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Historia de la Monarquía Romana

La historia de Roma se divide en tres períodos: monarquía, república e imperio. La monarquía romana, que duró desde 753 a.C. hasta 509 a.C., fue seguida por la república, donde Roma se consolidó como potencia en la Península Itálica y expandió su influencia en el Mediterráneo hasta su colapso por guerras civiles. El imperio, liderado por emperadores, experimentó períodos de estabilidad y crisis, culminando en la caída del Imperio Occidental por invasiones bárbaras y la perduración del Imperio Oriental hasta 1453.

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Historia de la Monarquía Romana

La historia de Roma se divide en tres períodos: monarquía, república e imperio. La monarquía romana, que duró desde 753 a.C. hasta 509 a.C., fue seguida por la república, donde Roma se consolidó como potencia en la Península Itálica y expandió su influencia en el Mediterráneo hasta su colapso por guerras civiles. El imperio, liderado por emperadores, experimentó períodos de estabilidad y crisis, culminando en la caída del Imperio Occidental por invasiones bárbaras y la perduración del Imperio Oriental hasta 1453.

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LOS ROMANOS

Cómo era la monarquía romana


Para ofrecer un buen resumen corto de la Antigua Roma vamos a dividir la lección en los tres
períodos diferentes en los que se divide la historia de Roma. Estos tres periodos son: monarquía,
república e imperio.
En cuanto a la fundación de Roma vamos a hablar sobre aquella que conocemos gracias a la
historiografía, y no sobre la fundación basada en leyendas de Rómulo y Remo. Roma fue fundada en el
753 a.C. surgiendo de los asentamientos de varios pueblos de la zona como eran los latinos, los sabinos
y los etruscos. Los primeros habitantes se situaron en las siete colinas, lugar donde siempre se ha situado
el corazón de Roma.
Tras la fundación, Roma se convirtió en una monarquía, poseyendo este sistema político hasta el 509
a.C. La monarquía romana es menos conocida que la República y el Imperio debido a que ocupó un
periodo muy corto en la gran historia de Roma.
Elección del monarca en la Antigua Roma
Roma fue gobernada por 7 reyes pertenecientes a las dinastías latinas y etruscas. La elección del rey
era muy diferente a la idea que tenemos en la actualidad de las monarquías. Cuando el rey moría, Roma
entraba en un periodo de interregnum nombrando varias personas como interrex, los cuales eran elegidos
por el Senado y su función era mantener las actividades del rey a falta de este.
Cada interrex presentaba un candidato real al Senado y si este lo aceptaba el candidato era enviado a la
Asamblea curiada. En ese momento el candidato real era aceptada o negado por el pueblo romano. Si la
respuesta era afirmativa debía pasar por dos fases más, una en la que debía ser aceptado por los dioses
y otra en la que la Asamblea curiada daba el imperium al monarca.
La monarquía romana finalizó tras el reinado de Tarquinio, un rey cuyas horribles acciones provocaron
que fuera expulsado por el Senado y que Roma se convirtiera en una República.

Resumen de la República Romana


La República Romana se inició en el 509 a.C y terminó en el 27 a.C., siendo el periodo en el que Roma
se convirtió en la mayor potencia en la Península Itálica. También fue un periodo de grandes cambios con
la aparición de numerosos cargos e instituciones que venían a sustituir a la monarquía. Se creó un
triángulo de poder del que formaban parte los magistrados, el Senado y el ejército.
La República Romana se puede dividir en dos periodos, el primero durante los siglos V, IV y III a.C.,
cuando se consolidó su poder en Italia gracias a sus victorias contra los pueblos itálicos y las polis griegas
del sur. Y un segundo periodo situado en la segunda parte del siglo III a.C., cuando Roma extendió su
influencia a través del Mediterráneo consiguiendo victorias contra Cártago, Macedonia y el Imperio
Seléucida y conquistando Sicilia y parte de la Península Ibérica.
En los últimos años de la República, Roma sufrió grandes cambios políticos debido a que el sistema
romano no estaba preparado para controlar tantas regiones. Todo esto conllevó la aparición de
varias guerras civiles que terminaron con la República y dieron origen al Imperio Romano.

Resumen del Imperio Romano


La principal diferencia entre el Imperio y la República era que la primera estaba dirigida por un
emperador, es decir, por un gobernante supremo. La política se centró en estas figuras y la estabilidad
política estaba en gran medida influenciada por las medidas que estos tomaran, alternándose periodos de
paz con periodos de poca estabilidad.
● La primera dinastía de emperadores fue la Julio-Claudia, es decir, la de los primeros cinco emperadores
que estaban relacionados de alguna forma con la gens Julio-Claudia. Esta dinastía es considerada como
la que le dio la estabilidad a Roma y la llevó a su máximo esplendor.
● La segunda dinastía fue la Flavia, los cuales gobernaron en un periodo de gran inestabilidad llamado el
año de los cuatro emperadores. Los emperadores consiguieron poner en orden la economía del Imperio,
pero son considerados como algunos de los peores emperadores de la historia de Roma.
● La tercera dinastía fue la de los Antoninos, a los cuales pertenecían “los cinco emperadores buenos” que
lograron una de las mejores épocas de Roma. En este periodo existieron los primeros emperadores
romanos de fuera de Italia, donde se debe destacar al hispano Trajano, ya que durante su gobierno
Roma llegó a su máxima extensión.
● La cuarta dinastía fue la de los Severos, a la cual pertenecía Septimio Severo quien comenzó un periodo
de monarquía militar que tras su muerte se convirtiera en un periodo de anarquía, siendo uno de los
peores momentos de la historia romana.
La llegada de Diocleciano arregló en parte la situación formando un sistema de gobierno basado en la
existencia de cuatro personas ostentando el poder, dividiendo el Imperio en Occidente y Oriente teniendo
cada zona dos gobernantes. La situación de estabilidad no duró mucho tiempo, y poco después se entró
en una guerra civil entre los cuatro gobernantes por el poder total del que salió victorioso Constantino.
En las décadas posteriores, el poder de Roma fue cada vez menor hasta que finalmente el Imperio
Occidental fue derrocado por las invasiones bárbaras. Por otra parte, el Imperio Oriental se mantuvo
vivo hasta la caída de Constantinopla en en 1453.
FUENTE: [Link]

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