CLASE 13
UNIONES CONVIVENCIALES.
Denominación. El CCyC al hablar sobre la unión convivencial, se refiere al comportamiento de dos personas en
aparente matrimonio. Es “unión” porque dos personas han quedado sujetas a una conducta en común, y es
“convivencial” porque la unión es perteneciente o relativa a la vida que llevan en común estas dos personas.
Constitución. Las disposiciones del CCyC se aplicaran a la unión que está basada en relaciones afectivas de carácter
singular, publica, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten un proyecto de vida en
común, sean estos de diferente o mismo sexo. A) La unión puede relacionar a personas sin que tenga relevancia el
sexo de los integrantes. B) La unión quedara limitada a 2 personas únicamente, descartando relaciones múltiples o
comunitarias (carácter de singularidad). C) A través de la habitación en un mismo domicilio/hogar, se pone en
evidencia la intención de mantener una comunidad de vida similar a la matrimonial. D) Los efectos jurídicos de la
unión convivencial regirán con la prueba de la cohabitación. E) La unión debe ser pública y notoria, no puede ser
ocultada o clandestina; este conocimiento de la unión por los 3ros es un requisito necesario para que la misma
pueda surtir efectos.
Requisitos de la unión convivencial. Para que se reconozcan los efectos jurídicos regulados para la unión
convivencial, se exige: A) que los integrantes sean mayores de edad, B) que no estén unidos por vínculos de
parentesco en línea recta en todos sus grados ni colateral hasta el 2do grado, C) que no estén unidos por vínculos
parentescos de afinidad en línea recta, D) que no tengan impedimento de ligamen ni este registrada otra convivencia
simultáneamente y E) que mantengan la convivencia durante un periodo no inferior a 2 años. Registro. Debe ser
registrada la existencia de la unión, su extinción y los acuerdos que los integrantes de ella hayan hecho y se
procederá a su registración donde corresponda. Esta registración se hace solo a fines de prueba, y cuando no sea
inscripta, puede probarse por cualquier método de prueba.
Pactos de convivencia. Es posible que los integrantes de la unión convivencial realicen acuerdos para regular sus
consecuencias posteriores o las que sucedan mientras se encuentra vigente. Autonomía en los pactos. A este efecto
de realizar los acuerdos, los convivientes gozan de pleno derecho a ejercer su autonomía de la voluntad. Forma de
los pactos. Estos acuerdos deben ser hechos por escrito y no pueden dejarse sin efecto cuestiones relacionadas a la
protección de la unión y a falta de acuerdo alguno, se aplican las disposiciones de este título. Contenido de los
pactos. Los acuerdos pueden versar sobre las cargas del hogar durante la unión, la división de los bienes obtenidos
en caso de ruptura, la atribución del hogar común, etc. Limites. Otro de los límites es que los pactos no pueden ser
contrarios al orden público, al principio de igualdad entre los convivientes, ni afectar sus derechos fundamentales.
Modificación, rescisión y cese. Los convivientes tienen libertad para modificar o rescindir esos acuerdos. Esta misma
norma establece que el cese de la convivencia extingue los acuerdos realizados de pleno derecho hacia el futuro.
Efectos de las uniones convivenciales durante su vigencia. Relaciones patrimoniales. Los convivientes pueden
regular sus relaciones patrimoniales durante la vigencia de la unión, sin embargo, pueden sufrir las restricciones de
los arts. 519 a 522, lo que significa que aunque en el acuerdo surja alguna estipulación contraria a las disposiciones
de dichos artículos, el acuerdo no produce sus efectos respecto a esos temas. A falta de acuerdo, cada integrante de
la unión ejerce libremente sus facultades de administración y disposición de bienes propios. Asistencia. El art. 519
del CCyC establece que los convivientes se deben asistencia durante la convivencia y dicha disposición no puede
dejarse sin efecto por un pacto en contrario. Contribución a los gastos del hogar. El art. 520 establece que tampoco
por un pacto los convivientes pueden liberarse de la obligación de contribuir con los gastos del hogar. Deben
contribuir a su propio sostenimiento, el del hogar y el de los hijos menores con capacidad restringida o con
discapacidad de uno o el otro que convivan con ellos. No deben contribuir al sostenimiento del otro cónyuge. En
caso de que no solvente alguno dichas necesidades, puede ser demandado por el otro. Responsabilidad por deudas
frente a 3ros. Otra disposición que no puede ser dejada sin efecto es que los convivientes son solidariamente
responsables por las deudas que uno de ellos contrajo con 3ros para solventar las necesidades ordinarias del hogar,
del sostenimiento y educación de los hijos. Se asimila la situación de los convivientes a la de los cónyuges
matrimoniales. Protección de la vivienda familiar. Para que la protección de la vivienda familiar sea efectiva es
preciso que la unión haya sido inscripta, si no lo estuviese, no habrá amparo sobre la vivienda. Para disponer de los
derechos sobre la vivienda se requiere del asentimiento de ambos cónyuges. En caso de que no se dé el
asentimiento, puede conseguirse la autorización judicialmente. Si se otorga el acto sin asentimiento y autorización
judicial, el otro conviviente puede pedir la nulidad del acto dentro de los 6 meses de haberlo conocido siempre y
cuando la convivencia este vigente. La protección de la vivienda se extiende a las deudas contraídas después de
inscripta la unión.
Cese de la unión convivencial. Causas. En el art. 523 del CCyC se enumeran los supuestos que producen el cese de la
unión convivencial, así se menciona: a) la muerte de uno de los convivientes o la sentencia de ausencia con
presunción de muerte, b) por matrimonio o una nueva unión convivencial de uno de los integrantes, c) por el
matrimonio entre los convivientes, d) por mutuo acuerdo, e) por voluntad unilateral de alguno de los convivientes,
notificada con conocimiento del otro y por el cese de la convivencia son causa justificada. Derechos que subsisten. 1)
Ante el cese de la unión convivencial, es posible requerir la fijación de una compensación económica. La fijación de
esta compensación debe estar sujeta a un plazo que no puede ser superior a la duración que tuvo la unión
convivencial. 2) Los alimentos se sostienen sobre una causa que el ordenamiento jurídico considera suficiente: un
deber moral o de conciencia, o un deber social. 3) También se protege a un conviviente luego del cese de la unión
convivencial, atribuyéndole el uso del inmueble donde residían. En virtud de la protección del grupo familiar puede
atribuirse la vivienda al conviviente que se encarga del cuidado de los hijos menores de edad. También puede
atribuirse la vivienda cuando uno de los convivientes se encuentre en un estado de necesidad extrema. 4) Como no
se genera un régimen patrimonial a partir de la unión convivencial, cada conviviente es propietario exclusivo de los
bienes que ha adquirido durante la duración de la convivencia.