La Expresividad Infantil en el Dibujo
La Expresividad Infantil en el Dibujo
Capítulo 12
Entre los cinco y siete años, la may oria de los niños de nuestra sociedad lograrn
yaa dominar los
una notable expresividad en sus dibujos. Habiendo aprendido
tos interiores, así como los temas explícitos, contenidos en su intento por com
prender el mundo.
Tarmbién edad, quizá por primera vez y a veces por última, una
se da a esta
El nino canta mientras dibuja,
transacción fácil y natural entre distintos medios.
mientras canta, relata historias al tiempo que juega en la bañera o en el jar
baila
progrese con relativa indepen
din. En lugar de permitir que cada forma urtistica
dencia de las demás, los chicos pasan con desenvoltura,
y hasta con entusizsmo,
las combinan o las oponen entre si. Comienza así una eta
de una forms a otra,
que ningún otro, el niño efectúa
pa de sinestesia,'un período en el cual,
más en
pue
fáç[Link] entre distintos sistemas sensoriales, en que los colores
y los sonidos pueden evocar colores, en que los movimientos
den evocar sonidos
sugieren estrofas poéticas y los versos incitan a la danza o al canto.
de la mano
en umbral de la etapa escolar constitu
Este estallido de actividad artística el
artí[Link] puede
ye a mi hecho (y el enigma) central del desarrollo
entender el
pequeno artista?
Muchos han respondido afirmativamente a esta pregunta, por encontrar en el
Capítulo 12
Entre los cinco y siete años, la mayoría de los niños de nuestra sociedad logran
una notable expresividad en sus dibujos. Habiendo aprendido ya dominar los
procedimientos básicos del dibujo y a producir semejanzas aceptables, continúan
ahora realizando trabajos que son vívidos, organizados y casi invariablemente a
tos interiores, asi como los temas explícitos, contenidos en su intento por com
prender el mundo.
También se da a esta cdad, quizá por primera vez y a veces por última, una
transacción fácil y natural entre distintos medios. El niño canta mientras dibuja,
baila mientras canta, relata historias al tiempo que juega en la bañera o en el jar
din. En lugar de permitir que cada forma artística con relativa indepen
progrese
dencia de las demás, los chicos pasan con desenvoltura, y hasta con entusizsno,
de una, forma a otra, las combinan o las oponen entre sí. Comienza así una eta
pa de 'un período
sinestesia, en el cual, más que en ningún el niño efectúa
otro,
fáçiles. traducciones entre distintos sistemas sensoriales, en que los colores pue
den evocar sonidos y los sonidos pueden evocar colores, en que los movimientos
artistico, una etapa que p'iede desvanecerse con rapidez y que los docentes y los
proceso de producir componentes -sean éstos las líneas de un dibujo o las notas
de una tonada- sin tener mayor interés por el producto resultante. Quizás esas
tomas que tanto nos complacen no sean más que afortunados accidentes. En e
fecto, puede que
ser los chicos no tengan ninguna opción al respecto sino que se
sientan compelidos a producir lo que producen, en cuyo caso sería erróneo atri
bui significación artística a sus productosfinales.
Para resolver estos puntos, que son centrales a todo análisis del arte infantil,
debemos examin ar primero algunos dibujos realizados por niños de dotes noma
les, pertenecientes al grupo de edad mencionado y demostrar cuáles son su espi
Como casi todos los varones (y muchas niñas) que pasan la mañana del sábado
ante la pantalla del televisor, mi hijo Gerardo se convrtió en fanático admira
dor de los superhéroes poco antes de ingresar en la escuela primaria. Tras haber
visto un episodio cspecialmente enocionante de "Batman", realizó su primer in
en el pe cho, así como sus botas y pantalones (véase figura 1). Dos días más
tarde produjo todo un clenco de superhéroes, cada uno con su emblema, vesti
menta y tocado caracteristicos (véase la figura 2.)
Alhora Gerardo tenía el suficiente dominio de las fomas como para poder di
Figura 12.l.
Figura 12.2.
152
ARTE, MENTE Y CEREBR0
Figura 12.3.
do el suficiente
dominio de la iconografía de los personajes como para hacer
que cada uno de ellos resultara
reconocible.
Habiendo captado los rasgos básicos de todos los personajes, enun mes Gerar
LA EDAD DE ORO DEL DIBUJO 153
otro lado hay una explosión de sangre; eso es por la guerra". En este pequeño e
pisodio podemos vislumbrar indicios de algo que más tarde legará a ser la noma
de la expresión simbólica de Gerardo y de otros niios. La linea argumental ver
bal está comenzando a predominar: los dibujos funcionan cada vez más como a
punies para complementar el relato, antes que como represen taciones gráficas,
certeras
s o bien caprichosas, de una escena que se ha visto a través del "ojo de la
mente".
¿Qué es, exactamente,lo que sucede en estos dibujos? Algunasveces parecen
cumplir má que nada una función informativa: aparentemente, Gerardosólo se
tenía determinada cosa o cómo habia
Proponta mostrar a alguien que aspecto
Su con mucho mayor
Pero frecuencia, el dibujo parecía ser en sí mismo
una importanteexpresión, un acto esencial para el bienestar psicológico del niño.
que le llamaban la atención, así como algunos meses más tarde habría de intrigar
154 ARTE, MENTEY CEREBRO
12.5.
12.4.
Fiura
Figura
155
DEL DIBUJO
LA EDAD DE ORO
nece
no contaba con el vocabulario
el proceso de homear bizcochos. Gerardo tampo
del poder y el conlicto;
lo
que se manifiestan, se
cn su proceso de comprender las conductas y sentimientos
en su mundo. Algunos de estos temas les
ascuten y son motivo de preocupación
legar cas a nca
resultan muy perturbadores y les provocan temores que pueden
las pode
les el sentido a su modo, a efectos de estar en paz, si eso es posible, con
do cada vez más familiares y que lentamente vayan revelando sus significados.
Con frecuencia, se trata de personajes que están más allá de la realidad y cuyos
rasgos y cualidades inequívocamentesobrecargados.
apare cen
En vista del interés de los chicos como Gerardo por esos personajes fantásti
cos, ya sean los héroes de mitos o cuentos de hadas tradicionales o bien los nave
gantes espaciales del mafana, cabe preguntarse en qué grado tienen fuerza de re
alidad para el mayoría de los niños admi
niño. Si se lo pregunta directamente, la
tirá que no cree que La guera de las galaxias haya sucedidode veras, y que los
personajes que dibuja son "de mentira"o "no reales". Pero su comportamiento
señala, con igual claridad, que los personajes tienen una poderosa fuerza: los rela
tos tienden a provocar temores reales,similares a los que le inspiran los ladrones,
los castigos de los padres o la posibilidad de que un fantasmahabite su casa.
No se trata de que el niño espere que los héroes galácticos vayan a entrar en
Su casa una tarde cualquiera para sentarse a la mesa familiar; de hecho, si tal cosa
legara a ocurrir se sentiría tan atónito como sus padres. Se trata, en cambio, de
que el nino no sabe con certeza cuáles aspectos de La guena de las galax ias pue
den ocurir en el mundo real y cuáles son puramente fantásticos, y por eso no
con criterios seguros para determinar si debe sentirse divertido o asusta
cuenta
do
De modo similar, aungque el chico no viva en el constante temor de que el villa
no Darth Vader irrumpa algún día en su habitación, sabe que existen otros villa
nos o rufianes (o padres) que pueden tiranizarlo, y conoce el terror y la ansiedad
156 ARTE, MENTE Y CEREBRO
es a través del dibujo, a mi entender, que el niño hace su primer esfuerzo por ad.
Así como los extraños personajes de La guera de las galax iaslegaran a ser fi
guras dominantes en la vida de Gerardo, su hermana Catalina desarrolló un inte
résque es común a muchas niñas: se consagró por entero al mundo de los caba
los. En este caso, la fuente de inspiración no eran los medios masivos de comu
nicación, aunque Cati tenía muchos libros sobre caballos, sino sobre todo sus
propias experiencias: primero sus visitas a algunas estancias y poco después sius
intentos de cabalgar.
En un principio, cuando tenía seis anos, Cati hacía dibujos de caballos aisla
dos,que eran sencilos tanto en lo gráfico como en lo temático. Partían de un
esquema rectangular simple con apéndices (primero dos y más tarde cuatro)
a
manera patas. En realidad, estos caballos eran poco más que fomas de rena
cuajo alargados.
Muy pronto se hizo evidente, sin embargo, que el caballo era algo más que
uno de los tantos motivos del creciente arsenal gráfico de Cati. La niña ponía es
Dos meses más tarde dibujó a dos de los caballos en los que había andado el
verano anterior (figura 7). El esquema del cuerpo todavía era elemental, pero es
Ya en ese periodo temprano se hizo evidente que la óptica de Cati era prácti
LA EDAD DE ORO DEL DIBUJO 157
A horse iSOwiL?
horse Shoyo
Figura l2.6.
Figura l2.7
I58 ARTE, MENTE Y CEREBRO
ra. Sin embargo, en sus dibujos también se observan muchos de los motivos
y
fomas que caracterizaban la relación de Gerardo con La guerra de las galax ias:
emociones pro fundas; un incipiente sentido de la composición, en que los diver
sos elementos del dibujo se unen para dar lugar a un efecto expresivo global; una
forma de emplear el color por la que las tonalidades reales de los objetos se sacri
ficanya sea en aras de una mayor expresividad emocional o para cubrir el lienzo
de combinacionesagradables.
A pesar de estos indicios convergentes de su interés por los caballos, me tomó
deci
Figura l2.8
159
LA EDAD DE ORO DEL DIBUJO
Gll
horse
Seond
Fiura l2.9.
en el realismo figurativo. tarnbien se 'noka una menor sriginaiidac cre ativa. [Link]
tica, que se vuelve del todo previsible. La misma Cati se quejaba de que sus dibu
estaba de acuerdo con ella. Como lo expresó una vez: "Antes yo dibujaba mucl0
mejor. Mis dibujos eran más interesantes, aunque la perspectiva ahora nie sale ties
su floreci
mil veces mejor." La edad de la expresividad artística, o por lo menos
miento oniginal, parecía haber iegado a su tin.
de realismo de la obra. Pero la historia del arte en el siglo XX refuta tan tajante
jernplo, las marcas que hizo por azar un chimpancé y que resultaron semejantes
ro es la exprestv idad
de los símbolos en un dibujo. Si el niño emplea los materia
Figura 12.!1.
esto es una señal de que puede elaborar una obra de arte. El segundocriterio es
laplenitud, o el uso total de las potencialidades del medio. Si el chico puede usar
el material de modo de explotar varias de sus característicasen forma significati:.
va, nuevamente estará probando su capacidad de utlizar símbolos de una mane
ra artística. Por ejemplo, si el grosor, la fona,el sombreado y la uniformidad de
la línea in tervienen en el efecto que logra la obra, el niño estará demostrandosu
dominio de la plenitud.
Si bien estas definiciones constituyen un punto de partida útil, cualquier eva
luación individual de estas cualidades seguirí siendo altanente subjetiva. No obs
tante, un método prometedor de determinar si un dibujo exhibe esas propie da
des estéticas sepuede encontrar en un ingenioso estudio que realizó Thomasas Ca
rothers, quien trabajó conmigo hace algunos años, cuando estaba en Harvard. Co
163
ORO DEL DIBUJO
LA EDAD DE
mostró a un
como artista", Carothers sí excepto
en ensayo 9, El niño entre
mo se meacionó
el
gue eran idénticos
algunos
de dibujos
pares si los ni
determinu
conjunto de niños exhibían. Su finalidad
era
artísticaque y si serlan capa
Por el tipo de
calidad y plenitud,
de expresividad
las propie dades
hos podrfían advertir en sus propios dibujos.
de lo esté tico"
estos síntomas notoriamente
una secuencia de
ces de explotar conducta
en sus estudios, o ninguna seniblidad
ar
Carothers'encontró,
primer grado mostraron poca
escolares de cierta sensibiidad,
regular. Los
Los de cuarto grado manifestaron
en todos los tests. 1a oportunidad
opciones, gue
tistica les brindaban
de múltiples
exhibie ron un
tests nutri
sobre todo en los Los de sexto grado
de seleccionar los
elementos correctos.
se los evalúa
por me
síntomas estéticos. En consecuencia, cuando
do cúmulo de los chicos
conservador de instrumentos,
relativamente
dio de este conjunto símbolos
adquieren la capacidad de producir
muestran que sólo gradualmente
de arte".
que puedan considerarse "obras con la edad fue se
percepción estética de los niños aumenta
La tesis de que la
como educadora en
Korzenik, quien se desenpeña
cundada también pur Diana agumentó, en un trabajo
de Massachuse tts. Esta autora
Universidad de Arte
la
que el niño tiene
que para que se pueda considerar
que realizó sobre el tema, de cómo ven otros una
o
debe poseer cierta percepción
control de sus aptitudes, de
un motivo específico
Pidió a algunos niños que dibujaran
bra determinada. que permi
una habitación aislada y al se le
otro chico, quc estaba en
manera que (por e
dibujo, pudiera rcconocer
el
el motivo representado
tiría ver únicamente
dibujo se le dejaba escuchar
saltando). Al chico que hacía
el
jemplo, una figura
ha
observador islado y luego corregir su dibujo para
las conje turas que hacia el
de alterar su dibujo de modo que
Si prubaba ser capaz
cerlo más reconocible.
del ego
esta flexibilidad sería indicio de la "disolución
pudiera ser identificado,
repertorio de todo artista.
centrismo", que es un componente decisivo en el
aproximadamente cinco
También en este caso, los sujetos más pequefos (de
reacciones ajenas. Rara vez
años de edad) mostraron una gran indiferencia
a las
de
y otra, en la despreocupadaconfianza
alteraban sus dibujos entre una prueba
por sí solos". Con fundian intenciones con resultados, y cul
que éstos "hablarían
paban al otro chico cuando no motivo representado. A los siete
podía adivinar el
"artista" cuando lo aplicamos a un adulto. No cabe duda de que los artistas valo
rados en nuestra cultura saben dibujar con expfesividad y plenitud, que tienen
164
ARTE, MENTE Y
CEREBRO
conciencia de cómO
vern otroslas
poder captar la cosas y que
visión de los efectúan
En efecto, demás. constantes ajustes
para
algunas obras de
Klee, Picasso
urecer ingenuas,nero (véase la
figura 12) o Mró
no constituyen, en pueden
creaciones infantiles. ningún sentido inmediato,
Lo que hacen cupias de las
yo lo veo, es estos notables
pintores del siglo
reducir su trabajo artístico
a
XX, segiún
-líneas, tingulcs,
las fomas nás simplcs que
acotaciones-,y explorar los sea
posible
pueden combinar numerosos niodos en que
cstas fcmas para
sus obras lograr dete
contienen una expresión en rminadus efectos expresivOs. Si
particular --como la de
Gia-, loce debe a que fue calna, o la de ale
A que dlicha
justarnente eso
propiedad aparezca en forma
o
que e! pntor buscó
expresar,y n0
recurrente en los dioujos
nsisten cn empicar un sólo infantiles. i
grosor en sus :razos, es
unifomidad. porque quieren plasinar esa
sultados por medios nuy diferentes. Quizá dejen a un lado, a propósito, todas las
fomas que están en condiciones de producit, y la variedad de esta
intrincadas
dos de ánimo que pueden transmitir, a efectos de captar de un modo consciente
y deliberado las formasy sensibilidades que suelen asociarse a los niños. Parte
lo que admiramos en las obras de ese tipo es justamente su fresca simplicidad. Pe.
ro esta misma opción de elementos, el artista está haciendo una propuesta
mucho más compleja, en la que pone a prueba la posibilidad de ser inocente pese
a la propia madurez y el empleode una inmensa capacidad al servicio de la senci
lez.
Es posible que yo haya sido injusto para con el niño. Los chicos conocenuna
diversidad de estados de ánimo,y en general son capaces de lograr mâs expresivi
dad y plenitud de lo que he sugerido. Por otra parte -y en esto radica la lección
que nos brindan los dibujos de Cati y de Gerardo-, el medio artistico les propor
ciona una vía especial, y hasta única, de abordar temas importantes y complejos
que no se prestan al análisis verbal a edad temprana. Es demasiado simplista
afir.
165
LA EDAD DE ORO DEL DIBUJO
SPADEM, Paris/VA
-
bosquejo para Guernica.
Estudio del caballo,
Figura l2. 12. Picasso,
GA, Nueva York, 1982.
él no controla sus
"las dotes (del niño) lo controlan;
mar, como Malraux, que
dotes"
y ambigua la que, más que nin
puede ser esta cualidad paradójica
En realidad, de los dibujos del ni
la fuerza
y la fascinación propias
guna otra cosa, transmite conciencia de las potencialidades
del