artritis reumatoide
Lft .Ana Ustaran
«El sueño es la inmovilidad y la inmovilidad
es la rigidez. Comienza el ritual diario de la puesta
en marcha. Me arrastro hasta la bañera con agua
caliente,
To sleep is to be still and to be still is to stiffen. ¡qué dicha! Con suerte alcanzo las escaleras
So begins the morning charade of getting going. para desayunar. El día va transcurriendo, me muevo
mucho mejor, pero justo en el momento de acostarse
Dragging to the bath-hot: what bliss! With luck you el ciclo se repite.
Dudo que la mayoría de mis colegas tengan la más
manage those stairs to breakfast. The day moves on, remota idea de la finura de este príncipe torturador»
you move much better, but just right back to bedtime
and the whole cycle repeats itself.
I doubt whether most medical colleagues have the
remotest idea of the subtlety of this torturing prince.
introducción
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune
sistémica crónica caracterizada por:
a) síndrome constitucional en forma de astenia, inapetencia, discreta pérdida de
peso y febrícula
b) síndrome articular, habitualmente en forma de poliartritis crónica simétrica y
aditiva, de las pequeñas articulaciones de las manos y de los pies y
c) síndrome extraarticular
epidemiología
Su incidencia
máxima se produce entre los 30 y los 50 años
Estudios familiares han demostrado
una predisposición genética. Los familiares de los
pacientes
afectados de AR tienen un riesgo entre cinco y 10 veces
superior de presentar la enfermedad que la población
general.
Existe una correlación inversa
entre el consumo de alcohol
y el riesgo de presentar AR
ETIOPATOGENIA
La etiopatogenia de la artritis reumatoide se
desconoce.
Unos factores desencadenantes, presuntamente
infecciosos
(Mycoplasma, virus de Epstein-Barr,
citomegalovirus, parvovirus, etc.), inician una
reacción inmunológica en un individuo
genéticamente predispuesto
Existe una susceptibilidad
genética a presentar la enfermedad objetivada por la
tendencia a la agregación familiar, la elevada concordancia
para la AR de gemelos monocigóticos y la presencia de
los distintos subtipos del antígeno de histocompatibilidad
HLA-DR4, que contienen una secuencia de aminoácidos
idénticos para todos ellos.
epítopo compartido
sería la responsable de la susceptibilidad del
huésped
a presentar la enfermedad.
Recientemente se ha descubierto
que la susceptibilidad para presentar la
enfermedad
se localiza en el brazo largo del cromosoma 2
Se desconocen las causas por las cuales la activación
de
los fibroblastos, macrófagos y linfocitos T CD4+
presentes
en la membrana sinovial producen citocinas
proinflamatorias,
especialmente factor de necrosis tumoral alfa (TNFalfa)
e interleucinas (IL-1, IL-6, IL-15 y la IL-18), que
desempeñan
un papel decisivo en la aparición de la sinovitis
Estas citocinas son las responsables
de controlar la secreción
de múltiples citocinas proinflamatorias,
de inducir la
síntesis y secreción de mediadores in
amatorios como las
metaloproteasas, prostaglandinas y
óxido nítrico y de conducir
a la destrucción del cartílago articular
ANATOMÍA PATOLÓGICA
El nódulo reumatoide es el hallazgo característico, aunque
no exclusivo de la AR; patrones histológicos idénticos pueden
darse en el granuloma anular, en la necrobiosis lipídica
del diabético y de forma idiopática en algunos niños
Aparecen
en un 20% de los casos y se localizan en las zonas de
roce (olécranon, maleólos, sacro, etc.).
La histología de un nódulo reumatoide se caracteriza por
tres zonas distintas:
a) área central de necrosis fibrinoide
b) fibroblastos dispuestos en sentido radial, alrededor del área
central de manera semejante a como habitualmente
se depositan las células epiteliales, de ahí, el nombre de células
epitelioides, y
c) inflltrado celular periférico compuesto por células plasmáticas y
linfocitos
La sinovitis es la principal alteración de la
enfermedad; se caracteriza por un crecimiento
de los vasos sanguíneos a causa de un
desequilibrio entre los factores activadores e
inhibidores de la angiogénesis (aparición de
nuevos vasos sanguíneos a partir de vasos
preexistentes
La membrana sinovial
inflamada de la AR es hipóxica y la hipoxia también induce
angiogénesis
. Los nuevos vasos sanguíneos neoformados
permiten la llegada de más leucocitos que segregan citocinas
estimulando con ello la hipertrofia (aumento del volumen de
las células) y la hiperplasia (aumento del volumen y del
número de células) de las células de la membrana sinovial
membrana sinovial
Macroscópicamente la membrana sinovial aparece aumentada
de tamaño, congestionada y edematosa, y adopta
el aspecto de una membrana aterciopelada con abundantes
pliegues y vellosidades
subcondral. Estas erosiones aumentan y se hacen quísticas por
la acción de
«bombeo» del líquido articular a través de la cortical rota.
Estas alteraciones óseas, unidas a la pérdida del cartílago,
conducen a la destrucción de las supercies articulares.
Microscópicamente la membrana sinovial en fases
iniciales
está muy vascularizada y destaca la hiperplasia de los
sinoviocitos, dispuestos hasta en tres capas celulares,
cuando
lo normal es una y la inltración de macrófagos, células
plasmáticas y linfocitos T y B, agrupados, alrededor de los
vasos con aspecto de folículos linfoides con centros claros
germinales, similares a los que se observan en las placas
de
Peyer de la mucosa intestinal o en los ganglios linfáticos
Los linfocitos T constituyen el 50% del
total de las células
sinoviales, con un claro predominio de
los linfocitos CD4+. Las células
plasmáticas y los linfocitos B
constituyen una pequeña proporción de
las células sinoviales (5%), pero de
gran importancia al contribuir a la
formación de factor reumatoide
Los macrófagos sinoviales
constituyen
alrededor del 20% de las células de
la membrana sinovial y
producen un exceso de citocinas
TNF-alfa e IL-1
fármacos
Los
fármacos empleados actualmente en el tratamiento de la AR
poseen efectos antiangiogénicos que explican parte de su efi-
cacia. La presencia en la membrana sinovial de neogénesis
linfoidea predice una peor respuesta terapéutica que revierte
con el empleo de anti-TNF (Cañete, 2009).
CLÍNICA
frecuencia de febrícula,
astenia, inapetencia y discreta pérdida de
peso.
La fiebre está presente en los casos de inicio
agudo y cuando hay complicaciones
sistémicas como vasculitis o serositis.
estrés físico o psíquico.
inicia de forma
gradual; los pródromos aparecen semanas o meses antes de
las manifestaciones articulares. Es raro que el inicio sea brusco.
Precisar el momento del inicio de la AR es muy importante,
puesto que permite establecer su tiempo de evolución
FISIOPATOGÉNESIS
La afectación articular cursa con dolor, tumefacción y
rigidez articular dolor aparece a la palpación o a la
movilización, pero cuando la inflamación es intensa
persiste en reposo
La piel que cubre la articulación está más caliente y la atroa muscular
periarticular es precoz y puede llegar a ser intensa.
la rigidez dolorosa matutina que presenta el paciente cuando se despierta y
que va desapareciendo a lo largo del día con la actividad, 30 minutos
(Se debe a la extravasación del plasma en el espacio intersticial a
causa de la vasodilatación producida por las citocinas proin- flamatorias)
La tumefacción es consecuencia de la extravasación
del plasma del espacio intravascular a la cavidad articular.
la rigidez matutina se produce en cualquier
artritis, incluso pacientes con una poliartrosis de las manos o
un síndrome del túnel carpiano pueden presentar cierto grado
de rigidez, pero nunca superior a los 30 minutos.
Las articulaciones más comúnmente afectadas son las
metacarpofalángicas (MCF), en especial la segunda y la tercera,
las interfalángicas proximales (IFP) y las cuatro últimas
metatarsofalángicas (MTF); siguen, en orden decreciente,
muñecas, rodillas, tarso, codos, caderas, hombros, columna
cervical y articulaciones temporomaxilares
El patrón de afectación inicial suele ser poliarticular,
con la característica de irse añadiendo de forma progresiva
nuevas articulaciones afectadas sin que mejoren las previamente
inflamadas
frecuente la tenosinovitis de los tendones flexores de las manos, en cerca
de la mitad de los casos, y de los pies.
gracioso pero no de risa , gracioso de raro ..
Más raro es el inicio en forma de artritis episódicas de
corta duración, monoarticulares u oligoarticulares, con
períodos
de remisión completa y presencia de tumefacción de
los tejidos blandos periarticulares y aparición de
lesiones
eritematosas no pruriginosas y dolorosas, es el
denominado
reumatismo palindrómico
La afectación precoz de la muñeca o de las
articulaciones interfalángicas y la presencia
de
factor reumatoide y anticuerpos
anticitrulina son factores
predictores de AR, como acontece en un
tercio de los casos.
La mitad de los pacientes continúa con un
reumatismo palindrómico
En una reducida parte de los pacientes (4%) es
La forma de presentación de un lupus eritematoso
sistémico o de la enfermedad de Whipple
(González-López, 1999).
El riesgo de presentar una artritis crónica persiste
durante 10 años
AR es la arthritis robustus que se
presenta en hombres que realizan
trabajos pesados y cursa
con escaso dolor, gran tumefacción
articular y nódulos subcutáneos
voluminosos
requisitos
● más de 6 semanas de evolución y de menos de
un año,
● historia clínica minuciosa y una exploración física
exhaustiva,
● velocidad de sedimentación globular con
hemograma completo, proteína C reactiva, factor
reumatoide, anticuerpos anticitrulina, anticuerpos
antinucleares,
● HLA-B27 y serología del parvovirus B19 (IgM).
● Deben realizarse también radiografías de ambas
manos (palma- placa), de ambos pies (planta-
placa), sacroilíacas y de las articulaciones
afectadas.
manifestaciones clínicas
MANIFESTACIONES ARTICULARES
COLUMNA CERVICAL Es el único segmento vertebral
afectado habitualmente en la
AR. Más del 25% de los pacientes
con de más de 5 años de
evolución de la enfermedad
presentan manifestaciones en la
columna cervical.
columna cervical
Su importancia
estriba en la posibilidad de
que se lesione
secundariamente
la médula espinal,
circunstancia rarísima.
Las alteraciones se presentan en dos
localizaciones: a) en la articulación
atloido-axoidea, y b) en las articulaciones
que se encuentran por debajo de la
segunda vértebra cervical.
La articulación atloido-axoidea (C1-C2)
posee sinovial entre la odontoides y el
arco anterior del atlas y entre la ella y el
ligamento transversal del atlas.
La sinovitis erosiona el ligamento
transversal, lo que hace que el cráneo y
el atlas se desplacen
Otras posibles alteraciones son la
erosión de la odontoides o su
ascenso a través del agujero
occipital y la afectación de las
articulaciones formadas por las
masas laterales del atlas
Clínicamente, el paciente refiere
dolor suboccipital irradiado al vértex
que aumenta con el traqueteo. En la
exploración se observa una
limitación importante de las
rotaciones cervicales.
La aparición de manifestaciones neurológicas
mielocompresivas o radiculares se expresan en
forma de:
a)dolor irradiado a la región occipital, hombros
y brazos con parestesias que empeora con los
movimientos cervicales;
b)insuficiencia vértebro-basilar con nistagmo,
vértigo y ataxia
c) tetraparesia espástica progresiva con
hipoestesia en manos y trastornos de
esfínteres
ARTICULACIÓN CRICOARITENOIDEA
La articulación cricoaritenoidea es una diartrosis y puede
verse afectada en ocasiones por la AR.
Clínicamente, esto se traduce por sensación de plenitud en la garganta, ronquera
y disnea.
En el examen laringoscópico, los
pliegues aritenoideos
pueden estar inflamados y
edematosos y ser causa de estridor
laríngeo con pérdida de la abducción
de las cuerdas vocales
articulación cricoaritenoidea
La anquilosis bilateral de la articulación
puede producir disnea y muerte por
obstrucción laríngea, a no ser que se
practique una traqueotomía de urgencia.
La artritis de esta articulación, se
encuentra con frecuencia, ¡si se busca!
Es imperativo tratar con rapidez las
infecciones respiratorias de vías altas en
todos los pacientes con AR.
HOMBROS
La afectación clínica del hombro es frecuente. Se manifiesta
por dolor y limitación de la movilidad que provoca debilidad
y atrofia del deltoides.
El hombro se ve afectado no sólo por
la sinovitis gleno-humeral, sino también por la bursitis sub-
acromial, la rotura del manguito de los rotadores, la de la
porción larga del bíceps y la artritis esternoclavicular y
acromioclavicular
El pronóstico funcional es malo, por la limitación
de la movilidad. En los casos de bursitis o
tendinitis, la infiltración local con un esteroide
depósito y anestésico local logra
resultados espectaculares.
CODOS
La sinovitis del codo se inicia por la ocupación de los surcos
olecranianos.
La tumefacción se aprecia especialmente entre
la cabeza del cúbito y el olécranon.
El codo adopta una actitud en flexión y se instaura de forma
progresiva una limitación de la flexoextensión que, en los casos
avanzados, produce un grave trastorno funcional, puesto que el
paciente no se alcanza ni la cara ni el trasero
MUÑECAS Y MANOS
Las deformidades que se observan en la muñeca y en la mano
de una AR son secundarias a la artritis.
Con fines didácticos
distinguimos las sinovitis de los tendones y la artritis:
Sinovitis de los tendones extensores
de la muñeca
En la muñeca la sinovitis de los extensores es muy
frecuente y fácil de diagnosticar debido a su
localización subcutánea.
La sinovitis en dicha localización es relativamente bien
tolerada por el enfermo por dos razones:
a) los tendones extensores,
a diferencia de los flexores, requieren un menor recorrido
y una menor fuerza de tracción para realizar la extensión
de los dedos, y
b) los tendones extensores únicamente realizan
la extensión de las articulaciones MCF, ya que la extensión
de las articulaciones IFP e interfalángica distal (IFD) se
realiza por contracción de la musculatura intrínseca
La complicación más grave de una sinovitis de
los tendones
extensores es la rotura tendinosa por causas
inflamatorias
(sinovitis) o mecánicas (fricción del tendón contra
prominencias óseas).
Las roturas tendinosas más frecuentes son las de los
extensores
del cuarto y quinto dedos.
El extensor del meñique
es el que se rompe con mayor facilidad, ya que transcurre
individualmente por el quinto compartimento extensor, pero
su rotura pasa desapercibida al poderse realizar la extensión
del dedo con el extensor común.
El extensor largo del pulgar también se rompe con cierta
frecuencia, aunque su diagnóstico puede pasar desapercibido.
La manera de explorarlo es solicitando al enfermo que
levante el pulgar del plano de la mesa, mientras se mantiene
la palma de la mano apoyada sobre ésta.
Su rotura es muy
incapacitante desde el punto de vista funcional y requiere
una pronta reparación quirúrgica.
Sinovitis de los tendones flexores
de la muñeca
Las roturas de los tendones flexores de la muñeca son menos frecuentes, y se
han hallado en el flexor propio del pulgar y en el flexor propio del índice.
La hipertrofia sinovial en el interior del túnel carpiano producirá una compresión
del nervio mediano síndrome del túnel carpiano
Sinovitis de los tendones flexores
de los dedos
La sinovitis de los tendones flexores de los dedos es más
frecuente y con mayores repercusiones clínicas de lo que
El diagnóstico se realiza al apreciarse un
engrosamiento en toda la longitud de la cara anterior del
dedo, principalmente en localización proximal. El enfermo
refiere dolor y dificultad para flexionar las articulaciones
interfalángicas.
La deformidad «en cuello de cisne» se
define como una hiperextensión de la
articulación IFP con una hiperfiexión
secundaria de la IFD.
La hiperextensión de la articulación IFP
relaja al aparato extensor distal y
permite que la articulación IFD se
flexione más de lo normal, por la
tracción del tendón profundo
Los tendones flexores de los dedos pueden romperse en
el interior del túnel carpiano por fricción con los huesos del
carpo deformados.
Lógicamente no serán los tendones super
ficiales por estar alejados de las superficies óseas, sino
los profundos y, en particular, el flexor largo del pulgar
En los dedos, las roturas tendinosas
se producen por sinovitis.
El flexor superficial se rompe con
mayor frecuencia que el profundo, ya
que su grosor disminuye al dividirse
en dos bandeletas y estar rodeado por
mayor tejido sinovial.
Su rotura pasa habitualmente
desapercibida, por cuanto se
mantiene la flexión con el flexor
profundo
evaluación manos
Se solicita al enfermo que flexione los dedos y se observa si puede flexionar
las falanges distales. Si la falange distal se flexiona, significa que el flexor
profundo está intacto.
Deben explorarse todas las articulaciones IFP e IFD independientemente; es
habitual que presenten una tumefacción fusiforme simétrica
y dolorosa a la palpación látero-lateral.
Artritis
Las casi 30 articulaciones de la mano pueden verse afectadas,
pero con mayor frecuencia lo serán las de la muñeca y
las MCF.
La sinovitis ocasiona dolor, pérdida de fuerza,atrofia muscular y
osteoporosis por desuso.
Con el transcurso del tiempo la sinovitis destruye el cartílago, las
estructuras cápsulo-ligamentosas y los tendones extensores.
Artritis de la muñeca
Es muy frecuente la artritis de la articulación radio-cubital
inferior, que se manifiesta inicialmente por dolor al realizar la supinación y, en menor grado, la
pronación del antebrazo y presencia de tumefacción dolorosa en el borde cubital.
Es característica la hipertrofia sinovial en su cara dorsal y/o
palmar.
Cuando está afectada la muñeca, los metacarpianos
siempre se desvían hacia el lado cubital, es la deformidad
más habitual de la AR, lo cual es una posición antiálgica
que se observa en cualquier otro tipo de sinovitis, sea traumática
o infecciosa.
Artritis de las articulaciones
metacarpofalángicas
Las articulaciones MCF presentan una tumefacción dorsal
de tacto esponjoso con dolor a la palpación. La compresión
anteroposterior de las MCF es dolorosa.
La frecuencia con
la que se ven afectadas las MCF sigue este orden: segunda,
tercera, primera, cuarta y quinta.
Artritis de las articulaciones interfalángicas
proximales
Las articulaciones IFP se encuentran estabilizadas lateralmente
por dos gruesos ligamentos colaterales.
La flexión articular corre a cargo de los flexores superficiales y profundos.
La extensión la realizan la bandeleta central y las bandeletas
laterales que se unen en la segunda falange para insertarse
en la tercera falange
. Es la clásica deformidad «en ojal» que, por definición, es una lesión del aparato
extensor
En las IFP, el orden de afectación es: tercera, segunda, cuarta, quinta y primera,
y hay una preferencia por el lado derecho.
Artritis de las articulaciones interfalángicas
distales
La sinovitis en esta localización es mucho
menos frecuente;
cuando ocurre se ve afectado el tendón
extensor distal, con pérdida de la extensión
articular. Esta deformidad en flexión de la
articulación IFD es conocida como dedo «en
martillo»
Alteraciones del pulgar
El pulgar puede deformarse por artritis o por roturas tendinosas.
Posee tres articulaciones: trapecio-metacarpiana,
MCF e IFP.
La sinovitis de la articulación trapeciometacarpiana destruye
los tendones provocando una subluxación radial del
metacarpiano sobre el trapecio.
CADERAS
La afectación de la cadera es poco frecuente (5%),
pero a medida que avanza el proceso alcanza una prevalencia
del 50%.
Es más frecuente en los casos seropositivos y
con nódulos. Clínicamente se manifiesta por dolor inguinal
referido a la región pertrocantérea, muslo y cara interna de
la rodilla con cojera. A menudo es bilateral.
Radiológicamente se
observan un
pinzamiento de la
interlínea articular,
erosiones y la
migración de la
cabeza femoral
hacia arriba y
adentro, dato
característico.
RODILLAS
De las grandes articulaciones
es la que se ve afectada con
más frecuencia. Al inicio de la
enfermedad, un 30% de
pacientes
tienen las rodillas afectadas.
Es una de las causas
principales de incapacidad en
la AR.
La sinovitis persistente
produce inestabilidad ligamentosa y
predispone al hundimiento
de las plataformas tibiales con
inseguridad para la
marcha. Si se añade dolor, caminar
se convierte en algo
prácticamente imposible.
cuando aparecen algunas de las siguientes
complicaciones:
a) deformidad «en flexo», que se ve
favorecidapor la colocación de una
almohada debajo de las rodillaspara aliviar
el dolor de reposo y por no practicar una
simple tabla de gimnasia diaria;
b) deformidad «en valgo», difícil de
prevenir y característica de las artropatías
destructivas de rodillas,
c) deformidad «en varo», en enfermos con
afectación artrósica previa
sinovitis de rodilla es el quiste
poplíteo o quiste de Baker, presente en el 30% de las AR,
que se forma en las bolsas serosas de los músculos semimembranoso
y gastrocnemio, con frecuencia comunicantes
El líquido articular pasa a las bolsas
serosas por un mecanismo
valvular que impide su retorno a la
articulación. Se
presenta como una tumefacción en el lado
medial del hueco
poplíteo, habitualmente asintomática, pero
que puede:
a) ocasionar dificultades en el retorno
venoso con edema de la
pierna; b) crecer por debajo de los gemelos, y
c) romperse
súbita o lentamente, provocando una
inflamación de los tejidos
blandos con un cuadro seudotromboflebítico
con dolor,
eritema, edema que alcanza el tobillo e incluso
fiebre.
AR y ecografia …
La ecografía o la RM son útiles para confirmar su diagnóstico.
Es obligado realizar el diagnóstico diferencial con la
tromboflebitis, puesto que esta última se trata con anticoagulantes
y la rotura del quiste poplíteo con reposo, vendaje
compresivo y administración de antiinflamatorios no esteroideos
(AINE).
TOBILLOS Y PIES
La articulación tibio-peroneo-astragalina no
suele verseafectada al inicio de la AR.
Cuando se presenta, se objetivan dolor y
tumefacción en toda la interlínea y en las
regiones inframaleolar y retromaleolar,
interna y externa. Es de malpronóstico.
La afectación de la articulación subastragalina
se manifiesta por dolor a la marcha, tumefacción
en el seno
del tarso y limitación de la pronosupinación.
Con el tiempo produce la desviación «en valgo»
del talón que sobrecarga la primera y la segunda
articulaciones MTF, lo que favorece la presencia de
un hallux valgus y repercute desfavorablemente
sobre la rodilla y la cadera.
La articulación mediotarsiana
se continúa, de hecho, con la subastragalina y
participa de las alteraciones descritas.
La afectación de la
articulación astrágalo-escafoidea produce una desviación
de la cabeza del astrágalo hacia adentro y abajo, lo que
agrava todavía más el valgo de talón
exploracion
La sinovitis de las articulaciones MTF se presenta en el
20% de los casos al inicio de la enfermedad y no es visible
a la exploración, debido a su situación profunda.
dolores se confundan con una metatarsalgia
mecánica y que el paciente afirme con frecuencia: «Doctor,
tengo el armario lleno de plantillas
La afectación de las MTF tiende a:
a) ensanchar el antepié;
b) desviar hacia el lado medial el primer metatarsiano
compensado con la desviación lateral del dedo gordo (hallux
valgus);
c) deformar los cuatro últimos dedos («en martillo»), y
d) luxar las cabezas de los metatarsianos hacia la
cara palmar con desplazamiento del cojinete fibroadiposo,
formándose callosidades dolorosas que pueden ulcerarse.
exploracion
El dolor a la deambulación es característico y en la exploración
se objetiva dolor a la palpación dorso-plantar de
las MTF y a la compresión látero-lateral del antepié.
OTRAS LOCALIZACIONES
Las manifestaciones clínicas en la
articulación manubrioesternal
son raras, aunque la sinovitis es
frecuente.
La destrucción
articular puede provocar
subluxación con hundimiento
del manubrio esternal
La articulación esternoclavicular se ve afectada con gran
frecuencia, pero sus manifestaciones clínicas son mínimas:
discreta tumefacción con escaso dolor a la presión.
La afectación de estas articulaciones no suelen plantear problemas
terapéuticos
MANIFESTACIONES
EXTRAARTICULARES
SÍNDROME CONSTITUCIONAL
VASCULITIS
AFECTACIÓN PULMONAR
AFECTACIÓN CARDIOVASCULAR
AFECTACIÓN OCULAR
AFECTACIÓN NEUROLÓGICA
AFECTACIÓN ÓSEA
AFECTACIÓN DIGESTIVA
AFECTACIÓN ENDOCRINOLÓGICA
AFECTACIÓN RENAL
SÍNDROME CONSTITUCIONAL
en los casos graves con complicaciones
sistémicas.
Con el progreso de la enfermedad se generaliza la amiotro
fica con debilidad muscular, rheumatoid cachexia en la
terminología anglosajona (Summers, 2008) y, en los casos
muy graves, se produce un curioso temblor que se ha interpretado
como provocado por la fatiga muscular
NÓDULOS
Macroscópicamente, los nódulos reumatoides son masas
ovales indoloras que aparecen en zonas expuestas a presiones
o a fricciones: pleura, pericardio, válvulas cardíacas cuerdas vocales, esclerótica,
duramadre, parénquina pulmonar,
etc.
Si se
buscan de forma sistemática se hallan en entre el 20 y el
60% de los casos, especialmente en pacientes con enfermedad
grave y FR positivo.
zonas de extensión del antebrazo, rodillas,
maleólos, cráneo (región occipital), escápulas, apósis espinosas
vertebrales, sacro y tendones, sobre todo el tendón
de Aquiles y los tendones exores de las manos, donde pueden
dar lugar a un dedo «en resorte»
En ocasiones, la introducción de un fármaco modicador
de la enfermedad (FAME) como metotrexato, leunomida
o etanercept desencadena su aparición brusca. Este
cuadro clínico se conoce con el nombre de nodulosis reumatoide.
Microscópicamente, un nódulo reumatoide se caracteriza
por tres áreas distintas: a) área central de necrosis brinoide;
b) broblastos dispuestos en sentido radial, alrededor
de la zona central, a modo de empalizada, de manera semejante
a como se depositan las células epiteliales, de ahí el
nombre de células epitelioides, y c) inltrado celular periférico
compuesto por células plasmáticas y linfocitos (v.
«Anatomía patológica»)
VASCULITIS
La vasculitis de la AR suele afectar a arterias de pequeño y
mediano calibre. Los vasos más comúnmente afectados son
las arterias cerebrales, coronarias y mesentéricas
Su incidencia es del 3,5%, pero está disminuyendo
gracias a los nuevos tratamientos. Afectaría a uno de
cada 9 hombres y a una de cada 38 mujeres
Son factores predisponentes la positividad del HLADRB1,
valores bajos de C4, la presencia de nódulos subcutáneos
y el tabaquismo. La vasculitis se asocia con un peor
pronóstico y con una mayor mortalidad por comorbilidad
cardiovascular e infecciones graves, entendiendo por infecciones
graves todas las que requieren ingreso hospitalario y
antibióticos intravenosos
Su tratamiento es empírico, con
dosis altas de esteroides y ciclofosfamida. El papel de los
anti-TNF no está claro
El signo clínico más frecuente es la presencia de microinfartos
en los pulpejos de los dedos o en los bordes periungueales,
que traducen zonas de isquemia local de las arterias
digitales. En ocasiones, pueden evolucionar hacia la gangrena.
AFECTACIÓN PULMONAR
La afectación pulmonar en la AR es poco frecuente. Con
nes didácticos separamos la afectación pleural de la afectación
del parénquima pulmonar.
Afectación pleural
La pleuritis reumatoidea suele ser bilateral y asintomática, y
es más frecuente en hombres con FR positivo. Se descubre
habitualmente al practicar una radiografía de tórax. Su prevalencia
es inferior al 5%.
Afectación del parénquima
Los nódulos reumatoideos subpleurales suelen ser
asintomáticos
y pueden ser únicos o múltiples. Se presentan, de
ordinario, en hombres con AR seropositiva, y son raros en
mujeres. No están relacionados con la evolución de la
artritis,
pueden aparecer y desaparecer y persistir durante años
sin modicarse.
En la radiografía de tórax se observan inltrados pulmonares
múltiples cuyo diámetro varía entre 0,5 y 5 cm, se
distribuyen habitualmente en la periferia y en el tercio superior
de ambos campos pulmonares y en algunos casos
pueden cavitarse o romperse, dando lugar a un neumotórax.
En la radiografía de tórax se
observan opacidades reticulares asociadas o no a imágenes
«en panal de abejas» de distribución basal y bilateral. En un
10% de los casos la radiografía de tórax puede ser normal.
La tomografía computarizada (TC) de alta resolución es
imperativa en los casos con radiografía [Link] observa
un patrón reticular simétrico y subpleural con bronquiectasias,
engrosamientos septales e imágenes «en panal de abejas
» en ambas bases. P
AFECTACIÓN CARDIOVASCULAR
La afectación cardíaca más frecuente en la AR es la pericarditis.
Suele presentarse durante las exacerbaciones articulares
en pacientes de ambos sexos con FR positivo. Suele ser
asintómatica o descubrirse por la presencia de un roce pericárdico
o tras la práctica sistemática de un ecocardiograma
derrame
pericárdico es un exudado y suele coexistir con un derrame
pleural. Es excepcional el taponamiento cardíaco.
La afectación miocárdica por miocarditis, amiloidosis o
inducida por cloroquina o hidroxicloroquina también se ha
descrito
Los nódulos reumatoideos se detectan en los estudios
autópsicos y se han encontrado en el miocardio y en las
válvulas cardíacas, especialmente en las válvulas aórtica y
mitral, dando lugar a insuciencia valvular.
La inamación
en la AR se ha comparado con la de la arteriosclerosis:
activación de monocitos, linfocitos B y T, células endoteliales
y aumento de la producción de proteína C reactiva (PCR).
La mortalidad cardiovascular en la AR está
aumentada
en un 50%
AFECTACIÓN OCULAR
Alrededor de un 25% de los pacientes con AR presentan
afectación ocular en el curso de la enfermedad. La afectación
ocular más frecuente en la AR es la queratoconjuntivitis
seca debida a un síndrome de Sjögren asociado, presente
en un 20% de pacientes con AR
La epiescleritis, inamación de la capa supercial de la
esclerótica, produce malestar ocular, lagrimeo y fotofobia y,
en ocasiones, puede pasar desapercibida. Habitualmente es
autolimitada, se resuelve sin dejar secuelas, aunque con frecuencia
presenta recidivas.
La escleritis, inamación de la capa profunda de la esclerótica,
es la complicación ocular más grave, puesto que
puede producir ceguera. Por fortuna es poco frecuente y habitualmente
anterior.
La escleritis posterior es muy rara en la AR. Clínicamente se maniesta en forma de enrojecimiento
que suele localizarse en la mitad superior del globo
ocular con dolor intenso, en ocasiones nocturno, que se irradia
a las regiones vecinas con lagrimeo y fotofobia. En el
60% de los casos es bilateral.
Se presenta en forma de placas únicas,
adyacentes a la córnea o alrededor de
ésta, lo que traduce el edema de la
esclerótica que, al desaparecer, deja
traslucir la coroides. La esclerótica
queda adelgazada ytiene un tinte
violáceo. La forma más grave de
escleritis es la escleritis necrosante,
Las complicaciones más
habituales de la escleritis son las citadas úlceras corneales,
las cataratas, la ceguera y el glaucoma secundario
AFECTACIÓN NEUROLÓGICA
La afectación neurológica no es rara en la AR, pero su diagnóstico
es difícil debido a la frecuente superposición de las
manifestaciones articulares.
aparición de parestesias y a la aparición brusca de décits
neurológicos (caída de la mano o del pie). Aparte de los
síntomas ya descritos en la columna cervical, debe distinguirse
entre las neuropatías periféricas y las neuropatías por
atrapamiento.
Neuropatías periféricas
En casos avanzados puede observarse una neuropatía sensitiva
distal en las extremidades inferiores o una neuropatía
sensitivo-motora en el contexto de una mononeuritis múltiple
por vasculitis.
Entre estas neuropatías, las más frecuentes son las siguientes:
a) nervio mediano, en el túnel carpiano, la más frecuente;
b) cubital, en el canal de Guyon o en la cara posteromedial
del codo; c) rama interósea posterior del nervio radial
aprisionada en el supinador largo. Es de difícil diagnóstico,
puesto que no se acompaña de trastornos sensitivos y sólo
se maniesta por la imposibilidad de extender los dedos,
sobre todo el pulgar; d) ciático poplíteo externo comprimido
por los quistes poplíteos; e) femoral; f) perineal, y g) tibial
posterior en el túnel tarsiano.
La miopatía inamatoria en la AR es rara; cuando se
presenta suele ser inducida por esteroides (Miró, 1996).
El riesgo de presentar herpes zóster es mayor en los pacientes
con AR tratados con esteroides y fármacos inductores
de remisión (Duró, 1982; Smitten, 2007).
AFECTACIÓN ÓSEA
En la AR se observa una disminución de la masa ósea que
afecta al hueso cortical y al hueso trabecular. La osteoporouna sis, ya sea localizada (yuxtaarticular) o
generalizada, es de
origen multifactorial: edad (mujeres posmenopáusicas), actividad
de la enfermedad, décit nutricional (¡masa corporal!),
capacidad funcional (¡inmovilización!) y corticoterapia
a dosis altas
Los pacientes ancianos o las mujeres posmenopáusicas
con AR presentan una alta prevalencia de hipovitaminosis
D. La administración semanal de 3 mg de vitamina D puede
ser necesaria para alcanzar unos valores adecuados (
AFECTACIÓN ENDOCRINOLÓGICA
El hipotiroidismo es tres veces más frecuente en las mujeres
con AR que en la población general y es un factor acelerador
de la arteriosclerosis en los pacientes con AR
AFECTACIÓN RENAL
Las manifestaciones renales en la AR se deben a la propia
enfermedad (amiloidosis, glomerulonefritis, vasculitis o síndrome
de Sjögren) o a los tratamientos utilizados (analgésicos,
AINE o FAME, entre otros).
AFECTACIÓN DIGESTIVA
La xerostomía, como manifestación del síndrome de Sjögren,
es quizá la manifestación más común de la AR en el
aparato gastrointestinal. Existe también una mayor prevalencia
de periodontitis con pérdida de piezas dentarias
La mayoría de manifestaciones gastrointestinales (hemorragias
digestivas en forma de hematemesis o melenas,
úlceras, etc.) se deben a los tratamientos utilizados (AINE),
aunque en la actualidad asistimos a una disminución de la
incidencia de úlceras gastrointestinales y sus complicaciones
por el empleo sistemático de inhibidores de la bomba de
protones
COMPLICACIONES
La prevalencia de amiloidosis en la AR es del 14% de los
pacientes; de éstos, el 25% de pacientes están asintomátiusocos
Suele presentarse cuando la
actividad de la enfermedad es muy larga y se maniesta por
una proteinuria intermitente con o sin hematuria que puede
evolucionar hacia un síndrome nefrótico con eventual insu-
ciencia renal.
síndrome diarreico secundario a un síndrome
de malabsorción por afectación del tubo digestivo,
una insuciencia cardíaca rebelde al tratamiento por una
miocardiopatía amiloidea, una hipotensión ortostática o la
presencia de una colostasis hepática harán sospechar al clínico
la existencia de esta complicación.
LABORATORIO
Las dos pruebas básicas para el seguimiento biológico de la
enfermedad son la VSG y la PCR
la anemia normocítica normocrómica,
El FR está presente en el 75% de los casos.
La especicidad de los anticuerpos antipéptidos citrulinados
cíclicos (anti-PCC) en la AR es del 97%.
Estos anticuerpos antinucleares se detectan en un 12% de pacientes, en
especial en pacientes afectados de síndrome de Sjögren secundario.
Presenta las características de los líquidos
inamatorios: turbio, viscosidad disminuida y una celularidad
que oscila entre 5.000 y 50.000 células/ml con predominio
de leucocitos polimorfonucleares.
imagenología
No existe una lesión radiológica única que sea especíca y
diagnóstica de AR. Sin embargo, la presencia de varias alteraciones,
su localización en áreas determinadas y su evolución
constituyen un apoyo razonable para el diagnóstico.
Las imágenes radiológicas expresan de una forma mínima
y caricaturesca las alteraciones que se producen en la
articulación afectada
La pérdida del cartílago, la acción invasora del pannus y
el mecanismo de bombeo del líquido articular a través de
las suras corticales propician la aparición de nuevas lesiones
que acaban destruyendo la articulación
diagnostico
evolucion
La AR es una enfermedad crónica de curso progresivo. En
realidad es difícil, si no imposible, predecir el curso que
seguirá una AR en un paciente concreto
La AR presenta remisiones durante el embarazo. Después
del parto la artritis recidiva.
Todo paciente con AR debe ser controlado clínica y biológicamente
de forma ambulatoria cada 3 meses
El control biológico debe incluir
VSG, PCR, hemograma completo, anticuerpos antinucleares
(AAN), FR, perl lipídico, función renal y hepática,
y sedimento de orina con proteinuria.
Cada año se practicarán una radiografía de tórax y unas
radiografías de ambas manos (palma-placa) y ambos pies
(planta-placa), así como de las articulaciones con limitación
de la movilidad.
Health Assessment Questionnaire
(HAQ), que consta de 20 preguntas
agrupadas en ocho categorías,
a las que se aplica una puntuación según el
grado de
dicultad para su realización (
pronostico
El pronóstico es mejor, en general, en el
hombre que en la
mujer, pero, por el contrario, algunos de
los casos más invalidantes
y graves se dan en hombres. El índice de
mortalidad
de los pacientes con AR es el doble del de
la población
tratamiento
Es fundamental que el reumatólogo que trate a estos pacientes
tenga presentes dos premisas: a) la AR es una enfermedad
crónica, y b) no se dispone hasta el momento de tratamiento
curativo, puesto que su etiopatogenia se desconoce.
En el enfermo que ya tiene asumida la enfermedad, debemos
hacer que mantenga la esperanza de una remisión, gracias
a la medicación actual y a las que en el futuro se sucederán.
Lo que jamás debe hacerse, por desgracia demasiado
frecuente, es «pronosticar» la silla de ruedas.
Lo ideal es que el tratamiento de la AR sea un esfuerzo
mancomunado entre el reumatólogo, el sioterapeuta y el
ortopeda. Los objetivos terapéuticos en la AR son los siguientes:
a) suprimir la inamación articular; b) preservar
la función articular; c) evitar lesiones estructurales articulares
y las alteraciones y deformidades articulares, y d) enseñar
al paciente a convivir con la enfermedad e intentar normalizar
su esperanza de vida.
reposo relativo de unas 8-10 horas diarias, con una pequeña
siesta a mediodía.
El reposo absoluto en cama será necesario en un mínimo
de casos y tendrá siempre un carácter temporal. Se prescribirá
en: a) casos con brotes subagudos que evolucionan rápida y
progresivamente a pesar del tratamiento; b) casos con gran
afectación del estado general; c) casos con afectación visceral
grave (pericarditis, vasculitis, neumopatía, entre otras); d) casos
con alteraciones destructivas importantes de las articulaciones
de los miembros inferiores que se agravan con la deambulación
(caderas, rodillas, tobillos, úlceras tórpidas en las
piernas), y e) al iniciar el tratamiento de la AR puede ser bene-
cioso mantener al enfermo en cama durante algunos días
Dieta
La alimentación debe ser abundante, sin limitaciones cuantitativas
y cualitativas, lo único que se ha de procurar es
evitar la obesidad.
Es aconsejable disminuir la ingesta de grasas saturadas
y aumentar el consumo de pescado azul y de vegetales ricos
en ácidos grasos poliinsaturados.
Ortesis
Cuando la afectación de los pies es importante se recomiendan
los zapatos tipo Dixon u Oxford, que por sus características,
ausencia de costuras y plantilla interna de plastazote
son ideales para reducir el dolor.
Férulas
Las férulas tienen como nalidad mantener las articulaciones,
habitualmente muñeca, mano, rodilla y tobillo, en reposo, con
el mínimo dolor y, de este modo, contribuir a la remisión de la
sinovitis.
TRATAMIENTO MÉDICO
ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS
100 mg de indometacina
Otros antiinlamatorios no esteriodeos (AINE), como naproxeno,
diclofenaco o ibuprofeno, entre otros, poseen una
acción inferior a la indometacina y los empleamos cuando
ésta es mal tolerada o como medicación alternativa
CORTICOIDES SISTÉMICOS
de 4 mg de prednisolona
o de 5 mg de prednisona (dada su vida media corta, de alrededor
de 8 horas), se evita el efecto supresor sobre el eje
hipotálamo-hiposario.
CORTICOIDES LOCALES
Las inyecciones intraarticulares de corticoides se emplean
para suprimir la inamación local, su acción es transitoria,
oscila entre varios días y pocas semanas