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Juicio de Nulidad en Quetzaltenango

El Juzgado Primero de Primera Instancia de Quetzaltenango está llevando a cabo un juicio ordinario de nulidad promovido por Oscar Panjoj Ren contra Ramiro de León González, buscando la nulidad de diligencias de titulación y la rendición de cuentas sobre inmuebles copropietarios. El demandado ha contestado negando las acusaciones y alegando falta de veracidad en los hechos narrados por el actor, así como la inexistencia de obligación de rendir cuentas. Se han presentado pruebas documentales y excepciones perentorias por parte del demandado, cuestionando la validez de la demanda y la carga de la prueba del actor.
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Juicio de Nulidad en Quetzaltenango

El Juzgado Primero de Primera Instancia de Quetzaltenango está llevando a cabo un juicio ordinario de nulidad promovido por Oscar Panjoj Ren contra Ramiro de León González, buscando la nulidad de diligencias de titulación y la rendición de cuentas sobre inmuebles copropietarios. El demandado ha contestado negando las acusaciones y alegando falta de veracidad en los hechos narrados por el actor, así como la inexistencia de obligación de rendir cuentas. Se han presentado pruebas documentales y excepciones perentorias por parte del demandado, cuestionando la validez de la demanda y la carga de la prueba del actor.
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JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA DE RAMO CIVIL DEL

MUNICIPIO Y DEPARTAMENTO DE QUETZALTENGO. DIEZ DE FEBRERO

DE DOS MIL VEINTICINCO---------------------------------------------------------------------.

En vista que ya obran en autos las cédulas de notificación respectivas para dictar

SENTENCIA, el JUICIO ORDINARIO DE NULIDAD para que se declare judicialmente

a) la nulidad absoluta de la totalidad de las diligencias voluntarias de titulación supletoria,

donde los litigantes son; el actor: OSCAR PANJOJ REN, y el demandado: RAMIRO DE

LEÓN GONZALEZ, tienen sus domicilios en éste municipio, comparecieron bajo la

dirección, Procuración y Auxilio de los Abogados: SALVADOR GALIACIA

ALVIZURES Y JENIFER LOPEZ ALONZO, respectivamente, tipo de proceso

ORDINARIO DE NULIDAD ABSOLUTA, promovida por el señor Oscar Panjoj Ren,

ante el Juzgado Primero de Primera Instancia del Ramo Civil del Departamento de

Quetzaltenango, identificadas con el número cero nueve mil seis dos mil veinticuatro cero

cero dos. A cargo del oficial segundo, por violación de ley consecuentemente la nulidad

absoluta y cancelación de la segunda inscripción Registral de Derechos Reales, dominio,

de la finca inscrita en el segundo Registro de la Propiedad con el número tres mil noventa

(3,090) folio doscientos (200) del libro trescientos (300) de Quetzaltenango, el que se

terreno ubicado en la Colonia San Antonio, Escritura Pública números doscientos (100) y

que en ésta ciudad autorizó la Notaria BEATRIZ SOLORZANO, el 15 de enero que

contiene compraventa de bien inmueble, desde esa fecha el día de hoy han administrado y

explotado comercialmente dichos inmuebles por lo que promueve este juicio a efecto más

el pago de daños y perjuicios y el pago de las costas procesales. Hizo sus peticiones de
conformidad con su pretensión y ofreció procesales. Hizo sus peticiones de conformidad

con su pretensión y ofreció sus pruebas. ------------------------------------------------------------.

II. SOBRE LOS MEMORIALES DE CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA: el

demandado RAMIRO DE LEÓN GONZALEZ , contestó la demanda en sentido negativo

ya que el dice no a ver tenido comunicación y de realización de contrato con el

demandante ni a ninguna otra persona manifiesta, y en el segundo artículo de conformidad

con el numeral sexto, se establece que en sentencia podrá declararse la absolución de

demandado, se ha acreditado documentalmente de las pruebas hacia lo presentado, el

demandante a falta de la verdad En relación a las afirmaciones hechas por el actor en su

demanda le corresponde a él la carga de la prueba por lo que también interpone la

Excepción Perentoria de FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN

LA DAMANDA. Con la prueba ofrecida por el actor documental, no se acredita la

existencia de una relación .Ofreció sus pruebas e hizo sus peticiones de conformidad a su

pretensión. El demandado: RAMIRO DE LEÓN GONZALEZ contestó la demanda en

sentido negativo, aduciendo que es en forma indivisa de los inmuebles que indica en la

demanda, pero no es cierto que desde la fecha que los adquirieron los haya administrado ni

explotado comercialmente como lo afirma el actor, tampoco es cierto que haya suscrito

contratos de arrendamientos sin tomar en cuenta al actor, mucho menos es cierto que hay

cobrado rentas o cualquier otro fruto producido por dichos inmuebles, como condueña mi

derecho es disfrutar y percibir la parte alícuota, situación de la cual estoy consciente, el

demandante cree y afirma que yo he percibido esos pagos, pero eso no es cierto pues ni
siquiera he percibido la parte alícuota me corresponde al actor, no acepta los hechos en que

se basa la demanda, el actor deberá probarlos por recaer en él la carga de a prueba, por otra

parte se admitió la demanda si haber declarado provisionalmente la obligación de rendirle

cuentas al actor, si procesalmente no se ha llenado ese requisito es porque sustantivamente

no existe ninguna obligación. Interpuso la excepción PERENTORIA DE “FALTA DE

TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA FACULTAD DE EXIGIRLE CUENTAS”:

La demanda se admitió sin haber respetado los presupuestos enumerados por el artículo

doscientos diecisiete del Código Procesal Civil y Mercantil, especialmente el hecho de que

la rendición de cuentas proceda en contra de las personas en quienes ha reacio un deposito,

una administración o un mandato, dicho artículo establece tres presupuestos para que

procesa la demanda de rendición de cuentas, a saber: primero por no haberse rendido las

cuentas; segundo por haberse rendido defectuosamente; y tercero por haberse rendido

inexactamente. Para que esto sea viable el actor debe desmotar el título es decir el derecho,

que le asista para exigir las cuentas. En este caso el actor no cumplió con los presupuestos.

En efecto, no soy depositaria de bienes del actor, ni por depósito voluntario, ni por

depósito judicial, tampoco soy administradora de ni un solo bien de su propiedad, ni soy

mandataria, no tengo a mi cargo ninguna cosa que le pertenezca, que por su custodia o

conservación tenga que rendirle cuentas. Además el actor base su demanda en el simple

hecho de que somos copropietarios indivisos de los inmuebles, pero ninguno de los

artículos del capítulo tercero, del título segundo del libro segundo del Código Civil el cual

regula todo lo relativo a la copropiedad, que le confiere el actor el derecho de exigirme

cuantas por el simple hecho de la copropiedad con el actor, no tengo la obligación de


rendirle cuentas sólo porque soy la condueña. No existe contrato, ni tampoco existe ley,

que faculte al actor para exigirme cuentas. Esto hace que la demanda sea improsperabble

por ausencia de título o de derecho a favor del actor para exigirme la rendición de cuentas

de alquileres o rentas indicadas en la demanda. Ofreció sus pruebas e hizo sus

peticiones.------------------------------------------------------------------------

III. SOBRE LOS HECHoS QUE SE SUJETAN A PRUEBA: lo son: a) Quienes son los

propietarios de los inmuebles objeto del presente juicio; b) si existe copropiedad entre las

partes de este proceso; c) si las demandadas están obligadas a rendirle cuentas al actor y

hasta qué cantidad.- CONSIDERANDO: l) De acuerdo a nuestra ley adjetiva civil:

“Cuando se demande la rendición de cuentas, ya sea por no haberse rendido, o por haberse

hecho defectuosa o inexactamente , el Juez, con base en los documentos en que se funda la

demanda, declarará provisionalmente la obligación del demandado de rendir audiencia que

señale, bajo apercibimiento de tener por ciertas afirmaciones del actor y condenarlo en los

daños y perjuicios que prudencialmente fijará el Juez. Contra las afirmaciones del actor,

puede el demandado rendir las pruebas que hubiere ofrecido al contestar la demanda...” “la

doctrina sustenta por el Doctor Mario Aguirre Godoy en su obra jurídica “Derecho

Procesal Civil” tomo dos, volumen uno, nos indica: ”como puede apreciarse para obtener

esa declaración preliminar, se reqiere obligatoriamente que se presente prueba documental

con la demanda. Es con base a esa prueba documenta que el juez declara provisionalmente

la obligación que tiene el demandado de rendir cuentas, lo que supone que si los

documentos acompañados no demuestra la manera fehaciente esa obligación, el Juez se

abstiene de darle curso a la demanda. Si por el contrario tales documentos pone de relieve
la obligación, la prevención del Juez es seria y drástica, ya que ordena que el demandado

rinda cuentas en la primera audiencia, bajo apercibimiento de tener por ciertas las

afirmaciones del actor y de condenarlo en los daños y perjudicialmente fijará el Juez…”.

ll) En el presente caso, Luis Pedro Prado Rivera demandó a Astrid Alejandra Velásquez

Ramos y Martha Antonia Peláez Sánchez en la vía oral, la rendición de cuentas, afirmando

que con las demandadas tiene en copropiedad dos inmuebles urbanos, el primero de ellos

inscrito en el Registro de la Propiedad trescientos (300), folio doscientos (200), del libro

trecientos (300), Escuintla, el que se encuentra dividido en varios locales comerciales

ubicado en trece avenida veinte guion dieciocho de la zona uno de este municipio y que

está dado en arrendamiento a BANCO INDUSTRIAL, SOCIEDAD ANONIMA, a

FARMACIAS BATRES y a LA CURACAO. El segundo de los inmuebles se encuentra

registrado en el Registro General de la Propiedad con el número treinta y un mil

ochocientos cincuenta y uno (31,851), folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos (400),

de Escuintla, ubicado en catorce avenida dos guion doce de la zona dos de este municipio.

Que la copropiedad de ambos inmuebles urbanos, se estableció desde el mes de enero de

dos mil por medio de las Escrituras Públicas números doscientos (200) y veinte (20) que

este municipio autorizó la Notaria MIA ISABELA CABRERA ALVARADO los días uno

de enero y uno de febrero del año dos mil, que contiene compraventa de bien inmueble que

como consecuencia de dicho negocio, las demandadas desde el inicio comenzaron a

percibir la cantidad de cincuenta mil quetzales, por lo que promovía en la vía oral juicio de

rendición de cuentas a efecto de que rindan cuentas por la totalidad de los ingresos,

cantidad de dinero que ascendía a un millón de quetzales, correspondiéndole a él la ercera


parte del total o sea la cantidad de trescientos veintiocho mil quetzales con treinta

centavos, más el pago de daños y perjuicios y el pago de las costas procesales. Realizada la

primera audiencia de juicio oral, oportunidad en la que el actor amplió su demanda, en el

sentido de las certificaciones del Registro de la Propiedad que ya obraban en autos tienen

fechas diez y veinte de abril del año dos mil y que dentro de los locales comerciales

arrendados en el inmueble que se ubica en la catorce avenida dos guion doce de la zona

uno de este municipio además el BANCO INTERNACIONAL, RESTAURANT TA

´CONTENTO Y RESTAURANTE LAS TERRAZAS, existen también ALMACEN DE

TELAS NOHEMI; y que en base a los documentos probatorios ofrecidos y los medios de

prueba señalados resuelva la obligatoriedad que tiene la parte demandad provisionalmente

de rendir cuentas y que le previniera cumplir con esta obligación en audiencia más

próxima, bajo apercibimiento de tener por ciertas afirmaciones del actor, condenándose en

los daños y perjuicios que prudencialmente se fijarán; y que de comprobarse que otra

persona cobrará rentas, se certificará lo conducente al Ministerio Púbico. En la misma

audiencia las demandas contestaron la demanda haciéndolo en sentido negativo, aduciendo

no tener obligación de rendir cuentas ya que únicamente están obligada a ellos de

conformidad con la ley: los mandatarios, los depositarios, los interventores y

administradores, así como aquellos que por disposición legal y de un contrato se hayan

obligado a tal cosa; ya que ellas no tenían ninguna obligación legal ni contractual de rendir

al demandante; además la demandada Astrid Alejandra Velásquez Ramos, Interpuso en

calidad de Perentoria la excepción de “FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL

ACTOR LA ACULTAD DE EXIGIRLE CUANTAS”, argumentando que la demanda se


admitió sin haber respetado los presupuestos enumerados en el artículo doscientos

diecisiete del Código procesal Civil y Mercantil, especialmente el hecho de que la

rendición de cuentas procede en contra de las personas en quienes ha recaído un depósito,

una administración o un mandato, razón por la cual dicho artículo establece tres

presupuestos para que proceda la demanda de rendición de cuentas a saber: primero: por

no haberse rendido las cuentas, segundo: por haberse rendido defectuosamente y tercero

por haberse rendido inexactamente. Para que cualquiera de estos supuestos sea viable en

juicio, el actor debía demostrar el título, es decir el derecho que le asiste para exigir las

cuentas y que este caso no cumplió con estos presupuestos procesales, sencillamente

porque no tenían derecho en su contra por no exigirle la rendición de cuentas. La

demandado Martha Antonia Peláez Sánchez también interpuso las excepciones perentorias

de: INEXIXSTENCIA DE LA OBLIGACIÓN DE RENDIR CUENTAS POR PARTE DE

MARTHA DE LA OBLIGACIÓN DE RENDIR CUENTAS POR PARTE DE MARTHA

ANTONIA PELAEZ SANCHESZ y la de FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS

NARRADOS EN LA DEMANDA” por los mismos argumentos que indica la otra

demanda en la excepción de “Falta de Título que confiere al actor la Facultad de Exigirme

Cuentas”. lll) Al hacerse el mérito correspondiente a los medios de prueba rendidos, se

desprende lo siguiente: a) Certificaciones extendidas por el Registro General de la

Propiedad que se refieren a las inscripciones de dominio de las fincas número tres mil

noventa, folio doscientos, libro trecientos y treinta y un mil ochocientos cincuenta y un,

folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos, ambas del departamento de Escuintla,

documentos que fueron presentados por la parte actora al interponer la demanda, los cuáles
si bien es cierto que por ser extendidos por funcionario público en el ejercicio de su cargo

producen y hacen plena prueba, esto únicamente en cuanto al derecho de copropiedad que

tanto actor como demandadas tienen sobre las fincas de mérito, sin que dichos atestados se

deprenda la obligatoriedad d las demandas de rendir cuentas que pretende el actor, razón

por la cual no se le aporta valor probatorio a dichos documentos para los fines pretendidos;

b) Fotocopias simples de los primeros testimonios de las escrituras públicas números

doscientos y veinte, ambas faccionadas antes los oficios de la Notaria Mía Isabela Cabrera

Alvarado con fechas uno de febrero que contienen los contratos de compraventa celebradas

entre Carlos Enrique Pérez Mazariego y Astrid Alejandra Velásquez Ramos, Martha

Antonia Peláez Sánchez y Luis Prado Rivera, relativas a las fincas números, tres mil

noventa, folio doscientos, del libro trescientos de Escuintla, y treinta y un mil ochocientos

cincuenta y uno, folio cuarenta y seis, del libro cuatrocientos de este municipio

respectivamente, ambas del departamento de Escuintla, instrumentos debidamente

razonados por el Registro de la Propiedad, con los cuales el actor prueba tener derechos de

copropiedad juntamente con las demandadas sobre las fincas ya identificadas, y que al ser

extendidas por Notario en el ejercicio de su cargo producen fe y hacen plena prueba, pero

únicamente en cuanto a los derechos ya indicados, es decir de copropiedad que a las dos

partes les asiste sobre tales fundos, no así en cuanto a la obligatoriedad que las

demandadas pudieran tener de rendir cuentas como lo pretende el actor por lo que tales

documentos no se les aporta valor alguno a favor de la pretensión de este último de la

razón indicada; c) Declaración de parte prestada por las demandadas al absolver posiciones

que les articuló el actor, medio de pruebas que no se le aporta valor alguno, por no haber
confesado aquellos hechos que le perjudiquen; d)Reconocimiento judicial practicado con

fecha doce de octubre del año os mil en el inmueble donde se ubica el Banco industrial,

estableciéndose que efectivamente dicho Banco se encuentra en la finca número tres mil

noventa, folio trescientos de este departamento y otro puntos intrascendentes; diligencia a

la que no se le aporta valor probatorio de rendir cuentas; e) Al contradecir el acto de las

excepciones perentorias interpuestas por las demandadas Astrid Alejandra Velásquez

Ramos y Martha Antonia Peláez Sánchez aportó como medios de prueba los siguientes:

uno) fotocopia de facturas en las cuales en la parte superior se lee: “Carlos Enrique Pérez

Mazariego” extendidas a favor de Luis Carlos Álvarez Guizar, en concepto de

arrendamiento de un local comercial por los mese que en el citado documento se indican,

documentos que no se les da valor alguno, por considerarse privados que al no estar

legamente reconocidos por quiénes los extendieron, no surten efecto alguno; dos) trece

fotocopias simples de cheques librados por Luis Carlos Álvarez Guizar, siete a favor de

Astrid Alejandra Velásquez Ramos, a estos no se les aporta valor probatorio algunos ya

que dichos cheques, si bien por su calidad de documentos de crédito no necesitan

reconocimiento alguno, no está demostrado el derecho incorporado a los miso y tampoco

está acreditado que la persona favorecida en ellos sea efectivamente la demandada ante los

oficios de la Notaria Mía Isabela Cabrera Alvarado, que contiene el contrato de

arrendamiento celebrado entre Carlos Enrique Pérez Mazariego y Astrid Alejandra

Velásquez Ramos, Martha Antonia Peláez Sánchez y Luis Pedro Prado Rivera,

documentos que al estar autorizado por el Notario y no haber sido redargüido de ninguna

falsedad se le atribuye valor probatorio, pero únicamente en cuanto a que se demuestra con
el mismo la relación contractual que existe entre las partes del juicio y el arrendatario Luis

Carlos Álvarez Guizar; cuatro) informe rendido por el Gerente y Representante Legal de la

Empresa Ceteco de Guatemala Sociedad Anónima (La Curcao), al cual adjunto una serie

de fotocopias de facturas y cheques, a los cuales no se les aporta valor alguno debido a que

ninguno de ellos aparece que hayan sido librados a favor de alguna de las demandas; y en

cuanto al informe y facturas por tratarse de documentos privados no reconocidos

legamente, no surten ningún efecto; cinco) informe Sub-Gerente Administrativo del Banco

Reformador, al cual se adjuntaron una serie de fotocopias simples de facturas y cheques,

de éstos trece se encuentran liberados a favor de Astrid Alejandra Velásquez Ramos, que si

bie por tratarse de documentos de crédito que ni necesitan reconocimiento alguno, no se les

da valor, ya que se ignora el derecho en ellos incorporado, además de no estar a favor de

ninguna de las demandadas; y en cuanto al informe y facturas, tampoco se les da valor, por

tratarse de documentos privados no legalmente reconocidos; seis) informe rendido por

Guillermo López Barrios, propietario de Almacén Nohemí, al cual adjunto fotocopia

simple de una copia simple legalizada de la escritura pública número ochenta autorizada

ante los oficios de la Notaria Ana Lucía Mauricio Gámez, con fecha quince de abril de mil

novecientos noventa y nueve que contiene un contrato de arrendamiento suscrito entre

Gonzalo Franco Velásquez Ramos, como representa legal de Carlos Enrique Pérez

Mazariego y Guillermo López Barrios y que se refiere a un local comercial ubicado en

trece avenida veinte guion dieciocho de la zona uno de este municipio y que corresponde a

la finca número tres mil noventa (3,090) folio doscientos (200) del libro trescientos (300)

de Escuintla, documento que no se le da valor alguno, debido a que no coincide la


dirección dada por el actor en su ampliación de demanda de local indicado, con la asentada

en el instrumento público aludido; así mismo se adjunta fotocopia de nota de prórroga de

arrendamiento, al cual tampoco se le da valor alguno, tratarse de un documento privado no

reconocido legalmente; también adjuntó facturas con el logotipo superior que se lee

“Carlos Enrique Pérez Mazariego” a valor de Guillermo López Barrios, que por su

condición de documentos privados no se les aporta ningún valor; asimismo se adjuntaron

fotocopias de varios cheques, cinco de ellos a nombre de Martha Antonia Peláez Sánchez,

además por estar librados los mismos por Estuardo Reyes Cabrera, que no tiene ninguna

relación con las partes, no se les da valor por tratarse de un documento privado no

reconocido legalmente, igual suerte corren las facturas que adjuntó al mismo, también por

constituir documentos privados; y en cuanto a las fotocopias de cheques que acompaño,

tampoco se le da valor alguno, ya que se ignora el derecho incorporado de los mismos,

amén de no estar a nombre de las demandadas, ya que aparecen unos a favor de Astrid

Alejandra Velásquez Ramos, no hay certeza jurídica si se trate de la primera de las

mencionadas demandadas; y una fotocopia de ampliación de prórroga de contrato tampoco

se le asigna valor probatorio, ya que el mismo además de tratarse de un documento privado

no reconocido legalmente, el mimo se refiere a un contrato de arrendamiento de local

propiedad de la señora Adriana Isabel Almaraz Ochoa, que no es parte de este juicio. De lo

anteriormente analizado se concluye que la parte actora no llegó a probar con los medios

de prueba ya enumerados, la obligatoriedad de las demandas de rendir las cuentas

pretendidas, ya que el solo hecho del derecho de copropiedad que les asiste sobre las fincas

identificadas en la demanda, lo cual si quedó demostrado, no los obliga a rendir cuentas


como lo pretende la parte actora y que fuese esa la razón por la cual al presentarse la

demanda, el juzgador no declaró provisionalmente la obligación de las demandadas de

rendir las cuentas y la prevención de cumplir con esta obligación en la primera audiencia

que se señaló ni apercibió de tener por ciertas las afirmaciones del actor y de condenarlo en

los daños y perjuicios, de conformidad con lo que determina el articulo doscientos

diecisiete del Código Procesal Civil y Mercantil; lo que no hizo porque con los

documentos presentados y que quedaron ya analizados, no se justificaba aquella

obligación, incluso pudo el juzgado abstenerse dar curso a la demanda, como lo indica la

doctrina asentada al inicio de este considerando, interventores o administradores, ni existe

disposición legal o contractual que las obliga a la rendición de cuentas; de ahí entonces que

las excepciones perentorias de: FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA

FAULTAD DE EXIGIRME CUENTAS” “INEXISTENIA DE LA OLBIGACIÓN DE

RENDIR CUENTAS por parte de MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ” y “LA

FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN LA DEMANDA”,

interpuestas la primera excepción por la demandada ASTRID ALEJANDRA

VELASQUEZ RAMOS, y las dos siguientes por la demandada MARTHA ANTONIA

PELAEZ SANCHEZ, son procedentes con fundamento en el análisis que a los medios de

prueba aportados por la parte actora se ha hecho anteriormente, por lo que tales defensas

procesales deben ser declaradas con lugar, y sin lugar la demanda promovida; a la

declaración de parte prestada por el actor al absolver posiciones que le articuló una de las

demandadas no se le aporta valor por no haber confesado hecho que le perjudiquen. lll)

Con relación a la petición de la parte actora al ampliar su demanda sobre certificar lo


conducente al Ministerio Público en contra de la persona que cobró rentas, no ha lugar , en

virtud de lo dispuesto por el artículo doscientos noventa y ocho del Código Procesal Penal,

que exceptúa de la obligación de denunciar un hecho punible, que requieren instancia o

autorización para su presunción, tal como en el presente caso, que el hecho punible a que

refiere el actor, debe ser perseguido a instancia de parte, por estar comprendido en el

artículo veinticuatro Ter del mimo cuerpo legal

citado.-----------------------------------------------------------------------------------. IV.

CONSIDERANDO DE LAS COSTAS: En cuanto a las costas, estima el juzgador que las

partes han litigado con evidente buena fe, por lo que las exime del pago de las mismas.

CITA DE LEYES: Artículos 29-31-44-51-62-63-66-67-70-77-78-79-106-107-116-125-

126 127-128-129-130-131-132-133-134-135-136-137-138-172-173-176-177-178-186-199-

01 202-203-204-205-206-208-209-2017-218 del Código Procesal Civil y Mercantil; 141-

142 143-147 de la Ley del Organismo

Judicial.---------------------------------------------------------------------------------------------------

----------------PARTE RESOLUTIVA------------------------------- Este tribunal con

fundamento en lo considerado y leyes citadas al resolver DECLARA: l) CON LUGAR las

excepciones perentorias de FALTA DE TITULO QUE CONFIERA AL ACTOR LA

FACULTAD DE EXIGIRNOS CUENTAS, “interpuesta por la demandada ASTRID

ALEJANDRA VELAZQUEZ RAMOS; “INEXISTENCIA DE LA OBLIGACIÓN DE

RENDIR CUENTAS POR PARTE DE MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ” Y

LA “FALTA DE VERACIDAD DE LOS HECHOS NARRADOS EN LA DEMANDA”

interpuestas por la demanda MARTHA ANTONIA PELAEZ SANCHEZ; ll) SIN


LUGAR, la demanda Oral de Rendición de Cuentas promovida por LUIS PEDRO PRADO

RIVERA, en contra de ASTRID ALEJANDRA VELAZQUEZ RAMOS Y MARTHA

ANTONIA PELAEZ SANCHEZ; a quienes se absuelve de las pretensiones del actor; lll)

NO HA LUGAR a certificar lo conducente al Ministerio Público en contra de la persona

que cobró rentas, en virtud de lo dispuesto en el artículo doscientos noventa y ocho del

Código Procesal Penal, que exceptúa de la obligación de denunciar un hecho punible, que

requieran instancia o autorización para su persecución, tal como en el presente caso, que el

hecho punible al que se refiere el actor, debe ser perseguido a instancia de parte, por estar

comprendido en el artículo veinticuatro Ter del mimo cuerpo legar citado; y lV) Se exime

a las partes del pago de costas

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