TEMA 16: LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS
ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA. ASPECTOS DIFERENCIALES EN EL
DESARROLLO DE LA COMUNICACION Y DEL LENGUAJE.
consecuencia del trastorno más que una causa) y psicolingüístico (especialmente un retraso a
nivel comprensivo y de vocabulario).
Vocabulario y relaciones semanticas. Otro de los aspectos importantes, dentro del retraso del
habla, por su implicación en los aprendizajes escolares, es el vocabulario y la fluidez con la que
se relacionan las palabras. Su habilidad para la evocación de palabras a partir de otras, su
habilidad para extender los campos semánticos, para fluidificar las relaciones entre diversas
palabras es escasa. En general, se considera no tanto un problema de escasez de vocabulario
como de la dificultad para establecer relaciones entre distintas entradas léxicas que ya se
poseen. La relación de este déficit con la comprensión del lenguaje es evidente. Si el niño está
oyendo una historia y las palabras que en ella se contienen no evocan en él otras palabras,
otras escenas, acontecimientos, el niño se encuentra muy limitado para realizar inferencias,
para comprender metáforas y para responder preguntas en las que se pida información no
explicitada en el texto.
Estos dos aspectos, fonología y semántica, constituyen buenas razones para poner en tela de juicio
la independencia de las alteraciones del habla como una alteración menor sin mayores
consecuencias en otras vertientes del desarrollo del niño. Y, por otra parte, nos debe poner en
guardia como maestros especialistas en audición y lenguaje contra una actitud de espera excesiva
confiando en que "esto se pasa solo".
Una vez desarrollado el último punto del epígrafe, damos paso al que nos quedaba por
desarrollar, es decir el primero, destinado a las NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
que suelen presentar, de forma más frecuente, los alumnos con alteraciones del habla.
Consideramos, siguiendo las definiciones del Centro Nacional de Recursos para la Educación
Especial (1991), de Marchesi y Martín (1990) y de Calvo y Martínez (2002) que un alumno
presenta necesidades educativas especiales si, por cualquier causa, presenta mayores
dificultades que el resto de los alumnos para acceder a los aprendizajes que se determinan en el
currículo establecido para su edad y precisa, para compensar dichas dificultades una ayuda más
específica que el resto de sus compañeros, una vez agotados todos los recursos ordinarios.