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Inclusión y Diversidad en Educación Especial

El documento aborda la inclusión de niños con necesidades educativas especiales (NEE) en Ecuador, destacando la evolución de la percepción hacia la integración social y la atención a la diversidad en el ámbito educativo. Se enfatiza la importancia de un enfoque multidisciplinario y la necesidad de adaptar la educación a las particularidades de cada alumno, promoviendo un ambiente que valore las diferencias individuales. A pesar de los avances en políticas educativas, se señala que aún queda mucho por hacer para lograr una atención efectiva y equitativa para todos los estudiantes.

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Inclusión y Diversidad en Educación Especial

El documento aborda la inclusión de niños con necesidades educativas especiales (NEE) en Ecuador, destacando la evolución de la percepción hacia la integración social y la atención a la diversidad en el ámbito educativo. Se enfatiza la importancia de un enfoque multidisciplinario y la necesidad de adaptar la educación a las particularidades de cada alumno, promoviendo un ambiente que valore las diferencias individuales. A pesar de los avances en políticas educativas, se señala que aún queda mucho por hacer para lograr una atención efectiva y equitativa para todos los estudiantes.

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TÍTULO: “LA INCLUSIÓN DE NIÑOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS

ESPECIALES Y A LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD EN EL ECUADOR”.

PONENCIA PARA EL TERCER CONGRESO INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA A


CELEBRARSE EN EL INSTITUTO TECNOLÓGICO BOLIVARIANO DE TECNOLOGÍA
LOS DÍAS 20, 21 Y 22 DE ABRIL EN LA CIUDAD DE GUAYAQUIL.

Autor: Lic. Eugenio Cedeño López. MSc.

Email: eucede@[Link]

Coautora: Lic. Enna León Bustamante. MSc.

Email: eucede@[Link]

Resumen:

La historia de las personas con algún tipo de déficit o diferencias en su desarrollo ha


transitado desde una visión discriminatoria hacia puntos de vistas más tendientes a su
integración social. Actualmente el tema de las Necesidades Educativas Especiales (NEE)
es recurrente en varios espacios pedagógicos, promueve inquietudes y expectativas.

Sin embargo, no son las diferencias entre los alumnos lo que debe preocupar, sino cómo
sus diversas necesidades pueden ser satisfechas. Además, es muy común encontrar en
las aulas alumnos con diferentes capacidades y necesidades educativas. Las elevadas
tasas de fracaso escolar, especialmente a medida que se progresa en el nivel educativo,
ponen de manifiesto que todos los estudiantes necesitan ser considerados de manera
individualizada.

Teniendo en cuenta que la escuela tiene por misión formar para la democracia,
productividad, autoconfianza, participación en la comunidad y aceptación de los otros
como seres humanos interdependientes, fomentando la autoestima y el respeto hacia uno
mismo y hacia los demás; lo cual no depende únicamente del tipo de población con la que
se trabaje, entonces resulta importante analizar los pasos que deben emprenderse para
que todos los seres humanos participen equitativamente en este proceso.

En este trabajo se ofrecen varios elementos que pueden contribuir a la reflexión acerca
del tema.

Introducción:
La preocupación suscitada actualmente por los principales directivos, docentes y
especialistas de los DECE acerca de la atención a las personas con un desarrollo
"diferente" responde a una diversidad de intereses que van desde lo personal transitando
por lo institucional y con un gran peso social.

"Este movimiento se ha producido, entre otras razones porque el ser humano se ha


movido desde aquellos momentos en que prácticamente no existían conocimientos acerca
de las causas que provocaban las características de estas personas y sus potencialidades
de desarrollo lo cual, ha estado acompañado de una concepción fatalista de cómo éste se
produce y de un gran rechazo social; hasta las condiciones actuales, donde los avances
en el conocimiento de la biología humana, la psicología, la antropología, entre otras
ciencias humanas y sociales, han permitido la formación de ideas y criterios más
optimistas acerca de estas personas, su desarrollo, su integración social y autonomía
personal; luchándose con mayor intensidad por lograr el espacio que les corresponde en
la sociedad y también por garantizar que ellos reciban todas las acciones educativas
necesarias para que puedan desarrollar, al máximo, sus habilidades y llenar ese espacio
con satisfacción social e individual"(Arias Beatón, s/f).

"Incluir" a un niño con N. E. E es un suceso que ocupa a varias personas. La "inclusión"


de un niño con NEE debe ser preocupación de un grupo comprometido y
multidisciplinario, sin embargo en la realidad ecuatoriana estamos distantes de los
mejores resultados internacionales en países como España, Suiza, Canadá y otros que
han logrado una atención diferenciada y particularizada.

El primero de estos grupos lo constituye la familia y a él se vincula la comunidad


educativa; entendiendo como tal a todas aquellas personas que con su trabajo
contribuyen a su formación (desde los maestros, el personal de dirección, aquellos
profesionales que le han brindado atención especializada, psicólogos, logopedas, e
incluso; el personal de apoyo a la docencia, veladores, personal, prefectos escolares,
etc.). Lo más importante y primordial es alcanzar un compromiso de cada una de estos
individuos donde quede bien claro qué le corresponde a cada uno en relación con estas
personas.

Desarrollo:

Análisis y Discusión:
Antes de continuar profundizando en el tema, es prudente aclarar los términos
necesidades educativas especiales y diversidad. El término diversidad es amplio y
perfectamente en él pueden incluirse quienes presentan NEE, pero, ambos son términos
bien diferentes.

La atención a la diversidad pone de manifiesto un pensamiento con relieve


multidimensional, que contempla las diferencias, aceptando y valorizando la
heterogeneidad de los niños/as y del personal que se encarga de formarlos. Toma en
cuenta la realidad social y cultural en la cual se enmarca cada contexto educativo,
reconociendo la complejidad actual de los escenarios escolares y la necesidad de optar
por una educación más abierta la cual reconozca que todos pueden aprender desde sus
diferencias y diversidad social.

Visto de este modo parecería que no debería haber una institución educativa homogénea
y uniforme por lo que diversidad significa complejidad. Pero no es así. Atender la
diversidad implica buscar diferentes alternativas para abordarla, que parta de un sustento
ideológico y científicamente fundamentado que se traduzca en la práctica concreta.

En los últimos años se ha hablado mucho del tema y en las políticas educacionales de la
mayor parte de los gobiernos se refiere "la necesidad de que la educación atienda a la
diversidad", sin embargo, en la realidad concreta de los centros educativos poco se ha
hecho y la propia práctica escolar que no ha tenido en tal sentido grandes modificaciones
demuestran que aún queda mucho por andar para hacer realidad esa aspiración.

La diversidad obedece a múltiples factores que no se limitan solamente a los niños con
capacidades educativas especiales, se contemplan también las diferencias étnicas y
multiculturales de un país. Ella tiene sus bases en las diferencias culturales cada vez más
acentuadas dentro de una misma sociedad o comunidad y se manifiesta mejor cuando se
contempla el lugar que ocupa la niñez, bien sea por necesidad (familias muy ocupadas y
hasta abrumadas por su fuente de trabajo y la lucha diaria por la sobrevivencia) o por
elección, lo cual es infinitamente más perjudicial (el tiempo y el espacio dedicado a la
niñez no son necesarios ni sólidamente argumentados en una buena parte de los casos).

Es muy común que en distintos ámbitos la diversidad sea reducida a la consideración y


atención de los trastornos del aprendizaje quienes no son más que la manifestación
externa de problemas aún mayores: la pérdida de valores, la carencia de identidad
sociocultural, las carencias ambientales y en el terreno de la comunicación.

Ser reduccionistas, ver solamente lo que constituye la punta del iceberg, ignorar la
existencia de causales más profundas y atender solo un aspecto no aporta
significativamente a la superación de la situación detectada, a pesar de que en la mayoría
de los casos los problemas que los niños presentan no son irreversibles, y cuanto más
temprana sea la intervención y más alta su calidad, los cambios serán más efectivos y
permanentes.

La atención a la diversidad debe partir de tomar en cuenta las diferencias individuales,


ofreciendo igualdad de oportunidades sobre la base de la atención individual que permite
la educación personalizada, que no es atender al niño cuando tiene problemas sino darle
a cada uno lo que necesita, por lo que se centrará la búsqueda en hallar estrategias
acordes a las necesidades detectadas en el diagnóstico que cada institución escolar debe
promover.

Partiendo de una concepción histórico-cultural del desarrollo humano atender a la


diversidad implica concebir a cada ser humano como único y singular y a que no se
pretenda que el niño/a se "adapte" mecánicamente al modelo escolar y sus normas
preestablecidas. Se trata de tomar en cuenta los niveles de desarrollo logrados y las
potencialidades individuales promoviendo la búsqueda de alternativas basadas en la
convivencia, la vivencia y un modelo educativo que tendrá como objetivo el respeto a la
individualidad y el ritmo de cada niño/a.

Un lugar especialmente importante dentro de la atención a la diversidad lo ocupa el


trabajo con niños que presentan NEE. Las necesidades educativas especiales son las
experimentadas por aquellas personas que requieren ayudas o recursos que no están
habitualmente disponibles en su contexto educativo, para posibilitarles su proceso de
construcción de las experiencias de aprendizaje establecidas en el Diseño Curricular.

El concepto de NEE abre nuevos horizontes en el terreno educativo el cual obliga a


pensar diferente en una serie de aspectos dentro de los cuales descuella la valoración de
las posibilidades del sujeto que aprende y no de sus limitaciones.

Dentro de la Necesidades Educativas Especiales se hallan:


- Las originadas en diferencias individuales que soluciona el maestro con algún cambio
metodológico.

- Las NEE temporales que superan a la escuela y necesitan de un equipo


interdisciplinario.

- Las NEE que comprometen la capacidad de aprendizaje, que requieren adecuaciones


curriculares, equipo integrador, etc.

- Las NEE complejas, generalmente permanentes y por lo general también necesitan de


una atención de tipo altamente especializado.

Reconocer que hay alumnos con necesidades educativas especiales tiene como sentido
garantizar una respuesta educativa ajustada para aquellos que por sus particulares
circunstancias y contextos están en desventaja y tienen mayores dificultades para
beneficiarse de la educación escolar.

Se trata de enfatizar en la respuesta educativa en términos de necesidades aquello que


requieren estos alumnos y no de poner atención solamente a sus limitaciones personales.

Desde el surgimiento de los seres humanos han sido fuente de preocupación aquellas
características que le hacen similares al resto de la especie y aquellas que le diferencian y
explican la diversidad.

A través del pasado siglo la ciencia psicológica estuvo matizada por este interés, quien le
condujo a lo largo de dos vertientes: una empeñada en buscar las leyes y regularidades
más generales en el desarrollo del psiquismo, aplicables a todos los seres humanos. La
segunda, enmarcada en la llamada Psicología Diferencial empeñada en que cada sujeto
humano es único y, por tanto, es innecesario pretender compararlo con otros.

Estas concepciones que han partido del desarrollo de la Psicología como ciencia han
hallado una respuesta en el seno de la educación. Tradicionalmente las diferencias entre
los educandos al enfrentar el aprendizaje han constituido motivo de preocupación para
educadores. Como señalan Coll, Palacios y Marchensi (2001), cuando confluyen
conocimiento psicológico, teoría y práctica educativa, la psicología de la educación se ha
ocupado reiteradamente de las diferencias individuales de los alumnos y de su incidencia
sobre la enseñanza y el aprendizaje. Considerando uno de los ejes vertebrales de la
psicología de la educación desde sus mismos orígenes el estudio de las diferencias
individuales.

En la actualidad no existen prácticamente autores que nieguen las diferencias entre los
alumnos en una gran variedad de aspectos inteligencia, estilos de aprendizaje, intereses,
motivaciones, características de la personalidad y cómo estas diferencias inciden sobre
los procesos y los resultados del aprendizaje que realizan en el aula. Sin embargo, esta
propia diferenciación tiene un doble carácter: por una parte los procesos psíquicos
guardan relación con el aprendizaje de todos y cada uno de los alumnos, y por otra; su
intervención es diferente en el aprendizaje de cada uno de los alumnos en particular.

El verdadero problema no radica en reconocer la existencia de diferencias individuales


sino en la explicación que se ofrece a éstas. Cuando se relacionan condiciones biológicas
y diferencias individuales inevitablemente se sustenta un criterio discriminatorio,
pesimista, fatal; el cual justifica la inmutabilidad del desarrollo de los sujetos
biológicamente "mal dotados" y consecuentemente su subordinación a los que poseen
una "buena dotación" y constituyen entonces la élite socialmente dominante.

En la actualidad es una necesidad el cambio de una cultura educativa de la discriminación


por otra que realmente ubique a los seres humanos en el centro mismo de la
preocupación, con todas sus diferencias y semejanzas.

Socialmente se impone no el discurso reiterativo de una supuesta igualdad sino el


despliegue de los recursos necesarios para que la misma se materialice desde las
diferencias de cada uno de sus miembros. A nivel de la escuela, ésta deberá abrirse a la
diversidad pero desplegando como nunca antes una atención a la individualidad que
propicie el desarrollo de todos y cada uno de sus miembros hasta los límites más
elevados acorde a las potencialidades particulares.

En las dos últimas décadas ha sido retomada cada vez con más fuerza la idea de
propiciar la integración social de las personas con NEE entendida esta como la necesidad
de educar a las mismas en unión con los demás escolares con el fin de reducir al mínimo
la discriminación y la desigualdad social, evitando su marginación.

La experiencia de las barreras que han tenido que enfrentar distintos países para
implementar tal política educativa demuestra que llevar a vías de hecho una política como
ésta requiere una preparación especial en todos los sentidos- que abarque factores
económicos, sociales, profesionales; entre otros. La realidad de una buena parte de los
países en vías de desarrollo expresa que muchos no están en condiciones de asumir
esos cambios.

Entonces es legítimo buscar la anhelada integración partiendo de las posibilidades de


cada país con sus características contextuales y los recursos de los cuales dispone. Esta
idea abre diferentes posibilidades, la primera relacionada con el funcionamiento de
escuelas especiales, donde se cuente con los medios necesarios para cada tipo de niño y
en las cuales puedan existir aulas de niños que no presentan NEE y puedan interactuar
con aquellos que si las presentan.

Otra variante puede ser la de incluir aulas especiales en la escuela general o permitir
escolares con NEE en aulas de niños que no presenten esas necesidades educativas

El tema de la atención a la diversidad y la inclusión de los niños con NEE, es realmente


apasionante, de ahí que sea necesario enfrentarlo con absoluto sentido del deber,
humanismo y compromiso ético. Es preciso además flexibilizar esquemas mentales que
se han estereotipado no solo en los educadores sino en las propias familias, los directivos
educacionales y otros agentes comunitarios.

No es cuestión de decidir burocráticamente el destino de los niños/as con NEE, cada


uno/a de ellos/as, tiene sus propias particularidades y sólo la unidad de un diagnóstico y
un pronóstico acertado de sus limitaciones y potencialidades podrán marcar las pautas a
seguir en su educación.

Conclusiones:

Concluyendo las ideas antes expresadas puede plantearse que trabajar desde la
diversidad no solo permite enriquecerla con nuevos conocimientos, sino también aprender
de la misma y ampliar los conocimientos previos que se poseen.

Es ya hora que todos, los niños/as, la familia y la comunidad educativa en su totalidad,


rescaten y hagan realidad valores que se ignoran bajo la presión de la crisis existencial
que se vive cada día y cuyo alcance afecta todos los ámbitos y roles de la vida cotidiana.
Entender que la solidaridad, comprensión, colaboración no solo ha de asumirse como
algo propio que demostramos en la escuela a los niños. Integrar a los padres, a la
comunidad y al propio personal de la institución favorece el crecimiento y desarrollo
personal.

Ha llegado el momento de que todo el sistema educativo se replantee quién favorece al


desarrollo personal: trabajar en un recinto cerrado donde prime la exclusión, el prejuicio y
la intolerancia o en una escuela de puertas abiertas donde la amplia gama de realidades
que nos rodean caben sin limitaciones. Son puntos de análisis para la reflexión seria y
oportuna en la búsqueda de alternativas de cambio que conduzcan a la formación de
mejores seres humanos.

Bibliografía:

1.- Alonso Álvarez, A., Grau Avalo, J. Algunas consideraciones sobre el papel del
desarrollo anómalo de la personalidad en la aparición de la neurosis. Revista cubana de
Psicología, Vol. 9, nro 2, 1992.

2.- Arango de Narváez, Teresa. Estimulación temprana. Desarrollo psicológico. Disponible


en (Consultado el 18 de junio del 2009).

3- Arias Beatón, G. El papel de los "otros" y sus características en el proceso de


potenciación del desarrollo humano. Revista cubana de Psicología, Vol. 16. Nro 3, 1999.

4.- Arias Beatón, G. El diagnóstico en la Psicología. Revista cubana de Psicología, Vol.


16. Nro 3, 1999.

5.- Arias Beatón, G. Las ciencias psicológicas, la estadística y el significado de la


"significación". Una aproximación de las estrategias cualitativas y cuantitativas. Revista
cubana de Psicología, Vol. 16. Nro 3, 1999.

6.- Arias Beatón, [Link] medición en psicología: una reflexión impostergable. En Revista
Cubana de Psicología. Volumen 8. Nros. 2-3, 1991.

7.- Arias Beatón, G. Desarrollo histórico de los escolares con necesidades educativas
especiales. Apuntes y consideraciones. En soporte digital. S/F.

9.- Castillo Trejo, M. Los trastornos en el aprendizaje (TA). Disponible en (Consultado el


30 de junio del 2009).
10.- Colectivo de autores. Educación Especial en Cuba. Sublime Profesión de Amor. Ed.
Pueblo y Educación, La Habana, Cuba.1996.

11.- Coll C, Palacios J y Marchensi A.: Compilación Desarrollo psicológico y Educación.


Alianza editorial, S. A. Madrid. 2001.

12.- Diachkov, A. J. Diccionario de Defectología. Tomos I y II, Ed. Pueblo y Educación,


Ciudad de la Habana, Cuba. 1982.

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