diferentes lugares de
trabajo agua y frutas. También se mantuvo la política de la empresa de espacios libres
de humo. Y para promocionar la práctica de actividad física se realizaron torneos
deportivos y se ofrecieron facilidades de áreas físicas para realizar actividad física
como ofrecer áreas para caminar en las fábricas y realizaron convenios con gimnasios
en la oficina central de Quito, así como se dictaron clases de bailoterapia en la oficina
central de Quito. Simultaneamente se realizaron intervenciones individuales de

263
_______________________________________________________Discusión

consejería en alimentación y actividad física para promover estilos de vida saludables


y para prevenir los FRCV.

5.1.1 Obesidad central

En la población investigada el 35% de mujeres y el 21.7% de los hombres presentan


obesidad central, valores que son similares a los reportados por Ruiz A. et. al. 2013 en
Colombia. Por lo tanto se comprueba la hipótesis planteada en la presente
investigación: la prevalencia de la obesidad central podrá ser 25% o superior en los
trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006. La
prevalencia de obesidad central observada es inferior a la observada en la encuesta
ENSANUT ECU 2013.

5.1.2 Prevalencia de sobrepeso y obesidad

La prevalencia de obesidad está incrementando en el mundo. La obesidad se ha


asociado con los principales factores de riesgo cardiovascular y tiene efectos adversos
metabólicos en los lípidos, glucosa sanguínea y presión arterial alta (Ameera Ali Al-
Nooh [Link]. 2014).

En la población investigada la prevalencia del exceso de peso es de 50% (sobrepeso


40.8% y obesidad 9.4%), comprobándose la hipótesis la prevalencia del exceso de
peso (obesidad y sobrepeso) es superior al 50% en los sujetos investigados. Desde el
punto de vista de comparación de los resultados de la presente investigación con
investigaciones realizadas en trabajadores ecuatorianos, la prevalencia del exceso de
peso de 50% (sobrepeso 40.8% y obesidad 9.4%) encontrada en la población laboral
investigada es inferior a la prevalencia del exceso de peso de 62% (45.3% sobrepeso
y 16.6% obesidad) reportada por Benalcázar K. 2010, al 63% (48% sobrepeso y 15%
obesidad) evidenciada por Viteri, MP. et. al. 2015 en el personal administrativo de la
UIDE, al 65% (52% sobrepeso y 13% obesidad) reportado por Rivadeneira M. (2010) y
a la prevalencia del exceso de peso de 55% (43.5% sobrepeso y 11.6% obesidad)
reportada por Cabezas J. 2014 en la población trabajadora de la Unidad Educativa La
Salle. También la prevalencia del exceso de peso de 50% evidenciada en la presente
investigación es inferior a la prevalencia nacional de exceso de peso de 62.8%
reportada por la encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013.

264
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Por otro lado, en el ámbito latinoamericano la prevalencia de exceso de peso de 50%


evidenciada en la presente investigación es ligeramente superior a la prevalencia de
48.6% sobrepeso /obesidad reportada por Calderón, M. [Link]. 2010 en aspirantes a
una empresa de obras civiles en Colombia. También la prevalencia de sobrepeso de
40.8% de evidenciada en los trabajadores investigados es inferior a las prevalencias
de sobrepeso de 75% reportada por Palacios-Rodríguez R. 2011, de 46.8%
evidenciada por Rosas A, et. al. 2002 y de 45,8% reportada por Díaz- Realpe J. 2007
en los trabajadores de una institución Prestadora de Servicios de Salud de la ciudad
de Popayán de Colombia.

Con respecto a la prevalencia de obesidad de 9.4% evidenciada en la presente


investigación es inferior a las prevalencias de obesidad de 16% reportada para
América Latina y el Caribe por Miranda J.J. et. al. 2013, al 17.9% reportado por Rosas
A, et. al. 2002 en trabajadores de una institución estatal de Lima, 16.3% observado en
trabajadores chilenos (OIT 2012) y al 60% evidenciado por Palacios-Rodríguez R.
2011 en el personal de salud de una unidad de medicina familiar del Instituto Mexicano
del Seguro Social.

Comparando con datos del exceso de peso en trabajadores europeos, la prevalencia


del exceso de peso de 50% evidenciada en la presente investigación es inferior a la
prevalencia de 78.4% reportada en trabajadores de Reino Unido (Ali AL-Nooh, A.
2014) y al 57.6% (sobrepeso 38,4% y obesidad el 19,4%) evidenciada en trabajadores
españoles (Abadía M. 2012). La prevalencia de obesidad y sobrepeso en la población
laboral española es alta. Durante los años 2004-2007 la Mutua de Accidentes de
Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social (Ibermutuamur)
realizaron chequeos médicos rutinarios en la población laboral de España que
evidenciaron una alta prevalencia de obesidad y sobrepeso, especialmente en
trabadores manuales varones. Se observó un incremento progresivo en la prevalencia
de obesidad a lo largo de los 4 años evaluados (2004-2007), tanto en hombres (17,0,
17,6, 17,9 y 18,2%) como en mujeres (7,6, 8,0, 8,4 y 8,7%) (Goday-Arnó A. [Link].
2014).

Existe evidencia científica reciente de estudios experimentales y epidemiológicos


longitudinales realizados en población trabajadora que han evidenciado una
asociación entre condiciones adversas de trabajo y obesidad, incluyendo una baja
actividad física laboral (por ejemplo trabajo sedentario); trabajo por turnos; largas
horas de trabajo; trabajo de bajo control; trabajo con altas demandas; alta tensión

265
_______________________________________________________Discusión

laboral (combinación de trabajo de bajo control y trabajo con altas demandas); bajo
soporte social en el trabajo y alta tensión laboral con bajo soporte social en el trabajo).
Aún no se ha clarificado como las condiciones de trabajo influencian sobre el riesgo de
padecer obesidad. Sin embargo, se han propuesto algunos posibles mecanismos. En
primer lugar la reducción de la actividad física relacionada con el trabajo (por ejemplo
el incremento del trabajo sedentario), dado el mismo nivel de consumo de energía
podría conducir a un balance positivo. En segundo lugar, condiciones de trabajo
adversas podrían funcionar como estresores que inducen a la disfunción del
hipotálamo, que podría cambiar a un balance energético positivo mediante
alteraciones del sistema nervioso autónomo, sitemas endócrinos y ritmo circadiano en
relación al metabolismo de los lípidos. En tercer lugar, las condiciones adversas de
trabajo pueden causar obesidad indirectamente mediante cambios de conductas de
salud. Por ejemplo, altas demandas de trabajo, largas horas de trabajo, trabajo por
turnos y un pobre apoyo social de los compañeros de trabajo y organizaciones con
respecto a los comportamientos alimentarios, estuvieron asociados con interrupciones
de los ritmos de alimentación y/o comportamientos alimentarios no saludables (por
ejemplo mayor consumo de comida rápida y snacks, comida fuera de casa y consumo
excesivo de comida). Realizar trabajos de bajo control, trabajos pasivos, que
demandan alta tensión, la existencia de un disbalance entre el esfuerzo/y la
recompensa, desempeñar trabajos físicamente extenuantes, así como trabajar horas
extras, se ha asociado inversamente con la práctica de actividad física durante el
tiempo libre (Choi, B. et. al. 2011). En la empresa investigada, entre los factores que
podrían favorecer el exceso de peso se encuentran: una alta prevalencia de
sedentarismo (65%) y la mayoría de los trabajadores investigados en las oficinas
tienen un trabajo de baja actividad física laboral

El hallazgo de una prevalencia del exceso de peso de 50% (sobrepeso 40.8% y


obesidad 9.4%) encontrado en la población investigada es preocupante,
especialmente porque es una población joven, considerando que la prevalencia del
exceso de peso podría ser progresiva a lo largo de los años. Y tomando en cuenta que
la obesidad es un factor de riesgo para las ECV y otras ECNT. Ante estos resultados
diseñé e implementé el Programa Bienestar de promoción de estilos de vida saludable
(alimentación equilibrada y práctica regular de actividad física), en el cual se
establecieron estrategias de intervención para el control y el tratamiento del sobrepeso
y la obesidad, que incluyeron: educación en alimentación y actividad física, asesoría
nutricional y consejería en alimentación saludable y actividad física. Además la

266
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

empresa investigada realizó actividades para la promoción de la práctica de AF en los


trabajadores. El programa Bienestar se describirá al final de esta sección.

5.1.3 Uso de tabaco

Se ha reconocido al uso de tabaco como un factor de riesgo evitable principal para las
ECV (Selim, S. et. al. 2013), el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias
crónicas (Medina- Lezama J. et. al. 2008). Cada año mueren debido al uso del tabaco
aproximadamente seis millones de personas y más de 600 mil de ellas no fuman, es
decir que mueren por respirar el humo que está a su alrededor. Para el año 2030 el
promedio anual de fallecimientos se incrementará a 8 millones de víctimas si ahora no
se implementan medidas preventivas. La OMS ha proyectado que entre el período de
tiempo 2013 al 2030 habrán fallecido por causa del tabaco aproximadamente ocho
millones de personas cada año, y cuatro de cada cinco de esas defunciones ocurrirán
en países de ingresos bajos y medios. La mitad de las personas que consumen tabaco
mueren. La OMS ha reportado que el uso de tabaco es la principal causa prevenible
de defunción en el mundo, en la actualidad 1 de cada 10 adultos fallecen por fumar
(OMS 2013).

En la actualidad existen en el mundo aproximadadamente un billón de fumadores (Al


Nooh, [Link].2014). En el Ecuador el uso de tabaco desciende significativamente en la
población adulta (18 años en adelante) entre los años 80 al 2010. Para las décadas de
los 80 y 90 la prevalencia del consumo de tabaco estuvo entre 28% y 30%, mientras
que en el año 2010 se observó una prevalencia del 22.7%, una reducción de al menos
el 6%, según la encuesta nacional realizada por el Ministerio Coordinador de la Política
Económica (Ministerio de Salud Pública del Ecuador 2013). Por otro lado, es
preocupante que en la última década el consumo de tabaco aumentó en adolescentes
ecuatorianos de 13 a 15 años de edad, según datos de una encuesta realizada en los
años 2001 y 2007. En adolescentes el consumo de tabaco es mayor en Quito que en
Guayaquil, pero es aún más prominente en Zamora. El crecimiento en mujeres
adolescentes es importante en las tres ciudades (MSP 2011). Según la Encuesta
Mundial de Consumo de Tabaco en Jóvenes llevada a cabo en 2001 y 2007, se
evidenció un incremento del consumo del tabaco en los adolescentes de 13 a 15 años
y fue mayor en el sexo femenino de este grupo de edad (Ministerio de Salud Pública
del Ecuador 2013).

267
_______________________________________________________Discusión

En la presente investigación se encontró que el 14.8% de la población investigada


fuma siendo inferior al 31.5% evidenciado por al encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013,
lo que podría ser el resultado de una regulación de no fumar en las oficinas de la
empresa investigada. Similarmente la prevalencia de uso de tabaco en la población
investigada fue inferior al 15.1% reportado en trabajadores de Brazil (Iser BPM 2012),
al 25.8% observado en Latinoamérica y el Caribe (LAC) (Miranda, J.J. et. al. 2013), al
21.6% evidenciado en trabajadores peruanos (Medina-Lezama J. et. al.2008) y al
45.3% reportado en trabajadores chilenos (OIT 2012). La prevalencia del consumo de
tabaco en la presente investigación fue 1.78 más alta en hombres (16.9) que en las
mujeres (9.5%), hallazgos que están en línea con la prevalencia significativa más alta
observada en hombres según la encuesta ENSANUT 2011-2013 y en muchos países
latinoamericanos (Medina- Lezama J. et. al. 2008). Sin embargo contrasta con lo
reportado en LAC por Miranda J.J. et. al. 2013 sobre el uso de tabaco más prevalente
en mujeres vs hombres (32.2% vs. 19.5%, p = 0.006) independientemente de la edad.

Es importante anotar que cualquier reducción de fumar conduce a una disminución de


la morbilidad y mortalidad por ECV (Jorgensen T. 2012). Por lo que es urgente
diseñar e implementar en la empresa investigada programas efectivos de educación y
consejería para ayudar a los empleados para dejar de fumar, así como mantener la
política de la empresa de espacios de trabajo libres de humo. Cabe tomar en cuenta
que la prohibición de fumar en los lugares de trabajo ha conducido a la reducción de la
exposición al humo de cigarrillo durante la jornada laboral y hay mayores tasas de
abandono del hábito de dejar de fumar. En general se ha observado después de la
aprobación de leyes para prohibir fumar que las restricciones para fumar pueden
mejorar un cambio cultural hacia “desnormalización” de fumar, así como se puede
observar un gran apoyo público para el cumplimiento de la prohibición de fumar. Las
políticas en los lugares de trabajo para dejar de fumar pueden proveer ahorro
substancial a los empleadores,así como beneficios de salud en el ex consumidor de
tabaco sin perjudicar los negocios de restaurantes y bares (Jorgensen T. 2012). Por lo
que es importante en la empresa investigada mantener la política de edificio libre de
humo en los diversos lugares de trabajo de la empresa investigada.

5.1.4 Consumo de alcohol


El consumo excesivo de alcohol es un factor de riesgo evitable para las ECV
(Jergensen T. [Link]. 2012). El consumo de alcohol es un problema de salud pública en

268
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

LAC, donde se estima que aproximadadamente el 4.5% de todas las muertes pueden
ser atribuídas al consumo de alcohol (Medina- Lezama J. et. al. 2008).

En la población investigada se evidenció que el 36.4% consume alcohol, siendo


inferior al 43% evidenciado por Cabezas J. 2014 en los trabajadores de la Unidad
Educativa La Salle y al 41.3% reportado por la encuesta ENSANUT 2011-2013.
Comparando la prevalencia de ingesta de alcohol de la presente investigación con la
reportada en otros países latinoamericanos, es inferior al 58,3% evidenciado en
trabajadores colombianos por Díaz-Realpe, J.E. et. al. 2007. El consumo de alcohol
fue predominante en los hombres (40.6%), similarmente a lo reportado por Cabezas J.
2014 en los trabajadores de la Unidad Educativa La Salle y la encuesta ENSANUT
2011-2013. Políticas en el lugar de trabajo que regulan el consumo de alcohol han
demostrado ser efectivas (Jergensen T. [Link]. 2012). Se requiere realizar campañas de
educación para enfrentar el consumo de alcohol en la población investigada. Además
son necesarias futuras investigaciones en el país y en Latinoamérica para determinar
en la población trabajadora el impacto del consumo de alcohol como factor de riesgo
para la ECV.

5.1.5 Hipertensión arterial

La hipertensión arterial es un factor de riesgo principal para la ECV (Ameera Ali Al-
Nooh [Link]. 2014). Más del 80% de la población mundial vive en países en desarrollo
donde ocurre la mayor carga de la hipertensión arterial. Para el 2025,
aproximadamente tres cuartos de las personas con hipertensión vivirán en países en
desarrollo. Resultados de diversas encuestas han reportado que la creciente
prevalencia de hipertensión arterial en países en desarrollo posiblemente es causada
por la urbanización, el envejecimiento de la población, los cambios en los hábitos
alimentarios y el estrés social. Entre los factores de riesgo modificables de la
hipertensión arterial se encuentran: sobrepeso, obesidad, exceso de grasa visceral
(abdominal), exceso de ingesta de sal, alimentación no saludable (particularmente
exceso de calorías, grasa y fructosa), exceso de alcohol, ocupación sedentaria,
actividad física reducida, estrés psicosocial, vivir en áreas urbanas, fumar y
dislipidemia (Ibrahim M.M. 2012).

La prevalencia de hipertensión arterial de 14% en la presente investigación es superior


a la prevalencia nacional de 9.3% de HTA medida en la población de 18 a 59 años
según la encuesta ENSANUT 2011-2013; y supera a la prevalencia de HTA de 11.5%

269
_______________________________________________________Discusión

reportada en los trabajores colombianos (Díaz-Realpe, J.E. et. al. 2007) y al 6,2%
observada por Sánchez-Chaparro M. 2006. Por otro lado es inferior a la prevalencia
nacional de HTA de 30% reportado por Ibrahim M.M. 2012; así como es inferior a la
prevalencia de HTA 28.5% evidenciada en trabajadores chilenos (OIT 2012).

En el Ecuador, según la encuesta ENSANUT 2011-2013, el 37% de la población de 18


a 59 años de edad, presentó un estado de pre-hipertensión y el 9.3% de hipertensión,
porcentajes que se incrementan con la edad; así se observa que a la edad de 50 años,
estas prevalencias se elevan al 45.5% y al 22.7%, valores considerados sumamente
altos. Este es uno de los problemas muy serios en la salud de la población adulta
ecuatoriana, situación que empieza a emrger en edades más tempranas, de acuerdo a
la ENSANUT-ECU Lastimosamente en el país no se han realizado programas de
detección preventiva y menos aún sistemas de vigilancia de la población en riesgo. Se
desconoce la prevalencia de HTA en la problación laboralmente activa del país. Por lo
que es urgente en el país que el MSP y los lugares de trabajo implementen programas
de detección temprana de los FRCV, como es la HTA en la población laboralmente
activa y a nivel nacional. En la población investigada los sujetos a los cuales se les
detectó HTA y pre-hipertensión recibieron tratamiento médico y consejería en estilos
de vida saludable (alimentación saludable y práctica regular de AF).

5.1.6 Insuficiente consumo de frutas y verduras

El informe de expertos de la OMS (CDC 2006, Nishida Ch et al 2004) recomienda que


las personas deberían comer menos alimentos hiper calóricos, especialmente los
alimentos ricos en grasas saturadas y azúcar; practicar actividad física; consumir
preferentemente grasa no saturada y menos sal; ingerir frutas, hortalizas y
leguminosas y preferir los alimentos de origen vegetal y pescados.

Un consumo insuficiente de F y V se estima que causa alrededor del 14% de las


muertes por cáncer gastrointestinal, cerca del 11% de las muertes por enfermedad
cardiaca isquémica y aproximadamente el 9% de las muertes por enfermedad cerebro
vascular a nivel mundial (WHO Global Health Risks 2011). La Ingesta de Frutas y
Verduras, en adelante IFV, disminuye el riesgo de ECV y especialmente de accidente
cerebrovascular, debido a su contenido de micronutrientes, componentes fitoquímicos,
antioxidantes y fibra. También la IFV ayuda a reducir el riesgo de ciertos cánceres,
principalmente del sistema digestivo. Los sujetos con un bajo consumo de F y V tienen
1.5 a 2 veces más riesgo de desarrollar cáncer, que los sujetos con una IFV alta. La

270
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

IFV se ha asociado con una mejor salud, especialmente entre aquellos que consumen
al menos 5 porciones diarias (Guillaumie L. 2010).

El consumo de F y V varía considerablemente entre y dentro los países, además en


gran parte refleja la prevalencia de entornos económicos, culturales y agrícolas, pero
su consumo en muchas partes del mundo permanece bajo. Un bajo consumo de F y V
se observa frecuentemente en estatus socio económico bajo y frecuentemente se
debe al alto costo de las F y V relativo a otros alimentos y /o limitado acceso, así como
amplia disponibilidad de opciones no saludables, como son alimentos ricos en energía
(WHO 2014). Serluda reportó las tendencias de consumo de F y V en la población
adulta de los EEUU en el período de 1994 – 2000. En 1989 la población un 34%
cumplió la recomendación del consumo de 5 o más F y V, comparado con un 37% en
1995, aunque no se evidenció un incremento significativo en su consumo hacia el año
2000.

En América Latina y el Caribe las ECV (31%) y los cánceres (14%) causan la mayoría
de las muertes (De Maio FG. 2011). En comparación con el resto del mundo, los
países de LAC tienen una baja prevalencia de cumplir con las recomendaciones de AF
y un bajo consumo de F y V, definido como comer menos de cinco porciones de frutas
y/o vegetales por día (Bauman A. et. al. 2009). En LAC se ha reportado prevalencias
de bajo consumo de F y V entre 57.1% en Brazil (Hall J. 2009) y en Perú 65.5%
(Medina Lezama J. et. al.2008). En el Ecuador la OMS en el 2003, reportó que el 60%
de la población ecuatoriana consumió menos de tres porciones de frutas y verduras
por día y cerca del 90% ingirió menos de cinco porciones diarias de F y V (Bernstein,
A. 2008, Moreno P. [Link]. 2012). De acuerdo al reporte de la Organización Mundial de
la Salud, países como Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México, Venezuela, y
Panamá reportaron un bajo consumo de frutas y vegetales, definido como el consumo
de menos de 600 gramos de frutas diarias, con una alta prevalencia entre las mujeres
de 15-44 años y más de 60 años. Esta variación de IFV entre los países refleja
diferentes ambientes económicos, culturales y agrícolas (Pomerleau JF 2004, WHO
2013).

Durante el 2006 en la empresa investigada se ofertó una disponibilidad diaria de frutas


durante la jornada laboral (colocación de frutas en la mañana y en la tarde) en los
diferentes lugares de trabajo, pese a lo cual se observó que el 88% de los sujetos no
cumple con la recomendación de la OMS de consumo diario de F y V de 400 g.
Similarmente a a lo reportado por Moreno P. et. al. 2012, Hall J. 2009 y la encuesta

271
_______________________________________________________Discusión

ENSANUT-ECU 2011-2013. El consumo promedio de F y V a nivel del país no cumple


con la recomendación de la OMS de ingesta de F y V de 400 g. Según la encuesta
ENSANUT-ECU 2011-2013 un consumo mayor de F y V mayor se observó en el grupo
de edad de 31 a 50 años de 212 g en hombres y 192 g en mujeres; mientras que el
grupo de edad de 19 a 30 años fue de 200 g en hombres y 178 g en mujeres y
finalmente entre los 50 y 60 años se evidenció un menor consumo de 171 g en
hombres y 192 g en mujeres. Al parecer estos hallazgos podrían ser el resultado de la
“transición nutricional” que atraviesa el Ecuador, caracterizada por un escaso consumo
de frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas y una ingesta relativamente alta
de alimentos ricos en grasas, azúcares y alimentos procesados, así como de una
limitada actividad física (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).
Estas características de la alimentación constituyen un factor clave que genera un
aumento de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad (OPS 2006, OPS 2007).
Resulta preocupante el hallazgo de la presente investigación de una alta prevalencia
de un bajo consumo de F y V que es un factor de riesgo para las ECV y otras ECNT
(Guillaumie L. et al. 2010, Ameera Ali Al-Nooh [Link]. 2014), especialmente en el
Ecuador que es un país agrícola y que produce una variedad de frutas durante todo el
año.

Por otro lado, el 12% de la población investigada cumple con la recomendación del
consumo de F y V, aunque es un valor inferior al consumo promedio de 20% de frutas
y 17% de verduras de Costa, Sierra, Oriente y Galápagos reportado por el Programa
Aliméntate Ecuador (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social 2011). Cabe
comentar que en la empresa investigada el consumo promedio diario fue de dos frutas,
siendo mayor a la ingesta media de 1.3 de verduras, hallazgos que podrían ser el
resultado de la disponibilidad de frutas en el lugar de trabajo, conforme Bandoni D.,
2010 reporta que la disponibilidad de frutas y verduras en el lugar de trabajo influencia
su consumo, evidenciando la importancia del uso del ambiente para promover una
alimentación saludable.

Además en la presente investigación se evidencia una diferencia de género y nivel


educativo para el consumo de F y V. El consumo de estos alimentos fue mayor en las
mujeres (18.8%) que en los hombres (15.2%) y en los sujetos con nivel educativo
superior (19.7%). Similarmente, Moreno MG. 2009 evidenció en Galápagos que los
mejores conocimientos, actitudes y prácticas se encontraron entre los grupos de

272
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

mayor educación y Bandoni D., 2010 reportó un consumo de frutas mayor en las
mujeres con un nivel de educación superior,

También existió una diferencia geográfica con respecto al consumo de F y V. Se


observó un consumo superior de F y V en las oficinas de Quito en comparació con
Guayaquil, observándose una diferencia geográfica que difiere con los hallazgos del
PAE que reportó un mayor consumo de estos alimentos en la Costa que en la Sierra
(Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011). Cabe comentar que estos
hallazgos no son representativos de las diferentes regiones del país por lo que las
diferencias observadas pueden resultar propias del lugar de trabajo. Se sugiere
realizar futuras investigaciones que permitan un mejor entendimiento de las diferencias
geográficas observadas.

Durante el período de la presente investigación, se ofertaron frutas en la empresa


investigada en los diferentes lugares de trabajo para el consumo de los trabajadores.
Una futura investigación a realizarse en la población investigada podría determinar
cuáles son las barreras para el consumo de F y V. El Programa Aliméntate Ecuador
(PAE) reportó que el precio fue la principal barrera que enfrenta la población
ecuatoriana para el consumo de frutas y verduras. Otras barreras fueron que las frutas
y verduras no llenan, no dan la suficiente energía, engordan, son alimentos que no son
considerados de primera necesidad y el desconocimiento de recetas y formas de
preparación (Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social, FAO 2011).

Entre las acciones para afrontar el bajo consumo de F y V se incluyen: 1.


Intervenciones que incrementan el consumo de F y V; 2. Incentivos de precios como
son subsidios para bajar el costo de F y V; 3. Promocionar y apoyar los huertos en
hogares, comunidades y escuelas y 4. Mejorar los sitemas de salud y agrícolas (WHO
2014). Se ha evidenciado la eficacia de las intervenciones para aumentar el consumo
de F y V a corto plazo y no ha habido resultados satisfactorios a largo plazo (Moreno
MG. 2009). Es importante desarrollar en la población investigada intervenciones
efectivas para promover el consumo de F y V, en las que se debería tomar en cuenta
los hallazgos de diferencias de género, nivel educativo y geográficas. Y con el objeto
de incrementar la eficiencia potencial de las intervenciones, estas deben adaptarse a
los determinantes o mediadores más importantes para la IFV (Guillaumie L. et al.
2010).

273
_______________________________________________________Discusión

5.1.7 Inactividad física

La inactividad física se ha asociado con un 20% a 30% de mayor riesgo de mortalidad


de todas las causas. Se ha estimado que la participación semanal de 150 minutos de
actividad física moderada por semana reduce la enfermedad isquémica cardiaca
alrededor del 30% y el riesgo de diabetes en un 27% (Ameera Ali AL-Nooh [Link].2014).
Se ha estimado que a nivel mundial la inactividad física causa entre el 6 al 10% de
muertes por ECNT (enfermedad coronaria, diabetes mellitus tipo 2 y cáncer de colon y
seno). Aún más, este comportamiento no saludable causa el 9% de mortalidad
prematura, o más de 5.3 de 57 millones de muertes ocurridas en el 2008 a nivel
mundial. Estas cifras son equivalentes a las muertes causadas globalmente por el
tabaquismo considerado como un factor de riesgo principal de las ECNT. Con la
eliminación de la inactividad física, la expectativa de vida de la población mundial se
incrementaría en aproximadamente 0.68 años (Lee I. et. al. 2012). En el 2008, 7.25
millones de personas murieron en América por enfermedad coronaria. Se pudieron
haber evitado 60.000 muertes en la región si se hubiera eliminado la inactividad física
como factor de riesgo. La actividad física reduce el riesgo de enfermedad coronaria y
muerte prematura (Lee I. et. al. 2012).

Se ha demostrado que la inactividad física tiene una relación causal y fuerte con la
mortalidad por enfermedades cardiovasculares (Matthews Ch. 2012). Es un factor de
riesgo para la enfermedad coronaria y es un contribuyente significativo de patologías
como son: la enfermedad cerebrovascular, la hipertensión arterial y la obesidad
(Struber J. 2004). La inactividad física también se ha asociado transversalmente con el
sobrepeso y la obesidad y longitudinalmente con la ganancia de peso (Ball K. 2000).
Mientras que la práctica regular de actividad física es importante en la prevención
primaria y secundaria de la ECV (Medina – Lezama J. et. al en el 2008). Incluso la AF
puede modificar favorablemente algunos factores de riesgo para la ECV incluyendo la
obesidad, hipertensión arterial, dislipidemias y resistencia a la insulina (Medina –
Lezama J. et. al en el 2008). Existe evidencia científica de que la epidemia global de la
obesidad se ha relacionado principalmente con los factores de la sociedad que
promueven un estilo de vida sedentario y el consumo de alimentos energéticamente
densos y grasa (Wang, H. 2013).

La OMS recomienda que las personas realicen al menos 30 minutos de actividad física
moderada en la mayoría de los días para reducir el riesgo de ECV, diabetes y algunos
cánceres. Sin embargo, menos del 40% de la población mundial practica niveles

274
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

adecuados de AF y cada vez más se reduce el porcentaje de población físicamente


activa (Freak-Poli, RLA 2013).

Pocos estudios han cuantificado la actividad física en Latinoamérica y han


documentado altos porcentajes de sedentarismo. La falta de comparabilidad entre los
estudios de investigación en AF se ha debido a la utilización de diferentes
instrumentos. Para minimizar este problema se propuso utilizar el International
Physical Activity Questionnaire (IPAQ) o Cuestionario Internacional de Actividad
Física, como un instrumento para monitorizar la AF y la inactividad física a través de
los diversos países. Un rasgo particular de este cuestionario es que puede ser
utilizado en varias sociedades, desde naciones industrializadas a países en desarrollo
(Medina – Lezama J. et. al en el 2008).

Uno de los objetivos de la presente investigación fue la valoración del nivel de


actividad física en la población laboralmente activa de la empresa, la misma que se
realizó a través del cuestionario corto IPAQ. Cabe comentar que su aplicación en el
Ecuador ha sido limitada y la presente investigación es una de las primeras en utilizar
el IPAQ para medir los niveles de AF en la población laboralmente activa del país.

El 65% de la población estudiada se clasificó como físicamente inactiva, siendo un


porcentaje inferior al 89% evidenciado en la población general del país evidenciado
por el Ministerio del Deporte en el 2011, aunque fue superior al 30% de niveles bajos
de AF y a 15% de inactivos reportado por la encuesta ENSANUT-ECU2011-2013. La
prevalencia de inactividad física evidenciada en la presente investigación duplica a la
prevalencia mundial de inactividad física 31.2% y es superior al 43% de inactividad
física reportada en América Latina. Al comparar con cifras de inactividad física de
América Latina, la prevalencia de 65% de inactividad física evidenciada en esta
investigación se encuentra dentro del rango de prevalencia de inactividad física de
43.9 a 68.3% reportada en todos los grupos de edad en países como Argentina, Brasil
y Colombia (Hallal P. et. al. 2012). Resultados comparables de estudios de
investigación realizados en poblaciones que han utilizado el cuestionario IPAQ para
medir los niveles de AF en Latinoamérica son limitados. Matsudo S. [Link]. publicaron
en el 2002 una prevalencia global de inactividad física de 46.5% en Sao Paulo, Brazil,
valores que son inferiores a los reportados en la presente investigación. La prevalencia
de 65% de inactividad física evidenciada en esta investigación es superior a las
prevalencia de inactividad física de 63.2% reportada por Gómez LF et. al. 2005 en
Bogotá, al 47% evidenciada por el programa Muevete Bogotá para la población

275
_______________________________________________________Discusión

trabajadora de Bogotá, al 49,4% encontrada en trabajadores de Manizales (Peña E. et.


al. 2009) y al 57.6% repordada en población laboral de Arequipa (Medina – Lezama J.
et. al en el 2008). Estos hallazgos indican que los bajos niveles de AF son un serio
problema en las áreas urbanas de la región y que existen algunas variaciones en la
prevalencia de insuficiente actividad física en diferentes ciudades de Latinoamérica.

En el Ecuador son escasas las investigaciones realizadas en la población trabajadora


ecuatoriana que utilizan el IPAQ para evaluar los niveles de actividad física. La
prevalencia de inactividad física de 65% evidenciada en esta investigación es superior
al 34,3% de inactividad física evideciada en el personal administrativo de la
Universidad Internacional del Ecuador (Panchi V. et. al. 2013 y Mogrovejo P. et. al.
2014), investigación que utilizó el IPAQ. Otras investigaciones han reportado
prevalenciada de inactividad física de 68,6% en los trabajadores de la Unidad
Educativa La Salle (Cabezas J. 2014) y 84% sujetos inactivos reportado en el personal
administrativo de un centro de estudios superiores superior de Ibarra - Ecuador
(Benalcázar, K. 2010).

La alta prevalencia de inactividad física evidenciada en la presente investigación es


preocupante al ser la inactividad física un factor de riesgo para la ECV y otras ECNT.
Especialmente si se tiene en cuenta que las ECV ocupan varios de los primeros
lugares de mortalidad en el mundo y se encuentran entre las primeras diez causas de
muerte en el país. El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo
cardiovascular y de otras ECNT a nivel mundial y regional (Olivares S. 2008). Por lo
tanto es esencial realizar investigaciones en torno al nivel de actividad física en la
población laboralmente activa para incrementar su práctica de una manera efectiva.
Los resultados de la presente investigación soportan la utilidad de detectar en la
población laboralmente activa los factores de riesgo para la ECV e identificar a los
empleados en riesgo de presentar en el futuro ECV, además de proveer oportunidades
de prevención si las intervenciones efectivas están disponibles para esta población.

Cabe comentar que la actividad laboral del personal administrativo de las oficinas de
Quito y Guayaquil correspondió básicamente a un comportamiento sedentario que
implicaba estar sentado más de cuatro horas diarias realizando actividades
administrativas. Matthews Ch. et al. 2013 han reportado que los comportamientos
sedentarios se han relacionado positivamente con la mortalidad y una participación
con altos niveles de actividad física moderada – vigorosa no mitigan en su totalidad los

276
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

riesgos para la salud asociados a gastar prolongados períodos de tiempo mirando


televisión.

Los hallazgos de la presente investigación representan una utilización efectiva del


IPAQ para medir AF y su utilización por parte del personal de salud y nutrición puede
ser práctica y útil en la medición de los niveles de AF en la población laboralmente
[Link] requiere futuras investigaciones para dilucidar la causalidad del importante
porcentaje de inactividad física y del comportamiento sedentario evidenciado en esta
investigación. Poco se conoce sobre los patrones del comportamiento sedentario,
debido a que su reconocimiento como un problema de salud pública es reciente desde
hace 10 años, por lo que se cuenta con pocos instrumentos estandarizados para su
valoración (Hallal P. et. al. 2012). El tiempo invertido en actividades sedentarias ocurre
en diferentes dominios (por ejemplo en el trabajo, tiempo libre y entretenimiento y
desplazamientos).

[Link] Preferencias para realizar actividad física

Determinar las preferencias de la actividad física que los sujetos están dispuestos a
realizar es clave para la adopción de la actividad física y en la práctica de AF a largo
plazo. El tipo de actividad física más practicado en la población estudiada
independiente del sexo fue correr (54% mujeres y 35% en hombres). Sin embargo se
observaron diferencias en las actividades más practicadas, los hombres prefirieron
jugar futbol (36%) mientras que las mujeres escogieron realizar aeróbicos (12%).
Estos hallazgos sugieren que las mujeres prefirieron incrementar sus niveles de AF
realizando aeróbicos y caminar, mientras que los hombres escogieron futbol, volley y
caminar. En base al reconocimiento de las diferentes preferencias para realizar
actividad física en la empresa investigada se organizaron campeonatos deportivos en
los que los colaboradores eligieron participar en diversos deportes, por ejemplo futbol
(equipos de hombres y mujeres), volley de mujeres, bailoterapia (mujeres), etc.

Se ha evidenciado que el tipo de actividad física también difiere con la edad y el


género. Por ejemplo un estudio realizado por Booth et al. (1997) ilustró que la
preferencia por caminar fue más común entre hombres y mujeres de mayor edad,
mientras que las mujeres jóvenes prefirieron realizar clases de aeróbicos y los
hombres jóvenes trotar. El Ministerio del Deporte del Ecuador 2010 reportó que las
mujeres prefirieron la caminata, el atletismo y el baile deportivo. Desafortunadamente

277
_______________________________________________________Discusión

existen pocos reportes en la literatura sobre las actividades preferidas por los
individuos para realizar AF.

[Link] Intervenciones para promocionar la Actividad Física

Cualquier incremento en la práctica diaria de actividad física y una disminucón del


tiempo sedentario podría ayudar a reducir la morbilidad y mortalidad por ECV.
Actualmente se procura integrar la actividad física en la rutina de las actividades
diarias como es reducir el tiempo de estar sentado (en el lugar de trabajo y en el
tiempo libre), favorecer la práctica diaria de actividad física moderada – vigorosa y
promover una comunidad activa como es caminar o ir en bicicleta al trabajo. Un
estudio de simulación demostró que el cambio en el entorno para apoyar un estilo de
vida más activo fue costo – efectivo. En los sitios de trabajo se han utilizado diversas
estrategias como son la promoción del uso de las escaleras en lugar del ascensor,
mediante la utilización de carteles. Así como incluir el soporte social para favorecer la
actividad física, incluir políticas en el lugar de trabajo que favorezcan la práctica de AF
y trabajar en un entorno favorable para la realizar AF (Jorgensen, T. et. al. 2012).

Las iniciativas para incrementar el soporte social para la actividad física en las
comunidades y en los lugares de trabajo son efectivas para promocionar la actividad
física. Se proponen intervenciones que incluyan a las políticas y al entorno para crear
y mejorar el acceso a lugares para la práctica de AF; son efectivas las iniciativas de
infraestructura a través de un diseño urbano del uso de la tierra y la planificación a
escala comunitaria y de calles, así como una política de transporte activo. Así muchas
estrategias conducen a un incremento aceptable de AF entre personas de diferentes
edades, grupos sociales, países y comunidades (Heath, G. et. al.2012).

Los profesionales de la salud y nutrición que trabajan con el público en general y la


población laboralmente activa requieren entrenamiento y guía para determinar las
prioridades en los programas educacionales. Las intervenciones necesitan centrarse
en promover actividades que los individuos disfrutan y que son compatibles con su
estilo de vida, así como con el ambiente a su alrededor. Es deseable que las iniciativas
en salud pública diseñadas para reducir la prevalencia de obesidad y promocionar la
práctica de actividad física en el lugar de trabajo incluyan intervenciones que tomen en
cuenta las preferencias del tipo de actividad física de acuerdo al género (Booth et al.
1997).

278
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Los resultados de la presente investigación como son la clasificación de los niveles de


AF, los ECC y la autoconfianza para realizar AF, así como las preferencias para
realizar actividad física de acuerdo al sexo y edad, permitieron diseñar e implementar
en la empresa investigada un programa para fomentar la práctica de actividad física
que se llevó a cabo durante la jornada laboral e incluyó lo siguiente: conferencias para
promocionar los beneficios de la práctica diaria de AF, consejería en AF para
promocionar su práctica, un programa de pausas activas, promoción del uso de las
escaleras mediante carteles y se organizaron eventos deportivos en los diferentes
lugares de trabajo, así como se facilitó a los empleados el acceso a gimnasios e
instalaciones deportivas para la favorecer la práctica de AF.

5.2 Objetivo 2. Identificar la asociación entre el exceso de peso (sobrepeso y


obesidad) con sexo, nivel educativo, estado civil y edad en los sujetos de la
empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 2. La prevalencia de sobrepeso y obesidad es mayor en hombres, sujetos
con menor nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que avanza la edad
en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

5.2.1 Prevalencia de sobrepeso y obesidad por sexo

En la presente investigación se comprobó la hipótesis planteada que el exceso de


peso (sobrepeso y obesidad) es mayor en hombres en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006. Interesantemente en la población
investigada se determinó que la prevalencia del exceso de peso (sobrepeso y la
obesidad) es 13.8 pp mayor en los hombres (54%), que en las mujeres (40%). En los
hombres la prevalencia de sobrepeso es de 43.9% y obesidad de 10.2%. Mientras que
el 32.7% de las mujeres tienen sobrepeso y 7.5% padecen obesidad. Cabe comentar
que la mayoría de los trabajadores atendidos son hombres (72%), lo que pudo haber
influenciado en estos hallazgos.

Estos resultados contrastan con lo reportado por la encuesta ENSANUT-ECU 2011-


2013 en la cual la prevalencia de sobrepeso y obesidad es 5.5 pp mayor en las
mujeres (65.5) que en los hombres (60.8%). Este hallazgo podría atribuirse a que la
mayoría de los sujetos investigados fueron hombres. Sin embargo, estos hallazgos
coinciden con lo reportado en trabajadores ecuatorianos por Moreno P. et. al. 2012,
Cabezas J., et. al. 2014 y Mogrovejo P. et. al. 2014, quienes también evidenciaron que
el exceso de peso fue más prevalente en los hombres que en las mujeres.

279
_______________________________________________________Discusión

Además, la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad evidenciada en los hombres


coincide con lo reportado en investigaciones de China y Japón (Wang H. et. al. 2012) y
en países europeos, principalmente en naciones mediterráneas como España
(excepto entre el grupo de edad de 45 y 54, donde el exceso de peso predominó en
las mujeres) (Rodríguez Martín, A. 2008, 2009). El 10.2% de prevalencia de obesidad
evidenciada en hombres en la empresa investigada es inferior a las prevalencias de
obesidad (17,0, 17,6, 17,9 y 18,2) reportadas en hombres por Goday-Arnó A. [Link].
2014. Las intervenciones deben considerar estrategias apropiadas para mejorar el
estido de vida de los hombres (Taylor P. et. al. 2013).

Con respecto al sexo femenino se evidenció en la población investigada que un 32.7%


de mujeres tienen sobrepeso, cifra que es inferior al 40.4% reportado en mujeres en
edad reproductiva según la encuesta Edemain 2004 (Banco Mundial 2006) y al 65.5%
evidenciado por la ENSANUT-ECU 2011-2013. Mientras que la prevalencia de
obesidad es de 7.5% en las mujeres investigadas, cifra que es inferior al 14.6% de
prevalencia de obesidad según la encuesta EDEMAIN 2004, al 16% de mujeres
reportado por la OMS 2005 (Bernstein A. 2008).

Según la OMS los hombres tienen una mayor prevalencia de sobrepeso, y las mujeres
una alta prevalencia de obesidad. Para ambos sexos la obesidad representa un mayor
riesgo de padecer ECNT incluyendo diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular,
hipertensión y enfermedad cerebrovascular y ciertas formas de cáncer. Al ser las
mujeres más propensas que los hombres a ser obesas tienen un mayor riesgo de
padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer (WHO
2014).

En la literatura no existe un consenso con respecto a la distribución por sexo del


sobrepeso y la obesidad. En muchos países desarrollados se ha observado una alta
prevalencia de obesidad tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, en varios
países con un Producto Interno Bruto, en adelante PIB, relativamente bajo se ha
evidenciado que la prevalencia de obesidad es 1.5 a 2 veces más alta en las mujeres
que en los hombres (Wang H. et. al. 2012). Miranda J.J. et. al. 2013, reportaron que la
prevalencia de obesidad fue mayor en las mujeres que en los hombres (18.4% vs
3.8%) en ocho países de Latinoamérica y el Caribe (Argentina, Chile, Colombia, Costa
Rica, República Dominicana, Perú, Puerto Rico, Venezuela).

280
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Wang H. et. al. 2012 han propuesto que la variabilidad en la prevalencia de obesidad
entre las mujeres y los hombres alrededor del mundo puede ser parcialmente
explicada por las diferencias en los estilos de vida, en las características socio –
demográficos, genéticas o de comportamiento de la población. El género es entendido
como una construcción social y el papel de género es establecido como una conjunto
de normas de comportamiento y sociales en las mujeres y los hombres.

Al parecer la influencia del desarrollo urbano y la diversificación social podrían afectar


diferentemente al riesgo de padecer obesidad en hombres y mujeres, sugiriendo que a
medida que la educación y el ingreso económico se incrementan, las mujeres dejan de
ser más obesas y aun posiblemente pueden empezar a revertir la tendencia a
incrementar de peso, mientras los hombres se quedarían atrás (Jacoby E. 2007).
Parecería que en los países con ingresos medianos y aún más en los países
desarrollados, la obesidad tiende a disminuir a medida que el ingreso económico
aumenta, especialmente para las mujeres (Aranceta et al., 2001). Se ha sugerido que
las diferentes presiones sociales y familiares tienen un fuerte efecto en las mujeres de
nivel socio económico alto; la diferencia de la incorporación de la mujer en la fuerza
laboral y su relación con el IMC y la relación entre el IMC y el desempleo se ha
reportado en mujeres pero no en hombres (Rodríguez Martín, A. 2008). Es necesario
promover programas de prevención temprana y tratamientos específicos para la
obesidad en la empresa investigada tomando en cuenta las diferencias de sexo.

5.2.2 Prevalencia del exceso de peso y edad

En la presente investigación se comprueba la hipótesis planteada: La prevalencia del


exceso de peso (sobrepeso y obesidad) es mayor a medida que avanza la edad en los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

En la población investigada la prevalencia del exceso de peso se incrementó en el


grupo de edad de 30 a 44 años (62.8%) y alcanzó el valor máximo en el rango de edad
de 45 a 64 años (70.4%), tanto en hombres como en mujeres. Estos hallazgos son
preocupantes debido a que el inicio del exceso de peso en las etapas tempranas de la
edad adulta se ha asociado con un mayor riesgo de muerte coronaria e infarto del
miocardio (Bermúdez, V. et. al. 2012, CDC 2011).

Este hallazgo del incremento del peso a medida de que avanza la edad se corrobora
con lo reportado Cabezas J. 2014 en los trabajadores de la Unidad Educativa La Salle,

281
_______________________________________________________Discusión

así como por Moreno P. et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014, Mogrovejo, P. et. al 2014 en
el personal administrativo de la Universidad Internacional del Ecuador y Moreno MG
2009 en Galápagos. Cabezas J. 2014 evidenció que la mayor prevalencia de
sobrepeso (55%) se observó en la población de 40-49 años y el 23,5% de los sujetos
con más de 50 años presentaron obesiad en la Unidad Educativa La Salle. También la
ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó una mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad
en la cuarta y quinta décadas de vida, con prevalencias superiores a 73%.
Adicionalmente investigaciones realizadas en Latinoamérica por Martínez MT. 2001,
Rodríguez-Martín A. 2009, Miranda J.J. et. al. 2013 evidenciaron que el exceso de
peso se incrementa a mayor edad.

Las razones para el incremento de peso relacionado con la edad son inciertas, aunque
estudios longitudinales muestran que la falta de ejercicio podría ser un factor (Brown J.
2006). En el estudio Baltimore Longitudinal Study on Aging los hombres disminuyeron
su gasto energético de 17 a 24 calorías por día después de los 55 años de edad, pero
aumentaron de peso (Guo SS 1999). En el Fels Longitudinal Study, los hombres
aumentaron 300 g por año y las mujeres subieron un promedio de 550 gramos
conforme envejecieron (Elahi VK 1983). Las personas tenían 40 a 66 años de edad
cuando ingresaron al estudio y fueron seguidos durante 20 años. El incremento de
peso fue concurrente con la reducción de la masa corporal magra y el aumento de
masa grasa. La actividad física moderó el cambio general de peso y composición
corporal. Los dos grupos con niveles de actividad física moderada o alta (a diferencia
del grupo menos activo) incrementaron su masa corporal magra y disminuyeron el total
y el porcentaje de grasa corporal conforme se aumentó la edad. La actividad física
tuvo un efecto diferente de acuerdo al sexo. En las mujeres se observó que los niveles
más altos de actividad física estuvieron asociados con los niveles más altos de masa
corporal magra. Por otro lado, la falta de estrógenos al parecer promueve la
acumulación de grasa y el peso total aumentó sin importar el nivel de actividad física
del grupo (Brown J. 2006). En el Fels Longitudinal Study, los hombres de los grupos
de mayor actividad física retardaron su aumento de peso corporal y grasa corporal
(Brown J. 2006). Las mujeres son propensas a ganar peso durante la menopausia
debido a que la pérdida del ciclo menstrual afecta el consumo calórico y disminuye
ligeramente el consumo metabólico (Wang, H. 2013).

282
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

5.2.3 Prevalencia del exceso de peso y estado civil

En la presente investigación se comprueba la hipótesis planteada: La prevalencia de


sobrepeso y obesidad es mayor en sujetos casados en los trabajadores de la empresa
privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

En la población estudiada se observa una mayor prevalencia de exceso de peso en las


personas casadas (67%), seguida de unión libre (58.4%), viudos (57.1%), divorciados
(50%) y finalmente solteros (35.1%). Estos resultados se corroboran con los hallazgos
en la población trabajadora de la UIDE en la cual la prevalencia del exceso de peso
fue mayor en sujetos casados (p=0.030) (Moreno P. et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014,
Mogrovejo, P. et. al 2014). También Moreno MG 2009 reportó una mayor de
prevalencia de sobrepeso en la población casada de Galápagos.

Wilson S.E. 2012 reportó una asociación del matrimonio con la ganancia de peso tanto
en hombres como en mujeres. Efectivamente, encontró que el matrimonio entre
mujeres y hombres de entre 51 y 70 años se asoció con la ganancia de peso y la
terminación del matrimonio con una pérdida de peso. Se han evaluado tres teorías
para explicar esta asociación. En primer lugar, podría existir una variedad de factores
de riesgo compartidos (como son obligaciones sociales compartidas con respecto a las
comidas) que incrementan la masa corporal en parejas casadas. Sin embargo, el
modelo de factor de riesgo compartido predice que la correlación intra – pareja debe
incrementarse con respecto a la duración del matrimonio. En segundo lugar, los
académicos recientemente han promovido el modelo de “crisis” del matrimonio en el
cual las transiciones maritales y no el estatus marital determinan las diferencias de la
masa corporal. El modelo de crisis es consistente con los efectos a corto tiempo vistos
en el divorcio, pero no con las ganancias de peso persistentes asociadas con el
matrimonio o con la pérdida de peso observada luego de enviudar. Y en general los
modelos de transición no pueden explicar las diferencias transversales a lo largo de
los estados maritales en una población que no ha experimentado muchas transiciones
y no puede ser tomado en cuenta para diferencias de género prominentes (en los
adultos con edad media tardía el grupo con mayor peso son las mujeres solteras y los
adultos más livianos son los hombres solteros). En tercer lugar, las presiones del
mercado del matrimonio en combinación con las preferencias de género en relación al
IMC del compañero son elementos a tomar en cuenta (Wilson, S.E. 2012).

283
_______________________________________________________Discusión

5.2.4 Prevalencia del exceso de peso y nivel educativo

En la investigación realizada se comprueba la siguiente hipótesis planteada: La


prevalencia de sobrepeso y obesidad es mayor en sujetos con menor nivel de
instrucción en los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante
el 2006.

Los resultados de esta investigación soportan lo reportado en la literatura sobre la


asociación entre el exceso de peso y un nivel inferior de educación. Interesantemente,
en la población estudiada se evidencia que sobrepeso y la obesidad tienen distintos
patrones sociales en hombres y mujeres. El exceso de peso es más alto en hombres y
mujeres con un nivel educativo primario (p=0.024). Las mujeres con un menor nivel
educativo son más propensas a tener exceso de peso, comparado con aquellas con
un mayor nivel educativo. Hallazgos que coinciden con lo reportado en México, las
mujeres mexicanas con menor nivel educativo son más propensas a ser obesas
comparadas con aquellas con un mayor nivel educativo (OCDE 2014). Y se corrobora
con lo reportado por Jacoby E. et al., 2003 y Siadat Z. 2012 en países de altos
recursos económicos. Cabe comentar que en la presente investigación por cada mujer
con exceso de peso del nivel educativo superior se encuentran dos hombres con
exceso de peso.

Reportes de investigaciones realizadas en el personal administrativo de la UIDE han


evidenciado que el exceso de peso fue mayor en hombres y en sujetos con niveles
educativos inferiores, seguido por niveles educativos superiores (p=0.030) (Moreno P.
et. al. 2012, Malo C. et. al. 2014, Mogrovejo, P. et. al 2014).

La educación al parecer tiende a ser protectora para el exceso de peso y las mujeres
son proclives a cambiar sus patrones de alimentación y actividad física más
rápidamente que los hombres (Monteiro C. 2001). Aitsi-Selmi, A. 2012 propone que al
parecer la riqueza puede ser un factor de riesgo de obesidad en las mujeres con bajos
niveles de educación, mientras que las mujeres con altos niveles de educación
estarían protegidas. Los altos niveles de educación podrían proteger contra el efecto
obesogénico de la riqueza al informar positivamente comportamientos saludables
incluyendo elecciones alimentarias. Se ha propuesto la teoría que el efecto beneficioso
de la educación es el resultado de una serie de habilidades cognitivas que influencian
positivamente en las decisiones de salud, así como permitiendo el acceso a otras
formas de conocimiento y entendimiento que promueven la salud junto a las vías psico

284
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

sociales (Aitsi-Selmi, A. 2012). La asociación entre el desarrollo económico y los


niveles altos de obesidad se puede romper mediante la inversión en programas de
educación en conjunto con programas que promuevan el crecimiento económico
(Bloom, D.E. et al 2011).

La prevalencia de sobrepeso en las mujeres se ha incrementado en la mayoría de los


países de bajos y medianos ingresos económicos. El sobrepeso se incrementó
anualmente aproximadamente un 0.5% en América Latina y el Caribe y 0.7% en el
Sub-Sahara de Africa entre las mujeres desde diferentes clases ocupaciones (Lopez-
Arana S. et. al. 2013). Lopez-Arana S. et. al. 2013 examinaron las tendencias de
sobrepeso por clase ocupacional entre las mujeres de 33 países de bajos y medianos
ingresos económicos en cuatro regiones. Reportaron que la prevalencia de sobrepeso
aumentó en todas las clases ocupacionales en la mayoría de las regiones, las mujeres
que trabajaron en la agricultura y la producción experimentaron el mayor incremento
de sobrepeso durante el período de estudio, mientras que las mujeres de clases
ocupacionales altas experimentaron pequeños incrementos.

Investigaciones realizadas en Perú, Filipinas, China y Brazil han demostrado una


asociación positiva entre la riqueza y la obesidad y una relación inversa entre la
educación y la obesidad. Estos patrones son comparables a los hallazgos tempranos
de Europa del Este durante su transición económica en los inicios de la década de
1990 cuando la educación y las circunstancias materiales actuaron diferente como
indicadores del estatus socio económico del estado de salud (Aitsi-Selmi, A. 2012).

También existiría independencia estadística (p=0.024) entre el nivel educativo y sexo


para las personas con exceso de peso. Consistentemente con muchos estudios la
obesidad es mayor entre los individuos menos educados (Wang, H. 2013). El nivel de
educación está asociado inversamente al sobrepeso y la obesidad (Alvarez-Dongo, A.
2012). La encuesta de nutrición y salud North American Survey of Nutrition and Health
(NHANES), demostró que el incremento de la prevalencia de obesidad es más notable
en los individuos con un nivel bajo de educación (Monteiro C. 2001). La revisión de
McLaren L. en 333 estudios a través de los buscadores de información CINAHL, ERIC,
MEDLINE, y los resúmenes de Ciencias Sociales demostraron que un bajo nivel de
educación estuvo fuertemente asociado con la obesidad (McLaren L. 2007).

Las intervenciones dirigidas a promover un estilo de vida saludable en la empresa


privada Ecuatoriana investigada en el 2006 consideraron estrategias dirigidas a lograr

285
_______________________________________________________Discusión

la participación de los hombres (por ejemplo organización de campeonatos de futbol),


incluyeron actividades dirigidas a la familia (charlas educativas) y se elaboraron
materiales de educación de acuerdo al nivel de instrucción de los participantes en la
investigación.

Es necesario realizar un estudio nacional sobre la prevalencia del exceso de peso en


la población laboralmente activa con el suficiente tamaño muestral y representatividad
que aporte datos de prevalencia por edades, sexo, estado civil y nivel educativo, que
permita establecer comparaciones de la evolución del exceso de peso en la población
laboralmente activa.

5.3 Objetivo 3. Identificar la asociación entre el exceso de peso con la historia de


hipertensión arterial y dislipidemias y el uso de tabaco en la población de la empresa
privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 3. El exceso de peso (sobrepeso y obesidad) se asocia significativamente
con la historia de hipertensión arterial, historia de dislipidemias y el uso de tabaco en
los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

Se comprueba la hipótesis planteada al evidenciarse que el exceso de peso esta


asociado significativamente con el uso de tabaco (p=0,0033), historia de HTA
(p=0,0149), historia de dislipidemias (p=0,0001). Similarmente la OMS 2014 reportó la
coexistencia del exceso de peso con: dislipidemia e hipertensión arterial. La obesidad
incrementa el riesgo de padecer diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular,
hipertensión, enfermedad cerebrovascular y ciertas formas de cáncer (WHO 2014).
En la población laboralmente activa Ecuatoriana hallazgos similares han sido
reportados por Gualpa PA. 2014 en comerciantes del mercado El Arenal de Cuenca,
evidenciando que los sujetos con sobrepeso y obesidad tuvieron un mayor riesgo de
padecer hipertensión arterial que las personas con peso normal. Cabezas J. 2014 y
Moreno P. et. al. evidenciaron en trabajadores ecuatorianos la coexistencia del
exceso de peso con dislipidemias. Es urgente realizar en la empresa investigada un
programa de prevención y manejo de la obesidad y los FRCV asociados a la obesidad.
En la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006 diseñé e implementé el
Programa Bienestar que incluye estrategias dirigidas a promover un estilo de vida
saludable (alimentación saludable y la práctica regular de AF), prevención y control del
sobrepeso y la obesidad, la HTA y las dislipidemias, evitar fumar, y promover el
consumo de frutas y verduras. Se tomaron en cuenta las diferencias de género, nivel

286
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

educativo, edad y estado civil evidenciadas evidenciadas en esta investigación para el


diseño de estrategias.

5.3.1 Exceso de peso y fumar

En esta investigación se observa una asociación significativa entre el exceso de peso


y el uso de tabaco (p=0.00), comprobándose la hipótesis planteada en esta
investigación. El 17.4% de las personas con obesidad fuman y el 18.5% de los sujetos
con sobrepeso fuman. En la literatura no existe un claro consenso entre fumar y
obesidad (Rodríguez Martín, A. 2009). Mackay, D., [Link]. 2013 reportaron que las
personas que fumaron por más de 20 años tuvieron mayor probabilidad de tener
sobrepeso en comparación con aquellos que fumaron menos o quienes nunca
fumaron. Los sujetos que fumaron más de 20 cigarrillos diarios tuvieron más
probabilidad de tener sobrepeso que los sujetos que fumaron menos, aunque tienen
una menor probabilidad de tener sobrepeso en comparación con los sujetos que nunca
fumaron.

Fumar se ha asociado con el incremento de la circunferencia de la cintura (Balhara Y.


2012). Fumar afecta la distribución del peso, incrementando la acumulación de grasa
abdominal y por lo tanto el riesgo de síndrome metabólico, diabetes y enfermedad
cardiovascular. Algunos estudios sugieren que los fumadores con bajo consumo de
cigarrillos tienden a pesar menos, mientras que los fumadores con alto consumo de
cigarrillos tienden a pesar más. Esto puede ocurrir más probablemente entre las
mujeres de comunidades socio económicamente depreciadas, donde una combinación
de alto consumo de tabaco y obesidad severa es más común (Mackay, D., [Link]. 2013).
Tanto la obesidad como fumar son estados de resistencia a la insulina, que conducen
a una disfunción del endotelio y a una alta morbilidad y mortalidad cardiovascular
(Sucharda P. 2010). Combinar la obesidad con fumar aumenta el riesgo de muerte
prematura en más de 10 veces, el riesgo de obesidad se incrementa con el número de
cigarrillos que se consumen por día (Sucharda P. 2010). Además, la asociación de
obesidad y fumar incrementa el riesgo de muchos tipos de cáncer (Sucharda P. 2010).

El Programa Bienestar implementado en la empresa incluyó estrategias para evitar el


uso del tabaco y el control y prevención del sobrepeso y la obesidad. La dirección de
la empresa estableció que los diferentes lugares de trabajo sean espacios libres de
humo.

287
_______________________________________________________Discusión

5.3.2 Exceso de peso e hipertensión arterial

La obesidad y la HTA son problemas importantes en salud pública. Tanto la obesidad


como la HTA predisponen a padecer de enfermedades cardiovasculares (infarto de
miocardio), el accidente cerebro vascular y la falla renal (Chopra I. 2013). Incluso el
exceso de peso predispone a la hipertensión y por lo tanto a una mayor prevalencia de
enfermedades cardiovasculares. La epidemia global de obesidad podría conducir a
una epidemia de hipertensión arterial (Montani J. 2002).

En la población estudiada la prevalencia de HTA es de 14%, siendo inferior a la


prevalencia promedio de HTA de 20% reportada para Latinoamérica por Miranda J.J.
et. al. 2013. En la literatura se ha descrito una relación lineal entre el IMC y la presión
arterial. A medida de que el peso aumenta, se incrementa el porcentaje de sujetos
hipertensos (Montani J.2002 y Thawornchaisit P. 2013). En la presente investigación
se observa una mayor prevalencia de HTA en sujetos con obesidad (38.4%) y
sobrepeso (15%) (p=000), corroborando la relación lineal entre el IMC y la presión
arterial reportada.

Es deseable realizar un diagnóstico temprano de la hipertensión arterial y que los


sujetos conozcan que padecen HTA y estén conscientes de la severidad de la
enfermedad y del impacto de la HTA en sus vidas, así como de las medidas de
protección como son una alimentación baja en grasa y sal, un IMC normal y dejar de
fumar. Lo anterior se puede lograr a través de programas de salud ocupacional
orientados a la prevención de obesidad, sobrepeso, de factores de riesgo para las
ECNT (por ejemplo dislipidemias e hipertensión arterial) y a la promoción de estilos de
vida saludables. En los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en
el 2006 esta investigación permitió un diagnóstico temprano de la HTA, y otros FRCV.
Los sujetos con HTA recibieron tratamiento médico y consejería en estilos de vida
saludable para el control de la HTA. Diseñé e implementé el Programa Bienestar de
promoción de estilos de vida saludables (alimentación saludable y práctica regular de
AF) e intervenciones dirigidas al control y prevención del exceso de peso.

5.3.3 Exceso de peso y dislipidemias

Se evidencia que el 6.9% de los sujetos reporta tener historia de dislipidemia. El


sobrepeso (9.7%) y la obesidad (12.8%) estan asociados con las dislipidemia

288
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

similarmente a lo reportado por Brown C.D. 2000 y Ruiz A. et. al. 2013. La HTA y la
dislipidemia son los factores de riesgo cardiovascular más prevalentes (Chopra, I
2013). El impacto de los niveles altos de IMC sobre la prevalencia de HTA y los niveles
anormales de lípidos y estas dos anormalidades juntas varían en términos de su
magnitud con relación al sexo, edad y raza / etnicidad (Brown C. 2000, Sur G. 2010).

En la literatura existe una evidencia consistente sobre la necesidad de prevenir y


controlar el sobrepeso y la obesidad, e indicar la medición y el control de la presión
arterial y el colesterol en las personas con sobrepeso y obesidad (Brown C.D. 2000,
Pearson A. et. al. 2013). Los sujetos hipertensos deben ser educados sobre el peligro
de la hipertensión arterial y los comportamientos dirigidos a mejorar la salud
cardiovascular (Pearson, T. et. al.2013).

5.4 Objetivo 4. Identificar la asociación entre el sobrepeso y la obesidad con la


obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporal,
hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 4. El sobrepeso y la obesidad están asociados significativamente con la
obesidad abdominal, índice cintura/cadera, alto porcentaje de grasa corporal,
hipertensión arterial medida y consumo de frutas y verduras en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

En la presente investigación el exceso de peso se asoció con los siguientes FRCV:


1. La obesidad, el sobrepeso, la obesidad abdominal y la presión arterial alta están
asociados significativamente (p<0.000).
2. La hipertensión arterial coexistió en un 38.4% con la obesidad y en un 15% con el
sobrepeso (p=000).
3. La historia de dislipidemia se asocia con el sobrepeso/obesidad (p<0.000).
3. Existe una asociación significativa entre el exceso de peso y el uso de tabaco
(p=0.000). El 17.4% de las personas con obesidad fuman y el 18.5% de los sujetos
con sobrepeso fuman.

En la presente investigación los hallazgos de la asociación significativa (p<0.000) entre


la obesidad, el sobrepeso, la obesidad abdominal, la presión arterial alta y la historia
de dislipidemia confirman la hipótesis planteada. Similarmente Vicente – Herrero M.T.
et. al. 2014 demostró que el sobrepeso se asocia con cifras elevadas de grasa
corporal y visceral, mayores valores de circunferencia de la cintura y menor masa

289
_______________________________________________________Discusión

muscular, así como los sujetos con sobrepeso presentan valores elevados en las cifras
de colesterol total, LDL, y triglicéridos y menores de HDL, realizan menor actividad
física. Rosas A, [Link]. 2002 evaluaron la prevalencia de obesidad e hipercolesterolemia
en el personal laboralmente activo de una institución estatal de Lima, en el que
evidenciaron prevalencias de obesidad y sobrepeso de 17,9% y 46,8%
respectivamente, de los cuales 34,7% presentaron hipercolesterolemia, además de la
asociación entre la edad mayor de 50 años y la condición de sedentario con obesidad
(p<0.05) (Puescas Sanchez P. 2012).

Los resultados de esta investigación concuerdan con lo reportado por la mayor parte
de autores sobre la relación entre los estilos de vida no saludables y los FRCV,
tomando en cuenta que la obesidad es el resultado de una compleja interacción de los
factores de comportamiento y medio ambientales, en la que intervienen los cambios
de hábitos alimentarios y una menor exigencia física, con el resultante desequilibrio
entre la ingesta y el gasto energético y la necesidad de modificaciones en los estilos
de vida asociados con la políticas sociales (Vicente – Herrero M.T. et. al. 2014).

Se ha estimado que en el 2015 la prevalencia de ECV en los Estados Unidos de


America será del 37.8%, en base a los factores de riesgo como la obesidad, la
hipertensión arterial, la dislipidemia, la diabetes mellitus, el síndrome metabólico y la
inflamación. Cerca del 70% de los adultos de EUA tienen sobrepeso o son obesos, el
27% tienen valores elevados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad, el 23%
tienen niveles bajos de las concentraciones de colesterol de lipoproteínas de alta
densidad y el 30% tienen valores altos de triglicéridos. Alrededor del 34% de los
adultos tienen hipertensión arterial y el 40% de estos sujetos no están conscientes del
diagnóstico y no reciben control ni tratamiento, y el 54% no están controlados. Se ha
propuesto que la solución a esta problemática implica la prevención, mientras que su
manejo es multifacético que va más allá de la atención médica e involucra aspectos
sociales y medioambientales (Vicente – Herrero M.T. et. al. 2014).

La OMS reportó que la circunferencia de la cintura (CC) predice el riesgo


cardiovascular independientemente del IMC (Fanghänel G. 2011, Wang, H. 2013). La
CC es un buen predictor del riesgo de morbi mortalidad cardiovascular, síndrome
metabólico y diabetes (Ruiz A. et. al. 2013). Según hallazgos del estudio de
investigación The Heart Outcomes Prevention Evaluation (HOPE) la obesidad y
particularmente la adiposidad abdominal empeoran el pronóstico de pacientes con

290
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

ECV (Dagenais, G.R. et. al. 2005). La mayoría de los individuos con un IMC anormal
también tienen una CC anormal. Ambos índices de exceso de adiposidad están
asociados positivamente con la hipertensión arterial sistólica, glucosa plasmática en
ayunas y triglicéridos e inversamente asociados con HDL colesterol (Abbasi F. 2013).
Los hallazgos de la presente investigación ratificaron lo publicado por Ruiz A. et. al.
2013 que medir la circunferencia de la cintura es un marcador de riesgo para la ECV.
Efectivamente, se evidenció una asociación significativa (p<0.000) entre el exceso de
peso, la obesidad abdominal y la presión arterial alta, hallazgo que se corrobora con lo
reportado por Montani J.2008, Félix-Redondo, F.J. et. al. 2013 y Miranda J.J. et. al.
2013. La asociación entre la obesidad abdominal y la hipertensión arterial (HTA)
incrementa el riesgo global de los sujetos (Ruiz A. et. al. 2013), por lo que es urgente
implementar en la población investigada un programa de reducción de peso.

En la atención primaria de la salud es importante resaltar que la medición de la


circunferencia abdominal, como un marcador de riesgo la ECV, es práctica y útil y
necesaria ra, así como para explorar su asociación con otros factores de riesgo
cardiovascular (Ruiz A. et. al. 2013). Resultaría de enorme utilidad que los servicios de
medicina ocupacional de los lugares de trabajo incluyan la medición de la
circunferencia abdominal como un marcador de riesgo para detectar la ECV. Existe
evidencia científica que muestra que los programas de intervención realizados en los
lugares de trabajo que incluyen programas especpíficos de control de la obesidad que
promueven la adhesión individual y grupal y el apoyo social a los trabajadores
obtienen resultados muy favorables para la pérdida de peso, como en mejora de los
niveles de colesterol, glicemia basal y la presión arterial (Puescas Sanchez P. 2012).

5.4.1 Consumo de frutas y verduras y su relación con el IMC

En los sujetos investigados el consumo de frutas y verduras es independiente del IMC


(p=0.8823), de hecho se consume un promedio de dos frutas diarias en el lugar de
trabajo en todos los grupos de IMC (p=0.3944).

La relación entre el consumo de F y V y la adiposidad es controversial. En una revisión


de la literatura realizada por Ledoux T.A. 2011 estudios experimentales demostraron
que el consumo de F y V (en conjunto con otros comportamientos) contribuyeron a
reducir la adiposidad entre adultos obesos o con sobrepeso. Mientras que estudios
longitudinales entre adultos con sobrepeso reportaron que el consumo de F y V se
asoció con una lenta ganancia de peso (Ledoux T.A. 2011). Por otro lado, Guillaumie

291
_______________________________________________________Discusión

L. et al. publicaron una relación inversa entre la Ingesta de Frutas y Vegetales (IFV)
con el peso corporal y la masa grasa. Debido a que estos alimentos son bajos en
densidad energética, en comparación con alimentos ricos en grasa y azúcar, al
parecer la IFV contribuye a la prevención de la ganancia de peso entre los sujetos con
sobrepeso (Guillaumie L. et al. 2010). Sin embargo, una relación inversa entre el
consumo de F y V y la adiposidad en adultos con sobrepeso es débil. Se requiere
mayor investigación para clarificar la naturaleza, los mecanismos, los efectos del
consumo de F y V en la adiposidad (Ledoux T.A. 2011).

5.5 Objetivo 5. Identificar la asociación entre la prevalencia de obesidad central con


edad, sexo, estado civil y nivel educativo en los trabajadores de la empresa privada
investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipotesis 5. La prevalencia de obesidad central es mayor en mujeres, sujetos con
menor nivel de instrucción, casados y se incrementa a medida que aumenta la edad
en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

La circunferencia de la cintura aumenta en línea con el incremento de edad, es mayor


en mujeres (35%) que en hombres (21.7%) y en el nivel de educación primario,
comprobándose la hipótesis planteada en esta investigación.

Obesidad central y edad


En la presente investigación la circunferencia de la cintura aumenta en línea con el
incremento de edad, alcanzando los niveles más altos entre los 45 y 64 años de edad.
Por lo tanto, se comprueba la hipótesis planteada que la obesidad central se
incrementa con la edad. Hallzagos similares reportan Rodríguez Martín, A. 2009,
National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) de los Estados Unidos
de América, Miranda J.J. et. al. 2013, Ruiz A. et. al. 2013 y WHO 2008.

La Encuesta ENSANUT-ECU 2011-2013 reportó que la prevalencia del riesgo de la


circunferencia de cintura fue de 50%. En la población ecuatoriana del grupo de edad
de 10 a 59 años de edad, en orden decreciente se encontró en los decenios de 50 a
59 años (81.4%), de 40 a 49 años (74.6%) y de 30 a 39 años (67.1%). En las mujeres,
en el grupo de 50 a 59 años fue de 92.9%, entre los 40 a 49 años fue 86.2%, y entre
los 30 a 39 años fue 78.2%. Para los hombres, en el grupo de 50 a 59 años fue de
68.9%, entre los 40 a 49 años es 63.3%, y de 30 a 39 años es 57.1%.

292
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

El estudio longitudinal de Baltimore de envejecimiento reportó diferencias relacionadas


a la edad en el ratio cintura – cadera en todas las categorías del IMC examinadas
tanto en hombres como en mujeres. En un período de 15 años se siguieron los
cambios en la circunferencia de la cintura de adultos finlandeses (9025 hombres y
9950 mujeres) entre los 25–64 años, observándose que la circunferencia de la cintura
se incrementó en 2.7 cm en hombres y 4.3 cm mujeres (WHO 2008). Existe evidencia
científica de que en el adulto desde los 35 hasta los 80 años o más, se reduce el
volumen de grasa subcutánea, la misma que se redistribuye hacia los depósitos
viscerales. Esta disminución del tamaño de los depósitos adiposos asociada con la
edad se acompaña de la acumulación de grasa fuera del tejido adiposo (músculo,
hígado y médula ósea) y la pérdida de tejido muscular (WHO 2008).

Obesidad central y sexo


En la población investigada la obesidad central es mayor en mujeres (35%) que en
hombres (21.7%). Por lo tanto se comprueba la hipótesis planteada en la presente
investigación. Similarmente la encuesta ENSANUT-ECU reporta en todos los grupos
de edad en la población ecuatoriana de 10 a 59 años una mayor prevalencia de
obesidad central en el sexo femenino

Obesidad central y nivel educativo


La circunferencia de la cintura, es mayor en mujeres (35%) que en homberwa y en el
nivel de educación primario, comprobándose la hipótesis planteada en esta
investigación. Existe evidencia científica que indica que en períodos largos de tiempo,
los individuos más educadostienen menor probabilidad de ser obesos que los menos
educados, sugiriendo que la educación produce una influencia en la obesidad a largo
plazo (Marion, ]D., et al. (2011).

5.6 Objetivo 6. Establecer la relación entre el exceso de peso y el nivel de actividad


física según el cuestionario IPAQ en los trabajadores de la empresa privada
investigada Ecuatoriana durante el 2006
Hipótesis 6. El 50% o más de las personas con exceso de peso son sedentarios y el
45% o más de los sujetos con exceso de peso son insuficientemente activos de
acuerdo al cuestionario IPAQ en la empresa privada investigada Ecuatoriana durante
el 2006.

La prevalencia de inactividad física evidenciada en la presente investigación es de


65.3%. La mayoría de las personas con exceso de peso se clasificaron como

293
_______________________________________________________Discusión

sedentarios (50.7%), insuficientemente activo B (48%) e insuficientemente activo A


(56.8%), comprobándose la hipótesis planteada. Cabezas J. 2014 reportó en los
trabajadores de la Unidad Educativa La Salle una prevalencia de sesentarismo de
68,6%, de los cuales el 75,86% tuvieron sobrepeso y el 62,5% fueron obesos
(Cabezas J. 2014). Además se evidenció utilizando la técnica multivariada de Análisis
Factorial de Correspondencias Múltiples (AFCM) se demostró una asociación entre el
exceso de peso y la inactividad física. Los hombres y las mujeres que reportaron no
realizar actividad física habitual con edades comprendidas entre 45 y 65 años
presentaron obesidad.

En la literatura se ha reportado una relación inversa entre la actividad física y la


obesidad (Graur LI. et. al. 2011, Wang H. et. al. 2012). Rodríguez - Martín A. reportó
en un estudio realizado en Cádiz que la prevalencia de obesidad en los sujetos que no
realizaban actividad física fue el doble que en aquellos que realizaban actividad física
(Rodríguez - Martín A. 2009). Se ha evidenciado que los adultos obesos tienen entre
un 40 a 45% menor probabilidad de alcanzar niveles suficientes de actividad física,
comparados con los sujetos con sobrepeso o peso normal y existe una relación
inversa con los niveles de actividad física (Struber J. 2004).

La inactividad física desempeña un papel relevante en la génesis de la obesidad y ha


empezado a ser un importante problema de salud pública a través del Hemisferio
Occidental. Se ha estimado que en Estados Unidos la inactividad física y la dieta pobre
son las responsables de al menos el 14% de todas las muertes (Jacoby, E. 2004). El
consumo excesivo calórico y la reducción de la actividad física podrían conducir a una
ganancia de peso excesiva y obesidad, resultando en una pobre salud de la población
(WHO 2011). Los cambios en los patrones de alimentación y actividad física afectan el
balance calórico y la ganancia de peso de los individuos, resultando en un exceso de
calorías que se depositan como grasa (WHO 2003a, Fraser B. 2005, Popkin B. 1994,
Popkin B. 1997, Hossain P. 2007). De igual manera las oportunidades para realizar
actividad física recreativa en la población podrían ser limitadas, así como el acceso a
un sistema de salud preventivo.

En base a estos hallazgos en la empresa investigada se diseñaron intervenciones


multicomponente en nutrición y actividad física, dirigidas a incrementar la actividad
física, promover una alimentación saludable y ayudar a prevenir ECNT como es la
obesidad, las que se describirán más adelante.

294
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

5.7 Objetivo 7. Identificar la asociación entre los estados de cambio de


comportamiento para el consumo de frutas y verduras con el cumplimiento de la
recomendación de la OMS del consumo de F y V en los trabajadores de la empresa
privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 7. El 80% o más de los sujetos investigados que cumplen con la
recomendación de la OMS del consumo de frutas y verduras se encuentran en el
Estados de Cambio de Comportamiento (ECC) de mantenimiento y el 90% o más de
los sujetos investigados que no cumplen con la recomendación de la OMS del
consumo de F y V se encuentran en los ECC de contemplación y preparación en la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

Existe una falta de estudios de investigación en las teorías de cambio de


comportamiento en AF y alimentación en Latino américa (Finck C. 2013) y en el
Ecuador. No existen datos en la población trabajadora ecuatoriana sobre el
comportamiento para AF y consumo de frutas y verduras. Por primera vez en la
población laboralmente activa del Ecuador se identificó un marco teórico basado en la
MTT y se identificaron los ECC para el consumo de F y V y la práctica de AF. Por
primera vez en la población laboralmente activa del país la presente investigación
identificó un marco teórico basado en la MTT y se identificaron los ECC para el
consumo de F y V Además se aportó información sobre los factores psicosociales
(auto eficacia y barreras percibidas) relacionados con la AF. Esta información fue útil
para proporcionar asesoría personalizada para el diseño e implementación de
intervenciones para la promoción del consumo de F y V y la práctica de AF en la
empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006.

Se comprueba la hipotesis planteada al evidenciar que la mayoría (83%) de las


personas que cumplieron con la recomendación de consumo de F y V se encuentran
en ECC de mantenimiento. Por otro lado, las personas que no consumieron la
cantidad de F y V recomendada se encontran en los ECC de contemplación y
preparación, similarmente a lo reportado por Olivares S. 2008. En la empresa
investigada, la utilización del MTT permitió realizar una línea de base de los ECC para
el consumo de F y V, a partir de la cual se diseñaron e implementaron intervenciones a
nivel individual (consejería) y grupal, así como educativas para promover el consumo
de F y V. Una vez terminada la investigación en la empresa Ecuatorina privada
investigada, la dirección de la empresa decidió mantener la oferta de frutas en los
diferentes lugares de trabajo, con el objeto de fomentar el consumo de frutas.

295
_______________________________________________________Discusión

El desarrollo de una estrategia de publicidad similar a la utilizada para los bocadillos


(snacks) y otros productos que compiten con las frutas y verduras, podría facilitar que
los trabajadores que se encuentran en las etapas de mantenimiento, acción,
preparación para la acción y aún los que están en la etapa de contemplación, puedan
ser motivados a lograr la meta de consumir 5 porciones al día de F y V (Olivares S.
2008).

Los patrones alimentarios y de actividad física son el resultado de una interacción


compleja entre las creencias y preferencias personales y el entorno (WHO 2004, Uauy
R. 2001). Por lo tanto, reducir la carga de salud de las ECNT en Latinoamérica
requiere de un entendimiento profundo sobre que hace que las personas elijan un
estilo de vida saludable. En la actualidad las intervenciones basadas en la evidencia
son una manera aceptable de promover una alimentación saludable y la actividad
física. Esto implica que el éxito depende en parte de la calidad de las teorías que son
utilizadas y como estas teorías son aplicadas en el desarrollo de la intervención y la
implementación (Fink C. 2013).

La investigación basada en evidencia del comportamiento en Nutrición y AF es una


disciplina relativamente joven. Sin embargo, la necesidad de estrategias de prevención
ha sido establecida (WHO 1996). Por muchas décadas los científicos del
comportamiento han formulado teorías de cambio de comportamiento a partir de las
cuales las intervenciones podrían basarse (Glanz K. 2010). Estas teorías y modelos se
enfocaron en los factores que se creían estar asociados con comportamientos
saludables y ayudaron a los investigadores a identificar potenciales mecanismos de
cambio (Glanz K. 2008). Algunas de las más populares teorías de cambio de
comportamiento incluyen el modelo de creencias en salud, el modelo de motivación
protección (Rogers RW 1975), la teoría del comportamiento planificado (Ajzen I. 1991),
el modelo trans – teorético / estados de cambio de comportamiento (Bandura A. 2001,
Prochaska J. 1983) y la teoría cognitiva social (Bandura A. 2001, Bandura A. 1986).La
idea central en modelo trans teorético de cambio de comportamiento (MTT), son los
estados de cambio, que es la razón por la cual el modelo se refiere como “modelo de
cambios de comportamiento”. Se ha postulado que los individuos se mueven a través
de una serie de etapas, a medida de que ellos adoptan y mantienen el comportamiento
(Marcus B. 2013). Además de estos estados de comportamiento (por ejemplo pre-
contemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento), el modelo
incluye algunos procesos de cambio relacionados a estrategias utilizadas por los

296
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

individuos y que permiten la progresión de un estado al siguiente. Finalmente, también


toma en cuenta marcadores de cambio (balance de decisiones y auto-eficacia) que
ayudan a delinear el proceso (Prochaska J. 1983).

Se ha reportado que una apropiada selección de una teoría de cambio de


comportamiento puede incrementar la efectividad de la intervención (Glanz K. 2010,
Painter J. 2008). La aplicación de una teoría de cambio de comportamiento y su
construcción ha demostrado varios grados de efectividad en las intervenciones
alimentarias y de actividad física (Ashford S. 2010, Nothwehr F. 2008). Similarmente,
algunos meta-analisis en MTT revelan que las teorías de cambio de comportamiento
están positivamente asociadas con el incremento de AF y mejorar el consumo
alimentario (Michie S. 2009, Kahn E. 2002).

Es necesario un mejor entendimiento de las formas en las cuales las teorías de


cambio de comportamiento se utilizan en la actualidad en intervenciones en
investigación (Brug J, 2005, Bhattacharyya O. 2006), e identificar variables mediadoras
en orden de establecer la eficacia de las teorías de cambio de comportamiento (Glanz
K. 2010). Esto es especialmente verdadero en Latino América donde se ha
incrementado la literatura en AF e intervenciones alimentarias pero con una pequeña
evaluación del papel de la teoría de cambio de comportamiento en el diseño de
intervención, implementación y evaluación (Hoehner CM 2008).

5.8 Objetivo 8. Determinar los niveles de auto eficacia para realizar actividad física en
situaciones de cansancio, mal humor, sin tiempo, vacaciones y lluvia en los
trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006
Hipótesis 8. La autoeficacia para realizar actividad física es ninguna en situaciones de
cansancio, falta de tiempo, mal humor y lluvia, mientras que la autoeficacia es mucha
en época de vacaciones en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006.

Se ha identificado a la autoeficacia como un determinante clave para incrementar la


actividad física. La autoeficacia es la creencia que uno tiene de la capacidad para
participar con éxito en un comportamiento específico, como la actividad física. Darker
CD. et. al. 2010, demostraron que los participantes quienes demostraron los mayores
cambios en la auto eficacia para caminar, recibieron una sola sesión de intervención
para mejorar la autoeficacia para caminar y fueron quienes demostraron los mayores
incrementos en la evaluación objetiva del comportamiento para caminar (Olander E. et.
297
_______________________________________________________Discusión

al.2013). Bandura A. establece en la teoría de la autoeficacia que el nivel de confianza


del individuo para comprometerse con un determinado comportamiento está
relacionado significativamente con el comportamiento actual (Spruce T. 2000).

Se comprueba la hipótesis planteada en esta investigación al evidenciar que la


autoeficacia para realizar AF fue mayor en época de vacaciones y ninguna en
situaciones de cansancio, falta de tiempo y lluvia. Hallazgos que son similares a lo
reportado por Spruce T. 2000. Resulta esencial determinar los mejores métodos para
incrementar la autoeficacia para la AF. Una revisión sistemática y un meta análisis han
identificado que las técnicas de cambio de comportamiento se asociaron a un
incremento de la autoeficacia para la AF. Algunas de estas técnicas podrían ser
efectivas para adultos saludables y con exceso de peso, mientras otras podrían ser de
utilidad únicamente para la población obesa. Por lo tanto parecería importante tener en
cuenta la adaptación de las técnicas de intervención en las poblaciones (Olander E. et.
al.2013).

Barreras para realizar AF

La falta de tiempo es la barrera más destacada para no realizar actividad física,


hallazgo que coincide con lo reportado por el Ministerio del Deporte en el 2010 y por
Al-Otaibi, HH. 2013 en mujeres en Arabia Saudita. Rye JA 2009 reportó en mujeres de
bajos ingresos entre 40 y 64 años entre las barreras para realizar actividad física, la
falta de apoyo (52.4%), la falta de voluntad (50.8%) y la falta de tiempo en 30.1%. Este
hallazgo indica que no es suficiente con realizar actividades de promoción para
practicar AF, si no que es preciso analizar el entorno de la empresa, así como
determinar si las ciudades de Quito, Guayaquil y Cayambe donde se realizó esta
investigación, ofrecen la oportunidad para realizar más actividad física a los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006 y a la
población en general.

El conocimiento de los niveles de autoeficacia y las barreras para realizar actividad


física en la presente investigación fueron tomados en cuenta en el diseño de
intervenciones para favorecer la práctica de actividad física como son promoción y
educación en actividad física y consejería individual para cambio de comportamiento
en actividad física para los trabajadores de la empresa privada investigada. Por
ejemplo se facilitó el acceso de los trabajadores a instalaciones de entrenamiento

298
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

físico y duchas, así como se ofrecieron espacios de tiempo dentro de la jornada laboral
para realizar AF.

5.9 Objetivo 9. Identificar la asociación entre los niveles de auto eficacia para realizar
actividad física con el IMC en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 9. La autoeficacia para realizar actividad física es poca o ninguna en los
sujetos con obesidad, es moderada en los individuos con sobrepeso y es mayor en
los sujetos con IMC normal en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006.

Por primera vez en la población laboralmente activa ecuatoriana se indaga la


asociación entre la autoeficacia para realizar AF y el IMC. En la presente investigación
se evidenció que los sujetos con obesidad y sobrepeso tienen poca confianza para
realizar actividad física, comprobándose la hipótesis planteada en la presente
investigación. La percepción de sobrepeso puede ser otra barrera para la participación
en actividad física tanto en hombres como en mujeres con exceso de peso (Atlantis E.
2008). Sentirse con demasiada grasa para realizar ejercicio es una barrera común
entre los sujetos con sobrepeso, particularmente en las mujeres (Ball K. 2000). Al-
Otaibi, HH. 2013 reportó en las mujeres de Arabia Saudita una asociación entre los
ECC para la AF y las barreras percibidas y la autoeficacia. Reportes de varias
investigaciones sugieren diferencias de género en las barreras relacionadas con el
peso para realizar actividad física (Ball K. 2000).

Kaewthummanukul T. & Brown KC. (2006) realizaron una revisión de la literatura sobre
los factores que influencian en la participación del colaborador en la práctica de
actividad física. Se incluyeron once estudios publicados que investigaron la actividad
física en los empleados adultos. Se evidenció que entre los factores más importantes
que influenciaron en la participación de actividad física en los empleados se
encontraron la auto-eficacia o la creencia en la habilidad personal para desarrollar el
comportamiento de salud, los beneficios percibidos de la actividad física y la
percepción del estatus de salud.

Es necesario un mejor entendimiento de las dificultades que atraviesan los sujetos con
sobrepeso / obesidad en su esfuerzo para incrementar sus niveles de actividad física,
mediante el conocimiento de las barreras y el nivel de autoconfianza para la práctica
de AF en la población laboralmente activa con sobrepeso/obesidad. Las estrategias en

299
_______________________________________________________Discusión

Salud Pública podrían necesitar enfocarse en superar la percepción de peso, así como
las barreras del estatus de peso para adoptar comportamientos saludables de
actividad física, lo que permitirá realizar intervenciones efectivas o desarrollar e
implementar estrategias para mejorar la autoeficacia para realizar AF en estos sujetos.
De ahí la importancia de determinar las barreras y el nivel de autoconfianza para la
práctica de AF en la población laboralmente activa con sobrepeso/obesidad lo que
permitirá realizar intervenciones efectivas. Los resultados de esta investigación fueron
tomados en cuenta en las estrategias de intervención realizadas en la población
investigada.

5.10 Objetivo 10. Identificar la asociación entre los ECC para realizar actividad física
con los niveles de actividad física medidos por el IPAQ en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006
Hipótesis 10. Los sujetos clasificados por el IPAQ como activos y muy activos se
ubican en los ECC para la actividad física en mantenimiento, mientras que los sujetos
sedentarios se encuentran en ECC para la actividad física inferiores en los
trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
En la presente investigación se observa una asociación significativa del nivel de AF
(medido por el IPAQ) con las etapas de los ECC para la práctica actividad física
identificadas por el MTT (p<0,000). El 65% de los sujetos investigados se clasificaron
como sedentarios y se ubican en los niveles inferiores de ECC para la práctica de AF
en orden decreciente pre contemplación, contemplación y preparación. Mientras que
las personas clasificadas por el IPAQ en activos y muy activos se encuentran
predominantemente en el ECC de mantenimiento, comprobándose la hipótesis
planteada en esta investigación. Estos hallazgos son similares a lo reportado por
Spruce T. 2000 y Cengiz C. 2009.

Por primera vez en la población laboralmente activa ecuatoriana se utiliza el MTT para
identificar los ECC para la práctica de AF, información que sirvió de línea de base a
partir de la cual se diseñaron intervenciones para la promoción de la práctica de AF en
la empresa investigada. En Salud Pública se ha propuesto a la promoción de la
práctica de actividad física como una estrategia para la prevención del exceso de peso
y una eventual reducción de la obesidad, por lo que es necesario lograr un mejor
entendimiento del comportamiento de los individuos hacia la práctica de actividad
física, especialmente en la población sedentaria y con exceso de peso (Ball K. 2000).

300
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Debido a que las diferentes creencias y acciones están asociadas a cada ECC de AF
es esencial identificar los ECC en los cuales los individuos se encuentran y es
deseable que los mensajes para promocionar la AF sean diseñados de acuerdo a
cada ECC de AF. Esto podría ayudar a incrementar la participación y el mantenimiento
en los programas de AF. De acuerdo a Marcus B.H. et. al. 2000 las siguientes
características deben tenerse en cuenta (Spruce T. 2000).

Etapa de pre contemplación: el 9.27% de los sujetos investigados se encontraron en


esta etapa. Es improbable que el pre contemplador siga las recomendaciones y es
posible que abandone los programas de actividad física. En este estado los individuos
puede que no estén conscientes de los riesgos asociados al sedentarismo. Estos
sujetos no consideran seriamente la idea de cambiar la conducta; y no están
preocupados por el tema, lo que se explica probablemente por la lejanía de la
consecuencia que le traerá si no adopta el comportamiento de la práctica regular de
AF (Cabrera A. 2000). Es más probable que los pre contempladores se beneficien de
la discusión de las implicaciones peligrosas de la inactividad física, en lugar de esperar
que inmediatamente participen en un programa de ejercicio (Spruce T. 2000).
Etapa de Contemplación: el 35% de los sujetos se ubicaron en esta etapa. Los sujetos
contemplan la necesidad de cambio aunque se digan a sí mismos “debería realizar
actividad física”, aún no han realizado nada objetivo al respecto. Estos individuos
pueden ser ayudados a modificar o aumentar su motivación para el cambio mediante
una discusión de los beneficios asociados al ser físicamente activo y solucionando
problemas para reducir las barreras percibidas para la adopción de la actividad física
(Spruce T. 2000).

Etapa de Preparación: el 17% del total de la población investigada se encontró en la


etapa de preparación para la acción. De estos sujetos el 86% fueron sedentarios. La
etapa de preparación a la acción, revela que la persona tiene un planteamiento serio
de cambio, generalmente asociado a la aparición de síntomas o experiencias cercanas
de enfermedad (Cabrera A. 2000). Los individuos son irregularmente activos y por lo
tanto se beneficiarán más del asesoramiento y la orientación sobre el establecimiento
de un programa de AF regular. Adicionalmente, es importante ayudar a los individuos
a eliminar barreras percibidas y construir la confianza (Spruce T. 2000).

Etapa de Acción: un 13% de los individuos se encontraron en acción. Se recomienda


estimularlos para incorporar algunas formas de ejercicio en su rutina y disminuir el
aburrimiento. Se ha demostrado que proveer a estos individuos de soporte social es

301
_______________________________________________________Discusión

una de las más importantes contribuciones para mantener la actividad física (Spruce T.
2000).

Etapa de mantenimiento: Un 25% de los sujetos investigados se encontraron en ECC


de mantenimiento. El 83% de los sujetos que se ubicaron en ECC de mantenimiento
fueron activos y muy activos (p=000). Para los individuos en esta etapa es esencial
ayudarles a mantenerse motivados y proveerles continuamente de comentarios
positivos que les ayude a sostener su confianza (Spruce T. 2000).

Se ha reportado que combinar el modelo de los ECC con la entrevista motivacional es


una estratega útil para los proveedores del cuidado de la salud para guiar a los
pacientes en el cambio de un comportamiento no saludable. Los ECC sugieren que las
personas se encuentran en diferentes niveles de estados de preparación de
motivacional para adoptar comportamientos saludables y que los métodos de
intervención son más útiles cuando se enfocan en el ECC de cada persona. Por
ejemplo se sugiere que en los sujetos que se encuentran en ECC acción y
mantenimiento se desarrollen e implementen estrategias que favorezcan a mantener
esta conducta (Noordman J et. al. 2013).

5.11 Objetivo 11. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para
la práctica de actividad física con el IMC y los ECC acción y mantenimiento para el
consumo de F y V con el IMC en los trabajadores de la empresa privada investigada
Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 11. El IMC es similar entre los sujetos con ECC de acción y mantenimiento
para el consumo de F y V. La mayor proporción de personas con ECC de acción y
para la práctica de actividad física tienen IMC normal en los trabajadores de la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.

El porcentaje de sujetos con ECC de acción y mantenimiento para el consumo de F y


V es similar entre los diferentes IMC, comprobándose la hipótesis planteada en esta
investigación. Ledoux TA 2011 ha propuesto que una relación inversa entre el
consumo de F y V y la adiposidad en adultos con sobrepeso es débil. Se requiere
mayor investigación para clarificar la naturaleza, los mecanismos, los efectos del
consumo de F y V en la adiposidad (Ledoux [Link]. 2011).

302
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Interesantemente en ECC acción y mantenimiento para el consumo de frutas y


verduras se encontró un 16.2% de sujetos y para la práctica de actividad física un
38.5% de individuos. Un mayor porcentaje de sujetos en ECC acción y mantenimiento
para la práctica de actividad física tuvieron un IMC normal, seguido por sobrepeso y
exceso de peso, comprobándose la hipótesis planteada.

La evidencia científica sugiere posibles efectos sinérgicos de múltiples


comportamientos de estilo de vida sobre los riesgos para la salud como es la
obesidad. Por lo tanto, es importante investigar las asociaciones entre los
comportamientos alimentarios y de actividad física, considerados como los
comportamientos de estilo de vida más importantes que influencian el balance
energético y la composición corporal (Ottevaere, Ch. et. al. 2011). Algunos estudios
sugieren que las personas activas se inclinan a alimentarse saludablemente (Elder SJ
2007), aunque en la literatura existen discrepancias al examinar las correlaciones
entre múltiples comportamientos saludables (Ottevaere, Ch. et. al. 2011).

Interesantemente en la presente investigación se evidenció que un buen porcentaje de


sujetos se encontraron en ECC acción y mantenimiento, tanto para el consumo de
frutas y verduras como para realizar actividad física. Estos hallazgos fueron de utilidad
para el diseño de la intervención en la población investigada dirigida a reforzar y
promover los comportamientos de consumo de F y V y la práctica de AF, concordando
con la recomendación de Olivares S. 2008 de la utilización de los ECC en las
intervenciones de promoción de la salud y de educación en nutrición. Para lograr el
éxito de las estrategias educativas o de marketing social que se implementen, es
recomendable que estas se adapten a la etapa del cambio de conducta en la que se
encuentren las personas a intervenir (Olivares S. 2008).

En los países desarrollados el estudio de las etapas del cambio de comportamiento


(Prochaska J. et. al.1994) en las que se encuentran las personas en relación a una
conducta determinada, se utiliza ampliamente para la segmentación de audiencias en
las campañas de marketing social (Andreasen A. 1995, Hastings G.2007). El
marketing social aplica los principios y técnicas del marketing comercial al análisis,
planificación, ejecución y evaluación de programas diseñados para lograr un cambio
voluntario de conducta en las audiencias objetivo con la intención de mejorar el
bienestar individual y de la sociedad (Andreasen A. 1995). En contraste con el
marketing comercial, cuyo objetivo es posicionar un producto por sobre los de la
competencia, en el marketing social los productos hacen referencia a la conducta

303
_______________________________________________________Discusión

saludable que a los planificadores de la campaña proponen que la población objetivo o


los “consumidores” adoptaran, por ejemplo “practicar 30 minutos diarios de actividad
física moderada a intensa” o “comer al menos 5 porciones de frutas y verduras cada
día” (Olivares S. 2008).

En Estados Unidos de Norteamérica entre los años 2002 a 2006 (CDC 2007) se
desarrolló la campaña nacional de marketing social Verb TM que estimuló a los niños
de 9 a 13 años a ser físicamente más activos, utilizando estímulos que resultaron
atractivos a ese grupo etario, como la diversión, la oportunidad de compartir con
amigos y la posibilidad de adquirir nuevas destrezas. La campaña combinó ideas,
oportunidades y recursos que ayudaran a los niños a incorporar más actividad física a
su vida diaria, con el soporte de instituciones públicas, universidades, organismos no
gubernamentales y empresas del sector privado. También en Estados Unidos, se
implementó una campaña de marketing social para aumentar el consumo de frutas y
verduras en niños y adolescentes, que incluyó su distribución gratuita al interior de los
establecimientos educacionales, en las cafeterías, kioscos y máquinas expendedoras,
logrando una gran aceptación en todos los grupos (Buzby J. et al 2003).

Los países escandinavos han apoyado el desarrollo de intervenciones que han


integrado a los organismos gubernamentales, no gubernamentales, la industria de
alimentos y en especial han tomado en cuenta la participación de la comunidad,
lograron aumentar el consumo de frutas y verduras, de alimentos bajos en grasa y
reducir el consumo de sal, con importantes efectos en la prevención de los factores de
riesgo de enfermedades cardiovasculares (Olivares S. 2008).

5.12 Objetivo 12. Establecer la asociación entre los ECC para la práctica de actividad
física con el IMC y la confianza para realizar AF en los trabajadores de la empresa
privada investigada Ecuatoriana durante el 2006.
Hipótesis 13. Los sujetos con IMC normal que se encuentran en ECC acción y
mantenimiento para realizar actividad física, poseen mucha confianza para realizar
actividad física, mientras que los sujetos con sobrepeso y obesidad que se encuentran
en ECC inferiores para realizar AF tienen ninguna y poca confianza para practicar AF
en los trabajadores de la empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006

Interesantemente de acuerdo a los resultados del Análisis Factorial de


Correspondencias Múltiples, se evidencia que los individuos con IMC normal se ubican

304
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

en los ECC acción y mantenimiento para realizar AF y manifiestan mucha confianza


para realizar AF, hallazgo que representa una oportunidad para desarrollar estrategias
que favorezcan mantener esta conducta en estos individuos. Mientras que los sujetos
con sobrepeso y obesidad se encuentran en los ECC pre contemplación,
contemplación y preparación para realizar actividad física manifiestanpoca confianza
para realizar AF. Se comprueba la hipótesis planteada en esta investigación. Se
establece una asociación entre el IMC con los ECC para practicar AF y la confianza
para practicar AF.

Estos resultados son similares a lo reportado por Marcus BH. et. al. quienes
evidencian que los pre contempladores y los contempladores tienen los puntajes más
inferiores en autoeficacia, comparados con los sujetos que se encuentran en
mantenimiento quienes tienen puntajes más altos (Spruce T. 2000).
.
Es importante que las estratategias para promocionar la AF se diseñen de acuerdo a
los ECC para la práctica de AF. Esto podría ayudar a incrementar la participación y el
mantenimiento en los programas de AF. Las intervenciones para promocionar AF en la
empresa privada investigada Ecuatoriana durante el 2006 tomaron en cuenta estos
resultados y a partir de los mismos se realizó asesoría individualizada para la práctica
de AF y educación.

Se demostró que la utilización el MTT y apoyan su aplicación para incremento del


entendimiento de los comportamientos para la adopción de la AF y el consumo de F y
V. Introducir este modelo como una guía de trabajo para el personal de salud y
nutrición que atiende a la población laboralmente activa del país podría ayudar en el
desarrollo de intervenciones exitosas y materiales educativos apropiados diseñados de
acuerdo a los atributos y preferencias de los colaboradores.

5.13 Objetivo 13. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para
la práctica de actividad física con sexo, edad, estado civil y nivel de educación los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006.
Hipótesis 13. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para la
práctica de actividad física son jóvenes, hombres y con educación secundaria los
trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana durante el 2006.

En la presente investigación los sujetos que se encontraron en los ECC acción y


mantenimiento para la práctica de AF son predominantemente hombres (39.8%) que

305
_______________________________________________________Discusión

mujeres (34.8%), con educación secundaria (41.8%), se ubicaron en su mayoría


dentro del grupo de los 18 a 29 años y tendió a disminuir a medida que avanza al
edad. Similarmente Mogrovejo, P. et. al. 2014 evidenciaron un mayor porcentaje de
hombres que realizan actividad física en comparación con las mujeres durante el
trabajo, el tiempo libre y el transporte.

5.14 Objetivo 14. Identificar la asociación entre los ECC acción y mantenimiento para
el consumo de frutas y verduras con sexo, edad, estado civil y nivel de educación en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.
Hipótesis 14. La mayoría de los sujetos con ECC acción y mantenimiento para el
consumo de F y V son mujeres, a partir de los 30 años y con mayor nivel educativo en
los trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada durante el 2006.

El consumo de F y V es mayor en mujeres que en los hombres, entre los 30 y 44 años


y en sujetos con mayor nivel educativo. Taylor P. [Link]. 2013 han reportado que los
hombres tienen menor probabilidad de cumplir con las recomendaciones de consumo
de F y V comparado con las mujeres.

5.15 Enfrentando el exceso de peso en el lugar de trabajo

Evidencia científica reciente confirma lo planteado por Wanjek C. 2005 en referencia a


que el lugar de trabajo es un espacio importante para influir en el comportamiento
alimentario de los colaboradores. Diversas investigaciones demuestran que las
intervenciones alimentarias en el trabajo suelen ser eficaces, en especial para
incentivar una mayor ingesta de frutas y verduras, aunque se ha reportado una menor
consistencia sobre la eficacia a largo plazo de las intervenciones para controlar el
peso. Los cambios en el ambiente laboral pueden contribuir a incrementar la eficacia
de las actividades de promoción de la salud. La utilización del lugar de trabajo para
influir en la salud es muy prometedora y puede ser de utilidad para disminuir los
riesgos de desarrollar ECNT (OIT 2012).

Existe también interés en evaluar si las intervenciones nutricionales en los lugares de


trabajo pueden mejorar la productividad y la rentabilidad de la empresa. Una revisión
sistemática de la literatura identificó 2.358 publicaciones de las cuales 30 cumplieron
los criterios de calidad definidos para la revisión: diseño del estudio, buena definición
de las intervenciones, análisis de las intervenciones, análisis de las variables

306
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

ambientales y descripción de resultados. Varias de las investigaciones revisadas


sugieren que estas intervenciones tuvieron un impacto positivo en el conocimiento de
los colaboradores sobre alimentación y nutrición, consumo de alimentos, condiciones
de salud y en la rentabilidad de la empresa, principalmente por la reducción del
ausentismo. El estudio concluyó que las intervenciones con objetivos bien
determinados y eficazmente implementados pueden mejorar la productividad laboral
en en 1% a 2%. Los costos generados por las intervenciones podrían compensarse
con las utilidades generadas por una mayor productividad, especialmente en las
grandes empresas (OIT 2012).

La epidemia de sobrepeso y obesidad no podrá enfrentarse con campañas dirigidas a


tratar de modificar los hábitos individuales en tanto no se modifique el entorno que
está produciendo esa epidemia. Para favorecer un estilo de vida activo y saludable se
recomienda trabajar en los siguientes puntos clave:
1. Programas a nivel individual para prevenir y controlar el sobrepeso y la obesidad
que promuevan un estilo de vida saludable (alimentación, práctica regular de actividad
física) y consejería en estilos de vida saludable, por ejemplo utilizando la entrevista
motivacional (Stimpson T. 2000).
2. Políticas / entornos y programas diseñados a nivel poblacional y en los lugares
de trabajo que preserven y soportan un estilo de vida activo (Stimpson T2000). Los
empleadores han buscado formas de reducir los costos de salud, las
intervenciones de promoción de salud en el lugar de trabajo han sido utilizadas
cada vez más para mejorar los comportamientos de salud. Una alternativa para
abordar los programas de promoción de salud tradicional son los cambios en
políticas y/o entornos que estimulen a los empleados a adoptar comportamientos
saludables solos o en combinación con estrategias de cambio de comportamiento
de salud enfocadas a nivel del individuo (Stimpson T. 2000). Es importante que el
entorno soporte los estilos de vida saludables en el lugar de trabajo, por ejemplo
disponer de restaurante y cafetería saludables; escaleras abiertas, senderos para
caminar y estimular la práctica de actividad física, así como disponibilidad de agua
filtrada (Kahn-Marshall, J.L 2012). Una revisión de la literatura publicada entre
1995 y 2010 identificó 27 estudios. Se encontró una limitada evidencia de que solo
los cambios de políticas y/o del entorno cambien el comportamiento del empleado,
aunque resultados más promisorios se identificaron con intervenciones multi
componentes (Kahn-Marshall JL 2012).
3. Políticas y programas que soporten una alimentación saludable como es la
producción local de alimentos y el consumo de frutas y verduras a precios

307
_______________________________________________________Discusión

accesibles para todos los grupos poblacionales tanto a nivel rural como urbano
(Stimpson T. 2000).
4. Diseño de beneficios para la salud e incentivos para favorecer un comportamiento
saludable como son premios para empleados que completaron el diagnóstico y las
actividades de coaching – para la salud recomendadas, reembolsos para
consultas con una nutricionista y dinero en efectivo o puntos como
recompensar por realizar actividad física regular (Kahn-Marshall, J.L 2012).
5. Cultura para la salud en el trabajo y activación de redes sociales para favorecer un
cambio positivo utilizando un liderazgo visible; fuerte comunicación acerca de las
ofertas del programa de bienestar; competencia individual, de grupo para
promocionar el enrolamiento; campeones de salud (compañeros líderes); afinidad
de grupos; y/o otras estrategias que utilizan el ambiente social en el lugar de
trabajo para promocionar la salud (Kahn-Marshall, J.L 2012).
6. Establecer conexiones con la familia y la comunidad para alcanzar a los
miembros de la familia, incluyendo los niños, a través de la educación del
empleado y las comunicaciones dirigidas; la comida saludable ofertada en la
cafetería/restaurante de los empleados, y/o acceso de la comunidad y la familia
a las instalaciones de la compañía para realizar AF de gimnasio, espacios
verdes, etc) y soporte corporativo para la educación física en escuelas, parques y
lugares de juego (Kahn-Marshall, J.L 2012).

Para lograr lo propuesto es necesario contar con la participación de actores de los


sectores público y privado, que apoyen el desarrollo de la infraestructura y las
condiciones para que las personas puedan contar con espacios cercanos y seguros
para realizar actividad física, así como se realicen campañas masivas de promoción
del consumo de frutas y verduras, ampliar y mejorar la oferta de platos preparados en
la alimentación institucional y desarrollar nuevos productos procesados en base a
frutas y verduras que, manteniendo su gran valor nutricional, sean ofrecidos en
envases atractivos, en formato individual y a precios competitivos, cumpliendo con los
requisitos de inocuidad, para permitir a la población laboralmente activa alcanzar los
beneficios que se logran al comer al menos 5 porciones al día de F y V (Stimpson T.
2000).

Prevención de las ECNT


Los problemas de salud causados por largas horas de trabajo y el estrés laboral han
ocasionado preocupación en Corea, Japón y Taiwan. En estos países, los desórdenes

308
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

cardiovasculares, cerebrovasculares y mentales atribuidos a altas cargas de trabajo o


eventos de trabajo estresantes son considerados como enfermedades ocupacionales
compensables por los sistemas de compensación de los trabajadores (Cheng Y.
2013). Los resultados del estudio de Cheng Y. 2013 sugieren que si solo se reducen
las horas laborales no es probable que resuelva el estrés laboral. Se recomienda
monitorear y regular un amplio rango de amenazas psicosociales en el lugar de
trabajo. Especialmente los empleos precarios y los riesgos para la salud asociados a
los mismos deben ser priorizados para una prevención efectiva de los problemas de
salud relacionados al estrés en el lugar de trabajo, como las ECV (Cheng Y. 2013).
Es necesario que los gobiernos inviertan en la prevención y la detección precoz de las
ECNT mediante programas de prevención y control, particularmente de las ECV. La
mayoría de las ECV pueden prevenirse actuando sobre los factores de riesgo, como el
consumo de tabaco, la alimentación inadecuada, la obesidad, la inactividad física, la
hipertensión arterial, la diabetes o el aumento de los lípidos (WHO 2013). Es urgente
implementar en el lugar de trabajo programas para la prevención y el control del
exceso de peso, la hipertensión arterial y dislipidemias. Además para dejar de fumar y
promover una alimentación saludable y la práctica diaria de la actividad física (WHO
2013).

Para desarrollar planes para enfrentar los principales factores de riesgo en las
compañías se recomienda en primer lugar identificar los riesgos para la salud en la
población, utilizando el Health Risk Appraisal (HRA) y/o análisis de datos, luego de lo
cual las compañías deben trabajar con socios internos y soporte externo (planes de
salud, consultores). Luego de realizar un diagnóstico de HRA en las empresas, se ha
reportado que la obesidad y el sobrepeso se encuentran encabezando el listado de
prioridades de la salud en la mayoría de las empresas (Kahn-Marshall, J.L 2012).

La alimentación es un componente importante en las condiciones de salud de los


trabajadores. Según el estudio de la OIT Food at Work, Workplace solutions for
malnutrition, obesity and chronic diseases se analizaron las buenas prácticas en el
suministro de los alimentos en el trabajo, demostrando que los programas que proveen
un acceso cómodo a una alimentación saludable pueden contribuir en la prevención de
las ECNT como la obesidad, diabetes y ECV. Demuestra además que las inversiones
en la alimentación se recuperan por una disminución de los días de enfermedad, de
los accidentes laborales y por un incremento de la productividad (OIT 2012).
La disponibilidad en el lugar de trabajo de programas de alimentación saludable es
importantes para mantener a los trabajadores saludables y producir y reducir el riesgo

309
_______________________________________________________Discusión

de hipertensión arterial, colesterol elevado, accidentes cerebrovasculares, diabetes y


algunas formas de cáncer. Además las carencias nutricionales afectan la salud,
favorecen la fatiga y determinan una menor productividad (OIT 2012).

Es necesario que las empresas consideren invertir en la promoción de estilos de vida


saludable como es una alimentación saludable y la práctica de AF, facilitando lugares
y opciones de alimentación saludable y para la práctica de AF para los trabajadores.
Así como realizar campañas de educación en alimentación saludable y la práctica de
AF. Las medidas tomadas deben ser parte de las políticas de seguridad y salud de las
empresas (OIT 2012).

Se recomienda que un programa de nutrición adecuada deba:


a) Sensibilizar, educar y ofrecer a los empleados la información necesaria
para realizar buenas elecciones de alimentos;
b) Ayudar a los colaboradores a ser proactivos para cambiar sus hábitos
alimentarios;
c) Generar las condiciones de trabajo que garanticen la promoción de la
alimentación saludable;
d) Diseñar las políticas laborales que permitan a los colaboradores el
derecho a comer saludablemente, que incluyan el tiempo, disponibilidad y
acceso a buenas opciones de alimentación (OIT 2012).

La OIT ha propuesto mediante el programa SOLVE integrar la promoción de la salud


con las políticas de seguridad y salud en los lugares de trabajo y con las acciones a
nivel de la empresa. El programa contempla contenidos para la prevención de los
factores psicosociales como el estrés laboral, el estrés económico y la violencia en el
trabajo, la prevención de VIH/SIDA, del consumo de alcohol, drogas y tabaquismo y la
promoción de actividad física, del sueño reparador y de hábitos de alimentación
saludable en los lugares de trabajo. El programa reconoce la relación interdependiente
entre factores psicosociales y otras conductas relacionadas con la salud. Favorece el
diseño de políticas empresa y programas de intervención para mejorar las condiciones
de trabajo y disminuir los factores de estrés laboral desde la perspectiva de seguridad
y de salud en el trabajo a través de la incorporación de dichos factores a la evaluación
de riesgo, incluyendo a los trabajadores mediante los comités bipartitos de seguridad y
salud (OIT 2012).

310
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Economistas del comportamiento proponen estrategias que pueden ser muy efectivas
para que las personas realicen comportamientos saludables, como son los factores
ambientales. Por ejemplo escaleras centrales atractivas (menos prominentes,
ascensores lentos) y cafeterías para empleados que ofrezcan atractivas opciones
saludables por ejemplo ensaladas atractivas y emparedados (con selecciones a la
plancha). De todas maneras el lugar de trabajo no necesita trabajar en contra de un
estilo de vida saludable, como frecuentemente ocurre a través de prácticas y políticas
inadvertidas o inconscientes (por ejemplo opciones de alimentos y bebidas en las
reuniones y cafeterías) (Heinen L. 2009).
En la literatura existe una limitada evidencia sobre la efectividad de los cambios
realizados únicamente en el entorno y /o en las políticas del lugar de trabajo, pero se
han reportado resultados promisorios cuando se realizaron intervenciones multi
componentes. Existe una fuerte necesidad en el futuro de mejorar el diseño y la
evaluación de programas de promoción de salud que se enfoquen en cambios del
entorno y/o políticas en el lugar de trabajo (Kahn-Marshall, J.L 2012).

El estudio de intervención en nutrición más grande conducido a la fecha es el Working


Well Trial. Esta investigación examinó los cambios en la ingesta de frutas, vegetales,
fibra y grasa entre 108 trabajadores durante dos años. Los lugares de trabajo fueron
randomizados para una intervención multi – componente o para un grupo de control en
el cual no se realizó ningún tratamiento. Los resultados fueron medidos utilizando un
questionario de frecuencia alimentaria administrado a una muestra transversal de
empleados en cada lugar de trabajo al inicio de la intervención y al finalizar la misma
(French, S. 2010).

La intervención se desarrolló en base a algunos modelos teóricos, se incluyó el


modelo de cambio trans teorético (marco teórico a nivel individual) y teorías de
activación organizacional y comunitaria. Las estrategias de intervención a nivel
individual tuvieron el objetivo de incrementar la conciencia individual para proveer el
entrenamiento en destrezas de comportamiento y el desarrollo de destrezas para
mantener el cambio de comportamiento. Las actividades incluyeron eventos de
lanzamiento, posters, folletos, actividades interactivas, materiales de auto – ayuda,
concursos, clases de educación directa. Los componentes de la intervención en el
cambio del entorno incluyeron cambios en la disponiblidad de alimentos en las
cafeterías de los lugares de trabajo y las máquinas dispensadoras de alimentos,
cambios en las políticas de catering en los lugares de trabajo e incremento de la
disponibilidad de oportunidades de educación en nutrición. Los componentes de

311
_______________________________________________________Discusión

intervención participatorios incluyeron la formación de un grupo asesor de los


empleados en cada lugar de trabajo. El grupo asesor de los empleados estuvo
conformado de 4 a 12 miembros e incluyó trabajadores y personal de gestión. El grupo
asesor de los empleados proporcionó asistencia con la adaptación de ciertos
componentes de la intervención a las necesidades únicas y la cultura de cada lugar de
trabajo, generando entusiasmo y conciencia por el programa entre los empleados y
asistiendo con el desarrollo e implementación de algunas actividades de intervención
(French, S. 2010).

Resultados demostraron una modesta reducción de la energía de la grasa y un


significativo pero modesto incremento en la ingesta de fibra y de F y V entre
trabajadores en los lugares de trabajo intervenidos comparados con los lugares de
control. Se demostró que el 82% de los objetivos de la implementación se cumplieron,
el 96% de los lugares de trabajo implementaron la actividad de lanzamiento, 88%
entregaron la actividad de auto – evaluación, el 78% entregraron el programa de auto
–ayuda y 69% entregaron el programa de educación directa multisesión. Los
resultados de los datos de la encuesta de los empleados demostraron un incremento
significativo de la conciencia y la participación en las actividades y los programas
realizados en los lugares de trabajo relacionados con la nutrición en los lugares de
trabajo, en comparación con los lugares de trabajo control. No se encontraron
diferencias significativas de cambios en las políticas de catering de los lugares de
trabajo, incremento del etiquetado nutricional en la cafetería o disponibilidad de
alimentos bajos en grasa o altos en fibra en la cafetería de los lugares de trabajo o las
máquinas dispensadoras de alimentos (French, S. 2010).

El estudio Working Well Trial representa una intervención en nutrición en el lugar de


trabajo de segunda generación. Se basó en componentes de intervención a nivel
individual y de entorno, evaluó resultados de cambio en la población laboralmente
activa y randomizó los lugares de trabajo y el análisis de datos se realizó en un nivel
apropiado. Los resultados fueron modestos pero positivos y proporcionaron alguna
guía para mejorar la siguiente generación de estudios de intervención en nutrición en
los lugares de trabajo (French, S. 2010).

Resultados de otros estudios de intervención en Nutrición en los lugares de trabajo de


segunda generación han demostrado efectos positivos similares en el consumo de F y
V, fibra y grasa. Algunas intervenciones en los lugares de trabajo financiadas como

312
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

parte del programa de investigación de “Cinco al día” han demostrado éxito en el


incremento del consumo de F y V entre la población laboralmente activa (French, S.
2010).

Las intervenciones en los lugares de trabajo en países desarrollados se han enfocado


en estrategias de intervención orientadas hacia los cambios de comportamiento y la
educación orientadas a nivel individual, pero aplicadas a larga escala en los lugares de
trabajo (French, S. 2010). Sin embargo en el Ecuador no se han desarrollado este tipo
de programas.

En países desarrollados las estrategias potenciales de intervención en los lugares de


trabajo que no se han implementado completamente o se han evaluado con cuidado
incluyen estrategias del entorno que incluyen cambios en el entorno físico o social. La
utilización de las redes sociales en los lugares de trabajo demostró un incremento
significativo del consumo de F y V en un período de 18 meses. Se identificaron las
redes sociales en los lugares de trabajo de 10 empleadores públicos. Los trabajadores
identificados por sus compañeros de la red social como ejes de su red social fueron
entrenados para implementar la promoción del consumo de F y V y comunicar
actividades entre los miembros de la red social. Comparados con aquellos que solo
recibieron información de la campaña promocional Cinco al día, los miembros de la red
social que recibieron una intervención entregada por su compañero incrementaron
significativamente el consumo diario de porciones de F y V. Este enfoque innovador es
notable por su potencial efectividad y facilidad de implementar en los lugares de
trabajo y para quienes dependen de las redes sociales para soporte social de
comportamientos alimentarios saludables (French, S. 2010).

Fortalecer los componentes de la intervención del entorno puede fortalecer


intervenciones nutricionales futuras. Una forma de lograr esto es realizar investigación
en intervenciones en las que participan personal que está involucrado activamente en
trabajar con servicios de alimentación y de máquinas dispensadoras de alimentos para
implementar cambios en la disponibilidad y oferta de alimentos y bebidas, etiquetado
nutricional en el punto de compra y esfuerzos promocionales. Otra estrategia de
intervención en el entorno y que ha demostrado resultados promisorios para las
elecciones saludables de alimentos en la cafetería de los lugares de trabajo y
máquinas dispensadoras de alimentos (French, S. 2010).

313
_______________________________________________________Discusión

Se requiere una evaluación de las intervenciones que creativamente utilizan


diferencias formas de recursos sociales o de entorno. Por ejemplo fortalecer las
influencias sociales podría ser de utilidad para desarrollar e implementar
intervenciones en el entorno y políticas para promover entornos de alimentación y
comportamientos alimentarios saludables. Las políticas en los lugares de trabajo
relacionadas a horarios y tiempo de descanso, turnos de trabajo, disponibilidad de
programas de promoción de la salud y cobertura de seguro para el cuidado de la salud
se negocian entre los sindicatos y la dirección de la empresa. Esta estructura de
políticas del lugar de trabajo (French, S. 2010).

5.16 Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”

En el Ecuador no se dispone de una Encuesta Nacional sobre Empleo, Trabajo, Salud


y Calidad de Vida de los trabajadores y trabajadoras del país. También se desconoce
a nivel nacional sobre los hábitos de alimentación global y durante la jornada laboral,
así como se desconocen los hábitos de actividad física.

La Encuesta Nacional sobre Empleo, Trabajo, Salud y Calidad de Vida de los


trabajadores y trabajadoras de Chile (Instituto de Seguridad Laboral 2012) incluyó tres
preguntas relativas a la alimentación. El 80% de los trabajadores investigados
respondieron que desayunan y que disponen de tiempo para almorzar y el 70% que
tenían un lugar para servirse el almuerzo. A menor ingreso salarial se observó menos
posibilidades de horario protegido para el almuerzo y menos posibilidades de contar
con un lugar para el mismo, con una correlación significativa pero débil (OIT 2012).

Se ha reportado en Chile que la obesidad y las enfermedades asociadas son un


problema de importancia que se presentan incluso en menores de 30 años, con una
prevalencia creciente en función de la edad. Incluso se han reportado patrones
alimentarios no saludables en la población laboralmente activa (OIT 2012).

La evaluación médica nutricional realizada en los trabajadores de la empresa privada


Ecuatoriana investigada en el 2006 constituyó una oportunidad de detección precoz de
FRCV, se evidencia una alta prevalencia de FRCV en los trabajadores investigados: el
87.9% tuvo bajo consumo de frutas y verduras, 65% inactividad física, 50.2% exceso
de peso, 36,4% consumo de alcohol y 25.6 % obesidad abdominal. Mientras que el
uso de tabaco alcanza el 14.8% y la hipertensión arterial se encuentra en 14%. Estos

314
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

hallazgos aportaron un conocimiento previo de la situación de los factores de riesgo


cardiovascular de los trabajadores, lo que facilita una planificación más eficaz y un
menor costo de las acciones en promoción de la salud y coordinación de las
intervenciones para el control y el seguimiento de las ECV.

Los resultados de la presente investigación realizada en la empresa privada


Ecuatoriana investigada en el 2006 constituyeron una línea de base a partir de la cual
diseñé e implementé una intervención de promoción de estilos de vida saludable
(alimentación y práctica de AF) y prevención de los factores de riesgo para la ECV
dentro del programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”. Este programa tuvo como
meta estimular los comportamientos saludables para favorecer una salud
cardiovascular y se identificaron las siguientes áreas de acción e incluyeron
intervenciones multi componentes:
1. Alimentación saludable
2. Actividad física regular
3. Desarrollo humano:
 Aprender a manejar el estrés
 Estar bien con descanso y sueño adecuados
 Manejar eficientemente el tiempo
4. Medicina Preventiva

Resultados de la presente investigación demostraron la utilidad de detectar en la


población laboralmente activa los factores de riesgo para la mortalidad por ECV e
identificar a los empleados en riesgo de presentar en el futuro ECV a quienes se les
ofrecieron estrategias de prevención de la ECV acompañadas de educación. Se
promovió la importancia de mantener una alimentación saludable (abundante en frutas
y vegetales) con un apropiado balance energético representado por un peso normal,
realizar suficiente actividad física, manejo y disminución del estrés, dejar de fumar,
despitaje / detección temprana de factores de riesgo ECV (HTA, dislipidemias, fumar,
insuficiente consumo de F y V, inactividad física, exceso de peso), educación /
promoción estilos de vida saludable (alimentación adecuada y práctica AF) y cambios
en el entorno laboral que promovieron los comportamientos saludables y salud
ocupacional. Este programa cumplió con las recomendaciones de la American Heart
Association (Levine, G. et. al. 2013, Carnethon M. 2009) y fue aprobado por la
estructura organizacional de la empresa investigada con el propósito de que este
programa forme parte de la cultura empresarial de la empresa privada Ecuatoriana
investigada. Se tomaron en cuenta los hallazgos de la presente investigación: las

315
_______________________________________________________Discusión

características socio demográficas (estado civil, nivel educativo, diferencias de


género), condiciones del entorno laboral (disponibilidad de espacios para realizar AF,
seguridad, clima), condiciones culturales, nivel de actividad física, las preferencias, las
barreras y la auto eficacia para realizar AF.

De acuerdo a los ECC para el consumo de F y V y la práctica de AF y al nivel de AF se


realizaron sesiones de consejería individualizada para promover estos comportamiento
saludables.

Se implementaron en la empresa investigada Ecuatoriana investigada en el 2006


políticas / entornos para preservar y soportar un estilo de vida activo y saludable,
mejorar las condiciones de trabajo y disminuir los factores de estrés laboral. En cada
lugar de trabajo se conformó un comité bienestar conformado por 5 integrantes: el
médico o la médico del lugar de trabajo, un representante de los trabajadores y un
delegado de las siguientes áreas de la empresa: Recursos Humanos, seguridad
laboral y Bienestar/Nutrición.

En cuanto a las estrategias del programa en relación al entorno se combinó el cambio


de comportamiento de salud enfocado a nivel del individuo con cambios en el entorno
en los diferentes ejes del programa:
A. Alimentacion
 Evaluación de los menús de los comedores de las fábricas que permitió diseñar
menús saludables.
 Disponibilidad de F y V en los lugares de trabajo
 Disponibilidad de agua filtrada en los lugares de trabajo

B. Actividad física
 Se designaron en los diferentes lugares de trabajo espacios para realizar
pausas activas, sesiones de bailoterapia y eventos deportivos.
 Se estimuló el uso de escaleras mediante señales colocadas junto al ascensor
o al inicio de las gradas.

El programa de promoción de AF implementado en la empresa privada Ecuatoriana


investigada en el 2006 incluyó intervenciones multi estratégicas dirigidas a los 916
sujetos que intervinieron en la investigación y en los diferentes lugares de trabajo se
realizaron las siguientes actividades:
 Educación sobre los beneficios de realizar AF (conferencias y entrega de

316
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

material educativo)
 Prescripción de la AF
 Promoción de participación en eventos deportivos
 Sesiones de bailoterapia
 Convenios con gimnasios
 Programa de pausas activas

Como resultado de la presentación de los resultados de esta investigación a la


dirección de la empresa y al departamento de Recursos Humanos, se conformó un
departamento de Salud Ocupacional liderado por un médico especialista en Salud
Ocupacional y se diseñó un programa de Salud ocupacional para los diferentes
lugares de trabajo que incluyó la promoción de una alimentación saludable, la práctica
regular de actividad física y la prevención de factores de riesgo para la ECV.

Figura 47. Programa “Estar bien es cuestión de equilibrio”


Conferencias impartidas en diferentes lugares de trabajo (oficina
central a la izquierda y fábrica a la derecha)

5.17 Implicaciones

De la presente investigación se derivan cuatro implicaciones en la salud pública. En


primer lugar, el Ministerio de Salud del Ecuador ha diseñado un Plan Estratégico
Nacional para la Atención Integral de las Enfermedades Crónicas no Transmisibles y
sus factores de riesgo en el país, sin embargo no existe un Plan Estratégico para la
atención integral de las ECV y sus factores de riesgo en la población laboralmente
activa que incluya las siguientes líneas de acción: política y abogacía, vigilancia,
promoción de la salud y prevención y manejo integrado de ECNT y factores de riesgo

317
_______________________________________________________Discusión

Resultados de la presente investigación han demostrado que existe una relación de


los factores de riesgo para la ECV con los factores socio demográficos (edad, sexo,
educación, nivel socio económico, geográfica). La disponibilidad de un sistema de
vigilancia de las ECV y sus factores de riesgo en el lugar de trabajo permitirá
desarrollar e implementar intervenciones eficaces para su prevención y tratamiento.
En segundo lugar el acceso de educación / información parecería ser un elemento
clave para el control del exceso de peso, particularmente en las mujeres. Al parecer la
educación en la mujer podría tener un efecto protector contra el exceso de peso, así
como de las enfermedades en las cuales el exceso de peso es un factor de riesgo
como es la ECV. Es deseable contar con una política de estado que promueva la
educación de la población, especialmente de la mujer y de esta manera ayudar a
prevenir la malnutrición.

En tercer lugar, la metodología empleada en la presente investigación ha sido


replicada en tres investigaciones realizadas en la población laboralmente activa de la
Universidad Internacional del Ecuador desde el 2011 al 2013:
 Prevalencia de estado nutricional: alimentación y riesgo cardiovascular del
personal de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), sede campus
principal, período 2011 – 2012
 Nivel de actividad física y su relación con el exceso de peso y factores
sociodemográficos en trabajadores de la Universidad Internacional del Ecuador
 Prevalencia del síndrome metabólico, sobrepeso y obesidad en el personal
administrativo de la Universidad Internacional del Ecuador, sede principal, en el
periodo 2011 – 2012 y relación con factores alimentarios, bioquímica,
antecedentes personales y familiares

En cuarto lugar, es necesario realizar un estudio nacional sobre la prevalencia de la


ECV y sus factores de riesgo que sea insumo para el desarrollo de una política para
favorecer la salud de la población laboralmente activa que incluya programas que
favorezcan la salud del corazón de acuerdo a las recomendaciones de la American
Heart Association (Levine G. 2013) que comprenden cuatro comportamientos
saludables (no fumar, realizar suficiente actividad física, una alimentación saludable,
un apropiado balance energético representado por un peso normal) y tres factores de
salud (óptimos valores de: colesterol total, glucosa en ayunas y presión arterial en
ausencia de tratamiento farmacológico).

318
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

5.18 Futuras investigaciones

La metodología desarrollada en esta investigación fue utilizada para realizar la


investigación “Prevalencia de riesgo cardiovascular en colaboradores de la
Universidad Internacional del Ecuador 2011 -2014”. Así como sirvió de insumo para
diseñar e implementar en la Universidad Internacional del Ecuador el primer proyecto
de vigilancia de FRCV en población laboralmente activa Ecuatoriana, “Vigilancia del
estado nutricional y otros factores de riesgo de las enfermedades cardio vasculares
2013 – 2015”

Se sugiere realizar futuras investigaciones en la población laboralmente activa


ecuatoriana que aporten conocimientos sobre:
 Determinar la prevalencia nacional de: FRCV exceso de peso, inactividad física,
bajo consumo de F y V, uso de tabaco y alcohol, HTA, ,niveles anormales de
lípidos en la sangre, niveles altos de glucosa en la sangre, una alimentación rica
en grasa saturada.
 Contar con un sistema de vigilancia de los factores de riesgo para la ECV en el
lugar de trabajo que utilice una metodología estandarizada que permita realizar
comparaciones entre diferentes lugares de trabajo.
 Conocer el comportamiento sedentario (lugar de trabajo, tiempo libre y
entretenimiento) de la población laboralmente activa y su influencia en la
inactividad física.
 Determinar cuáles son las barreras en el lugar de trabajo para el consumo de
frutas y verduras, así como para la práctica de AF.
 Dilucidar la influencia del entorno en el lugar de trabajo sobre el consumo de F y V
y la práctica de AF.
 Clarificar la naturaleza, los mecanismos y los efectos del consumo de frutas y
verduras en la adiposidad

El MSP del Ecuador debería contar con un sistema de vigilancia para la ECV y sus
factores de riesgo en la población laboralmente activa, que permita al personal de
salud de los diferentes lugares de trabajo la detección temprana, la prevención y el
manejo de los factores de riesgo para la ECV: consumo de tabaco, ingesta excesiva
de alcohol, presión arterial alta, IMC alto, niveles anormales de lípidos en la sangre,
niveles altos de glucosa en la sangre, una alimentación rica en grasa saturada y baja
en frutas y vegetales e inactividad física. Es importante que el sistema de vigilancia de

319
_______________________________________________________Discusión

los factores de riesgo para la ECV en el lugar de trabajo cuente con una metodología
de investigación apropiada que permita tener resultados comparables en el país.

Se recomienda investigar la efectividad del modelo trans teorético (MTT) en el cambio


de comportamiento para promover la práctica de AF y el consumo de F y V en la
población laboralmente activa. Se sugiere utilizar el MTT para identificar los estados
de cambio de comportamiento en la línea de base, realizar la intervención y evaluar los
resultados en relación a la evaluación de la línea de base (Spencer L. 2006, Hutchison
AJ, 2008)

Se sugiere evaluar la eficacia de las modificaciones alimentarias y de AF solas o en


combinación con la educación en nutrición y AF, en los comportamientos alimentarios
y de AF de la población laboralmente activa, estatus de salud, auto eficacia,
percepción de salud, determinantes de la elección de alimentos, conocimiento
nutricional y de AF, soporte de los compañeros de trabajo, satisfacción laboral, costo
económico y patrones de consumo de alimentos.

En América Latina es importante incrementar la capacidad de investigación en la


ciencia del comportamiento y particularmente integrar a los investigadores en la
ciencia de comportamiento en la investigación de las intervenciones en la comunidad
de AF y alimentación. Es necesaria la investigación de alta calidad con una mejor
aplicación de la teoría de cambio de comportamiento para evaluar la efectividad de las
intervenciones utilizadas para la promoción de la AF (Finck C. et. al. 2013) y la
alimentación saludable. Particularmente en el Ecuador, en vista de que esta en la
primera investigación que aborda esta problemática.

5.19 Limitaciones

Existen limitaciones en la presente investigación que deben ser comentadas. En


primer lugar este es un estudio transversal y como tal no se puede determinar
causalidad.

Es motivo de otra investigación determinar la causalidad de los factores de riesgo ECV


evidenciados (exceso de peso, inactividad física, bajo consumo de F y V, HTA, historia
de dislipidemias, uso de tabaco) y las conductas evidenciadas para el consumo de F y
V y la práctica de AF en la población investigada.

320
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

En segundo lugar, por conveniencia se investigó al universo de la población


laboralmente activa que laboró en una empresa privada durante el 2006, la misma que
no es una muestra probabilística ni representativa de las ciudades de Quito, Guayaquil
y Cayambe, ni del país, por lo que los resultados no pueden generalizarse a estas
ciudades o al país. En tercer lugar se ha publicado que la subjetividad en los puntajes
del IPAQ tienden a sobre estimarse (Castillo-Retamal M. 2011, Ahmad, A. 2013) y el
porcentaje de sujetos con inactividad física pudo haber sido mayor al reportado en la
presente investigación.

5.20 Fortalezas

El análisis se realizó en el universo de la población laboralmente activa que laboró en


la empresa durante el 2006, por lo que los hallazgos de la presente investigación son
representativos para la empresa investigada y contribuyeron a:
 Detección de los factores de riesgo para la ECV
 Desarrollar metodología de investigación para la detección de los FRCV en
trabajadores que posteriormente se la utizó en otros lugares de trabajo
 Utilización del MTT que permitió por identificar los ECC para la práctica de AF y el
consumo de F y V, como una línea de base que sirvió para el diseño de
intervenciones que favorezcan la promoción de estos comportamientos dentro de
un programa de Salud y Bienestar implementado en la empresa.

321
___________________________________________________Conclusiones

CAPITULO VI

CONCLUSIONES

322
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

6. CONCLUSIONES

CONCLUSION GENERAL
Las acciones preventivas en las empresas parten de un conocimiento previo de la
situación de los factores de riesgo cardiovascular de los trabajadores, lo que facilita
una planificación más eficaz y un menor costo de las acciones en promoción de la
salud y coordinación de las intervenciones para el control y el seguimiento de las ECV.
La evaluación médica nutricional realizada en los trabajadores de la empresa privada
Ecuatoriana investigada en el 2006 constituyó una oportunidad de detección precoz de
FRCV, evidenciándose una alta prevalencia de FRCV en los trabajadores
investigados: el 87.9% tuvo bajo consumo de frutas y verduras, 65% inactividad física,
50.2% exceso de peso, 36,4% consumo de alcohol y 25.6 % obesidad abdominal.
Mientras que el uso de tabaco alcanza el 14.8% y la hipertensión arterial se encuentra
en 14%. Es urgente ofrecer en la empresa investigada un programa de detección y
control del exceso de peso y los factores de riesgo cardiovascular, que incluyan una
vigilancia sistemática y la adopción de múltiples estrategias de intervención.

Son conclusiones de esta investigación realizada en el ámbito laboral, que el


sobrepeso es mayor en hombres que en mujeres (p<0.001), casados (p=0.000) y se
incrementa con la edad (p<0.000). Se determinó que el sobrepeso y la obesidad tienen
distintos patrones sociales en hombres y mujeres. El exceso de peso es más alto en
hombres y mujeres con un nivel educativo primario (p=0.024). Las mujeres con un
menor nivel educativo son más propensas a tener exceso de peso, comparado con
aquellas con un mayor nivel educativo. Por cada mujer con exceso de peso que tiene
educación superior se encuentran dos hombres con exceso de peso y nivel de
instrucción superior.

La obesidad se asocia con el uso de tabaco (p=0.000), la historia de dislipidemias


(p<0.000) y la historia HTA (p<0.001). La obesidad, el sobrepeso, la obesidad
abdominal, un alto porcentaje de grasa corporal y la presión arterial alta están
asociados significativamente (p<0.000). La obesidad se asocia con la inactividad
física. La circunferencia de la cintura aumenta en línea con el incremento de edad, es
mayor en mujeres (35%) que en hombres (21.7%) y en el nivel de educación
[Link]ún la OMS la circunferencia de la cintura predice el riesgo cardiovascular
independientemente del IMC (Fanghänel G. 2011, Wang, H. 2013), incluir esta
medición en la evaluación médica nutricional de los servicios de salud ocupacional del

323
___________________________________________________Conclusiones

país podría ser de utilidad en la detección de la ECV. Es urgente realizar en la


empresa investigada un programa de prevención y manejo de la obesidad y los FRCV
asociados a la obesidad.

Los resultados de esta investigación coinciden con la mayoría de autores sobre la


relación entre los estilos de vida no saludables y el riesgo cardiovascular, tomando en
cuenta que la obesidad es el resultado de una compleja interación de factores de
comportamiento y medio ambientales en los que intervienen los cambios de hábitos
alimentarios y una menor exigencia de actividad física, con el resultante desequilibrio
entre la ingesta y el gasto energético y la necesidad de cambios en los estilos de vida
asociados con las políticas sociales (Vicente-Herrero MT, et. al. 2014).

La autoeficacia para realizar actividad física es menor en sujetos con exceso de peso.
Es necesario mejorar el entendimiento de las dificultades que atraviesan los sujetos
con sobrepeso / obesidad en su esfuerzo para incrementar sus niveles de actividad
física, mediante el conocimiento de las barreras y el nivel de autoconfianza para la
práctica de AF. La falta de tiempo es la barrera más común para no realizar actividad
física. Lo que nos indica que no es suficiente con realizar actividades de promoción de
la AF, si no que es preciso analizar el entorno de la empresa, así como determinar si
las ciudades de Quito, Guayaquil y Cayambe donde se realizó esta investigación,
ofrecen la oportunidad para realizar más actividad física a los trabajadores de la
empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006 y a la población en general.

Por primera vez en la población laboralmente activa ecuatoriana se utilizó el MTT que
permitió identificar los ECC para la práctica de AF y el consumo de F y V. Se evidenció
en esta investigación que el cumplimiento de la recomendación de consumo de F y V y
con los ECC de mantenimiento y acción ingesta para F y V estuvieron asociados.

Se evidenció una asociación entre los niveles de AF con las etapas de los ECC para la
práctica actividad física (p<0,000). Así también se observó una asociación entre el IMC
con los ECC para practicar AF y la confianza para practicar AF. Estos hallazgos
apoyan la aplicación del MTT y medir los niveles de autoeficacia para incrementar el
entendimiento de los comportamientos para la adopción de la AF y el consumo de F y
V. Introducir este modelo como una guía de trabajo para el personal de salud y
nutrición que atiende a la población laboralmente activa del país podría ayudar en el
desarrollo de intervenciones exitosas y materiales educativos apropiados diseñados de
acuerdo a los atributos y preferencias de los colaboradores.

324
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

Se demostró la utilización del IPAQ para medir los niveles de actividad física y este
cuestionario ha sido aplicado en otras investigaciones realizadas en el personal
administrativo de la Universidad Internacional del Ecuador y de la Unidad Educativa La
Salle, contribuyendo a la comparabilidad de resultados de investigación entre los
diferentes lugares de trabajo del país.

Los resultados de la presente investigación soportan la utilidad de detectar en la


población laboralmente activa los factores de riesgo para la ECV e identificar a los
empleados en riesgo de presentar en el futuro ECV, además de proveer oportunidades
de prevención si las intervenciones efectivas están disponibles para esta población. En
la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006 diseñé e implementé el
Programa Bienestar que incluye estrategias dirigidas a promover un estilo de vida
saludable (alimentación saludable y la práctica regular de AF), prevención y control del
sobrepeso y la obesidad, la HTA y las dislipidemias, evitar fumar, y promover el
consumo de frutas y verduras. Se tomaron en cuenta las diferencias de género, nivel
educativo, edad y estado civil evidenciadas evidenciadas en esta investigación para el
diseño de intervenciones y material educativo con el objeto de ser efectivos en
estimular en los colaboradores la adopción de un estilo de vida saludable y físicamente
activo (Spruce T. 2000). Es urgente ofrecer en la empresa investigada un programa de
detección y control del exceso de peso y los factores de riesgo cardiovascular, que
incluyan una vigilancia sistemática y la adopción de múltiples estrategias de
intervención.

En Latinoamérica y en el Ecuador es necesaria mayor investigación de calidad en la


detección de los FRCV y de los comportamientos para el consumo de F y V y la
práctica de AF, con una mejor aplicación de la teoría de cambio de comportamiento y
evaluar su efectividad en las intervenciones de cambio de comportamiento utilizadas
en la promoción de actividad física (Finck C. et. al. 2013) y alimentación saludable,
particularmente en el Ecuador en vista de que esta es la primera investigación que
aborda esta problemática.

Similarmente a lo propuesto por Vicente-Herrero MT et. al. se propone que la solución


a las ECV y sus FRCV va más allá de la prevención y que su abordaje es multifacético
extendiéndose más allá de la atención médica, involucrando aspectos sociales,
medioambientales. En la prevención de las ECV se requiere de un trabajo conjunto del
gobierno, elaboradores de política pública, empleadores, trabajadores, sindicatos,
profesionales de la salud y la comunidad circundante. La evidencia científica actual

325
___________________________________________________Conclusiones

indica el papel importante que el lugar de trabajo puede tener en la prevención y el


control de las ECV y las ECNT (Sorensen G. 2011).

CONCLUSION PRIMERA.- La evaluación médica nutricional realizada en los


trabajadores de la empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006 constituyó una
oportunidad de detección precoz de FRCV. Hay una alta prevalencia de FRCV en
trabajadores investigados: el 87.9% tuvo bajo consumo de frutas y verduras, 65%
inactividad física, 50.2% exceso de peso, 36,4% consumo de alcohol y 25.6%
obesidad abdominal. Mientras que el uso de tabaco alcanza el 14.8% y la hipertensión
arterial se encuentra en 14%. Es apremiante diseñar e implementar en la empresa
investigada intervenciones dirigidas al control y prevención del exceso de peso y los
FRCV detectados.

CONCLUSION SEGUNDA: El exceso de peso es mayor en hombres (54%), en


sujetos casados y se incrementa a medida que avanza la edad. Las intervenciones
dirigidas a promover un estilo de vida saludable en la empresa privada Ecuatoriana
investigada en el 2006 consideraron estrategias de intervención dirigidas a lograr la
participación de los hombres (por ejemplo organización de campeonatos de futbol),
incluyeron actividades dirigidas a la familia (charlas educativas) y se elaboraron
materiales de educación de acuerdo al nivel de instrucción de los participantes.

CONCLUSION TERCERA: El sobrepeso y la obesidad tienen distintos patrones


sociales en hombres y mujeres en la empresa privada Ecuatoriana investigada en el
2006. El exceso de peso es más alto en hombres y mujeres con un nivel educativo
primario (p=0.024). Las mujeres con un menor nivel educativo son más propensas a
tener exceso de peso, comparado con aquellas con un mayor nivel educativo. Por
cada mujer con exceso de peso que tiene educación superior se encuentran dos
hombres con exceso de peso y nivel de instrucción superior.

CONCLUSION CUARTA.- La obesidad se asocia con el uso de tabaco (p=0.000), la


historia de dislipidemias (p<0.000) y la historia HTA (p<0.001) y la inactividad física. La
obesidad, el sobrepeso, la obesidad abdominal, un alto porcentaje de grasa corporal y
la presión arterial alta están asociados significativamente (p<0.000). Es urgente
realizar en la empresa investigada un programa de prevención y manejo de la
obesidad y los FRCV asociados a la obesidad.

326
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CONCLUSION QUINTA.- La circunferencia de la cintura aumenta en línea con el


incremento de edad, es mayor en mujeres (35%) que en hombres (21.7%) y en el nivel
de educación [Link]ún la OMS la circunferencia de la cintura predice el riesgo
cardiovascular independientemente del IMC (Fanghänel G. 2011, Wang, H. 2013),
incluir esta medición en la evaluación médica nutricional de los servicios de salud
ocupacional del país podría ser de utilidad en la detección de la ECV.

CONCLUSION SEXTA.- Resulta preocupante el hallazgo de la presente investigación


de una alta prevalencia (88%) de un bajo consumo de frutas, que es un factor de
riesgo para las ECV y otras ECNT (Guillaumie L. et al. 2010, Ameera Ali Al-Nooh [Link].
2014), especialmente en el Ecuador que es un país agrícola y produce una gran
variedad de frutas durante todo el año. El consumo de F y V es mayor en mujeres que
en hombres, en el grupo de edad de 30 y 44 años y en el nivel educativo superior.
Hallazgos que se tomaron en cuenta en el diseño de intervenciones y material
educativo para promover el consumo de F y V en la empresa privada Ecuatoriana
investigada en el 2006.

CONCLUSION SEPTIMA.- La prevalencia de inactividad física es de 65.3%. Evaluar


la autoeficacia para realizar actividad física permitio conocer que la falta de tiempo es
la barrera más común para no practicar actividad física en los trabajadores
investigados. Este hallazgo indica que no es suficiente con realizar actividades de
promoción para practicar AF, si no que es preciso analizar el entorno de la empresa,
así como determinar si las ciudades donde se realizó esta investigación, ofrecen la
oportunidad para realizar más actividad física a los trabajadores de la empresa privada
Ecuatoriana investigada en el 2006 y a la población en general.

CONCLUSION OCTAVA.- La autoeficacia para practicar AF es menor en sujetos con


exceso de peso. Se requiere un mejor entendimiento de las dificultades que enfrentan
los sujetos con exceso de peso para practicar AF.

CONCLUSION NOVENA.- Por primera vez en la población laboralmente activa de la


empresa privada Ecuatoriana investigada en el 2006, se utilizó el MTT que permitió
identificar los ECC para la práctica de AF y el consumo de F y V de los trabajadores y
a partir de estos hallazgos se diseñaron intervenciones encaminadas a lograr un
cambio de comportamiento para favorecer la práctica de AF y el consumo de F y V
utilizando estrategias como es la consejería a nivel individual y grupal. Se observó una
asociación significativa del nivel de AF (medido por el IPAQ) con las etapas de los

327
___________________________________________________Conclusiones

ECC para la práctica actividad física identificadas por el MTT (p<0,000). El 64% de los
colaboradores se encontraron en los ECC inferiores para la práctica de AF (pre-
contemplación, contemplación y preparación).

Se evidenció una asociación entre los ECC para el consumo de F y V y el consumo de


estos alimentos. La mayoría de los trabajadores investigados se encontraron en los
ECC inferiores para el consumo de F y V. Se requiere un mejor entendimiento del
comportamiento para la ingesta de F y V y de las barreras para su consumo en el lugar
de trabajo para promover su consumo.

CONCLUSION DECIMA.- Los resultados de la presente investigación sugieren que la


salud de los empleados no reflejó un lugar de trabajo saludable. Se proporcionaron a
la dirección de la empresa investigada y a su departamento de recursos humanos, una
línea basal sobre el estado nutricional, el nivel de actividad física, los factores de
riesgo para la ECV y una línea basal de los ECC para la práctica de AF y el consumo
de F y V elaborada con el MTT. Esta información fue valiosa para iniciar políticas
organizacionales e intervenciones dirigidas a promover consumo de F y V y la práctica
regular de AF como parte de la implementación de actividades de promoción de la
salud que reduzcan el riesgo de enfermedades que afectan a la población
laboralmente activa.

Es necesario que las empresas consideren invertir en la promoción de estilos de vida


saludable como es una alimentación saludable y la práctica de AF, facilitando lugares
y opciones de alimentación saludable y para la práctica de AF para los colaboradores.
Además realizar campañas de educación en alimentación saludable y la práctica de
[Link] medidas tomadas deben ser parte de las políticas de seguridad y salud de las
empresas (OIT 2012). Los resultados de esta investigación realizado empresa privada
Ecuatoriana investigada en el 2006 se tomaron en cuenta para el diseño del Programa
Bienestar de promoción de estilos de vida saludable (alimentación equilibarada y la
práctica regular de AF).

328
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CAPITULO VII
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396
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

CAPITULO VIII

ANEXOS

397
________________________________________________________ Anexos

8. ANEXOS
8.1 Resúmen de la Tesis Doctoral en inglés y español

398
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

399
________________________________________________________ Anexos

8.2 Difusión de resultados

400
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

401
________________________________________________________ Anexos

402
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

403
________________________________________________________ Anexos

404
Patricia Mogrovejo Jaramillo Tesis Doctoral___________________________

405

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