LENGUAS CLÁSICAS: GRIEGO
6.- El NACIMIENTO DEL RACIONALISMO EN GRECIA
La antigua filosofía griega, llamada a veces presocrática, es fragmentaria y, por tanto,
sólo la conocemos a través de la cita de autores como Platón y Aristóteles. De hecho, la
visión que tenemos de esta filosofía presocrática es la platónico-aristotélica.
La primera mención de la palabra filosofía se atribuye a Pitágoras: su idea de filosofar
se acerca a la “contemplación de quien se deleita pensando en las cosas sin buscar
ninguna utilidad práctica”. De hecho, esta carencia de practicidad es característica de la
filosofía griega de todas las épocas. En el seno de una sociedad esclavista es normal que
se desarrolle una filosofía contemplativa y especulativa.
Los filósofos más antiguos estudiaban lo que hoy llamaríamos “ciencia”: sobre todo,
cosmología y astronomía, pero también política, religión, estructura de la realidad, etc.
La filosofía es una reflexión que implica abstracción. Por tanto, sigue un camino que
lleva de lo simple a lo complejo. Cuanto más compleja es la realidad, lo que sucede a
medida que aumentan nuestros conocimientos sobre ella, más difícil resulta describirla
y mayor es el nivel de abstracción necesario para hacerlo. Esta circunstancia requiere de
y motiva el desarrollo del lenguaje, ya que éste a su vez se vuelve más sofisticado y
abstracto.
La filosofía griega nace como reflexión crítica del mundo y como rechazo de una
tradición mítca considerada insuficiente para explicar la realidad. El mundo griego ha
cambiado (colonización y comercio), de manera que estos cambios espolean una nueva
manera de pensar que explique las paradojas del nuevo mundo recién conquistado.
6.1) LA POLIS
El pensamiento racional nace en Grecia en una época de expansión mercantil. El
comercio trae prosperidad y la necesidad de establecer una organización que sirva para
satisfacer las diversas demandas que implica el mero acto de comerciar: obtención y
manufactura de materias primas, creación de una flota mercantil, organización de las
cadenas de producción etc.
La prosperidad económica promueve el desarrollo de las ciudades, que pronto codifican
leyes escritas y acuñan moneda.
La polis transforma la manera de entender el mundo y la realidad. El mundo arcaico,
erigido en torno a una nobleza rural y explicado a partir de la jerarquía de los dioses
olímpicos, deja de ser compatible con la nueva organización del trabajo que demanda la
actividad comercial.
El objetivo de la polis es mantener su prosperidad, de manera que necesita de la
participación activa de todos los ciudadanos útiles, independientemente de su clase
social, para organizar una actividad especializada y bien planificada, lo que conlleva la
aparición de un nuevo orden social de tipo pre-democrático.
Este ambiente generaliza una tendencia positiva hacia el saber y hacia la palabra. El
ágora es el lugar en el que los ciudadanos van a expresar y contrastar sus ideas para ir
decidiendo las líneas de actuación más provechosas para toda la comunidad. Esta
democratización del saber entroniza a la palabra, que cada vez queda más ligada a la
escritura, ya que ésta sirve para estructurar el conocimiento de manera crítica y precisa:
la prosa nace en Jonia en el seno de las póleis comerciales.
6.2) EL PENSAMIENTO RACIONALISTA
Los primeros filósofos denuncian que los poetas no conocen la verdadera naturaleza de
las cosas. Aquéllos habían explicado el mundo por medio de mitos, que ahora se
perciben como narraciones infantiles. La realidad, la verdadera esencia de las cosas, es
compleja y no inmediatamente aprehensible.
Los racionalistas jonios compiten con los poetas para ser considerados “maestros de
verdad” (σοφοί). La verdad ya no está garantizada por las Musas, sino que requiere una
investigación personal gobernada por la Razón. De esta manera, los físicos jonios
tratarán de describir la naturaleza, esto es, desvelar su esencia oculta (ἀληθεία),
esencia que no vemos, porque queda oculta tras lo que sí vemos: Heráclito dice φύσις
φιλεῖ κρύπτεσθαι (“la naturaleza gusta de quedar oculta”).
6.3) PRINCIPALES ESCUELAS DE FILOSOFÍA PRE-PLATÓNICAS
a) ESCUELA JÓNICA:
Tales de Mileto (624-546), Anaximandro (611-546), Anaxímenes (586-525), Heráclito
(535-470).
Los físicos jonios consideran que el universo es material, por lo que su origen también
deb ser material: el agua (Tales), el aire (Anaxímenes), lo ápeiron (Anaximandro), el
fuego (Heráclito). La idea principal, común en esta escuela, es que el mundo es eterno y
creado a partir de elementos materiales, y no por la acción de una potencia divina.
b) ESCUELA PITAGÓRICA
Pitágoras (580-500)
El pitagorismo es un movimiento moral, religioso, filosófico y político. El fin de
Pitágoras es la salvación del alma (metempsicosis), pero también la vida ordenada
(kósmos) de las “póleis”, la cual quedaba garantizada con la práctica de una forma de
vida filosófica.
El caso es que la secta practicaba el misticismo, de modo que sabemos muy poco sobre
sus principios. Dado que Pitágoras era jonio (fundó su escuela en Sicilia escapando de
la represión política del tirano Polícrates en Samos), sus argumentos sobre el origen del
universo debían ser similares a los de los físicos jomios.
El ideario pitagórico se resume en las siguientes creencias: 1) los números son la
esencia y el origen de las cosas; 2) el alma es preexistente y transmigratoria; 3) la
purificación se alcanza por medio de ejercicios ascéticos, de la filosofía y de la música;
4) el Kósmos es una esfera viva y armónica. Por tanto, la realidad se compone de la
mezcla de una estructura física (números) y otra estructura inmaterial (alma); la
estructura inmaterial, el alma, es eterna y está encarcelada en el cuerpo material
(números); dado que el alma sufre un encarcelamiento temporal, es necesario practicar
una vida virtuosa que sirva como purificación del alma sufriente; esta vida virtuosa
consiste en una dieta para el cuerpo (alimentación vegetal) y para la mente (filosofía y
música); en estas condiciones el alma retornará en armonía al Kósmos viviente.
c) ESCUELA ELEÁTICA
Jenófanes de Colofón (570-480), Parménides de Elea (ca. 515-?), Zenón de Elea (ca.
489-?), Meliso de Samos (akmé 444).
Escuela de tipo realista. Los eleáticos, al igual que los jonios, consideran que la realidad
es cambiante, pero, a diferencia de aquellos, piensan que al mismo tiempo es estable. De
esta manera, tratan de estudiar los aspectos inamovibles de la realidad, puesto que en
ellos subyace la esencia de la realidad. El ejemplo extremo de su modo de pensar es:
“aunque admitamos que el cambio de las cosas es permanente, hay un elemento
inamovible, a saber: el hecho inmutable de que el cambio es permanente”.
d) FÍSICOS POSTERIORES
Empédocles de Agrigento (492-432), Anaxágoras de Clazomenes (499-428), Leucipo
(akmé ?), Demócrito (460-370).
e) LOS SOFISTAS
Gorgias de Leontinos, Protágoras de Abdera, Hipias de Élide, Antifonte de Atenas,
Pródico de Ceos, Critias.
σοφιστής, cuyo campo semántico es el de σοφία, σοφός, σόφισμα, σοφίζεσθαι,
significa “el que ejercita la sabiduría”. Este término no es positivo en sí mismo, ya que
la habilidad del sofista lo convierte en un potencial embaucador. Cabe decir que
σοφιστής era un término susceptible de ser aplicado a poetas, músicos y, en general, a
todo aquél que tuviera algo que ver con la educación.
En el s. V a.C., los sofistas se hacen profesionales de la enseñanza, de manera que el
término adquiere un significado más restringido. Como consecuencia del desarrollo de
los sistemas democráticos, el contenido de su método educativo gira en torno a la
“oratoria”: la habilidad para confeccionar discursos capaces de convencer a los
ciudadanos en la asamblea o a los jueces en los tribunales de justicia. La polis es una
estructura social en la que prima la palabra, quien sepa hablar con corrección, será capaz
de persuadir a un auditorio y, así, obtendrá lo que se proponga.
La necesidad de hablar bien y de convencer a los rivales por medio de la persuasión
oratoria lleva a los sofistas a investigar y a recopilar información de lo más variado. Los
sofistas estudian con gran interés la lengua griega, alcanzando los primeros
conocimientos gramaticales. Además, dado que un discurso o una conversación pueden
versar sobre cualquier tema, el sofista debe saber un poco de todo. De esta manera, nace
el así llamado enciclopedismo sofístico, esto es, la recopilación sistemática de
materiales que sirven para ampliar el conocimiento del sofista en todos aquellos ámbitos
susceptibles de formar parte de un discurso o de una conversación.