LAVANDA
Su embriagante aroma es capaz de relajar hasta la mente más
estresada, pero las bondades de la lavanda van más allá. Esta planta
aromática con flores que oscilan entre el azul y el violeta, es ideal para
jardines y patios soleados, ya que se nutre del astro rey. Por si fuera
poco, en invierno también resiste como ninguna, y solo necesita que la
riegues un par de veces a la
semana.
HIEDRA
Entre las plantas de exterior para terrazas, patios y jardines, no puede
faltar la hiedra. La hiedra es una planta trepadora que solemos
encontrar habitando en las fachadas de piedra de las casas de campo
adora la luz del sol, pero también crece sin problemas en ambientes
sombreados. ¿Sabías que, además de quedar preciosa para decorar las
paredes, también absorbe la humedad y potencia el frescor? ¡Tenlo en
cuenta durante el verano!
CLAVELES
Aparte de contar con una amplísima gama de formas y colores, los
claveles resisten la luz directa del sol, así que podrás despreocuparte y
limitarte a disfrutar de la explosión de alegría (pero no te olvides de
regarlos con asiduidad durante el verano).
GERANIOS
Si buscas una planta que resista carros y carretas durante todo el año,
que se lleve bien con el sol y que te deleite con sus flores
permanentemente, elige un geranio. Los tienes en un sinfín de colores, y
son estupendos si no tienes mucha mano con la jardinería. Lo único que
debes hacer es mantenerlos siempre húmedos en los meses de más
calor, y podarlos cuando llegue el otoño.
Agapanthus africanus
Se trata de una planta herbácea, perennifolia, rizomatosa. Posee un tallo
corto que porta varias hojas alargadas, arciformes, de 10 a 35 cm
(centímetros) de longitud y de 1 a 2 de ancho, además de un estipe
floral de 25 a 60 cm de longitud, que se ve coronado por una umbela de
20 a 30 flores de color violeta brillante o blanco, cada flor, hermafrodita
y actinomorfa, de 2,5 a 5 cm de diámetro.
Descripción
Pertenece a la familia de las liliáceas y es una planta perenne y
tuberosa. Puede formar colonias gracias a sus carnosas raíces. De origen
surafricano, el agapanto, o flor del amor, se emplea para componer
macizos, adornar arriates o proporcionar flores cortadas.
Hojas
Su follaje, de color verde oscuro, está formado por hojas acintadas,
carnosas y brillantes. Miden de treinta a cincuenta centímetros y al
perdurar todo el año otorgan a la planta una gran cualidad ornamental.
Flores
Suele tardar dos o tres temporadas en florecer, pero después lo hace
anualmente a finales de primavera. Las flores brotan en la extremidad
de unos escapos que pueden alcanzar un metro de altura. El color más
común es el azul intenso, aunque también se visten de tonalidades
blancas.
Cultivo
Poco exigente, se desarrolla en cualquier suelo arcilloso, algo ácido, rico
en materia orgánica y arena para que drene bien. En zonas muy
calurosas hay que situarla a media sombra. Soporta hasta -15 grados,
pero durante el invierno conviene desenterrar los tubérculos y tenerlos
con riego medio a una temperatura de unos 6 grados.
Aspidistra elatior
Descripción
Es una planta que ha estado presente en los patios (en la foto, en uno de
Sevilla) y portales toda la vida y que incluso se suele ver en las calles
estrechas de no pocas ciudades y pueblos de las regiones de clima
benigno de la Península y Baleares por su capacidad para vivir con pocas
horas de sol directo, incluso en sombra total, y su escasa demanda de
cuidados. Su interés radica en sus grandes y abundantes hojas coriáceas
de lustroso color verde oscuro, reunidas en densas matas de unos 60 cm
de altura en forma de vaso, que desbordan elegantemente las macetas,
su lugar de cultivo preferente. A ello se suman cualidades como su
tolerancia a la sequía y la contaminación ambiental. Vive muchos años.
La aspidistra es una vigorosa vivaz provista de rizomas de los cuales
surge el follaje al cabo de largos pecíolos. Las hojas son largas y
elípticas, de 20-45 cm por 8-10 cm de ancho; inicialmente son de color
verde claro y se oscurecen progresivamente. Algunas lucen
variegaciones en forma de listas, manchas o punteados blancos o
crema. Hacia finales del invierno, las plantas maduras producen
minúsculas flores sin interés, seguidas de pequeñas bayas esféricas.
Cultivo y cuidados
Disfruta de los sitios luminosos, fuera del sol directo, y los ambientes
ventilados, protegidos del efecto desecante del viento, pero se adapta a
los interiores cargados y con poca luz. El sustrato ha de ser humífero,
fresco (con un cierto grado de humedad) y bien drenado; el exceso de
agua podría causar manchas marrones en las hojas o la pudrición del
rizoma. Precisa riego moderado y fertilizante para plantas verdes cada
15 días entre marzo y octubre; el resto del año necesitará menos agua y
se puede suspender el abonado
El ciruelo de jardín es un árbol al que le gusta llevar la contraria: cuando
todos las demás plantas se sirven de su pigmentación verde para
realizar la función fotosintética, a él se le antoja tener las hojas rojas,
moradas o de color púrpura; según la variedad y la pericia de quien lo
mire. Cuando la fronda apremia en preparar las hojas tras el letargo, él
considera que es tanto o más importante recibir a la primavera con sus
mejores galas florales. Definitivamente el prunus pisardi es un frutal
diferente y no tiene problema en reivindicar que su objetivo no es
alimentar tu cuerpo sino tu alma.
El Prunus pisardi no es un árbol caprichoso. No te pedirá demasiadas
atenciones para todo lo que tiene que ofrecerte. Resiste las heladas, las
sequías, la contaminación de las ciudades y no alcanza alturas
exageradas por lo que su poda una vez formado será mínima. Es un
árbol perfecto para jardines particulares de tamaño contenido.
Es un arbusto grande, o pequeño árbol caducifolio de hasta 6-15 m de
altura, con hojas de 4-6 cm de largo, bordes aserrados, ápices agudos,
glabras, salvo el nervio central en el envés.
Es uno de los primeros árboles europeos en florecer en primavera; flores
blancas o rosas, 1,5-2 cm, con cinco pétalos. Su fruto es una drupa de 2-
3 cm de diámetro, amarilla o roja, comestible, que madura durante el
verano.23 Es un árbol de 8-14 m.
Las especies e híbridos de Clematis de flor grande son muy interesantes
por la riqueza de su floración.
Eso las hacen perfectas para cubrir paredes, enrejados y pérgolas,
utilizando siempre algún tipo de apoyo o sujeción.
Son plantas ideales para cultivar en un emplazamiento resguardado del
jardín, aunque también en una terraza vivirán perfectamente si se las
dispone en grandes macetas, sobre todo las variedades de tamaño
moderado.
Estas plantas son muy populares por su abundante y bella floración tan
ornamental, pese a que son algo peculiares en cuanto a las condiciones
para su cultivo.
Les gusta el pleno sol siempre que las raíces permanezcan a la sombra
en un terreno húmedo y fresco, una buena idea es colocar plantas más
bajas cubriendo la franja de raíces de la Clematis.
Un emplazamiento de sombra parcial es la adecuada para zonas
demasiado calurosas, o al menos que el sol quede suavemente tamizado
mediante algún tipo de cubierta.
Esta plantas poseen tallos delgados, con tendencia a crecer
holgadamente, por lo que se les debe colocar una espaldera o tutor
cuando la planta es aún joven.
Ella misma se irá aferrando y trepando al soporte que se le brinde,
aunque no está de más ir atando los tallos al soporte con un hilo grueso
conforme la planta vaya creciendo.
Si se deja a su suerte puede convertirse en una planta algo desgarbada.
Arboles.
Nombre científico o latino: Bougainvillea spp.
- Nombre común o vulgar: Buganvilla, Bugambilia, Bugambilias, Santa
Rita, Veranera, Trinitaria, Veraneras, Flor de papel, Enredadera de papel,
Buganvilia, Buganvil, Santarrita, Camelina
- Etimología: el nombre del género está dedicado al navegante francés
Louis de Bougainville.
- Existen varias especies de Buganvillas, híbridos y cultivares
(variedades). Las especies más cultivadas son:
- Bougainvillea glabra
- ougainvillea spectabilis
- Arbusto trepador, perennifolio y espinoso.
- Ramas vigorosas que pueden alcanzar 8 metros.
- Más que trepar lo que hace es apoyarse, de ahí que haya que fijar las
ramas con alambres.
- Hojas elípticas de 13 cm de longitud, con la base estrechada y el ápice
agudo, glabras o con pubescencia esparcida.
- Florece en primavera, verano y hasta principios del otoño.
- En realidad no destacan sus flores sino sus llamativas brácteas que
envuelven a las verdaderas flores.
- Muchos colores: blancos, rosas, carmín, morados, amarillo, beige, etc.
- Usos: puede cubrir muros, pérgolas, arcos, verjas, etc.
- Incluso es posible formar un seto o barrera impenetrable de buganvilla,
tensando alambre acerado entre soportes fuertes y dirigiendo las
plantas para cubrirlo. La estructura ha de ser realmente resistente o un
viento fuerte la tirará.
- Puede crecer sin problemas en maceteros y en jardineras, pero son
plantas de raíces sensibles, intolerantes al trasplante, sobre todo si son
ejemplares que tienen varios años.
- Puede servir de planta de interior muy luminoso.
- Fácil cultivo.
- Luz: pleno sol. Necesita mucho sol para florecer intensamente.
- Temperaturas: no resiste las heladas intensas.
- Se dice que cuando más claros sean los colores de las hojas (brácteas)
son menos resistentes al frío.
- Una vez que crece, se vuelve más resistente que joven, pero aún así,
se dañará por debajo de -4ºC.
- Bougainvillea glabra 'Sanderiana' es una de las más resistentes al frío;
posee flores con un tono azul-púrpura.
- En las regiones en que los fríos invernales son excesivos planta debe
retirarse a invernaderos o bien ser muy bien protegida por encima con
plástico, tela y un acolchado en su base y de ser necesario, hasta
sobreponer a este acolchado un plástico agarrado en el suelo con clavos
para que no le llegue la lluvia a sus raíces.
- En las zonas de clima suave se protege contra un muro, orientado
hacia el sur, resguardada del viento.
- Las heladas en sus extremos aéreos no son tan graves dado que
rebrotará desde abajo otra vez en primavera.
- Suelo: se adapta a cualquier tipo de suelo, siempre que no sea
arcilloso, aunque prefiere los fértiles y bien drenados.
- No soporta el encharcamiento.
- Riego: abundante en verano y más reducido durante el período
invernal. En verano, basta con regarla cada 3 días.
Clivia miniata
Descripción
Por sus grandes flores anaranjadas en contraste con el verde oscuro de
las hojas, la clivia figura en un lugar privilegiado entre las plantas de
tiesto más elegantes y vistosas, solo hay que ver su protagonismo en los
patios andaluces. Pero para vivir al aire libre necesita semisombra, calor
y un clima libre de heladas (-1º a 5º, zona 10). En las regiones menos
cálidas se puede cultivar dentro de casa en un lugar luminoso o en un
invernadero. Es una planta fácil, ideal para principiantes.
Hojas
La Clivia miniata es una vivaz de raíces carnosas y frágiles que
lentamente va formando matas. Emite hojas planas y gruesas de unos
50 centímetros de largo por cinco de ancho, con la punta redondeada.
Surgen dispuestas en abanico.
Flores y frutos
La floración se inicia al final del invierno y se prolonga hasta el verano.
Entre las hojas emergen largos tallos florales en cuyo extremo se abre
una umbela de unas diez a 20 flores de seis pétalos anaranjados con el
centro amarillo y blanco, y largos y llamativos estambres. En la variedad
citrina los pétalos son de color amarillo pálido. Al morir las flores surgen
bayas del tamaño de una aceituna que se vuelven rojas en invierno;
aunque son decorativas quitan fuerza a la planta.
Cultivo y cuidados
Precia un lugar luminoso fuera del sol directo; puede vivir en la sombra
pero dará menos flores y será más
vulnerable a la cochinilla algodonosa,
que anida en la base de las hojas. Tolera
el aire seco pero no la calefacción. El
sustrato debe ser muy aireado y drenar
perfectamente para evitar la pudrición
de las raíces. Precisa riego regular, más
generoso mientras esté en flor, dejando
que la tierra se seque entremedias. En primavera y verano conviene
aportarle abono para plantas de flor. Para que pueda reflorecer con
fuerza debe pasar el invierno en un sitio fresco y luminoso y no recibir
agua. Las clivias prefieren vivir con las raíces apretadas, ocupando todo
el tiesto.
El Crisantemo o Chrysanthemum es una planta resistente y fácil de
mantener que nos regala durante el otoño una impresionante floración
en un gran surtido de colores.
Características de los crisantemos
Mientras que algunas plantas necesitan buen tiempo, temperaturas
elevadas y mucho sol, otras, como el Crisantemo, florecen con la llegada
del otoño.
Crisantemo o Chrysanthemum es un género de alrededor de 30 especies
de plantas perennes en la familia Asteraceae. Entre los tipos de
crisantemos más comunes encontramos el crisantemo araña, margarita
o anastasia.
Su origen es asiático y se cultivan como plantas ornamentales desde
hace más de 2000 años. Proceden, en concreto, de China y, más tarde,
llegaron a Japón en donde es una planta santa. Para ellos, el crisantemo
significa larga vida.
s una planta cargada de símbolos. En occidente, por su parte, se utiliza
tradicionalmente como ofrenda floral en el Día de los Difuntos.
Es un arbusto perenne que tiene un tallo en la base leñoso. Puede crecer
desde 20cm. hasta el medio metro si se encuentra cultivado en el
exterior.
Las hojas del crisantemo son verdes, lobuladas y un poco ásperas al
tacto. Las flores están agrupadas con un tallo corto y pueden ser de una
amplia gama de tonalidades: blanco, crema, amarillo, violeta, rosáceo,
ocre... etc.
¿Cuándo florecen los crisantemos?
La época de floración de los crisantemos va desde principios de verano
hasta finales de otoño.
Cuidados del crisantemo
Es una planta bastante resistente y fácil
de mantener. Se utilizan para jardineras
y macetas, tanto en exterior como en
interior. En exterior, se pueden también
utilizar en parterres, borduras, haciendo
setos o en el jardín.
Cuidándola correctamente, sus flores
pueden durar alrededor de dos meses.
A continuación, os contamos las claves
de su cultivo.
Jacaranda.
Árbol de porte medio, de 12-15 m de altura y con una copa ancha, a
veces aparasolada, que recuerda a las mimosas, especialmente por su
follaje plumoso. Tiene un tronco algo encorvado, con una corteza lisa
que en los ejemplares viejos se vuelve áspera y muy agrietada. Las
hojas son caducas, opuestas y compuestas. Son grandes, de hasta 30-50
cm de longitud, porque además son bipinnadas, así que es fácil
confundir las hojas completas con las hojuelas, que son linear-
lanceoladas u ovadas, de algo más de 1 cm de longitud, enteras en el
margen y acabadas en punta. Sus vistosas flores son también grandes,
de unos 3-5 cm de longitud, de aspecto sedoso, color azul violeta y con
forma de campana estrecha terminada en 5 lóbulos. Nacen al final de
primavera en racimos muy numerosos que suelen aparecer incluso
antes que las hojas.
El tronco principal tiene una forma algo torcida y tiene una altura de 6 a
9 m y un diámetro de 4 a 7 dm.7 El ritidoma o corteza es de color pardo
grisáceo y de textura lisa en la juventud, y áspera, fisurada y oscura con
la edad, forma escamas rectangulares que se pueden desprender. El
jacarandá alcanza 8 a 12 m de altura. Es un árbol semideciduo, es decir
que pierde parcialmente sus hojas, de crecimiento medio y una
longevidad de más de 100 años.
Las hojas son grandes, de 30 a 50 cm de longitud; son completas,
opuestas, bipinnadas, con hojuelas de 25 a 30 con pares de folíolos
pequeños de forma oval-oblonga, terminados en punta (apiculados), de
color verde claro y textura de su superficie lisa pubescente, es decir con
pelos. La cara superior de la hoja es de color verde oscuro, la cara
inferior pálida. La época de foliación ocurre a principios de verano.
Las flores, de 4 a 5 cm, están agrupadas en panículas terminales
erectas, de 20 a 30 cm y son de color azul violeta. Tiene la corola con
tubo muy retorcido y los 5 pétalos soldados. Los lóbulos de dicha corola
son algo desiguales y organizados en 2 labios, uno de 2 lóbulos arriba y
el inferior de 3. Toda la corola es velluda, exterior y -sobre todo-
interiormente. El androceo, como es habitual en las bignoniáceas, tiene
el más largo de los 5 estambres estéril y 2
de los fértiles son más largos que los dos
restantes. El pistilo o gineceo es largo,
pubescente y es de color blanquecino. La
floración se produce durante la primavera,
antes que la foliación, y a veces tiene una
segunda floración, más escasa, en el
verano.
Adelfa (Nerium oleander)
La adelfa es un arbusto con flores para jardines pequeños muy habitual
de la zona mediterránea, donde puede llegar a medir cinco metros. La
adelfa es muy resistente y desde la primavera se cuaja de flores
duraderas, de ahí que sea habitual en el diseño de jardines pequeños.
¿Al sol o a la sombra pongo la adelfa? Cuanto más sol, más bonita se
pone, con numerosas flores rosadas, blancas, rojas o anaranjadas. A la
sombra, la adelfa se debilita y da menos flores.
La adelfa: cuidados. Este arbusto con flores no precisa demasiado riego:
cada cuatro o cinco días será suficiente. Mientras esté creciendo, poda la
adelfa después de la floración para que produzca nuevos brotes.
Dónde colocar adelfas en jardines pequeños. Se da de maravilla en
maceta, pero también hay mucha gente que la emplea para formar
setos informales o crear composiciones florales junto con plantas de
temporada, otros arbustos más bajos, etc., en la decoración del jardín.
hasta 5 m de altura.
Tallos verdes que con el tiempo pasan a grises, laxos.
Hojas gruesas y coriáceas, lanceoladas, color verde oscuro en el haz,
verde grisáceo en el envés.
Flores blancas, amarillas, rosas, o rojas de hasta 4cm de diámetro, con
un número variable se pétalos, formando ramilletes en el extremo de las
ramas.
Frutos tipo folículos, alargados y secos; semillas aplanadas, plumosas.
Árbol de júpiter
(Lagerstroemia indica)
Descripción
En pleno verano, el árbol de Júpiter produce una impactante floración en
forma de erguidas panículas que reúnen multitud de pequeñas flores de
pétalos encrespados de colores que van del blanco al carmesí, los rosas
intensos, el púrpura e incluso el lila. Su follaje caducifolio es lustroso, de
color verde oscuro, y se tiñe de tonos anaranjados y rojizos en otoño. Los
cultivares que encontrarás en los centros de jardinería viven bien en
gran parte de España, incluso en las áreas más frías (-12º, zonas 8-9).
Suele alcanzar entre dos y ocho metros de altura; crece rápidamente y
tolera la contaminación.
Copa, tronco y hojas
Este pequeño árbol luce una copa redondeada con una estructura de
ramas abierta, sostenida por uno o varios troncos. Cuando está desnudo
en pleno invierno resulta especialmente atractivo por su corteza clara y
tersa con suaves manchas que recuerdan las telas de camuflaje. Las
hojas son ovales, acabadas en punta y brillantes; en algunos cultivares
son purpúreas.
Flores y frutos
Las panículas están formadas por florecillas de seis pétalos encrespados
con un delgado pedicelo, lo que les da ese aspecto espumoso de papel
crepé que justifica su otro nombre común: crespón. Exhiben estambres
amarillos muy visibles. Las flores surgen de julio a septiembre en las
ramas del año. Dan paso a pequeñas cápsulas globosas que persisten
todo el invierno.
Cultivo y cuidados
Prefiere el pleno sol y el calor, que
incentivan una abundante floración.
Necesita un sustrato
moderadamente rico, levemente
ácido o neutro, profundo, fresco y
bien drenado. Precisa riego regular
los dos primeros años; una vez
establecido tolera medianamente la
sequía, pero agradece los riegos
frecuentes durante los meses más
cálidos; en invierno deben reducirse.