SIGMUND FREUD
Fumador empedernido, Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, acabó sus
días entre los sufrimientos provocados por el cáncer de paladar que le fue
diagnosticado en 1923. Convertido en una de las figuras más influyentes
del pensamiento contemporáneo, Freud dijo una vez: "Si quieres vivir,
prepárate para morir", y sin dejar de escribir y publicar artículos, su vida se
apagó el 23 de septiembre de 1939 en Londres.
En 1899, Freud publicó la que se considera su obra más importante e
influyente, La interpretación de los sueños, aunque la fecha oficial de
publicación quedó establecida en 1900. En 1905 se publicó Tres contribuciones
a la teoría sexual, la segunda de sus obras más importantes.
Debido a la incomprensión que inicialmente provocaron sus teorías,
Freud pasó unos años aislado tanto personal como profesionalmente.
A pesar de ello, surgió un grupo de adeptos que se convertiría en el germen del
futuro movimiento psicoanalítico.
Su principal aportación fue crear una teoría sobre el funcionamiento de la
mente y un método para tratar problemas mentales:
Teoría psicoanalítica: Esta teoría se basa en la idea de que los
conflictos internos que surgen en la niñez afectan las emociones y
comportamientos de las personas.
Método psicoanalítico: Método de investigación para explorar el
inconsciente de las personas, llamado asociación libre. Este método
consiste en lograr un estado de relajación en la persona para que pueda
expresar sus traumas.
Sistema de comprensión y tratamiento: Freud creó un sistema para
comprender y tratar enfermedades mentales. Que consiste en que el
paciente exprese sus pensamientos, emociones, ideas e imágenes sin
restricciones ni ordenamientos.
Arthur Schopenhauer (Chopenjaguer)
Aunque sus ideas le han servido para ser catalogado como el padre del
pesimismo moderno, las enseñanzas del filósofo alemán resultan muy actuales
para enfrentarse a algunos de los peores males contemporáneos. Frente a un
mundo hiperacelerado e individualista, en sus libros es posible encontrar el
valor de la erudición, el autoconocimiento, la compasión o el humor.
Algunas de sus ideas principales son:
La felicidad es una utopía inalcanzable: El mundo está regido por una
voluntad incansable e incandescente que nos convierte en máquinas
deseantes
No somos más que voluntad de vivir: Nuestra inteligencia, asegura el
filósofo, no es más que un «parásito» de la voluntad, del organismo, «un
simple fruto» que tan solo sirve «para la autoconservación, regulando
sus relaciones con el mundo exterior». El intelecto es algo secundario,
mientras que lo fundamental y primario es nuestra voluntad, nuestros
deseos y anhelos.
El fin de la existencia no es la felicidad, sino desapegarnos de la vida:
Este dice que Solo hay un error innato: pensar que existimos para ser
felices.
El sufrimiento es inevitable, pero también es salvífico: El sufrimiento y el
dolor son los goznes que sujetan la puerta que abre la vía a la liberación.
El sufrimiento y el dolor nos conducen a la convicción de que todos
vivimos y compartimos un mismo mundo de pesadumbres en el que la
crueldad y la malicia son monedas corrientes de cambio.