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Document Blank

El narrador, líder de las Cinco Familias, enfrenta una crisis tras el ataque a uno de sus almacenes, confirmando su sospecha de que los albaneses intentan invadir su territorio. A lo largo de trece años, ha expandido su influencia en el norte y oeste del estado, lidiando con intentos de infiltración relacionados con la trata de personas. La situación actual es desesperante, reflejada en su frustración y el dolor del alcohol que consume.

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El narrador, líder de las Cinco Familias, enfrenta una crisis tras el ataque a uno de sus almacenes, confirmando su sospecha de que los albaneses intentan invadir su territorio. A lo largo de trece años, ha expandido su influencia en el norte y oeste del estado, lidiando con intentos de infiltración relacionados con la trata de personas. La situación actual es desesperante, reflejada en su frustración y el dolor del alcohol que consume.

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alcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro sorbo.

Había sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de mierda.


Otro de nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto
en el sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba
desde hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi territorio.
Apreté la mano alrededor del vaso.
Llevaba trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando nuestro alcance al norte
y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en mi territorio, la mayoría
con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo conocían: la trata de
personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años presionando en nuestras
fronteras, pero sus ataques sealcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro
[Link]ía sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de [Link] de
nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto en el
sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba desde
hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi [Link]é la mano
alrededor del [Link] trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando
nuestro alcance al norte y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en
mi territorio, la mayoría con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo
conocían: la trata de personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años
presionando en nuestras fronteras, pero sus ataques se

alcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro sorbo.


Había sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de mierda.
Otro de nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto
en el sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba
desde hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi territorio.
Apreté la mano alrededor del vaso.
Llevaba trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando nuestro alcance al norte
y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en mi territorio, la mayoría
con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo conocían: la trata de
personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años presionando en nuestras
fronteras, pero sus ataques sealcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro
[Link]ía sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de [Link] de
nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto en el
sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba desde
hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi [Link]é la mano
alrededor del [Link] trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando
nuestro alcance al norte y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en
mi territorio, la mayoría con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo
conocían: la trata de personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años
presionando en nuestras fronteras, pero sus ataques se

alcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro sorbo.


Había sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de mierda.
Otro de nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto
en el sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba
desde hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi territorio.
Apreté la mano alrededor del vaso.
Llevaba trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando nuestro alcance al norte
y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en mi territorio, la mayoría
con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo conocían: la trata de
personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años presionando en nuestras
fronteras, pero sus ataques sealcohol me quemaba la garganta mientras bebía otro
[Link]ía sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de [Link] de
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hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi [Link]é la mano
alrededor del [Link] trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando
nuestro alcance al norte y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en
mi territorio, la mayoría con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo
conocían: la trata de personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años
presionando en nuestras fronteras, pero sus ataques se

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Había sido un día de mierda, una semana de mierda y un mes de mierda.
Otro de nuestros almacenes al norte del estado había sido atacado. El hombre muerto
en el sótano, veinte pisos más abajo, había confirmado por fin lo que yo sospechaba
desde hacía tiempo: los albaneses estaban intentando invadir mi territorio.
Apreté la mano alrededor del vaso.
Llevaba trece años al frente de las Cinco Familias, ampliando nuestro alcance al norte
y al oeste del Estado. Muchos habían intentado infiltrarse en mi territorio, la mayoría
con el deseo de traer el tráfico de pieles, o como todos lo conocían: la trata de
personas, a New York. Los albaneses llevaban cinco años presionando en nuestras
fronteras, pero sus ataques se

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