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Espacios Naturales en Crepúsculo

El capítulo analiza la influencia de los espacios naturales en la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer, destacando cómo el bosque, el mar y la montaña simbolizan aspectos de la trama y el desarrollo de los personajes. A través de la relación de Bella con estos entornos, se refleja su evolución emocional y la dualidad entre lo real y lo fantástico. Además, se exploran las metáforas y comparaciones presentes en la obra, así como la caracterización de los personajes en relación con la flora y fauna.
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Espacios Naturales en Crepúsculo

El capítulo analiza la influencia de los espacios naturales en la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer, destacando cómo el bosque, el mar y la montaña simbolizan aspectos de la trama y el desarrollo de los personajes. A través de la relación de Bella con estos entornos, se refleja su evolución emocional y la dualidad entre lo real y lo fantástico. Además, se exploran las metáforas y comparaciones presentes en la obra, así como la caracterización de los personajes en relación con la flora y fauna.
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CAPÍTULO 24

LOS ESPACIOS NATURALES EN


LA SAGA CREPÚSCULO

RUT FARTOS B ALLESTEROS


IES Ferrari

1. INTRODUCCIÓN

En muchas obras narrativas el entorno espacial y temporal juega un im-


portante papel, tanto en el desarrollo de la trama, como en la construc-
ción psicológica de los personajes. Un ejemplo lo encontramos en La
Regenta, de Leopoldo Alas, Clarín, novela en donde el espacio (la ciu-
dad de Vetusta) y el tiempo (el siglo XIX) son determinantes a la hora
de conducir a la protagonista a su trágico final.
Por otro lado, para los románticos el paisaje es una proyección del es-
tado de ánimo del poeta, idea que no nos resulta difícil aplicar, en algu-
nos pasajes, a la obra objeto de estudio: la saga Crepúsculo. La autora
de los libros es la norteamericana Stephenie Meyer, licenciada en Lite-
ratura inglesa por la Universidad Brigham Young de Utah. En sus obras
encontramos influencias de las obras de Shakespeare y de la narrativa
del Romanticismo.
La saga Crepúsculo, se compone de seis libros: Crepúsculo, Luna
Nueva, Eclipse y Amanecer, como libros principales y La segunda vida
de Bree Tanner y Sol de Medianoche, como libros que complementan
los anteriores.
Crepúsculo comienza cuando Bella Swan, una adolescente de 17 años,
se traslada a Forks, una pequeña localidad en la península de Olympic,
para vivir con su padre, después de que su madre, con quien vivía en
Phoenix, se haya vuelto a casar. Toma esa decisión para que su madre
pueda viajar con su nueva pareja.
En Forks encuentra un paisaje que no le es agradable:

‒ 365 ‒
“Todo era de color verde: los árboles, los troncos cubiertos de mus-go,
el dosel de ramas que se colgaba de los mismos, el suelo cubierto de
helechos” (Meyer:2009)

Además, en su primer día en el Instituto conoce a un chico, Edward


Cullen, que se muestra descortés con ella, lo que hace que su ánimo
decaiga todavía más. Sin embargo, pronto Edward cambia su actitud
hacía ella y Bella se enamora, Ante ciertos comportamientos del joven,
Bella indaga y descubre que tanto Edward como su familia, los Cullen,
son vampiros que se alimentan de sangre animal y que buscan pasar
desapercibidos entre los humanos. A pesar de las diferencias que les
separan, y de algunas críticas por parte de gente cercana a la pareja,
ambos jóvenes inician una relación.
Todo parece ir bien hasta que un día, mientras Bella observa a los Cullen
jugar al baseball en el bosque, llegan tres vampiros y, tras una breve
conversación, descubren que Bella es humana. En ese momento, uno de
ellos, James, decide que quiere cazar a la joven, porque eso representa
un reto para él. Los Cullen protegen a Bella y finalmente logran matar a
James, lo que despertará el deseo de venganza de su pareja, Victoria.
Sol de medianoche narra los mismos sucesos que Crepúsculo, pero
desde el punto de vista de Edward.
En Luna Nueva, tras una fiesta de cumpleaños en donde Bella está a
punto de ser atacada por Jasper, uno de los hermanos de Edward, este
decide que lo mejor para Bella es que los Cullen se larguen de Forks.
Bella se sume en una profunda depresión de la que poco a poco sale con
ayuda de su amigo de la infancia, Jacob Black. Además, descubre que
cuando se pone en situaciones límites, como conducir una moto, puede
recrear la voz de su amado Edward. Esto le llevará a lanzarse por un
acantilado, y provoca que Edward crea que ha muerto. Debido a ello, el
vampiro marcha a Italia para pedir a los Vulturi, que son los que fijan las
normas en el mundo de los vampiros, lo maten. Por fortuna, Bella, acom-
pañada de Alice, otra hermana de Edward, llegan a tiempo para evitarlo.
Bella retoma su relación con Edward, pero su felicidad se ve empañada
cuando descubre que Jacob Black y sus amigos quileutes son hombres
lobo y son enemigos naturales de los vampiros. Por si fuera poco, Bella

‒ 366 ‒
quiere ser convertida en vampiros, lo que rompería un tratado que los
Cullen y los quileutes firmaron tiempo atrás.
Sin embargo, en Eclipse, tanto licántropos como vampiros dejan de
lado sus diferencias cuando descubren que hay un ejército de vampi-
ros dispuestos a matar a Bella. La visión de uno de esos vampiros neófi-
tos, incapaz de contener su sed ante el olor de la sangre de la prota-
gonista, hace que esta reflexione acerca de su futuro como vampiro.
En La segunda vida de Bree Tanner conocemos el punto de vista de esa
vampiro neófito.
En los tres primeros libros, con Bella humana, la acción se divide entre la
vida escolar de la protagonista y su relación con vampiros y licántropos.
Por último, en Amanecer, Bella y Edward se casan y, tras un embara-
zo complicado, la protagonista se convierte en vampiro, después de que
nazca su hija, Renesmee, un bebe semi vampiro. El conflicto entre vam-
piros y licántropos se soluciona de manera favorable para todos, e in-
cluso, vuelven a colaborar cuando los Vulturi llegan a Forks para inten-
tar acabar con Renesmee.

2. OBJETIVOS

‒ Analizar la influencia de los espacios naturales en el desarro-


llo de la historia y en la evolución de los personajes.

‒ Identificar las fortaleza y debilidades de los personajes a tra-


vés de la comparación con la flora y fauna de la obra.
‒ Estudiar la descripción física de algunos personajes por medio
de los minerales.

‒ Elaborar un corpus del léxico de la naturaleza.

‒ Identificar las metáforas, comparaciones y frases hechas.

‒ 367 ‒
3. METODOLOGÍA

‒ A lo largo del trabajo, analizaremos los diferentes entornos en


los que se desarrolla la historia, conoceremos cuál es la simbo-
logía de esos espacios según la crítica literaria, y comprobare-
mos de qué manera esa simbología está presente en la saga.

‒ Comprobaremos que los diferentes personajes son caracteriza-


dos a través de comparaciones con animales, lo que nos per-
mite abordar el estudio de la obra desde un enfoque eco-crítico,
donde la saga se nos presenta como una metáfora de la natura-
leza, donde los vampiros juegan el papel de destructores de la
misma, los humanos representan la fragilidad de las especies
más débiles y los lobos aparecen como defensores para mante-
ner el equilibrio y evitar la proliferación de depredadores.

‒ El estudio de los minerales mencionados nos permitirá com-


prender las características físicas de algunos personajes, en es-
pecial de los vampiros.
‒ Elaboraremos un corpus de los principales términos relacio-
nados con el mundo natural presentes en los libros.
‒ Identificaremos y elaboraremos un listado de las principales
metáforas, comparaciones y frases hechas que, con relación a
la naturaleza, encontramos en los libros.

4. LOS ESPACIOS NATURALES

Los principales espacios que examinaremos son: el bosque, el mar y la


montaña. Existen también entornos urbanos, como Port Angeles y
Phoenix en Crepúsculo, Volterra en Luna Nueva o, de manera indirecta,
Seattle en Eclipse, pero no serán objeto de estudio en este artículo.
El bosque, presente en todos los libros de la saga, es el primer lugar que
encontramos. En ese lugar, cercano a la casa del padre de Bella, se si-
túan varios de los sucesos más importantes de la trama.

‒ 368 ‒
En la tradición literaria, el bosque simboliza la frontera entre lo real y
lo fantástico, y así lo vemos en la saga. Durante los tres primeros libros
(Crepúsculo, Luna Nueva y Eclipse) encontramos una dualidad
fuera/dentro del bosque. Fuera del bosque, en su casa, en el Instituto,
etc. Bella es una adolescente con las preocupaciones de alguien de su
edad: los estudios, el amor o cómo será su futuro. Dentro del bosque
encontramos la parte fantástica de la historia; allí viven los vampiros y
patrullan los hombres lobo. Es ahí donde Bella reflexiona acerca de la
verdadera naturaleza de Edward y donde se produce el enfrentamiento
con otros vampiros. Es en el bosque donde los Cullen pueden mostrar
su verdadera naturaleza, lejos de miradas indiscretas.
La tradición también señala el bosque como el lugar en el que habitan
seres fantásticos y es ahí, en ese lugar, donde los amigos de Bella mues-
tran su verdadera naturaleza de vampiros o de hombres lobo.
También hay que ver que la naturaleza, en este caso el bosque, nos re-
fleja el estado de ánimo de la protagonista. En Crepúsculo, Edward le
enseña a Bella su lugar favorito, una pradera:
“…un pequeño círculo perfecto lleno de flores silvestres: violetas, amari-
llas y de tenue blanco. Podía oír el burbujeo musical de un arroyo que fluía
en algún lugar cercano. El sol estaba directamente en lo alto, colmando el
redondel de una blanquecina calima luminosa” (Meyer 2009a, p. 264)

Encontramos, en esa descripción, las características del locus amoe-


nus: es un lugar en calma, soleado, rodeado de flores y con el murmullo
de un arroyo cercano. Sin duda, la descripción de la pradera nos re-
cuerda a los versos de la Égloga I de Garcilaso:
Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
Edward y Bella pasan tiempo allí y la pradera se convierte en un sím-
bolo de su amor.
Sin embargo, en Luna Nueva, tras la ruptura amorosa, Bella regresa a
esa pradera, para encontrar:

‒ 369 ‒
“…el suelo rebosaba una densa hierba, muy alta que se balanceaba al so-
plo de la brisa como si fueran las olas de un lago” (Meyer 2009b, p. 243)

Aunque sigue siendo el mismo lugar, ahora Bella no siente deseos de


permanecer allí. La pradera se ha convertido para ella en un locus ho-
rribilis que le recuerda que Edward ya no está.
Es interesante observar de qué manera la actitud de Bella hacia el bos-
que evoluciona. Al principio su actitud es de rechazo. En Forks, la casa
de su padre está en la linde del bosque, pero Bella prefiere el ambiente
urbano, dice que le gusta sentir la grava bajo los pies o que echa de
menos el calor del sol. Todas las referencias iniciales al bosque son
negativas; se incide en la torpeza de la joven al caminar entre las ramas,
en la humedad de las hojas de los árboles, de los helechos o la falta de
luz directa. Pero, a medida que la relación con Edward avanza, Bella se
irá sintiendo más cómoda en ese espacio.
Mientras Bella es humana, la acción se reparte entre el bosque y los
espacios urbanos, pero, cuando Bella es transformada en vampiro, en
Amanecer, la acción transcurre prácticamente en su totalidad en el bos-
que. Eso significa que lo fantástico ocupa ya todo. Mientras en los pri-
meros libros encontramos personajes que no pertenecen al mundo de la
fantasía (por ejemplo, los compañeros de escuela de Bella), en el último
libro esa presencia es anecdótica y reservada a los primeros capítulos.
Encontramos una relación entre la presencia del bosque y el cambio de
naturaleza de la protagonista.
El mar es el segundo lugar importante de los libros. Aparece sobre todo
en Luna Nueva y en Eclipse.
En la tradición literaria, la simbología del mar está siempre asociada a
la idea de muerte, y así lo vemos en la saga: Esme, la vampiro que re-
presenta en rol de madre de Edward, se intentó suicidar cuando era hu-
mana lanzándose desde un acantilado. Del mismo modo, Bella también
se tira desde otro, aunque lo hace en parte por recordar la voz de Edward
y no tanto porque se quiera suicidar, pero el peligro de muerte está ahí,
hasta el punto de que Edward piensa que ha muerto y toma una decisión
que casi le cuesta su existencia.

‒ 370 ‒
En la saga, además, el mar marca la separación entre vampiros y hom-
bres lobo. Mientras que los vampiros viven en el bosque, los hombre
lobo pertenecen a la tribu Quileute, que está cerca de la playa de La
Push, cuyo nombre, degeneración del francés “La Bouche” significa
“desembocadura del río”. Es allí, en esa playa, donde Bella escucha la
historia de los fríos y donde empieza a dudar de que el chico que le
gusta sea humano.
Según le cuentan a Bella, la primera vez que los Cullen se establecieron
en Forks, firmaron un tratado con el pueblo Quileute comprometién-
dose a no morder a ningún humano. A cambio, los quileute no rebela-
rían su identidad a los demás. Como parte de ese acuerdo la familia de
Edward tienen prohibido acercarse a la playa de La Push.
Esta prohibición, que en principio deriva de ese pacto de no agresión,
cobra sentido cuando recordamos los versos de Jorge Manrique:
Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar a la mar
Que es el morir.

Si un vampiro no muere, porque por sus características este personaje


literario es de vida eterna, es un no-muerto, no tiene sentido acercarse
a la playa y desembocar en ese mar, en esa muerte que en principio no
van a tener.
El mar representa un gran peligro para Bella, pues los vampiros son
más rápidos que los hombre lobo en el agua, algo que es significativo
en Luna Nueva cuando Victoria, la vampiro que quiere acabar con ella,
se lanza al mar después de que la protagonista se haya lanzado desde el
acantilado, o en Eclipse, cuando el ejército de vampiros neófitos llega
desde Seattle a través del agua, algo que conocemos mejor en La se-
gunda vida de Bree Tanner.
Se puede ver una relación entre los vampiros y los hombres lobo en
términos de conquistadores y nativos americanos tal como se menciona
en La saga Crepúsculo y su historia. Desde este punto de vista, los
vampiros/conquistadores se apropian de la tierra/Bella de los nati-
vos/hombres lobo.

‒ 371 ‒
Hablamos, en tercer lugar, de la montaña, que está presente, pero de
una manera más secundaria. La montaña es un lugar de refugio, tanto
para vampiros, como para humanos. Edward huye a las montañas de
Alaska, donde vive otro grupo de vampiros también vegetarianos,
cuando conoce a Bella por primera vez y su olor le atrae tanto que
piensa en matarla, de modo que se refugia allí, en el monte Denali, para
evitar convertirse en un monstruo.
Cuando en Eclipse son atacados por otros vampiros, llevan a Bella a la
montaña para protegerla y mantenerla alejada de la batalla. Es también
un lugar al que acuden para cazar. Por ejemplo, en Crepúsculo, Edward
le comenta a Bella que irá con Emmet a Goat Rocks
Al igual que hemos visto en el bosque y en el mar, en la montaña tam-
bién encontramos situaciones de peligro. Un peligro directo como en
Eclipse cuando el escondite de Bella es descubierto por Victoria, o un
peligro indirecto, como en Amanecer cuando una vampiro ve a la hija
semi vampiro de Bella Y Edward y piensa que es una niña vampiro,
algo prohibido por los Vulturi.
Por último, es posible relacionar este espacio con el carácter de uno de
los personajes secundarios. Emmet, en su vida humana, se crio en las
montañas Smokies, en los montes Apalaches, y a lo largo de la saga
vemos que su carácter bromista y sus ganas continuas de pelear encar-
nan los estereotipos de los habitantes de esa zona.

5. ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES

Los personajes de la saga, en especial los vampiros, son descritos y ca-


racterizados por medio de alusiones a algunos minerales, y por la com-
paración con la flora y la fauna de la zona.
Las breves alusiones a los minerales nos sirven para caracterizar a los
vampiros de esta saga. Lejos de calcinarse o debilitarse cuando se ex-
ponen al sol, brillan tal como comprueba Bella la primera vez que ve a
Edward bajo la luz directa del sol:
“Su piel centelleaba literalmente como si tuviera miles de nimios dia-
mantes incrustados en ella” (Meyer 2009 a, 266)

‒ 372 ‒
Los vampiros de esta saga son descritos como estatuas vivientes, se
dice de su piel que es dura como el mármol o que parecen de cristal
irrompible. El choque entre los cuerpos de los vampiros es descrito por
Bella como el choque de dos rocas.
Una de las características más curiosas de estos vampiros es que el color
de sus ojos cambia en función de su alimentación. Cuando un vampiro
lleva tiempo sin alimentarse, sus ojos son negros. Si se alimenta de sangre
humana, sus ojos son rojos, y si se alimenta de animales, dorados. Ese es
el motivo de que Bella, ante la pregunta de cuál es su mineral preferido
diga que el topacio porque es el color de los ojos de Edward ese día.
Meyer acude a la comparación con animales para destacar las fortalezas
de los vampiros y las debilidades de los humanos. La saga se ve como
una metáfora en la que los vampiros son un trasunto del ser humano
destructor de la naturaleza.
Los vampiros son comparados con animales como tigres, osos o pumas,
es decir, animales depredadores, mientras que los humanos son compa-
rados con animales más débiles como las ovejas o los peces.
No sólo se compara a los vampiros con animales, sino que el lenguaje
asociado a ellos, a su manera de ser, a sus movimientos, está relacio-
nado con el mundo de la fauna salvaje. Encontramos expresiones como:
“Seguí tu olor” (Meyer 2009a, 184)
“Soy el mejor depredador del mundo” (Meyer 2009a, 269)
“James es un rastreador” (Meyer 2009a, 388)

Hay que señalar que los licántropos son los únicos que pueden derrotar
y matar a los vampiros, por lo que, siguiendo con esta comparativa me-
dio ambiental, tal vez los hombres lobos pudieran ser vistos como una
especie de conciencia ecológica.
También las referencias a la vegetación nos remite a alguna caracterís-
tica de los vampiros, como cuando se hace referencia a la cicuta, uno
de los árboles presentes en el bosque. La cicuta, como señala Bardola
en El fenómeno Crepúsculo, es un árbol de hoja perenne, lo que nos
puede recordar la juventud eterna de algunos personajes de la saga, y

‒ 373 ‒
puede llegar a vivir mil años, lo que nos remite a la idea de vida casi
eterna de los vampiros.
En este punto, elaboramos y analizamos un pequeño corpus del léxico
la naturaleza presente o mencionada en los libros de la saga:
Abeto: Uno de los árboles presente en la pradera que Edward enseña a Bella.
Acantilado: Los hombres lobo se divierten practicando salto de acanti-
lado. Bella lo prueba un día de tormenta, con consecuencias que pudie-
ron ser nefastas tanto para ella como para Edward.
Águila: Jacob ve a un águila cazando un pez y le comenta a Bella que
la relación con Edward se asemeja a la relación del ave con el pez, con-
tranatura.
Cicuta: Un árbol de gran longevidad que recuerda a la larga existencia
de los vampiros.
Chupasangres: es el termino despectivo con el que los hombres lobo se
refieren a los vampiros.
Chuchos: es el termino despectivo con el que los vampiros se refieren
a los hombres lobo.
Denali: montaña más alta de los [Link]. Situada en Alaska, es el lugar
en el que vive el otro clan vegetariano y donde se refugia Edward des-
pués de conocer a Bella.
Ganso: La primera vez que Bella ve a los licántropos dice que adoptan
una formación en V, como la de los gansos cuando emigran al sur.
Garrapata: los licántropos, en especial Jacob, también se refieren así al
hablar de los vampiros. Para el joven Black, Edward es como una ga-
rrapata que le está quitando a Bella la posibilidad de envejecer como
una persona normal.
Gaviotas: aves que se ven desde la playa de La Push
Goat Rocks: son las montañas a las que acuden Edward y Emmet para
cazar. Edward quiere saciar su sed antes de quedar a solas con Bella.
Helechos: Bella se queja de la altura y humedad de los helechos cuando
camina por el bosque
Imprimación: los hombres lobo se pueden imprimar de una persona una
vez se han convertido por primera vez. Jacob le explica a Bella que es
como encontrar a tu alma gemela, y que la relación entre el hombre lobo
y la persona imprimada puede pasar por varias fases, como la de pro-
tector o de novios. Jacob imprima a la hija de Edward y Bella y se

‒ 374 ‒
convierte en el mayor protector de Renesmee, la cual también muestra
su preferencia por él.
La Push: es la playa donde Bella conoce la leyenda acerca de los fríos,
que es como los quileute denominan a los vampiros.
León: Edward se compara con un león enamorado de una oveja.
Lobo: Se menciona este animal no sólo cuando se hace referencia a los
licántropos, sino cuando Bella ve un cartel pidiendo la protección del
lobo en la península de Olympic.
Lluvia: las precipitaciones son continuas en Forks. Ese el emotivo por
el que los Cullen se establecen allí.
Mascota: Para los demás vampiros, Bella es una especie de mascota de
los Cullen.
Olympic: monte en el que Bella se refugia, junto con Edward y el hom-
bre lobo, Seth, para protegerse del ataque de Victoria.
Oso: Al principio los licántropos, debido a su inusual tamaño, son con-
fundidos por osos.
Oveja: Bella se compara con una oveja estúpida enamorada de un león.

También hay que mencionar que Emmet murió atacado por un oso, y
que tal vez por ello, este animal es su favorito cuando va de caza. Ed-
ward le cuenta a Bella, en tono jocoso, que el favorito de Emmet es el
oso pardo irritado.
Pelicanos: aves que vuelan cerca de la playa de La Push.
Picea: Otro de los árboles presentes en el bosque. Hay uno enfrente de
la habitación de Bella.
Puma: Edward le cuenta a Bella que a la hora de cazar suelen tener
preferencia por aquellos animales con los que guardan mayor similitud.
Él prefiere el puma, pues es tan rápido como ese felino.
Serpiente: cuando Bella está con Edward en la pradera, y ve su verda-
dera naturaleza, dice que permanece sentada como “un pájaro atrapado
por los ojos de una serpiente” (Meyer 2009 a, 270)
Tiburón: Alice le confiesa a Bella que los vampiros se asemejan a los
tiburones, porque cuando huelen la sangre les cuesta controlarse.
Tigre: Edward admite, sentado en la mesa del comedor escolar, que los
vampiros son más peligrosos que una manada de tigres.

‒ 375 ‒
6. CONCLUSIÓN

Hemos comprobado la importancia de los espacios naturales en la saga


Crepúsculo, así como el papel que juegan en los libros las referencias a
los animales y a la vegetación a la hora de definir a los personajes.
Concluimos con una pequeña mención a las numerosas metáforas y
comparaciones que encontramos en los libros, y que, en su mayoría,
tienen que ver con la naturaleza.
Por ejemplo, Victoria es definida en estos términos:
“Se asemejaba a un huracán que avanzaba hacia la costa en línea recta,
implacable e inevitable, pero predecible.” (Meyer 2010, p. 385)

Bella, al llegar a Forks, señala que hay tanta humedad que le parece
estar viviendo en una jaula. La primera vez que Bella ve a Jacob con-
vertido en lobo, sin saber que es él, se fija en sus ojos y concluye que:
“Aquellos profundos ojos parecían demasiado inteligentes para ser los
de un animal salvaje” (Meyer, 2009b, p. 253)
Por último, encontramos metáforas que relación la vegetación con el
mar: “Era como si el césped hubiera sido inundado, hasta la altura de la
cintura, por verdes olas como plumas” (Meyer, 2009b, 169)

7. REFERENCIAS

Bardola, N. (2010). El fenómeno Crepúsculo. Roca.


Meyer, S. (2009). Crepúsculo. Editorial Punto de Lectura.
Meyer, S. (2009). Luna nueva. Editorial Punto de Lectura.
Meyer, S. (2010). Eclipse. Editorial Punto de Lectura.
Meyer, S. (2009). Amanecer. Editorial Alfaguara.
Meyer, S. (2020). Sol de medianoche. Editorial Alfaguara.
Meyer, S. (2010). La segunda vida de Bree Tanner. Alfaguara.
Reagin, N. (2010). La saga Crepúsculo y su historia. Ediciones Continente.
Garcilaso de la Vega. [Link]
vega/obra/églogas/égloga-I/
[Link]

‒ 376 ‒

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