MICROBIOLOGIA // PARASITOLOGIA //
INMUNOLOGIA
APUNTES
PROFESOR: Licenciado Gustavo Jesús Ramírez.-
Curso: Primer Año.-
Año: 2024.-
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Las vacunas son aquellas preparaciones (producidas con
toxoides, bacterias, virus atenuados, muertos o realizadas por
ingeniería genética y otras tecnologías) que se administran a
las personas para generar inmunidad activa y duradera contra
una enfermedad estimulando la producción de defensas.
También existe otro tipo de protección generada a partir de
gamaglobulinas, que producen inmunidad inmediata y
transitoria a través de la aplicación directa de anticuerpos.
La vacunación es una forma sencilla, inocua y eficaz de proteger
contra las enfermedades dañinas antes de que entren en contacto
con el cuerpo.
Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que
aprendan a resistir a infecciones específicas, y fortalecen el sistema
inmunitario.
Tras vacunarnos, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos,
como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad, con la
diferencia de que las vacunas contienen solamente microbios (como
virus o bacterias) muertos o debilitados y no causan enfermedades ni
complicaciones.
Las vacunas ponen en marcha las defensas naturales del organismo
y, de ese modo, reducen el riesgo de contraer enfermedades.
Actúan desencadenando una respuesta de nuestro sistema
inmunitario, que tiene por función:
reconocer al microbio invasor (por ejemplo, un virus o una
bacteria);
generar anticuerpos, que son proteínas que nuestro sistema
inmunitario produce naturalmente para luchar contra las
enfermedades;
recuerda la enfermedad y el modo de combatirla. Si, en el
futuro, nos vemos expuestos al microbio contra el que protege
la vacuna, nuestro sistema inmunitario podrá destruirlo
rápidamente antes de que empecemos a sentirnos mal.
La aplicación de una vacuna inyectable puede causar:
dolor,
enrojecimiento e
tumefacción (inflamación) en el lugar de la aplicación.
Fiebre
Desgano
Las vacunas de virus vivos y atenuados pueden reproducir levemente
la enfermedad, esto asegura que generamos las defensas.
CONTRAINDICACIONES
Las vacunas DE virus vivo y atenuado están contraindicadas en:
embarazadas,
personas con el sistema inmunológico comprometido y
otras situaciones particulares.
Por eso es necesario informar al vacunatorio en casos de enfermedad
o de embarazo para que puedan evaluar si es necesario hacer una
consulta médica.
INMUNIDAD COMUNITARIA O COLECTIVA
Es la idea de que las vacunas pueden ayudar a mantener la salud de
las comunidades.
En general, los gérmenes pueden viajar muy rápido a través de una
comunidad y enfermar a muchas personas y si se enferman
suficientes personas, puede provocar un brote.
Pero cuando se vacuna a suficientes personas contra una
determinada afección, es más difícil que esa enfermedad se transmita
a otras personas y este tipo de protección significa que es menos
probable que toda la comunidad contraiga la enfermedad.
La inmunidad comunitaria es especialmente importante para las
personas que no pueden recibir ciertas vacunas.
Por ejemplo:
Es posible que no puedan recibir una vacuna porque tienen un
sistema inmunitario debilitado.
Otros pueden ser alérgicos a ciertos ingredientes de la vacuna.
Los bebés recién nacidos son demasiado pequeños para recibir
algunas inmunizaciones.
Sin las vacunas, las epidemias causadas por muchas enfermedades
prevenibles podrían reaparecer y llevar a un aumento en el número
de casos por enfermedad, discapacidad y muertes.
Tipos de vacunas contra el covid-19
Cuando algún germen, como el virus que causa el COVID-19, invade
nuestro organismo, penetra en las células y se multiplica y esta
invasión, llamada infección, es lo que causa la enfermedad.
El sistema inmunitario es el encargado de combatir esta infección, y
para ello tiene diversas herramientas y células: citoquinas,
macrófagos, linfocitos T, linfocitos B, que una vez el paciente supera
la enfermedad, estas células generarán una memoria y aportarán
inmunidad frente a una segunda exposición.
Las vacunas contra el COVID-19, al igual que toda vacuna existente,
ayudan a nuestro organismo a generar esta inmunidad frente a un
determinado patógeno, sin que para ello sea necesario exponerse al
mismo y sufrir la enfermedad. Es como una simulación.
1. Vacunas vivas atenuadas
Esta vacuna está compuesta por el propio virus COVID-19 atenuado.
Son virus en los que se ha reducido la virulencia y la capacidad de
reproducirse. Cuando las personas reciben estas vacunas, el sistema
inmunológico aprende a reconocer y combatir esta forma más débil
del virus, previniendo la enfermedad en caso de contactar con el
COVID-19.
2. Vacunas inactivadas
Las vacunas inactivadas contienen virus COVID-19 muerto, entero o
fragmentos del mismo. Cuando el sistema inmunológico detecta el
virus muerto o sus fragmentos, aprende a reconocer dicho virus y
reacciona rápidamente.
3. Vacunas de subunidades (vacunas proteicas)
Este tipo de vacunas está constituido por proteínas del virus. La
proteína que se está utilizando en la mayoría de los desarrollos está
localizada en la superficie del virus COVID-19, y se denomina
“proteína S”. Esta proteína permite al virus unirse a la superficie de
las células humanas y entrar en ellas. El sistema inmunológico
reconoce esta proteína, y si la persona entra en contacto con el virus,
previene la entrada del virus en las células.
4. Vacunas de vectores víricos
El objetivo de este tipo de vacunas es hacer que el organismo
produzca directamente una proteína del virus COVID-19 introduciendo
pequeños fragmentos de ADN o ARN con instrucciones para producir
estas proteínas específicas (generalmente, la proteína S). Este tipo de
vacunas utilizan un virus inofensivo para nuestro organismo como
mensajero o vector, que ha sido modificado genéticamente y tiene la
capacidad de producir proteínas de virus COVID-19 cuando entra en
las células inmunitarias de nuestro organismo.
5. Vacunas de ADN o ARN
Al igual que las vacunas de vectores víricos, el objetivo de este tipo
de vacunas es hacer que el organismo produzca directamente una
proteína del virus COVID-19. La vacuna está constituida por plásmidos
o liposomas que contienen un trozo de ácido nucleico del coronavirus
(ADN o ARN mensajero) con la información genética para fabricar una
proteína específica (generalmente, la proteína S). El ácido nucleico se
inserta en las células humanas, produciendo copias de la proteína del
virus, frente a la cual reacciona el sistema inmunitario. La vacuna de
Pfizer-BioNTech como la de Moderna son de este tipo.
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