Matemáticas Precolombinas en Educación
Matemáticas Precolombinas en Educación
Director:
GABRIEL YÁÑEZ CANAL
Phd. En Matemática Educativa
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INTRODUCCIÓN
1. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA 3
1. 1. CULTURAS PRECOLOMBINAS 4
1.1.1 Cultura Guane 7
[Link] Numeración y Cálculo del Tiempo 16
[Link] Guane 19
1.1.2 Cultura Inca 21
[Link]. Aritmética, yupana y quipu 33
1.2. EL SISTEMA POSICIONAL DE NUMERACIÓN 50
2. PRUEBA DIAGNÓSTICA 58
2.1. ANÁLISIS DE RESULTADOS DE LA PRUEBA
DIAGNÓSTICA 59
3. TALLERES 63
3.1. Guía 1 66
3.2. Guía 2 67
3.3. Guía 3 69
3.4. Guía 4 71
4. ANÁLISIS DE RESULTADOS DE LOS TALLERES 72
5. CONCLUSIONES 79
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 81
7. ANEXOS 83
LISTA DE FIGURAS
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Figura 1. Quipucamayo 34
Figura 2. Yupana 1 34
Figura 3. Tabla de madera 35
Figura 4. Tiza 35
Figura 5. Piedras pequeñas 35
Figura 6. Yupana 2 35
Figura 7. Yupana 3 36
Figura 8. Yupana 4 36
Figura 9. Yupana 5 37
Figura 10. Yupana 6 37
Figura 11. Yupana 7 38
Figura 12. Yupana 8 38
Figura 13. Yupana 9 39
Figura 14. Yupana 10 39
Figura 15. Quipu 42
Figura 16. Quipu Liso 47
Figura 17. Partes del quipu 49
Figura 18. Conjunto A1 53
Figura 19. Conjunto A2 53
Figura 20. Conjunto B 56
Figura 21. Conjunto C. 57
Figura 22. Mujer Indígena 63
Figura 23. Quipu 63
Figura 24. Yupana 1 64
Figura 25. Yupana 1 64
Figura 26. Mujer Indígena 85
Figura 27. Quipu 87
Figura 28. Lazo Principal 87
Figura 29. Cuerdas de Colores 87
Figura 30. Ejemplo de Construcción de un Quipu 91
Figura 31. Yupana 1 93
Figura 32. Tabla de madera 94
Figura 33. Tiza 94
Figura 34. Piedras pequeñas 94
Figura 35. Yupana 2 94
Figura 36. Yupana 3 95
Figura 37. Yupana 4 95
Figura 38. Yupana 5 96
Figura 39. Yupana 6 96
Figura 40. Yupana 7 97
Figura 41. Yupana 8 97
Figura 42. Yupana 9 98
Figura 43. Yupana 10 98
Figura 44. Yupana 11 99
Figura 45. Yupana 12 99
Figura 46. Yupana 13 99
Figura 47. Yupana 14 99
Figura 48. Yupana 1 101
Figura 49. Yupana en base dos 101
Figura 50. Yupana 2 en base dos 102
Figura 51. Yupana 3 en base dos 102
Figura 52. Yupana 2 en base dos 102
Figura 53. Yupana 4 en base dos 102
Figura 54. Yupana 5 en base dos 103
Figura 55. Yupana 6 en base dos 103
LISTA DE TABLAS
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DESCRIPTION:
Inside the mathematical history there is the possibility to know the sources of the pe-colombin
mathematic, to create and re-create history-mathematic situations into the school, in order to obtain
a significative learning for students.
The research has a mathematic-history character, and are presented the mathematical concepts
into the Inca y Guane cultures of our pre-colombin America. Also is presented a didactical purpose
into the research of the classroom, including a constructivist vision about how is learned and
teached the mathematic, in order to joint the history of this science with the educative practice and
the didactic theory, studying the efficacy of the methodology of solutions of problems for the
learning about “Positional System of Numeration”.
About research of techniques, abilities, likewise to count, measure, classify, arrange, infer and
calculate, all used by the pre-colombin cultures, is attempted to promote the use of history,
employing tools of the Inca culture such as the “yupana” and the “quipu” and the ways for to count
of Guane culture like a pedagogical tool to bring near to the student toward the theorical concepts
of “Positional System of Numeration” through practical situations.
th
The research was developed 7 level of secondary basic education, of the “Institución Educativa
Colegio Nacional San José de Guanentá Integrado de San Gil”, during second semester of 2006.
**
Faculty of Sciences. Licenciature in Mathematic.
Advisor Gabriel Yáñez Canal.
RESUMEN
DESCRIPCIÓN:
**
Facultad de Ciencias. Licenciatura en Matemáticas.
Director Gabriel Yáñez Canal.
PRESENTACIÓN
2
1. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
3
Al hacer uso de la historia en la educación matemática el ICMI menciona los
siguientes recursos pedagógicos en Flauver J. y Maanen J. (2000): “a) aprendizaje
histórico, por la provisión directa de información histórica; b) aprendizaje de temas
matemáticos, siguiendo una enseñanza y aprendizaje aproximado inspirado por la
historia; c) el desarrollo profundo del conocimiento, desde la matemática misma y
del contexto social y cultural en que las matemáticas tuvieron que hacersen” (p.
208).
El uso de la historia matemática en el aula de clase según resultados del ICMI y
experiencias de profesores a través del mundo Flauver J. y Maanen J. (2000)
contribuye en :”a)comprender más profundamente el significado de conceptos,
teorías, métodos, y pruebas en matemáticas; b)identificar pasos cruciales,
dificultades y obstáculos en la evolución de un tema; c)organizar la enseñanza
para mejorar y proporcionar motivación en el estudio de un tema; d)constituye una
reserva de ejemplos, problemas y diferentes alternativas alrededor de un tema;
e)apreciar las matemáticas como un proceso creativo; f)ver las matemáticas como
un esfuerzo humano con relación a otras actividades humanas; g)mantiene una
actitud positiva hacia el estudio de las matemáticas” (p. 241).
Las anteriores y muchas otras razones son argumentos claros a favor de la
integración de la historia de las matemáticas en el aula de clase en la enseñanza
de temas y conceptos matemáticos.
4
Según Gail Fitzsimons en Flauver J. y Maanen J. (2000) “el soporte histórico es
valioso para estudiantes de todas las edades; no menos, para adultos buscando
un desarrollo de su destreza numérica. Por ejemplo es usualmente fascinante para
un estudiante de cualquier edad reflexionar acerca del sistema numérico
comúnmente usado. ¿De donde vienen los dígitos?, ¿cómo se desarrollaron?,
¿qué produjo el cambio de los números romanos?, ¿cuál es la evolución de la
historia de los puntos decimales, porcentajes, operaciones básicas, exponentes
numéricos, etc.?, ¿cuál es la historia popular de los fraccionarios?, ¿qué hay
acerca de los sistemas de conteo de las culturas no europeas, del cálculo con los
dedos, de los sistemas de conteo con el cuerpo, etc.?. Tales preguntas generadas
por profesores y estudiantes provocan la comprensión que las matemáticas como
las conocemos hoy no siempre fueron así, y que estas fueron una necesidad
histórica a través de muchas culturas en las soluciones matemáticas para cambios
y problemas de la humanidad” (p.253). Nos detendremos en responder la última
pregunta, ¿qué hay acerca de los sistemas de conteo de las culturas no europeas,
del cálculo con los dedos, de los sistemas de conteo con el cuerpo, etc.?,
específicamente las concepciones matemáticas del sistema de numeración de las
culturas Inca y Guane. En primer lugar trataremos de conocer un poco acerca de
las culturas precolombinas, para luego centrarnos en la historia de las culturas
Inca y Guane.
Cuando llegaron los europeos a América, a partir del año 1492, encontraron
numerosas comunidades aborígenes que tenían distintos niveles de desarrollo
cultural.
5
Otras comunidades ya se habían establecido permanentemente en aldeas
agrícolas; en Centro América, y en los Andes suramericanos florecieron las
llamadas altas culturas que en muchos aspectos igualaban las culturas del viejo
mundo, y en otros aspectos las superaban.
Los mayas fueron un antiguo pueblo de América Central, cuya área de influencia
comprendía un vasto territorio situado entre los actuales países de Guatemala,
Belice, el área occidental de Honduras y El Salvador, y los estados Mexicanos de
Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chipas. La civilización maya se
caracterizó por el uso de escritura jeroglífica, la aplicación de un particular sistema
de cubrir los edificios con falsas bóvedas, el establecimiento de un calendario
solar, entre otros.
Los aztecas fueron un pueblo con una extraordinaria organización militar, que
crearon un gran imperio, cuya lengua era el náhuatl. La historia azteca se divide
en tres momentos distintos: la etapa inicial corresponde a la llegada de los aztecas
al valle de México y a su a su asentamiento en Tula, hacia el 1214 d.C., en el
segundo período, que finaliza en 1428, se funda la capital, Tenochtitlán, entre
1325 y 1370. Durante la tercera etapa, el imperio alcanza su momento de máxima
expansión y desarrollo. La civilización azteca desaparece en 1520 con la llegada
de los conquistadores españoles, bajo el mando de Hernán Cortés.
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El imperio Inca llegó a extenderse desde el norte de Ecuador hasta el centro de
Chile, abarcando territorios de Perú, Bolivia y Argentina, y contó aproximadamente
con seis millones de habitantes. Se cree que el fundador del impero incaico fue el
inca Manco Capac, quien condujo a su pueblo desde Cuzco e inició su expansión
hasta construir un estado fuertemente centralizado desde la ciudad del Cuzco. El
último inca fue Atahualpa, ejecutado por Francisco Pizarro en 1533
7
Los guanes subsistieron hasta mediados del siglo XIX. Lentamente se fueron
mezclando y así podemos concluir que hoy, aun cuando se conservan varios
apellidos Guanes y aparecen familias con rasgos aparentemente indios y con el
ángulo facial bastante agudo, es muy difícil creer que existan descendientes
directos y de sangre pura de los Guanes.
Los Guanes eran uno de los grupos que integraban la familia Chibcha, Muisca o
Mosca. Naturalmente en una extensión tan grande y sin medios de comunicación,
las diversas tribus tenían que diferenciarse en sus características idiomáticas y en
sus costumbres, no pudiendo así catalogarse dentro del marco riguroso de la
confederación Chibcha, que ocupaba el centro de esta gran familia, en la
altiplanicie andina, sin que por esto los numerosos idiomas y dialectos de los
habitantes de tan dilatada región, dejara de tener filiación chibcha. El grupo Guane
hizo parte de la familia Chibcha, pero con algunas manifestaciones culturales
diferentes a los de sus vecinos del sur, los Muiscas. Así el dialecto guane no sólo
estaba emparentado con el chibcha, sino que era una variedad regional o dialecto
de este idioma.
Los Guanes ciertamente fueron “una nación diferente” con su “constitución civil”
propia, pero proveniente de los Chibchas. El idioma era diverso, pero filial de
aquella gran familia; sus costumbres y sus ritos, no podían ser exactamente
iguales, pero si bastante parecidos. Los Chibchas y los guanes no empleaban la
“r” ni la “d”, los españoles españolizaron muchas palabras indígenas.
La capital del imperio de los Guanes era Guanentá, región cercana al actual
Guane. El epíteto: Guanentá que lleva nuestra provincia, es en recordatorio
toponímico de la organización tribal indígena de los Guanes; etimológicamente
significa: Arboleda. Dicho nombre fue dado por los primeros españoles que
conquistaron, sometieron, pacificaron y exterminaron dicha comunidad indígena.
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En términos aproximados, el número de pobladores del territorio Guane, al
momento de la conquista española, según el cronista don Juan de Castellanos,
afirma: “los indios tenían una población innumerable, pues el circuito solamente de
los propiamente llamados Guanes, tenía 30.000 casas pobladas de dos o tres
vecinos cada una y en ella, sus mujeres y familias, de manera que la provincia
toda era un manantial de naturales”.
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Por el Occidente, río Suárez al medio, lindando con los Agataes y después con los
indomables Yariguies, por la cordillera del mismo nombre; y por esta a dar frente
a Zapatota, para luego caer al Sogamoso; continua aguas abajo Hasta el punto
más cercano al río de Oro y descender al punto de partida.
En este inmenso territorio Guane, hoy están fundadas cuarenta y cuatro
poblaciones, filiales a Guane.
Los guanes hacían sus transacciones comerciales con los Chibchas del Reino:
para este fin existió un gran mercado en el sitio de Sorocotá, que estaba a
distancia promedia entre los dos grandes Imperios. Se realizaba cada ocho soles.
Allí los guanes llevaban algodón, ayo y demás productos propios de estas tierras,
artefactos de fique; y traían la sal, algunas joyas y tal vez los caracoles marinos
para hacer sus collares y adornos.
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La población Guane fue uno de los sitios donde más se practicó la fabricación de
cerámica, usaban la greda ferruginosa para la confección de utensilios más
comunes como: ollas, mucuras, cántaros y tazas; y arcillas plásticas muy densas
como especie de caolina, que empleaban para jarros y vasos, ornamentados con
mucha habilidad y refinado gusto. Además de la cerámica, tejían para el consumo
familiar y para venta a cambio de otros productos.
Los Guanes eran ante todo agricultores, y en este trabajo también tomaban parte
las mujeres, pues los hombres debían abastecer el hogar de carnes, como frutos
de la caza y la pesca; por esto los hombres preparaban la tierra y dejaban a las
esposas e hijos la siembra, conservación y recolección de los cultivos. Los
principales cultivos de los Guanes eran la auyama, el maíz, las habas, la yuca, el
fique, el tabaco y el algodón.
No es probable que los Guanes explotaran las minas de oro de aluvión en el río de
Oro. No hay de esto la menor noticia de los historiadores y las búsquedas en la
tumbas o en las cuevas sepulcrales de esta familia indígena, prueban que estos
tenían muy poco oro, las escasas joyas que se han encontrado de este metal, es
muy probable que las obtuvieran de sus vecinos, los chibchas, a cambio de
algodón y mantas.
La constitución social de los Guanes estaba formada por clanes, es decir, por
grupos de familias del mismo parentesco por línea materna. La unidad primigenia
de la sociedad de los Chibchas era el clan, constituido por personas que
pertenecían a una misma familia por un vínculo biológico unilateral, es decir, por
línea femenina, tanto hombres como mujeres estaban ligados por línea materna y
por eso pertenecían al clan de las mujeres y no del varón, pero vivían con el
padre. Varios clanes formaban una tribu y varias tribus una confederación, como la
que gobernaba el cacique Guane. La autoridad del cacique era considerada de
origen sagrado; los indígenas creían que su poderío procedía del Sol y de la Luna;
por esto se les respetaba muchísimo y se les obedecía ciegamente.
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Los indígenas consideraban como a Señor universal y aún a Dios de los dioses a
Bochita, era el especial protector de los caciques y capitanes.
Fray Pedro Simón pondera así la presentación y los atractivos de los habitantes
de esta región: “son los indios bien dispuestos, de buenas caras y más blancos
que colorados. Las mujeres son de muy buen parecer, blancas y bien dispuestas y
más amorosas de lo que es menester, en especial con los españoles, aliñosas en
todo”.
Y Castellanos escribió así de los Guanes: “tienen disposición y gallardía; y es
gente blanca, limpia, curiosa, los rostros aguileños y facciones de linda y
agraciada compostura. Y las que sirven a los españoles es de maravillar cuan
breve toman el idioma castellano, tan bien articulados los vocablos como si les
viniese por herencia”.
Fernández de Piedrahita se une a los anteriores, en su buena apreciación de los
Guanes, cuando escribe: “son todos estos naturales, así hombres como mujeres,
por la mayoría de hermosos rostros y buena disposición. Y singularmente en
jurisdicción de Tunja y en Guane y Chanchon, de la Provincia de Vélez, donde las
mujeres son hermosísimas y bien parecidas.” .
Los conceptos de los historiadores dan la mayoría de votos y aplausos al buen
parecer de nuestros Guanes y nos permite concluir que dada la diversidad de
tribus que componían la Provincia y el vivir unos bajo los quemantes soles de las
hoyas del Chicamocha o del Saravita y otros recibiendo el aire frío de las
cordilleras, no es posible catalogar a todos los naturales del Reino de los Guanes
como “de linda y agraciada compostura”.
Por el estudio de los materiales osteológicos hallados en cuevas sepulcrales de
los Guanes (Mesa de Heridas y Espinal vereda del actual Villanueva) se advierte
que los cuerpos de los hombres eran fuertes y algunos alcanzaban una estatura
hasta de un metro con sesenta centímetros.
La dentadura en general era muy buena: en los cráneos encontrados se ven muy
buenos molares, aún perfectamente sanos, en algunos casos se advierte el efecto
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de la caries, a pesar de los medios que empleaban para conservar íntegra su
dentadura.
Se han hallado cráneos deformados; seguramente usaban la deformación de la
cabeza, pues las líneas encefálicas no son naturales, parece que acostumbraban
el sistema de deformación tabular oblicua, mediante el empleo de tablillas que
ponían a los niños en el frontal y en el occipital, colocadas en forma inclinada y
atadas entren sí por cuerdas. Parece que también usaron la deformación erecta,
aplicando tablillas en sentido vertical.
En los cráneos hallados por el profesor Justus Wolfran Schottelius en la “Cueva de
los Indios”, en la mesa de los Santos, en su excursión científica a esa población,
realizada en 1940, escribió el mismo que había encontrado cráneos diferentes:
-Cráneos dolicocéfalos con deformaciones sumamente particulares, la mayor parte
aparentemente de sexo masculino.
-Cráneos braquicéfalos, en parte muy altos, este tipo predomina en las momias.
Entre los cráneos de esta clase advierten formas típicas de los cráneos chibchas.
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Nuestros aborígenes, que podían respirar el aire puro de nuestras montañas, sin
ninguna de las contaminaciones actuales, que se alimentaban de vegetales y de
pescado o carne de tinajos, armadillos, venados y aves de cacería, es muy seguro
que era gente fornida y valerosa.
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muy largo, valiéndose para esto de yerbas que creían tenían la propiedad de
hacer crecer la cabellera. Y como la humanidad ha sido siempre la misma,
procuraban disimular el paso atrevido de de los años, entonces como ahora,
conservando siempre el cabello negro, mediante el empleo de tintas o
sumergiéndolo en aguas y lejías fuertes.
Los indios se enorgullecían de su cabello, no sólo como adorno, sino aun como
parte importante de su digna presentación, por esto una de las mayores afrentas
era cortárselo, y en sus leyes penales, era este uno de los más ignominiosos
castigos.
De ordinario se cubrían la cabeza con gorros o cofias de diversas formas, hechas
de fique o algodón o de pieles de animales salvajes; los personajes más
importantes de las tribus llevaban gorros muy lujosos y las mujeres los pintaban
con rayas y dibujos apropiados. En las fiestas y cuando salían a la guerra usaban
vistosas coronas de plumajes de varios colores, que con el movimiento de la
marcha brillaban hermosamente y daban a todo grupo un aspecto
excepcionalmente llamativo y agradable.
El color de sus vestidos era el blanco de sus mantas, para el común del pueblo en
los días ordinarios, pero las tenían también pintadas o tejidas con hilos rojos o
verdes, en franjas simétricas o formando graciosas figuras rectangulares.
Naturalmente los vestidos de los caciques y principales señores, eran hechos en
telas más hermosas y artísticamente fabricados y decorados.
Es muy de anotar el color del luto, como en algunos países asiáticos, era el rojo,
por esto en los casos de muerte de una persona de la tribu se vestían con mantas
de este color y teñían su cuero con achiote.
El calzado si fue totalmente desconocido en nuestros indígenas, por esto siempre
yendo descalzos, tenían los pies dilatados, los dedos abiertos y las plantas
endurecidas, llevando el vestigio de de los largos caminos recorridos en los años
de su vida.
Sus adornos consistían en narigueras de piedra muy fina labrada y para los
grandes del pueblo labradas en oro, orejeras vegetales o de muy fino metal,
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collares y brazaletes hechos de huesos muy bien pulimentados y debidamente
perforados, o de pequeños rodetes sacados de caracoles o de semillas con
cubiertas óseas.
Usaban también como adornos, pectorales de diversas figuras, labrados en oro,
cobre o piedras muy finas.
Otro de sus adornos eran los cinturones, con los cuales sostenían la manta que
llevaban como túnica y que eran muy sencillos para el común de los Guanes, pero
para los principales de la tribu eran tejidos de diversos colores y llevaban otras
figuras decorativas, de acuerdo con la categoría de las personas.
Los adornos de oro, eran escasos entre los Guanes, eran propios de los caciques
o de príncipes o eran concedidos algunas veces a sus vasallos, como premio a
alguna acción valerosa en defensa de la tribu. También a los sacerdotes o a los
Jaques se les adornaba, después de sus largos años de preparación, con las
joyas que correspondían a su cargo.
[Link]. Numeración y Cálculo del Tiempo. Según los cronistas los primitivos
habitantes de estas tierras chibchas y guanes se valían para contar, en primer
lugar de los dedos de las manos, para contar de diez en adelante se servían de
los dedos de los pies, anteponiendo la palabra quijicha, que significa pie a los diez
primeros números.
Así contaban hasta diez:
Uno, ata.
Dos, boza.
Tres, mica,
Cuatro, muijica.
Cinco, jizca.
Seis, ara.
Siete, cujupcua.
Ocho, sujuza.
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Nueve, aca o acan.
Diez, unebibico.
De diez en adelante contaban así: once, quijicha ata; doce, quijicha boza; trece,
quijicha mica, y así en adelante.
Al número veinte le llamaban gueta, después sumaban por veintes, un veinte, dos
veintes, tres veintes, etc.
El número gueta lo dividían en cinco partes: 5, 10, 15, 20 de los cuales se servían
ellos para sus cuentas y negocios.
Los Chibchas y por tanto los Guanes, dividían el tiempo en años, meses y días.
No parece que contaran propiamente las horas. Pero junto a las casas de los
señores principales de la tribu tenían un poste clavado, muy recto, que les servia
con su sombra para indicar el avance del día., era un verdadero reloj de sombra, a
este posta lo llamaban “ta” y por semejanza daban al tiempo el mismo nombre
que al palo que tenían para indicarlo. Empleaban la palabra Pcuaxiana que
significa “hora”, Pero en el sentido de instante de momento.
El jeroglífico del tiempo era un poste, con una cuerda atada a la parte alta,
aludiendo así al sacrificio de Gueza, al que inmolaban atado al palo indicador de
adelanto de la luz solar, al concluir el periodo de veinte años lunares.
Al día lo llamaban zua y al día completo zuansinca. Al día lo dividían en dos
partes: Suamena o mena y tarde, Suameca o meca.
A la noche la llamaban zajasa o za; a la primera mitad de la noche, zasca o zaca y
a la segunda mitad zagui o caqui.
No dicen nada los cronistas si tenían el día de descanso semanal, lo que parece
muy natural; como el mercado principal era cada ocho soles, es posible que ese
día fuera el de descanso o suspensión de trabajo agrícola.
Los meses los contaban por las lunas, con sus menguantes y crecientes,
dividiendo cada una de estas dos partes en otras dos; así resultaban cuatro partes
del mes, nuestras semanas. Los meses los contaban por las fases de la luna;
principiaban a contar el mes desde el plenilunio que ellos llamaban Ubchihica, a
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los ocho días, el cuarto menguante o Cujupcua; venía luego la oscuridad total de
la luna denominada por ellos Muijica o cosa negra, al siguiente día, luna nueva, lo
llamaban Jizca o unión de la luna y el sol, que ellos creían eran las nupcias de
esos dos astros; después llegaban al cuarto creciente o Mica para llegar de nuevo
al plenilunio.
Tenían también el año de de doce lunas, el cual llamaban Zocam o Chocan y que
principiaban con el tiempo de preparar la tierra para sus siembras, que mas o
menos era en nuestro enero. Así procuraban igualar el año lunar con el año
solar. El año terminaba con el fin de sus cosechas.
Para significar el pasado decían Zocamana (Chocamana) y el año presente
Zocamata (Chocamata).
Llevaban cuenta de los años: de manera que jamás decían solamente Zocam,
sino que le añadían el número que le correspondía: zocm-ata, zocan-bozaa,
zocam-mica, etc.
Seguramente tenían su calendario basado en hechos muy importantes de su
historia, que marcaban el principio de las edades o épocas; pero esto es hoy un
enigma indescifrable, ya que los conquistadores no se preocupaban por averiguar
esas tradiciones.
Tenían también un periodo de de tiempo de cuatro lustros, el termino de los
primeros años lo llamaban jizca; el segundo lustro terminaba con ica (10); el
tercero finalizaba con quichajizca (15) y el último concluía en gueta (20). Era un
periodo de veinte años lunares, al concluir ofrecían el sacrificio de un joven, al cual
llamaban “Guez” que quería decir sin casa., por que eran jóvenes a quienes de
ordinario tomaban como prisioneros de las guerras, o niños que desde tierna edad
los sacaban de sus casas y los llevaban a sitios especiales, donde los cuidaban
esmeradamente. Llegado el día del sacrificio organizaban una solemne procesión
que encabezaba la victima; llegados al lugar escogido le arrancaban las entrañas
y lo ofrecían a sus dioses en el palo o “ta”, como propiciación por toda su tribu. En
esta víctima ellos tenían el vocero que expresaría a la luna todas las penalidades
y angustias, de los que vivían en este mundo.
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1.1. 1. 2. Guane. Guane es un pequeño corregimiento cuya patrona es Santa
Lucía, la reina de los ciegos y en honor a ella se construyó en el año de 1600 la
iglesia que lleva el mismo nombre. Ubicado diagonal al templo se encuentra el
"Museo paleontológico, arqueológico y antropológico", fundado en 1970 por Isaías
Ardila Díaz. . En la segunda sala encontramos cerámicas de la cultura Tairona,
flechas de los motilones del Norte de Santander y el escudo con su significado: la
punta de plata representa las tierras de Guane, el chevrón en rojo la sangre del
indígena que bañó al pueblo en la conquista y la cruz, la iglesia que defendió al
indio”.
Este lugar sólo cuenta con dos salas pero en él se encuentran guardados varios
tesoros de la cultura Guane, de la que se pueden aprender datos sobre sus
indígenas. Por ejemplo queda claro que ellos cultivaban tabaco y coca, se
dedicaban a la caza y a la pesca, tejían finas mantas y cerámicas que las
cambiaban a los chibchas por oro, sal y otros productos.
Todo esto se descubre en la parte arqueológica del museo. "De los indígenas
Guane conocemos sus adornos, una nariguera mezcla de cobre y de oro; y un
pectoral que lo llevaba la mujer en el pecho, además, tenemos unas agujas de
madera que utilizaban para tejer mantas. Eran de los mejores tejedores de la
región. Los Guane no conocían el hierro ni el alfabeto, y ya no existen indígenas
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de esta etnia, sólo quedan algunos apellidos como Arquichire, Guaracao, Sinú,
Guaitero, entre otros. Además, quedan nombres de sitios, rasgos y costumbres"
La institución también tiene algunos de los elementos que utilizaban los españoles
que colonizaron la región. Por ejemplo, cuenta con una antigua vitrola, con uno de
los primeros trapiches que existieron para exprimir la caña y una prensa de
tabaco. "Es un tornillo sin fin que aún se usa para prensar el tabaco. También hay
costales de fique, una tubería de barro del primer acueducto de Guane y objetos
de arte religioso como una puerta del sagrario del siglo XVII forrada en hojilla de
oro, el Santo Sepulcro del Viernes Santo de 1658, hecho en madera y forrado en
hojilla de oro".
Barichara y Guane están unidos por un hermoso Camino Real que fue declarado
Monumento Nacional (mediante resolución 020 de 1977 y bajo el decreto 0790 de
1988). Los historiadores aseguran que éste hizo parte del Camino Real del
Centro-Oriente colombiano, que integró la ruta de Santa fe de Bogotá, Tunja,
Bucaramanga, Pamplona y Cúcuta, con ramales que conducían hacia Cartagena y
Venezuela; un Camino que se extendía entonces por los departamentos de
Cundinamarca, Boyacá y Norte de Santander. En la actualidad muchas personas
realizan el recorrido como una ruta ecoturística. Otros, prefieren verlo desde los
miradores de Barichara.
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1.1.2. Cultura Inca
Los Incas fueron los dirigentes del imperio americano más grande. Cerca del fin
del siglo XIV, el imperio comenzó a extenderse de su región inicial en la región de
Cuzco hasta la región sur de las montañas Andinas de América del Sur. Esta
terminó brutalmente con la invasión española dirigida por Francisco Pizarro, en
1532. En el momento de su rendición, el imperio controlaba una población
estimada en 12 millones de habitantes.
Los incas fueron gobernantes que recopilaron y dieron gran extensión a una serie
de costumbres que ancestralmente existían en los Andes. Su valor no se halla
tanto en su capacidad creativa, sino en su habilidad para difundir, ordenar y
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administrar el sistema andino en un amplio territorio. La base de la cultura y la
organización andina se encuentra en el parentesco, es decir, en el ayllu, un
conjunto de personas que se consideran parientes pues creían descender de un
antepasado común. Éstos están a su vez unidos por vínculos de reciprocidad, es
decir, están comprometidos a ayudarse mutuamente en las labores cotidianas; a
este tipo de trabajo se le conoce con el nombre de ayni. También estaban en la
obligación de trabajar juntos para el beneficio de todo el ayllu: este trabajo se
conoce como minca. Los miembros de un ayllu responden a la autoridad de sus
curacas (caciques, que son los encargados de regular las relaciones sociales, de
ejecutar las fiestas, de almacenar recursos, repartir las tierras entre su gente y
disponer de la mano de obra). La economía inca no conoció ni la moneda, ni el
mercado, por lo tanto los intercambios y la fuerza laboral se obtenían a través de
lazos de parentesco o por reciprocidad. Entre parientes existía un intercambio de
energía constante, pero también se daba trabajo para la autoridad, conocido como
mita. El inca pedía como tributo exclusivamente mano de obra, que era enviada a
trabajar sus tierras, a hacer cerámica, a construir andenes o grandes obras
arquitectónicas. A cambio, el inca devolvía estos servicios organizando rituales,
manteniendo los caminos, repartiendo bienes en caso de necesidad o en fiestas;
esta relación por la cual el inca devolvía el trabajo del ayllu se conoce como
redistribución.
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de los ayllus, las máximas autoridades fueron los curacas; todo ayllu tenía dos
curacas, uno hanan y otro hurin. Por debajo de los incas, se encontraban las
familias de los antiguos incas, las cuales formaban grupos de parentesco
conocidos como panacas (‘familia noble’), quienes se encargaban de mantener el
recuerdo del inca fallecido, de realizar ceremonias en su nombre y de cuidar de
sus bienes y alianzas hechas en vida. Las panacas tenían gran influencia en la
decisión del nombramiento de los sucesores al cargo de inca. Debajo de este
sector se encontraban los jefes de los pueblos conquistados por los incas, los
cuales, en caso de no ser rebeldes, recibían una educación cuzqueña y una serie
de privilegios. El siguiente nivel de autoridad lo constituían los curacas, jefes de
los ayllus. La gente común estaba agrupada en la categoría de hatun runa, se
trataba de campesinos miembros de un ayllu, éstos tenían la obligación de ir a la
mita (trabajo por turnos) para el Estado inca. Algunos salían temporalmente de
esta condición y eran movilizados fuera de su lugar de origen: a estos se les
conoce como mitimaes o mitmaqunas, población que era movilizada a distintas
zonas con diferentes objetivos, como obtener recursos o poblar regiones.
Finalmente estaban los yanaconas, quienes eran separados definitivamente de su
ayllu y pasaban a depender directamente del inca, para quien desempeñaban una
labor especializada.
23
la papa (patata) y el maíz, además del ají, la chirimoya, la papaya, el tomate y el
fríjol. Las llamas fueron los animales básicos de transporte; también se
domesticaron las vicuñas y alpacas por su fina lana. Otros animales domesticados
fueron guanacos, perros, cobayas y ocas. Las principales manufacturas incas
fueron la cerámica, los tejidos, los ornamentos metálicos y las armas con bellas
ornamentaciones. A pesar de no contar con caballos, ni vehículos de ruedas ni un
sistema de escritura, las autoridades de Cuzco lograron mantenerse en estrecho
contacto con todas las partes del Imperio. Una compleja red de caminos
empedrados que conectaban las diversas zonas de las regiones, permitía esta
comunicación; mensajeros entrenados (los chasquis) actuando en relevos, corrían
402 Km. al día a lo largo de esos caminos. Botes construidos con madera de balsa
constituían un modo de transporte veloz a través de ríos y arroyos.
El dios supremo era Viracocha. Era inmortal y era el creador de todas las cosas de
la tierra y el universo.
También fueron adoradores del Sol, Inti, el dios principal, protector de la dinastía
real. Se lo presentaba con una humana de la que salían rayos. Tenía un templo, el
Coricancha. Le seguía en importancia el dios del Trueno, llamado Illapa, el agua
de la lluvia –creían que venía de una fuente celestial, la Luna, Manaquilla, era la
esposa del Sol.
El planeta Venus, era muy importante consideraban que cuidaba a los humanos.
El grupo de estrellas de las Pléyades protegía a las semillas.
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Las ofrendas a los dioses se colocaban en altares, a la vera de los caminos, eran
llamados huacas. Existían también santuarios de piedra para orar, llamados
apachetas. También reverenciaban a las cumbres cubiertas por nieves eternas. Lo
significativo es que, prácticamente, no tenían templos pues, las ceremonias
religiosas se desarrollaban al aire libre, en patios, que estaban en los centros
ceremoniales. El culto de los muertos era importantísimo. Después de la muerte,
las personas eran momificadas y transcurrido un tiempo, eran llevadas a sus
casas. Los sacerdotes estaban divididos en categorías, el Sumo Sacerdote llevaba
el nombre de Villac Umu, y era siempre algún pariente cercano del Inca. Para
obtener el perdón de los pecados, los fieles debían confesarse ante el sacerdote.
También creían en la adivinación y en la interpretación de presagios.
El Inca, o jefe supremo del pueblo inca, era para su pueblo un dios viviente, con
poderes totales y absolutos. En los primeros tiempos los incas se casaban con las
hijas de los monarcas vecinos, pero más tarde se consideró que el linaje perdería
su pureza y solo se casaban con sus hermanas. Además de su hermana, o
esposa principal, tenía un harén de esposas secundarias que eran llamadas
mujeres escogidas, por esto tenían muchísimos hijos que con el tiempo formaban
un ayllu especial (llamado panaca), que constituía la gran nobleza.
Los sucesores del trono eran los hijos, elegidos por su inteligencia. Solo podían
sucederle aquellos que hubieran tenido con la coya, o esposa principal. El elegido
era educado directamente por sus padres, pues a nadie se le hubiera ocurrido
educar a un dios. Nadie podía presentarse de cara al emperador y durante las
entrevistas, este permanecía oculto tras un cortinado. Al verlo se debía estar
descalzo y soportar una pequeña carga en la espalda para indicar sumisión. Su
adorno más característico era una banda, de unos 10 cm., confeccionada con
tubitos de oro, de los que colgaban borlas rojas. Eran transportados en literas, con
toldos y cortinas bordadas, de manera que podía viajar sin que le vieran la cara.
Las leyes del Inca eran aceptadas por todos, sin chistar, pues se consideraba que
habían sido elaboradas por un dios. Los nobles más importantes eran los
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descendientes directos del Inca y se caracterizaban por llevar grandes orejeras de
oro. Los nobles de importancia menor, eran los curacas. Todos gozaban de
privilegios: No pagaban impuestos, eran mantenidos por el gobierno, se les daba
tierras en premio, y además, podían tener otras esposas, ser transportados en
litera, usar quitasoles y usar ropas parecidas a las del Inca.
Hacia finales del siglo XI, los Incas emigraron desde el centro de Bolivia hacia la
zona norte de Perú. Hacia el siglo XV comenzaron a expandirse, luchando contra
los pueblos vecinos. Los artífices de este crecimiento fueron el Inca Pachacutec
Yupanqui y su hijo Topa Inca, que lograron, en tan breve lapso, incrementar sus
fronteras a más de 5.000 Km., abarcando una superficie de 900.000 Km2 . Fueron
maestros en el arte de la guerra y la ingeniería, crearon un sistema de reparto
tripartito de la tierra que aseguraba tranquilidad a todos los habitantes del imperio.
La red de carreteras permitía unir Colombia con Tucumán, en Argentina. Pese a
su grandeza fueron derrotados, por una pequeña minoría de españoles, en 1534.
Hacia fines del siglo XI el pueblo Inca emigró desde las proximidades del centro de
Bolivia, hasta el fértil valle del Cuzco en la actual República del Perú. Según la
leyenda Manco Cápac y sus hermanas deambularon por las sierras hasta que un
bastón de oro que llevaban se hundió en la tierra en un sitio que está al este del
actual Cuzco. Luego de una serie de terribles pelea con los moradores del lugar,
lograron establecerse y la primera construcción, que hicieron fue el Coricancha, el
26
templo del Sol. Durante bastante tiempo los Incas permanecieron en la nueva
zona y no pasaban de ser una de las tantas tribus que peleaban entre sí. De
manera alguna, habían desarrollado la idea de extenderse o apropiarse de más
territorios de los que tenían. Recién el cuarto monarca, Mayta Cápac, comenzó la
expansión. De hecho fue el primer conquistador al sojuzgar el país desde el
nacimiento del Titicaca hasta las cuencas fluviales de la costa. Sin embargo, hubo
que esperar hasta el octavo monarca, Viracocha Inca (que tomó su nombre del
dios creador del mundo) para que los incas iniciaran su gran expansión. Fue el
primero que tuvo como objetivo el dominio permanente de pueblos no incas. Hasta
este momento los pueblos vecinos eran derrotados, pero sin condiciones, tales
como la imposición de gobernantes. Secundado por sus hábiles generales,
comenzó rápidamente a incorporar otros territorios a sus dominios.
Los lupacas y los collas del Lago Titicaca, muy al sureste de Cuzco, eran dos
tribus de lengua aimará que, juntos a los incas, eran los grupos más poderosos de
la región. Inmediatamente al oeste de Cuzco estaban los quechuas, de la misma
sangre, idioma y cultura que los incas; al oeste de éstos los chancas, que durante
los primeros tiempos del reinado de Viracocha había ocupado los territorios
quechuas. Los primeros en quedar "fuera de competencia" fueron los lupacas, a
quienes los collas derrotaron porque no deseaban que se aliaran con los incas. Un
poco más tarde los chacas fueron rechazados heroicamente por los incas, que los
expulsaron de su territorio. La muerte de Viracocha Inca marcó el fin de un periodo
que tiene bastante de leyenda, para entrar el ciclo conocido como imperio
histórico, cuyo gran personaje es el inca Pachacutec. Entre él y su hijo, Topa Inca
Yupanqui lograron, en menos de 50 años, extender el imperio desde el norte del
Ecuador hasta el centro de Chile, lo que hace una distancia de 5.800 Km. y una
superficie de 900.000 Km2.
27
lupacas, (que aprovechando que los ejércitos del inca se hallaban lejos habían
decidido insurreccionarse) y los poderosos chimús. Topa Inca Yupanqui se dedicó
a la tarea de organizar el país. El centro de la vida era el ayllu. Esto es como una
inmensa familia, con muchos parientes y primos. El ayllu era el grupo social
fundamental en el Perú y existía mucho antes del imperio Inca. En los primeros
tiempos, cada ayllu tenía tierras de cultivo y un jefe, el Sinchi, al que le debían
obediencia. En la época imperial, los incas desplazaron al Sinchi, por otro
funcionario llamado curaca también familiar, pero nombrado directamente por el
Inca. Esto le permitía tener un gran control sobre todas las comunidades.
Los ayllu de una región estaban agrupados en sayas (secciones) y estas formaban
un huamán (provincia). Cada provincia tenía su capital. Las provincias estaban
agrupadas en cada uno de los cuatro cuartos (suyus) en los que se dividía el
imperio a saber: El Cuzco era la capital inca, centro del imperio. El cuarto noroeste
o Chinchasuyu, abarcaba Ecuador y el norte Peruano; el Antisuyu comprendía el
noroeste y el Collasuyu, hacia el sureste, ocupaba las tierras altas de los aimarás,
la cuenca del lago Titicaca, la mayor parte de Bolivia, y las tierras altas del
noroeste de Argentina y el norte de Chile. El imperio, en su total recibía el nombre
de Tahuantisuyu, "la tierra de los cuatro cuartos".Los gobernadores de los cuatro
cuartos formaban parte del Concejo de Estado, con sede en Cuzco y,
generalmente, eran parientes del Inca.
Los gobernadores mandaba a los curacas, que tenían distintas categorías según
cuantos hombres o contribuyentes tuvieran bajo su jefatura, así el de mayor
categoría era el que controlaba a 10.000 y el de menor a 100. Al frente de grupos
más pequeños estaba los capataces, plebeyos nombrados por curacas. La
estructura social era similar a la de un moderno ejército, con cabos y sargentos
dirigiendo grupos reducidos, y oficiales para los grupos mayores.
28
población del hambre, la explotación y de cualquier necesidad; pero el precio era
duro, los individuos estaban muy reglamentados, no se podía salir de la
comunidad sin permiso. De todas maneras, los nobles y sacerdotes eran
mantenidos por el trabajo del pueblo. Las tierras tenían, entonces un reparto
tripartito; esto es el Estado, la Iglesia (sacerdotes), y el pueblo. A cada persona se
le daba tierra para que pudiera alimentar bien a su familia. Los límites de los
campos estaban marcados y su destrucción era considerada delito gravísimo. Las
tierras no comunales eran cultivadas primero. Cuando llegaba la época de siembra
o cosecha llegaban los funcionarios para avisar que era hora de ocuparse de los
campos sagrados. Los cosechado en los campos del Estado o de los sacerdotes,
era guardado en depósitos separados y lo obtenido era para alimentar a
sacerdotes o nobles.
En las zonas de pastura de tierras montañosas, la mayor parte de las llamas
pertenecían al gobierno que almacenaba la lana y luego la repartía entre las
familias, según sus necesidades. El campesino tenía como propios la casa, el
establo, pequeños animales domésticos (perros, cobayos, patos y gallinas sin
cola) y el granero, además de los útiles de labranza. Es importante señalar que las
comunidades de montaña poseían tierras en zonas costeras y viceversa, así no se
producían saturaciones con un mismo tipo de alimento. El pueblo debía además
realizar trabajos públicos, (servicio en el ejercito, construcción de carreteras,
puentes o fuertes) a esto se le denominaba mita.
29
al sacrificio. Algunas, las que mejores dotes demostraran eran educadas para ser
Vírgenes del Sol, sacerdotisas que debían hacer votos de castidad perpetua. Las
menos bonitas, las reservaban para tareas comunales y eran llamadas
huasipascunas, muchachas descartadas. Con los incas la guerra logró un grado
de desarrollo tan grande que no fue igualado por ningún otro pueblo de la América
india. Si bien las primeras guerras tuvieron para los incas motivos económicos;
posteriormente, las causas no respondían a otro propósito que el deseo del Inca
de aumentar su prestigio, pues cada emperador inca tenía el deseo de sobrepasar
a los anteriores. Los incas no exigían tributo de los pueblos conquistados, como
los aztecas, simplemente se les obligaba a reverenciar al Inti y a Viracocha. Se les
dejaban sus antiguos dioses, y a los jefes locales se los nombraba curacas. A
veces, las zonas que conquistaban eran tan pobres que más que ganancia, era
una responsabilidad. Como la vida estaba tan ordenada la guerra era la única
manera de competir y sobresalir. Se estilaba la lucha cuerpo a cuerpo, pues no
usaban ni arcos, ni flechas; en cambio, empleaban hondas, boleadoras y mazas
que tenían encajadas, un palo afilado y escudos. Se usaban con ambas manos.
También empleaban espadas de madera durísima, llamadas macanas, además de
hachas de guerra con hojas de piedra o cobre y largas lanzas de madera, con la
punta endurecida al fuego. Para protegerse usaban camisas de algodón
acolchados y eran tan eficaces que los españoles las adoptaron descartando las
suyas de acero, calurosas y pesadas. En la cabeza usaban cascos de madera o
caña trenzada. Los alimentos estaban asegurados, pues a lo largo de la red
caminera había depósitos de provisiones, siempre a punto; si debían desplazarse
muy lejos recuas de llamas, eran las encargadas de transportar lo necesario. Los
soldados llevaban ídolos, altares y también estatuillas con la figura de incas
fallecidos para que les dieran suerte. Al vencer al enemigo se hacían un censo de
la población y posteriormente, se elegía una nueva capital donde se asentaban los
edificios oficiales. Las poblaciones eran trasladadas cerca de campos cultivables.
Si eran muy belicosos, se trasladaba a la población integra a otro lugar geográfico
distante. Este operativo se llamaba mitima. En todos los caminos había tambos o
30
posadas y pequeños puestos que eran los lugares de relevo de los chasquis o
mensajeros. Para cruzar los impetuosos ríos de montaña hicieron puentes
colgantes. Asimismo, edificaron el las laderas de las montañas (basándose en
conocimiento de otras culturas), grandes terrazas de cultivo, similares a escaleras
gigantes, que servían para aprovechar al máximo la difícil naturaleza. La
economía incaica se basaba esencialmente en la agricultura. Sus cultivos
principales eran las papas (de las que tenían cerca de 200 variedades) y el maíz.
También de muchos tipos. Cultivaban también porotos, zapallos, ulluco
(tubérculo), calabazas, quinoa (de granitos parecidos al parecidos al arroz y
considerada la reserva alimenticia del siglo XXI), maníes, guayabas, y algodón.
Como fertilizantes usaban la bosta de viñucas y llamas. La coca era cultivada en
las áreas selváticas y era usada en las ceremonias religiosas. El sembrado se
efectuaba abriendo la tierra con mazas, para después agujerearla con una pala
angosta, con soportes para apoyar el pie llamada taklla. Las semillas eran
colocadas en las hileras de orificios y luego se las tapaba. La naturaleza
montañosa les hizo copiar sistemas de cultivo de antiguas tribus de la región, que
consistían en terrazas hechas con paradores de piedras en las laderas de la
montaña. Vistas desde lejos parecen escaleras de gigantes. Tenían sistemas de
riego y desagües perfectos. El grano se almacenaban en depósitos llamados
colcas. La ganadería, exclusiva de las zonas montañosas, estaban constituida por
llamas y alpacas, que eran totalmente domesticas, de ellas se obtenía la leche;
además se las utilizaba para el transporte; guanacos y viñucas eran salvajes y
había que cazarlos. De las viñucas se aprovechaba la lana y después de
esquilarlas eran dejadas en libertad; del guanaco se consumía la carne. Los
pueblos de la costa consumían pescado y mariscos; para sus áreas cultivadas
usaban como fertilizantes el guano (deposiciones de aves marinas).
31
se comprende la importancia de estas ciencias para medir las tierras, y calcular los
cambios de estaciones. Los amautas eran los encargados de enseñar los
preceptos religiosos, los conocimientos políticos, históricos y el manejo de los
quipus. El resto del pueblo no tenía acceso a una educación sistemática. Se
procuraba, no obstante, que todos los habitantes del imperio aprendieran el
quechua, pero más por intereses políticos, que educativos.
Los incas se destacaron por sus obras de ingeniería y sobre todo por la red
caminera. Había dos caminos principales de norte a sur, uno a lo largo de la costa
y otro que atraviesa las tierras altas. Estaban cruzados por caminos transversales
y caminos secundarios que unían todas las aldeas y pueblos. La carretera
principal partía de Tumbes, pasaba a Arequipa y a Chile. La vía de comunicación
más larga partía desde Colombia, seguía hasta Cuzco, proseguía hasta Ayavire
donde se bifurcaba en dos ramales que rodeaba el lago Titicaca, seguía hacia el
sureste hasta Tucumán, Argentina. De allí partía un ramal que llegaba hasta
Coquimbo, Chile, siguiendo de allí hasta la actual Santiago. Otro ramal
desembocaba en el actual valle mendocino de Uspallata. A este lugar los incas
trasladaron poblaciones de cantidad de mitimas. Se tiene como cierto que la
construcción de las actuales acequias se debe a la influencia incaica. Estas
carreteras estaban pavimentadas con losa de piedra y medían entre 4,5 y 6
metros, son una altura de 1 y 2 metros. En la zona costera, las carreteras eran
rectas y donde era imposible hacerlas (como los desiertos arenosos) se indicaba
la ruta con estacas. Fundamentalmente circulaban por estos caminos los
chasquis, mensajeros que se iban relevando mediante el sistema de postas. Cada
kilómetro y medio había una casilla donde siempre estaban dos chasquis o
mensajeros. Se los preparaba especialmente para el trabajo que formaba parte de
su mita (tarea de la comunidad). El camino entre Lima y Cuzco (675 Km.) era
recorrido en tres días.
32
tierras altas y el algodón en la costa. El comercio posibilitó que las prendas
confeccionadas en esos materiales se usaran en todo el territorio. Los hombres
usaban un taparrabos que se pasaba entre las piernas y se ajustaba con un
cinturón. También llevaban ponchos y, en ocasiones, capa. Transportaban
siempre una bolsita conteniendo hojas de coca, efectos personales y amuletos.
Las mujeres vestían una especie de camisola que llegaba hasta los tobillos y se
ajustaba con un cinturón. Empleaban un largo manto que se ponía sobre los
hombros y era sujetado por un largo alfiler llamado topo. Llevaban el pelo largo,
con raya al medio y nunca lo cortaban. Los que más se adornaban eran los
hombres y solo los nobles usaban orejeras y narigueras. Todos llevaban el pelo
moderadamente largo y utilizaban binchas de color. Ambos sexos llevaban
sandalias confeccionadas con piel de llama sin curtir.
33
Figura 1. Quipucamayo
Figura 2. Yupana 1
34
¿Cómo construir una yupana?
Para construir una yupana básica, que sólo consta de unidades y decenas se
necesita los siguientes materiales:
YUPANA
DECENAS UNIDADES
Figura 6. Yupana 2
35
YUPANA
DECENAS UNIDADES
Figura 7. Yupana 3
YUPANA
DECENAS UNIDADES
Figura 8. Yupana 4
Funcionamiento de la yupana
36
YUPANA
DECENAS UNIDADES
Figura 9. Yupana 5
Como se sabe, 10 unidades hacen una decena. De manera que, por ejemplo, el
número 36 se representa de la siguiente forma en la yupana:
YUPANA
DECENAS UNIDADES
37
YUPANA
DECENAS UNIDADES
YUPANA
DECENAS UNIDADES
38
YUPANA
DECENAS UNIDADES
YUPANA
DECENAS UNIDADES
39
los conocimientos previos, como es el sistema decimal, para poder profundizar en
el tema Sistema Posicional de Numeración.
n = ∑i αi βi
con 0 ≤ αi < β –1
α i = ∑j aj fj (1)
0 ≤ aj ≤ fj
40
ooooo ooo oo o
ooooo oo ●● o
ooooo oo● oo ●
De esta manera se codifican las cifras αi . Para los primeros 39 números se trata
entonces de una representación del tipo Fibagonacci (una extensión de la
conocida representación de Fibonacci). El paso sucesivo para indicar un número
natural cualquiera se efectua usando una escritura en base 40, y esto lleva a la
forma bidimensional de la yupana esquematizada en la siguiente figura. La última
columna fue agregada aquí para señalar el peso de la fila y el máximo número
representable en cada compartimento (escrito entre paréntesis).
41
5 3 2 1
En tanto observamos que probablemente los "salvajes" incas debían aprender una
tabla pitagórica menos onerosa que la usada por el mundo "civil".
- Quipus:
42
que emplear dispositivos nemotécnicos que les permitiesen recordar la
información. Es por ello que los nudos se emplearían con esa función primordial
de registrar y preservar la información. Al no existir documentos escritos por la
cultura inca, los únicos medios para comprender el uso del quipu son el análisis de
los propios quipus y el estudio en profundidad de las crónicas del pueblo inca
relatadas por los soldados, los sacerdotes y los administradores españoles del
siglo XVI. Se atribuye a Locke [1912; 1923] ser la persona que consiguió descifrar
parte del misterio existente alrededor de los quipus y su uso. De hecho, suyo es el
descubrimiento de que los quipus eran dispositivos utilizados para almacenar
números empleando un sistema en base decimal.
En vista de lo anterior, el quipu se convirtió en la herramienta empleada para
mantener las detalladas cuentas y registros que debían existir en una sociedad tan
bien organizada como la inca y en la que convivían unos seis millones de
habitantes. El español Cieza de León [1962] (que hizo un registro entre 1547 y
1550) incidía en que dos características importantes del imperio inca eran
precisamente su orden y su organización. Así, indica que el rey inca disponía de
un inventario con todos los recursos existentes (producción agrícola, ganado,
armamento y personas) y que éste se actualizaba a diario. Con ello, cualquier
información que se necesitase consultar sería detallada y actualizada.
Esa labor de almacenamiento y actualización de la información la llevaban a cabo
un grupo de funcionarios especiales que recibían el nombre de quipucamayos (lo
cual se podría traducir por los “guardianes de los nudos”), quienes transmitían su
conocimiento práctica y oralmente a sus herederos o a otras personas
interesadas. Había quipucamayos para anotar todo lo concerniente a las
cuestiones contables, en lo cual los quipus eran infalibles, aunque servían también
como instrumentos nemotécnicos en lo que atañe a la conservación de relatos
literarios, jurídicos, históricos, etc.
Ellos eran los encargados de guardar los registros correspondientes a los censos
oficiales de población, producción, animales y armas en una determinada ciudad.
Es por ello que cada ciudad tenía su propio quipucamayo, llegando a 30 el número
43
de quipucamayos adscritos si la ciudad era muy grande. En la sociedad inca, los
quipucamayos disfrutaban de una posición social elevada, incluso dentro del
propio cuerpo de funcionarios estatales. No obstante, la capacidad de interpretar y
usar quipus estaba ampliamente extendida entre todos los funcionarios incas.
Toda esta información registrada en los quipus y protegida por los quipucamayos
era enviada a la capital del imperio, Cuzco. Para ello se empleaba una especie de
servicio oficial de mensajería cuyos miembros, llamados chasquis, eran corredores
de relevos que llevaban los quipus a través del territorio montañoso que constituía
el imperio inca. Estos corredores habitaban por parejas en unas pequeñas casas
de postas que, según Cieza [1962], estaban distribuidas a lo largo de los caminos
imperiales a intervalos aproximados de una milla. Cada chasqui iba de una casa
de posta a la siguiente, donde daba los quipus al chasqui que allí se encontraba.
Este sistema de mensajería permitía enviar un mensaje a Cuzco desde una
distancia de 300 millas en un lapso de tiempo no superior a 24 horas.
Las cuerdas en cuyos nudos anotaban los guarismos. En éstos cada nudo
figuraba el número 1; y conforme aumentaban los bultitos también crecían las
cifras. Dependían de la colocación de los nudos para saber si equivalían a
unidades, decenas y millares. En el Cusco cada manojo de quipus tenía un color
respectivo, los cuales representaban algo, por ejemplo el rojo significaba guerra, el
amarillo oro; el blanco plata; y así sucesivamente. Sin embargo los colores y
muchos nudillos no tenían un valor universal en todas las etnias del
Tahuantinsuyo. De manera que si el amarillo significaba el oro en el Cusco, en
Carangue tenía otra connotación, y en Cajamarca una distinta, y así
subsiguientemente. Los quipus por lo tanto, sólo podían ser leídos por sus
respectivas sedes y por sus propios quipucamayos.
Por eso un quipucamayos de Quito no podía leer los quipus de Lipes; y los de
Lipes no entendían a los de Guayacondo. Con todo, es dable de que se hayan
existido algunos quipucamayos que dominaran las técnicas y los secretos de las
cuerdas de otras áreas. El hecho alerta de que en caso de descubrirse la clave
44
para leer los quipus del Cusco, ella no valdría para leer los quipus de
Chachapoyas ni demás etnias andinas.
Pero es en el cálculo donde mostraban mucha preocupación para registrar las
cuentas del Estado. De allí que la formación de quipucamayos ocupaba un lugar
importante. Y si bien aplicaban el sistema decimal no consiguieron inventar un
símbolo para indicar el cero. Sabían sumar y restar con gran pericia.
Lo quipucamayos, como funcionarios integraban los cuadros subalternos, no
obstante era una función extraordinaria y altamente especializada. Llevaban la
contabilidad hasta de lo más mínimo de lo que entraba y salía de los bienes del
Estado. Apuntaban con exactitud encomiable las estadísticas demográficas del
Estado de acuerdo a los grupos de edad, desde el nacimiento hasta la muerte, el
número de efectivos militares, el material logístico, de mitayos en actividad, de los
próximos a mitar, de los recién casados, de los exceptuados de mitas, etc.
Existían quipus para todo, a los que guardaban tanto los quipucamayos residentes
en el Cusco como otros pertenecientes a cada etnia. En este aspecto funcionaban
autenticas quiputecas, como lo evidenciaron los señores huancas en 1560-1562
sacando sus cordones para probar ante los poderes del Estado colonial como
habían auxiliado a Francisco Pizarro para destruir el imperio de los Inca. Tales
cuerdas, que fueron vertidas al castellano en los años indicados, patentizan
también que podíanse conservar en ellas la ubicación de los acontecimientos
históricos, en el sentido de conocer que ocurrió antes y que ocurrió después de tal
o cual hecho; pero nunca los años, meses ni días precisos. Incas, aposuyos,
turicuts, visitadores y curacas tenían sus quipucamayos; siendo, por lo tanto, unos
magníficos archiveros y hasta “historiadores”.
Las constataciones arqueológicas han demostrado que al quipu ya se lo
manejaba desde el Horizonte Medio (Huari, Puquina/Tiahuanaco). Pero los
informes más excelentes corresponden al incario, en el cual tuvieron un amplísimo
desarrollo debido al control demográfico y contable que exigía el Estado para
vigilar las cantidades de personas y de productos que entraban y salían de sus
almacenes, talleres y granjas estatales y de las adjudicadas a las divinidades. El
45
desarrollo del quipu no tuvo razones mágicas ni sagradas, sino exclusivamente
prácticas.
46
modo se construía un quipu que tuviese todas las cuerdas que se necesitaran
para la ocasión y siguiendo las reglas indicadas respecto a los tipos de cuerdas.
A este quipu aún sin nudos se le llamaba quipu liso
En Joseph [2000] se comenta que los quipus solían tener un mínimo de tres
cuerdas y un máximo de 2000.
En la construcción de los quipus había un aspecto más a considerar: el color de
las cuerdas como lo vimos anteriormente; el color era el código primario que se
utilizaba para identificar lo que representaba el número almacenado en dicha
cuerda. Gracias a los datos recogidos por los primeros cronistas españoles, se
tiene constancia de este uso de colores para representar diversos significados,
empleaban el blanco; para el oro, el amarillo; y para los soldados, el rojo. No
obstante, en los quipus que han llegado hasta nuestro tiempo predominan el
blanco mate y diversos tonos de marrón (aunque esos tonos pudieran ser debidos
a una diferencia de años entre los quipus).
En la actualidad no estamos acostumbrados a usar códigos exclusivamente
cromáticos con el fin de distinguir cantidades y operaciones, pero esta forma de
actuar no era extraña en las civilizaciones antiguas. Hasta este momento solo se
ha hecho referencia a la manera de construir un quipu con las cuerdas del tipo y
color pertinentes, pero no se ha dicho nada aún de cómo se almacenaban los
números en este instrumento:
47
En cada una de las cuerdas del quipu (a excepción de la cuerda principal) se
representaba un número mediante grupos de nudos y empleando un sistema de
numeración decimal posicional. Si se fija una cuerda, cada grupo de nudos
correspondía a una potencia de diez y las diferentes posiciones de estos grupos
indicaban a qué potencia de diez correspondía dicha posición.
El Inca Garcilaso escribió en 1539 en el Capitulo VIII del Libro VI de [Inca
Garcilaso, 1960] que los grupos de nudos se contaban según el siguiente orden:
unidad, decena, centena y así hasta la centena de millar, a la que no se solía
llegar. De este modo, en cada cuerda se representaban los números poniendo en
lo más alto la decena de millar, después la unidad de millar y así hasta llegar a la
unidad en el extremo inferior de la cuerda. Por lo tanto, cuando se leía el número
representado en una cuerda colgante, había que contar cuántos nudos había en el
grupo más cercano a la cuerda principal, ya que ése daría el digito de mayor valor
del número. Cada vez que se pasase a un nuevo grupo de nudos en esa misma
cuerda, iríamos bajando al digito del orden inmediatamente inferior. De este modo
llegaríamos hasta el orden de las unidades, que seria el último grupo de nudos y
que estaría situado en el extremo de la cuerda. Para distinguir al grupo de nudos
correspondientes a las unidades de los demás grupos, se empleaban los tres tipos
de nudos distintos (dos de ellos para las unidades) que se indican a continuación:
• Nudo largo con cuatro vueltas: indicaba que el grupo de nudos correspondía al
orden de las unidades y se empleaba cuando el digito de este orden era superior a
uno. En ese caso se ponían tantos nudos de estos como indicase el digito.
• Nudo flamenco o en forma de ocho: indicaba también la posición de las
unidades, pero indicando que el dígito era el “1”. Por tanto, en las unidades solo
aparecía un nudo de este tipo.
• Nudo corto o sencillo: era el que se empleaba en las restantes posiciones y se
ponían tantos como correspondiese al dígito a representar.
Para representar al dígito cero en alguna posición del número, bastaba con no
poner ningún nudo en dicha posición. Para que la ausencia del grupo de nudos
correspondiente a una posición pudiese observarse sin dar lugar a ninguna
48
ambigüedad, era fundamental que el espacio situado entre los grupos de nudos
fuese aproximadamente siempre el mismo. De este modo, cuando aparecía un
espacio considerable sin nudos entre dos grupos de nudos entonces debía haber
un cero en la posición o las posiciones entre ambos grupos.
Cuerda Superior
Cuerda Principal
S 324
Cuerda 2431
Auxiliar Cuerdas
L
Colgantes
F
Antes dijimos que las cuerdas superiores de un quipu se utilizaban para agrupar
cuerdas colgantes, pero existía una segunda utilidad de las cuerdas superiores y
que era muy frecuente: representar la suma de los números representados en las
cuerdas colgantes.
49
1.2. EL SISTEMA POSICIONAL DE NUMERACIÓN
50
de la base correspondiente. Sólo tres culturas además de la india lograron
desarrollar un sistema de este tipo: babilonios, chinos y mayas en distintas épocas
llegaron al mismo principio. La ausencia del cero impidió a los chinos un desarrollo
completo hasta la introducción del mismo. Los sistemas babilónico y maya no eran
prácticos para operar porque no disponían de símbolos particulares para los
dígitos, usando para representarlos una acumulación del signo de la unidad y la
decena. El hecho que sus bases fuesen 60 y 20 respectivamente no hubiese
representado en principio ningún obstáculo. Los mayas por su parte cometían una
irregularidad a partir de las unidades de tercer orden, ya que detrás de las
veintenas no usaban 20x20=400 sino 20x18=360 para adecuar los números al
calendario, una de sus mayores preocupaciones culturales. Fueron los hindús
antes del siglo VII los que idearon el sistema tal y como hoy lo conocemos, sin
más que un cambio en la forma en la que escribimos los nueve dígitos y el cero.
Aunque con frecuencia nos referimos a nuestro sistema de numeración cómo
árabe, las pruebas arqueológicas y documentales demuestran el uso del cero
tanto en posiciones intermedias como finales en la India. Los árabes transmitieron
esta forma de representar los números y sobre todo el cálculo asociado a ellas,
aunque tardaron siglos en ser usadas y aceptadas. Una vez más se produjo una
gran resistencia a algo por el mero hecho de ser nuevo o ajeno, aunque sus
ventajas eran evidentes. Sin esta forma eficaz de numerar y efectuar cálculos
difícilmente la ciencia hubiese podido avanzar.
Es decir, los hindúes se idearon un sistema de numeración posicional que los
árabes modificaron ligeramente y lo llevaron a Europa hace más de mil años. A los
símbolos que se utilizan en este sistema se les dio el nombre de números
arábigos.
Desde la antigüedad el hombre se preocupó por hallar métodos y procedimientos
en la representación de los números cardinales de los conjuntos en forma
simbólica. Los símbolos ideados evolucionaron con el transcurso del tiempo.
El interés por estos símbolos se fue intensificando a medida que se necesitó
considerar conjuntos cada vez más grandes, y teniendo en cuenta que todo
51
número cardinal tiene uno siguiente, vemos que es imposible asignar símbolos
diferentes e independientes a todos los cardinales de los conjuntos.
El problema al parecer fue resuelto por los hindúes, quienes idearon el sistema de
numeración; dicho sistema ligeramente modificado se emplea actualmente, y se
conoce con el nombre de sistema de numeración decimal.
Los árabes lo llevaron a Europa en el momento de su establecimiento en España.
Aproximadamente en el siglo XV el sistema de numeración decimal se empleaba
en toda Europa. El sistema decimal se consolidó por razones históricas (la
principal de las cuales, que el número de dedos de las manos es diez), pero no
por razones matemáticas.
A los símbolos que se utilizan en este sistema se les dio el nombre de números
arábigos, a cada uno de los símbolos 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 se le llama dígito
(digitus = dedo). Como el sistema solo utiliza diez dígitos, toma el nombre de
sistema decimal o sistemas de base diez.
Si se tiene un conjunto A tal que su cardinal se mayor a 9 (el último dígito),
podríamos determinar el cardinal de dos maneras: la primera, inventando nuevos
símbolos, lo cual sería imposible; y la segunda, utilizando los símbolos
anteriormente descritos.
Cuando utilizamos los símbolos del 0 al 9, el cardinal de un conjunto de 9+1
elementos lo representamos con 10, y decimos que empleamos un sistema de
numeración base diez. Observamos que para representar el cardinal de un
conjunto de 9+1 elementos, hemos utilizado dos de los símbolos 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6,
7, 8, 9 en una posición determinada. De allí que digamos que el sistema de
numeración decimal es un sistema de posición o sistema posicional.
En el sistema decimal para determinar el cardinal de un conjunto agrupamos sus
elementos en subconjuntos, cada uno de cardinal 10.
Consideremos el conjunto A,
52
A=
A=
53
Para las cifras que ocupan el segundo lugar de derecha a izquierda decimos que
ocupan la segunda posición. Así 6, 3, 5 son las cifras de la segunda posición
respectivamente y se les llama cifra de las decenas o unidades de segundo
orden,
Observamos que al pasar de una posición a otra de derecha a izquierda, la cifra
adquiere un valor 10 veces mayor.
Consideremos el número 987 en le sistema decimal, tenemos:
987 = 9x10x10 + 8x10 + 7
987 = 9x100 + 8x10 +7
987 = 9x102 +8x101 +7x100
A la cifra de la tercera posición se le llama cifra de las centenas o unidades de
tercer orden.
Consideremos el número 3. 471 en el sistema decimal, entonces:
3. 471 = 3x10x10x10 + 4x10x10 + 7x10 +1
3. 471 = 3x103 + 4x102 +7x101 + 1x100
A la cifra de la cuarta posición se le llama cifra de los miles o unidades de cuarto
orden. En los números de más de cuatro cifras se procede en la misma forma.
En el sistema de numeración decimal vemos pues la base es 10 y que cualquier
posición después de la primera tiene un valor diez veces mayor que la posición
inmediata a la derecha y por tanto que, todo número expresado en este sistema
se puede escribir como una suma de productos de cada una de sus cifras por una
potencia de diez de acuerdo con su posición y se denomina descomposición
polinómica del número.
A la primera posición le corresponde la potencia 100
A la segunda posición le corresponde la potencia 101
A la tercera posición le corresponde la potencia 102
A la cuarta posición le corresponde la potencia 103
Y así sucesivamente a la enésima posición le corresponde 10n-1
54
Para leer un número en el sistema decimal es necesario tener en cuenta los
nombres de las cifras, el valor de posición y el nombre de la clase entendiendo por
ésta todo agrupamiento correspondiente a tres posiciones de derecha a izquierda,
así:
Primera clase: 1ª posición: unidades
2ª posición: decenas
3ª posición: centenas
Segunda clase: 4ª posición: unidades de mil
5ª posición: decenas de mil
6ª posición: centenas de mil
Cada dos clases forman un período.
55
Ejemplo:
1. Sistema de numeración de base 8. Consideremos el conjunto B, ¿cuántos
elementos tiene B, formando subconjuntos de 8 elementos?
56
Figura 21. Conjunto C
57
2. PRUEBA DIÁGNOSTICA
58
Al entregarles a los estudiantes la prueba diagnóstica se aclaró que la idea no era
copiar respuestas, pues lo realmente importante era identificar las debilidades y
fortalezas, para así poder diseñar actividades didácticas del tema Sistema
Posicional de Numeración adecuadas a sus propias necesidades.
59
un número, se nota la asociación de la forma escrita 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 con
las cantidades que representan, esto se evidenció en el aula de clase, pues a
medida que la mayoría de los estudiantes escribían los símbolos del sistema
decimal los representaban con los dedos de las manos. El error más frecuente en
los demás estudiantes fue considerar: “los símbolos son dos, porque sólo tiene
punto (.) y coma (,)”, “se requiere del punto para establecer la cifra”, ó, “los
símbolos se escriben así: 0,12 , 0,00076” , confundiendo así el sistema decimal
con los números decimales; otro error que presentó un solo estudiante fue: “los
símbolos son +, -, *, /…”, considerando símbolo a todos los signos del lenguaje
formal de la matemática.
¿Cuántos dígitos se necesitan para representar: decenas, centenas, unidades de mil y centenas
de mil?
60
Escriba qué significa, por su posición, el dígito 6 en cada uno de los siguientes números:
a) 6. 001 b) 69 c) 236 d) 1267
Los resultados acerca del principio aditivo son buenos, las preguntas que fueron
consideradas son:
A partir del numeral 15. 670, explique brevemente qué significa cada una de las siguientes
expresiones:
a) Unidades de mil b) Decenas c) Decenas de mil
d) Centenas e) Unidades
61
separados con comas, +, e y, todas se consideraron correctas y que al resolver
estas preguntas se apoyaron en el contenido de la prueba misma.
En la numeración con base menor que diez se utilizan tantos dígitos como requiere la base.
Para un sistema de numeración con base mayor que diez. ¿Cuántos dígitos se requieren?
Si en el sistema de base diez hay diez símbolos, si en la base ocho hay ocho símbolos, si la
base es dos hay dos símbolos. Determine cuántas cifras deben utilizarse en un sistema de
numeración en base b:
a) b = 8, b) b = 5, c) b = 12
La base dos incluye dos dígitos, 0 y 1, la base seis incluye seis dígitos el 0, 1, 2, 3, 4, y 5.
¿Qué dígitos utilizaría para la base 8?
62
3. TALLERES
Los talleres presentan algunos de los saberes y tecnologías de las culturas Inca y
Guane, escogiendo sólo aquellos aspectos históricos que permiten facilitar el
aprendizaje del tema Sistema Posicional de Numeración.
Cada guía esta dividida en dos partes. La primera parte es una descripción de la
guía, los objetivos propuestos y la forma como puede desarrollarse en el aula de
clase. La segunda parte es un apoyo didáctico, con el cual se pretende alcanzar
los objetivos propuestos, el documento completo de las actividades
recomendadas se encuentra en los anexos.
3.1. GUÍA Nº 1
3.2. GUÍA Nº 2
63
3.3. GUÍA Nº 3
3.4. GUÍA Nº 4
64
debido permiso para implementar las actividades didácticas respecto al tema
Sistema de Numeración Posicional. De esta manera como profesora provisional
del curso séptimo tres, la rectora decidió invitar a los estudiantes de este grupo a
participar de la investigación, a lo cual aceptaron gustosos.
Las actividades didácticas se iniciaron con la aplicación de la prueba diagnóstica,
y una vez se concluyó el análisis de los resultados de la prueba, se pudo hacer
algunos ajustes a los talleres.
Una vez terminó la implementación de las actividades se prosiguió a hacer un
análisis de la experiencia didáctica teniendo presentes los objetivos de la
investigación y los objetivos específicos propuestos en la primera parte de los
talleres.
65
3.1. GUÍA Nº 1
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Objetivos:
Desarrollo de la guía:
Para ver las actividades propuestas para la guía N° 1 diríjase al anexo dos.
66
3.2. GUÍA Nº 2
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Objetivos:
Desarrollo de la guía:
Para dar inicio a esta actividad se realiza una lectura comprensiva del texto de la
Guía N° 2, es muy importante el acompañamiento del docente, pues la lectura es
un poco extensa y su contenido es totalmente desconocido para la mayoría de los
estudiantes. Lo más recomendable sería que a medida que avanza la lectura ir
presentando las partes de un quipu real, para que el estudiante al visualizar el
quipu aclare sus ideas. Al finalizar la lectura los grupos de trabajo estarán listos
para elaborar su propio quipu.
Los estudiantes deben llevar al aula los siguientes materiales: un lazo grueso para
la cuerda principal y por lo menos quince cuerdas de distintos colores. Una vez
construyan el quipu empezaran a registrar los datos de la Tabla N°4 en el quipu y
escribir en sus cuadernos el código primario utilizado para identificar la cantidad
de hombres que pertenecen a cada intervalo de edad.
67
Para continuar con el desarrollo la guía se necesita que los estudiantes manejen
algunos conceptos básicos de estadística como son: frecuencia absoluta y
frecuencia relativa.
Se puede pedir a los estudiantes que intenten leer los quipus de sus compañeros
y continuar con preguntas cómo: ¿Los quipus sólo pueden ser leídos en sus
propias sedes y por sus propios quipucamayos?
Para ver las actividades propuestas para la guía N° 2 diríjase al anexo tres.
68
3.3. GUÍA Nº 3
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Objetivos:
Desarrollo de la guía:
Para iniciar la actividad se realiza una lectura comprensiva del texto de la Guía N°
3, se recomienda que un estudiante la realice en voz alta en forma dirigida por el
docente.
Luego cada grupo de trabajo reúne los siguientes materiales llevados al aula por
sus integrantes: un tablero de madera e 30 cm. Por 20 cm., un marcador o algo
para escribir en madera y pequeñas piedras o granos de maíz. En la Guía N° 3 se
encuentran ilustradas las instrucciones paso a paso para la elaboración de la
yupana.
69
Finalizando la guía es de gran importancia alentar a los estudiantes a compartir
sus soluciones, inquietudes y a responder preguntas como: ¿por qué en la yupana
tan sólo dibujamos diez puntos en cada columna?, ¿qué significan los diez puntos
dibujados en la tercera columna?, ¿podemos representar números con sólo
dibujar nueve puntos en cada columna?
Para ver las actividades propuestas para la guía N° 3 diríjase al anexo cuatro.
70
3.4 GUÍA Nº 4
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Objetivos:
Desarrollo de la guía:
Para ver las actividades propuestas para la guía N° 4 diríjase al anexo cinco.
71
4. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DE LOS TALLERES
72
comparándolas con los números escritos en el sistema decimal. Con los dos
primeros puntos de la guía N° 1 que se presentan a continuación, se pretendió
facilitar la etapa de reconocimiento del sistema verbal de valor de nombre de la
cultura Guane.
1. Escriba los siguientes numerales en el dialecto de los Guanes:
a) 12 b) 17 c) 23 d) 40 e) 80 f) 96
73
diecinueve, formado sobre la base de la combinación de la palabra quijicha
seguida de una de las palabras para los números del uno al nueve; y el segundo
patrón para escribir números mayores de veinte. La necesidad de establecer el
orden entre los agrupamientos y las unidades, también surge de los dos patrones
descritos anteriormente, pero no por la existencia misma de los dos, sino porque
en el primer patrón se describe el agrupamiento y luego las palabras para las
unidades, en cambio en el segundo patrón sucede lo contrario, claro esta con
diferente fin. La necesidad de usar el conectivo “y” o el signo “+”, nace al tratar de
escribir palabras numéricas que usan los dos patrones. Por ultimo la necesidad de
usar símbolos para representar una colección de objetos, se explica en el ahorro
de espacio y tiempo en la escritura de números mayores de cien.
Es evidente que los estudiantes al estar en contacto con un sistema de
numeración verbal diferente al ya memorizado y aceptado sistema de numeración
verbal del idioma español, se da la posibilidad de tener más claridad acerca de las
características del sistema escrito de numeración decimal.
74
En el registro de los datos de la tabla N° 3 los estudiantes pudieron comparar que
la cultura Inca, para hacer correspondencia con los objetos hacían nudos en el
quipu y que sus cálculos se basaban en el sistema de numeración decimal, con la
única diferencia que actualmente se utilizan los numerales 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,
9. Estas comparaciones llevaron a los estudiantes a concebir los símbolos que
representan una colección de objetos como un acuerdo cultural, que se desarrolla
independientemente en diferentes culturas y que el concepto de conteo subyace
en estas representaciones. Los estudiantes también pudieron distinguir la noción
de orden al orientar la posición de los nudos, ubicándolos de abajo hacia arriba, y
compararla con el orden de ubicación del sistema decimal escrito, que ubica sus
cifra de izquierda a derecha.
Al tratar de hacer el registro de los números una inquietud que surgió en los
estudiantes fue el espacio que se debía dejar entre unidades, decenas,
centenas,…, este espacio se podía establecer de manera arbitraria, pero fue de
gran importancia, pues los estudiantes se dieron cuenta que a medida que iban
avanzando desde el extremo inferior de una cuerda secundaria hacia la cuerda
principal, la misma cantidad de nudos no significaban lo mismo, unos podían
indicar unidades, decenas, centenas, sólo tenían que prestar mucha atención para
no equivocarse en los espacios a la hora de registrar en su quipu.
75
En el trabajo de la guía N° 3 los estudiantes se entusiasmaron mucho en la
construcción de la yupana, incluso se logró captar la atención de los estudiantes
apáticos a la matemática.
76
comentarios anteriores podemos ver que los estudiantes utilizaron estrategias de
conteo, el resultado de la multiplicación es la suma de sumandos iguales, y el
resultado de la división el número de veces que tenían que sumar el divisor hasta
llegar al dividendo.
77
Fue interesante advertir que los estudiantes comprendieron que podían
representar una colección de objetos en diferentes bases y que el sistema
posicional binario y octal tenían características similares al decimal.
78
5. CONCLUSIONES
79
ventajas y desventajas, logrando que los estudiantes redescubrieran las
propiedades y características del sistema de numeración decimal.
El uso de material didáctico como el quipu y la yupana, permitieron modelar la
secuencia verbal de los números y la orientación en la posición de los dígitos, ya
que reflejan la estructura del concepto, y por lo tanto facilitó a los estudiantes usar
la estructura de representación para construir un modelo mental del concepto.
Un aspecto importante en el desarrollo de las actividades didácticas es enfatizar la
necesidad de incluir más actividades que propicien el contacto por los estudiantes
con los diferentes sistemas de numeración, ya que a pesar de que ellos
identificaron que los sistemas de numeración en otras bases cumplen
características y propiedades similares al sistema de numeración decimal, no se
logró que los estudiantes concibieran la idea de realizar cálculos en otras bases.
Sería interesante adecuar estas y otras actividades didácticas en la enseñanza de
la numeración escrita en los primeros grados de escolaridad. En este aspecto
Buenrostro (2003) resalta la importancia del uso de material didáctico: “en los
esfuerzos por lograr que los niños comprendan las características del sistema de
numeración ha jugado un papel importante el empleo de material manipulable
junto con otras formas de representación simbólica y pictórica”. Al iniciar desde
temprana edad la construcción del sistema de numeración con apoyo de
actividades didácticas, los estudiantes de educación básica probablemente
podrían avanzar en la comprensión de diferentes sistemas de numeración, ir más
allá del simple reconocimiento, llegar a entender por lo menos los sistemas de
numeración utilizados en la computación, la naturaleza bi-estable de los
componentes electrónicos de un computador, pasar de la sola representación de
cantidades a efectuar cálculos usando la aritmética binaria.
80
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Morales, L. (2000). Comparación del Sistema Numérico Maya con otros Sistemas
de Numeración Antiguos. Panama.
81
Ardila, I. (1978). El pueblo de los Guanes, raíz gloriosa y fecunda de Santander.
División de comunicaciones del SENA.
[Link]
[Link]
82
7. NEXOS
PRUEBA DIAGNÓSTICA
Las Matemáticas no son un recorrido prudente
por una autopista despejada, sino un viaje a un
terreno salvaje y extraño, en el cual los
exploradores se pierden a menudo.
W.S. Anglin (1992)
3. A partir del numeral 15. 670, explique brevemente qué significa cada una de
las siguientes expresiones:
a) Unidades de mil b) Decenas c) Decenas de mil
d) Centenas e) Unidades
83
5. ¿Cuál de los siguientes números es más cercano a una unidad de mil?
a) 724 b) 994 c) 1234 d) 1. 101
8. En la numeración con base menor que diez se utilizan tantos dígitos como
requiere la base. Para un sistema de numeración con base mayor que diez.
¿Cuántos dígitos se requieren?
10. La base dos incluye dos dígitos, 0 y 1, la base seis incluye seis dígitos el 0,
1, 2, 3, 4, y 5. ¿Qué dígitos utilizaría para la base 8?
84
ANEXO 2. GUÍA N° 1. NUMERACIÓN GUANE
GUÍA Nº 1
Según los cronistas los primitivos habitantes de estas tierras chibchas y guanes se
valían para contar, en primer lugar de los dedos de las manos, para contar de diez
en adelante se servían de los dedos de los pies, anteponiendo la palabra quijicha,
que significa pie a los diez primeros números.
Así contaban hasta diez:
Uno, ata.
Dos, boza.
Tres, mica,
Cuatro, muijica.
Cinco, jizca.
Seis, ta.
Siete, cujupcua.
Ocho, sujuza.
Nueve, aca o acan.
Diez, quijicha
De diez en adelante contaban así: once, quijicha ata; doce, quijicha boza y así en
adelante. Al número veinte le llamaban gueta, después sumaban por veintes, un
veinte, dos veintes, tres veintes, etc.
85
a) 12 b) 17 c) 23 d) 40 e) 80 f) 96
86
ANEXO 3. GUÍA N° 2. PRACTIQUEMOS CON EL QUIPU
GUÍA Nº 2
I. Construyamos un quipu
Un lazo
grueso,
para la Cuerdas de
cuerda distintos
principal. colores
87
Sigue las instrucciones y recomendaciones para construir un quipu:
1) Para poder construir un quipu debemos tener en cuenta que se empleaban
diferentes tipos de cuerda. Cada cuerda tiene al menos dos hebras, de
modo que un extremo acababa en forma de lazo y el otro en punta con un
pequeño nudo. Según la disposición que presentase una cuerda, esta podía
ser de uno de los tipos siguientes:
88
2) En la construcción de los quipus hay que considerar: el color de las cuerdas.
El color es el código primario que se utilizaba para identificar lo que
representaba el número almacenado en dicha cuerda. Por ejemplo el color
blanco, representaba el oro.
3) En la construcción del quipu hay otro aspecto más a considerar: el tipo de
nudo.
Nudo largo con cuatro vueltas Indicaba que el grupo de nudos corresponde
al orden de las unidades y se emplea cuando
Nudo Largo (L)
el digito de este orden es superior al número
uno. En ese caso se pone tantos nudos de
estos como indica el digito.
89
II. Como representar datos en el quipu
90
III. Veamos como funciona el quipu
El quipu nos ayuda a registrar. Por ejemplo, registraremos los datos del estado
civil de algunos indígenas Guanes en nuestro quipu:
91
parcialidades de Butaregua, Corotá y Macaregua, Choaguete y Chachón, Moncora
y Ubigará realizado por el historiador Manuel Lucena Salmoral.
Edades Hombres
0-4 320
5-9 274
10 – 14 192
15 - 19 196
20 - 24 170
25 - 29 113
30 – 34 126
35 – 39 82
40 – 44 57
45 - 49 41
50 – 54 33
55 y más 4
Ausentes 131
Edad no establecida 85
Total de todas las edades 1824
Tabla 4. Censos de los años 1734, 1745, 1764, 1810, de hombres de la etnia Guane
92
ANEXO 4. GUÍA N° 3. PRACTIQUEMOS CON LA YUPANA
GUÍA Nº 3
"Yupana" es un vocablo quechua que significa "lo que sirve para contar". Es un excelente
tablero rectangular de cinco hileras y cuatro casilleros, en los que redistribuían series de
cinco granos de maíz para el cálculo de los matemáticos andinos, quienes se colocaban
en la parte más larga de la tabla, al lado de los casilleros con más círculos para evitar
movimientos innecesariamente largos. Lo usaban utilizando piedrecillas y granos
(quinua, maíz), movilizándolos de unos hoyuelos a otros, según sus colores (blanco y
negro). Con la yupana llevaban a cabo operaciones de suma, resta, multiplicación y
división. Constituía una calculadora perfecta. El cronista José de Acosta (1590) se quedó
perplejo ante la destreza y exactitud puntualísima de los yupanacamayos, que nunca
erraban ni en una tilde, más rápidos que los mejores contadores españoles que
empleaban papel y tinta, y a los cuales aventajaban enormemente.
93
Figura 32. Figura 33. Figura 34.
Tabla de madera Tiza Piedras pequeñas
YUPANA
DECENAS UNIDADES
94
YUPANA
DECENAS UNIDADES
3) Las piedras o los granos de maíz se utilizan para ir realizando las operaciones
sobre la yupana:
YUPANA
DECENAS UNIDADES
95
YUPANA
DECENAS UNIDADES
Como se sabe, 10 unidades hacen una decena. De manera que, por ejemplo, el
número 27 se representa de la siguiente forma en la yupana:
YUPANA
DECENAS UNIDADES
36 - 10 - 4 + 2 =?
96
YUPANA
DECENAS UNIDADES
YUPANA
DECENAS UNIDADES
26
97
YUPANA
DECENAS UNIDADES
YUPANA
DECENAS UNIDADES
98
¡Ahora si estamos listos para practicar con la Yupana
Figura 44. Yupana 11 Figura 45. Yupana 12 Figura 46. Yupana 13 Figura 47. Yupana 14
99
g) 24 ÷ 12
h) 30 ÷ 15
5. ¿Qué tendríamos que hacer para poder trabajar con unidades del mil, o
centenas de mil en la yupana?
100
ANEXO 5. GUÍA N° 4. AVANCEMOS CON LA YUPANA
GUÍA Nº 4
I. Construyamos una yupana para el sistema binario o de base dos, esta sólo
consta de unidades, grupos de dos elementos y grupos de cuatro
elementos.
YUPANA
101
YUPANA
Grupos de Grupos de dos Unidades
Cuatro u. unidades
YUPANA
Grupos de Grupos de dos Unidades
Cuatro u. unidades
Una yupana para el sistema binario o de base dos, esta sólo consta de unidades,
grupos de dos elementos y grupos de cuatro elementos:
YUPANA
Grupos de Grupos de dos Unidades
Cuatro u. unidades
YUPANA
Grupos de Grupos de dos Unidades
Cuatro u. unidades
102
¡Ahora si estamos listos para practicar con la Yupana en base dos!
YUPANA YUPANA
Grupos de Grupos de dos Unidades Grupos de Grupos de dos Unidades
Cuatro u. unidades Cuatro u. unidades
Figura 54. Yupana 5 en base dos Figura 55. Yupana 6 en base dos
2. Con la yupana modificada represente los cinco primeros dígitos del sistema
decimal en el sistema binario.
103
ANEXO 6. ESTUDIANTES 7-3 TRABAJANDO CON LA YUPANA
104
ANEXO 7. ESTUDIANTES 7-3 TRABAJANDO CON EL QUIPU
105
ANEXO 8. MONUMENTOS DE LA CULTURA INCA
Machu Picchu
Tipón.
106
ANEXO 9. ESCRITURA IDEOGRÁFICA DE LA CULTURA GUANE
107
ANEXO 10. PUEBLO DE GUANE ACTUALMENTE
Calle de Guane
Iglesia de Guane
108