La neurociencia en el ámbito educativo.
1.-Introducción.
El presente artículo se centra en el tema de la Neurociencia, Salas Silva
(2003) la define así: “no debe ser considerada como una disciplina, sino
que es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema
nervioso con particular interés en cómo la actividad del cerebro, se
relaciona con la conducta y el aprendizaje”.
La neurociencia está acercando al profesorado a conocer el cerebro y su
funcionamiento, ya que se ha demostrado su gran aportación al campo
pedagógico con lo que respecta al funcionamiento del aprendizaje, la
memoria, las emociones y otras muchas funciones cerebrales que cada
día son estimuladas en los centros educativos.
Cuando las neurociencias son combinadas con la psicología, aparece lo
que conocemos como neurociencia cognitiva. Esta, proporciona una
nueva manera de entender el cerebro y como este reacciona ante
determinados estímulos. Uno de los campos de estudio de la
neurociencia cognitiva está centrado en la educación, dando lugar a lo
que conocemos como Neuroeducación. Esta nueva combinación tiene
entre otros objetivos el de estudiar los procesos neurocognitivos de
enseñanzaaprendizaje que tienen lugar entre maestro y alumno en el
aula. Un mejor conocimiento sobre nuestro cerebro y sus reacciones
ante la entrada de nueva información, supondrá un avance antes
desconocido en los procesos de EnseñanzaAprendizaje (E-A) que tienen
lugar en nuestras aulas. La unión de la Neurociencia con la educación es
llamada Neuroeducación.
2.- Historia de la neurociencia.
Si miramos a nuestro alrededor, podemos observar como el avance
experimentado en las últimas décadas por la humanidad se ha elevado
hasta cotas que eran difíciles de imaginar pocos siglos atrás. Los
avances acontecidos en numerosos campos de estudio han supuesto
romper en muchas ocasiones con creencias que veníamos arrastrando
desde siglos anteriores. La revolución tecnológica a la que estamos
sometidos en la actualidad (en países desarrollados), supone que
tengamos que readaptarnos continuamente a una sociedad que avanza
a tal velocidad que nos resulta difícil llegar a entenderla. El hombre es
capaz de crear casi cualquier cosa que se proponga, desde un peluche
para un recién nacido hasta el más complejo de los ordenadores capaz
de manejar la máquina más compleja. Gracias a algunos de estos
avances, hemos podido llegar a comprender un poco mejor cómo
funciona el más complejo de los órganos que se encuentran en el cuerpo
humano, el cerebro. A día de hoy sabemos que nuestro cerebro trabaja
como un todo al mismo tiempo. Debido a las numerosas conexiones que
se producen es su interior, es capaz de adaptarse a cualquier situación
que le planteemos en nuestro día a día resolviendo de una manera
efectiva la problemática con la que se encuentre él individuo. Siglos
atrás solo se podía especular o intentar adivinar como reaccionaba este
a los estímulos a los que era sometido. Hoy día, gracias a la tecnología,
podemos saber cómo reacciona nuestro cerebro y qué parte del mismo
se involucra más en función del estímulo recibido. Aunque todavía queda
mucho por descubrir acerca del funcionamiento del mismo, sabemos
que funciona de manera conjunta y aunque determinadas zonas puedan
reaccionar en mayor o menor medida, en función del estímulo, el
cerebro transmite información interconectándose entre sí mediante una
compleja red de impulsos eléctricos. Estas conexiones unen millones de
neuronas que son las encargadas de entender y transmitir el estímulo
recibido desde el exterior. Con estos nuevos descubrimientos acerca del
funcionamiento del cerebro ha aparecido una nueva rama de estudio
denominada Neurociencia.
Aunque la Neurociencia es algo relativamente moderno, ya desde la
antigüedad el hombre se ha preguntado cómo funcionaba nuestro
cuerpo. Es por ello necesario hacer un breve repaso sobre los autores
más influyentes en el conocimiento del mismo, así como exponer cuales
han sido las teorías más relevantes en lo que se refiere a la enseñanza-
aprendizaje.
Uno de los primeros científicos que se planteó como funcionaba nuestro
cuerpo fue Aristóteles. Para él, el cuerpo humano estaba todo conectado
entre sí y funcionaba todo al unísono. Para que ello fuera posible, sólo
dos órganos podían realizar esa función, el cerebro y el corazón. Debido
a la época en la que se encontraba, era imposible adivinar cuál de ellos
era el encargado de realizar estos procesos tan complejos. Aunque
realizó algunos experimentos, llegó a la conclusión errónea de que debía
de ser el corazón el que predominaba sobre todos los demás órganos. La
teoría propuesta por Aristóteles sería contraría a la que años después
propuso Hipócrates. Considerado como el padre de la medicina, rechazó
las creencias de que las enfermedades provenían de lo divino. Mediante
el estudio de algunos de sus pacientes y de la enfermedad conocida
como epilepsia, propuso que toda enfermedad era causada por alguna
parte del cuerpo. Sabía que era el cerebro el que gobernaba los
movimientos mediante investigaciones realizadas con personas que
llegaban heridas a su clínica, por tanto, si el cerebro era el que
gobernaba los movimientos también debía estar implicado en la toma de
decisiones y en el pensamiento. (Alsina, J. 1970)
Años más tarde, Galeno realizó un avance importante en el
conocimiento del cerebro. Para ello, realizó un experimento en el que
seleccionó regiones específicas del sistema nervioso, llegando a
observar que cada parte del cerebro estaba especializada en producir
alguna función motora o sensitiva.
René Descartes y la unión mente-cuerpo. Para descartes, el cerebro, es
el órgano que analiza la información que recibe desde el exterior.
Descartes, consideraba el cerebro como un mapa donde está cifrado el
medio externo y las respuestas que en él se dan. Descartes proponía
que si conociésemos todas las partes de nuestro cerebro y cuáles de
ellas se activaban según qué situación, podríamos curar cualquier tipo
de enfermedad o de reacción impropia del ser humano. Por ejemplo la
ira.
Tendríamos que esperar a principios del siglo pasado para que Santiago
Ramón y Cajal propusiera su teoría acerca del funcionamiento del
cerebro y como estaba conectado entre sí. Considerado como el
fundador de la neurobiología moderna, fue el primero en mostrar con
exhaustiva precisión el sistema nervioso, la existencia de neuronas y
como estas estaban relacionadas entre sí. Ramón y Cajal hablaba de dos
lenguajes del cerebro, uno eléctrico y otro químico, afirmaba que todo el
conocimiento que tiene la humanidad es producido por esa masa de
poco más de 1,5 kg de peso (cerebro).
3.-Revisión de autores y estudios relacionados con la investigación.
Como afirma José Antonio Marina (2012).La neurociencia y la educación
deberían establecer entre sí una colaboración más estrecha. Las
iniciativas que ya se han llevado a cabo en este sentido son
importantes, pero insuficientes. La escuela no sólo debería aprovechar
los descubrimientos producidos en el ámbito de la neurociencia, sino
también debería demandar a los neurocientíficos la aclaración de ciertos
temas de interés educativo. La neurociencia debería conseguir cuatro
objetivos: (1) ayudar a los profesores a entender el proceso educativo;
(2) ayudarles a resolver trastornos del aprendizaje de origen
neurológico; (3) ayudarles a mejorar los procesos de aprendizaje y a
incrementar las posibilidades de la inteligencia humana, sugiriendo
nuevos métodos y validando los elaborados por la pedagogía, y (4)
ayudar a establecer sistemas eficientes de interacción entre cerebro
humano y tecnología. Marina, J. A. (2012).
El teórico Michel Gazzaniga piensa que el objetivo de la neurociencia
cognitiva es investigar cómo el cerebro hace posible la mente
(Gazzaniga, 2006).
Es evidente que la neurociencia puede ayudarnos a comprender y a
mejorar el trabajo educativo y cada vez se están haciendo más
esfuerzos para aprovechar en la educación los descubrimientos
neurocientíficos.
En el 2000 se celebró en Nueva York un congreso internacional sobre la
plasticidad y los períodos claves del aprendizaje. En el 2001, en Granada
se volvió a tratar el modo de introducir en las escuelas los
descubrimientos de la neurociencia. En el 2002, la OCDE presentó un
documento titulado Understanding the brain, en el que se afirmaba que
la educación estaba aún en una etapa precientífica y que convenía
preguntarse si las neurociencias podían ayudar a elevarla a un estatus
científico. A la vista de que uno de cada seis alumnos dice que odia la
escuela.
Seguidamente la Academia Pontificia de Ciencias convocó un Congreso
Internacional sobre el tema en 2003 (Battro et al., 2005), y al año
siguiente se constituyó la “International Mind, Brain, and Education
Society” (IMBES). Su objetivo es la creación de una ciencia
transdisciplinar, construida sobre los conocimientos de la neurociencia,
la psicología y la educación; publica una revista con el mismo título:
Mind, Brain and Education. Además, se ha producido una abundante
bibliografía sobre “cómo enseñar pensando en el cerebro”, “brain-based
learning”, “neurodidáctica” o “neuroeducación”.
En España también se ha investigado sobre esta cuestión y tenemos la
obra más sistemática y completa que es Neurodidáctica, de Jesús Mª
Nieto, que está dividida en cuatro partes: 1.- La aportación de las
neurociencias a la psicología y la pedagogía, 2.- Anatomofisiología del
sistema nervioso central, 3.- Neuropsicologia cognitiva, 4.-
Neurodidáctica (Nieto 2011).
Aunque se considera que la Neurociencia es un término relativamente
moderno aún no hay muchos estudios sobre ello pero conocer cómo
funciona el cerebro resulta útil para los educadores y además para todo
el mundo, porque nos permite conocer sus posibilidades y la forma de
cuidarlo. “¿Importa para nuestras vidas saber cómo funciona el cerebro?
-escribe Damasio- Creo que importa, y mucho, sobre todo si aparte de
conocer lo que actualmente somos, nos preocupamos por aquello que
podemos llegar a ser” (Damasio, 2011).
Resaltar la demostración que se realizó utilizando neuroimagenes
mediante el cual se demostró un mayor conocimiento sobre las
funciones cerebrales superiores y complejas, como el lenguaje, la
memoria y la atención, las cuales son estimuladas, fortalecidas y
evaluadas día tras día en los centros educativos de todo el mundo.
(Hernández y De Barros., 2015: 213).
Resumiendo, “lo más importante para un educador es entender a las
Neurociencias como una forma de conocer de manera más amplia el
cerebro -cómo es, cómo aprende, cómo procesa, registra, conserva y
evoca una información, entre otras cosas- para que a partir de este
conocimiento pueda mejorar las propuestas y experiencias de
aprendizaje que se dan en el aula.” (Hernández y De Barros., 2015: 214-
215).
En el siguiente cuadro se puede apreciar cómo está evolucionando la
ciencia en el conocimiento del cerebro.
Antiguo pensamiento… Nuevo pensamiento… 1. La forma en que se
desarrolla el cerebro depende de los genes con que se nace. 1. La forma
en que un cerebro se desarrolla depende de una interacción compleja
entre los genes con que se nacen y las experiencias que se tienen. 2.
Las experiencias que se tienen antes de los tres años de edad tienen un
impacto limitado en el desarrollo posterior. 2. Las experiencias
tempranas tienen un impacto decisivo en la arquitectura del cerebro, y
en la naturaleza y grado de las capacidades del adulto- 3. Una relación
segura con la figura de apego primaria crea un contexto favorable para
el desarrollo y aprendizaje. 3. Las interacciones tempranas no sólo crean
un contexto; ellas afectan directamente la manera en que se “cablea” o
“interconecta” el cerebro. 4. El desarrollo del cerebro es lineal: la
capacidad de aprendizaje del cerebro crece constantemente mientras el
infante progresa hacia la edad adulta. 4. El desarrollo del cerebro no es
lineal: hay épocas claves para adquirir diversas claves de conocimiento
y de habilidades. 5. El cerebro de un niño es mucho menos activo que el
cerebro de un estudiante universitario. 5. En el momento en que los
niños alcanzan los tres años de edad, sus cerebros son dos veces más
activos que los de los adultos. Los niveles de actividad caen durante la
adolescencia. Importar tabla
Rima Shore (1997): Rethinking the Brain: New Insights into Early
Development.
Para corroborar la idea anterior destacar al teórico Ortiz, T. (2009): que
reseña los principales factores que contribuyen al interés educativo
actual por la neurociencia:
- Un deseo de fundar la educación en datos científicos seguros y no en
neuromitos.
- Un aumento de los estudios de las bases neurales del pensamiento
matemático.
- Los recientes progresos en comprender las bases cerebrales para los
procesos de descodificación lectora.
- Las investigaciones de la psicología cognitiva sobre lectura y
matemáticas que sirven para fundamentar los estudios neurológicos.
- La frustración producida por las imprecisas teorías del aprendizaje y el
deseo de contrastar los resultados de los análisis cognitivos,
conductuales y sociales.
- La frustración con las medidas para resolver los problemas de
aprendizaje.
- El deseo de introducir y explorar nuevos métodos e investigaciones
metodológicas en las ciencias sociales.
Por todo ello nace la Neuroeducación como una de las propuestas a ser
tomada en cuenta. Apostando por una educación para el Siglo XXI. Por
tal razón, es de vital importancia implementar en nuestras aulas nuevos
componentes que abran camino a un nuevo modelo de práctica
pedagógica, un modelo que considere la armonía entre el cerebro, el
aprendizaje y el desarrollo humano. (Hernández y De Barros., 2015:
217).
4.-Neuroeducación: Nueva perspectiva de Enseñanza-Aprendizaje.
Como vimos al principio de este artículo la neuroeducación aprovecha
los conocimientos de la neurociencia y de las ciencias integradas en ella
para potenciar los procesos de enseñanza aprendizaje de los estudiantes
así como su memoria, al mismo tiempo ofrece a los maestros nuevos
caminos para aprovechar al máximo sus conocimientos y cuál es la
manera óptima para transmitirlos a sus alumnos. La neuroeducación
pone especial énfasis en la necesidad de incluir el ingrediente emocional
en el proceso de E-A, siendo importante tanto para el docente como es
discente.
Gracias a la psicología, psicopedagogía y otras ciencias sabemos que el
ser humano no es solo racional sino también emocional, es más, hoy día
tenemos claro que primero somos emocionales y después racionales.
Además de ser un ser social por naturaleza. Es por esto que el individuo
aprende mejor aquello que nos aporta algo emocionalmente.
Una de las mayores ventajas que ofrece la neuroeducación es que
posibilita adaptarse a cualquier edad. Hasta ahora, nuestro sistema
educativo “clasifica” a nuestros alumnos de una manera homogénea en
función de su edad, trasmitiendo la información de igual manera para
todos ellos sin tener en cuenta su desarrollo madurativo. Por
consiguiente, nos encontramos con niños que sin tener ningún problema
cognitivo no son capaces de alcanzar los objetivos requeridos. La
neurociencia, es capaz de adaptarse a cada uno de ellos debido
principalmente a que añade el componente emocional anteriormente
comentado. Desde luego si hay algo que realmente tiene sentido para
nosotros, sin duda nos resultará mucho más fácil de aprender y
memorizar para el alumno como de enseñar para el maestro. En
definitiva, lo que pretendemos con la exploración de este nuevo campo
dentro de la neurociencia no es otra cosa que proporcionar nuevas
herramientas que ayuden tanto a aprender mejor al alumno como a
enseñar mejor al docente, de manera que el individuo sea capaz de
desarrollarse mejor en un mundo cada vez complejo a nivel social.
A continuación repasaremos algunos de los autores que más han influido
en este nuevo campo, así como sus teorías más representativas.
Teoría del Cerebro Triuno.
La teoría propuesta por Roger Sperry (1973) y Paul MacLean (1990),
consideraba el cerebro como un todo que funcionaba al unísono. Para
ellos, el cerebro humano se divide en otros tres cerebros, a saber: El
reptiliano, el sistema límbico y la Neocorteza. Cada una de estas áreas
tiene funciones diferentes, pero todas ellas juntas forman la conducta
humana.
1.-El Cerebro Reptiliano: esta parte del cerebro es la encargada de lo que
el denominaba “conducta automática o programada”. Esta parte del
cerebro no tendría capacidad para pensar ni sentir, simplemente de
actuar. Por ello, es considerado como el más primario de los tres. Es en
definitiva una parte de nuestro cerebro que define un tipo de conducta
instintiva en el ser humano, siendo esta programada y poderosa dentro
de nosotros, provocando que sea muy resistente al cambio. Esta parte
de nuestro cerebro está caracterizada por la acción.
2.-El sistema Límbico: la función de esta parte de nuestro cerebro es la
de controlar la vida emotiva del ser humano, dándose procesos
emocionales como el amor, depresión, el dolor, el placer, odio… Este
sistema es el encargado de controlar y revisar toda la información que
entra en nuestro organismo, siendo fundamental para la sobrevivencia
del individuo.
3.- La Neocorteza: en esta parte se incluyen los dos hemisferios, en los
cuáles se realizan los procesos intelectuales superiores. El hemisferio
izquierdo, sería el encargado de realizar los procesos de razonamiento
lógico, funciones de análisissíntesis y descomposición de un todo en
cada una de sus partes y el hemisferio derecho, encargado de los
procesos relacionados con la imaginación, creación y asociación de
conceptos.
Vemos como la teoría del Cerebro Triuno, concibe al individuo como
alguien que está formado por distintas capacidades, todas ellas
integradas entre sí. A través del uso de todas estas capacidades o
inteligencias, el sujeto es capaz de desenvolverse en cualquier
ambiente, aprovechando al máximo toda su capacidad cerebral. Para
que esto sea posible en el aula, el docente tendrá que desarrollar
diversos escenarios de aprendizaje, de manera que el alumno tenga que
utilizar los tres cerebros comentados, permitiendo así el desarrollo
completo del mismo. Para que esto ocurra, el currículo deberá
desarrollarse mediante experiencias reales para el alumno así como
significativas.
Teoría del Cerebro Total.
Teniendo como referencia el estudio anterior, así como sus propias
investigaciones, Ned Herrmann (1994) propuso la teoría del Cerebro
Total. Esta teoría integra la neocorteza y el sistema límbico. La unión
entre ambos da lugar a una división del cerebro en cuatro áreas o
cuadrantes. Cada una de ellas realizará funciones diferenciadas. El
cerebro quedaría repartido como sigue:
- Cuadrante A (lóbulo superior izquierdo): sería el encargado del
pensamiento lógico, cualitativo, analítico, crítico y matemático, en
definitiva todo aquello que estuviera basado en hechos concretos.
- Cuadrante B (lóbulo inferior izquierdo): caracterizado por un estilo de
pensamiento secuencial, planificado, detallado y controlado.
- Cuadrante C (lóbulo inferior derecho): presenta un estilo de
pensamiento emocional, sensorial, humanístico, interpersonal, musical y
simbólico.
- Cuadrante D (lóbulo superior derecho): destacado por su estilo de
pensamiento conceptual, holístico, integrador, global, sintético, creativo,
artístico, espacial y visual.
Al igual que la anterior teoría, esta señala que el currículo ha de ser
diseñado y estructurado alrededor de los intereses de los estudiantes
mediante un aprendizaje contextualizado y que a su vez sean
significativos para ellos. Serán los propios estudiantes los que adapten
sus estilos de trabajo en función de sus características individuales,
siendo a su vez ellos los verdaderos protagonistas del proceso, para que
ello sea posible se propone que se trabaje en equipo para la
construcción de nuevo conocimiento. Será el docente el encargado de
exprimir al máximo las habilidades de sus alumnos, orientando el
aprendizaje hacia experiencias reales y significativas para ellos, así
como elevando la motivación intrínseca y extrínseca de los mismos,
manteniendo elevado el interés por adquirir nuevos conocimientos tanto
dentro como fuera del aula.
Cerebro derecho versus cerebro izquierdo.
La teoría propuesta por Linda Lee Williams (1986), enfatiza en que cada
parte de nuestro cerebro controla diferentes maneras de pensar. Esto es
algo que ya se venía demostrando con las investigaciones de Herrman,
pero donde realmente hace su aporte esta teoría es que ambos
hemisferios funcionan de una manera diferente.
El cerebro izquierdo: es considerado como un procesador algorítmico
que maneja información de una manera exacta, detallada… lo que nos
permite realizar análisis, aplicaciones y cálculos matemáticos entre
otros.
El cerebro derecho es el encargado de la memoria, la percepción
espacial, sensorial, todo lo que incluye la intuición, lo sintético y
subjetivo, potenciando esta parte todo lo que está relacionado con lo
estético, los sentimientos, además es en esta parte donde tiene lugar el
proceso creativo.
Aunque ambos se encargan de funciones diferentes, llegan a funcionar
como un todo, aunque si debemos tener en cuenta que cada individuo
tiene más desarrollado un hemisferio que otro.
Nuestro sistema educativo, tal y como lo tenemos planteado hoy día,
está cuanto menos incompleto. Incompleto porque si hacemos caso a
esta teoría solo estaríamos intentando desarrollar la parte izquierda de
nuestro cerebro. Más aún con la nueva ley educativa en la que se han
incrementado las materias instrumentales en detrimento de otras que
han sido consideradas como menos importantes.
Se hace por tanto necesario que los alumnos y alumnas sean capaces de
desarrollar ambos hemisferios al mismo tiempo sin desarrollar uno más
que el otro, dando así la posibilidad de aprovechar al máximo las
cualidades particulares de cada uno.
Teoría de las inteligencias múltiples.
La teoría propuesta por Gardner (1997), supuso una nueva forma de
entender nuestro cerebro. Gardner, reformuló el concepto de inteligencia
tratando a esta como una capacidad, convirtiéndose así en una destreza
y por tanto algo que se puede desarrollar ignorando por completo el
componente genético y cultural. Aunque sin menospreciar ambos
componentes, Gardner dio especial importancia al medio ambiente, las
experiencias personales y la educación recibida entre otras.
En un primer momento Gardner planteo la existencia de siete tipos de
inteligencia para después añadir una más. Cada una de estas
inteligencias estaba representada en una zona determinada del cerebro.
A continuación se exponen cada una de ellas y donde se encuentran
ubicadas en el mismo:
1.-Inteligencia Lingüística: lóbulo Fontal y temporal del hemisferio
izquierdo. Incluye 2 áreas muy importantes: Broca y Wernicke. Entendida
como la capacidad para el uso de las palabras y el lenguaje.
2.-Inteligencia Lógico-Matemática: áreas del lóbulo parietal izquierdo.
Esta inteligencia es la encargada del pensamiento y razonamiento
inductivo-deductivo, así como de los números en el reconocimiento y la
abstracción de patrones.
3.-Inteligencia Musical: Lóbulo temporal derecho con relación topográfica
entre ambos hemisferios. Es la habilidad para reconocer tonos y sonidos,
ritmos y escalas.
4.-Inteligencia Cinestésico-Corporal: Cerebelo, ganglios basales y corteza
motora. Relacionada con el conocimiento de nuestro propio cuerpo y el
control de la emoción física.
5.-Inteligencia Espacial: diferentes ubicaciones en las regiones
posteriores del hemisferio derecho. Es la capacidad para visualizar
objetos y dimensiones espaciales, crear imágenes y cuadros internos.
6.-Inteligencia Interpersonal: lóbulo frontal y otras estructuras. Es la
capacidad para relacionarse socialmente y la comunicación persona a
persona.
7.-Inteligencia Intrapersonal: circuitos cerebrales en lóbulos frontales. Es
el conocimiento de uno mismo. Estaría relacionada con la autorreflexión
y la conciencia.
Posteriormente se añadiría otra inteligencia denominada naturalista o
ecológica, esta no existe de acuerdo en que parte del cerebro está
localizada.
Para Gardner (2011), el actual sistema educativo pone demasiado
énfasis en la inteligencia verbal-lingüística y la lógico-matemática
(hemisferio izquierdo). Propone un currículo que incluya las artes, la
autorreflexión, la comunicación y la educación física, dando opción a
desarrollar ambos hemisferios por igual y por ende los diferentes tipos
de inteligencia que el propone en su teoría. En definitiva, Gardner
propone que la escuela del futuro debe hacer entender que cada
persona es diferente y que cada uno de nosotros puede combinar las
inteligencias de una manera distinta. La misión de los docentes es hacer
que sus alumnos y alumnas sean capaces de descubrirlas y potenciarlas.
Inteligencia emocional.
La teoría de la Inteligencia Emocional (IE), tiene algunos rasgos en
común la que fuera propuesta por Gardner. Aunque este término había
sido utilizado con anterioridad en 1985 por Wayne Payne, el cuál
desarrollo su tesis doctoral sobre el estudio de las emociones, sería a
partir de 1995 con la publicación del libro “inteligencia emocional” de
Daniel Goleman cuando el término adquirió relevancia a nivel mundial
debido al éxito que obtuvo su libro. Aunque ya antes autores como
Mayer y Salovey (1990) habían propuesto un modelo que difiere con el
de Goleman. A continuación desarrollaremos ambas teoría de la
Inteligencia Emocional.
La IE la podemos entender desde dos puntos de vista. Por un lado están
los modelos mixtos y los modelos de habilidad.
Los modelos mixtos, son los propuestos por autores como Goleman
(1995) y Bar-On (1997), estos combinan características de la
personalidad como el optimismo y la capacidad de automotivación con
las habilidades emocionales.
Goleman (1995) define la IE como un conjunto de destrezas, actitudes,
habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo,
sus reacciones o sus estados mentales. Este autor, afirma que existe un
Cociente Emocional que en ningún momento está opuesto al ya
conocido Cociente Intelectual. La IE según Goleman tendría los
siguientes componentes:
- Conciencia de uno mismo: Conciencia de los propios estados internos.
- Autorregulación: relacionado con el control de nuestros impulsos
internos.
- Motivación: Es aquella que nos guía y nos facilita el logro de objetivos -
Empatía: relacionada con la conciencia de sentimientos ajenos.
- Habilidades sociales: Capacidad para relacionarse con los demás pero
sin controlar al otro individuo.
Otro modelo de IE, es el propuesto por autores como John Mayer y Peter
Salovey (1990), que aunque menos conocido, ha tenido un gran apoyo
dentro de la comunidad científica. Este modelo, define la IE como “la
habilidad de las personas para atender y percibir los sentimientos de
una forma apropiada y precisa, así como la capacidad para asimilarlos y
comprenderlos de manera adecuada y la destreza para regular y
modificar nuestro estado de ánimo o el de los demás”. Este modelo está
formado por cuatro grandes componentes:
- Percepción y expresión emocional: Consiste en reconocer nuestras
propias emociones y en los demás.
- Facilitación emocional: Consiste la capacidad para relacionar
emociones con otras sensaciones como el sabor y olor.
- Comprensión emocional: Es interiorizar nuestros sentimientos dentro
del pensamiento y considerar los cambios emocionales que se
produzcan en nuestro interior.
- Regulación emocional: Es la capacidad para manejar y dirigir las
emociones positivas y negativas de una manera eficaz.
- Dirección emocional: Consiste en comprender las implicaciones que
tienen los actos sociales en las emociones así como la propia regulación
de las emociones que experimentamos en nosotros y en los demás.
Hemos visto como el ser humano ha intentado conocer mejor su
estructura mental y cuáles son los procesos que se desarrollan en
nuestro cerebro cuando este se pone en funcionamiento. Hemos pasado
de un conocimiento basado en la observación por parte del investigador
hasta llegar a conocer como está formado y cuáles son las partes que se
estimulan según qué acción estemos realizando. Con la aparición de la
Neurociencia, abrimos un nuevo campo que en un futuro no muy lejano
nos permitirá conocer nuestro cerebro y como este reacciona ante
determinados estímulos con un nivel de detalle impensable en décadas
anteriores.
5.-Diseño de la investigación.
Esta investigación se fundamenta en base al paradigma interpretativo,
que consiste en comprender la conducta de las personas estudiadas lo
cual se logra cuando se interpretan los significados que ellas le dan a su
propia conducta y a la de los demás como también a los objetos que se
encuentran en sus ámbitos de convivencia. La intención final de este
paradigma consiste en comprender las conductas, actos y pensamientos
de las personas.
La investigación tendría un doble enfoque, cualitativo porque
estudiamos la realidad en su contexto natural y los datos son de
carácter descriptivo: las propias palabras de las personas encuestadas
tantos habladas como escritas y la influencia de la conducta observable.
Además también partimos de un enfoque cuantitativo donde se asignan
valores numéricos a las declaraciones u observaciones, con el objetivo
de estudiar estadísticamente las relaciones entre las variables.
5.1.-Metodología.
Para la realización de esta investigación hemos generado un
cuestionario cerrado, estructurado con preguntas cuyas respuestas
tienen diferentes alternativas. Existe una ventaja en este tipo de
cuestionarios ya que supone una recopilación de datos fácil y sencilla.
Como desventaja de su uso podemos destacar que se divide en dos
secciones, es decir, por un lado tenemos preguntas que se contabilizan
en base a respuestas dentro de las variables (Sí, No, NS/NC) y por otro
lado las respuestas se contabilizaban en base a (Totalmente desacuerdo,
desacuerdo, totalmente de acuerdo, de acuerdo y NS/NC). Esto puede
suponer que el participante no piense sus respuestas en términos de las
categorías que se le ofrecen.
Se ha ideado un cuestionario con 35 preguntas objetivas (elección
simple), que recoge el pensamiento de los profesores/as a los que se les
ha pasado de cinco colegios públicos de educación primaria, situados en
un entorno socioeconómico medio. Lo que se pretende es conocer si el
profesorado activo conoce el término neurociencia y sus implicaciones
en el ámbito educativo.
Para introducir los cuestionarios en los colegios se pidió permiso a la
Dirección del Centro y se explicó a todos los docentes en qué consistía y
que su participación se recogería en un estudio. El cuestionario se llevó
a cabo con la mayor confidencialidad posible y después se analizaron los
resultados.
El estudio se sustenta bajo unos objetivos generales y específicos al
mismo tiempo que nos planteamos una serie de hipótesis que serán
corroboradas o no. Finalmente recapitulamos toda la información y
sacamos nuestras propias conclusiones.
5.2.-Problemas, objetivos, hipótesis y variables.
El principal problema del que partimos tiene como base la
Neuroeducación y el planteamiento que se adopta de la misma en las
aulas, ya que se sospechaba que profesorado limitaba exclusivamente
su práctica a la metodología antigua, dejando a un lado el control de las
emociones y motivaciones del alumnado para un mejor aprendizaje de
conocimientos.
El objetivo fundamental de esta investigación es proporcionar
fundamentos al profesorado para sean capaces de innovar y transformar
su práctica pedagógica, así como darle las claves para reforzar las
expectativas de éxito, motivación y emociones de los alumnos y
alumnas. Además uno de los objetivos específicos que pretendemos
tratar son: tomar la motivación y el estado de ánimo como principal
motor determinante por parte del profesor/a para crear el equilibrio y
control del cerebro humano y proporcionar cooperación entre padres,
educadores y neurocientíficos.
Algunas hipótesis que planteamos a lo largo de la investigación fueron
las siguientes:
- La mayoría de los docentes son desconocedores del tema de la
Neurociencia.
- Existe una preocupación mayor por terminar los temarios que por lo
que de verdad aprenden los/as alumnos/as.
- Las metodologías vigentes se centran en transmitir conocimiento sin
apenas permitir que el alumnado interactúe en el proceso de enseñanza-
aprendizaje.
- Los/as maestros/as tendrán una preocupación mayor porque sus
metodologías sean más efectivas.
- Se dará un replanteamiento acerca de que metodologías son más
adecuadas para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más
satisfactorio. Por otro lado destacar las variables del estudio:
desconocimiento sobre el tema de la Neurociencia y preocupación por
terminar el temario de los libros de texto.
5.3.-Población y muestra.
Contexto 1:
Número de maestros activos en la localidad: 756 Número de maestros
en el colegio: 42 Contexto 2:
Número de maestros activos en la localidad: 151 Número de maestros
en el colegio: 30 Contexto 3:
Número de maestros activos en la localidad: 25 Número de maestros en
el colegio: 25 Contexto 4:
Número de maestros activos en la localidad: 166 Número de maestros
en el colegio: 15 Contexto 5:
Número de maestros activos en la localidad: 54
Número de maestros en el colegio: 19
Número total de maestros activos en las localidades motivo de estudio:
1.152 Número total de maestros en los colegios motivo de estudio: 131
Número total de cuestionarios obtenidos: 13
5.4.-Proceso de recopilación de datos.
Para la recopilación de datos recogimos la base de la investigación, que
es el cuestionario que ideamos en los diferentes centros educativos de
los cuales recogimos cumplimentados solamente 13.
Para contabilizar los resultados optamos por dividirlo en diferentes
ítems:
- Neurociencia (pregunta 1/7)
- Aprendizaje en el aula (pregunta 8/12)
- Necesidades Educativas Especiales (pregunta 13/17)
- Neuroeducación (18/35)
Esto supuso dotarlo de estabilidad haciendo referencia a temas
vinculados con la neurociencia, para hacerles llegar que existe un
estrecho vínculo entre esta nueva ciencia y los aspectos educativos, con
el objetivo de extraer más información acerca de cómo abordan el
aprendizaje en sus aulas y los mecánicos que utilizan para la enseñanza.
Además de conocer que entienden por necesidades educativas
especiales y como vinculan estás a la educación inclusiva y de calidad
que deben establecer en su práctica educativa.
En todo momento los datos se recopilaron con total anonimato por parte
de los participantes lo que supuso dotarlo de mayor validez y fiabilidad.
A pesar de haber hecho llegar este cuestionario a varios centros de la
provincia, la respuesta docente no fue la esperada, ya que se produjo
una escasa participación por parte de este colectivo, lo que no lleva a
pensar que los docentes actuales no están informados sobre el tema que
estamos tratando.
5.5.-Análisis e interpretación.
Para llevar a cabo un análisis exhaustivo de los resultados obtenidos en
los cuestionarios vamos a realizar un recorrido por algunas de las
preguntas más relevantes del estudio. Teniendo como referente las
hipótesis planteadas, las cuales algunas de ellas se han corroborado.
Como hemos dividido el cuestionario en dos secciones para contabilizar
mejor los resultados podemos realizar un análisis exhaustivo de los
mismos.
En primer lugar analizaremos las preguntas de la 1 a la 21 en el gráfico
de barras siguiente:
Gráfico 1. Fuente: Elaboración propia.
En este gráfico se observa a simple vista que la mayoría de los
encuestados no conocen o no han oído hablar del termino neurociencia.
Algunos de ellos se justifican por la falta de información/formación a la
que están vinculados y en algunos casos porque el tema no les suscita
ningún tipo de interés.
Aunque cabe destacar que también hay un alto porcentaje que si conoce
esta terminología y lo que estudia, pero más concretamente conocen lo
que llamamos neuroeducación ya que les resulta más cercano en su día
a día.
Esto se puede interpretar de dos formas. Por un lado puede que se este
produciendo un cambio en las universidades que es donde se forman los
docentes, reestructurando así la enseñanza en base a las nuevas
sociedades que están surgiendo. Por otro lado, se puede tratar de la
falta de interés por parte de los docentes ya que en algunos casos no
tienen aspiraciones de seguir formándose y reinventándose en su labor.
Pero lo que no saben es la gran responsabilidad que tienen ya que está
en juego la educación de los alumnos. Por todo ello es importantísimo la
vocación y aspirar a ser mejor en el trabajo, porque estos valores no se
adquieren mediante el estudio sino que es algo con lo que se nace, la
esencia de cada persona que debe ser focalizarla en su trabajo.
El porcentaje más bajo pertenece a los participantes que se abstuvieron
de contestar algunas preguntas, ya sea por desconocimiento o la no
comprensión de las mismas. Por último destacar algunas preguntas
cuyas respuestas se reflejan en el gráfico y que aportaron información
muy relevante como es el caso de si es necesario incorporar los
conocimientos que aporta la neurociencia al curriculum de educación
primaria y que si la neuroeducación podría mejorar la motivación de los
alumnos/as en el aula evitando así problemas de conducta inapropiada.
Gráfico 2. Fuente: Elaboración propia.
Este segundo gráfico corresponde a un recuento de la pregunta 22 hasta
la 35, contabilizadas conforme a las variables (totalmente en
desacuerdo, desacuerdo, de acuerdo, totalmente de acuerdo y NS/NC),
gracias a estas variables podemos conocer de forma próxima la opinión
de los participantes, además todas ellas tienen un apartado para
justificarse.
A rasgos generales como se puede apreciar predomina la variable “de
acuerdo” por encima de las demás. Esto explica que un alto porcentaje
de participantes está de acuerdo con el contenido de las preguntas que
hemos seleccionado, aunque no lleven los contenidos de la neurociencia
o en este caso neuroeducación a la práctica establecen que se necesita
un cambio. Esto se ve reflejado en preguntas como: ¿Es necesaria una
formación más especializada en neurociencia para conseguir mejores
resultados académicos en los alumnos? Pregunta en la que están de
acuerdo el 9% de los participantes.
Lo mismo ocurre con la siguiente afirmación: “Considera que la
Neuroeducación puede ayudarle para seguir formándose como docente,
aprender y además podría estar relacionada con la percepción del
alumno mejorando en este, así como activar en el alumno funciones
complejas en la atención, memoria de trabajo y a corto plazo.” Un 8% de
los docentes está de acuerdo y un 5% está totalmente de acuerdo, estos
resultados son satisfactorios ya que se están dando muchos casos en las
aulas de alumnos/a inatentos y con problemas de memoria. Para la
intervención con estos alumnos es esencial tener conocimientos en
neurociencia para estimular ambos hemisferios del cerebro incluyendo
en sus clases actividades como juegos de rol, imágenes visuales,
metáforas y la creación de mapas conceptuales.
En definitiva este gráfico explica la transición que se está produciendo
en la mentalidad de los docentes.
6.-Conclusión.
Para los futuros docentes, la neurociencia abre un nuevo abanico de
posibilidades. Los avances en neuroeducación, han supuesto grandes
cambios en la manera de entender el proceso de enseñanza-
aprendizaje. El alumno, ha pasado de ser un mero receptor de
información (conductismo), a ser el constructor de su propio aprendizaje
(constructivismo). La neuroeducación, ha aportado a la educación la
importancia de educar a través de las emociones y las repercusiones
que tiene en el proceso de aprendizaje del alumno.
Parece incomprensible, que a pesar de todos estos avances en el
conocimiento de procesos mentales que se dan en nuestro cerebro,
sigamos planteando el mismo sistema educativo de años anteriores. Un
sistema educativo que fue concebido en la Ilustración con unos fines
concretos para una población. Nos empeñamos en seguir “entrenando”
el hemisferio izquierdo sin dar importancia a los procesos mentales que
se dan en nuestro hemisferio derecho. Afortunadamente, cada vez son
más los maestros y profesores que intentan cambiar este modelo
educativo. Un cambio, que se presenta difícil, ya que la actual formación
de los futuros docentes es insuficiente (prácticamente nula) en lo que
respecta a esta nueva ciencia y a las nuevas metodologías que se
puedan derivar de ella.
Finalmente destacar que la sociedad actual está inversa en la era de las
nuevas tecnologías y que menos que el profesorado este formado
adecuadamente para adaptarse a la variabilidad de esta, nuestra
sociedad. Por ello en la investigación que hemos llevado a cabo hemos
indagado sobre la figura del educador, ya que se considera que para ser
un buen profesor/a se debe estar siempre innovando y adquiriendo
conocimientos para crear una realidad cercana al alumnado. Por ello es
importante conocer lo que la Neurociencia nos ofrece a nivel educativo
con el objetivo de conocer el cerebro del alumno para así desempeñar
un aprendizaje significativo y formarlos como miembros de la sociedad.
Considerando así, no solo interesante sino que enriquecedor aprender y
hacer uso de la Neurociencia en el aula.