TEMA 16: LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS
ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA. ASPECTOS DIFERENCIALES EN EL
DESARROLLO DE LA COMUNICACION Y DEL LENGUAJE.
Una vez realizada la evaluación psicopedagógica que contemple todos los aspectos analizados se
pasará a la Determinación de las necesidades educativas especiales más frecuentes. En este
sentido queremos concretar que los resultados obtenidos del proceso de recogida de información,
una vez analizados y valorados, se recogerán en un Informe Psicopedagógico: documento síntesis
que recoge la situación personal y académica del alumno en el momento de la realización de la
evaluación y que no presuponen ninguna evolución futura, pero que nos permitirán determinar si
presenta o no necesidades educativas especiales y tomar las decisiones oportunas relativas al
ajuste de la respuesta educativa que necesita. Dichas decisiones requerirán un seguimiento del
proceso de enseñanza- aprendizaje para introducir y modificar los aspectos que se consideren
necesarios a lo largo de la intervención educativa propuesta. Este informe será elaborado por la
persona que ocupe la plaza de Pedagogía y Psicología, que haya sido la que haya coordinado
todo el proceso.
En definitiva, el proceso de evaluación psicopedagógica, lleva implícito un proceso de
identificación de necesidades. Consideramos, siguiendo las definiciones del Centro Nacional de
Recursos para la Educación Especial (1991), de Marchesi y Martín (1990) y de Calvo y Martínez
(2002) que un alumno presenta necesidades educativas especiales si, por cualquier causa,
presenta mayores dificultades que el resto de los alumnos para acceder a los aprendizajes que
se determinan en el currículo establecido para su edad y precisa, para compensar dichas
dificultades una ayuda más específica que el resto de sus compañeros, una vez agotados todos
los recursos ordinarios.
Asimismo, en la normativa legal vigente, se establece también la existencia de alumnos con
necesidades educativas temporales y permanentes, por tanto los alumnos protagonistas del
presente tema podrían encontrarse incluidos dentro de las temporales, por ejemplo en el caso
del retraso del lenguaje o de las permanentes, en el caso de la disfasia, precisando, por tanto de
recursos y medidas diferentes a lo largo de la escolaridad. Concretamente, la LOE en su título II,
concreta que los alumnos que presenten condiciones personales, en este caso vinculadas con el
lenguaje, se contemplarán como alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
Una vez desarrollados los aspectos básicos relativos a los alumnos con alteraciones en el
lenguaje, así como el proceso de identificación de, tal y como exigía el epígrafe, queremos
finalizar la exposición destacando la importancia que un buen proceso de evaluación tiene a
la hora de ofertar una respuesta de calidad ajustada a las necesidades individuales de
nuestros alumnos, tal y como contempla la filosofía base de la Ley Orgánica 2/2006 de 3 de
Mayo de educación. Lógicamente, si queremos ofertar individualización de la enseñanza,
deberemos tener claras cuáles son las necesidades que los problemas de nuestros alumnos
pueden generar, no interesando tanto el problema como tal, sino las necesidades generadas
por el mismo. Esto nos llevará a