APIO
Raíz del Apio (Celeri). Céleri hace referencia a la planta del apio que se cultiva para consumir sus
hojas, su tallo y su raíz, pero es generalmente a esta última parte del apio, lo que conocemos como
apionabo, apio-rábano o raíz de apio, a lo que se refieren los cocineros en nuestro país cuando
dicen céleri.
Tiene pocos carbohidratos y un discreto aporte calórico, de hecho, comporta unas 40 kcal por
cada 100 gramos de producto, lo que la convierte en una de las opciones más hipocalóricas de la
huerta. Sin olvidar que en torno al 80% de su composición es agua, actuando como un excelente
diurético y un buen aliado del tránsito intestinal.
En cuanto al aporte vitamínico, destaca su contenido en vitamina K, que es fundamental para la
correcta coagulación de la sangre, de ahí que se la conozca como la 'vitamina antihemorrágica'.
Además, ayuda a eliminar las ojeras, los hematomas y las rojeces faciales. También atesora
interesantes cantidades de vitamina C, que destaca por su acción antioxidante y su papel en
numerosas funciones corporales como la reducción de los niveles de colesterol, la absorción del
hierro en el intestino, la producción de colágeno o la mejora del sistema inmunitario. Igualmente,
incluye vitaminas del grupo B, sobre todo B6, coadyuvante del sistema inmune, digestivo y
nervioso, y esencial para la formación de los glóbulos rojos. Sin olvidar que aporta una buena dosis
de minerales, especialmente calcio, hierro, fósforo y manganeso.