Republica Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educacion Universitaria
Ministerio Del Poder Popular Para Las Relaciones Interiores Justicia y
Paz
“Universidad Nacional Experimental De La Seguridad”
CEFO-UNES-COJEDES
Profesor:
Armando Pacheco
Índice
1. Manifiesto de Campaña Cartagena……………………………………………..1-2
2. La Cosiata………………………………………………………………………….2-3
3. Manifiesto de Carupano…………………………………………………………….4
4. Carupanazo…………………………………………………………………………..5
5. Carta de Jamaica………………………………………………………………….6-8
6. Barcelona…………………………………………………………………………………9
7. Discurso de Angostura………………………………………………………...10-12
8. Porteñazo………………………………………………………………………….13
9. Mensaje al Congreso de Bolivia………………………………………………….14
10. Caracazo……………………………………………………………………………15
11. Mensaje a la Convención de Ocaña……………………………………...….16-17
12. Bogotanazo…………………………………………………………………………18
13. Conclusion…………………………………………………………………………19
14. Anexos………………………………………………………………………………20
Introducción
En el siguiente contenido a desarrollar presentamos los diferentes documentos
ejercido por nuestro Libertador “Simón Bolívar”. El Manifiesto de Cartagena fue un
texto escrito el 15 de diciembre de 1812 por el Libertador Simón Bolívar, respaldado
con la firma de Manuel Tejera y cuyo destinatario era el Congreso de las Provincias
Unidas de la Nueva Granada con el título: Memoria dirigida a los ciudadanos de la
Nueva Granada por un caraqueño. Su nombre se debe al hecho de haber sido
redactado en Cartagena. Bolívar lo firmó en su carácter de coronel del ejército de
Puerto Cabello y Manuel Tejera como Ministro de la Alta Corte de Caracas. El
documento original no se ha encontrado, pero se conoce el texto gracias a la
publicación hecha en la imprenta de Diego Espinosa, en Cartagena, en 1813.
La Cosiata, también conocida como la Revolución de los Morrocoyes, fue un
movimiento político separatista que inició en la ciudad de Valencia, Venezuela,
llevado a cabo por el general José Antonio Páez y Miguel Peña Páez el 30 de abril
de 1826, con la finalidad de separar a Venezuela de la Gran Colombia.
El Manifiesto de Carúpano. Es un documento escrito por Simón Bolívar, el 7 de
septiembre de 1814, explicando el fracaso de la Segunda República. Con este
documento Bolívar buscaba no solo la libertad sino el apoyo incondicional de su
pueblo y de sus amigos. Aparte en su documento le hacía crítica a varias cosas.
Como el ejército que a pesar de que algunos venezolanos de ese tiempo hacían lo
que pudieran por él, le faltaba mucho orden.
La famosa Carta de Jamaica de Simón Bolívar es el documento que resume el
ideario y los proyectos de liberación de la América del hombre que entregó su vida a
la liberación de los pueblos a lo largo y lo ancho de América del sur. Este
documento tiene el mismo sentimiento de otros presentados en la misma América
por Morelos, San Martín, Sucre, O’Higgins y otros libertadores.
El Congreso de Angostura, convocado por Simón Bolívar, tuvo lugar en la ciudad
de Angostura (hoy Ciudad Bolívar) entre febrero de 1819 y julio de 1821 —en el
contexto de las guerras de independencia de Venezuela y Colombia—, culminando
en la creación de la República de Colombia (Gran Colombia).
Manifiesto de Campaña Cartagena (15 de Diciembre 1812)
El Manifiesto de Cartagena fue un texto escrito el 15 de diciembre de 1812 por el
Libertador Simón Bolívar, respaldado con la firma de Manuel Tejera y cuyo
destinatario era el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada con el
título: Memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caraqueño. Su
nombre se debe al hecho de haber sido redactado en Cartagena. Bolívar lo firmó en
su carácter de coronel del ejército de Puerto Cabello y Manuel Tejera como Ministro
de la Alta Corte de Caracas. El documento original no se ha encontrado, pero se
conoce el texto gracias a la publicación hecha en la imprenta de Diego Espinosa, en
Cartagena, en 1813.
Su importancia radica en que es considerado el primer documento escrito por Simón
Bolívar en el que expresó su pensamiento político mediante un análisis de lo
ocurrido en Venezuela y que llevó a la caída de la Primera República dentro del
proceso de independencia. El explicar las causas del fracaso de la independencia
de Venezuela y centrarse en un análisis de los hechos ocurridos en aquella región
del Virreinato de Nueva Granada, es lo que justifica el nombre de “Memoria”. Su
objetivo era lograr el apoyo del gobierno de la Nueva Granada para enfrentar la
reconquista española de su patria y completar el proceso de independencia de
Suramérica.
El análisis de la realidad política del momento permitió a Bolívar mostrar las causas
de lo que consideraba “el fracaso de Venezuela”, la coyuntura política oportuna que
se ofrecía debido a la inestabilidad por la que pasaba la monarquía española y la
independencia declarada por las provincias que componían el Virreinato de Nueva
Granada.
En su primer análisis encuentra Bolívar las causas de la caída de los republicanos
venezolanos. Para él, la explicación está en la división que se produjo entre los
mismos venezolanos y no en las acciones de los ejércitos realistas: “Nuestra
división y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud”, dice en el Manifiesto. A
lo que agrega la debilidad de un gobierno excesivamente tolerante y benévolo que
usó mal el perdón frente a las frecuentes conspiraciones, lo que Bolívar califica
como “clemencia criminal”, al llevar a sucesivos complots que pretendían acabar
con lo logrado en la búsqueda de la libertad. Fue un gobierno derrochador de las
finanzas públicas, incapaz de consolidar las instituciones y de cimentar en los
ciudadanos el sentido de la libertad, dada la excesiva ignorancia y la débil formación
moral de los nuevos ciudadanos, demostrada en la incapacidad de encontrar
explicaciones a los daños que causó el terremoto ocurrido el 26 de marzo de 1812
que, por cierto, fue hábilmente presentado por la Iglesia católica, enemiga de la
independencia, como un castigo divino.
Como buen estratega político, Bolívar analiza la situación de España para señalar la
propia lucha de los peninsulares por su independencia frente a los franceses,
quienes habían impuesto como rey a José Bonaparte. Esto había creado una
situación de inestabilidad interna que produjo la promulgación de la Constitución de
Cádiz, el 19 de marzo de 1812, en la que se reconocía el carácter de “españoles
americanos” de quienes vivían en estos territorios al proclamar en su primer párrafo:
“La nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios”. Desde
su mirada, la situación era propicia para reiniciar el proceso de emancipación
americana.
No escapó a su análisis el debate sobre las formas de gobierno que se daban en el
interior de la Nueva Granada: el centralismo y el federalismo. Antonio Nariño, el
presidente de Cundinamarca, era partidario del federalismo, mientras que Camilo
Torres y Miguel de Pombo habían logrado que se aprobara en 1811 el Acta de
Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Esto le permite
exponer sus ideas centralistas que se basan en la experiencia federal vivida en
Venezuela. Reconoce las bondades del federalismo por la felicidad que puede traer
a los pueblos, pero dado el proceso vivido, la fragilidad de los gobiernos e
instituciones, la ignorancia de los gobernados, las rivalidades entre las ciudades y
una aplicación exagerada de los derechos del hombre, se rompieron los pactos
sociales y Venezuela se sumió en la anarquía.
El Manifiesto permite ver a Bolívar como un estratega político que parte de su propia
experiencia para proponer las acciones que posibilitarán superar los errores
políticos y militares cometidos hasta ese momento en el proceso de independencia.
Muestra cómo es posible aprender de los fracasos y ese aprendizaje lo lleva a
mostrar cómo la independencia de Caracas garantizará la independencia del
continente americano, pues consideraba a Venezuela como la puerta de entrada en
la América del Sur. Esto se constituye en el inicio de la búsqueda de cooperación y
apoyo entre las provincias vecinas en una causa común, sentando las bases de lo
que se conocería años después como la “unidad americana”. También es la
consolidación del “ciudadano” como nuevo sujeto de la política republicana que
había surgido de los movimientos juntitas que dieron inicio a la independencia,
gracias a la acción del ”pueblo americano”.
El análisis político de Bolívar expuesto en el Manifiesto cumplió sus propósitos. El
gobierno de Manuel Rodríguez Torices le otorgó un ejército de 70 hombres con el
que emprendió un recorrido por el río Magdalena logrando la liberación de Tenerife,
El Banco, Guamal y Tamalameque, hasta llegar a Ocaña, con lo que restableció el
control del río y la comunicación con el centro del país. Luego, en apoyo al coronel
Manuel del Castillo, comandante de Pamplona, emprendió la contención de las
tropas realistas que pretendían entrar desde Venezuela, por lo que libró la Batalla
de Cúcuta, el 28 de febrero de 1813, lo que le permitió iniciar la Campaña Admirable
con la que buscó la liberación de Venezuela al inicio de la Segunda República.
La Cosiata
La Cosiata, también conocida como la Revolución de los Morrocoyes, fue un
movimiento político separatista que inició en la ciudad de Valencia, Venezuela,
llevado a cabo por el general José Antonio Páez y Miguel Peña Páez el 30 de abril
de 1826,1 con la finalidad de separar a Venezuela de la Gran Colombia.
Originalmente el movimiento iba dirigido a exigir la reforma de la Constitución de
Cúcuta y anunciar el rompimiento con las autoridades de Santa Fe de Bogotá, pero
con intenciones de seguir bajo la protección del Libertador Simón Bolívar. Otros sin
embargo concluyen que estos acontecimientos se veían venir desde el nacimiento
de la República de la Gran Colombia, ya que al constituirse la misma se adoptaba
un sistema de tipo centralista en manos de las élites políticas y económicas, el
sistema de gobierno se había convertido en absolutista, aunado a ello las
autoridades venezolanas tenían que estar supeditadas a la decisión del senado de
Gran Colombia (Nueva Granada, Venezuela y Ecuador), en Perú y Bolivia se daban
noticias sobre nueva constitución de tipo vitalicio y esto no era visto como una
buena decisión, varias regiones incluso Venezuela pedían autonomía en decisiones
y no se viera en teoría que varios años de lucha independentista y logros de libertad
alcanzados en el campo de batalla fueran mal utilizados. Es este el evento el que en
definitiva marcará el nacimiento de la República de Venezuela.
Según el historiador José M. Ameliach N. en su artículo «La Cosiata fue el principio
del fin» publicado en El Informador de Barquisimeto en enero de 2012, el significado
del término «cosiata» se debe a la costumbre de aquel entonces de la población en
Venezuela de colocaba un determinado nombre a alguna eventualidad política. En
aquella época, un comediante italiano había llegado al país, quien usaba el
término cosiata en sus presentaciones para referirse a los hechos teatrales sin
importancia o significado, Como era una palabra cuyo uso era tendencia, fue
empleada por los medios de comunicación escritos para designar a este movimiento
político.
En 1821 la promulgación de la Constitución de la República de Colombia de
1821 había causado malestar entre los venezolanos desde un primer momento,
siendo jurada en Caracas bajo protesta de la Municipalidad. La elección
de Francisco de Paula Santander para la Vicepresidencia de la República, la
escogencia de un sistema centralista en vez de uno federal y la elección de Bogotá
como capital de la recién formada Unión, fueron también puntos de gran discordia
ciudadana, percibiéndose que Venezuela que no había sido favorecida con las
decisiones tomadas. La constitución central, que no podía ser reformada antes de
10 años, preveía ciertas medidas federales con el paso del tiempo, pero dependía
del pueblo de acatar la carta magna y la ley.
General Francisco de Paula Santander. Boceto de Helen Bedout, 1819.
Motivado por el constante embate de guerrillas realistas, en una Venezuela que
transcurría por una plena recuperación de la guerra emancipadora, y por el reinante
temor ante de una supuesta "Santa Alianza" entre Francia y España, mediante la
cual se estaría formando un poderoso ejército para reconquistar a
América, Francisco de Paula Santander decreta el 31 de agosto de 1824 un
alistamiento general de todos los ciudadanos entre los 16 y los 50 años en el país y
le exige al Departamento de Venezuela un contingente de 50.000 hombres para ser
enviados a Bogotá.
Por su parte, el general José Antonio Páez, quien venía ejerciendo las funciones de
comandante general del Departamento de
Venezuela (Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure) desde 1822,
demoró la ejecución del decreto por casi un año, temeroso no solo de un motín
general, sino para así demostrar su desagrado ante las decisiones del gobierno.
Posteriormente y debido a las continuas presiones bogotanas decidió acatar el
llamado a alistamiento de los venezolanos, que finalmente terminó en un rotundo
fracaso por el reclutamiento de sólo a 800 ciudadanos, viéndose entonces obligado
a realizar una segunda y tercera convocatoria en colaboración del General de
Brigada Juan Escalona (Intendente del Departamento de Venezuela) terminando
estos nuevos intentos en sanguinarios disturbios. Al Concejo Municipal de Caracas
llegaron reportes de excesos en el reclutamiento, lo que motivó a una acusación que
prosperaría en el Senado de Bogotá.
El parte de los hechos la noticia no tardó en llegar a la capital gran-colombiana,
enviándose de inmediato la documentación correspondiente para presentar el
informe de la situación. El Vicepresidente Santander aprovechó la situación para
solicitar que el Congreso procediera con mucha prudencia frente a una crisis política
que estaba afectando la relación entre Caracas y Bogotá, recurriendo recordar a los
diputados la brillante trayectoria del General Páez y la necesidad de contar con su
persona si era posible por el bien de la Unión. Páez finalmente es destituido de su
puesto de comandante general del Departamento de Venezuela, siendo llamado
inmediatamente a Bogotá para enfrentar un juicio, por decisión del Senado del 27 de
marzo de 1826.
Es de esta manera como Páez le entrega el mando al general Juan de Escalona,
pero Páez era asesorado, por Miguel Peña entre otros, quienes creyeron que su
presencia ante el gobierno de Santafé (Bogotá) sería el cadalso, Miguel Peña
nombraba hechos de lo ocurrido con el coronel Leonardo Infante, oficial venezolano
quien había sido condenado a ser fusilado en marzo de 1825 culpado por el
asesinato del teniente Perdomo, pero Miguel Peña al negarse a firmar la sentencia
final había sido suspendido de sus funciones por un año desde el día 24 de marzo
de 1825.2 Páez se niega a acatar la orden de trasladarse a Bogotá, residenciándose
finalmente en a su casa en la Ciudad de Valencia. Tres meses después surge una
revuelta de ciudadanos frente al Concejo Municipal de la localidad, al día siguiente
los ediles declaran que ante la alteración del orden público que se estaba
produciendo en la provincia era necesario traer de nuevo a Páez a la jefatura del
país. Ante tal situación, José Antonio Páez se declara en rebelión.
Bolívar, quien había sido reelegido Presidente y al enterarse de esta situación, salió
desde Lima rumbo a Venezuela el 4 de septiembre de 1826, llegando el 12 de
septiembre a Guayaquil y el 16 de noviembre a Bogotá, luego toma rumbo
a Cartagena y desde allí por mar, arribando a Puerto Cabello el 31 de diciembre,
para el 19 de enero de 1827 en la misma ciudad, Bolívar había decretado un manto
de olvido sobre las actuaciones de los participantes de "La Cosiata". 3 Bolívar se
encontró con Páez, reafirmando su unión libertadora y el Libertador le otorgó una
amnistía general y ratifica a José Antonio Páez Herrera como Jefe Civil y Militar del
departamento de Venezuela. Sin embargo las divisiones entre líderes venezolanos y
neogranadinos se acrecentaron en vista de la demorada a las reformas
constitucionales que pedía la ciudadanía, intensificándose en los años posteriores.
Bolívar regresó a Santafé a principios de 1827, encontrando una fuerte resistencia
en los medios políticos que se agrupaban alrededor del General Santander. La
confianza que el Libertador depositaba en sus más cercanos colaboradores
militares, en su mayoría venezolanos e ingleses, y los frecuentes excesos de estos,
agregaron un motivo más a las divergencias existentes entre Bolívar y los miembros
del Congreso.
El Manifiesto de Carúpano
Es un documento escrito por Simón Bolívar, el 7 de septiembre de 1814, explicando
el fracaso de la Segunda República. Con este documento Bolívar buscaba no solo la
libertad sino el apoyo incondicional de su pueblo y de sus amigos. Aparte en su
documento le hacía crítica a varias cosas. Como el ejército que a pesar de que
algunos venezolanos de ese tiempo hacían lo que pudieran por él, le faltaba mucho
orden. En síntesis había muchos problemas en ese tiempo, que no permitieron que
la segunda República avanzara y eso en verdad no fue culpa de Bolívar; entonces él
quiso que todo quedase por escrito y que se pudiera analizar logística e
intelectualmente el escrito. En este manifiesto Bolívar se quejaba de la justicia de
los hombres, y abogaba por la justicia divina, expresa que sus ciudadanos
venezolanos no estaban preparados para el ejercicio de la Justicia. Por lo tanto, no
eran capaces de desarrollar sus propias leyes, lo que significa que no podían
entender el verdadero significado de la libertad, la cual se basa en el ejercicio
práctico y no solo en palabras. Siendo este el caso, Bolívar debe obligar a sus
compatriotas venezolanos a asumir el ejercicio de la libertad, a pesar de su falta de
aprecio ante la misma.
Para el año 1814 cuando se redactó el Manifiesto de Carúpano, la situación política
que se presentaba en el momento fue el principal obstáculo para Simón Bolívar de
otorgarle la Independencia y entregarles la libertad, debido a que los
pobladores criollos, a pesar de ser la clase más dirigente para el movimiento
independentista, aún se encontraban a completa obediencia y eran colaboradores
de los colonizadores españoles, mientras que los pardos aun como esclavos. Para
poder lograr la libertad había que juntar a los criollos y a los pardos en un
movimiento que apoyan la lucha contra los españoles para obtener la independencia
la libertad.
Los personajes destacados en este documento fueron los ciudadanos venezolanos,
los cuales no estaban preparados para la justicia porque no eran capaces de
desarrollar sus propias leyes. Por supuesto la presencia de nuestro Libertador
Simón Bolívar el cual declaró que el establecimiento de la libertad de un país de
esclavos es una obra imposible de ejecutar súbitamente ya que no iban a poder
avanzar y tener una república libre y estable hasta haber roto por completo cualquier
tipo de esclavitud.
El Libertador quería en ese entonces crear una república de igualdad de clases y de
[Link] Manifiesto de Carúpano más que todo consistía en la lucha por obtener
la libertad y la igualdad de clases. La idea que tenía Simón Bolívar era de traer y
ofrecer la paz entre todos los ciudadanos y compatriotas del pueblo, de hacer valer
sus derechos, ya que muchos de los ciudadanos residentes no tenían el
conocimiento de lo que eran como tal las leyes. Bolívar deseaba combatir la guerra
y la esclavitud, quería que eso desapareciera completamente.
Carupanazo (04 de Mayo de 1962)
El Carupanazo fue una insurrección militar de izquierda en Carúpano, estado
Sucre en Venezuela, contra el gobierno de Rómulo Betancourt durante el período
conocido como la Lucha Armada en Venezuela.
Terminó con más de 400 arrestos de militares y civiles, entre ellos, varios miembros
del Partido Comunista, entre esos el diputado Eloy Torres y otros miembros
del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). El presidente Betancourt acusó
al PCV y al MIR de estar involucrados y suspendió el funcionamiento y las
actividades de ambos partidos en todo el territorio nacional a través de un decreto.
El 4 de mayo de 1962 efectivos del batallón de Infantería de Marina Nro. 3 y el
destacamento Nro. 77 de la Guardia Nacional al mando del capitán de corbeta
Jesús Teodoro Molina Villegas, del mayor Pedro Vegas Castejón y del teniente
Héctor Fleming Mendoza, se alzaron contra el gobierno nacional, ocupando las
calles y edificios de la ciudad, el aeropuerto y la emisora Radio Carúpano desde
donde difundieron un manifiesto a nombre del Movimiento de Recuperación
Democrática.
Por su parte, el presidente Rómulo Betancourt les exigió la rendición a los alzados,
al tiempo que se iniciaba la movilización de los efectivos leales pertenecientes al
batallón de Infantería Mariño, el batallón Sucre de Cumaná y el batallón de
Infantería de Marina Simón Bolívar de Maiquetía, se producían ataques por parte de
la Aviación y se bloqueaba el puerto por parte de las unidades navales en lo que se
denominó Operación Tenaza.
En respuesta al alzamiento, un grupo de estudiantes del liceo Sanz
en Maturín protestó contra el gobierno obstaculizando el tránsito en la calle, siendo
reprimidos por presuntos miembros del partido Acción Democrática que asaltaron el
establecimiento hiriendo a 17 estudiantes y empleados del plantel educativo, y
asesinando a los jóvenes José Rafael Guerra y Alberto César Millán con pistolas y
machetes. Las fuerzas armadas continuaron y un mes después en Puerto
Cabello ocurre otra acción militar cuando el batallón de la Infantería de Marina se
alza nuevamente contra el gobierno. En esta intentona golpista, conocida como El
Porteñazo, murieron unas 400 personas en combates entre los militares alzados y
las tropas gubernamentales. Estas sublevaciones de Carúpano y de Puerto
Cabello son vistas como las más funestas del poderío bélico de aquel entonces.
Millares de víctimas, heridos y detenidos; la mayoría de ellos caídos en
enfrentamiento con la DIGEPOL y el Ejército de Venezuela. Varios de los
responsables de esta acción participaron posteriormente en las Fuerzas Armadas
de Liberación Nacional (FALN). El 30 de septiembre de 1963 el gobierno allana las
viviendas y pone preso a prominentes miembros del Partido Comunista de
Venezuela como Gustavo Machado (siendo diputado en ejercicio), Eduardo
Machado y Jesús Faría en el cuartel San Carlos.
Carta de Jamaica
La famosa Carta de Jamaica de Simón Bolívar es el documento que resume el
ideario y los proyectos de liberación de la América del hombre que entregó su vida a
la liberación de los pueblos a lo largo y lo ancho de América del sur. Este
documento tiene el mismo sentimiento de otros presentados en la misma América
por Morelos, San Martín, Sucre, O’Higgins y otros libertadores.
Desde Kingston, Jamaica, el 6 de septiembre de 1815, Bolívar escribe esa Carta
profética. Es el hombre que ha perdido las primeras batallas de su lucha libertaria,
pero no la esperanza por el logro de las metas que pretende y que quedan
plasmadas en la Carta.
El 15 de febrero de 1819, ante el Congreso venezolano reunido en Angostura,
Bolívar ya triunfante pronuncia el discurso que completará el agudo análisis que de
América había hecho en la Carta de Jamaica, insistiendo en ese momento en los
sueños de unidad que esperaba pudieran ser alcanzados en un futuro.
CARTA DE JAMAICA Contestación de un Americano Meridional a un caballero de
esta isla Kingston, 6 de septiembre de 1815 Me apresuro a contestar la carta del 29
del mes pasado que Vd. me hizo el honor de dirigirme, y que yo recibí con la mayor
satisfacción. Sensible, como debo, al interés que Vd. ha querido tomar por la suerte
de mi patria, afligiéndome con ella por los tormentos que padece, desde su
descubrimiento hasta estos últimos periodos, por parte de sus destructores los
españoles, no siento menos el comprometimiento en que me ponen las solícitas
demandas que Vd. me hace sobre los objetos más importantes de la política
americana. Así, me encuentro en un conflicto, entre el deseo de corresponder a la
confianza con que Vd. me favorece y el impedimento de satisfacerla, tanto por la
falta de documentos y libros, cuanto por los limitados conocimientos que poseo de
un país tan inmenso, variado y desconocido como el Nuevo Mundo.
En mi opinión es imposible responder a las preguntas con que Vd. me ha honrado.
El mismo barón de Humboldt, con su universalidad de conocimientos teóricos y
prácticos, apenas lo haría con exactitud, porque aunque una parte de la estadística
y revolución de América es conocida, me atrevo a asegurar que la mayor está
cubierta de tinieblas y, por consecuencia, sólo se pueden ofrecer conjeturas más o
menos aproximadas, sobre todo en lo relativo a la suerte futura y a los verdaderos
proyectos de los americanos; pues cuantas combinaciones suministra la historia de
las naciones, de otras tantas es susceptible la nuestra por su posición física, por las
vicisitudes de la guerra y por los cálculos de la política. Como me conceptúo
obligado a prestar atención a la apreciable carta de Vd., no menos que a sus
filantrópicas miras, me animo a dirigirle estas líneas, en las cuales ciertamente no
hallará Vd. las ideas luminosas que desea, más si las ingenuas expresiones de mis
pensamientos. "Tres siglos ha —dice Vd.— que empezaron las barbaridades que los
españoles cometieron en el grande hemisferio de Colón." Barbaridades que la
presente edad ha rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la
perversidad humana; y jamás serían creídas por los críticos modernos, si constantes
y repetidos documentos no testificasen estas infaustas verdades. El filantrópico
obispo de Chiapas, el apóstol de la América, Las Casas, ha dejado a la posteridad
una breve relación de ellas, extractadas de las sumarias que siguieron en Sevilla a
los conquistadores, con el testimonio de cuantas personas respetables había
entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron
entre sí, como consta por los más sublimes historiadores de aquel tiempo. Todos los
imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel amigo de la
humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunció ante su gobierno y
contemporáneos los actos más horrorosos de un frenesí sanguinario. ¡Con cuanta
emoción de gratitud leo el pasaje de la carta de Vd. en que me dice "que espera que
los sucesos que siguieron entonces a las armas españolas acompañen ahora a las
de sus contrarios, los muy oprimidos americanos meridionales"! Yo tomo esta
esperanza por una predicción, si la justicia decide las contiendas de los hombres. El
suceso coronará nuestros esfuerzos porque el destino de la América se ha fijado
irrevocablemente; el lazo que la unía a la España está cortado; la opinión era toda
su fuerza; por ella se estrechaban mutuamente las partes de aquella inmensa
monarquía; lo que antes las enlazaba, ya las divide; más grande es el odio que nos
ha inspirado la Península, que el mar que nos separa de ella; menos difícil es unir
los dos continentes que reconciliar los espíritus de ambos países. El hábito a la
obediencia; un comercio de intereses, de luces, de religión; una reciproca
benevolencia; una tierna solicitud por la cuna y la gloria de nuestros padres; en fin,
todo lo que formaba nuestra esperanza nos venía de España. De aquí nacía un
principio de adhesión que parecía eterno, no obstante que la conducta de nuestros
dominadores relajaba esta simpatía, o, por mejor decir, este apego forzado por el
imperio de la dominación. Al presente sucede lo contrario: la muerte, el deshonor,
cuanto es nocivo, nos amenaza y tememos; todo lo sufrimos de esa desnaturalizada
madrastra. El velo se ha rasgado, ya hemos visto la luz y se nos quiere volver a las
tinieblas, se han roto las cadenas; ya hemos sido libres y nuestros enemigos
pretenden de nuevo esclavizarnos. Por lo tanto, la América combate con despecho,
y rara vez la desesperación no ha arrastrado tras sí la victoria. Porque los sucesos
hayan sido parciales y alternados, no debemos desconfiar de la fortuna. En unas
partes triunfan los independientes mientras que los tiranos en lugares diferentes
obtienen sus ventajas, y ¿cuál es el resultado final?, ¿no está el Nuevo Mundo
entero, conmovido y armado para su defensa? Echemos una ojeada y
observaremos una lucha simultánea en la inmensa extensión de este hemisferio. El
belicoso estado de las provincias del Río de la Plata ha purgado su territorio y
conducido sus armas vencedoras al Alto Perú, conmoviendo a Arequipa e
inquietando a los realistas de Lima. Cerca de un millón de habitantes disfruta allí de
su libertad.
Alrededor de 1800, Bolívar estudió la política y las ideas de la época de
la revolución en Francia. Bolívar, como muchos de los criollos, no era ajeno a las
teorías sobre el derecho natural y el contrato social, y estas ideas eran pilares en su
manejo político y en su defensa de la libertad y la igualdad, claras premisas
ilustradas. En la Carta de Jamaica, se ve claramente la influencia de la Ilustración y
sus grandes pensadores; Bolívar incluye conceptos de Montesquieu cuando habla
de «despotismo oriental» para definir al Imperio español.
Bolívar tenía en Montesquieu a su autor favorito; para él, El espíritu de las leyes era
una obra a la que recurría siempre a la hora de definir posturas y disertaciones
sobre el futuro y presente de los pueblos coloniales sudamericanos.
Aunque la carta estaba originalmente dirigida a Henry Cullen, está claro que su
objetivo fundamental era llamar la atención de la nación liberal más poderosa del
siglo XIX, Gran Bretaña, a fin de que se decidiera a involucrarse en la
independencia americana. No obstante, cuando los británicos finalmente accedieron
al llamado de Bolívar, este prefirió la ayuda de Haití.
En la carta, Bolívar justifica la rebelión de los criollos «patriotas» de la América
española y hace un llamado a continuar la lucha para alcanzar la independencia (ya
que «rara vez la desesperación no ha arrastrado tras de sí la victoria»). Para ello,
Bolívar recurre a dos argumentos.
El primero se refiere a la ruptura, por parte de la Monarquía, del contrato social,
supuestamente pactado entre la Corona española y «los descubridores,
conquistadores y pobladores de América» en tiempos de Carlos V (es decir, al inicio
de la formación del Imperio en América), según el cual éstos tenían derecho a dirigir
los nuevos territorios, mientras la Corona se reservaba únicamente el «alto dominio»
(como si se tratara de una propiedad feudal). Este contrato, según Bolívar, fue roto
por la Corona —especialmente por la nueva dinastía de los Borbones— al imponer
«leyes expresas que favorecen exclusivamente a los naturales del país originarios
de España en cuanto a empleos civiles, eclesiásticos y de rentas» en detrimento de
los criollos —los «naturales» que se han visto despojados «de la autoridad
constitucional que les daba su código».
Discurso de Angostura
El Congreso de Angostura, convocado por Simón Bolívar, tuvo lugar en la ciudad
de Angostura (hoy Ciudad Bolívar) entre febrero de 1819 y julio de 1821 —en el
contexto de las guerras de independencia de Venezuela y Colombia—, culminando
en la creación de la República de Colombia (Gran Colombia).
Las palabras de Simón Bolívar están recogidas en el célebre Discurso de Angostura
publicado en el "Correo del Orinoco", números 19, 20, 21 y 22, publicado del 20 de
febrero al 13 de marzo de 1819. En 1819, Simón Bolívar instala el Congreso de
Angostura, originalmente convocado para el 22 de octubre del año 1818.
Se hace el llamado de extrema urgencia a una asamblea que había sido postergada
durante la guerra de independencia. Es el segundo congreso de una república que
exigía nuevos cuerpos de leyes, la actualización de la Constitución de 1811 a las
condiciones imperantes y un sistema federal adaptado para el país.
La directiva del congreso quedó integrada por los diputados Francisco Antonio
Zea (Presidente) y Diego Bautista Urbaneja (Secretario). En la asamblea, Bolívar
pronuncia el Discurso de Angostura, cuyo párrafo inicial dice: "Señor. Dichoso el
ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la
soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta. Yo, pues, me cuento entre
los seres más favorecidos de la Divina Providencia, ya que he tenido el honor de
reunir a los representantes del pueblo de Venezuela en este augusto Congreso,
fuente de la autoridad legítima, depósito de la voluntad soberana y árbitro del
destino de la nación".
Más adelante, Bolívar señala que "la educación popular debe ser el cuidado
primogénito del amor paternal del congreso. Moral y luces son los polos de una
República".
Y después hace hincapié en que la unión es fundamental y esencial para garantizar
la paz, la grandeza y el poderío de América. Bolívar cierra el discurso con las
palabras: "Señor, empezad vuestras funciones; yo he terminado las mías".
El Congreso se instaló para formular lo que jurídicamente se ha llamado la "Ley
Fundamental" (base de la Constitución). Las decisiones tomadas inicialmente fueron
las siguientes:
Se creó la República de Colombia, que sería gobernada por un presidente.
Existiría un vicepresidente que supliría al presidente en su ausencia (la
historiografía optó por denominar a esta primera Colombia como la Gran
Colombia).
La República de Colombia quedó organizada en tres Departamentos:
Cundinamarca, Quito y Venezuela, con sus respectivas capitales las
ciudades de Bogotá, Quito y Caracas. Vale aclarar que la Nueva Granada fue
renombrada Cundinamarca y su capital, Santa Fe, renombrada Bogotá.
Los gobernadores de los tres departamentos también se llamarían
Vicepresidentes. La capital de esa Colombia sería una nueva ciudad que
llevaría el nombre del Simón Bolívar, cuya ubicación debía ser determinada
posteriormente (Artículo 7).
A Bolívar se le da el título de "Libertador" y su retrato se expondría en el
salón de sesiones del Congreso con el lema "Bolívar, Libertador de Colombia
y Padre de la Patria".
El presidente y vicepresidente se elegirían con voto indirecto, pero a los
efectos de empezar, el Congreso los eligió de la siguiente forma:
Presidente de la República: Simón Bolívar.
Vicepresidente: Francisco de Paula Santander.
Para mayo del mismo año Bolívar parte de Angostura después de anunciar en el
inicio de una operación en la Nueva Granada hacia donde parte y dejó a cargo de la
presidencia a Santander; mientras que Francisco Antonio Zea fue designado
vicepresidente encargado y presidente del Congreso.
Al final de las sesiones, el Congreso acordó que se reuniría nuevamente en Villa del
Rosario, en enero de 1821, para expedir la nueva Constitución (véase Congreso
Constituyente de 1821 y Constitución de 1821.)
El Congreso de Angostura se conformó por los diputados de seis provincias. De
esta manera:
Provincia de Caracas:
Juan Germán Roscio, Luis Tomás Peraza, José España, Onofre
Básalo, Juan Bautista de León y Francisco Antonio Zea.
Provincia de Barcelona:
Francisco Parejo, Eduardo Hurtado, Diego Bautista Urbaneja, Ramón
García Cádiz y Diego Antonio Alcalá.
Provincia de Cumaná:
Santiago Mariño, Tomás Montilla, Juan Martínez y Diego Vallenilla.
Provincia de Barinas:
Ramón Ignacio Méndez, Miguel Guerrero, Rafael Urdaneta y Antonio
María Briceño.
Provincia de Guayana:
Eusebio Afanador, Juan Vicente Cardozo, Fernando Peñalver y Pedro
León Torres.
Provincia de Margarita:
Gaspar Marcano, Manuel Palacio Fajardo, Domingo Alzuru y José de
Jesús Guevara.
Barcelona (26 De Junio de 1961)
El Barcelonazo fue un intento de golpe de Estado en contra el gobierno del
presidente Rómulo Betancourt ocurrido en el cuartel Pedro María Freites, ubicado
en la ciudad de Barcelona, Estado Anzoátegui el 26 de junio de 1961.
La conspiración militar había sido descubierta un mes antes del alzamiento, ya el 30
de mayo varios de los implicados habían sido arrestados por el gobierno. Los
militares tomaron en armas las instalaciones del Cuartel Pedro María Freites y del
Batallón de Fusileros Mariño en la madrugada, pero no contaron con el respaldo de
otros componentes. El gobierno retomó el control y el movimiento fue derrotado.
Para las 10:00 de la mañana los militares principales fueron detenidos.
La acción dejó un saldo de 30 personas fallecidas, más de 50 heridas y más de 100
fueron detenidas. Posteriormente se suscitaron otros movimientos en Ciudad
Bolívar y en La Guaira, este último conocido como el Guairazo, pero fracasaron y
sus líderes también fueron detenidos.
Porteñazo (02 De Junio de 1962)
El Porteñazo (o Insurrección de Puerto Cabello) fue una sublevación de la base
naval Agustín Armario, ubicada en la ciudad de Puerto Cabello, ocurrida el 2 de
junio de 1962 en contra el gobierno del presidente Rómulo Betancourt.
El 2 de junio de 1962 se rebelaron unidades lideradas por los capitanes de marina
Manuel Ponte Rodríguez, Pedro Medina Silva y Víctor Hugo Morales. El 55º
Destacamento de la Guardia Nacional se negó a participar.
Tan pronto el gobierno nacional se entera del intento de golpe, cerca del mediodía,
los destructores ARV Almirante Clemente, ARV General Morán y ARV Zulia ya fuera
de la rada de la base naval, iniciaron el bombardeo de las instalaciones de la
infantería de marina del batallón General Rafael Urdaneta, destruyendo las barracas
con los cañones de 40 mm. Enseguida de haber sido tomada la Base Naval y
el Fortín Solano, se liberaron a los guerrilleros que se encontraban en el Castillo
Libertador, ubicado en la misma área de la base. Habían sido concentrados allí,
traídos desde varias cárceles del país. De inmediato se incorporaron a la batalla en
varios puntos de la ciudad.
La rebelión fue aplastada el 3 de junio, dejando más de 400 muertos y 700 heridos,
y el 6 de junio el bastión rebelde del Fortín Solano había caído.
Diferentes historias corrieron sobre tal acontecimiento que enlutó a Venezuela, se
tomó como un acto bélico injusto e innecesario. Muchos acomodaron lo que pasó de
acuerdo a intereses políticos y personales.
En 1963 se otorgó el Premio Pulitzer de Fotografía, el más alto galardón de este tipo
en los Estados Unidos y uno de los más prestigiosos a nivel mundial, a la fotografía
tomada por Héctor Rondón Lovera, del diario La República, de un párroco
(el capellán Luis María Padilla) acudiendo al medio de la calle (en el sitio conocido
como La Alcantarilla) a socorrer a un soldado herido en los momentos cruciales del
tiroteo, a quien sostiene en sus brazos para tratar de ayudarlo. La foto del padre
Padilla auxiliando al Cabo Segundo Andrés de Jesús Quero, plaza del Batallón Piar
fue tomada en el crucero de La Alcantarilla, el día domingo 3 de junio, cuando 80
guerrilleros fueron liberados por los militares golpistas y armados, atacaron a las
tropas leales al gobierno.
Mensaje al Congreso de Bolivia
El pensamiento de Simón Bolívar pertenece a una época ya desaparecida, y no es
fácil o siquiera posible entenderlo sin reconstruir el contexto ideológico y
larealidad social en que operaba. Su ideario político se baso en la libertad ,Bolívar
creía en la libertad de los pueblos, en la igualdad ante la ley, en los ciudadanos
libres, en las garantías, derechos y privilegios y en los principios de Justicia. En ello
inspiro sus ideales de “independencia, en el entendido de que el concepto
bolivariano de la libertad fue la clave a las premisas de toda su ideología política
#conservando siempre principios y escritos políticos, basados en el desarrollo de las
relaciones políticas de integración en América en la que desplego sus sueños
de independencia, Bolívar decide sentar las bases de integración latinoamericana y
envía su proyecto de #constitución, al congreso de Bolivia acompañado de un
discurso que venía a ser como un comentario a la misma un discurso el cual remitió
al Gran Mariscal Antonio José de Sucre dice que su incapacidad para hacerle leyes
lo tiene sobrecogido de confusión y
timide12.3ide a los legisladores que deben resistir el choque de dos monstruos
enemigos la tiranía y la anarquía. Bolívar hace un eslavo de la constitución de
Bolivia, y termina su pie1a oratoria con una felicitación a los legisladores
porque presiden los destinos de una rep5blica que se presenta al mundo coronada
con los laureles de Ayacucho.
3odríamos afirmar que Bolívar estaba consciente de la necesidad de
producir un orden constitucional que se adecuara cabalmente a las característicasi
stóricas, geográficas, culturales, entre otras, de Bolivia un orden constitucional que
a las circunstancias hispanoamericanas.
El nuevo modelo constitucional se nos presenta como la fusión entre la democracia,
la aristocracia, el imperio y la republica
entro del proyecto constitucional se contemplan cuatro poderes concaracterísticas
diferentes a los propuestos en Angostura. El conjunto de mecanismos y órganos de
gobierno que establece Bolívar forma
unsistema que tiende al equilibrio permanente entre los distintos poderes públicos,
con el objetivo de que ninguno de ellos predomine sobre el otro, ni sobre el pueblo
en perjuicio de su libertad.
Bolívar propone un E!ecutivo fuerte, porque todo conspira contra él. Elpresidente
debe encargarse de contener el ímpetu del pueblo hacia el abuso y el desenfreno y
la propensión de los jueces y administradores hacia el abuso de las leyes. El
Ejecutivo debe quedar sujeto al legislativo, al pueblo y al poder judicial. Que no ser
así puede caer en su propio abuso y ello conlleva a la anarquía, usurpación y
tiranía.
Caracazo (27 de Febrero de 1989)
El Caracazo es el nombre de una serie de fuertes protestas, disturbios y saqueos
en Venezuela que comenzaron el 27 de febrero de 1989 en Guarenas, se
extendieron hasta Caracas y finalizaron el 8 de marzo del mismo año. Se iniciaron
principalmente en respuesta a las medidas económicas anunciadas durante
el gobierno de Carlos Andrés Pérez, las cuales incluían un incremento de
la gasolina y del costo del transporte urbano.
Se suspendieron las garantías constitucionales. El saldo de muertes empezó el 27
de febrero, cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana, Fuerzas
Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional salieron a las calles a controlar la
situación. Aunque las cifras oficiales reportan 276 muertos, algunos reportes
extraoficiales hablan de más de 3000 fallecidos. Hasta ese momento Venezuela
había sido uno de los países más estables de Latinoamérica.
La economía venezolana entró en crisis a raíz del endeudamiento en el que incurrió
el país después del boom petrolero en los 70 con una economía inestable debido a
su dependencia a los precios fluctuantes del petróleo. A partir de la caída del precio
del petróleo comenzó una ralentización económica paulatina mientras el Estado
venezolano aumentaba sus gastos. Esto causó una devaluación de la moneda en
1983. A partir de entonces las políticas económicas de los gobiernos de Luis
Herrera Campíns y Jaime Lusinchi no fueron capaces de frenar las espirales
inflacionarias, generando desconfianza en las inversiones y pérdida de credibilidad
en la moneda nacional. Algunas de las políticas que emplearon estos gobernantes
para frenar los efectos estructurales fueron controles de cambio a través
de RECADI (Luis Herrera Campins) y un control de precios (Jaime Lusinchi),
medidas que devinieron en corrupción administrativa y mercados negros de divisas
y bienes. Sin embargo, la quiebra estructural del mercado interno generó una
escasez gradual.
En 1988 resulta electo Carlos Andrés Pérez en los comicios del 4 de diciembre con
3 879 024 votos, 52,91 % de los sufragantes. Con este gran respaldo electoral,
el gobierno de Pérez planteó una serie de medidas económicas liberalizadoras,
tanto de la producción como en los precios de los bienes, proponiendo una
progresiva desregulación a través del programa de ajustes macroeconómicos
preconizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que se le llamó "Paquete
Económico", también conocido como El Gran Viraje.
Se anunciaron medidas de aplicación inmediata y otras de aplicación gradual en
plazos breves. El paquete comprendía decisiones sobre política cambiaria, deuda
externa, comercio exterior, sistema financiero, política fiscal, servicios públicos y
política social.
Mensaje a la Convención de Ocaña
La Convención de Ocaña fue una asamblea constituyente que se desarrolló en
la ciudad colombiana de Ocaña entre el 9 de abril y el 10 de junio de 1828. Tenía
como primer objetivo reformar la Constitución de 1821 o incluso reemplazarla, se
habían presentado sublevaciones contra el gobierno central, la Gran Colombia
incluía territorios que habían tenido en el pasado gobiernos federalistas y que al
aceptar la integración desaparecían, para pasar a ser gobernados por un gobierno
centralista y absolutista que con el tiempo dejó de ser satisfactorio para muchos,
esta convención surgió como reacción a múltiples levantamientos que venían
presentándose desde 1826 y se buscaba que las regiones llegaran a acuerdos para
terminar con insurgencias. El lugar utilizado para las reuniones y encuentros entre
líderes en aquella época, hoy se le conoce como el Complejo Histórico de la Gran
Convención, lugar que incluye la iglesia de San Francisco.
La Gran Colombia había surgido con propuestas que incluían el federalismo en
1819, pero en su administración se notaba un comportamiento absolutista, además
surgían nuevas propuestas controvertidas, entre ellas una nueva monarquía,
muchos otros querían una república donde pudieran tener mayor participación,
había líderes que no aceptaban ser subordinados de un gobierno central. Además,
el poder estaba en manos de militares y amigos cercanos del presidente,
prácticamente un régimen militar, muchos reclamaban mayor participación en el
gobierno, sin monarquías y con más votaciones.
Desde 1821 se fueron uniendo a la Gran Colombia otras regiones, entre ellas la
Capitanía de Venezuela, Panamá, la Real Audiencia de Quito, parte de esas
regiones lograron tener previamente gobiernos federalistas, pero desde su
integración todas estarían sometidas a recibir órdenes de la presidencia y muchos
representantes y/o gobernantes no eran de las mismas regiones sino militares
elegidos por el Presidente. La población no se sintió representada o favorecida con
esa parte. Desde 1826 existían intereses encontrados de la administración,
especialmente por parte de militares, se observaban diferencias entre el uno y el
otro por un nuevo gobierno en una nueva nación, había líderes que no aceptaban
ser subordinados de un gobierno [Link] 1826, el general José Antonio Páez,
caudillo e importante militar del departamento de Venezuela, se declaró en rebeldía
contra el gobierno central a través de un movimiento separatista llamado La
[Link] convención fue una confrontación entre proyectos e ideas con intención
de mejorar la constitución de Colombia proclamada en 1821. En la Gran Colombia
se estaban presentando levantamientos contra el gobierno que se comportaba de
forma absolutista, la participación en el gobierno era muy restringida, regiones que
se habían integrado para formar una sola nación habían tenido gobiernos anteriores
con características federalistas, para terminar en un gobierno centralista bajo el
mando de militares, se discutieron proyectos que fueron polémicos, centralismo y
federalismo, reformas para limitar abusos de militares y participación en el gobierno,
entre otros.
Bogotanazo
Se conoce como el Bogotazo a una serie de disturbios ocurridos en Bogotá, la
capital de Colombia, como consecuencia del magnicidio del líder del Partido
Liberal, Jorge Eliécer Gaitán, ocurrido el 9 de abril de 1948.
El presunto autor material del magnicidio, Juan Roa Sierra, fue perseguido y
linchado por una multitud que, posteriormente, arrastró su cadáver hasta la Casa de
Nariño.
La ola de protestas, que también se expandió a otras ciudades y regiones del país,
desencadenó el recrudecimiento de la época conocida en el país como «La
Violencia», que terminó aparentemente diez años después, en 1958. Las
consecuencias, sin embargo, duraron más de lo imaginado por cuenta del conflicto
armado interno que ha tenido como protagonistas a la Fuerza Pública, a grupos
guerrilleros y paramilitares, bandas criminales y narcotráfico en Colombia.
En el primer gobierno de Alberto Lleras Camargo (quien asume por renuncia del
titular Alfonso López Pumarejo), el Partido Liberal se dividió en torno a dos
candidatos para las elecciones del 5 de mayo de 1946: Gabriel Turbay, el candidato
oficial, y Jorge Eliécer Gaitán, el candidato disidente. Esta división facilitó que
el Partido Conservador acabara con 16 años de presidencias liberales al ganar las
elecciones con su candidato único, Mariano Ospina Pérez
En las elecciones, Ospina Pérez alcanzó aproximadamente 565 000 votos; Gabriel
Turbay 441 000 y Gaitán 100 000. Al asumir el mandato, Ospina Pérez planteó un
gobierno de Unidad nacional con la participación de ambos partidos, que nunca se
concretó.
Conclusión
En la Historia de los países Latinoamericanos encontramos bellísimas páginas, de
un hondo contenido, que al leerlas nos hacen reflexionar sobre el valor del IDEARIO
BOLIVARIANO, llevándonos a admirarlo por su amplitud de criterio y su permanente
vocación por la igualdad y la Democracia, el Mensaje que nos trasmite, es sobre
todo, un llamado a la Unidad, siendo ésta la idea creadora del Libertador, que
debemos saber interpretar, encontrando en su filosofía, algo que nos hace
recapacitar sobre la conducta humana y la moral política-económica de nuestros
pueblos extrayendo y aplicando a esta época que nos ha tocado vivir y en estos
momentos de agitación universal donde pugnan las ideas y los intereses, para
buscar una forma que garantice la convivencia pacífica en las relaciones humanas
en todos los niveles. Debemos interpretar sus ideas universalistas, que siguen
teniendo vigencia, comprendiendo y valorando su orientación y las enseñanzas que
nos permitirán conocer el hombre y a los países en toda la dimensión de la
convivencia social, sin discriminación de razas, con una gran sensibilidad humana.
Es por esto que su gloria proyectó su polifacética humanidad sobre el tiempo con
sus virtudes y con sus errores, pero siempre guiado por su inquebrantable fe, en las
normas Democráticas y Republicanas que harán imperecedera su memoria,
cimentando cada vez más su prestigio. Estas son las columnas de la Libertad que
nuestra generación debe sostener y perfeccionar, dando ejemplo de ética y respeto
de los DERECHOS HUMANOS, a base de trabajo y esfuerzos ejemplares para que
la juventud de este siglo, cumpla con sus deberes para con Dios, con la Patria y su
conciencia, con seriedad y disciplina, a fin de alcanzar la superación que les
dignifique y que les haga merecedores del respeto de los demás, ya que -ellos son
los llamados a encauzar y dirigir la opinión pública, sin demagogia, perfeccionando y
mejorando la Democracia para alcanzar la Libertad espiritual que traerá consigo el
bienestar social, la felicidad de los pueblos y la PAZ que tan justamente anhelamos.
Esta orientación se trasluce en casi todos los escritos del Libertador, pero en esta
oportunidad analizaremos los siete Documentos Principales, que son la esencia de
su pensamiento, tan de actualidad, que nos hacen conocer las causas políticas.
Bibliografía
1. José Alberto Veloz. [Link]
q=bogotanazo+venezuela&sca_esv=609f3e555a5e0eba&rlz=1C1CHBF_esV
E1106VE1106&sxsrf=ADLYWIKmz5dXKbZUV9kg9qZvE-R0JM
Febrero 19, 2021
2. Alfredo Jesus Rea
[Link]
Septiembre 02, 2022
3. Carlos Daniel Villa
[Link]
sca_esv=609f3e555a5e0eba&rlz=1C1CHBF_esVE1106VE1106&sxsrf=ADLY
WIJxWBlWx1A68oGRTLziy0e4dQtEVQ:1728519337797&q=Mensaje+al+Con
greso+de+Bolivia+resumen&sa=X&ved=2ahUKEwjpm_eoxIKJAxWAN2IAHR
Z7JdgQ1QJ6BAhGEAE&biw=1229&bih=590&dpr=1.56
Octubre 14, 2019.
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