Históricamente, las economías grandes de América Latina, como Argentina seguida por
Brasil, recibieron corrientes migratorias de gran magnitud que caracterizaron la primera fase de
la globalización de fines del siglo XIX. En la primera mitad del siglo XX las corrientes
migratorias hacia América Latina provenientes de Europa coexistieron con la emigración desde
varias naciones latinoamericanas hacia los Estados Unidos, Canadá y otros países desarrollados.
A partir del decenio de 1920, la desaceleración de la economía y las dificultades de América
Latina para alcanzar un nivel de desarrollo acorde con su potencial de recursos, acompañado de
crisis económicas mundiales y reiterados golpes de estados en nuestros países, hicieron que la
migración internacional disminuyera, trazando el camino a un nuevo régimen de flujos
emigratorios Sur-Norte.
La emigración desde América Latina se acentuó más a partir de la década de 1980,
período en que la región desacelera su ritmo de crecimiento en relación con sus niveles de post-
dictaduras y referente a otras economías más dinámicas fuera de la región, seguido de una alta
frecuencia de crisis económicas en varias economías latinoamericanas. Así, a comienzos de la
década del 2000, la mayoría de los países de América Latina eran países con mayores flujos de
emigración que de inmigración. En el caso argentino, la crisis de 2001 fue el escenario del
mayor éxodo migratorio conocido en la historia (Navarro & Rivero, 2020). A nivel regional, los
inmigrantes representan, en promedio, cerca de un 1 por ciento de la población total mientras
que los emigrantes un 3,8 por ciento (CEPAL, 2006).
Las diversas situaciones latinoamericanas a comienzo del siglo XXI impactaron en el
campo de estudios, que se renovó incorporando nuevas temáticas y preguntas de investigación,
especialmente centradas en la emigración por razones económicas. Un común denominador de
los trabajos de esta etapa es que, aun reconociendo una mayor diversidad de perfiles que en
períodos anteriores, la figura del migrante que se desplaza desde el Sur hacia el Norte y la idea
del migrante económico permanecieron como elementos centrales.
La mayoría de los trabajos de la época indagaron en las motivaciones de la decisión de
emigrar. Algunas de estas causas están vinculadas a la realización personal y la búsqueda de
oportunidades que el país ya no podía ofrecer, desde un análisis de las narrativas de los sujetos
(Schmidt, 2005). Desde otros métodos, se realizaron análisis del impacto vinculado a
determinantes macroeconómicos asociados a crisis económicas e inestabilidad política
provenientes del país de origen (Castro, 2010); (Figueroa et al, 2012); (Barahona & Veres,
2020).
Luego de los primeros años, desde 2008 se produjo una reducción de las entradas, así
como el incremento de los procesos de retorno y de reemigración, en consonancia con la
intensidad de la crisis económica financiera global y los efectos de la misma fueron un fuerte
quiebre en los proyectos socioeconómicos de los migrantes en los países destinos. Cerrutti &
Maguid (2015, 2016) estudiaron la migración argentina de retorno desde España en clave
comparativa con otros grupos de migrantes latinoamericanos. Las autoras efectúan una
cuantificación tentativa en volumen, analizando su perfil sociodemográfico y económico, y
discutiendo su potencial contribución y reinserción en la sociedad argentina. A su vez, desde
una misma metodología, Canales & Meza (2018) realizan un análisis sobre las causas y
determinantes de la migración mexicana, problematizando el posible retorno desde EEUU e
impacto de la crisis financiera global de ese año, tanto en su país como en los países del norte.
Actualmente, Dominguez-Mujica et al (2020) realizaron un análisis desde España sobre las
tendencias de los migrantes latinoamericanos y caribeños en la emigración al país, luego de los
años incipientes poscrisis (2015-2017) y en la actualidad.
Así, es posible afirmar que el inicio del siglo XXI plantea una nueva dirección en el campo de
estudios, más dinámica. Pareciera imponerse el imperativo de incorporar nuevas herramientas y
evidencia empírica interdisciplinaria que permitan comprender las migraciones como procesos
complejos. El uso cada vez más extendido de los análisis multicausales en los estudios
migratorios internacionales (Karemera et al, 2000; Groizard, 2008; Çağlar & Glick-Schiller,
2018) parece haber impactado en el campo de estudios, permitiendo vincular escalas locales y
globales para comprender mejor las dicotomías en torno al origen/destino, emigración/retorno
de las personas migrantes.
Karemera, Orguledo, & Davis, 2000. “Un análisis del modelo de gravedad de la de la
migración internacional a América del Norte - A gravity model analysis of international
migration to North America”. [Link]
%20Davis.%20(2000).%20A%20gravity%20model%20analysis%20of%20international
%20migration%20to%20North%[Link]
Este estudio examina la influencia de los factores políticos, económicos y demográficos en el
tamaño y la composición de las oleadas migratorias hacia Norteamérica. Los resultados revelan
que la población de los países de origen y la renta de los países de destino son dos
determinantes importantes de la migración a Norteamérica. Las zonas de alta población de
Asia y América Latina aportaron una gran parte de los inmigrantes. Las restricciones internas a
las libertades políticas y civiles en los países de origen perjudican notablemente la migración a
Norteamérica.
Una ecuación del flujo migratorio correctamente especificada incluye variables que representan
las características políticas, económicas y demográficas de los países de origen y de destino.
Retomo principalmente, (i) factores políticos, económicos y demográficos que influyen en la
salida de los emigrantes del país de origen.
Los resultados de este estudio también muestran que, en el país de origen, un esfuerzo
sostenido de inversión financiera extranjera y un crecimiento sólido de la economía nacional
dan lugar a una reducción de las tasas de emigración. Los resultados del factor inflación son
generalmente no concluyentes. También se constata que un mejor comportamiento de los
mercados de crédito por parte del país de origen está sorprendentemente asociado al aumento
de las tasas de emigración. Los países de origen con ingresos elevados o en aumento aportan
una mayor proporción del grueso de los emigrantes a América del Norte. Esto puede explicarse
por el factor de asequibilidad.
Quizá la contribución más significativa de este estudio sea la introducción y el uso de variables
políticas en un modelo de gravedad. El modelo desarrollado aquí muestra claramente que la
política interna tiene un efecto importante en el tamaño y la composición de los flujos
migratorios. Los países en los que se conocen transferencias irregulares de poder o que
presentan inestabilidad interna se asocian a una reducción de la migración.
Moreno Torres, Ivan y Lopéz Casasnovas, Guillem. (2004). “Evidencia empírica de los
determinantes de la inmigración internacional en España y Cataluña”.
[Link]
Retomo las teorías, clave por sus variables asocaidas a las teorías desde
macroeconómicas, microeconómicas, desigualdad, culturales.
El objeto de nuestro estudio es el análisis del fenómeno inmigratorio que se ha producido
durante la década de los 90 y los primeros años del nuevo siglo, periodo en el que España se
ha consolidado como país de inmigración. A partir de las principales teorías de los movimientos
migratorios internacionales, se analiza un panel con datos de 15 países con un grado de
desarrollo menor que el de España. El foco de estudio se centra en la inmigración recibida de
países poco desarrollados, o de economías en transición, Es decir, nuestro trabajo se centra
principalmente en la inmigración económica, aquella que emigra con el objetivo de mejorar su
bienestar a través de mejores y mayores oportunidades de empleo (Carrasco, 1999).
Castro, Franco. (2010) “Pobreza y migraciones”. (Caso colombiano).
[Link]
Pero, ¿por qué migran los colombianos? Sin duda alguna la respuesta más lógica, sería decir
que lo hacen como consecuencia del conflicto armado y la violencia, que genera temor en las
personas de manera general o, en particular, por medio de las amenazas de las que son
blancos algunos. Sin embargo, se ha comprobado que, a pesar del conflicto, la principal causa
de la masiva salida de colombianos del país, es de carácter económico.
Los migrantes colombianos entonces no viven en condiciones de extrema pobreza, pero
deciden salir del país ya que, más allá de sus condiciones particulares, consideran que las
circunstancias que los circundan y el ambiente general en el cual viven, no es el más favorable
para llevar una vida confortable.
La falta de oportunidades de empleo, los bajos salarios y las posibilidades de prosperar, entre
otros factores, es lo que estaría determinando a las personas a tomar la decisión de migrar.
Este concepto, que ha sido definido como “pobreza contextual”, ha sido descrito y analizado
por varios autores como Amartya Sen o Luis Eduardo Guarnizo entre otros. La pobreza
contextual aparece entonces como un factor determinante para las migraciones, pero, ¿será
que las migraciones sirven como solución a esa pobreza? o ¿serán más bien un factor que
contribuye a perpetuarla?
La migración y la pobreza guardan una relación muy estrecha: las migraciones traen consigo
un fuerte impacto económico en la sociedad de origen de las personas, además de implicar
fuertes transformaciones sociales y una afectación en la calidad de vida de todas las
personas inmersas en este fenómeno. Cabría entonces preguntarnos: ¿Qué actitud debería
asumir el Estado frente a este fenómeno? ¿Debe fomentar las migraciones, aun teniendo
en cuenta sus consecuencias negativas, para que estas se vean representadas en más
remesas y una menor presión laboral? ¿Debe frenarlas para evitar su impacto negativo en
nuestra sociedad? O ¿debe regularlas buscando la protección de sus nacionales en el exterior?
Figueroa Hernández, Esther; Ramírez Abarca, Orsohe; González Elías, J. Martín; Pérez
Soto, Francisco; Espinosa Torres, Luis Enrique. (2012). “ANÁLISIS DEL DESEMPLEO, LA
MIGRACIÓN Y LA POBREZA EN MÉXICO”. [Link]
id=14123097006
. El objetivo del presente trabajo fue analizar el desempleo, la migración y la pobreza en
México. El desempleo es uno de los problemas de la economía mexicana (según INEGI de
5.5%), le sigue la migración y la pobreza extrema. Debido al incremento del desempleo y los
bajos salarios que tiene el país estimulan a las personas a emigrar. Aunado a lo anterior, en
Estados Unidos de América la tasa de desempleo de los migrantes mexicanos se elevó de
8.0% a 12.0% (2009) aproximadamente, provocando una fuerte disminución en las remesas, lo
que trae como consecuencia una baja en los ingresos de las familias que viven de dichas
transferencias ocasionando que se agudice la pobreza en el país. El objetivo del presente
trabajo consistió en analizar el comportamiento de desempleo, la migración y la pobreza en
México con el fin de identificar los problemas que ocasionan dichas variables en la economía y
por ende la población del país.
Se realizó una investigación documental a partir de la información estadística integrada por
series históricas obtenidas a partir de distintas fuentes oficiales. Una vez analizada la
información estadística cuyo periodo comprendió de 1998 a 2008 y con las variables dadas en
el contexto nacional y mundial.
Los inmigrantes mexicanos antes de regresar de manera inmediata por la pérdida de un
empleo en Estados Unidos de América buscarán otro trabajo, ya sea en el mismo sector
económico o en otro; ya sea en la misma actividad ocupacional o en otra; ya sea en el mismo
mercado laboral regional o migrar al mercado de trabajo de otra región. Los costos del regreso
son altos.
La parálisis en la economía estadunidense frena el flujo de las remesas de los mexicanos
emigrados hacia aquel país como una llave de escape, y ante el aumento de las dificultades
laborales en Estados Unidos de América, “esa válvula de escape se está cerrando” y aumenta
la posibilidad de que surjan estallidos sociales en México. La migración se ha convertido en un
problema social por la falta de oportunidades laborales de los millones que buscan un empleo
digno y bien remunerado. No es ilógico suponer que la migración se está volviendo una de las
alternativas que mejor resuelve el problema del empleo en el país. Inclusive el Gobierno
Federal ha buscado un acuerdo migratorio para lograr salir adelante con el tema del empleo,
pero no ha tenido éxito. México paradójicamente está perdiendo valiosa mano de obra que bien
podría ser productiva en el país, pero al mismo tiempo también está resolviendo las
necesidades básicas de los hogares. El problema del país es si se invierte para incrementar la
exportación del insumo que mejor produce (la mano de obra) o si se canalizan mayores
recursos para la generación de empleos e incrementar la calidad de los mismos, lo cual, bien
podría resultar en un proceso más lento.
Lopez Flores, Edna. (2013). “La Pobreza y su relación con la Migración como problema
social”. [Link] (Caso Honduras).
Enfoque critico jurídico.
En el presente trabajo se realiza un repaso de las principales causas que obligan a nuestros
compatriotas a dejar su lugar de nacimiento para encontrar nuevos oportunidades de vida.
Encontrándonos que esta situación por una parte favorece a nuestro país en el sentido de
estabilizar nuestra moneda y dinamizar nuestra economía en vista de las remesas que envían
los migrantes. Y por la otra parte que los inmigrantes son los más sacrificados en esta
aventura, sufriendo a costa de su vida, su propia desintegración familiar, el terrible
marginamiento y la persecución del cual son sujetos.
Capitulo III, “Migración”: Los orígenes de esa migración hacia el exterior, tiene su raíz en
múltiples e incontables motivaciones difíciles de enumerar, pero casi todas con una relación
directa con la necesidad del migrante de mejorar su calidad de vida, en la vía económica.
En base a lo planteado, trataremos de analizar y enumerar algunos de los efectos y
consecuencias más notorias de la migración externa en la vida del país. A este efecto, tenemos
que reconocer que el efecto más positivo resultante de ese masivo extrañamiento de nuestros
connacionales hacia el exterior, es de orden económico. Son tantos y envían tantos recursos a
sus familiares en el país, que esa fuente de remesas ha venido creciendo todos los meses,
hasta ahora, ha inyectado un soporte tremendo a nuestra economía, al grado que se ha llegado
a constituir en el bastión económico que ha sostenido la estabilidad de nuestra moneda. Las
remesas representan un ingreso extraordinario para cientos de miles de hogares lo que ayuda
al país a reducir los índices de pobreza. Como consecuencias que podemos señalar, se refiere
a la DEPENDENCIA ECONOMICA que se crea por parte de las personas receptoras de las
remesas familiares, respecto del o los parientes que se fueron a trabajar al exterior.
Con ese panorama que planteamos, no hay duda que es imposible pensar que algún día
cercano podamos adquirir la capacidad de repatriar siquiera a la mitad de los compatriotas que
tuvieron que emigrar de su lugar natal para buscar salir de su situación económica extrema.
Lejos de ello, a medida que las remesas familiares se han ido incrementando, nos hemos ido
volviendo más y más dependientes de ese rubro que ya supera el nivel de exportación de
cualquiera de nuestros productos más vendidos.
Cerrutti, Marcela & Maguid, Alicia (2016): Crisis económica en España y el retorno de
inmigrantes sudamericanos. Migraciones Internacionales, 8(3), 155-189.
Esteban, Fernando (2018). Argentinos en España: una comparación entre la inserción laboral
de exiliados y migrantes económicos. Avances del Cesor, 15(18), 45-78.
Luchilo, Lucas (2015). Políticas argentinas de retorno y de vinculación: rupturas y
continuidades. En Jean-Baptiste Meyer, Diáspora: hacia la nueva frontera. Montevideo:
Universidad de la República
Rivero, Patricia (2018). La internacionalización de la ciencia y la tecnología en Argentina:
evaluación del Programa RAÍCES a partir de las trayectorias científicas de los investigadores
repatriados (2008-2020).
Rivero, Patricia (2018a). El retorno en el régimen de movilidad global: un análisis a partir de
las trayectorias de movilidad de los argentinos que retornan de España. Cuadernos
Latinoamericanos, 30(54), 6-21.
Rivero, Patricia (2019). Migración de retorno desde una perspectiva transnacional. Un
análisis multinivel sobre los procesos de decisión de los argentinos que retornan desde
España [tesis]. Córdoba: UNC.
Çağlar, Ayşe & Glick-Shiller, Nina (2018). Migrants & City-Making. Dispossession,
Displacement, and Urban Regeneration. Durham y Londres: Duke University Press. (Para
comparar las trayectorias de regeneración de las tres ciudades a través de estas variables,
los autores se basan en una gran cantidad de datos procedentes de la observación
participante tradicional, entrevistas con individuos en múltiples muestras de bola de nieve,
fuentes locales, regionales y supranacionales disponibles en Internet, documentos del censo
y narraciones promocionales.).
Navarro-Conticello, Jose & Alonso-Meneses, Guillermo (2020). Inmigrantes argentinos en
San Diego y Tijuana. Estrategias de adaptación a un estilo de vida transfronterizo.
Migraciones, 49, 59-83. [Link]
Crisis económica e [in]estabilidad política: la política latinoamericana frente a la Gran
Depresión de 1930. (2022). Carolina Curvale y Gustavo Pérez-Arrobo.
[Link]
[Link]. (Me interesa como retoma y a quien, en la relación crisis económica e
inestabilidad política. Correlación de causalidad –Investigación empírica cuantitativa-
sobre la implicancia de los indicadores macroeconómicos en la inestabilidad política).
Este artículo analiza la ocurrencia de múltiples golpes de estado en los países de América
Latina alrededor del año 1930. Para probar estas hipótesis, se utilizaron modelos de regresión
logísticos. Se encontró que variables económicas con rezagos y las variables de incorporación
política explicarían la inestabilidad política que se suscitó en ese periodo de tiempo, mientras
que las de movilización social lo harían en menor medida.
Las crisis financieras y las crisis políticas tienen efectos de manera circular. En la presencia de
distorsiones políticas o acontecimientos fuera del sistema político, grandes cantidades de
deudas quedan sin pagarse, lo que a su vez desemboca en una crisis política costosa. De
manera inversa, bajo el supuesto de que los mercados financieros son prospectivos, el costo y
la magnitud de la deuda dependen de las expectativas de la estabilidad política (Chang, 2007;
Ma & Cheng, 2005). De esta manera, las expectativas de los prestamistas pueden conducir no
solo a una crisis financiera sino también a un colapso del gobierno.
Tomando una base de datos original sobre dieciocho países latinoamericanos, este artículo
intenta evaluar sistemáticamente el poder explicativo de factores de política nacional
versus factores económicos externos que se encontraron en torno a los primeros golpes
de estado alrededor de los años 1930 en la región. El estudio consiste en una serie de análisis
econométricos utilizando la inestabilidad política como variable dependiente con variables
económicas como independientes, y sumando variables de movilización y de incorporación a
este grupo. Parte del problema conceptual es determinar si las variables macroeconómicas
tienen un efecto propio, directo sobre la inestabilidad política. La otra posibilidad, no excluyente,
es que tengan también un efecto indirecto vía el deterioro de las relaciones de poder entre
actores. Las crisis económicas ponen sobre la mesa de discusión la necesidad de producir
soluciones políticas viables, es decir, aquellas cuyos efectos redistributivos sean aceptables.
Por medio de modelos de probabilidad logísticos estimamos los efectos macroeconómicos y de
política nacional sobre la inestabilidad política alrededor del año 1930 para 19 países de
América Latina. Tomamos en consideración variables de golpes de estado y las alternancias
fuertes después de elecciones como nuestras medidas de inestabilidad política. Además,
consideramos grupos de variables explicativas para estos fenómenos en donde se encontraban
las económicas, las de incorporación y las de movilización políticas. Encontramos que las
variables macroeconómicas y las variables de incorporación política son determinantes de la
inestabilidad política que se suscitó en ese periodo de tiempo, mientras que las de movilización
lo harían en menor medida. Este trabajo constituye un primer acercamiento y la futura
investigación se alimentaría con el análisis a nivel de casos para explorar mecanismos
causales.