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Propiedades de los Números Reales

El capítulo aborda las propiedades de los números reales, incluyendo sus conjuntos fundamentales: naturales, enteros y racionales, así como las operaciones de suma y producto que los caracterizan. Se discuten las propiedades algebraicas de estos conjuntos y se introduce la noción de campo, destacando que los números racionales no son suficientes para cubrir todos los casos, como demostrar que no existe un número racional cuyo cuadrado sea 2. Finalmente, se anticipa la introducción de los números reales, que incluirán elementos no racionales.
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Propiedades de los Números Reales

El capítulo aborda las propiedades de los números reales, incluyendo sus conjuntos fundamentales: naturales, enteros y racionales, así como las operaciones de suma y producto que los caracterizan. Se discuten las propiedades algebraicas de estos conjuntos y se introduce la noción de campo, destacando que los números racionales no son suficientes para cubrir todos los casos, como demostrar que no existe un número racional cuyo cuadrado sea 2. Finalmente, se anticipa la introducción de los números reales, que incluirán elementos no racionales.
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Capı́tulo 1

Los números reales

En este capı́tulo se estudiarán las propiedades de campo, orden y completez de los


números reales. Se realizarán algunas demostraciones de dichas propiedades y también se
expondrán ejercicios prácticos.

1.1. Conjuntos de números


Desde edades tempranas hemos estado trabajando con los números reales sin dar tra-
tamiento formal a sus propiedades y caracterı́sticas. Comenzamos esta sección recordando
al conjunto N de los números naturales:

N :“ t1, 2, 3, . . . , n, n ` 1, . . .u.

Hubiera bastado indicar los elementos 1, 2, 3, . . . El hecho de escribir puntos suspensivos


y después los elementos n y n ` 1 obedece al deseo de expresar que no importa qué tan
grande se elija un número natural, siempre se puede encontrar otro mayor sumándole un
1, y la lista de números continúa indefinidamente.
El conjunto N se caracteriza por las propiedades de las operaciones suma y producto.

Supongamos que m, n, p P N. Entonces se satisfacen las siguientes propiedades:

1. n ` m P N (cerradura bajo la operación suma).

2. n ` m “ m ` n (conmutatividad de la suma).

3. pn ` mq ` p “ n ` pm ` pq (asociatividad de la suma).

4. mn P N (cerradura bajo la operación producto).

5
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

5. mn “ nm (conmutatividad del producto).

6. pnmqp “ npmpq (asociatividad del producto).

7. 1n “ n (existencia del elemento identidad bajo la operación producto, también


llamado neutro multiplicativo).

8. pm ` nqp “ mp ` np (distributividad del producto con respecto a la suma).

Uno puede cuestionarse por qué se han elegido estas dos operaciones para caracterizar al
conjunto de números naturales en vez de usar otras operaciones como la resta o la división.
Supongamos que queremos otorgar a estas últimas dos operaciones la oportunidad de
hacerlo, entonces revisemos la primera propiedad antes citada (cerradura bajo la operación
suma) y veamos si se puede aplicar a la operación resta:

si m, n P N, ¿entonces m ´ n P N?

Por un momento reflexionemos sobre qué es la propiedad de la cerradura bajo una


operación. Significa que dados dos elementos cualesquiera del conjunto, digamos m y n,
al aplicar la operación resta, el resultado regresa al conjunto.
¿Esto sucede para todos los números naturales? ¿o sólo para algunos?
Por ejemplo, si m “ 5 y n “ 3, es claro que m ´ n “ 2 P N, pero n ´ m “ ´2 R N.
En el caso de la división, es fácil ver que tampoco devuelve un número natural como
resultado de operar con dos números naturales cualesquiera. Basta elegir, por ejemplo,
m “ 3 y n “ 2 para verificar que m ˜ n no regresa como resultado un natural. (Cierta-
mente, el cociente es un natural pero deja un residuo distinto de cero, por lo que debemos
seguir dividiendo y obtener decimales, pero estos ya no son números naturales).
Sin embargo, si uno considera las operaciones de suma y producto, es fácil darse
cuenta que para todos los valores que tomen m y n en el conjunto N, el resultado de las
operaciones m ` n y mn son siempre un número natural.
El lector debe convencerse de que las 8 propiedades que expusimos sobre las opera-
ciones de suma y producto se cumplen para todos los números naturales. No obstante, si
uno desea poder realizar las operaciones de resta y división se requiere de un conjunto
que ofrezca mayores posibilidades. A continuación hablaremos de un conjunto en el que
podremos realizar restas y el resultado retorne al conjunto dado.

1 Observación. Algunos autores consideran al número cero como número natural. En


nuestro caso no será ası́, siendo 1 el primer elemento de los números naturales.

6
Profr. Jesús Gil G. C. 1.1. CONJUNTOS DE NÚMEROS

Recordemos al conjunto Z de los números enteros:


Z :“ t. . . , ´3, ´2, ´1, 0, 1, 2, 3, . . .u.
También se puede describir como
Z :“ tm ´ n : m, n P Nu.
Nuevamente consideremos las operaciones de suma y producto de números enteros. Sean
m, n, p P Z, entonces se cumplen las propiedades siguientes:
1. n ` m P Z (cerradura bajo la operación suma).
2. n ` m “ m ` n (conmutatividad de la suma).
3. pn ` mq ` p “ n ` pm ` pq (asociatividad de la suma).
4. 0 ` n “ n (existencia del elemento neutro aditivo).
5. Para todo n P Z existe un único n1 P Z tal que n ` n1 “ 0 (existencia de elementos
invertibles bajo la suma, también llamados inversos aditivos.
6. mn P Z (cerradura bajo la operación producto).
7. mn “ nm (conmutatividad del producto).
8. pnmqp “ npmpq (asociatividad del producto).
9. 1n “ n (existencia del elemento identidad bajo la operación producto, también
llamado neutro multiplicativo).
10. pm ` nqp “ mp ` np (distributividad del producto con respecto a la suma).
2 Observación. En la propiedad 5, al número n1 se le suele denotar por ´n. Es decir, si
a P Z, el inverso aditivo de a es ´a y cumple que a ` p´aq “ 0. Notemos que la operación
resta se convierte en un caso particular de la suma: la resta es la suma de un entero con
su inverso aditivo. Por ejemplo:
3 ´ 9 “ 3 ` p´9q.
Esto quiere decir que 3 ´ 9 es la suma de 3 con el inverso aditivo de 9.
3 Observación. Por supuesto, el inverso aditivo de ´a es ´p´aq, que no es otra cosa
sino a. En este caso estamos usando una de las reglas de los signos que se nos enseñó en
nivel básico pero que es una propiedad que vamos a demostrar más adelante.
Notemos que en el conjunto Z aún no podemos realizar la división de dos enteros
cualesquiera, como por ejemplo 2 ˜ 3. Para esto vamos a requerir de un conjunto más
grande de números.

7
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Recordemos ahora al conjunto Q de los números racionales.


!m )
Q :“ : m, n P Z y n ‰ 0 .
n
Un número es racional si es el cociente de dos enteros.
En este momento ya aparecen números con cifras decimales. En realidad podemos
encontrar a los números racionales representados por cuatro formas:

1. Las fracciones: básicamente la definición, los cocientes de dos enteros, tales como
1 ´2 2
,
3 5
(este último puede escribirse también como ´5 o por convención como ´ 25 ),
etc.

2. Los enteros: por supuesto, por ejemplo, el entero 5 se puede escribir como cociente
de dos enteros, 51 .

3. Los números con punto decimal con expansión decimal finita: por ejemplo, 0.25 que
25
puede escribirse como 100 o 14 .

4. Los números con punto decimal con expansión decimal infinita periódica: por ejem-
plo, 0.333 . . ., también escrito con notación de periodo 0.3̄, puede escribirse como
1
3
.

4 Observación. Recordemos la convención para escribir fracciones negativas:


m ´m m
´ “ “ .
n n ´n
En este momento aceptamos como válidos los algoritmos para realizar la suma y producto
de racionales:
a c ad bc ad ` bc
` “ ` “ ,y
b d bd bd bd
a c ac
¨ “ .
b d bd
Más adelante, podremos demostrar estas igualdades.
Veamos las propiedades de la suma y producto de números racionales.

8
Profr. Jesús Gil G. C. 1.1. CONJUNTOS DE NÚMEROS

a c e
Sean , , P Q. Entonces se satisface:
b d f
a c
1. ` P Q (cerradura bajo la suma).
b d
a c c a
2. ` “ ` (conmutatividad de la suma).
b d d b
´a c ¯ e ˆ ˙
a c e
3. ` ` “ ` ` (asociatividad de la suma).
b d f b d f
a a
4. 0 ` “ (existencia del elemento neutro aditivo).
b b
a a a ´ a¯
5. Para todo P Q existe un único ´ P Q tal que ` ´ “ 0 (existencia de
b b b b
inversos aditivos).
a c
6. ¨ P Q (cerradura bajo el producto).
b d
a c c a
7. ¨ “ ¨ (conmutatividad del producto).
b d d b
´a ˆ ˙
c¯ e a c e
8. ¨ ¨ “ ¨ ¨ (asociatividad del producto).
b d f b d f
a a
9. 1 ¨ “ (existencia del elemento neutro multiplicativo).
b b
a a b a b
10. Para todo P Q, con ‰ 0 existe un único P Q tal que ¨ “ 1 (existencia de
b b a b a
inversos multiplicativos de elementos no nulos).
ˆ ˙
a c e a c a e
11. ` “ ¨ ` ¨ (distributividad del producto con respecto a la suma).
b d f b d b f
Ahora ya podemos realizar divisiones, a saber, consideradas como un caso particular del
producto, por ejemplo:
3 7 3 9
˜ “ ¨ ,
4 9 4 7
9 7
donde es el inverso multiplicativo de .
7 9
Cuando un conjunto como Q junto con dos operaciones como la suma y el producto
satisfacen las 11 propiedades anteriores, se dice que el conjunto forma una estructura
algebraica llamada campo o cuerpo.

9
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Decimos, entonces, que el conjunto de números racionales Q junto con las operaciones
usuales de suma y producto forma un campo.
Notemos que los conjuntos N, Z, Q guardan una relación de contención: N Ă Z Ă Q.
Sin embargo, aún no hemos cubierto todas las posibilidades de números que hay. Parece
razonable pensar que Q satisface nuestras necesidades al operar con suma y producto
(siendo la resta y el cociente casos particulares, respectivamente), incluso le hemos otor-
gado el tı́tulo de campo. Pero la realidad supera las expectativas. Vamos a mostrar que
hay números que no son racionales. Cuando hayamos visto el axioma del supremo, sere-
mos capaces de probar la existencia de números reales que no son racionales e, incluso,
veremos que hay una infinidad de ellos.
Afirmación. No existe ningún número racional que elevado al cuadrado sea igual a 2.
La afirmación anterior es una proposición lógica que debe ser demostrada, pero antes
de hacerlo requerimos algunas herramientas que nos ayuden con la demostración:

5 Definición. Un entero n se dice que es par si existe k P Z tal que n “ 2k.

6 Definición. Un entero m se dice que es impar si existe k P Z tal que m “ 2k ` 1.

7 Lema. El cuadrado de un entero par es otro entero par.

Esta proposición es de la forma p Ñ q (se puede leer: ”Si tenemos un número entero,
entonces el cuadrado de este número es par ”).

Demostración:
Sea m un entero par, entonces se puede escribir m “ 2k, k P Z, luego

m2 “ p2kq2 “ 4k 2 “ 2p2k 2 q

De esta forma, si pensamos que 2k 2 es un entero r, entonces m2 “ 2r, por lo que m2


también es par. l
Ahora estamos preparados para probar la afirmación que escribiremos como una pro-
posición:

8 Proposición. No existe ningún número racional que elevado al cuadrado sea igual a 2.

La demostración se hará por contraposición. Es decir, supondremos falsa la tesis y


llegaremos a una contradicción en las hipótesis.

10
Profr. Jesús Gil G. C. 1.1. CONJUNTOS DE NÚMEROS

Demostración:
p
Supongamos lo contrario, es decir, supongamos que existe un número racional q
tal que
ˆ ˙2
p
“ 2.
q
Además, supongamos que la expresión pq es la representación más sencilla de este número
racional, es decir, que p y q no tienen factores primos en común. Entonces
p2
“ 2.
q2
De aquı́ se tiene que p2 “ 2q 2 y que p2 es par. Más aún, por el lema anterior, p es par.
Pngamos p “ 2k, k P Z, por lo que

p2kq2 “ 2q 2 Ñ 4k 2 “ 2q 2 .

Luego,

q 2 “ 2k 2 .

Entonces q 2 es par y se sigue que q es par. De este modo, tanto p y q son pares, lo cual
contradice que p y q no tienen factores primos en común.
Por tanto, no existe un número racional que elevado al cuadrado sea 2. l
Después de que estudiemos el axioma del supremo podremos ser ? capaces de demostrar
la existencia de un número que elevado al cuadrado sea 2, a saber, 2. E incluso muchos
otros números que tienen una expansión decimal infinita no periódica. Tales números se
llaman números irracionales.
Algunos ejemplos de números irracionales son:
? ?
3, 3 4, cosp5˝ q, π, e.

Más adelante veremos un resultado sorprendente... el lector debe preguntarse ¿hay más
racionales que irracionales?
Por el momento aceptaremos la existencia de los números irracionales pero no des-
cribiremos ls propiedades de suma y producto, puesto
? ?que no siempre se satisfacen. Por
ejemplo,
? ? pensemos
? en los
? números irracionales 2 y 3. Si los multiplicamos obtene-
mos 2 3 “ 2 ¨ 3 “ 6, que es otro número irracional. Parece que la cerradura del
producto podrı́a?ser válida
? para cualquier pareja de números irracionales, pero ahora
multipliquemos
? ? ? 2 por 2. Evidentemente el resultado ya no es un número irracional
( 2 2 “ 4 “ 2).

11
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Por esto, aceptaremos de momento la existencia de los números irracionales y los


algoritmos para hacer operaciones con ellos (como las leyes de los radicales que se enseñan
en cursos básicos de matemáticas). No obstante, insistimos en que más adelante vamos a
estudiar con cierto detalle a estos números.
En ocasiones a los números irracionales se les denota por Q1 , entendiendo que son el
complemento de los números racionales. De este modo vamos a suponer la existencia de un
conjunto más grande que será el universo de nuestro estudio en el cálculo: los números
reales.
Denotamos por R al conjunto de los números reales y entenderemos que es la unión
del conjunto de números racionales con el conjunto de números irracionales:

R :“ Q Y Q1 .

Podemos resumir la clasificación de los números reales como sigue:


  
 ‚ Enteros positivos o naturales (N)

  

 


‚ Enteros (Z) ‚ 0

 

 


 
  ‚ Enteros negativos


 ‚ Racionales (Q)

Números reales (R) 

 ‚ Fracciones pq

‚ Expansión decimal finita

 

 


 
 ‚ Expansión decimal infinita periódica



 n

 ‚ Irracionales (Q1 ) ‚ Expansión decimal infinita no periódica

12
Profr. Jesús Gil G. C. 1.2. AXIOMAS DE CAMPO DE LOS NÚMEROS REALES

1.2. Axiomas de campo de los números reales


En la sección anterior recordamos cómo se clasifican los números reales. En cursos
avanzados de álgebra se puede estudiar la construcción de los mismos. Por ahora vamos
a aceptar que existe el conjunto R de números reales, que junto con las operaciones
usuales de suma y producto satisface una lista de propiedades, las cuales llamaremos
axiomas (enunciados que aceptamos como verdaderos sin demostración alguna).

S1. x ` y P R (cerradura bajo la operación suma).

S2. x ` y “ y ` x (conmutatividad de la suma).

S3. px ` yq ` z “ x ` py ` zq (asociatividad de la suma).

S4. 0 ` x “ x (existencia del elemento neutro aditivo).

S5. Para todo x P R existe un único x1 P R tal que x ` x1 “ 0 (existencia de elementos


invertibles bajo la suma, también llamados inversos aditivos. Al elemento x1 lo
denotaremos por ´x.

P1. xy P R (cerradura bajo la operación producto).

P2. xy “ yx (conmutatividad del producto).

P3. pxyqz “ xpyzq (asociatividad del producto).

P4. 1x “ x (existencia del elemento identidad bajo la operación producto, también


llamado neutro multiplicativo).

P5. Para todo x P R con x ‰ 0 existe un único x˚ P R tal que xx˚ “ 1 (existebcia de ele-
mentos invertibles bajo el producto, también llamados inversos multiplicativos.
1
Al elemento x˚ lo denotaremos por x´1 o .
x
D. px ` yqz “ xz ` yz (distributividad del producto con respecto a la suma).

El lector debe recordar estos 11 axiomas del campo de los números reales, entendiendo que
los primeros cinco son propiedades que posee la suma, los siguientes cinco son propieda-
des que posee el producto y el último es una propiedad que involucra ambas operaciones.
Observemos que son las mismas 11 propiedades que posee el campo de los números ra-
cionales (en realidad cualquier campo debe satisfacer estos 11 axiomas). Ahora podremos
demostrar muchas reglas del álgebra elemental a partir de estas 11 propiedades.

13
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

9 Proposición. (Leyes de cancelación). Si a, b, c P R, entonces se cumple:

1. a ` b “ a ` c ñ b “ c.

2. ab “ ac y a ‰ 0 ñ b “ c.

Demostración:
Para probar la primera ley de cancelación vamos a considerar la igualdad

a`b“a`c

y ahora sumaremos el inverso aditivo de a en ambos miembros

pa ` bq ` p´aq “ pa ` cq ` p´aq,

Explicación: Observemos que se han colocado paréntesis puesto que las operaciones son
binarias, es decir, se hacen de dos en dos, por lo que primero se debe realizar la operación
a ` b del lado izquierdo y a ` c del derecho (si queremos hacer la suma 7 ` 9 ` 13,
tenemos que hacerla tomando elementos de dos en dos: p7 ` 9q ` 13, por ejemplo. Ahora
continuemos con la demostración...
Después de aplicar la conmutatividad de la suma en ambos miembros se tiene que

pb ` aq ` p´aq “ pc ` aq ` p´aq.

Ahora aplicamos la propiedad de asociatividad de la suma en ambos miembros para


obtener

b ` pa ` p´aqq “ c ` pa ` p´aqq.

Por la propiedad del inverso aditivo podemos escribir

b ` 0 “ c ` 0.

Finalmente, por el neutro aditivo llegamos a

b “ c.

La demostración de la segunda ley de cancelación es similar a la anterior, sólo se deben


emplear las propiedades del producto y se deja como ejercicio al lector escribir los detalles.
l

14
Profr. Jesús Gil G. C. 1.2. AXIOMAS DE CAMPO DE LOS NÚMEROS REALES

10 Proposición. (El cero carece de signo). 0 “ ´0.

Demostración:

0“0 identidad inicial


“ 0 ` p´0q por el inverso aditivo
“ ´0 a ´ 0 se le suma el neutro aditivo

l
Explicación: la demostración anterior es más un juego de palabras, aunque podrı́a ser
un poco confusa para los nuevos lectores. Se comienza de una identidad natural, 0 “ 0,
luego, el lado derecho se escribe como la suma de un número real con su inverso aditivo,
pero dicho número real es el 0. La última lı́nea se obtiene al tomar al número ´0 y sumarle
el neutro aditivo por la izquierda.

11 Proposición. Si a P R, entonces a ¨ 0 “ 0.

Demostración:

a¨0“a¨0
“a¨0`0 (por S4)
“ a ¨ 0 ` pa ` p´aqq (por S5)
“ pa ¨ 0 ` aq ` p´aq (por S3)
“ pa ¨ 0 ` a ¨ 1q ` p´aq (por P4)
“ ap0 ` 1q ` p´aq (por D)
“ a ¨ 1 ` p´aq (por S4)
“ a ` p´aq (por P4)
“ 0. (por S5)

l
Es un buen ejercicio para el lector volver a escribir los pasos anteriores reflexionando
cómo surgen y escribiendo el nombre del axioma al que se hace referencia en cada lı́nea.
Hay muchı́simas propiedades algebraicas que se pueden demostrar a partir de los 11
axiomas del campo R. Mostraremos una más de ellas. Se sugiere al lector revisar la
bibliografı́a al final del capı́tulo para leer más demostraciones de otros autores.

15
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

12 Proposición. (Leyes de los signos).


Sea a P R, entonces

1. p´1qa “ ´a

2. ´p´aq “ a

A diferencia de las tres demostraciones anteriores, en esta proposición la demostración


se hará indirectamente, es decir, no vamos a partir de p´1qa “ p´1qa, sino que vamos
a hacer p´1qa ` a y veremos que esto resulta ser 0, lo cual usaremos para el resto de la
demostración.

Demostración:
Notemos que, usando los axiomas P4, D y S5 se tiene que

p´1qa ` a “ p´1qa ` 1 ¨ a “ p´1 ` 1qa “ 0 ¨ a.

Pero por la proposición anterior y S2 obtenemos

p´1qa ` a “ 0.

Al sumar el inverso aditivo de a en ambos miembros de la igualdad y aplicando S3, S5 y


S4 tenemos que

pp´1qa ` aq ` p´aq “ 0 ` p´aq


p´1qa ` pa ` p´aqq “ ´a
p´1qa ` 0 “ ´a
p´1qa “ ´a.

Se queda como ejercicio la segunda ley de signos. l

16
Profr. Jesús Gil G. C. 1.3. ORDEN EN LOS NÚMEROS REALES

1.3. Orden en los números reales


Supondremos que existe un subconjunto de R, llamado conjunto de números reales
positivos y denotado por R` , que satisface los siguientes axiomas:

O1. Si x, y P R` , entonces x ` y P R` (cerradura bajo la suma).

O2. Si x, y P R` , entonces xy P R` (cerradura bajo el producto).

O3. Para todo real x ‰ 0, entonces sólo se cumple una de las siguientes situaciones:
x P R` , o ´x P R` (tricotomı́a).

La propiedad de tricotomı́a divide a R en tres tipos de elementos distintos: aquellos que


pertenecen a R` , aquellos que pertenecen al conjunto t´x : x P R` u, denotado por R´ y
al cero.
Ahora podemos establecer el orden en R por medio de los tres axiomas anteriores.
Los sı́mbolos ă, ą, ď, ě se llaman, respectivamente, menor que, mayor que, menor o igual
que, y mayor o igual que, y significan lo siguiente:

x ă y significa que y ´ x P R` .

y ą x equivale a x ă y.

x ą y significa que x ´ y P R` .

x ď y significa que y ´ x P R` Y t0u, o equivalentemente, significa que x ă y o x “ y.

y ě x significa que x ď y.

De esta forma podremos decir que x P R es positivo si x ą 0, negativo si x ă 0 y


también diremos que es no negativo si x ě 0.
También debemos aclarar que un par de desigualdades simultáneas, tales como x ă y y
y ă z pueden escribirse de forma breve como x ă y ă z.
A partir de los axiomas de orden se derivan todas las propiedades que uno aprende
cuando resuelve desigualdades o inecuaciones.

13 Teorema. (Propiedades de orden). Sean a, b, c, d P R. Entonces

i. Para cualesquiera a, b, c reales se verifica una y solamente una de las tres relaciones:
a ă b, a “ b, b ă a (propiedad de tricotomı́a).

ii. Si a ă b y b ă c, entonces a ă c (propiedad transitiva).

17
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

iii. Si a ă b, entonces a ` c ă b ` c.
iv. Si a ă c y b ă d, entonces a ` b ă c ` d.
v. Si a ă b y c ą 0, entonces ac ă bc.
vi. Si a ‰ 0, entonces a2 ą 0.
vii. Si a ă b y c ă 0, entonces ac ą bc.
viii. Si a ă b, entonces ´a ą ´b; en particular, si a ă 0, entonces ´a ą 0.
ix. Si 0 ă a ă b y 0 ă c ă d, entonces ac ă bd.
x. Si ab ă 0, entonces uno de los números a, b es positivo y el otro negativo.
xi. Si ab ą 0, entonces a y b son ambos positivos, o son ambos negativos.
1 1
xii. Si a ą 0, entonces a
ą 0 y si a ă 0, entonces a
ă0
xiii. Si a ă b, entonces a ă 21 pa ` bq ă b.
xiv. Si b ą 0, entonces 0 ă 12 b ă b.
xv. Si a P R es tal que 0 ď a ă ϵ para todo número real positivo ϵ, entonces a “ 0.
xvi. Si a ´ ϵ ă b para todo ϵ ą 0, entonces a ď b.
? ?
xvii. Si a ě 0 y b ě 0, entonces a ă b ô a2 ă b2 ô a ă b.

Demostración:

i. Por el axioma de tricotomı́a (O3), ocurre una y solo una de las siguientes posibili-
dades: b ´ a P R` , b ´ a “ 0, o a ´ b “ ´pb ´ aq P R` .
ii. Si a ă b y b ă c, entonces b´a, c´b P R` , luego, por O1, pc´bq`pb´aq “ c´a P R` ,
por lo que a ă c.
Los demás incisos se dejan de ejercicio, la mayorı́a de ellos pueden encontrarse en
la bilbiografı́a básica del curso.
l

14 Observación. En el teorema anterior, se pueden intercambiar los sı́mbolos de ă por


ď en los incisos ii, iii, iv, v (manteniendo c ą 0), vii (manteniendo c ă 0), viii, ix, xiii y
xvii.

18
Profr. Jesús Gil G. C. 1.4. INTERVALOS

1.4. Intervalos
Los intervalos son subconjuntos de números reales que tienen restricciones de orden.
15 Definición. Si a, b P R, entonces se define:
1. Intervalo cerrado ra, bs :“ tx P R : a ď x ď bu.
2. Intervalo abierto sa, br:“ tx P R : a ă x ă bu.
En la literatura moderna los intervalos abiertos se denotan como sa, br, pero aún hay
muchos libros donde se usa la notación anterior, pa, bq.
También se definen los intervalos semiabiertos (o también llamados semicerrados):

ra, b r:“ tx P R : a ď x ă bu.


sa, bs :“ tx P R : a ă x ď bu.
ra, 8r:“ tx P R : x ě au.
sa, 8r:“ tx P R : x ą au.
s ´ 8, bs :“ tx P R : x ď bu.
s ´ 8, b r:“ tx P R : x ă bu.
16 Observación. Notemos que:
1. R es un intervalo, a saber, s ´ 8, 8r.
2. Un conjunto unipuntual tau también es un intervalo.
3. El conjunto vacı́o H también es un intervalo y puede representarse de muchas for-
mas, por ejemplo: r3, 1s. Es claro que este intervalo no contiene puntos porque
r3, 1s “ tx P R : 3 ď x ď 1u “ H.

17 Ejemplo. El intervalo s ´ 1, 3s:

-1 3
Se dibujan cı́rculos sobre los extremos del intervalo; si el extremo es abierto, se dibuja
un cı́rculo sin relleno, y si el extremo es cerrado, se dibuja un cı́rculo con relleno.
Si el intervalo fuera infinito, simplemente se dibuja una lı́nea con una flecha indicando la
dirección de la misma.

19
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

En ocasiones se requiere ver cuál es la unión e intersección de dos o más intervalos.

18 Ejemplo. Sean I “ r´2, 3r, J “s2, 5r intervalos de la recta real.

´2 2 3 5

Entonces es claro que I Y J “ r´2, 5r

´2 2 3 5

Y, además, I X J “s2, 3r

´2 2 3 5

20
Profr. Jesús Gil G. C. 1.4. INTERVALOS

Las propiedades de orden se usan, entre otras cosas, para resolver desigualdades. Vea-
mos algunos ejemplos:
19 Ejemplo. Encuentre el conjunto de valores para x que satisfacen:
2 3x ´ 5
x´5ă .
3 2
Resolución: para quitar las fracciones multiplicamos ambos miembros de la desigualdad
por el mı́nimo común múltiplo de los denominadores, que es 6, y simplificamos:
4x ´ 30 ă 9x ´ 15
Al agrupar términos semejantes llegamos a
´5x ă 15
Recordemos que al multiplicar por un número negativo, se invierte la desigualdad (ver
teorema 13 parte vii) y tenemos
15
xą´
5
Y, finalmente se tiene que
x ą ´3.
Indicamos la solución como un conjunto: x P s ´ 3, 8r y con su gráfica:

-3

20 Ejemplo. Resuelva la siguiente desigualdad:


2 ď 5 ´ 3x ă 5
Resolución: se pueden resolver las desigualdades 2 ď 5 ´ 3x y 5 ´ 3x ă 5 y tomar la
intersección de las soluciones (porque se deben satisfacer ambas desigualdades a la vez) o
pueden hacerse operaciones en los tres miembros como sigue en la cadena de equivalencias,
aplicando los incisos iv y vi del teorema 13:
2 ď 5 ´ 3x ă 5
ðñ ´ 3 ď ´3x ă 0
ðñ1 ě x ą 0.
Como, posiblemente, estamos acostumbrados más a leer el sı́mbolo ă, podemos escribir
la última desigualdad como

21
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

0ăxď1

Y ası́, x P s0, 1s, como se ve en el gráfico:

0 1

21 Ejemplo. Resuelva la siguiente desigualdad:

x2 ` 2x ě 15

Resolución: notamos que es una desigualdad cuadrática, por lo que la acomodamos y la


factorizamos (¿qué sucede si no tiene raı́ces reales?):

x2 ` 2x ě 15
ðñx2 ` 2x ´ 15 ě 0
ðñpx ` 5qpx ´ 3q ě 0

La parte xi del teorema 13 establece que si ab ą 0, entonces ambos, a y b, son positivos


o ambos son negativos. Si se cambia el sı́mbolo de ą por ě, la proposición sigue siendo
válida en el sentido de que a y b son ambos no negativos (mayores o iguales que cero) o
son ambos no positivos (menores o iguales que cero).
En virtud de esta proposición es que analizamos dos casos:
Caso 1: x ` 5 ě 0 y x ´ 3 ě 0.
Ambas desigualdades equivalen a x ě ´5 y x ě 3, respectivamente, por lo que hacemos
un gráfico para determinar cuándo estas dos desigualdades se satisfacen al mismo tiempo:

´5 3

Como se puede ver, ambas desigualdades se satisfacen para x ě 3.

Caso 2: x ` 5 ď 0 y x ´ 3 ď 0
Ambas desigualdades equivalen a x ď ´5 y x ď 3, respectivamente, por lo que hacemos
un gráfico para determinar cuándo estas dos desigualdades se satisfacen al mismo tiempo:

22
Profr. Jesús Gil G. C. 1.4. INTERVALOS

´5 3

Como se puede ver, ambas desigualdades se satisfacen para x ď ´5.

La solución general de la desigualdad x2 ` 2x ě 15 es la unión de las soluciones de los


dos casos, por lo que dibujamos en rojo las soluciones de los dos casos:

´5 3

x P s ´ 8, ´5s Y r3, 8r.

22 Ejemplo. Resuelva la siguiente desigualdad:


3
ă ´1
x`4
a
Resolución: esta desigualdad es del tipo racional y conviene expresarla en la forma ă 0.
b

Sumando 1 a ambos miembros y acomodando el lado izquierdo de la desigualdad se


obtiene:
3
ă ´1
x`4
3
ðñ `1ă0
x`4
3 x`4
ðñ ` ă0
x`4 x`4
x`7
ðñ ă0
x`4
En virtud de los incisos x y xii del teorema 13, tenemos dos casos al tomar numerador
y denominador con signos contrarios (¿qué pasarı́a si en la desigualdad hubiera un sı́mbolo
de ď en vez de ă? ¿qué restricción debe tomarse sobre el denominador?):

Caso 1: x ` 7 ą 0 y x ` 4 ă 0 equivalen a x ą ´7 y x ă ´4, respectivamente, por


lo que hacemos un gráfico para determinar cuándo estas dos desigualdades se satisfacen
al mismo tiempo:

23
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

´7 ´4

Como se puede ver, ambas desigualdades se satisfacen o intersectan en color rojo para
´7 ă x ă ´4, es decir, x P s ´ 7, ´4r.

Caso 2: x ` 7 ă 0 y x ` 4 ą 0 equivalen a x ă ´7 y x ą ´4, respectivamente, por


lo que hacemos un gráfico para determinar cuándo estas dos desigualdades se satisfacen
al mismo tiempo:

´7 ´4

Como se puede ver, ambas desigualdades no se pueden satisfacer al mismo tiempo (no
se intersectan las soluciones), por lo que la solución del caso 2 es el conjunto vacı́o.
3
Por tanto, la solución general de ă ´1 es la unión de los casos 1 y 2:
x`4
Ť
s ´ 7, ´4r H “s ´ 7, ´4r.

24
Profr. Jesús Gil G. C. 1.5. VALOR ABSOLUTO

1.5. Valor absoluto


23 Definición. Sea x P R. Se define el valor absoluto de x como sigue:
$
& x si x ě 0,
|x| :“
´x si x ă 0.
%

Antes de estudiar las propiedades del valor absoluto, debemos entender que no es
simplemente un procedimiento para convertir un negativo en positivo. Es mucho más que
eso, debemos entender que el valor absoluto define una noción de distancia entre números
reales. Por ejemplo, es claro que | ´ 3| “ 3 y que |3| “ 3, puesto que lo que se hace es
calcular la distancia entre la cantidad encerrada por las barras de valor absoluto y el
número 0:

-3 0 | ´ 3| “ 3 porque la distancia de ´3 a 0 es 3 unidades reales.

0 3 |3| “ 3 porque la distancia de 3 a 0 es 3 unidades reales.

Por supuesto, la distancia de 0 a 0 es 0, por lo que |0| “ 0.

24 Teorema. (Propiedades del valor absoluto). Sean x, y P R. Entonces:

i. x ď |x| y ´x ď |x|,

ii. |x| “ | ´ x|,

iii. |x| ě 0,

iv. |x| “ 0 si, y sólo si, x “ 0,

v. |xy| “ |x||y|,

vi. |x ` y| ď |x| ` |y| (desigualdad del triángulo o propiedad subaditiva),

vii. ||x| ´ |y|| ď |x ´ y|,

viii. |x| ď y si, y sólo si, ´y ď x ď y,

ix. |x| ě y si, y sólo si, x ě y o x ď ´y,


?
x. x2 “ |x|.

25
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Demostración:

i. Si x ě 0, entonces, por definición, |x| “ x y se cumple que x ď |x|.


Explicación: recordemos que a ď b significa que a es menor o igual que b, por lo que
una proposición tal como 2 ď 2 es verdadera. Entonces, si a “ b, se puede poner
a ď b o también b ď a.
Ahora, si x ă 0, |x| “ ´x y además, por vii del teorema 13, ´x ą 0 ą x, por lo que
x ă ´x “ |x|, ası́ x ă |x|.
Explicación: nuevamente, como 2 ă 3, es posible escribir 2 ď 3, por lo que x ă |x|
implica x ď |x|.
Queda como ejercicio mostrar que ´x ď |x|.
v. Consideremos 4 casos:
a) x ě 0 y y ě 0 implica que xy ě 0 por el primer axioma de orden y, en
consecuencia, |xy| “ xy. Pero como x ě 0 y y ě 0, también se tiene que
|x| “ x y |y| “ y. Por lo que |xy| “ xy “ |x||y|.
b) x ě 0 y y ă 0 implica que xy ď 0 (el teorema 13, parte vii usa el sı́mbolo
de desigualdad estricta, pero el lector debe demostrar que también es válido
para el sı́mbolo de desigualdad no estricta). En consecuencia, |xy| “ ´pxyq.
Por otra parte, |x| “ x y |y| “ ´y, por lo que |xy| “ ´pxyq “ xp´yq “ |x||y|.
Los incisos c y d se dejan como ejercicio.
vi. Consideremos 2 casos:
a) Supongamos x ` y ě 0. Por el inciso i de este teorema, x ď |x| y y ď |y|.
Entonces |x ` y| “ x ` y ď |x| ` |y|.
b) Supongamos ahora que x ` y ă 0. Nuevamente por i de este teorema (¿por
qué?), ´x ď |x| y ´y ď |y|. Entonces |x ` y| “ ´px ` yq “ ´x ´ y ď |x| ` |y|.
x. Notemos que |x2 | “ |x ¨ x| “ |x||x| “ |x|2 , pero como x2 ě 0, se tiene que |x2 | “ x2 .
En consecuencia, |x|2 “ x2 . ?
Si sacamos raı́z cuadrada a ambos miembros, obtenemos
el resultado deseado, |x| “ x2 .
Explicación: recordemos que la raı́z
? cuadrada está definina sólo para valores positivos
o cero, es decir, la expresión a tiene sentido si, y solamente a si, a?ě 0. En la
demostración, el último paso (que se omitió a propósito) es |x|2 “ x2 . Aquı́ se
puede cancelar el cuadrado con la raı́z del lado izquierdo, puesto que |x| ě 0 para
todo x real. En cambio, en el lado derecho no podemos hacer esa cancelación porque
no sabemos si x es positivo o negativo.
Los demás incisos se quedan como ejercicio. l

26
Profr. Jesús Gil G. C. 1.5. VALOR ABSOLUTO

Ahora resolveremos algunas desigualdades que presentan valor absoluto.

25 Ejemplo. Resuelva la desigualdad |2x ´ 3| ă 5.


Resolución método 1: para quitar el valor absoluto consideramos dos casos:

3
a) Supongamos que 2x ´ 3 ě 0, lo cual equivale a x ě , luego |2x ´ 3| “ 2x ´ 3.
2
Entonces

2x ´ 3 ă 5 ðñ 2x ă 8 ðñ x ă 4.

3
Ahora debemos ver cuándo se cumplen a la vez x ě 2
y x ă 4.

3/2 4
„ „
3
Es decir, x P ,4 .
2

3
b) 2x ´ 3 ă 0, lo cual equivale a x ă , luego |2x ´ 3| “ ´p2x ´ 3q. Entonces
2

´p2x ´ 3q ă 5 ðñ ´2x ` 3 ă 5 ðñ ´2x ă 2 ðñ x ą ´1.

3
Ahora debemos ver cuándo se cumplen a la vez x ă 2
y x ą ´1.

-1 3/2
ȷ „
3
Es decir, x P ´1, .
2

La solución general de la desigualdad es la unión de los dos casos, es decir


„ „ ȷ „
3 Ť 3
xP ,4 ´1, “ s ´ 1, 4r.
2 2

27
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Resolución método 2: Se usa la parte viii del teorema 24 (nuevamente en el teorema


se usa el sı́mbolo ď pero puede demostrarse que se sigue cumpliendo la propiedad si se us
el sı́mbolo ă):

|2x ´ 3| ă 5
ðñ ´ 5 ă 2x ´ 3 ă 5
ðñ ´ 2 ă 2x ă 8
ðñ ´ 1 ă x ă 4.

Es decir, x P s ´ 1, 4r.
ˇ ˇ
ˇx ` 5ˇ
26 Ejemplo. Resuelva la desigualdad ˇˇ ˇ ě 3.
x ´ 2ˇ
Resolución: usamos la parte ix del teorema 24, por lo que tenemos:
x`5 x`5
ě3 o ď ´3.
x´2 x´2
Resolvemos por casos:
x`5 x`5 x ` 5 3px ´ 2q ´2x ` 11
a) ě 3 ðñ ´ 3 ě 0 ðñ ´ ě 0 ðñ ě 0.
x´2 x´2 x´2 x´2 x´2
Esta última desigualdad se resuelve por subcasos como en el ejemplo 22.
11
a.1) ´2x ` 11 ě 0 y x ´ 2 ą 0. Estas dos desigualdades se satisfacen cuando x ď 2
y x ą 2, es decir, cuando x P s2, 11
2
s.
11
a.2) ´2x ` 11 ď 0 y x ´ 2 ă 0. Estas dos desigualdades se satisfacen cuando x ě 2
y x ă 2, es decir, la solución de este subcaso es el conjunto vacı́o.

La unión de los subcasos a.1) con a.2) genera la solución del caso a), que es s2, 11
2
s.

x`5 x`5 x ` 5 3px ´ 2q 4x ´ 1


b) ď ´3 ðñ ` 3 ď 0 ðñ ` ď 0 ðñ ď 0.
x´2 x´2 x´2 x´2 x´2
Nuevamente, se resuelven dos subcasos.
1
b.1) 4x ´ 1 ě 0 y x ´ 2 ă 0. Estas dos desigualdades se satisfacen cuando x ě 4
y
x ă 2, es decir, cuando x P r 14 , 2r.
1
b.2) 4x ´ 1 ď 0 y x ´ 2 ą 0. Estas dos desigualdades se satisfacen cuando x ď 4
y
x ą 2, es decir, la solución de este subcaso es el conjunto vacı́o.

28
Profr. Jesús Gil G. C. 1.5. VALOR ABSOLUTO

La unión de los subcasos b.1) con b.2) genera la solución del caso b), que es r 14 , 2r.

De este modo, la solución general de la desigualdad es la unión de las soluciones de


los casos a y b:
„ „ďȷ ȷ
1 11
xP ,2 2, .
4 2

29
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

1.6. Axioma del supremo


Hasta el momento, al conjunto R lo hemos equipado con las operaciones de suma y
producto, junto con los axiomas de campo y orden. En estas condiciones se dice que R es
un campo ordenado. Sin embargo, el conjunto Q de números racionales también constituye
un campo ordenado, es decir, cumple las mismas propiedades. ¿Qué lo hace diferente de
R? La respuesta es la existencia de los números irracionales.
Uno puede considerar una lı́nea recta y asociar cada número natural, entero o racional
con un punto de la recta; intuitivamente, notamos que si ponemos a los enteros en la recta
real, hay hoyos o espacios entre cada entero

´5 ´4 ´3 ´2 ´1 0 1 2 3 4 5

Por supuesto, en esos espacios podemos encontrar a los demás números racionales. Sin
embargo, aún quedarı́a una infinidad de agujeros en la recta.
Imaginemos un cudrado de lado 1 unidad, ¿cómo calculamos la longitud de alguna de
sus diagonales? Podrı́amos pensar en un triángulo isósceles de base 1 y altura 1 cuando
trazamos una diagonal dentro del cuadrado. Por el teorema
? de Pitágoras,
? la hipotenusa,
2 2
es decir, la diagonal del cuadrado, se calcula como 1 ` 1 “ 2. Este número no es
racional, como lo demostramos en la proposición 4 (sección 1.1). Sin embargo, ¿cómo
sabemos que sı́ existe ese número en la recta real? ¿cómo sabemos que sı́ es un número
real?
En esta sección estudiaremos el último axioma y más importante para los números
reales, mismo que nos permitirá demostrar la existencia de los números irracionales, los
cuales, junto con los racionales van a llenar todos los huecos de la recta. Se dice que R es
un campo ordenado completo. Más aún, los números reales son continuos.
27 Definición. Sea A un subconjunto de números reales. Se dice que el número k P A es
el elemento máximo del conjunto A si x ď k para todo x P A. Al elemento máximo
del conjunto se le suele denotar por max A.
(Análogamente se puede definir el elemento mı́nimo de un conjunto A como aquel
número real r P A si x ě r, @x P A.).
28 Observación. Notemos que los elementos máximo y mı́nimo deben pertenecer al
conjunto en cuestión. Un poco más adelante veremos otra definición similar, en la que
esto no sucede necesariamente.
29 Ejemplo. Veamos algunos ejemplos:

30
Profr. Jesús Gil G. C. 1.6. AXIOMA DEL SUPREMO

1. Sea A “ t´5, ´4, ´3, ´2, ´1, 0, 1, 2, 3u Ă R. Es claro que max A “ 3 y min A “ ´5.
2. Si B “ t3n ´ 1 : n P Nu Ă R carece de elementos máximo y mı́nimo.
3. El conjunto vacı́o no tiene máximo ni mı́nimo.
4. Sean a, b P R con a ă b, el intervalo ra, bs tiene como máximo a b y mı́nimo a.
5. Sean a, b P R con a ă b, el intervalo sa, br carece de máximo y mı́nimo.

Observemos que en el último ejemplo, a ă x, @x P sa, br. Pero como a R sa, br, a no es
elemento mı́nimo del intervalo. Análogamente sucede que b no es elemento máximo.
30 Definición. Sea A un subconjunto de números reales. Se dice que A está acotado
superiormente si existe M P R tal que x ď M para todo x P A y se dice también que
M es una cota superior del conjunto A.

Análogamente se dice que A está acotado inferiormente si existe m P R tal que x ě m


@x P A, y se dice que m es una cota inferior del conjunto A.
31 Ejemplo. Veamos si algunos subconjuntos de R están acotados superior o inferior-
mente:
1. Los enteros negativos, Z´ “ t´1, ´2, ´3, . . .u están acotados superiormente. El
número 0 es una cota superior pues 0 ą n, @n P Z´ , incluso cualquier número
mayor que cero también es una cota superior para Z´ ; sin embargo, Z´ no está
acotado inferiormente.
" *
1 1 1 1 1
2. A “ 1, , , , . . . , , ,... .
2 3 4 n n`1

0 1{4 1{3 1{2 1

Notemos que el conjunto A no es el intervalo s0, 1s pero sus elementos sı́ se encuen-
tran entre 0 y 1.

Este conjunto está acotado tanto superior como inferiormente. Algunas cotas su-
periores de A son: 2, 1.5 e incluso el 1. Observemos que 1 P A pero satisface la
definición 23, por lo que max A “ 1 y al mismo tiempo es una cota superior de A
(de hecho es la más pequeña de las cotas superiores de este conjunto). Por otro lado,
A no tiene elemento mı́nimo, pero el número 0, aunque no pertenece al conjunto, es
una cota inferior (y es la máxima de las cotas inferiores de este conjunto).

31
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

3. El intervalo s0, 1r no tiene elementos máximo ni mı́nimo pero sı́ está acotado superior
e inferiormente. Algunas cotas superiores son 1, 3, 1000, π, etc, aunque 1 es la mı́nima
de las cotas superiores.

Por otro lado, algunas cotas inferiores son 0, ´1, ´2.5, etc, aunque 0 es la máxima
de las cotas inferiores.

4. El intervalo r0, 1s está acotado superior e inferiormente. La más pequeña de sus cotas
superiores es el 1, que al mismo tiempo es su elemento máximo (pues 1 P r0, 1s) y
la más grande de sus cotas inferiores es el 0, que a su vez, es su elemento mı́nimo
(pues 0 P A).

32 Definición. Cundo un conjunto está acotado superior e inferiormente, se dice, sim-


plemente, que está acotado.

33 Proposición. Un conjunto A Ă R está acotado si, y sólo si existe L ě 0 tal que para
todo x P A se tiene que |x| ď L.

Demostración:
Supongamos que A está acotado y demostremos que existe L ě 0 tal que |x| ď L @x P A.
Como A está acotado, entonces existen M, m P R tales que
m ď x ď M @x P A.
Sea L :“máxt|m|, |M |u y x P A. Vamos a demostrar que |x| ď L. Consideremos dos casos:
a) Si x ě 0, entonces |x| “ x ď M , pero |x| ě 0, luego M ě 0 y |M | “ M . Consecuen-
temente,

|x| “ x ď M “ |M | ď L

y se concluye, por la transitividad de las desigualdades, que |x| ď L.

b) Si x ă 0, entonces |x| “ ´x y ´M ď ´x ď ´m, luego |x| “ ´x ď ´m.

Como x ă 0 y m ď x ă 0, se tiene que m ă 0 y |m| “ ´m.


Consecuentemente,

´M ď ´x ď ´m “ |m| y |x| ď |m| ď L,

32
Profr. Jesús Gil G. C. 1.6. AXIOMA DEL SUPREMO

por tanto, |x| ď L.

Ahora supongamos que existe L ě 0 tal que @x P A implica |x| ď L.


|x| ď L ðñ ´L ď x ď L.
Luego, A está acotado, basta designar M “ L y m “ ´L. l
Hasta ahora hemos visto que algunos conjuntos pueden tener o no elementos máximo
y mı́nimo, y también pueden ser o no ser acotados superior o inferiormente.
Cuando un conjunto está acotado superiormente, puede tener una infinidad de cotas
superiores pero nos va a interesar, especialmente, la mı́nima de ellas, y cuando está acotado
inferiormente, puede tener una infinidad de cotas inferiores pero nos interesará la máxima
de ellas.

34 Definición. Si A está acotado superiormente, entonces se dice que una cota superior
u es un supremo (o mı́nima cota superior) de A si ningún número menor que u es cota
superior de A. Análogamente, si A está acotado inferiormente, entonces se dice que una
cota inferior w es un ı́nfimo (o máxima cota inferior) de A si ningún número mayor que
w es cota inferior de A.
Es ası́ como se formula el axioma del supremo (y del ı́nfimo):
Si un subconjunto de números reales está acotado superiormente, entonces tiene un
supremo.
Análogamente, se puede ver la contraparte de este axioma como el axioma del ı́nfimo:
Si un subconjunto de números reales está acotado inferiormente, entonces tiene un
ı́nfimo.

35 Observación. Una consecuencia lógica de la definición de conjunto acotado (y por


convención) es que el conjunto vacı́o está acotado. Cualquier número real lo acota supe-
riormente. También H está acotado inferiormente por cualquier número real.
36 Teorema. Unicidad del supremo. Si A Ă R está acotado superiormente, entonces
supA es único.

Demostración:
Sean u y u1 ambos supremos del conjunto A. Entonces u ě u1 porque u1 es supremo de
A. Similarmente, u1 ě u porque u es supremo de A. Luego, u “ u1 . l

37 Lema. Una cota superior u de un conjunto A Ă R es el supremo de A si, y sólo si


para cada ϵ ą 0 existe un sϵ P A tal que u ´ ϵ ă sϵ .

33
CAPÍTULO 1. LOS NÚMEROS REALES Profr. Jesús Gil G. C.

Demostración:
La demostración se deja como ejercicio (viene en el libro de Bartle). l

38 Ejemplo. Sea I “s0, 1r. Demuestre que sup I “ 1.

Demostración:
El número 1 es una cota superior de I. Para mostrar que 1 es el supremo, procedemos
como sigue: si v ă 1, es otra cota superior de I, entonces existe un elemento x1 en I tal
que v ă x1 . En consecuencia, v no es una cota superior de I y, puesto que v es un número
arbitrario v ă 1, se concluye que sup I “ 1. l

Una consecuencia muy importante del axioma el supremo es que el conjunto N no está
acotado superiormente. Este resultado no puede deducirse de los axiomas de campo y de
orden en R, se hace uso del axioma del supremo y se llama propiedad Arquimediana
de los números reales.
39 Teorema. Propiedad Arquimediana. Si x P R, entonces existe n P N tal que x ă n.

Demostración:
Supongamos que la conclusión es falsa, entonces x es una cota superior de N y, por
tanto, tiene un supremo u P R. Como u ´ 1 ă u, se deduce del lema 37 que existe m P N
tal que u ´ 1 ă m. Pero entonces u ă m ` 1 y puesto que m ` 1 P N, se contradice la
hipótesis de que u es una cota superior de N. l

Cerramos esta unidad comentando que existe una infinidad de números, tanto raciona-
les como irracionales (se requiere mucho esfuerzo y buen manejo del axioma del supremo
para probar esto). Surge la pregunta natural ¿hay más racionales que irracionales, vi-
ceversa o hay la misma cantidad de ambos? La respuesta es que hay más irracionales
que racionales en el sentido de que los racionales se pueden contar o enumerar (véase el
libro de Bartle cómo enumera los racionales), mientras que los irracionales no pueden ser
enumerados. Sin embargo, ambos conjuntos son densos en R; esto es, dados dos números
reales diferentes, siempre hay algún racional y siempre hay algún irracional entre ese par
de números reales. A continuación se presentan los teoremas sin demostración (véase el
libro de Bartle).
40 Teorema. (Densidad de los racionales en R). Si x, y P R con x ă y, entonces existe
un número racional r tal que x ă r ă y.
41 Corolario. (Densidad de los irracionales en R). Si x, y P R con x ă y, entonces
existe un número racional z tal que x ă z ă y.

34

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