Julio Emmanuel
SÓCRATES
Sócrates (en griego antiguo: Σωκράτης, Sōkrátēs; Alopece, Atenas, 470
a. C.-399 a. C.), también llamado Sócrates de Atenas,[1][2][3][4] fue un
filósofo clásico griego considerado como uno de los más grandes, tanto
de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón,
quien a su vez fue maestro de Aristóteles, siendo estos tres los
representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia. Otros
discípulos suyos son Antístenes, Aristipo, Fedón y Esquines
El pensamiento filosófico de Sócrates se basó en la dialéctica y la
indagación para buscar la verdad. Sócrates es considerado el fundador
de la filosofía moral y uno de los personajes más importantes de la
filosofía occidental.
Principales ideas de Sócrates
El conocimiento es el pensamiento y el concepto sobre lo general.
La virtud es conocimiento, por lo que se necesita conocer el bien para
poder practicarlo.
Los vicios son expresiones de la ignorancia.
El ser humano es bueno por naturaleza, pero actúa con maldad por
desconocimiento de la verdad.
El objetivo supremo del saber es práctico: el arte de vivir.
La felicidad se consigue con la buena conducta.
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.
Solo hay un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia.
Método socrático
Sócrates cuestionaba todo aquello que se sabe o se asimila.
Eliminaba las pretensiones de certeza.
Buscaba detalles para llegar a un entendimiento general.
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Su método de preguntas que presupone una actitud crítica frente a las
afirmaciones dogmáticas, ha recibido el nombre de “ironía” socrática.
BIOGRAFÍA DE SÓCRATES
Nació en Atenas, donde vivió durante los dos últimos tercios del siglo V
a. C.,[1][2][3] quizá la época más espléndida en la historia de su ciudad
natal y de toda la antigua Grecia. Fue hijo de Sofronisco, de profesión
cantero, y de Fenáreta, comadrona, emparentados con Arístides,
apodado «el justo».[6][7][8]
Según Plutarco, cuando Sócrates nació su padre recibió del oráculo de
Delfos el consejo de «dejar crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su
voluntad ni reprimirle sus impulsos».[9][10] No obstante, ni Jenofonte ni
Platón mencionan esta intervención del oráculo, lo que hace pensar que
pueda ser una tradición popular muy posterior.
Recibió una educación tradicional: literatura, música y gimnasia. Luego
se familiarizó con las disciplinas de la dialéctica y la retórica utilizadas
por los sofistas. Al principio, Sócrates siguió el trabajo de su padre;
realizó un conjunto de estatuas de las tres Gracias, que estuvieron en la
entrada de la acrópolis de Atenas hasta el siglo II a. C.[11] Tuvo por
maestro al filósofo Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones sobre la
física y la moral.[12]
Fue obediente con las leyes de Atenas, pero evitaba la política. Creía que
podría servir mejor a su país dedicándose a la filosofía.[13] Sócrates
presidió, por su tribu, la asamblea durante el juicio de los generales,
donde rehusó someter a votación una propuesta inconstitucional (Platón,
Apología, 32b; Jenofonte, Memorabilia., 1.1.18).[14] Actuando como
prítanis (presidente de la Pritanía), se opuso en vano (exigiendo el
cumplimiento de las leyes) a la histeria de las masas en la Asamblea
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(incitadas por unos demagogos) que, atropellando todas las normas de
procedimiento, condenaron a muerte en bloque a los generales
vencedores en la batalla de Arginusas porque no habían salvado a los
náufragos.[15]
Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como hoplita con
gran valor en las batallas de Potidea con unos cuarenta años, y en el
432-430 a. C., Sócrates salvó la vida de su pupilo Alcibíades. En la
batalla de Delio en el 424 a. C. En la batalla de Anfípolis en el 422 a. C.,
Alcibíades salvó la vida de su maestro Sócrates de cincuenta años.[16]
1. [Link] sé que no sé nada”
2. “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia”
3. “El amigo debe ser como el dinero; antes de necesitarlo, es
necesario saber su valor”
4. “De virtud hay una especie, de maldad, muchas”
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5. “El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse
en un buen ciudadano”