PRINCIPIO DE DEFENSA ART 8.
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO PENAL
El principio de defensa indica que en desarrollo de la actuación, una vez adquirida la
condición de imputado, este tendra derecho en plena igualdad respecto del organo de
persecución penal en lo que aplica a:
1. Derecho a no declarar en su contra: Nadie está obligado a decir algo que lo incrimine
a sí mismo o a sus familiares cercanos, como su cónyuge , o compañero permanente o
parientes hasta cuarto grado de consanguinidd o civil, o segundo de afinidad.
2. Derecho a no autoincriminarse: Además de no declarar en su contra, la persona
tampoco está obligada a dar información que pueda perjudicarla a ella misma o a sus
familiares cercanos de mismo grado de parentesco mencionados en el punto 1.
3. El silencio no puede ser usado en su contra: Si la persona imputada decide no hablar,
esa decisión no puede ser interpretada como una señal de que es culpable.
4. Protección de las conversaciones sobre acuerdos: Si la persona imputada habla con la
fiscalía o con la justicia sobre un posible acuerdo para asumir la responsabilidad o
buscar una solución alternativa, pero no se llega a un acuerdo final, esas conversaciones
no pueden ser usadas en su contra.
5. Derecho a un abogado: Puede elegir un abogado de confianza o, si no tiene los
recursos para contratar uno, el Estado debe asignarle un defensor público sin costo.
6. Derecho a un traductor o intérprete: Si no habla el idioma oficial o tiene dificultades
para comunicarse, tiene derecho a un traductor o intérprete reconocido por el juez.
También puede contar con un traductor de su elección.
7. Comunicación privada con su abogado: Antes de hablar con las autoridades, tiene
derecho a reunirse en privado con su abogado.
8. Derecho a conocer los cargos: Debe recibir una explicación clara y detallada de los
hechos que se le imputan, incluyendo cuándo, dónde y cómo supuestamente ocurrieron.
9. Tiempo y medios para preparar su defensa: Debe tener un tiempo razonable y los
recursos necesarios para preparar su defensa. Si necesita más tiempo, puede pedir una
prórroga justificando su necesidad.
10. Derecho a conocer y refutar pruebas: Puede solicitar pruebas, conocer las que se
presenten en su contra y oponerse a ellas si considera que no son válidas.
11. Derecho a un juicio justo: Su juicio debe ser público, oral, contradictorio (donde
ambas partes puedan defender sus posiciones), sin demoras injustificadas y con un juez
imparcial. Además, tiene derecho a interrogar a los testigos en su contra y a presentar
sus propios testigos o peritos, incluso forzando su comparecencia si es necesario.
12. Posibilidad de renunciar a ciertos derechos: Puede decidir no ejercer el derecho a no
autoincriminarse (punto 2) y a interrogar testigos (punto 11), pero solo si lo hace de
manera libre, consciente, voluntaria y debidamente informada. En el evento de los
puntos 3 y 10 requerirá la asesoría de su abogado.
JURISPRUDENCIA:
Sentencia T-018/17
La jurisprudencia constitucional define el derecho a la defensa como la “oportunidad
reconocida a toda persona, en el ámbito de cualquier proceso o actuación judicial o
administrativa, de ser oída, de hacer valer las propias razones y argumentos, de
controvertir, contradecir y objetar las pruebas en contra y de solicitar la práctica y
evaluación de las que se estiman favorables, así como ejercitar los recursos que la ley
otorga.
Ahora bien, por medio de la mencionada sentencia el señor Omar Bautista instaura una
acción de tutela contra la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, Juzgado
Dieciocho Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá y la
Defensoría del Pueblo, alegando que se vulneraron sus derechos al debido proceso, a la
defensa y a la libertad, puesto que:
El 24 de enero de 2013, mientras estaba en la casa de Sonia Guio Chávez en Bogotá, la
Policía recibió un reporte de una pelea en el lugar. Al llegar, encontraron a Omar herido
en la cara y lo llevaron a una clínica. Luego, por su solicitud, los agentes subieron al
segundo piso y hallaron el cuerpo sin vida de Luis David Vesga León. Omar fue
detenido y señalado como sospechoso de homicidio.
El 25 de enero de 2013 se legalizó su captura y se le impuso medida de aseguramiento.
Posteriormente, enfrentó juicio y el 3 de junio de 2015 fue condenado a 208 meses de
prisión. Su defensor apeló, pero el Tribunal confirmó la condena el 21 de septiembre de
2015.
Sin dinero para un abogado, Omar pidió ayuda a la Defensoría del Pueblo para presentar
una casación ante la Corte Suprema. La abogada asignada, Flor Marina Uribe, concluyó
que el recurso no era viable, y la Defensoría solo le notificó la decisión un día antes del
vencimiento del plazo, dejándolo sin tiempo para buscar otra opción. Como
consecuencia, el 15 de diciembre de 2015, el Tribunal declaró desierto el recurso.
Omar interpuso la tutela porque considera que la Defensoría no le brindó una defensa
adecuada, impidiéndole ejercer su derecho a impugnar la condena.
La Sala manifestó que, la defensa puede ejercerse de diversas maneras, dependiendo de
las circunstancias del caso y de los elementos probatorios disponibles. En este sentido,
no se evidencia que el defensor designado en el proceso penal haya incumplido con sus
funciones. Por el contrario, desempeñó un papel activo en la defensa, participando en la
solicitud y contradicción de pruebas. Únicamente quedó pendiente la inspección del
lugar de los hechos posterior al levantamiento del cadáver, la cual no pudo llevarse a
cabo debido a la oposición de un residente del inmueble. La estrategia de defensa
adoptada puede no haber coincidido con la visión del actor, pero ello no implica una
falta de defensa.
Por lo que el fallo confirma las sentencia en primera