Qué pensaba Platón que tenía que tener
una sociedad para ser exitosa
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Pie de foto,El filósofo griego Platón fue uno de los pensadores más influyentes de la
filosofía [Link]ón del artículo
Autor,Cristina J. Orgaz
Título del autor,BBC News Mundo
Twitter,@cjorgaz
3 diciembre 2023
Todos tienen un papel que desempeñar en la ciudad platónica -desde los
esclavos hasta los hombres libres- pero para que una sociedad funcione,
sus estructuras tienen que ser jerárquicas y en la cima de todo siempre
habrá un líder.
Platón (428 a.C- 347 a.C.), filósofo griego y uno de los pensadores más creativos
e influyentes de la filosofía occidental, era conocido por sus escritos políticos y
morales... y por ser un crítico acérrimo de las instituciones democráticas.
El Estado ideal, según Platón, se compone de tres clases. La estructura
económica reposa en la clase de los comerciantes. La seguridad, en los soldados.
Y el liderazgo político debe ser asumido por los filósofos-reyes.
Son estos últimos quienes han cultivado tanto la mente que son capaces de
entender las ideas y, por lo tanto, toman las decisiones más sabias, al
contrario de la masa.
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Pie de foto,Platón era discípulo de Sócrates.
“Tienen la capacidad racional y también, en opinión de Platón, tienen
mucha experiencia y formación para lidiar con las cosas duras y
complejas que suceden en el mundo. Piensa que estas son las personas más
valiosas para el poder político”, dice a BBC Mundo Sara Monoson, catedrática y
profesora de Pensamiento Clásico en la Universidad de Northwestern.
Según la visión platónica, a los filósofos-reyes no les interesa el poder por sí
mismo -son honestos y serios- por eso se convierten en el estamento más
confiable cuando se trata de esquivar los atractivos de la corrupción y eso hace
que se les pueda confiar el mando.
Pensar esto en Atenas, la cuna de la democracia (dêmos "pueblo"
y krateîn "gobernar") no estaba exento de polémica, pero como explica Monoson,
Platón estaba particularmente preocupado por lo que consideraba la peligrosidad
de la masa desinformada.
Para el filósofo, “sin educación filosófica, los ciudadanos son vulnerables a ser
utilizados y manipulados por astutos demagogos”, dice la académica y añade:
“Tanto es así que Platón pensaba que los tiranos surgen de la masa. Es alguien
que convence al resto de que tiene la solución a los problemas, pero que en el
fondo, tan pronto como se afianza en el poder, se vuelve totalmente abusivo".
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Pie de foto,Platón creía que los gobernantes actuarían desinteresada y virtuosamente.
En este contexto Platón se vuelve crítico con la democracia, dice Monoson,
porque pensaba que era un sistema que no podía proteger a la gente.
Por eso, para evitar estos peligros y ser una sociedad armónica, se necesitan,
según Platón, dos cosas, como explica Miquel Solans Blasco, doctor y profesor en
la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra:
“Uno, una buena educación y dos, obviamente, buenos gobernantes”.
1. Educación
Para Platón la clase social de una persona viene determinada por la
educación, que empieza en el nacimiento y continúa hasta que esa persona ha
alcanzado el máximo grado de educación compatible con sus intereses y
habilidades.
Son aquellos que completan todo el proceso educativo los que se sitúan en lo alto
de la pirámide jerárquica, que según él debe tener una sociedad.
“Por buena educación, yo creo que él entiende una educación de tipo humanista.
Es decir, lo que busca es fomentar en los alumnos o en los ciudadanos en su
etapa joven la capacidad de pensar, de valorar el saber por sí mismo y no como
algo instrumental. El saber tiene un valor comunitario que se basa en la
capacidad de reflexionar críticamente”, dice Solans.
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Pie de foto,En el libro "República", Platón habla de casi todo: justicia, naturaleza humana,
educación, virtud.
“Para Platón es muy importante desarrollar la sensibilidad. Una sensibilidad moral
que hace que los ciudadanos cultiven deseos nobles, elevados y por lo tanto
que desarrollen un carácter cívico. Es decir, un modo de ser que les haga
desear vivir en comunidad, tener intereses más allá de los propios, de la riqueza o
del propio beneficio”, añade.
Coincide con él, la profesora de de Pensamiento Clásico de la Universidad de
Northwestern.
"¿Qué resultado va a producir la práctica de todas esas virtudes que son tan
valiosas? La respuesta es la moderación del poder por sí mismo, tanto en el
alma humana como en las instituciones políticas", dice Monoson.
Gran parte de la obra del filósofo gira en torno a la necesidad de cultivar deseos
elevados, integradores, que hagan a las personas capaces de convivir con
otros y de compartir la búsqueda de la justicia en común.
Para alcanzar todo esto Platón propone maneras de hacerlo en la vida real. Una
de ellas es la convivencia con personas mayores y por tanto, la admiración
de caracteres más más maduros o desarrollados.
En sus escritos, el filósofo griego también habla mucho de ciertas educaciones
prácticas que tienen que ver con el cultivo de las artes, la música o el baile, y
sobre todo, la retórica. Materias muy valoradas en la antigua Grecia.
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Pie de foto,Votar por un líder le parecía arriesgado pues los electores eran fácilmente
influenciados por características irrelevantes, como la apariencia de los candidatos.
En el año 387 a.C. Platón fundó en Atenas la Academia, institución a menudo
considerada como la primera universidad europea.
Ofrecía un amplio plan de estudios, que incluía materias como Astronomía,
Biología, Matemáticas, Teoría Política y Filosofía. Aristóteles fue su alumno más
destacado.
En realidad, el sistema educacional ideal de Platón está, ante todo, estructurado
para producir filósofos-reyes.
2. Gobernantes
La otra cosa que necesita una sociedad para ser exitosa son buenos gobernantes.
Aborda esta temática en su libro más famoso de Platón, “República”, y también en
su obra Gorgias, el más moderno de sus diálogos.
“Una sociedad para ser exitosa tiene que tener buenos gobernantes: capaces de
deliberar, de buscar el bien común, de encontrar proyectos integradores, de
superar las diferencias que aparecen en la sociedad”, afirma el profesor de la
Universidad de Navarra.
Los gobernantes tienen que ser capaces de promover propuestas y un clima
político con el que se puedan reconocer el mayor número posible de
ciudadanos.
“Son responsables también de generar las condiciones para que haya un diálogo
fructífero entre partes que piensan distintas”, dice Solans.
Platón rescata ideales políticos muy valiosos, que tienen que ver con la capacidad
del diálogo cooperativo y con la calidad moral de sus gobernantes.
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Pie de foto,Platón quería al timón del Estado a filósofos especialmente entrenados,
escogidos por su incorruptibilidad.
“Tiene que realizar discursos públicos que apelen a la razón o a la capacidad
racional de los ciudadanos, que no los traten ni con condescendencia ni con
un mero interés de halagar. Dar razones, interpelar a los ciudadanos, ser capaz
de escuchar la respuesta.
“Y en este sentido, el buen gobernante tiene que generar un espacio de diálogo
libre en el que sea posible la crítica y el enriquecimiento mutuo”, cuenta Solans.
Para Platón, la actividad política no se puede realizar más que dentro del ámbito
de la moral.
"Él está diciendo que en una ciudad ideal tendrías un proceso educativo que
produciría seres humanos con cualidades filosóficas que los haría dignos de
confianza. Y por lo tanto podrías tener una autoridad política que usaría todos
los recursos de la comunidad para construir esa felicidad y poner bien en el
mundo por delante", dice Monoson.
¿Cómo se aplica esto en la actualidad?
Para el profesor de la Universidad de Navarra, la educación hoy día está en crisis.
“Sobre todo a nivel de qué significa o qué sentido tiene educar. Le damos una
visión instrumental. Parece que educarnos significa prepararnos para las
necesidades del mercado. Y creo que Platón reaccionaría a eso con un no
rotundo. La educación nos tiene que preparar para las verdaderas necesidades
humanas y cívicas, es decir, para vivir en comunidad”, dice.
Para él, Platón apoyaría esa idea de que la educación no puede tener un valor
instrumental.
“La educación debe perseguir un fin más amplio, más integrador, que es la
necesidad humana de desarrollar la propia sensibilidad, la propia racionalidad y la
capacidad de convivir con otros”.
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Pie de foto,En la "República", el Sócrates imaginado por Platón señala que esa democracia,
una "forma agradable de anarquía"
¿Y qué pasa con ese espacio de diálogo que debe crear un buen gobernante?
“Creo que muchas veces se habla de que uno persigue la justicia, el bien común,
pero a la hora de defender esas ideas que uno interpreta como justas y como
buenas para el bien común, las defiende atacando al oponente,
caricaturizándolo, no escuchando cuáles son sus intereses legítimos, no dándole
voz", dice Solans.
En este mundo polarizado donde todo el mundo tiene una opinión, Platón también
tendría algo que decir, según el profesor:
“Nos esforzamos todos por construir un mundo justo, pero justo muchas veces
significa justo según mis ideas concretas, según mi grupo de opinión”.
A juicio de Solans, aunque el mismo Platón reconoce que su ideal nunca fue
plenamente realizado, “sí podemos ir gradualmente a la sociedad
perfecta, sabiendo que nunca llegaremos a tenerla por completo. Porque somos
seres imperfectos”.