NOMBRE DEL PLAN DE ESTUDIOS Maestría en Impuestos
NOMBRE DEL PROGRAMA DE ESTUDIO: Derecho Civil
CUATRIMESTRE: Segundo
ASESOR EDUCATIVO: Mtra. Reyna Mabel Toledo López
ALUMNA:
CORREO ELECTRÓNICO: CP. MARLENE DEL SOCORRO CRUZ LOPEZ
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UNIDAD IV
ELEMENTOS ESENCIALES DEL CONTRATO
Los contratos civiles en México encuentran su definición en el Código Civil Federal y
en los códigos civiles de las diversas entidades federativas de la República
Mexicana. El contrato es definido como el acuerdo de voluntades de dos o más
personas para producir o transferir obligaciones y derechos.
En la vida cotidiana y en la práctica resulta común (aunque cada vez menos) que
dos o más personas se pongan de acuerdo para hacer, no hacer o dar algo. Es
decir, en ocasiones las personas contraen obligaciones que pueden ser recíprocas
o no, y pueden confiar en la buena voluntad que existe entre ellas para cumplirlas,
sin hacerlo a través de un contrato.
Muchas veces nos encontramos ante personas que “se ponen de acuerdo” respecto
a la venta de una cosa, la prestación de algún servicio, la transmisión de un bien, el
precio, entre otros y que lo hacen de manera informal, sin tomar en cuenta o
informarse si ellas son hábiles para celebrar contratos, si el bien o hecho sobre el
cual acuerdan puede ser objeto del contrato, sin especificar debidamente los
derechos y obligaciones que tienen cada una de ellas y las consecuencias en caso
de incumplimiento de sus compromisos, entre otros aspectos a considerar.
Algunas personas, cuando contraen ciertas obligaciones con otras suelen decir:
“soy una persona de palabra”, “soy una persona honesta”, “cumplo lo que prometo”,
“te tengo confianza”, “lo hago porque te conozco”, “te doy mi palabra”, pero al cabo
de un tiempo todo eso se convierte en simples promesas, y ya sea de forma
intencional, por algún imprevisto, o por desconocimiento de las circunstancias de
hecho y legales, las personas no dan cumplimiento a lo que se obligaron y es ahí
cuando surgen los inconvenientes, por eso, la importancia de celebrar contratos.
Si bien es cierto que en México los contratos se perfeccionan por el sólo hecho de
que las partes se pongan de acuerdo, también lo es que en algunos casos la ley
establece que los contratos deben revestir una determinada forma. Desde el
momento en que los contratos se perfeccionan obligan a los contratantes al
cumplimento de lo expresamente pactado y a las consecuencias que, según su
naturaleza son conforme a la buena fe, al uso o a la ley.
En México las partes pueden manifestar su voluntad de celebrar un contrato de
forma expresa, es decir, de forma verbal, escrita, por medios electrónicos, ópticos
o por cualquier tecnología o por signos inequívocos, y en ciertos casos, también
pueden hacerlo de forma tácita, mediante hechos o actos que permitan suponer esa
voluntad.
Los contratos civiles poseen elementos esenciales, que son el consentimiento y el
objeto. Si falta alguno de estos elementos o ambos, el contrato es inexistente, es
decir, no nace a la vida jurídica y por ende no produce efectos jurídicos.
Los contratos civiles también poseen elementos de validez, los cuales son la
capacidad de las partes, la ausencia de vicios del consentimiento, la licitud en el
objeto o fin del contrato, y la forma, y en caso de que estos elementos no sean
satisfechos en el contrato, se produce la nulidad del contrato. Es decir, el contrato
puede nacer a la vida jurídica y posteriormente invocarse o producirse la nulidad en
caso de que no se satisfagan los requisitos de validez. Las acciones de nulidad
podrán ejercerse mediante los procedimientos que establece el Código Federal de
Procedimientos Civiles o los Códigos de Procedimientos Civiles o Códigos
Procesales Civiles de las entidades federativas, según sea el caso de que se trate
y ante los Tribunales competentes.
En los contratos, las partes contratantes pueden poner las cláusulas que les resulten
convenientes, sus términos deben ser claros y no dejar lugar a duda sobre la
intención de los contratantes. Cuando hubiere ambigüedad en la interpretación de
los contratos, es decir, cuando no sea clara cuál fue la intención de las partes
contratantes al momento de celebrar el contrato, tanto el Código Civil Federal como
los códigos civiles de las entidades federativas señalan las reglas para su
interpretación. Al respecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha resuelto
que la conducta de las partes contratantes es una valiosa fuente de información
para interpretar los contratos.
Las personas que celebran o desean celebrar contratos o que se enfrentan a
situaciones de incumplimiento de contratos suelen tener dudas y preguntas en esos
temas. En esta sección nos referimos a preguntas y respuestas sobre los contratos
civiles.
En los términos más sencillos, un contrato es cualquier acuerdo destinado a ser
ejecutable legalmente. El proceso de lograr que todas las partes necesarias firmen
un acuerdo finalizado se denomina ejecución contractual.
Los elementos de un contrato
Si estás a punto de firmar un acuerdo, querrás asegurarte de que sea vinculante.
Para crear un contrato vinculante, debe incluir seis elementos.
1. Oferta
Sin oferta, no hay nada que aceptar y no puede haber contrato, y mucho menos ser
legalmente vinculante. La oferta comunica al destinatario las condiciones del
oferente. En pocas palabras, dice: “Estas son las condiciones que mi parte está
dispuesta a asumir en un acuerdo legalmente vinculante”.
La oferta recibida marca el inicio oficial del proceso de contrato. Con una oferta en
mano, el destinatario puede ahora aceptarla, negociarla, intentar aclararla, ignorarla
o rechazarla.
Es importante comprender los procesos de contrato de la otra parte. Por ejemplo,
un oferente puede reconocer cualquier contraoferta como una rescisión automática
de la oferta anterior, mientras que otro oferente puede no hacerlo.
2. Aceptación
La aceptación es cuando el destinatario acepta los términos y condiciones
específicos propuestos por el oferente.
Deben cumplirse dos condiciones para que la aceptación sea válida. En primer
lugar, la aceptación debe ser rotunda: una aprobación definitiva y documentada. En
segundo lugar, la aceptación debe coincidir con los términos de la oferta. En otras
palabras, los términos de la oferta no pueden cambiar después de que se acepte la
oferta.
La aceptación se da mediante la firma del contrato. Se habla de aceptación expresa,
o explícita, cuando el destinatario de la oferta realiza una declaración afirmativa para
manifestar su aceptación de la oferta.
Otra forma de aceptación es la aceptación implícita. Es cuando el destinatario
realiza una acción específica para dar a entender su aceptación. Aunque la
aceptación implícita no tiene el mismo estatus legal que la aceptación explícita de
un contrato mediante una firma, la implicación de la aceptación puede crear un
contrato implícito, que aún puede ser vinculante en algunas circunstancias.
3. Consentimiento
El elemento de consentimiento se llama a veces “acuerdo entre las partes”. Es un
requisito para que ambas partes participen activamente en el proceso contractual.
Para que un contrato sea legalmente vinculante, ambas partes deben ser
conscientes de que están celebrando un acuerdo. Para ello, deben reconocer que
el contrato existe, y ambas partes deben aceptar que están vinculadas a las
obligaciones del contrato por su propia voluntad.
Cuando no puede establecerse el consentimiento, el contrato puede ser nulo y, por
tanto, no sería vinculante. El objetivo principal del elemento de consentimiento es
ayudar a proteger a los firmantes en casos de influencia indebida, engaño o fraude.
4. Contraprestación
La contraprestación es lo que cada parte se compromete a hacer para ejecutar el
contrato. Puede considerarse el resultado del contrato: los bienes, servicios u otros
objetos de valor que cada parte está dispuesta a ofrecer para llegar a un acuerdo.
Por ejemplo, cuando llegas a un acuerdo para comprar un auto, tu contraprestación
es el dinero y la contraprestación del vendedor es el auto.
5. Capacidad
La capacidad es similar al consentimiento en el sentido de que el objetivo es
garantizar que todas las partes comprenden las cláusulas del contrato. La diferencia
es que la capacidad considera la capacidad legal del individuo para firmar el
acuerdo. Para que el contrato sea vinculante, todos los firmantes deben demostrar
que comprenden claramente las obligaciones, condiciones y consecuencias del
contrato antes de firmarlo.
Ejemplos de alguien que puede no tener capacidad legal para firmar un contrato son
un firmante menor de edad, alguien bajo los efectos de una sustancia ilícita o alguien
que no entiende el lenguaje utilizado en el contrato.
El elemento de capacidad a menudo se resume en una sencilla pregunta:
¿comprende cada una de las partes plenamente lo que significa el contrato y lo que
están acordando?
6. Legalidad
Todos los contratos deben cumplir con la legislación de todas las jurisdicciones
correspondientes en las que se ejecutará. Además, los contratos relativos a
productos o servicios ilegales o relacionados con actividades delictivas no son
vinculantes.