La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo.
Esta estructura
brinda oxígeno y nutrientes al embrión y posteriormente al feto y a través de ella se eliminan los productos
de desecho.
Ahora bien, la placenta permanece en el cuerpo de la madre tan solo unos minutos más que su hijo, un rasgo
que hace que su estudio resulte fascinante.
¿Qué es la placenta?
La placenta es un órgano materno-fetal efímero que desempeña un papel fundamental en el desarrollo
del embarazo en mamíferos del clado Placentalia.
¿Dónde se encuentra la placenta? Se forma en interior del útero y está unida a la pared uterina,
brindando oxígeno y nutrientes al feto en crecimiento y eliminando los productos de desecho de su
sangre. Surge a partir de las mismas células que dieron origen al embrión, y está compuesta por una porción
fetal, el corion frondoso, y una porción materna o decidua basal.
La placenta se expulsa después del nacimiento del bebé, en el periodo llamado 'alumbramiento'. La
placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada junto con las membranas amnióticas. Este proceso
puede ocurrir entre 10 y 30 minutos después del parto, aunque en algunos casos puede tardar
hasta una hora o más.
Para facilitar la expulsión de la placenta se hace un alumbramiento dirigido, que consiste en la
administración de oxitocina una vez se ha desprendido el hombro anterior del feto. Posteriormente a la
expulsión fetal, el ginecólogo realiza una suave tracción del cordón umbilical para comprobar el
desprendimiento de la placenta. Es fundamental asegurar que la placenta se expulse completamente para
evitar posibles complicaciones.
¿Para qué sirve la placenta? Funciones que cumple
La placenta tiene múltiples funciones vitales durante el embarazo. Se trata de un órgano esencial para
el correcto desarrollo del embrión, ya que a través de ella y del cordón umbilical, el feto mantiene la
conexión con la madre, de la que recibe todos los nutrientes, sangre y oxígeno necesarios para su
crecimiento y desarrollo.
¿Cuál es la función de la placenta? Además de su papel en la nutrición, la placenta también se encarga
de eliminar los catabolitos procedentes del feto, como dióxido de carbono, urea y bilirrubina. El intercambio
de sustancias entre madre y feto ocurre mediante las vellosidades coriales, que son parte de la placenta
y están en contacto con la sangre materna alojada en las lagunas o espacios intervellosos.
Otra importante función de la placenta es la secreción de hormonas que afectan tanto a la madre como al
feto. A nivel endocrino, la placenta elabora dos tipos de hormonas, las hormonas polipeptídicas y
las hormonas esteroideas. Las hormonas polipeptídicas más importantes son la gonadotropina coriónica
humana, que la madre elimina por orina, y que se produce desde la formación del corion hasta que en la 12.ª
semana decrece la producción (se emplea en pruebas de embarazo a partir de la tercera semana); y la
lactógeno placentario humano, cuyos efectos son los cambios somáticos del cuerpo, como el aumento del
tamaño de las mamas.
Entre las hormonas esteroideas, cabe destacar la progesterona, que al principio es secretada por el cuerpo
lúteo del ovario, y a partir del segundo mes por la placenta, y cuya producción aumenta durante todo el
embarazo; y los estrógenos, cuya producción también aumenta durante el embarazo.
Estas hormonas desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del embarazo y en la preparación del
cuerpo materno para el parto.
La placenta también actúa como una barrera protectora, impidiendo el paso de moléculas de gran
tamaño, como proteínas, virus y bacterias. Esto contribuye a mantener el ambiente intrauterino libre de
infecciones, aunque, en casos excepcionales, si el virus o bacteria logra dañar atravesar la barrera
placentaria podría provocar una infección en el feto.
¿De qué está compuesta la placenta?
La placenta está compuesta por dos componentes principales: la parte fetal y la parte materna.
La parte fetal, conocida como corion frondoso, está formada por una multitud de vellosidades
coriales y es responsable de la nutrición y el intercambio de sustancias con la sangre
materna.
La parte materna, denominada decidua basal, procede de la transformación de la mucosa uterina y
es responsable de proporcionar un sitio de implantación para la vesícula gestacional y el
desarrollo de la placenta.
La placenta alcanza su máximo desarrollo cuando tiene una forma de disco con aproximadamente 15 cm de
diámetro y un peso de alrededor de 500 g. Está dividida en cotiledones por tabiques placentarios y
contiene unos 150 ml de sangre. La superficie de contacto entre la sangre materna y las vellosidades
coriales es considerable, lo que favorece el intercambio de sustancias entre madre y feto.
FAQs
¿A partir de qué semana se forma la placenta?
La placenta comienza a formarse desde el momento en que el trofoblasto hace contacta con el endometrio,
aproximadamente a partir del quinto o sexto día después de la fecundación. Durante este proceso, el
trofoblasto se diferencia en dos tipos celulares: el citotrofoblasto, formando internamente, y el
sincitiotrofoblasto, formando externamente. El citotrofoblasto es poliédrico y altamente mitótico, mientras
que el sincitiotrofoblasto es una estructura multinucleada que invade y prolifera en el endometrio, formando
lagunas trofoblásticas.
Estas lagunas trofoblásticas son esenciales para la formación de la placenta, ya que constituyen una red
compleja de vasos sanguíneos a través de los cuales el feto recibirá nutrientes y oxígeno de la madre y
eliminará productos de desecho. La placenta, junto con el cordón umbilical, establece el sistema de
transporte que permite el intercambio de sustancias entre la madre y el feto durante el embarazo.
Así, la placenta es un órgano esencial para la nutrición, respiración, protección y producción
hormonal durante el desarrollo del feto. Su correcta formación y funcionamiento son fundamentales para
asegurar un embarazo saludable y el adecuado crecimiento del bebé en gestación.
¿Cuánto pesa la placenta?
La placenta presenta un peso aproximado de 1.500 gramos durante el embarazo, y juega un papel
crucial en el transporte de sustancias necesarias para el adecuado crecimiento y desarrollo
fetal durante toda la etapa de gestación.
Parto: alumbramiento o expulsión de la
placenta
Este periodo final dura entre 10 y 30 minutos
Una vez que el bebé ha nacido, comienza el periodo de alumbramiento. Después
del nacimiento del niño, el útero sigue contrayéndose para que la placenta se
desprenda de la pared uterina y sea expulsada junto con lo que fue la bolsa
amniótica. En la mayoría de los casos la placenta se desprende espontáneamente
de la pared uterina.
Cómo se alumbra la placenta
Tirar del cordón con cuidado
A menudo, el médico o la matrona ayudan tirando muy levemente del cordón
umbilical, pero debe hacerlo con sumo cuidado para que el cordón no se rompa.
También es frecuente que la matrona o el ginecólogo pida a la mujer que haga un
último esfuerzo y empuje para que la placenta salga sin dificultad.
Toman nota de color, forma y dimensiones
Una vez fuera la placenta, el médico o la matrona se fijarán en su aspecto.
Primero comprobarán que está completa: ya que si se hubiese quedado restos
podría provocar importantes hemorragias. También observan la morfología de la
placenta, pues da pistas sobre el estado del bebé y conocer si ha estado bien nutrido o
no.
Si la placenta no se desprende…
En algunas ocasiones, muy pocas, la placenta no llega a desprenderse. En estos
casos:
Si la mujer ha dado a luz con anestesia epidural, el médico la extrae
manualmente en el mismo paritorio.
Y si la placenta se encontraba muy adherida, se realiza un legrado para
asegurarse que no ha quedado ningún resto. Pero si no se ha
empleado analgesia para el parto, se traslada a la mujer a un quirófano para
hacer la extracción con anestesia general.
Expulsar la placenta: contracciones leves
El dolor de las contracciones uterinas para alumbrar la placenta es leve, incluso
muchas madres con la emoción del momento de ver a su bebé por primera vez, ni
las notan. El alumbramiento de la placenta dura entre 10 y 30 minutos pero
puede incluso alcanzar la hora. Con él, el parto termina clínicamente. A
continuación el útero comienza a contraerse, ahora para reducir su tamaño y cerrar
la herida que la placenta dejó en la pared del útero al desprenderse. Así comienza
el puerperio, más conocido como cuarentena