TEMA 16: LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS
ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA. ASPECTOS DIFERENCIALES EN EL
DESARROLLO DE LA COMUNICACION Y DEL LENGUAJE.
El tema que nos ocupa supone la clave para poder ofertar, dentro de una escuela inclusiva,
como es la que nos encontramos, la respuesta educativa más ajustada a la diversidad de
alumnado escolarizado, logrando, de esta manera una educación de calidad. Esto es así,
especialmente si nos basamos en el RD 696/95 de 28 de Abril de ordenación de la respuesta a
ACNEEs, que establece la necesidad de planificar los recursos, tanto personales como
materiales para poder dar una respuesta individualizada a los alumnos. De hecho, nosotros,
como maestros especialistas en AL suponemos un recurso personal clave a la hora de ofrecer
una respuesta a los alumnos con alteraciones del lenguaje oral y escrito, tal y como establece la
Orden de 9 de Diciembre de 1992.
Para el desarrollo del presente tema, vamos a concretar unas claves conceptuales sobre lo que
suponen los recursos didácticos en general, para pasar a desarrollar los diferentes puntos
establecidos por el epígrafe. Comenzaremos especificando los recursos materiales y pasaremos
a matizar los recursos personales, tanto internos, como externos a la escuela, estableciendo, a lo
largo del desarrollo, la colaboración entre los diferentes servicios. Pasamos al desarrollo de los
puntos expuestos.
En cualquier caso, nos parece adecuado realizar una primera ACLARACIÓN DE CONCEPTOS.
En este sentido consideramos Recursos didácticos como cualquier medio o ayuda facilitador
de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Pueden ser empleados tanto por los profesores
como por los alumnos y se orientan a favorecer el acceso a la información, a la adquisición de
habilidades, destrezas, estrategias, y a la formación de actitudes y valores. Los recursos
didácticos pueden ser de naturaleza muy diversa y ocupan un papel mediador en el triángulo
profesor-contenido- alumno. Pueden entenderse, por tanto, como el conjunto de ayudas
pedagógicas de tipo personal, técnico o material, que facilitarán el logro de los fines generales de
la educación, así constituyen buenos mediadores, pues favorecen la interiorización de los
contenidos por parte de los alumnos y, por consiguiente, el desarrollo de las capacidades
explicitadas en los objetivos.