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Cáncer Renal: Tipos y Diagnóstico

El cáncer renal es uno de los tipos más comunes de cáncer, con una mayor incidencia en personas mayores, y su forma más común es el carcinoma de células renales (RCC). Factores de riesgo incluyen el consumo de cigarrillo, obesidad y predisposición genética, mientras que la detección a menudo es asintomática hasta etapas avanzadas. El tratamiento puede ser quirúrgico o farmacológico, y el pronóstico depende del estadio del cáncer, con tasas de supervivencia a cinco años que varían significativamente según la etapa.
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Cáncer Renal: Tipos y Diagnóstico

El cáncer renal es uno de los tipos más comunes de cáncer, con una mayor incidencia en personas mayores, y su forma más común es el carcinoma de células renales (RCC). Factores de riesgo incluyen el consumo de cigarrillo, obesidad y predisposición genética, mientras que la detección a menudo es asintomática hasta etapas avanzadas. El tratamiento puede ser quirúrgico o farmacológico, y el pronóstico depende del estadio del cáncer, con tasas de supervivencia a cinco años que varían significativamente según la etapa.
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CÁNCER RENAL

El cáncer de riñón es uno de los 10 cánceres más comunes que afecta tanto a hombres como a
mujeres. La incidencia es mayor entre las personas mayores, pues la edad promedio de
aquellos diagnosticados con cáncer de riñón es 64 años de edad. La Sociedad Americana de
Cáncer (ACS) estimó que en el 2016, aproximadamente 62,700 personas serían diagnosticadas
con cáncer de riñón en los Estados Unidos. Alrededor de 39,650 de ellas serían hombres y
23,050 mujeres. La ACS también estimó que en el 2016 aproximadamente 14,240 personas en
los Estados Unidos morirían de cáncer de riñón

Tipos de cáncer renal


En general, los tumores se clasifican como cancerígenos (malignos) o benignos. El cáncer de
riñón consta de tumores malignos originados en los riñones, que tienen la habilidad de
propagarse (metastatizarse) hacia otras partes del cuerpo. El tipo más común de cáncer renal
es el carcinoma de células renales (abreviado como RCC por sus siglas en inglés),
aproximadamente representando al 90% de todos los casos de cáncer de riñón. El RCC puede
ser categorizado en diferentes subtipos, según la estructura y función de las células afectadas.
●​ RCC de células claras: Este es el tipo más común de RCC. Aproximadamente 70% de
personas diagnosticadas con RCC tienen este tipo de cáncer. Las células de este
subtipo tienen una apariencia muy clara y pálida. Suele detectarse en el túbulo
contorneado proximal
●​ RCC papilar: Aproximadamente 10% de las personas diagnosticadas con RCC tienen
este tipo de cáncer. Las células de este subtipo producen estructuras en forma de
dedos en la mayoría de los [Link] su origen en el túbulo contorneado distal
○​ Tipo I: Es el más frecuente y el que tiene mejor pronóstico. Está constituido por
células pequeñas, con escaso citoplasma basófilo, núcleo redondeado.
○​ Tipo II: Menos frecuente, se caracteriza por tener papilas irregulares y
células de gran tamaño con citoplasma amplio y eosinófilo, y núcleo
voluminoso con nucleolo notorio.
●​ RCC de células cromófobas: Aproximadamente un 5% de las personas diagnosticadas
con RCC tienen este tipo de cáncer. Las células de este subtipo también tienen una
apariencia clara o pálida pero son mucho más largas que las células del RCC de células
claras. Tiene su origen en los túbulos colectores
●​ El RCC del conducto colector, el RCC quístico multilocular, el carcinoma medular renal,
el carcinoma de células fusiformes, y el RCC neuroblastoma asociado, son subtipos
menos comunes del RCC que, juntos, representan menos del 1% de todos los casos de
RCC.
El 10% restante de cánceres de riñón incluyen los siguientes:
●​ Carcinomas de células transicionales (TCCs) o carcinomas uroteliales:
Aproximadamente entre el 5-10% de personas con cáncer renal tienen este tipo de
cáncer. Los TCCs se originan en la capa interna de la pelvis renal
●​ Tumores de Wilms (Nefroblastoma): Este tipo de cáncer de riñón es muy inusual en
adultos; la mayoría de casos de tumores de Wilms se presentan en niños (entre 2 a 3
años de edad). Se origina de las células embrionarias del riñón.
●​ Sarcomas renales: Menos del 1% de las personas con cáncer de riñón lo presentan. Los
sarcomas renales se originan en los vasos sanguíneos o en tejidos conectivos del riñón.

Factores de Riesgo Actualmente se desconoce la causa directa del cáncer de riñón en algunos
pacientes. Estudios indican que las tasas más altas de cáncer de células renales (RCC) se
presentan más en hombres que en mujeres.
●​ Consumo de Cigarrillo: Los hombres que fuman tienen un riesgo mayor de desarrollar
cáncer de células renales (RCC) que aquellos que nunca han fumado, con un 50% de
diferencia. Por otro lado, las mujeres que fuman tienen un riesgo 20% mayor de
desarrollarlo comparadas con aquellas que no fuman. El humo del cigarrillo contiene
químicos cancerígenos como las N-nitrosaminas que dañan el ADN en las células.
●​ Obesidad: Varios estudios indican que el sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo
de desarrollar el RCC en un 24% (para hombres) y 34% (para mujeres). El IMC está
medido con base en la altura y el peso de una persona. Una persona con un mayor IMC
suele tener un mayor nivel de grasa en el cuerpo.
●​ Hipertensión: Es una enfermedad crónica que, si no se controla, puede dañar las
funciones renales y conducir a fallas renales. Estudios sugieren que las personas con
hipertensión pueden estar en un riesgo mayor de desarrollar RCC.
●​ Predisposición genética: Se presume que la mayoría de casos para RCC no se deben a
una susceptibilidad hereditaria (95% son esporádicos). No obstante, las personas que
tienen las siguientes condiciones genéticas tienen un riesgo elevado de desarrollar un
RCC:
○​ Síndrome de Von Hippel-Lindau (VHL): Trastorno autosómico dominante.
Predispone a tumores como carcinoma renal, hemangioblastomas cerebelosos
y retinianos, feocromocitomas, y quistes pancreáticos.
○​ Leiomiomatosis hereditaria y Cáncer de Células Renales (HLRCC):
Caracterizado por leiomiomas cutáneos y uterinos.
○​ Síndroma de Birt-Hogg-Dubé (BHD): Se hereda de forma autosómica
dominante. Afecta piel, pulmones y riñones.​
Manifestaciones clínicas: Fibrofoliculomas cutáneos (pápulas blancas o color
piel en cara, cuello y parte superior del tronco).Neumotórax espontáneo por
quistes [Link] renal
○​ Cáncer Renal Hereditario Papilar (HPRC): Se hereda de forma autosómica
dominante. Se asocia específicamente con carcinoma papilar tipo 1.

Evidencias también sugieren posibles asociaciones entre los siguientes factores de


riesgo para el desarrollo de RCC, pero no son conclusivos:
●​ Diabetes mellitus
●​ Consumo de alcohol
●​ Exposición al tricloroetileno, como en fábricas en las que utilizan el
tricloroetileno (ejemplos de productos generales de uso doméstico que pueden
contener tricloroetileno: removedores de óxido, selladores, desengrasantes,
fijadores y limpiadores)
●​ Paridad en mujeres
Prevención: Las siguientes son elecciones de un estilo de vida que pueden ayudar a reducir
estos riesgos:
●​ Renunciar al cigarrillo
●​ Mantener un peso saludable
●​ Controlar la presión sanguínea alta
●​ Comer más frutas y vegetales
●​ Evitar la exposición laboral a metales pesados como el cadmio y plomo. (soldadura de
materiales de plata con cadmio (ejemplo: aviones e industrias electrónicas,
manufactura de varillas delgadas de cadmio, trabajar en áreas de fundición, fabricación
de municiones, rocío de plantas a base plomo, y fundición de plomo.

DETECCIÓN Y DIAGNÓSTICO

●​ Presentación clínica: Su manera de presentación clínica es muy sutil, tanto que se le ha


llamado tumor internista; ya que más del 40% de los casos cursan de manera
asintomática y en un 50% de los casos de cáncer renal son detectados de manera
incidental. Sin embargo, cuando la enfermedad genera sintomatología se ha descrito
una triada clásica constituida por hematuria, dolor en el costado y masa palpable y
otros suelen agregar la pérdida de peso ya que son los síntomas más comunes, de
cualquier forma la triada completa se llega a presentar solo en el 6 a 10% de los
pacientes puesto que al ser una enfermedad asintomática, el cuadro clínico ya es
evidente cuando la enfermedad está avanzada.

●​ Síndromes paraneoplásicos: Estos cuadros sintomatológicos se han asociado al


cáncer renal en aquellos pacientes con enfermedad avanzada metastásica. Estos
síndromes paraneoplásicos se han presentado entre el 20 a 30% de los pacientes, lo
más referido es el dolor óseo, eritrocitosis , hipercalcemia, disfunción hepática no
metastásica (síndrome de Stauffer ) otros síntomas que también se han asociado son la
sintomatología respiratoria, síndrome anémico (88%), fiebre (20%).6 otra complicación
que puede ser frecuente es la policitemia debido a los niveles elevados de renina y
eritropoyetina producidos por el tumor.
El riesgo de metástasis también es elevado, el 75% de las metástasis corresponden
a pulmón, 36% a tejido blando, 20% a hueso, 18% a hígado, 8% a sistema nervioso.

●​ DG diferencial

●​ Imágenes y paraclínicos: antes de realizar la solicitud de estudios complementarios es


muy importante conocer y tener en cuenta la anamnesis y el examen físico.
●​ Imagenología: el ultrasonido es el principal método diagnóstico, mientras que
el estudio mediante tomografía computarizada de abdomen será la piedra
angular para la estratificación de la enfermedad. Igualmente, la resonancia
magnética sólo se reservará en aquellos pacientes con estadios avanzados,
afecciones vasculares, trombos en vena cava, alergia al medio de contraste de
la tomografía. De manera rutinaria deberá de solicitarse una radiografía de
tórax, para descartar metástasis.
●​ Laboratorios: Los parámetros de laboratorio también son importantes, se debe
de incluir creatinina sérica, tasa de filtración glomerular, calcio sérico
corregido, LDH, pruebas de coagulación, estudio de la función hepática,
fosfatasa alcalina y EGO.
●​ Biopsia renal: las biopsias percutáneas por aspiración sólo se indica en
casos muy especiales de tumores renales se utilizan para: el diagnóstico
histológico de masas renales indeterminadas con estudios de rayos X, selección
de pacientes con masas renales pequeñas para los enfoques de vigilancia,
conocer el tipo histológico antes de los tratamientos ablativos y seleccionar el
tratamiento farmacológico específico más adecuado en el contexto de la
enfermedad metastásica.

CLASIFICACIÓN DE ETAPAS (TNM)

En 1978 se desarrolló el sistema TNM para el cáncer renal, el cual lo clasificaba en función del
grado de extensión del tumor en su localización primaria (T), afección a ganglios linfáticos
regionales (N) y presencia o ausencia de metástasis (M).

TRATAMIENTO

●​ Tratamiento quirúrgico: De acuerdo con las guías NCCN, del año 2004. El tratamiento
del carcinoma renal se puede abordar según la extensión de las lesiones.
●​ Enfermedad localizada: Etapas I – III
●​ Enfermedad metastásica: Etapa IV

En el tratamiento de la enfermedad renal localizada, la resección quirúrgica es el único enfoque


efectivo, y se pueden realizar dos técnicas: la nefrectomía radical y la nefrectomía parcial. La
nefrectomía radical es el tratamiento estándar, que implica la remoción completa del riñón, la
glándula suprarrenal, la fascia de Gerota, la grasa y los ganglios perirrenales e hiliares, siendo
aplicable desde los estadios I hasta III. Sin embargo, la cirugía no garantiza la resolución del
cáncer, ya que se observa que entre el 20 y el 30% de los pacientes presentan recaídas, con la
metástasis pulmonar siendo la más común en el 50-60% de los casos. Por otro lado, la
nefrectomía parcial, también conocida como cirugía conservadora de nefronas, está indicada
en pacientes con riñón único anatómico o funcional, carcinoma bilateral sincrónico, tumores
menores de 7 cm o situados en polos superficiales. Esta técnica se reserva para aquellos que
corren el riesgo de deterioro del riñón contralateral o para quienes tienen formas hereditarias
de cáncer renal con potencial de desarrollar tumores en el riñón contralateral.
●​ Tratamiento farmacológico: el tratamiento antiangiogénico ha demostrado tener tasas
de respuesta de entre 40 y 48%. Dentro de los fármacos utilizados que funcionan como
inhibidores de la tirosincinasa y que fueron aprobados por la FDA son los siguientes.
●​ Sunitinib 50 mg/día (Inhibe selectivamente a los receptores de crecimiento
plaquetario y endotelial)
●​ Sorafenib 400 mg dos veces al día
●​ Temsirolimus 25 mg IV por semana

PRONÓSTICO Y SEGUIMIENTO

Los factores pronósticos se dividen en factores anatómicos, histológicos, clínicos y


moleculares.
●​ Anatómicos: Tamaño del tumor, invasión vascular, invasión a la cápsula renal,
afección suprarrenal, metástasis linfática y metástasis a distancia.
●​ Histológicos: En el análisis univariado, hay una tendencia hacia un mejor pronóstico
para los pacientes con tumores cromófobos comparados con el papilar y el
convencional (de células claras). Sin embargo, la información pronóstica
relacionada con el subtipo se pierde cuando se estratifica por la etapa del tumor.
●​ Clínicos: El estado del paciente, síntomas locales, caquexia, anemia y el nivel de
plaquetas.
La supervivencia de los pacientes dependerá del
estadio de la enfermedad y para ello se utiliza una
escala basada en el sistema TNM.8 El estadio I es
enfermedad restringida al riñón, el estadio II es
enfermedad contenida en la fascia de Gerota, el
estadio III es una enfermedad localmente invasiva
que involucra a los ganglios y/o la vena cava
inferior, el estadio IV es la invasión de órganos
adyacentes o sitios metastásicos. Según la etapa
clínica, la supervivencia a cinco años es de 96% para
el estadio I, de 82% para el estadio II, de 64% para el
estadio III y de 10 a 23% para el estadio IV
(enfermedad metastásica o estadio avanzado).

De los pacientes con cáncer localizado, 20 a 30% presenta recurrencia. Las metástasis
pulmonares ocurren en 50 a 60% y se presentan, en promedio, en los dos primeros años.
Mientras mayor sea el tiempo libre de enfermedad, mayor es la sobrevida. El seguimiento se
basa en el grupo de riesgo:
●​ Riesgo bajo (pT1a N0 M0 G 1-2): exploración física, tele de tórax anual sin TC de rutina
●​ Riesgo intermedio (pT1b-2 N0 M0, y pT1a N0 M0 G 3-4): TC de tórax o tele de tórax cada
seis meses por dos años y luego anual por cinco años
●​ Riesgo alto (pT3-4 N1-2 M0): TC de abdomen y tórax cada tres meses por un año, luego
cada seis meses por dos años y por último con frecuencia anual por cinco años

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