MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA ESCUELA
PÚBLICA DE GESTIÓN SOCIAL N ° 17 MARIANO FERREYRA NIVEL SUPERIOR
NOMBRE Y APELLIDO:
1) Gutierrez Sofia Daiana.
2) Zequeira Jenifer
DNI:
1) 36389992
2 ) 39310197
MATERIA: Psicología y Cultura del Púber, Adolescente y 1° Juventud
PROFESORA: Susana Emilia Benítez
AÑO : 1er.
CARRERA: Tecnicatura superior en auxiliar docente
NOMBRE DE LA ESCUELA: ESCUELA PÚBLICA DE GESTIÓN SOCIAL N ° 17
MARIANO FERREYRA NIVEL SUPERIOR .
Índice
Introducción…………………………..
Adolescentes: Definición…………..
Etapas……………………………….
el Suicidio Adolecente…………………….
Redes y Suicidio………………………….
conclusión...…………………………………..
Bibliografía...……………………………………
Introducción:
La adolescencia es un periodo que comienza con la pubertad y termina con la
transición a la edad adulta (aproximadamente entre 10 y 20 años). Los
cambios físicos asociados con la pubertad son desencadenados por las
hormonas. Los cambios cognitivos incluyen mejoras en el pensamiento
complejo y abstracto, así como el desarrollo que ocurre a diferentes
velocidades en distintas partes del cerebro y aumenta la propensión de los
adolescentes a conductas de riesgo porque los aumentos en la búsqueda de
sensación y la motivación de recompensa preceden al aumento en el control
cognitivo . Las relaciones de los adolescentes con los padres pasan por un
periodo de redefinición en el que los adolescentes se vuelven más autónomos
y aspectos de la crianza de los hijos, como el monitoreo distal y el control
psicológico, se vuelven más sobresalientes. Las relaciones entre pares son
fuentes importantes de apoyo y compañerismo durante la adolescencia, pero
también pueden promover comportamientos problemáticos. Los grupos de
pares del mismo sexo evolucionan hacia grupos mixtos de pares, y las
relaciones románticas de los adolescentes tienden a surgir de estos grupos.
La formación de la identidad ocurre cuando los adolescentes exploran y se
comprometen con diferentes roles y posiciones ideológicas. La nacionalidad,
el género, la etnia, el nivel socioeconómico, el origen religioso, la orientación
sexual y los factores genéticos dan forma a cómo se comportan los
adolescentes y cómo los demás responden a ellos, y son fuentes de
diversidad en la adolescencia.
[Link]
%3A_Desarrollo_Humano_Life_Span_(Overstreet)/07%3A_Adolescencia/
7.01%3A_Introducci%C3%B3n_a_la_adolescencia
Adolescencias
La adolescencia es un período en el que se van a producir intensos cambios biológicos,
físicos, psicológicos, emocionales y psicosociales en la vida de una persona. Comienza con
la aparición de los primeros signos de la pubertad y termina cuando cesa el [Link]í
es como, finaliza la etapa de la infancia y entran en la de la adultez.
En nuestro contexto socio-cultural contemporáneo , la prolongación de la adolescencia es
impulsada por el capitalismo y el consumismo como ser modas, costumbres,
estereotipos ,etc. Entonces los niños adoptan los mandatos impuestos por la sociedad para
los adolescentes, pero también lo hacen los adultos que deberían servir como soportes de
identificación.
Entre los 11 a 20 años aproximadamente, dependiendo de cada persona, con la pérdida
definitiva de su condición de niño, que constituye la etapa decisiva, el proceso de
desprendimiento que comenzó con el nacimiento. Donde los cambios son evidentes, los
psicológicos son correlatos de los cambios corporales, el cuerpo ya maduro, cambiado, crea
su identidad, su ideología la cual le permite la adaptación al mundo y/o acción sobre él.
Dentro de este ciclo va a parecer la dependencia y una independencia, donde la madurez le
permitirá aceptar ser independiente dentro de un marco de necesaria dependencia.
También traerá contradicciones, confusiones, ambivalentes, fricciones por el medio familiar
y social.
Por otra parte, no solo los adolescentes padecen estos cambios sino que los padres
también tienen dificultades de aceptación que los hijos están creciendo y tienden al rechazo
de que experimenten. Cuando ellos le den seguridad y apoyo, su madurez biológica, va a
estar acompañada por su madurez afectiva e intelectual, su sistema de valores, ideología se
enfrentarán con el medio y donde el rebote a determinados temas no le afectan sino que
será una crítica constructiva.
Todas estas conductas y reacciones por parte del adolescente no son producto de “
caprichos”, sino que son las maneras que tiene de enfrentarse a esta invasión de
sensaciones nuevas , las cuales no puede verbalizar. Ellos mismos no saben qué les pasa,
no se entienden a sí mismos. Su modo de funcionamiento infantil no le sirve para enfrentar
estos cambios.
Etapas:
Adolescencia temprana:
Inicia en la pubertad (entre los 10 a 12 años) se empiezan a dar los cambios físicos, se
pegan el tiro, olores corporales, cambian la voz, y aparece el acné. También llamada
adolescencia nuclear, donde el adormecimiento de la sexualidad del niño/a comienza a
despertarse, la identidad se caracteriza por el cambio.
Por primera vez el sujeto se plantea la idea de la muerte: propia y la de sus progenitores.
Esto lo lleva a “ humanizar” a sus padres, los cuales lejos de ser perfectos y omnipotentes
como son representados en la infancia, ingresan a la categoría de imperfectos, de mortales
y de seres que son capaces de envejecer. Esto le produce angustia, inseguridad y
desprotección, lo que lleva a actuar una variada gama de conductas.
El adolescente se manifiesta, de mal genio, se irrita ante cualquier cosa, aparecen
conductas de aislamiento , empiezan a pedir intimidad y expresar su necesidad de un cuarto
para él solo, en cuanto a lo comunicativo dicen poco y nada, sus respuestas se vuelven
monosílabos; “ bien”, “mal”, “ no”, “ si “, etc, esas respuesta son el reflejos de cómo se
sienten en su interior .
Adolescencia intermedia:
Inicia (entre los 14 y 15 años) se evidencian cambios a nivel psicológicos, en este periodo
se consigue un cierto grado de adaptación y aceptación de sí mismo y en la construcción de
su identidad, como me ven y cómo quiero que me vean.
Adolescencia tardía:
Inicia (entre los 17 y 18 y puede extenderse hasta los 21), en esta etapa se disminuye el
crecimiento y empiezan a recuperar la armonía, comienzan a tener más control sobre sus
emociones, tienen más independencia y autonomía.
Es necesario destacar que el adolescente joven puede medir la acción a través de la
reflexión y si bien, en algunos aspectos transita por un periodo de moratoria, en otros realiza
cierta opciones y elecciones.
La identidad como eje central de la adolescencia:
La crisis está centrada en el logro de una identidad personal y social. Es un inter- juego e
inter-accion que se produce entre el autoreconocimiento y el hetero-conocimiento en lo
personal.
La adolescencia concluye cuando el sujeto puede integrar su identidad personal y adoptar
una identidad social. Para eso se supone que puedo resolver los conflictos ligados a los
cambios corporales, psicológicos y sociales, elaborando su imagen única, resultado de un
proceso vital desplegando en el tiempo, como parte de un grupo y de una sociedad en los
que puede ejercer los roles y gozar de sus derechos que poseen los adultos.
Todo estos factores, pueden originar rechazo a un grupo de adolescentes vulnerables,
donde no se sienten capaces de enfrentar dichas situaciones lo que puede culminar en
introspección en las redes sociales o suicidios.
Suicidio Adolecente
El suicidio de adolescentes y jóvenes es una problemática psicosocial grave que se ha
incrementado en las últimas décadas no solo en nuestro país sino en todo el mundo, según
los datos de distintas fuentes que están en circulación.1 Cuando irrumpe en el campo
educativo, cuando el suicidio consumado de un/a adolescente ocurre en una escuela,
cuando acontece un intento de suicidio por parte de un/a niño/a o joven, el impacto es de tal
magnitud que se convierte en uno de los problemas más difíciles de afrontar por parte de
los educadores, de los directivos y de los profesionales de los equipos de orientación
escolar.2 Sin dudas para la educación, para la escuela, centrada en la formación de las
nuevas generaciones, orientada a la vida en el presente y a brindar las herramientas para el
futuro, la muerte de un/a estudiante es algo difícil de asimilar, pero mucho más difícil de
procesar cuando es el/la propio/a niño/a o joven quien causó su muerte. Uno de los debates
que consideramos necesario darnos desde el Sistema Educativo es el de poder precisar los
límites y los modos de implicación de la escuela y los docentes cuando un joven se
encuentra en una situación tan radical que pone en juego su propia existencia. Distintas
formas de implicación, porque no sólo la problemática de la responsabilidad es la que está
en juego, sino un conjunto de facetas que vamos a desplegar.
Algunas observaciones que nutren el texto provienen de haber acompañando a
comunidades educativas en las que uno o más adolescentes consumaron un suicidio o lo
intentaron. Otras anotaciones para compartir derivan de las conversaciones con docentes,
profesionales de los equipos de orientación escolar, directivos, alumnos, padres,
supervisores y funcionarios más o menos implicados en estas situaciones. Sabemos que
entre las circunstancias difíciles que nos tocan vivir en la tarea educativa la muerte de un
adolescente o de un niño es particularmente penosa, pero cuando es el propio sujeto quien
se da muerte nos sume en el desconcierto y en la angustia. Palabras como
desmoronamiento y devastación son las que utilizan los educadores, y expresan
cabalmente los estados anímicos que conlleva afrontar estas situaciones. Los educadores
vienen respondiendo de diversos modos cuando estas situaciones extremas se presentan,
conteniendo a los alumnos, a sus familias, a los colegas y compañeros, sosteniendo la
escena institucional y la necesidad de proseguir, con la gradualidad necesaria para cada
caso, la tarea y la vida cotidiana. Se trata de situarnos en la complejidad del problema que
vamos a ir desplegando con la expectativa de que las consideraciones para el abordaje de
los intentos de suicidio y suicidios consumados de adolescentes en las instituciones
educativas que vamos a compartir, colaboren en mejorar las condiciones institucionales
promotoras de salud, y que los educadores y nuestras instituciones estemos mejor
preparados y cuidados para afrontar situaciones de este nivel de gravedad e impacto.
Como ayudar a prevenir un suicidio
La prevención del suicidio es un tema crucial y todos podemos desempeñar un papel
importante en ello. Algunas formas en las que podemos ayudar a prevenir los suicidios son:
1. Educación y concientización: Aprender sobre los signos de advertencia del suicidio y
compartir está información con otros. Cuanto más informados estemos, mejor
podremos identificar a las personas en riesgo y brindarles apoyo.
2. Escucha activa: Prestar atención a las personas que están pasando por momentos
difíciles y brindarles un espacio seguro para que expresen sus sentimientos.
Escucha sin juzgar y muestra empatía.
3. Ofrecer apoyo: Ser una persona de confianza para aquellos que están luchando
emocionalmente. Animarlos a buscar ayuda profesional y ofrecer acompañamiento
durante el proceso.
4. Promover la salud mental: Fomenta un entorno en el que se hable abiertamente
sobre la salud mental y se busque ayuda sin estigma. Promueve prácticas
saludables como el autocuidado, la actividad física y la conexión social.
5. Conectar con recursos de ayuda: Familiarízarse con los recursos locales de ayuda,
como líneas de ayuda telefónica, centros de salud mental y organizaciones
comunitarias. Compartir esta información con aquellos que la necesiten.
6. No minimizar los sentimientos de los demás : Evitar decir frases como "es solo una
fase" o "ya se les pasará". Toma en serio los sentimientos de las personas y
animarlas a buscar ayuda profesional si es necesario.
7. Mantener la comunicación abierta: Habla abiertamente sobre el suicidio y la salud
mental en tu entorno. Promueve la importancia de buscar ayuda y rompe el estigma
asociado a estos temas.
Como actuar durante un suicidio
Durante un suicidio, es importante actuar de manera rápida y adecuada para intentar
prevenirlo o minimizar el daño. Algunas pautas generales sobre cómo actuar durante un
suicidio son:
1. Mantener la calma: Es fundamental mantener la calma y no entrar en pánico. Esto
permitirá pensar con claridad y tomar decisiones adecuadas.
2. Buscar ayuda de emergencia: Si se presencia un intento de suicidio o hay
conocimiento de alguien que está en peligro inmediato, llamar a los servicios de
emergencia (como el 911) para que puedan intervenir de inmediato.
3. No dejar a la persona sola: Si es seguro hacerlo, mantener cerca de la persona en
peligro y evitar que se haga daño. Hasta que llegue la ayuda profesional.
4. Escucha y muestra empatía: Si la persona está dispuesta a hablar, escuchar
atentamente y mostrar empatía. Evitar juzgar o minimizar sus sentimientos. Hacerles
saber que no están solos.
5. No prometer confidencialidad absoluta: Si la persona comenta sus intenciones
suicidas, es importante no prometer mantenerlo en secreto. Buscar ayuda
profesional y compartir la información con personas que puedan intervenir y brindar
apoyo.
6. Evitar el uso de frases o comentarios que puedan empeorar la situación : Evitar hacer
comentarios negativos o que minimicen la situación. No hacer juicios o culpar a la
persona por sus sentimientos. En su lugar, enfocarse en brindar apoyo y buscar
ayuda profesional.
7. Seguir las instrucciones de los profesionales: Una vez que llegue la ayuda
profesional, seguir las instrucciones que den. Ellos están capacitados para manejar
la situación de manera adecuada y brindar el apoyo necesario.
Como actuar después de una emergencia de suicidio
Después de una emergencia de suicidio, es importante tomar medidas para brindar apoyo y
cuidado a las personas afectadas. Algunas pautas sobre cómo actuar después de una
emergencia de suicidio son:
1. Buscar apoyo emocional: es importante buscar apoyo para todas las personas
afectadas emocionalmente. Hablar con amigos, familiares o profesionales de la
salud mental para obtener orientación sobre cómo apoyar a los demás.
2. Comunica con empatía: Mantener una comunicación abierta y empática con las
personas afectadas. Escuchar activamente y mostrar comprensión hacia sus
sentimientos y experiencias. Evitar hacer juicios o dar consejos no solicitados.
3. Ofrece apoyo práctico: Preguntar a las personas afectadas si hay algo específico
que necesiten y ofrecer ayuda en lo que esté a nuestro alcance. Puede ser desde
acompañarlos a citas médicas o terapéuticas, hasta ayudar con tareas cotidianas o
cuidado de niños.
4. Fomentar la conexión social: Animar a las personas afectadas a buscar apoyo en su
red de amigos, familiares o grupos de apoyo. La conexión social puede ser un factor
importante en la recuperación emocional.
5. Evitar el estigma y la culpabilización: Evitar culpar a las personas afectadas o
estigmatizadas por lo que han pasado. El suicidio es un tema complejo y es
importante brindar apoyo sin juzgar.
6. Promuever la educación y la concientización: Participar en actividades de educación
y concientización sobre la prevención del suicidio. Compartir información y recursos
sobre la salud mental y el apoyo disponible.
7. Buscar ayuda profesional: Si las personas afectadas están experimentando
dificultades emocionales significativas, es importante que busquen ayuda
profesional. Animarlas a hablar con un terapeuta o consejero especializado en salud
mental.
8. Igual que cada persona y situación es única, por lo que es importante adaptar el
apoyo y la atención a las necesidades individuales. Siempre es recomendable
buscar orientación de profesionales de la salud mental para obtener una guía más
específica y adecuada.
Suicidio y escuela
Cuando en el campo educativo irrumpe el suicidio, consumado por un/a adolescente,y mas
aùn cuando ocurre o acontece por parte de un estudiante, el impacto es de tal magnitud que
se convierte en uno de los problemas màs difìciles de afrontar por parte de los educadores,
de los directivos y de los profesionales de los equipo de orientacion escolar.
Sin duda para la educación, para la escuela , se centra en la formación de nuevas
generaciones, orientada a la vida en el presente y a brindar las herramientas necesarias
para el futuro.
Es fundamental decir que no entendemos lo interdisciplinario como una mera sumatoria de
saberes, sino como la posibilidad de que, en una práctica sostenida en el tiempo, para que
pueda coincidir en la formulación y construir objetos de análisis e intervenciones. Por otro
lado, las comunidades de estructuras rígidas y cerradas, sean un espacio de existencia para
crear y recrear. Dicho de otro modo, tanto lo interdisciplinario como la comunidad se
construyen en una práctica colectiva.
Redes Sociales y Adolecentes
Para los adolescentes las tecnologías no representan nada nuevo: son parte de varios
estímulos que rodean su vida cotidiana desde siempre. Esto hace que suelen manejarse
con naturalidad y comodidad al utilizar la tecnología, propias de quien no ha conocido otro
escenario. Si vemos el uso que hacen, observamos que suelen jugar, socializar, buscar
información, navegar en redes sociales, con mucha facilidad para conectarse o para
entrar y salir de determinados sitios.
La adolescencia es una etapa cargada de oportunidades para el crecimiento y la
consolidación de la personalidad. El valor de las relaciones sociales y el placer que
generan son muy importantes en la vida de un adolescente. Los dispositivos
electrónicos se han convertido en el medio más elegido por los adolescentes para una de
las actividades más importantes de esta etapa: socializar.
En esta etapa el vínculo con nuestros hijos e hijas está cambiando, los adolescentes
necesitan separarse de nosotros para poder ganar en autonomía y libertad. Y en el mundo
digital esto se hace muy evidente. ¿Por qué las aplicaciones que usan los adultos no son
las más utilizadas por los adolescentes? ¿Por qué los adolescentes suelen ser pioneros en
una red social y cuando los adultos llegan a ella, se van inmediatamente a otra? En lo digital
también se dan la separación y necesidad de tener su propio espacio, compartido con sus
pares, no con sus padres.
Pero nada de esto debe confundirnos y hacernos pensar que podemos dejarlos solos.
El uso que hacen de los dispositivos y plataformas no significa que tengan conocimientos y
habilidades sociales suficientes para poner en práctica desde lo digital. Como en otros
ámbitos de su vida, es necesario que los adultos eduquemos, orientamos y
acompañamos para que los adolescentes tomen decisiones que les permitan ir ganando
autonomía y velar por su seguridad en línea.
bibliografía:
[Link]
f677-4b1c-a923-2f0a1ba820cd_F.pdf?sequence=8
Marco Teórico. CAPITULO I 1. Adolescencia.
[Link]
tenes-que-saber