SISTEMA DIGESTIVO
El aparato digestivo es el conjunto de órganos encargados del proceso de la digestión, es decir, la
transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del
organismo.[1] Las funciones que realiza son: transporte de alimentos, secreción de jugos digestivos,
absorción de nutrientes y excreción de desechos mediante el proceso de defecación.[2] El proceso
de la digestión consiste en transformar los glúcidos, lípidos y proteínas contenidos en los alimentos
en unidades más sencillas, gracias a las enzimas digestivas, para que puedan ser absorbidos y
transportados por la sangre.[3]
Sistema linfático
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Sistema linfático
Diagrama del sistema circulatorio linfático humano.
Nombre y clasificación
Latín [TA]: systema lymphoideum
TA A13.0.00.000
TH H3.10.00.0.00001
Información fisiológica
Función Mantener el equilibrio osmolar
Forma y activa el sistema inmunitario en
caso de emergencia
Transporta la linfa
Estructuras principales
Linfa, quilo, vasos linfáticos, ganglios linfáticos, conducto
torácico, conducto linfático derecho.
[editar datos en Wikidata]
El sistema linfático es la estructura anatómica que transporta la linfa. Guarda algunas similitudes
con el aparato circulatorio, pero el líquido que se transporta no es sangre, sino linfa. No es un
sistema cerrado, se inicia en los tejidos corporales, continúa por los vasos linfáticos que aumentan
de tamaño progresivamente hasta converger en el conducto torácico o en el conducto linfático
derecho, ambos desembocan en el sistema venoso en el punto de unión entre la vena subclavia y
la vena yugular interna, cada uno en un lado. El sistema linfático constituye la segunda red de
transporte de líquidos corporales, algunos autores lo consideran como una parte del aparato
circulatorio. La linfa es un líquido de aspecto transparente y color blanquecino que recorre los
vasos linfáticos y generalmente carece de pigmentos, se produce a partir del exceso de líquido que
sale de los capilares sanguíneos al espacio intersticial y es recogido y transportado por los capilares
linfáticos que drenan a vasos linfáticos más gruesos.[1][2][3][4][5][6]
El sistema linfático fue descubierto en el siglo XVII por Thomas Bartholin y Olaus Rudbeck de
manera independiente, aunque Bartholin fue el primero en publicarlo.[7]