La identidad de un individuo incluye género, raza, grupo étnico, clase,
cultura, lengua, edad, sexo, entre otras referencias. Todas se
combinan para definir a una persona única, que también comparte
algunas referencias con su comunidad.
Ahora, la identidad de género es la percepción y manifestación
personal del propio género. Es decir, cómo se identifica alguien
independientemente de su sexo biológico. La identidad de género
puede fluir entre lo masculino y femenino, no existe una norma
absoluta que lo defina.
Es independiente de la orientación sexual e incluye las formas en las
que una persona se autodenomina y presenta frente a las demás.
La identidad de género es un componente indispensable de la identidad
sexual y forma parte de los elementos psicológicos necesarios para
ejercer la sexualidad de manera plena y satisfactoria,
independientemente de la orientación sexual.
La identidad suele estar relacionada con el sexo que se asignó al
nacer. Cuando la percepción de su propio género coincide con esta
asignación se le llama cisgénero, sin embargo, si éste no corresponde
con el sexo asignado se utiliza el término transgénero, que se emplea
para describir una amplia gama de identidades.
La identidad de género puede expresarse a través de la apariencia, la
manera de vestir y los comportamientos.
Algunas identidades de género son:
Cisgénero. Se trata de aquella persona cuya identidad de género
corresponde al sexo asignado al nacer.
Transgénero. Se trata de aquella persona cuya identidad de
género no corresponde al sexo asignado al nacer.
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Trans binario: Se trata de una persona trans cuya identidad se
corresponde a la de hombre o mujer de forma binaria.
Trans no binario. Se trata de una persona trans cuya identidad
no se corresponde parcial o completamente con los extremos
binarios.
Otras etiquetas dentro del no binarismo
Bigénero: Implica identificarse con dos géneros a la vez.
Género fluido: La identidad de género varía entre dos o más
categorías, sin ser estática.
Agénero: Las personas no se identifican con ningún género.
Genderqueer: Denota identidades fuera de "hombre" o "mujer" y
aboga por deconstruir roles de género.
(Extra: Queer es una palabra que describe una identidad de género y
sexual diferente a la heterosexual y cisgénero.)
La identidad de género es diferente del sexo asignado al nacer, que se
basa en la anatomía genital externa. La identidad de género puede
fluir entre lo masculino y femenino, y no existe una norma absoluta
que la defina.
¿Cuál es la diferencia entre género y sexo?
Para la mayoría de los niños, ser varón o mujer es algo que se siente
muy natural. Cuando nace un bebé se le asigna el género, masculino o
femenino, de acuerdo con las características físicas. Esto se refiere al
"sexo" o al "género asignado" del niño.
Mientras tanto, la "identidad de género" se refiere al sentimiento
interno que las personas tienen de quiénes son, que surge de una
interacción de los rasgos biológicos, las influencias del desarrollo y las
condiciones del entorno. Puede ser masculino, femenino, algo en el
medio, una combinación de ambas cosas o ninguna.
¿Cómo se construye la identidad de género?
Hasta ahora se acepta que la identidad de género se construye mediante
crianza o surge naturalmente en los niños de alrededor de tres años
de edad.
La identidad de género es el concepto que se tiene de uno mismo
como ser sexual y de los sentimientos que esto conlleva. Para saber
con qué identidad de género te identificas, puedes:
Reflexionar
Observar.
Imaginar
Hablar
Unirse a un grupo
Leer
Hablar con un profesional
Sin embargo, si bien anteriormente se hizo una lista de cosas que
puedes hacer para saber si te identificas con alguna identidad de
género, todas las personas que han pasado por el proceso de saber
cómo se identifican suelen sufrir lo que se conoce como disforia de
género, antes, durante y a veces por un no muy prolongado periodo
de tiempo después de saber cómo es que se identifican en relación a
la identidad de género.
La disforia de género es un sentimiento de incomodidad o angustia
que puede experimentar una persona cuando su identidad de género
no coincide con su sexo biológico o con las características físicas
asociadas a este.
Algunos de los síntomas de la disforia de género son:
Ansiedad, Depresión, Tristeza, Confusión, Malestar, Incomodidad,
Desagrado hacia el cuerpo.
Existe un debate jurídico sobre la identidad de género impulsado por
colectivos género-diversos que buscan una legislación que respete su
identidad, sin importar su orientación sexual o sexo biológico. Los
"Principios de Yogyakarta", establecidos por la ONU en 2006, fijaron
estándares de protección para la comunidad LGBT+. En Latinoamérica,
países como Argentina, Chile y México han aprobado leyes para
defender los derechos de personas género-diversas, destacando la
Ley de Identidad de Género de Argentina, que reconoce a las personas
trans según su identidad de género.