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Ecocardiografía Transtorácica: Monitorización y Modos

La ecocardiografía transtorácica permite la evaluación morfológica y funcional del corazón en tiempo real, utilizando modos bidimensionales y Doppler para analizar estructuras y flujos. Se describen diferentes ventanas ecocardiográficas y técnicas para medir dimensiones de cavidades y función sistólica, incluyendo el gasto cardíaco y la fracción de eyección. Esta técnica es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades cardiovasculares.

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Ecocardiografía Transtorácica: Monitorización y Modos

La ecocardiografía transtorácica permite la evaluación morfológica y funcional del corazón en tiempo real, utilizando modos bidimensionales y Doppler para analizar estructuras y flujos. Se describen diferentes ventanas ecocardiográficas y técnicas para medir dimensiones de cavidades y función sistólica, incluyendo el gasto cardíaco y la fracción de eyección. Esta técnica es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades cardiovasculares.

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TEMA 5 Monitorización con

ecocardiografía
transtorácica

1. INTRODUCCIÓN
La exploración ecocardiográfica permite la visión en tiempo real de las estructuras
cardiacas en movimiento, por ello esta técnica ofrece la posibilidad de realizar un estudio
morfológico y [Link] forma incruenta, ofreciendo información de la contractibilidad
global y segmentaria, del estado valvular y pericárdico y función del ventrículo derecho.
Además, mediante el análisis de los flujos obtenidos mediante el doppler, es posible la
cuantificación de las alteraciones valvulares, del septo auricular e interventricular, así como
la función diastólica y estimación de volumen sistólico y presiones de llenado.

1.1. MODOS DE EXPLORACIÓN ECOCARDIOGRÁFICA.


Los equipos de ultrasonidos actuales permiten la exploración en distintos modos
de trabajo. A continuación describiremos los dos modos de mayor rendimiento en la
exploración funcional:

1.1.1. Modo bidimensional.


El modo bidimensional (2D) nos muestra las estructuras anatómicas topográficamente,
mediante una secuencias de haces de ultrasonidos en modos B (brillo). La diferencia en la
intensidad ecogénica se representa por las distintas graduaciones de brillos. Este modo se
controla básicamente mediante los siguientes parámetros:

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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La ganancia (tranmit power again...): define el grado de invasividad de nuestro
equipo con el paciente.
Rango dinámico (compresión): permite la modificación de la escala de grises,
eliminando tanto los de altas amplitud (blancos y grises claros), como los de baja (negros
y grises oscuros). Habitualmente interesa eliminar los ecos de baja intensidad, para ello
reduciremos el rango dinámico con una pérdida de diferenciar estructuras titulares.
Profundidad (depth): ajusta el campo de visión acústico vertical de las estructuras.
Permite ver las estructuras más grandes o más pequeñas.

1.1.2. Modo doppler.


La ecocardiografía modo doppler es el análisis del flujo intracardíaco o intravascular.
El examen en doppler pulsado realiza un muestreo de señal a una determinada profundidad
en una región de muestra y a una frecuencia de muestreo concreta. El espectro obtenido
evidencia generalmente una mayor información del tipo flujo, siendo las mediciones
precisas. Presenta el inconveniente de no poder analizar las zonas de altas velocidades
debido al fenómeno de aliasing, que se define como la incapacidad del doppler pulsado
para detectar desviaciones de alta frecuencia, produciendo una distorsión en el registro
espectral. El doppler pulsado permite el análisis de velocidades altas, por lo que es el de
utilidad para el estudio de los gradiantes transvalvulares patológicos.

1.2. VENTANAS ECOCARDIOGRÁFICAS 2D (BIDIMENSIONAL).


La ecocardiografía bidimensional proporciona imágenes de gran resolución de las
estructuras cardíacas y de su función, considerándose como la base de la imagen cardíaca
con ultrasonido.
El estudio ecocardiográfico se realiza con el paciente tumbado y en decúbito
lateral izquierdo, ya que en esta posición el corazón se acerca a la pared anterior de la
caja torácica. Colocamos el brazo izquierdo del paciente por detrás de la cabeza, con
objeto de ensanchar los espacios intercostales. Para iniciar la exploración colocaremos
el transductor en la línea paraesternal izquierda a nivel del tercer o cuarto espacio
intercostal (ventana paraesternal izquierda) y, posteriormente se desplaza a la punta
(ventana apical). Con el paciente en decúbito supino obtenemos imágenes subcostales
(vena cava inferior y venas hepáticas) y supraesternales, con la cabeza del paciente en
hiperextensión (base del corazón y grandes vasos). Por último, con el paciente en decúbito
lateral derecho obtendremos la ventana paraesternal derecha.
La orientación de las imágenes de ecocardiografía bidimensional varía entre los
diferentes investigadores. Para la descripción de los diferentes planos ecocardiográficos
nos basaremos en las recomendaciones establecidas por la Sociedad Americana de
Ecocoardiografía.

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


168
1.2.1. Eje largo paraesternal (fig. 1).
Mediante esta proyección trazamos una línea imaginaria que une el hombro derecho
con la cadera izquierda, y representa una sección del eje largo del ventrículo izquierdo. La
ranura del transductor se orienta hacia el hombro derecho.
En la zona más proximal al transductor se encuentra el ventrículo derecho (VD).
En la zona más distal vemos la aurícula izquierda (AI).
Entre la aurícula izquierda y el ventrículo derecho se encuentra la válvula aórtica
y la aorta torácica ascendente. En sístole, vemos la válvula aórtica como dos ecos lineales
paralelos a las paredes de la aorta torácica ascendente, con la valva coronaria derecha (la
más próxima al transductor) y la valva no coronaria (la más alejada). También en sístole
se delimita el tracto de salida del ventrículo izquierdo. En diástole, al cerrarse la válvula
se observa una línea ecodensa a nivel de la unión de estas dos valvas.
En la zona distal izquierda de la imagen se encuentra el ventrículo izquierdo (VI),
con el septo interventricular proximal al transductor.
El pericardio aparece en el borde inferior de la imagen.

Fig. 1. Plano paraesternal longitudinal

Rotando el transductor uno 90º en sentido horario a partir de la primera posición,


se obtiene el eje corto paraesternal, que traza una línea imaginaria que une el hombro
izquierdo con la cadera derecha. La ranura del transductor se orienta hacia el hombro
izquierdo. Se pueden obtener distintos planos inclinando el transductor a tres niveles:
1. Plano válvula aórtica: vemos la válvula aórtica en situación anterior a la AI y
posterior al VD, con sus tres velos (simulando la letra Y). A la izquierda se observa la válvula
tricúspide. La válvula pulmonar se observa en posición anterior y a la derecha de la válvula
aórtica, en su unión con el tronco de la arteria pulmonar que se curva alrededor de la
aorta. Detrás de la válvula aórtica se encuentra la AI, separada de la AD por el tabique
interauricular. El seno coronario aparece en la región posterior de la imagen, entre la

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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AD y la AI. Es un plano óptimo para valorar la raíz, la válvula aórtica y, especialmente, la
presencia de aorta bicúspide (fig. 2).

Fig. 2. Eje paraesternal eje corto, a nivel de grandes vasos.

2. Plano válvula mitral: se obtiene basculando ligeramente la sonda hacia la


izquierda en sentido caudal. Observamos la válvula mitral con el velo septal en posición
anterior y el velo posterior en la zona inferior de la imagen (simulando la boca de un
pez). Se representa el VI de forma circular con la válvula mitral en el centro. El septo
interventricular separa ambos ventrículos, siendo cóncavo hacia el VI. A la derecha se
identifica la pared lateral del VI. Es un plano óptimo para registrar ambas valvas mitrales
y valorar su movilidad, engrosamiento y calcificación.
3. Plano músculos papilares: manteniendo la misma posición, pero con mayor
basculación del transductor en sentido caudal, es posible valorar el VI con los dos músculos
papilares, anterolateral y posteromedial, que se sitúan dentro de la cavidad ventricular a
las 3 y a las 8.

1.2.2. Planos apicales.


Colocamos el transductor en el quinto espacio intercostal, en la línea axilar media,
a nivel de la punta del corazón. El plano ultrasónico discurre por una línea imaginaria que
va en dirección superior y medial desde la línea axilar media izquierda hacia la escápula
derecha del paciente. Girando el transductor en su propio eje, en sentido antihorario y con
ligera angulación lateral, se obtienen los planos de cuatro, cinco, dos y tres cámaras.
El plano apical de cuatro cámaras permite una buena visualización de las cuatro
cavidades cardiacas, del septo interventricular e interauricular, y de la cruz del corazón.

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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Encontramos la punta en la parte superior de la imagen, y las aurículas, en la parte inferior.
Las cavidades derechas están a la izquierda de la imagen, y las izquierdas a la derecha,
con sus respectivas válvulas auriculoventriculares. Este plano facilita un análisis óptimo
de la contractilidad segmentaria de ambos ventrículos, cuantificar los espesores del septo
y de la pared lateral, valorar las alteraciones en la morfología del VI y la distribución de
la hipertrofia (fig. 3).

Fig. 3. Apical 4 cámaras.

El plano apical de cinco cámaras nos permite obtener una imagen del tracto de salida
del VI, con la válvula aórtica y el segmento proximal de la aorta torácica ascendente.
En el plano apical de dos cámaras valoramos la AI y, en ocasiones, la orejuela
izquierda, la válvula mitral y el VI con su cara anterior a la derecha de la imagen y la inferior
a la izquierda. Este plano es fundamental para evaluar la contractilidad segmentaria y
la fracción de eyección del VI con el método Simpson. Abriendo este plano aparecen la
válvula aórtica y la raíz aórtica a la derecha, es el plano apical de tres cámaras, con la cara
posterior del VI a la izquierda de la imagen y el septo interventricular a la derecha.

1.2.3. Planos subcostales.


Se obtiene colocando el transductor en el centro del epigastrio y orientándolo
hacia abajo, en una línea imaginaria que discurre entre el hueco supraesternal y el hombro
izquierdo del paciente. Este plano es muy práctico en pacientes con patología pulmonar
e hiperinsuflación de los pulmones, o en aquellos sometidos a ventilación mecánica, en
los cuales es imposible valorar los planos paraesternales. Obtenemos una imagen similar
a la proyección de cuatro cámaras apical, pero con mejor definición de las dos aurículas.

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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Es una ventana particularmente útil para valorar defectos a nivel del septo interauricular
y para valorar la presencia de derrame pericárdico.
Si orientamos el transductor hacia la derecha del paciente, obtenemos una imagen
del hígado con las venas suprahepáticas, y un corte transversal de la vena cava inferior.
Un dato característico es el colapso, en condiciones normales, de la vena cava inferior
con la inspiración.

1.2.4. Plano supraesternal.


Situando el transductor en el hueco supraesternal podemos obtener imágenes de
la aorta ascendente y el arco aórtico, con la salida de los troncos braquiocefálicos, y la
aorta torácica descendente. Por debajo del arco aórtico se encuentran la arteria pulmonar
derecha y la AI.

1.3. DIMENSIONES DE CAVIDADES.


El calculo de las dimensiones de las cavidades cardiacas, se realizan sobre las
imágenes topográficas obtenidas en la ecocardiografía 2D. La metodología exploratoria
está estandarizada, para que los resultados obtenidos sean reproducibles y concluyentes.
- Raíz aórtica: Se recomienda realizar la medición de su diámetro desde la
pared anterior externa a la pared interna posterior en el plano longitudinal
largo. Midiendo al final de la diástole (inicio de QRS).
- Aurícula izquierda: se mide en el mismo plano que anteriormente, en
telesístole (final de onda T).
- Ventrículo izquierdo: diámetro telediastólico en el plano longitudinal largo
en telediástole (inicio del QRS).
- Septo interventricular medido en plano longitudinal largo.

2. FUNCIÓN SISTÓLICA DEL VENTRICULO IZQUIERDO


La ecocardiografía es el método de primera elección para el estudio de función
sistólica, permitiendo la obtención de una importante información hemodinámica latido
a latido de una forma no invasiva a la cabecera del paciente.

2.1. MEDIDA DEL GASTO CARDÍACO (CO).


El gasto cardíaco es un parámetro hemodinámico que estima la función global
de la función cardiovascular. Es el resultado del producto del volumen sistólico por la
frecuencia cardíaca:
CO = VS·FC

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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El volumen sistólico se determina mediante el cálculo del volumen de sangre que
atraviesa la válvula aórtica en cada latido. El volumen que atraviesa una determina sección
es igual al producto del área de dicha sección por la integral de la velocidad del flujo que
lo atraviesa, con respecto al tiempo (IVT) (fig. 4):

Fig. 4. Doppler del flujo aórtico.

VS =Área·IVT
El área utilizada es el anillo valvular aórtico, asumiendo una geometría circular
del mismo:
Área = π·(Diámetro/2)2
Área = 0,785·Diametro2
La IVT es proporcionada por el equipo de ecocardiografía al delinear el perímetro
del flujo a estudiar.

2.1.1. Sistemática exploratoria: medición del CO.


- Obtener imagen de plano paraesternal longitudinal.
- Medir el diámetro del anillo aórtico a la altura de la inserción de las
valvas.
- Calcular el área del anillo aórtico (Área = 0,785·Diametro2).
- Obtener imagen del plano apical de cinco cámaras.
- Activar doppler pulsado, situando cursor en la apertura valvular.
- Delinear la curva de flujo aórtico obtenida, el IVT será dado por el software
de cálculo.
- El VS = 0,785·diametro2·IVT, el CO es el producto del VS por la frecuencia
cardíaca.

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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La limitación principal de este método es la producida por los errores en la medida
del diámetro del anillo aórtico.

2.2. FRACCIÓN DE EYECCIÓN.


La finalidad de la sístole cardiaca es la expulsión de un volumen de sangre, llamado
volumen latido. La capacidad del ventrículo izquierdo para realizar esta función es valorada
a través de los índices de función sistólica. La ecocardiografía en modo 2D, mediante
el cálculo de volúmenes, permite de forma eficaz e incruenta estimar la eficiencia del
ventrículo izquierdo para la eyección. El índice de función sistólica con mayor difusión en
la práctica clínica es la fracción de eyección.
La fracción de eyección (FE) se define como el porcentaje de volumen expulsado en
cada latido y se calcula como la razón del volumen latido (VS) con respecto el volumen
telediastólico del ventrículo izquierdo (VTDVI), expresada en porcentaje:
FE = (VL/VTDVI)x100
El volumen latido es la diferencia del VTDVI menos el volumen telesistólico del
ventrículo izquierdo (VTSVI), por tanto:
FE = [(VTDVI – VTSVI)/VTDVI]x100
Este parámetro fue desarrollado inicialmente mediante angiografía, se considera
valores normales el valor de 72 ± 8 %. Los valores inferiores al 50 % se consideran anormales.
Para obtener la fracción de eyección, mediante la ecocardiografía bidimensional, es
preciso el cálculo de los volúmenes telesistólico y telediastólico del ventrículo izquierdo.
El cálculo de las áreas exige una visualización adecuada del borde endocárdico y
un trazado del mismo por parte del explorador.
La aplicación de varios modelos matemáticos es necesaria para, a partir de
dimensiones lineales, se determinen las áreas, de una forma más o menos anatómicas.
Para ello se considera el ventrículo izquierdo como una figura geométrica compuesta por
una base ancha de forma cilíndrica y una punta de forma cónica (tabla 1).

Tabla 1. Modelos empleados en ecocardiografía 2D.

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El modelo de Simpson modificado se ha desarrollado a partir de dos proyecciones
apicales ortogonales, como el apical cuatro cámaras y el apical dos cámaras. Actualmente el
grupo de experto de la Sociedad Americana de Ecocardiografía, aconseja como metodología
para la determinación de volúmenes por ecocardiografía bidimensional el método de
Simpson modificado.

2.2.1. Sistemática exploratoria: método de Simpson.


- Obtener imagen de buena calidad de plano apical 4 cámaras.
- Delinear el endocardio al final de la sístole y al final de la diástole.
- Obtener imagen apical 2 cámaras.
- Delinear el endocardio al final de sístole y diástole.
- La FE será obtenida matemáticamente por el software de cálculos.

3. ESTUDIO DE LA FUNCIÓN DIASTÓLICA DEL VENTRÍCULO


IZQUIERDO
Actualmente le ecocardiografía doppler es el método de primera elección para el
estudio clínico de la función diastólica del ventrículo izquierdo. Mediante la información
obtenida mediante el análisis de las velocidades de llenado a través de la válvula mitral
y las velocidades del retorno venoso pulmonar, identificamos los patrones de llenado del
ventrículo izquierdo (tabla 2).

Tabla 2. Patrones de llenado ventricular.

3.1. PATRÓN DE LLENADO NORMAL.


El patrón característico del flujo auriculoventricular consta de un pico inicial de
llenado rápido pasivo (onda A) seguido de otro segundo, telediastólico, consecuencia de
la contracción auricular. La onda E posee mayor velocidad que la onda A, guardando una
relación E/A entre 0,5 y 1,5 (fig. 5).

UNIDAD 2 - Tema 5. Monitorización con ecocardiografía transtorácica


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Fig. 5. Patrón normal de
llenado transmitral.

El flujo venoso pulmonar presenta dos ondas anterogradas, una sistólica consecuencia
de la relajación auricular (onda S) y otra diastólica producida por la apertura de l a válvula
mitral y el inicio del llenado ventricular (onda d). El componente retrógrado coincide con
la contracción auricular (onda Ar). La velocidad de la onda S es mayor a la d y la duración
de la onda A transmitral es mayor o igual a la duración de la onda Ar (fig. 6).

Fig. 6. Patrón normal de flujo venoso pulmonar.

3.2. PATRÓN DE ALTERACIÓN DE LA RELAJACIÓN.


Existe una inversión de las velocidades máximas proto y telediastólicas con una
disminución de la onda E y un incremento de la velocidad de la onda A. El tiempo de
desaceleración y el tiempo de relajación isovolumetrica (TRIV) se mostrarán prolongados
(fig. 7).

Fig. 7. Patrón de alteración en la relajación, según flujo transmitral.

En el flujo venoso pulmonar la onda S es significativamente superior a la d (fig.


8).

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Fig. 8. Patrón de alteración de la relajación, según flujo venoso pulmonar.

3.3. PATRÓN PSEUDONORMAL.


Es indistinguible por el estudio doppler transmitral del patrón normal, al realizar
vasalva (disminuyendo la precarga) toma características de patrón de alteración de la
relajación.
En el doppler de las venas pulmonares se observa una onda d mayor que la S con
una duración de la onda AR mayor a la onda A transmitral. La velocidad de la onda AR
será mayor a 35 cm/seg (fig. 9).

Fig. 9. Patrón Pseudonormal, según flujo venoso pulmonar.

3.4. PATRÓN RESTRICTIVO.


El patrón transmitral se caracteriza por un exceso de velocidad de la onda E con
un tiempo de desaceleración disminuido (fig. 10).

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Fig. 10. Patrón restrictivo según Doppler Transmitral.

La contracción auricular, ante el aumento de la postcarga en la aurícula izquierda,


ocasiona en el flujo venoso pulmonar una onda AR de mayor duración y velocidad que la
onda A del flujo transmitral (fig. 11).

Fig. 11. Patrón restrictivo, según flujo venoso pulmonar.

3.4.1. Sistemática exploratoria: identificar patrones de llenado ventricular.


- Obtener plano apical 4 cámaras.
- Activar Doppler pulsado colocando la muestra en el borde libre de la válvula mitral
en su apertura.
- Alinear lo más paralela posible al flujo de llenado ventricular.
- Realizar las mediciones de velocidad y tiempo de desaceleración de onda E,
velocidad y duración de onda A y TRIV.
- Colocar la muestra del doppler pulsado un cm por dentro de la vena pulmonar.
- Medir velocidad y duración de ondas S, D y AR.
- Identificar el patrón de llenado correspondiente.

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4. ESTIMACIÓN DE PRESIONES DE LA ARTERIA PULMONAR
Mediante el estudio ecocardiográfico es posible la estimación de las presiones de la
arteria pulmonar, sin necesidad de otra técnica de monitorización hemodinámica invasiva.
Aunque determinados datos aportados por la ecocardiografía 2D o en modo M puede
sugerir la presencia de hipertensión pulmonar, el estudio doppler constituye el método
de elección que permite la valoración cuantitativa de las presiones de la arteria pulmonar.

4.1. ESTIMACIÓN DE LA PRESIÓN PULMONAR SISTÓLICA (PAPS).


La PAPs equivale a la suma de la presión media en la aurícula derecha (PAD) y el
gradiante sistólico máximo entre el ventrículo y aurícula derecha, en ausencia de estenosis
pulmonar u obstrucción al tracto de salida del ventrículo derecho:
PAPs = PAD + gradiante sistólico entre VD y AD.
La PAD en pacientes portadores de catéteres venosos centrales corresponde al valor
de la Presión Venosa Central (PVC). En los pacientes en los que nos es posible esta medición
(ausencia de catéter venoso central) es posible su estimación mediante el diámetro e índice
de colapso de la vena cava inferior.
Para el cálculo del gradiante sistólico entre el VD y la AD es preciso identificar en
el doppler continuo insuficiencia tricuspídea. La velocidad del flujo recogida es posible
convertirla en gradiantes de presión mediante la ecuación de Bernoulli, según la cual
la diferencias de presiones entre dos cámaras (P1-P2) entre las que se establezca una
comunicación de flujo viene dada por:
P1-P2 = 4 V2
V es la velocidad máxima del flujo entre ambas cavidades.
En presencia de insuficiencia triscuspídea el gradiante de presión entre VD y AD
(PVD-PAD) según la ecuación de Bernoulli será:
PVD-PAD = 4VIT2
VIT se corresponde con la velocidad máxima de la insuficiencia tricuspídea.
En ausencia de obstrucción a la eyección del VD, la PVD equivale a la PAPs:
PAPs =4VIT2 + PAD

4.1.1. Sistemática exploratoria: estimar PAPs.


- Obtener imagen de calidad de la ventana apical 4 cámaras.
- Identificar en válvula triscupídea jet de insuficiencia valvular.
- Activar dopper pulsado, situando cursor en la apertura valvular.
- Activar dopper continuo, medida de la velocidad máxima.

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- Aplicando la formula de Bernoulli, el gradiante de presión.
- Sumando a este gradiante la PAD (PVC), obtendremos la PAPs.

4.2. ESTIMACIÓN DE LA PRESIÓN PULMONAR DIASTÓLICA (PAPD).


La PAPd es igual a la suma de la Presión media de la aurícula derecha y el gradiante
diastólico entre la arteria pulmonar (AP) y el ventrículo derecho (VD)
PAPd = PAD + gradiante AP y VD.
Para conocer el gradiante de presión diastólico entre AP y VD es preciso identificar
flujo de insuficiencia pulmonar en el Dopper continuo, según la ecuación de Bernoulli el
gradiante de presiones entre AP y VD (PAP-PVD) será:
PAP-PVD = 4VIP2
Donde VIP es la velocidad máxima del flujo entre AP y VD.
La presión diastólica en la arteria pulmonar será calculada por:
PAPd =PAD+4VIP2

4.2.1. Sistemática exploratoria: estimar PAPd.


- Obtener imagen de plano eje corto de grandes vasos.
- Identificar jet de insuficiencia valvular
- Activar doppler pulsado, localizar cursor en apertura de válvula
pulmonar.
- Activar doppler continuo, medir velocidad máxima de la insuficiencia
pulmonar.
- Obtener mediante Bernoulli el gradiante de presión PAP-PVD.
- La PAPd equivale a la suma del gradiante obtenido y la PAD (PCP).

4.3. ESTIMACIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL PULMONAR MEDIA PAPM.


El tiempo de aceleración (TA) del flujo en el tracto de salida del VD, mediante el
volumen muestra del doppler pulsado en el anillo pulmonar, disminuye a medida que
aumenta la hipertensión pulmonar. Utilizando la ecuación de Mathan, podemos estimar
la presión arterial pulmonar media (PAPm):
PAPm = 79-(0,45xTA)
Si la frecuenta cardíaca es distinta 60-100 lpm, deberá corregirse la TA obtenida
según Brazett:
TA real = TA obtenida/raiz cuadrada del intervalo RR.

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Esta estimación está afectada si se produce un aumento del volumen-latido del
VD (shunt interauricular)

4.4. ESTIMACIÓN DE LA PRESIÓN MEDIA DE LA AURÍCULA IZQUIERDA/


PRESIÓN DE ENCLAVAMIENTO PULMONAR (PCP).
Mediante el análisis del flujo de llenado transmitral obtenidos por doppler pulsado,
es posible obtener una estimación cualitativa de PCP. Los determinantes de la presión de
la aurícula izquierda media se obtiene en protodiastóle, los parámetros fundamentales son
la velocidad máxima de la onda E y su tiempo de desaceleración. Existe una correlación
inversa entre el tiempo de desaceleración de la onda E y la PCP. Así, en pacientes con
disfunción sistólica del ventrículo izquierdo, un tiempo de desaceleración < 150 ms indica
una PCP > 20 mmHg, mientras que un tiempo de desaceleración < 150 ms predice una
PCP < 15 mmHg.

4.5. MEDIDA DE LA PRESIÓN EN LA AURÍCULA DERECHA.


La presión venosa central puede ser estimada mediante el estudio por ecocardiografía
2D de la vena cava inferior (VCI), mediante la medida de su diámetro y comportamiento
durante los ciclos respiratorios.
Si la VCI tiene un diámetro normal (< 20 mm), y durante la inspiración se colapsa
el 50 %, se asume que la PCP se encuentra en cifras normales (d ≤ 10 mmHg).
Si la VCI se encuentra dilatada, diámetro mayor a 22 mm y durante la inspiración
el colapso es inferior al 50 %, se estima una PCP entre 15-20 mmHg.
Mientras se observa un diámetro de la VCI menor a 12mm con un colapso superior
al 50 % durante la inspiración, suponemos una situación de hipovolemia.

4.5.1. Sistemática exploratoria: estimar PVC.


- Obtener plano subcostal.
- Identificar VCI.
- Realizar medición del diámetro en inspiración y en espiración.

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