0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas10 páginas

Anatomía y Función del Sistema Reproductor Femenino

El sistema reproductor femenino está compuesto por órganos internos como ovarios, tubas uterinas, útero y vagina, y genitales externos como la vulva. La diferenciación de la gónada femenina y la formación de estructuras como los folículos ováricos y el cuerpo lúteo son procesos hormonales complejos que regulan la ovulación y el ciclo menstrual. Las hormonas estrógenos y progesterona desempeñan funciones cruciales en el desarrollo y mantenimiento del sistema reproductor, así como en la preparación del útero para la posible implantación del óvulo fecundado.

Cargado por

Paula
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas10 páginas

Anatomía y Función del Sistema Reproductor Femenino

El sistema reproductor femenino está compuesto por órganos internos como ovarios, tubas uterinas, útero y vagina, y genitales externos como la vulva. La diferenciación de la gónada femenina y la formación de estructuras como los folículos ováricos y el cuerpo lúteo son procesos hormonales complejos que regulan la ovulación y el ciclo menstrual. Las hormonas estrógenos y progesterona desempeñan funciones cruciales en el desarrollo y mantenimiento del sistema reproductor, así como en la preparación del útero para la posible implantación del óvulo fecundado.

Cargado por

Paula
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ÓRGANOS DEL SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO: el femenino está

constituido por órganos de localización interna como los ovarios, las tubas
uterinas, el útero y la vagina, y los genitales externos conformados por la vulva
que contiene los labios mayores, labios menores, clítoris e himen. Las mamas
presentan características especiales al ser glándulas sudoríparas modificadas que
tienen una significación particular por sus funciones durante la lactancia; lo que las
vincula estrechamente con el sistema genital femenino.
ÓRGANOS INTERNOS: los ovarios con características de órgano macizo y el
útero, las tubas uterinas y la vagina con características de órganos tubulares.
Cada uno de estos órganos realiza funciones específicas debido a las
características adquiridas en el proceso de diferenciación. La diferenciación de la
gónada femenina se produce con más lentitud que la gónada masculina, los
cromosomas X portan genes para el desarrollo ovárico y un gen autosómico
parece estar también implicado en la organogénesis ovárica. Los cordones
sexuales primitivos de la gónada indiferenciada, se disgregan, y ocupan
principalmente la porción medular del ovario, participando en la formación de la
médula ovárica. Una segunda generación de cordones conocidos como cordones
corticales aparece en la 7ª semana, los cuales penetran en el mesénquima
subyacente, aunque manteniéndose cercanos a la superficie.
DIFERENCIACIÓN FEMENINA DE LA GÓNADA: En el 4º mes los cordones
corticales se disgregan en acúmulos celulares aislados, en los que varias células
derivadas del epitelio celómico forman las células foliculares que rodean una
célula germinativa, estos acúmulos así organizados dan lugar a los folículos
primordiales, los que permanecen hasta la pubertad. El ovario una vez
diferenciado permanece en la cavidad pélvica.
OVARIOS: En la pared lateral de esta cavidad se aprecia el ovario en su posición
anatómica; estos son órganos glandulares pares, situados en una depresión
denominada fosa ovárica. Su forma es ovoidea, de eje mayor vertical en las
nulíparas y horizontal en las multíparas; presenta dos caras: una medial, que se
aprecia en la imagen y una lateral aplicada a la pared de la pelvis; un borde
anterior, donde se fija el mesoovario coincidiendo con el hilio ovárico y un borde
posterior libre. El órgano presenta además dos polos, uno superior o tubárico y
otro inferior o uterino. La posición de éstos se mantiene gracias a los medios de
fijación, de los cuales los más significativos son el mesoovárico y el suspensorio
del ovario por su relación con los vasos sanguíneos de este órgano. Existen otros
medios de fijación: Está constituido por el estroma localizado en toda la magnitud
del órgano, formado por tejido conectivo laxo, con abundantes fibras elásticas,
fibras musculares lisas y vasos sanguíneos y donde se destaca la presencia de
células fusiformes y sustancia intercelular, fíjense en su aspecto característico
arremolinado.
La superficie del ovario está revestida por un epitelio germinativo, por debajo de
este epitelio se localiza también el tejido conjuntivo del estroma formando la túnica
albugínea caracterizada por presentar abundante sustancia intercelular fibrosa y
escasos vasos sanguíneos. El parénquima por su parte se organiza en dos
grandes zonas, la corteza donde se localizan los distintos tipos de folículos
ováricos y sus derivados, y la médula constituida por tejido conectivo laxo, con
abundantes vasos Sanguíneos.
CORTEZA OVÁRICA: Se señalan los folículos primarios y folículos en crecimiento,
además se puede precisar muy bien la localización del epitelio germinativo al que
se le atribuyó la función de la producción de las células germinales durante el
desarrollo embrionario, función que hoy se sabe no es asumida por ese epitelio, se
observa además la túnica albugínea.
CAMBIOS DEL FOLÍCULO: Precisen la reorganización de las células foliculares
hasta conformar un epitelio estratificado que constituye la membrana granulosa,
existe además un aumento de tamaño de la cavidad folicular y crecimiento del
ovocito.
FOLÍCULO MADURO O DE DE GRAAF : Se puede apreciar un folículo maduro o
de De Graaf y la disposición de sus componentes, el ovocito, el cúmulo oophoro,
la zona pelúcida, la corona radiada, el antro folicular, las células de la membrana
granulosa y las tecas externa e interna.. Las células de la granulosa y de las tecas
tienen la función de la síntesis de estrógenos y progesterona, por esa razón
cuando aborden su estudio deben seguir el modelo de las células secretoras de
lípidos.
OVULACIÓN: una vez maduro el folículo y bajo la influencia hormonal, el aumento
de la presión intrafolicular, el incremento de la vascularización de las tecas y
factores enzimáticos entre otros, se produce la ovulación, cuyo resultado es la
liberación del ovocito maduro con vista a ser fecundado.
FORMACIÓN DEL CUERPO LÚTEO: El folículo roto, se contrae y forma pliegues,
las células de la membrana granulosa y de la teca proliferan y aumentan mucho
de tamaño, convirtiéndose en las llamadas células luteínicas con un citoplasma
rico en gotas de lípido y pigmento, lo que le confiere el aspecto que le da el
nombre de cuerpo amarillo o cuerpo lúteo. De no ocurrir la fecundación el cuerpo
amarillo involuciona hasta formar una cicatriz blanca denominada cuerpo albicans,
el que permanece como cicatriz en el ovario como resultado de las ovulaciones y
embarazos durante la vida sexual.
SISTEMA HORMONAL FEMENINO
El sistema hormonal femenino presenta tres jerarquías diferentes, el hipotálamo, la
hipófisis y el ovario. La hormona hipotalámica liberadora de gonadotropinas
estimula la adenohipófisis, esta libera la hormona folículo estimulante o FSH y la
hormona luteinizante o LH, para estimular el ovario, el cual libera las hormonas
estrógenos y progesterona.
SECRECIONES HORMONALES DURANTE LA VIDA SEXUAL: Durante la niñez
existe inactividad de los ovarios debido a que no se producen hormonas
gonadotrópicas y en consecuencia tampoco hormonas ováricas, con la
maduración del sistema nervioso y en particular del hipotálamo se comienza a
producir la hormona liberadora de gonadotropinas y de hormonas folículo
estimulante y luteinizante que estimulan al ovario, alrededor de los 13 años se
inician los ciclos sexuales, este período se conoce como pubertad y la primera
menstruación, menarquía. La vida sexual adulta se caracteriza por cambios
mensuales en la secreción de hormonas gonadotrópicas y ováricas. Entre los 40 y
50 años los ciclos sexuales se vuelven irregulares y no se produce ovulación en
muchos de ellos, este período se conoce como climaterio, posteriormente cesan
los ciclos, lo cual se conoce como menopausia, esto se produce por agotamiento
de los folículos ováricos, en consecuencia se pierde la retroalimentación negativa
sobre el hipotálamo, incrementándose los niveles de FSH y [Link] maduración de
los folículos y la formación del cuerpo lúteo están influidas por las hormonas FSH
y LH producidas por células basófilas de la adenohipófisis. Estas hormonas actúan
directamente sobre las estructuras del ovario, provocando eventos que tienen
carácter cíclico, fenómeno que se conoce con el nombre de ciclo ovárico, que
tiene dos etapas: la folicular que dura hasta el día 14 y depende sobre todo de los
efectos de la hormona estimulante del folículo o FSH; esta hormona produce un
rápido crecimiento folicular con la predominante producción de estrógenos por las
células granulosas, varios folículos comienzan su desarrollo pero sólo uno alcanza
su maduración final y el resto se vuelven atrésicos. previo al día 14 se produce un
incremento de la secreción de hormona luteinizante o LH que se conoce como
pico ovulatorio, la acción sinérgica de esta hormona con la FSH garantiza el
crecimiento folicular final y la ovulación. Después de la ovulación, y bajo la acción
de la LH, se desarrolla el cuerpo amarillo, el que actúa como glándula temporal,
donde las células de la granulosa luteínica secretan progesterona y en menor
medida estrógenos, recibiendo esta etapa el nombre de luteínica, estas hormonas
establecen un mecanismo de retroalimentación negativa sobre el hipotálamo e
hipófisis por lo tanto la FSH y LH disminuyen en esta fase. Después del día 26 del
ciclo y si no hay embarazo, el cuerpo amarillo involuciona para convertirse en
cuerpo albicans con lo cual decrece la producción de progesterona y estrógenos
con lo que se suprime la retroalimentación negativa sobre el hipotálamo e hipófisis
comenzando el nuevo ciclo. las hormonas hipofisarias FSH y LH y las ováricas
estrógenos y progesterona en cada una de las etapas. Todas estas hormonas a
pesar de mantenerse durante todo el ciclo, manifiestan picos de concentraciones
en momentos específicos, lo cual tiene su traducción funcional.
FUNCIONES DE LOS ESTRÓGENOS: La principal función de los estrógenos es
causar la proliferación celular y el crecimiento de los tejidos de los órganos
sexuales y de otros tejidos relacionados con la reproducción. Se produce
crecimiento de los ovarios, tubas, útero, vagina y de los genitales externos, estos
efectos pueden apreciarse mejor en la pubertad; también se produce proliferación
del endometrio. El epitelio vaginal se transforma de cúbico a estratificado, que es
más resistente a las infecciones y los traumas. En las mamas favorecen su
crecimiento debido al desarrollo del estroma, crecimiento del sistema de
conductos y depósito de grasa. Sobre los huesos aumentan la actividad
osteoblástica, lo cual favorece el crecimiento, Ahora, cuando existe déficit de
estrógenos, como sucede después de la menopausia se produce osteoporosis,
favorecen además el depósito de grasa en el tejido celular subcutáneo y en
determinadas regiones del cuerpo. Por efecto de los estrógenos la piel adquiere
una textura especial y es más vascularizada y producen ligera retención de sodio y
agua, efecto que tiene importancia sólo en el embarazo.
FUNCIONES DE LA PROGESTERONA: La función más importante de la
progesterona es favorecer los cambios secretores en el endometrio uterino
durante la segunda mitad del ciclo sexual, preparando así al útero para la posible
implantación del óvulo fecundado, además de esta función la progesterona
disminuye la frecuencia e intensidad de las contracciones uterinas, evitando la
expulsión del óvulo fecundado, favorece la secreción de las tubas, necesaria para
la nutrición del óvulo fecundado en su recorrido hacia el útero y el desarrollo de
lobulillos y alvéolos mamarios y con ello el carácter secretor a la mama.
PERÍODO INDIFERENCIADO DE LOS CONDUCTOS GENITALES: Como ya
conocen los embriones tanto masculinos como femeninos tienen inicialmente dos
pares de conductos genitales, los conductos mesonéfricos y los conductos
paramesonéfricos. El extremo caudal de los conductos paramesonéfricos se
aproximan en la línea media y llegan a la pared posterior del seno urogenital
donde se forma un pequeño abultamiento, el tubérculo paramesonéfrico, y en
dirección craneal el conducto desemboca en la cavidad abdominal, Los conductos
mesonéfricos desembocan en el seno urogenital a cada lado de este abultamiento.
DIFERENCIACIÓN FEMENINA DE LOS CONDUCTOS GENITALES: La
diferenciación femenina de los conductos indiferenciados también está regulada
por las hormonas; al no estar presentes los andrógenos los conductos
mesonéfricos involucionan, mientras que los conductos paramesonéfricos ante la
ausencia de la hormona antimüleriana son estimulados por los estrógenos y
comienza su diferenciación. las tubas uterinas, el útero y el tercio superior de la
vagina se originan de los conductos paramesonéfricos.
FORMACIÓN DEL ÚTERO Y LA VAGINA: Las porciones caudales de los
conductos paramesonéfricos se fusionan y forman el conducto uterino. En el lugar
donde el conducto uterino contacta con la pared del seno urogenital el tubérculo
paramesonéfrico crece y forma la lámina vaginal que dará origen a los 2 tercios
inferiores de la vagina, mientras que su tercio superior deriva de los conductos
paramesonéfricos. Las tubas uterinas derivan de las porciones craneales de los
conductos paramesonéfricos.
TUBA UTERINA : Las tubas uterinas, también llamadas trompas de Falopio, son
dos estructuras tubulares de 10 a 15 centímetros de longitud, destinadas al
transporte de los gametos femenino y al cigoto resultado de la fecundación, la cual
ocurre en su tercio lateral. Se disponen transversalmente en la cavidad pélvica, a
ambos lados del útero, desde sus ángulos laterales hasta la superficie del ovario,
donde se abren a la cavidad peritoneal. En ellas se distinguen diferentes
porciones, que desde el útero hacia el ovario se denominan; intramural o uterina,
istmo, ampolla e infundíbulo. Este último tiene forma de embudo, en cuya base se
localiza el orificio abdominal, y presenta en su borde de 10 a 15 franjas o fimbrias,
una de las cuales es más larga y ancha y se denomina fimbria ovárica.
CAPA MUCOSA DE LA TROMPA: En esta fotomicrografía a mayor aumento
podemos observar que la capa mucosa en este órgano forma pliegues
longitudinales altos y está revestida por un epitelio simple cilíndrico ciliado con
células secretoras, esta capa participa de forma importante en la transportación y
nutrición del óvulo. La lámina propia es de tejido conjuntivo, donde podemos
encontrar células con alta potencialidad parecidas a las que se localizan en el
endometrio, pues reaccionan de forma similar a estas últimas cuando el óvulo
fecundado se implanta en la mucosa de la trompa, la muscular organizada en dos
capas de fibras musculares lisas: la interna con disposición circular y otra externa
donde las fibras se disponen longitudinalmente. Esta capa contribuye con la
función de acarreo ovular, siendo más intensos los movimientos
pseudoperistálticos en el periodo ovulatorio, influenciado también por las
hormonas. La capa más externa se encuentra revestida por las células
mesoteliales del peritoneo lo que la hace serosa y no adventicia.
TUBA UTERINA: Otro órgano de gran importancia en el sistema reproductor
femenino es el útero, destinado a la implantación y desarrollo del nuevo
organismo, así como a la expulsión del feto a término; constituyendo el elemento
motor del parto.
ÚTERO :Con una forma semejante a un cono truncado de base superior, el útero
es aplanado en sentido dorso ventral y su tamaño es muy variable. Presenta tres
porciones denominadas: cuerpo, istmo y cuello. El cuerpo presenta un borde
superior, de aspecto redondeado como una cúpula, denominado fondo y dos caras
anterior y posterior, delimitadas entre sí por los bordes laterales; se distinguen
además tres ángulos: dos superiores y uno inferior. El istmo, como porción más
estrecha, se localiza en la unión de los dos tercios superiores y el tercio inferior. La
porción más inferior del útero recibe el nombre de cuello o cervix uterino. La
posición del útero en la cavidad pélvica es muy variable y depende del estado de
distensión de la vejiga y el recto. También son variables las relaciones entre sus
partes y con la vagina. De tal manera que el eje longitudinal del cuerpo uterino
forma con el eje del cuello, en condiciones normales, un ángulo abierto
ventralmente denominado ángulo de flexión; mientras que el eje longitudinal del
cuello forma normalmente, con el eje longitudinal de la vagina, un ángulo abierto
hacia delante denominado ángulo de versión. Estos ángulos, más cerrados
cuando la vejiga está vacía determinan la posición normal del útero en
anteversoflexión.
PARED DEL ÚTERO: El útero responde al modelo de órgano tubular, presentando
una pared gruesa, constituido por tres capas, que del interior al exterior son:
mucosa o endometrio, muscular o miometrio y la más externa llamada serosa o
perimetrio.
CUERPO UTERINO El endometrio en el cuerpo se reviste de un epitelio simple
cilíndrico ciliado, que descansa sobre una lámina propia de tejido conectivo laxo
con abundantes células y sustancia intercelular amorfa, además de las glándulas
tubulares simples, características del endometrio. El miometrio, constituido por
fibras musculares lisas dispuestas en una capa interna y externa y una capa
media circular, muy vascularizada.Y la capa más externa, llamada perimetrio,
serosa en la parte superior y posterior y adventicia en la parte anteroinferior del
órgano, donde se relaciona con la vejiga.
ENDOMETRIO: el endometrio o mucosa uterina: consta de dos capas que se
diferencian por su morfología y función; estas son: la más interna, en relación
directa con la cavidad, denominada funcional, sometida a cambios cíclicos que
guardan relación con la actividad ovárica, y la más relacionada con el miometrio
llamada basal, sobre la cual descansa la funcional, sirviendo además de fuente de
regeneración una vez que se produce la menstruación, o sea mientras se está
perdiendo la capa funcional, ya por efecto de los estrógenos las glándulas
comienzan a proliferar. las glándulas en el endometrio, que en dependencia de la
etapa del ciclo ovárico este presenta diferentes características. En la mujer
sexualmente madura, no embarazada, aproximadamente cada 28 días, la capa
funcional del endometrio se desintegra y desprende, mezclándose con la sangre
producida por la exfoliación y con las secreciones de las glándulas uterinas,
siendo exteriorizado este producto que se conoce con el nombre de flujo
menstrual. Después de cada menstruación el endometrio se regenera, proceso en
el que la influencia hormonal del ovario se destaca
FASE MENSTRUAL: La fase menstrual, se caracteriza por el cierre de las arterias
espirales o helicoidales con la consecuente isquemia, necrosis, hemorragia y
descamación de la capa funcional; estos cambios en el endometrio se
corresponden con la degeneración del cuerpo lúteo y la caída de los niveles de
estrógenos y progesterona.
FASE PROLIFERATIVA :La fase proliferativa, también llamada estrogénica, debido
a que se corresponde con la fase folicular del ciclo ovárico donde predomina la
secreción de estrógenos.
Se caracteriza por el desarrollo de las arterias helicoidales, la proliferación del
tejido conectivo de la lámina propia y la regeneración del epitelio superficial, existe
un crecimiento importante de las glándulas y en consecuencia del endometrio.
FASE SECRETORA : la fase secretora o progestacional se corresponde con la
fase luteínica del ciclo ovárico, donde predomina la secreción de progesterona por
el cuerpo lúteo, esta fase se caracteriza porque las glándulas se vuelven tortuosas
se dilatan y comienzan a segregar, y las arterias helicoidales alcanzan la
superficie, se evidencia una importante reacción decidual de las células del
estroma con edema de la lámina propia.
INTERRELACIÓN DE LOS CICLOS: De manera integrada las variaciones de la
secreción de las hormonas gonadotrópicas FSH y LH con el ciclo ovárico, y la
relación de este con las etapas del ciclo endometrial. En la primera mitad del ciclo
predomina la secreción de FSH, que a nivel del ovario favorece el crecimiento de
varios folículos con producción predominante de estrógenos, esto se corresponde
en el endometrio con su fase proliferativa. Previo al día 14 se produce un pico en
la secreción de LH que actuando de forma sinérgica con la FSH produce la
ovulación con la formación del cuerpo lúteo, iniciándose la fase luteínica del ciclo
ovárico, observen que predomina la secreción de progesterona y en el endometrio
la fase secretora, ya desde el día 26, el cuerpo amarillo involuciona con la
consiguiente disminución de los niveles de progesterona y estrógenos, a nivel del
endometrio se produce isquemia de los vasos con falta de riego sanguíneo, esto
da lugar a la fase menstrual que dura aproximadamente entre 4 a 6 días.
CUELLO DEL ÚTERO: El cuello del útero es más estrecho y cilíndrico, tiene
aspecto fusiforme, y está fijo por su inserción en la vagina, que lo divide en tres
partes: supra vaginal, vaginal e intravaginal. La supra vaginal se encuentra situada
entre la vejiga y el fondo de saco rectouterino, entre ambos ligamentos anchos del
útero. La vaginal está determinada por la línea de inserción de la vagina sobre el
cuello. La intravaginal se introduce en la vagina, determinando los fondos de saco
vaginales.
PORCIÓN INTRAVAGINAL DEL CUELLO UTERINO: El cuello en su conjunto
tiene aspecto cónico, con un vértice redondeado en el que se encuentra el orificio
externo del útero, de aspecto variable que recibe el nombre de hocico de tenca; en
la mujer nulípara tiene aspecto circular con bordes regulares y en la multípara es
una hendidura transversal con bordes irregulares.
CUELLO En la región del endocervix se reviste de un epitelio simple cilíndrico
secretor de moco, con abundantes glándulas mucosas tubulares ramificadas, y la
región del exocervix de un epitelio estratificado plano no queratinizado propio de la
vagina. La capa media en esta región está constituida por tejido conectivo denso y
pocas fibras musculares.
VAGINA: La vagina es el órgano de la cópula en el sexo femenino y sirve como
canal del parto. Se sitúa caudalmente al útero, extendiéndose hasta el vestíbulo
de la vulva, con una posición oblicua en sentido caudal y ventral; dorsal a la vejiga
urinaria y la uretra, y ventral al recto y al conducto anal. Su forma tubular es,
aplanada en sentido anteroposterior, con una cavidad virtual en estado de reposo.
Su extremo superior se inserta en la porción vaginal del cuello uterino, más
craneal en su parte posterior que en la anterior, formando la cúpula o fornix
vaginal, que viene configurado por los fondos de saco anterior, laterales y
posterior; este último, más profundo y relacionado con el fondo de saco de
Douglas, tiene gran importancia práctica por la posibilidad que ofrece para realizar
punciones a la cavidad peritoneal con fines diagnósticos. Su extremo desemboca
en la vulva a través del orificio vaginal, en el cual se encuentra un engrosamiento
denominado carina uretral. En su extremidad superior se aprecia la
desembocadura del cuello del útero. La vagina tiene una estructura que responde
al modelo de órgano tubular.
DIFERENCIACIÓN FEMENINA DE LOS GENITALES EXTERNOS: La
diferenciación de los genitales externos es regulada por los estrógenos, tanto
maternos como [Link] acción de los estrógenos provoca que el tubérculo
genital se alargue poco y forme el clítoris, los pliegues uretrales dan origen a los
labios menores y las eminencias genitales a los labios mayores.
GENITALES EXTERNOS: Los componentes de la vulva o pudendo femenino,
como se denominan los genitales externos femeninos; su porción anterosuperior
está constituida por el monte de Venus, área cubierta de vellos situada sobre la
sínfisis del pubis, los labios mayores son dos pliegues que constituyen la parte
más voluminosa de los órganos genitales externos femeninos y forman los límites
de la hendidura pudenda, los labios menores, dos pliegues de aspecto mucoso
situados entre los labios mayores. Sus extremos anteriores están divididos en dos
pliegues, uno superior que forma el prepucio del clítoris, órgano eréctil de la mujer,
constituido por una raíz, un cuerpo y un glande; y otro inferior que constituye el
frenillo del clítoris. El vestíbulo vaginal es la hendidura o espacio localizado entre
los labios menores, en el cual se abren los orificios uretral externo y vaginal; así
como numerosas glándulas vestibulares y vulvovaginales. Las glándulas
vulvovaginales también denominadas vestibulares mayores o de Bartolino, se
sitúan a cada lado de la parte inferior de la vagina donde se abre el vestíbulo.
ORIFICIO VAGINAL: El orificio vaginal se encuentra parcialmente cerrado por el
himen, delgado pliegue de mucosa adherido lateralmente a los labios [Link]
himen presenta una forma muy variable: circular, bilabiado, cribiforme, e
imperforado; este último requiere de una incisión para permitir la primera
menstruación.
MAMA: Aunque las mamas no se consideran órganos pertenecientes al sistema
reproductor femenino, por su relación hormonal y funcional con este, son objeto de
estudio en este tema. Son dos órganos situados en la cara anterior del tórax a
cada lado de la línea media, sobre el músculo pectoral mayor, proyectándose
entre las costillas tercera y séptima. Tienen forma cónica y en ellas se distingue la
areola como un área pigmentada en la que se muestran pequeñas elevaciones
denominadas tubérculos de Morgagni y el pezón con forma de cono truncado que
muestra los orificios de desembocadura de los conductos galactó[Link]
glándulas mamarias responden al modelo de órgano macizo.
GLÁNDULA MAMARIA: está constituido por tejido conjuntivo denso formando
tabiques lobulares y tejido adiposo y en su parénquima, se destaca la presencia
de glándulas tubuloalveolares compuestas con sus conductos y unidades
secretoras merocrina y [Link] a los conductos y unidades secretoras
se disponen las células mioepiteliales, las que participan de forma importante bajo
la influencia de la oxitocina en la eyección de la leche durante la lactancia.
MALFORMACIONES CONGÉNITAS: Varias malformaciones pueden presentarse
por fallos en la diferenciación de los genitales tanto internos como externos. La
duplicación del útero es consecuencia de la falta de fusión de los conductos
paramesonéfricos. La forma más evidente de este fallo es el Útero doble o Útero
Didelfo con vagina doble. Se presenta con mayor frecuencia el Útero Bicorne con
dos cuerpos que desembocan en una única vagina, podemos encontrar un solo
cuerpo y una porción rudimentaria cuando uno de los conductos paramesonéfricos
resulto atrésico o con un desarrollo inadecuado.
MALFORMACIONES CONGÉNITAS: Si el tubérculo paramesonéfrico no se
desarrolla se presentará la atresia vaginal
PSEUDOHERMAFRODITISMO FEMENINO: En el Pseudohermafroditismo
femenino o hiperplasia suprarrenal congénita se produce una secreción excesiva
de andrógenos por las suprarrenales lo que determina que aunque las portadoras
tiene una formula cromosómica 46 XX y ovarios presentan una virilización de los
genitales externos que puede ir desde un aumento de volumen del clítoris hasta
genitales externos de aspecto casi masculino.
CONCLUSIONES
El sexo se determina en el momento de la fecundación, durante la etapa prenatal
se transita por el establecimiento del sexo gonadal y fenotípico, este último en el
sexo femenino se logra por acción de los estrógenos maternos y placentarios
Los ovarios son órganos macizos situados en la fosa ovárica , en su parénquima
se destaca la presencia de los folículos ováricos y el cuerpo lúteo, ambos
encargados de la síntesis de estrógeno y progesterona
Las hormonas gonadotrópicas FSH y LH inducen cambios en la secreción de
hormonas ováricas, estrógenos y progesterona, mientras que estas participan en
la regulación de las gonadotrópicas a través de mecanismos retroalimentación
positiva y negativa, que dan por resultado las variaciones cíclicas presentes en el
ovario y el endometrio a partir de la pubertad y hasta la menopausia.
Las funciones reproductoras en la mujer y sus caracteres sexuales son el
resultado de las acciones fisiológicas de las hormonas gonadotrópicas y ováricas.
Las tubas uterinas, el útero y la vagina responden al modelo de órgano tubular y
sus paredes se organizan en capas, con características morfofuncionales
particulares
El útero es un órgano que por su situación es accesible al examen físico y sus
relaciones anatómicas particulares, son de gran importancia para la práctica
médica.
Las glándulas mamarias son órganos macizos, su parénquima se caracteriza por
la presencia de conductos y unidades secretoras, cuyo desarrollo depende del
estadio funcional de la glándula.

También podría gustarte