1.
MERCADO COMÚN DEL SUR (MERCOSUR)
1.1. Antecedentes y motivaciones
Históricamente, Argentina y Brasil han sido rivales geopolíticos. Ambos países, los más
desarrollados de la región, compartían una organización federal a pesar del centralismo
económico y político que los caracterizaba. A finales del siglo XX, sorprendió el rápido
proceso de integración entre ellos, motivado por el deseo de superar su competencia
hegemónica, la revalorización de la integración para el desarrollo, y la necesidad de
complementar sectores industriales, ampliar mercados y mejorar el desarrollo tecnológico.
1.2. Formación del proceso
El proceso de integración comenzó de manera rápida e informal. Algunos hitos importantes
incluyen:
1985: Creación de la Comisión Mixta para la Integración.
1986: Establecimiento del Programa de Integración y Cooperación Económica.
1988: Firma del Tratado de Integración y Cooperación Argentino-Brasilero.
1991: Firma del Tratado de Asunción, constituyendo el MERCOSUR.
1.3. Países participantes
Los países miembros originales del MERCOSUR son Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay. Bolivia y Chile son países asociados, y Venezuela está en proceso de ratificación
como miembro pleno.
1.4. Tratado de Asunción
El Tratado establece como objetivo la creación de un Mercado Común para 1994 y
promueve la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, con un arancel
externo común y políticas macroeconómicas coordinadas. También establece la eliminación
de aranceles y la armonización de legislaciones.
1.5. El MERCOSUR en funcionamiento
A pesar de enfrentar retos, como las asimetrías de desarrollo entre los miembros, el
MERCOSUR ha logrado avances significativos:
En lo político: Se crearon mecanismos para la concertación política y el
compromiso democrático.
En lo económico: El MERCOSUR ha impulsado el comercio y atraído inversiones
extranjeras, aunque la adopción del arancel externo común sigue siendo imperfecta.
En lo internacional: El bloque ha fortalecido su inserción en los mercados globales
y sus relaciones con otros bloques comerciales.
A partir del año 2000, el MERCOSUR inició una nueva etapa de integración centrada en la
consolidación de la unión aduanera y la convergencia macroeconómica.
2. SISTEMA DE INTEGRACIÓN CENTROAMERICANO (SICA)
2.1. Etapas del Proceso de Integración
El proceso de integración centroamericana avanzó en dos etapas:
Primera Etapa (1960-1990): Se inicia con el Tratado de Managua, aunque se ve
interrumpido por conflictos bélicos y crisis políticas.
Segunda Etapa (1991 hasta la fecha): Surge con el Protocolo de Tegucigalpa,
consolidando el SICA.
2.2. Constitución del SICA
El 13 de diciembre de 1991, se firma el Protocolo de Tegucigalpa, dando origen al SICA
como el marco institucional para la integración regional, con su funcionamiento formal
comenzando en 1993. La Asamblea General de la ONU respaldó esta iniciativa, lo que
permitió su reconocimiento internacional.
2.3. Formación del Proceso
El SICA se basa en experiencias previas de la región, incorporando lecciones de crisis
políticas y bélicas. Su principal objetivo es consolidar una región de paz, libertad,
democracia y desarrollo, respaldado por la promoción de los derechos humanos.
2.4. Objetivo del SICA
El principal objetivo es lograr la integración regional para crear una región de paz, libertad,
democracia y desarrollo.
2.5. Desarrollo del Proceso
El SICA comenzó formalmente en 1993 con los países fundadores: Costa Rica, El
Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá y Nicaragua. En 2000, Belice se unió, y la
República Dominicana se incorporó como país asociado. El Protocolo de Guatemala en
1994 permitió fortalecer la integración económica, mientras que la Alianza para el
Desarrollo Sostenible (ALIDES) fue establecida para impulsar el desarrollo integral.
2.6. Subsistema de la Integración Económica
El Subsistema, creado en 1994, busca alcanzar un desarrollo económico y social equitativo,
sostenible y competitivo. Está basado en principios como la legalidad, consenso y
solidaridad, con el fin de promover la unión económica centroamericana.
2.7. Estructura Institucional
La estructura del SICA incluye varios órganos clave:
Órganos principales: Reunión de Presidentes, Consejo de Ministros, Comité
Ejecutivo, Secretaría General, Parlamento Centroamericano (PARLACEN), Corte
Centroamericana de Justicia, Comité Consultivo.
Órganos técnicos del Subsistema Económico: SIECA, Consejo Agropecuario
Centroamericano, entre otros.
2.8. Relacionamiento Externo
El SICA mantiene relaciones con países observadores como México, Chile, Brasil, Taiwán,
España y Alemania. Además, tiene tratados comerciales importantes, como el Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos y un Tratado de Asociación con la Unión Europea.
2.9. Situación Actual
Aunque el proceso de integración ha avanzado gradualmente, también enfrenta obstáculos.
La integración económica debe avanzar hacia una unión económica centroamericana,
considerando la participación activa de todos los sectores. La globalización y el populismo
han generado nuevos desafíos, como la influencia del “socialismo del siglo XXI”, que ha
polarizado la región, ejemplificado por los casos de Honduras y Nicaragua en el ALBA. A
pesar de estos desafíos, la integración sigue avanzando hacia la unidad regional.
3. COMUNIDAD ANDINA (CAN)
3.1. Antecedentes La Comunidad Andina (CAN) nació en 1969 con el Acuerdo de
Cartagena, buscando la integración subregional a través de un modelo de sustitución de
importaciones. Sin embargo, la crisis de deuda en los años 80 afectó la integración, que
quedó estancada. En 1989, se adoptó un modelo de desarrollo abierto, y en 1996, se aprobó
el Protocolo de Trujillo, que reformó el Acuerdo y creó la Comunidad Andina.
3.2. Protocolo de Trujillo El Protocolo de Trujillo (1996) reemplazó al Pacto Andino,
estableciendo nuevos órganos e instituciones dentro del Sistema Andino de Integración,
como el Consejo Presidencial Andino y la Secretaría General. Su objetivo fue acelerar el
proceso y coordinar las acciones de integración.
3.3. Funcionamiento de la CAN La CAN inició su funcionamiento con un enfoque de
regionalismo abierto, buscando compatibilidad con la liberalización global. Se le dio una
dirección política con la inclusión de los Consejos Presidencial y de Ministros, pero en los
2000s, surgieron críticas sobre su impacto en la pobreza y desigualdad. En 2003, se
incorporaron temas sociales al proceso, y se redefinieron sus áreas de acción.
3.4. Política Externa La CAN priorizó la integración regional, con énfasis en la
convergencia con MERCOSUR y la inclusión de países como Chile. También participó en
negociaciones como el ALCA y los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos,
aunque con diferencias internas. Esto llevó a crisis internas y el retiro de Venezuela en
2006.
3.5. Contradicciones ideológicas El proceso andino enfrenta divisiones ideológicas entre
países como Colombia y Perú, que apuestan por el libre comercio, y Venezuela, Bolivia y
Ecuador, que siguen un enfoque socialista. Estas diferencias se reflejan en conflictos sobre
tratados y acuerdos, lo que ha llevado a Venezuela a desvincularse de la CAN.
3.6. Principales Logros A lo largo de su existencia, la CAN ha logrado avances en la
liberación del comercio, la creación de un Arancel Externo Común y la armonización de
políticas. También ha implementado iniciativas sociales y ambientales, y ha facilitado la
circulación de ciudadanos andinos sin pasaporte, entre otros logros.
3.7. Evaluación general del proceso andino El proceso andino ha tenido altibajos, con
crisis y retrocesos, pero también avances importantes, como el desarrollo institucional y la
creación de un sistema legal supranacional. Sin embargo, el regionalismo abierto ha
debilitado la unidad interna, y el incumplimiento de normas comunes ha sido recurrente.
3.8. Situación Actual Actualmente, la CAN enfrenta una crisis estructural debido a las
contradicciones ideológicas entre sus miembros. Los acuerdos comerciales, como los TLC
con Estados Unidos, han exacerbado las tensiones. La integración latinoamericana sigue
siendo un desafío, con países como Bolivia excluidos de negociaciones clave. La
estabilidad de la integración andina está en duda, y las diferencias políticas siguen siendo
un obstáculo para su continuidad.