CELOS
Al hablar de los celos es necesario hablar de la pareja, ya que
en pareja es donde se presenta el problema de los celos con
mayor fuerza. También existen los celos entre amigos,
familiares y conocidos, solo que para este artículo hablaremos
de los celos en la pareja, ya sea que vivan o no juntos.
Cuando las parejas se forman, esperan satisfacer una serie de
necesidades emocionales para su desarrollo personal y social.
Sin bien todos esperamos satisfacer este tipo de necesidades a
través de una pareja, esto no siempre es conciente y mucho
menos se lo expresamos a nuestra pareja.
; De donde venimos; como son y han sido nuestras experiencias
de vida; como han sido nuestras experiencias sexuales y
sentimentales con otras personas. El resultado es que muy
pocas personas se conocen a si mismas y por lo tanto es muy
difícil encontrar parejas que realmente se conocen. Y a que
abrirse con una persona con quien uno esta ligado no siempre
es una tarea fácil.
Al inicio de cualquier relación de pareja, se define (conciente o
inconcientemente) el mantener un compromiso de amor,
respeto, permanencia, fidelidad, sexualidad, convivencia,
conveniencia, así como otros aspectos que pueden ser los
causantes de establecer una relación de pareja. Lo cual rompe
con la creencia más difundida, de que la pareja se une solo por
amor y para formar una familia.
Muchas de estas referencias están marcadas por el tipo de
sociedad y familia de la que provenimos. Esto es, existe una
gran variedad de conceptos y valores que no siempre son
iguales para todas las personas, ya que en su educación cada
quien fue tomando los principios y valores que mas han sido
útiles para el desarrollo propio. Lo complicado empieza cuando
intentamos compartir estos factores con los de otras personas y
consideramos, conciente o inconcientemente, que tenemos la
razón y la verdad de nuestro lado y es fácil dejar de pensar que
la otra persona tiene sus propios valores, principios de vida,
costumbres y hasta sus propias manías.
Entre estos valores y principios destaca para el tema de los
celos por la exclusividad sexual; ya que en una gran mayoría de
los casos en que la pareja tiene problemas con los celos, se ve
implicada de manera real o producto de la ficción la sexualidad.
En toda relación existen problemas por la lucha por poder y el
status, vicios en la comunicación, mal manejo de los celos,
pérdida de la intimidad, presencia de los hijos, así como la
aburrición o costumbrismo por el paso del tiempo, entre otros.
Aspectos que provocan desajustes emocionales, que generan
sentimientos de insatisfacción, apatía sexual, falta de interés
por la pareja, y otros que se presentan asociados a la vida en
común, lo cual no necesariamente quiere decir que hay que vivir
juntos para tener un interés común en la vida, muchas parejas
de novios ya tienen intereses comunes para el futuro por
ejemplo y también presentan síntomas de desgaste emocional.
Hasta ahora hemos visto los problemas comunes a toda pareja,
lo realmente difícil es cuando aparece una tercera persona que
satisfaga o que aparentemente satisfaga las necesidades no
cubiertas o vacíos que ha dejado la pareja. En el momento en
que se vuelve evidente la existencia de otra persona de
importancia afectiva o sexual para uno de los miembros de la
pareja, empieza el peregrinar por el mundo de los celos.
Tradicionalmente, se daba una mayor carga al hombre para ser
infiel, producto del machismo. Actualmente sabemos que tanto
hombres como mujeres fácilmente llegan a la infidelidad,
parece que hoy es fácil establecer relaciones paralelas con
amigos (as), con compañeros (as) de trabajo, vecinos (as),
compañeros (as) de gimnasio, etc.
Casi siempre es alguien muy cercano al circulo social de cada
persona; la infidelidad es considerada como la salida fácil y
representa una “aparente” solución de los conflictos de la
pareja.
El problema se agudiza por que al formarse una pareja se espera
conciente o inconcientemente, que la pareja forme una relación
estable y en cierto modo exclusiva, sobre todo en lo sexual y lo
amoroso.
Al romperse la visión interna de la fidelidad, la pareja entra en
un bache emocional del cual es difícil salir. En estos momentos
el efecto de los celos generalmente se agudiza. La persona que
se asume como engañada, reacciona de muy diversas maneras,
desde la depresión, hasta la violencia física o emocional contra
la pareja.
El vivir en pareja con una persona que padece de celos, se
convierte en una situación muy errática, ya que por un lado se
considera a la persona infiel como hipócrita, mentirosa, falsa,
egoísta, deshonesta, cobarde, cínica, in moral, despreciable,
desagradable y prepotente, etc..
El problema más agudo de los celos es que fácilmente se
mezclan con la violencia física y/o verbal y los daños
emocionales que esto causa pocas veces son tratados.
La persona encelada, se siente con el derecho de recibir
explicaciones y de conocer hasta el más mínimo detalle de la
persona que aparentemente ofende con su comportamiento o
actitudes. Lo que no se percata la pareja es que se encuentran
en un problema que se puede solucionar, hasta la separación
puede ser una forma de solución.
Lo importante es reconocer los síntomas de los celos y así poder
recurrir a tiempo con un orientador especialista.
DON GUSTAVO