JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA DE RAMO CIVIL DEL
MUNICIPIO Y DEPARTAMENTO DE QUETZALTENGO. DIEZ DE FEBRERO
DE DOS MIL VEINTICINCO---------------------------------------------------------------------.
En vista que ya obran en autos las cédulas de notificación respectivas para dictar
SENTENCIA, el JUICIO ORDINARIO DE NULIDAD para que se declare judicialmente
a) la nulidad absoluta de la totalidad de las diligencias voluntarias de titulación supletoria,
donde los litigantes son; el actor: OSCAR PANJOJ REN, y el demandado: RAMIRO DE
LEÓN GONZALEZ, tienen sus domicilios en éste municipio, comparecieron bajo la
dirección, Procuración y Auxilio de los Abogados: SALVADOR GALIACIA
ALVIZURES Y JENIFER LOPEZ ALONZO, respectivamente, tipo de proceso
ORDINARIO DE NULIDAD ABSOLUTA, promovida por el señor Oscar Panjoj Ren,
ante el Juzgado Primero de Primera Instancia del Ramo Civil del Departamento de
Quetzaltenango, identificadas con el número cero nueve mil seis dos mil veinticuatro cero
cero dos. A cargo del oficial segundo, por violación de ley consecuentemente la nulidad
absoluta y cancelación de la segunda inscripción Registral de Derechos Reales, dominio,
de la finca inscrita en el segundo Registro de la Propiedad con el número tres mil noventa
(3,090) folio doscientos (200) del libro trescientos (300) de Quetzaltenango, el que se
terreno ubicado en la Colonia San Antonio, Escritura Pública números doscientos (100) y
que en ésta ciudad autorizó la Notaria BEATRIZ SOLORZANO, el 15 de enero que
contiene compraventa de bien inmueble, desde esa fecha el día de hoy han administrado y
explotado comercialmente dichos inmuebles por lo que promueve este juicio a efecto más
el pago de daños y perjuicios y el pago de las costas procesales. Hizo sus peticiones de
conformidad con su pretensión y ofreció procesales. Hizo sus peticiones de conformidad
con su pretensión y ofreció sus pruebas. ------------------------------------------------------------.
II. SOBRE LOS MEMORIALES DE CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA: el
demandado RAMIRO DE LEÓN GONZALEZ , contestó la demanda en sentido negativo
ya que el dice no a ver tenido comunicación y de realización de contrato con el
demandante ni a ninguna otra persona manifiesta, y en el segundo artículo de conformidad
con el numeral sexto, se establece que en sentencia podrá declararse la absolución de
demandado, se ha acreditado documentalmente de las pruebas hacia lo presentado, el
demandante a falta de la verdad En relación a las afirmaciones hechas por el actor en su
demanda le corresponde a él la carga de la prueba por lo que también interpone la
Excepción Perentoria de FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN
LA DAMANDA. Con la prueba ofrecida por el actor documental, no se acredita la
existencia de una relación .Ofreció sus pruebas e hizo sus peticiones de conformidad a su
pretensión. El demandado: RAMIRO DE LEÓN GONZALEZ contestó la demanda en
sentido negativo, aduciendo que es en forma indivisa de los inmuebles que indica en la
demanda, pero no es cierto que desde la fecha que los adquirieron los haya administrado ni
explotado comercialmente como lo afirma el actor, tampoco es cierto que haya suscrito
contratos de arrendamientos sin tomar en cuenta al actor, mucho menos es cierto que hay
cobrado rentas o cualquier otro fruto producido por dichos inmuebles, como condueña mi
derecho es disfrutar y percibir la parte alícuota, situación de la cual estoy consciente, el
demandante cree y afirma que yo he percibido esos pagos, pero eso no es cierto pues ni
siquiera he percibido la parte alícuota me corresponde al actor, no acepta los hechos en que
se basa la demanda, el actor deberá probarlos por recaer en él la carga de a prueba, por otra
parte se admitió la demanda si haber declarado provisionalmente la obligación de rendirle
cuentas al actor, si procesalmente no se ha llenado ese requisito es porque sustantivamente
no existe ninguna obligación. Interpuso la excepción PERENTORIA DE “FALTA DE
TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA FACULTAD DE EXIGIRLE CUENTAS”:
La demanda se admitió sin haber respetado los presupuestos enumerados por el artículo
doscientos diecisiete del Código Procesal Civil y Mercantil, especialmente el hecho de que
la rendición de cuentas proceda en contra de las personas en quienes ha reacio un deposito,
una administración o un mandato, dicho artículo establece tres presupuestos para que
procesa la demanda de rendición de cuentas, a saber: primero por no haberse rendido las
cuentas; segundo por haberse rendido defectuosamente; y tercero por haberse rendido
inexactamente. Para que esto sea viable el actor debe desmotar el título es decir el derecho,
que le asista para exigir las cuentas. En este caso el actor no cumplió con los presupuestos.
En efecto, no soy depositaria de bienes del actor, ni por depósito voluntario, ni por
depósito judicial, tampoco soy administradora de ni un solo bien de su propiedad, ni soy
mandataria, no tengo a mi cargo ninguna cosa que le pertenezca, que por su custodia o
conservación tenga que rendirle cuentas. Además el actor base su demanda en el simple
hecho de que somos copropietarios indivisos de los inmuebles, pero ninguno de los
artículos del capítulo tercero, del título segundo del libro segundo del Código Civil el cual
regula todo lo relativo a la copropiedad, que le confiere el actor el derecho de exigirme
cuantas por el simple hecho de la copropiedad con el actor, no tengo la obligación de
rendirle cuentas sólo porque soy la condueña. No existe contrato, ni tampoco existe ley,
que faculte al actor para exigirme cuentas. Esto hace que la demanda sea improsperabble
por ausencia de título o de derecho a favor del actor para exigirme la rendición de cuentas
de alquileres o rentas indicadas en la demanda. Ofreció sus pruebas e hizo sus
peticiones.------------------------------------------------------------------------
III. SOBRE LOS HECHoS QUE SE SUJETAN A PRUEBA: lo son: a) Quienes son los
propietarios de los inmuebles objeto del presente juicio; b) si existe copropiedad entre las
partes de este proceso; c) si las demandadas están obligadas a rendirle cuentas al actor y
hasta qué cantidad.- CONSIDERANDO: l) De acuerdo a nuestra ley adjetiva civil:
“Cuando se demande la rendición de cuentas, ya sea por no haberse rendido, o por haberse
hecho defectuosa o inexactamente , el Juez, con base en los documentos en que se funda la
demanda, declarará provisionalmente la obligación del demandado de rendir audiencia que
señale, bajo apercibimiento de tener por ciertas afirmaciones del actor y condenarlo en los
daños y perjuicios que prudencialmente fijará el Juez. Contra las afirmaciones del actor,
puede el demandado rendir las pruebas que hubiere ofrecido al contestar la demanda...” “la
doctrina sustenta por el Doctor Mario Aguirre Godoy en su obra jurídica “Derecho
Procesal Civil” tomo dos, volumen uno, nos indica: ”como puede apreciarse para obtener
esa declaración preliminar, se reqiere obligatoriamente que se presente prueba documental
con la demanda. Es con base a esa prueba documenta que el juez declara provisionalmente
la obligación que tiene el demandado de rendir cuentas, lo que supone que si los
documentos acompañados no demuestra la manera fehaciente esa obligación, el Juez se
abstiene de darle curso a la demanda. Si por el contrario tales documentos pone de relieve
la obligación, la prevención del Juez es seria y drástica, ya que ordena que el demandado
rinda cuentas en la primera audiencia, bajo apercibimiento de tener por ciertas las
afirmaciones del actor y de condenarlo en los daños y perjudicialmente fijará el Juez…”.
ll) En el presente caso, Luis Pedro Prado Rivera demandó a Astrid Alejandra Velásquez
Ramos y Martha Antonia Peláez Sánchez en la vía oral, la rendición de cuentas, afirmando
que con las demandadas tiene en copropiedad dos inmuebles urbanos, el primero de ellos
inscrito en el Registro de la Propiedad trescientos (300), folio doscientos (200), del libro
trecientos (300), Escuintla, el que se encuentra dividido en varios locales comerciales
ubicado en trece avenida veinte guion dieciocho de la zona uno de este municipio y que
está dado en arrendamiento a BANCO INDUSTRIAL, SOCIEDAD ANONIMA, a
FARMACIAS BATRES y a LA CURACAO. El segundo de los inmuebles se encuentra
registrado en el Registro General de la Propiedad con el número treinta y un mil
ochocientos cincuenta y uno (31,851), folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos (400),
de Escuintla, ubicado en catorce avenida dos guion doce de la zona dos de este municipio.
Que la copropiedad de ambos inmuebles urbanos, se estableció desde el mes de enero de
dos mil por medio de las Escrituras Públicas números doscientos (200) y veinte (20) que
este municipio autorizó la Notaria MIA ISABELA CABRERA ALVARADO los días uno
de enero y uno de febrero del año dos mil, que contiene compraventa de bien inmueble que
como consecuencia de dicho negocio, las demandadas desde el inicio comenzaron a
percibir la cantidad de cincuenta mil quetzales, por lo que promovía en la vía oral juicio de
rendición de cuentas a efecto de que rindan cuentas por la totalidad de los ingresos,
cantidad de dinero que ascendía a un millón de quetzales, correspondiéndole a él la ercera
parte del total o sea la cantidad de trescientos veintiocho mil quetzales con treinta
centavos, más el pago de daños y perjuicios y el pago de las costas procesales. Realizada la
primera audiencia de juicio oral, oportunidad en la que el actor amplió su demanda, en el
sentido de las certificaciones del Registro de la Propiedad que ya obraban en autos tienen
fechas diez y veinte de abril del año dos mil y que dentro de los locales comerciales
arrendados en el inmueble que se ubica en la catorce avenida dos guion doce de la zona
uno de este municipio además el BANCO INTERNACIONAL, RESTAURANT TA
´CONTENTO Y RESTAURANTE LAS TERRAZAS, existen también ALMACEN DE
TELAS NOHEMI; y que en base a los documentos probatorios ofrecidos y los medios de
prueba señalados resuelva la obligatoriedad que tiene la parte demandad provisionalmente
de rendir cuentas y que le previniera cumplir con esta obligación en audiencia más
próxima, bajo apercibimiento de tener por ciertas afirmaciones del actor, condenándose en
los daños y perjuicios que prudencialmente se fijarán; y que de comprobarse que otra
persona cobrará rentas, se certificará lo conducente al Ministerio Púbico. En la misma
audiencia las demandas contestaron la demanda haciéndolo en sentido negativo, aduciendo
no tener obligación de rendir cuentas ya que únicamente están obligada a ellos de
conformidad con la ley: los mandatarios, los depositarios, los interventores y
administradores, así como aquellos que por disposición legal y de un contrato se hayan
obligado a tal cosa; ya que ellas no tenían ninguna obligación legal ni contractual de rendir
al demandante; además la demandada Astrid Alejandra Velásquez Ramos, Interpuso en
calidad de Perentoria la excepción de “FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL
ACTOR LA ACULTAD DE EXIGIRLE CUANTAS”, argumentando que la demanda se
admitió sin haber respetado los presupuestos enumerados en el artículo doscientos
diecisiete del Código procesal Civil y Mercantil, especialmente el hecho de que la
rendición de cuentas procede en contra de las personas en quienes ha recaído un depósito,
una administración o un mandato, razón por la cual dicho artículo establece tres
presupuestos para que proceda la demanda de rendición de cuentas a saber: primero: por
no haberse rendido las cuentas, segundo: por haberse rendido defectuosamente y tercero
por haberse rendido inexactamente. Para que cualquiera de estos supuestos sea viable en
juicio, el actor debía demostrar el título, es decir el derecho que le asiste para exigir las
cuentas y que este caso no cumplió con estos presupuestos procesales, sencillamente
porque no tenían derecho en su contra por no exigirle la rendición de cuentas. La
demandado Martha Antonia Peláez Sánchez también interpuso las excepciones perentorias
de: INEXIXSTENCIA DE LA OBLIGACIÓN DE RENDIR CUENTAS POR PARTE DE
MARTHA DE LA OBLIGACIÓN DE RENDIR CUENTAS POR PARTE DE MARTHA
ANTONIA PELAEZ SANCHESZ y la de FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS
NARRADOS EN LA DEMANDA” por los mismos argumentos que indica la otra
demanda en la excepción de “Falta de Título que confiere al actor la Facultad de Exigirme
Cuentas”. lll) Al hacerse el mérito correspondiente a los medios de prueba rendidos, se
desprende lo siguiente: a) Certificaciones extendidas por el Registro General de la
Propiedad que se refieren a las inscripciones de dominio de las fincas número tres mil
noventa, folio doscientos, libro trecientos y treinta y un mil ochocientos cincuenta y un,
folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos, ambas del departamento de Escuintla,
documentos que fueron presentados por la parte actora al interponer la demanda, los cuáles
si bien es cierto que por ser extendidos por funcionario público en el ejercicio de su cargo
producen y hacen plena prueba, esto únicamente en cuanto al derecho de copropiedad que
tanto actor como demandadas tienen sobre las fincas de mérito, sin que dichos atestados se
deprenda la obligatoriedad d las demandas de rendir cuentas que pretende el actor, razón
por la cual no se le aporta valor probatorio a dichos documentos para los fines pretendidos;
b) Fotocopias simples de los primeros testimonios de las escrituras públicas números
doscientos y veinte, ambas faccionadas antes los oficios de la Notaria Mía Isabela Cabrera
Alvarado con fechas uno de febrero que contienen los contratos de compraventa celebradas
entre Carlos Enrique Pérez Mazariego y Astrid Alejandra Velásquez Ramos, Martha
Antonia Peláez Sánchez y Luis Prado Rivera, relativas a las fincas números, tres mil
noventa, folio doscientos, del libro trescientos de Escuintla, y treinta y un mil ochocientos
cincuenta y uno, folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos de este municipio
respectivamente, ambas del departamento de Escuintla, instrumentos debidamente
razonados por el Registro de la Propiedad, con los cuales el actor prueba tener derechos de
copropiedad juntamente con las demandadas sobre las fincas ya identificadas, y que al ser
extendidas por Notario en el ejercicio de su cargo producen fe y hacen plena prueba, pero
únicamente en cuanto a los derechos ya indicados, es decir de copropiedad que a las dos
partes les asiste sobre tales fundos, no así en cuanto a la obligatoriedad que las
demandadas pudieran tener de rendir cuentas como lo pretende el actor por lo que tales
documentos no se les aporta valor alguno a favor de la pretensión de este último de la
razón indicada; c) Declaración de parte prestada por las demandadas al absolver posiciones
que les articuló el actor, medio de pruebas que no se le aporta valor alguno, por no haber
confesado aquellos hechos que le perjudiquen; d)Reconocimiento judicial practicado con
fecha doce de octubre del año os mil en el inmueble donde se ubica el Banco industrial,
estableciéndose que efectivamente dicho Banco se encuentra en la finca número tres mil
noventa, folio trescientos de este departamento y otro puntos intrascendentes; diligencia a
la que no se le aporta valor probatorio de rendir cuentas; e) Al contradecir el acto de las
excepciones perentorias interpuestas por las demandadas Astrid Alejandra Velásquez
Ramos y Martha Antonia Peláez Sánchez aportó como medios de prueba los siguientes:
uno) fotocopia de facturas en las cuales en la parte superior se lee: “Carlos Enrique Pérez
Mazariego” extendidas a favor de Luis Carlos Álvarez Guizar, en concepto de
arrendamiento de un local comercial por los mese que en el citado documento se indican,
documentos que no se les da valor alguno, por considerarse privados que al no estar
legamente reconocidos por quiénes los extendieron, no surten efecto alguno; dos) trece
fotocopias simples de cheques librados por Luis Carlos Álvarez Guizar, siete a favor de
Astrid Alejandra Velásquez Ramos, a estos no se les aporta valor probatorio algunos ya
que dichos cheques, si bien por su calidad de documentos de crédito no necesitan
reconocimiento alguno, no está demostrado el derecho incorporado a los miso y tampoco
está acreditado que la persona favorecida en ellos sea efectivamente la demandada ante los
oficios de la Notaria Mía Isabela Cabrera Alvarado, que contiene el contrato de
arrendamiento celebrado entre Carlos Enrique Pérez Mazariego y Astrid Alejandra
Velásquez Ramos, Martha Antonia Peláez Sánchez y Luis Pedro Prado Rivera,
documentos que al estar autorizado por el Notario y no haber sido redargüido de ninguna
falsedad se le atribuye valor probatorio, pero únicamente en cuanto a que se demuestra con
el mismo la relación contractual que existe entre las partes del juicio y el arrendatario Luis
Carlos Álvarez Guizar; cuatro) informe rendido por el Gerente y Representante Legal de la
Empresa Ceteco de Guatemala Sociedad Anónima (La Curcao), al cual adjunto una serie
de fotocopias de facturas y cheques, a los cuales no se les aporta valor alguno debido a que
ninguno de ellos aparece que hayan sido librados a favor de alguna de las demandas; y en
cuanto al informe y facturas por tratarse de documentos privados no reconocidos
legamente, no surten ningún efecto; cinco) informe Sub-Gerente Administrativo del Banco
Reformador, al cual se adjuntaron una serie de fotocopias simples de facturas y cheques,
de éstos trece se encuentran liberados a favor de Astrid Alejandra Velásquez Ramos, que si
bie por tratarse de documentos de crédito que ni necesitan reconocimiento alguno, no se les
da valor, ya que se ignora el derecho en ellos incorporado, además de no estar a favor de
ninguna de las demandadas; y en cuanto al informe y facturas, tampoco se les da valor, por
tratarse de documentos privados no legalmente reconocidos; seis) informe rendido por
Guillermo López Barrios, propietario de Almacén Nohemí, al cual adjunto fotocopia
simple de una copia simple legalizada de la escritura pública número ochenta autorizada
ante los oficios de la Notaria Ana Lucía Mauricio Gámez, con fecha quince de abril de mil
novecientos noventa y nueve que contiene un contrato de arrendamiento suscrito entre
Gonzalo Franco Velásquez Ramos, como representa legal de Carlos Enrique Pérez
Mazariego y Guillermo López Barrios y que se refiere a un local comercial ubicado en
trece avenida veinte guion dieciocho de la zona uno de este municipio y que corresponde a
la finca número tres mil noventa (3,090) folio doscientos (200) del libro trescientos (300)
de Escuintla, documento que no se le da valor alguno, debido a que no coincide la
dirección dada por el actor en su ampliación de demanda de local indicado, con la asentada
en el instrumento público aludido; así mismo se adjunta fotocopia de nota de prórroga de
arrendamiento, al cual tampoco se le da valor alguno, tratarse de un documento privado no
reconocido legalmente; también adjuntó facturas con el logotipo superior que se lee
“Carlos Enrique Pérez Mazariego” a valor de Guillermo López Barrios, que por su
condición de documentos privados no se les aporta ningún valor; asimismo se adjuntaron
fotocopias de varios cheques, cinco de ellos a nombre de Martha Antonia Peláez Sánchez,
además por estar librados los mismos por Estuardo Reyes Cabrera, que no tiene ninguna
relación con las partes, no se les da valor por tratarse de un documento privado no
reconocido legalmente, igual suerte corren las facturas que adjuntó al mismo, también por
constituir documentos privados; y en cuanto a las fotocopias de cheques que acompaño,
tampoco se le da valor alguno, ya que se ignora el derecho incorporado de los mismos,
amén de no estar a nombre de las demandadas, ya que aparecen unos a favor de Astrid
Alejandra Velásquez Ramos, no hay certeza jurídica si se trate de la primera de las
mencionadas demandadas; y una fotocopia de ampliación de prórroga de contrato tampoco
se le asigna valor probatorio, ya que el mismo además de tratarse de un documento privado
no reconocido legalmente, el mimo se refiere a un contrato de arrendamiento de local
propiedad de la señora Adriana Isabel Almaraz Ochoa, que no es parte de este juicio. De lo
anteriormente analizado se concluye que la parte actora no llegó a probar con los medios
de prueba ya enumerados, la obligatoriedad de las demandas de rendir las cuentas
pretendidas, ya que el solo hecho del derecho de copropiedad que les asiste sobre las fincas
identificadas en la demanda, lo cual si quedó demostrado, no los obliga a rendir cuentas
como lo pretende la parte actora y que fuese esa la razón por la cual al presentarse la
demanda, el juzgador no declaró provisionalmente la obligación de las demandadas de
rendir las cuentas y la prevención de cumplir con esta obligación en la primera audiencia
que se señaló ni apercibió de tener por ciertas las afirmaciones del actor y de condenarlo en
los daños y perjuicios, de conformidad con lo que determina el articulo doscientos
diecisiete del Código Procesal Civil y Mercantil; lo que no hizo porque con los
documentos presentados y que quedaron ya analizados, no se justificaba aquella
obligación, incluso pudo el juzgado abstenerse dar curso a la demanda, como lo indica la
doctrina asentada al inicio de este considerando, interventores o administradores, ni existe
disposición legal o contractual que las obliga a la rendición de cuentas; de ahí entonces que
las excepciones perentorias de: FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA
FAULTAD DE EXIGIRME CUENTAS” “INEXISTENIA DE LA OLBIGACIÓN DE
RENDIR CUENTAS por parte de MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ” y “LA
FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN LA DEMANDA”,
interpuestas la primera excepción por la demandada ASTRID ALEJANDRA
VELASQUEZ RAMOS, y las dos siguientes por la demandada MARTHA ANTONIA
PELAEZ SANCHEZ, son procedentes con fundamento en el análisis que a los medios de
prueba aportados por la parte actora se ha hecho anteriormente, por lo que tales defensas
procesales deben ser declaradas con lugar, y sin lugar la demanda promovida; a la
declaración de parte prestada por el actor al absolver posiciones que le articuló una de las
demandadas no se le aporta valor por no haber confesado hecho que le perjudiquen. lll)
Con relación a la petición de la parte actora al ampliar su demanda sobre certificar lo
conducente al Ministerio Público en contra de la persona que cobró rentas, no ha lugar , en
virtud de lo dispuesto por el artículo doscientos noventa y ocho del Código Procesal Penal,
que exceptúa de la obligación de denunciar un hecho punible, que requieren instancia o
autorización para su presunción, tal como en el presente caso, que el hecho punible a que
refiere el actor, debe ser perseguido a instancia de parte, por estar comprendido en el
artículo veinticuatro Ter del mimo cuerpo legal
citado.-----------------------------------------------------------------------------------. IV.
CONSIDERANDO DE LAS COSTAS: En cuanto a las costas, estima el juzgador que las
partes han litigado con evidente buena fe, por lo que las exime del pago de las mismas.
CITA DE LEYES: Artículos 29-31-44-51-62-63-66-67-70-77-78-79-106-107-116-125-
126 127-128-129-130-131-132-133-134-135-136-137-138-172-173-176-177-178-186-199-
01 202-203-204-205-206-208-209-2017-218 del Código Procesal Civil y Mercantil; 141-
142 143-147 de la Ley del Organismo
Judicial.---------------------------------------------------------------------------------------------------
----------------PARTE RESOLUTIVA------------------------------- Este tribunal con
fundamento en lo considerado y leyes citadas al resolver DECLARA: l) CON LUGAR las
excepciones perentorias de FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA
FACULTAD DE EXIGIRNOS CUENTAS, “interpuesta por la demandada ASTRID
ALEJANDRA VELAZQUEZ RAMOS; “INEXISTENCIA DE LA OBLIGACIÓN DE
RENDIR CUENTAS POR PARTE DE MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ” Y
LA “FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN LA DEMANDA”
interpuestas por la demanda MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ; ll) SIN
LUGAR, la demanda Oral de Rendición de Cuentas promovida por LUIS PEDRO PRADO
RIVERA, en contra de ASTRID ALEJANDRA VELAZQUEZ RAMOS Y MARTHA
ANTONIA PELAEZ SANCHEZ; a quienes se absuelve de las pretensiones del actor; lll)
NO HA LUGAR a certificar lo conducente al Ministerio Público en contra de la persona
que cobró rentas, en virtud de lo dispuesto en el artículo doscientos noventa y ocho del
Código Procesal Penal, que exceptúa de la obligación de denunciar un hecho punible, que
requieran instancia o autorización para su persecución, tal como en el presente caso, que el
hecho punible al que se refiere el actor, debe ser perseguido a instancia de parte, por estar
comprendido en el artículo veinticuatro Ter del mimo cuerpo legar citado; y lV) Se exime
a las partes del pago de costas