atención a las necesidades humanas básicas (iii) 61
TEMA 3.
ATENCIÓN A LAS NECESIDADES HUMANAS BÁSICAS (III).
María de la Paz García Lorite y María de la Paz García Rascón.
1. NECESIDAD DE TERMORREGULACIÓN.
La necesidad de termorregulación pertenece al primer escalón o base de la
pirámide de Maslow (clasificación de las necesidades humanas básicas) por tanto,
pertenece al grupo de necesidades fisiológicas de la persona. Estas necesidades tienen
un origen corporal y están asociadas a la supervivencia de la especie. Por lo tanto, las
necesidades fisiológicas son las que el individuo ha de atender prioritariamente.
La temperatura es uno de los cuatro signos vitales del ser humano que junto con
el pulso, la presión sanguínea y la frecuencia respiratoria indican el estado de salud
del sujeto. Factores como la temperatura ambiental, el ejercicio físico y los efectos
de la enfermedad, pueden hacer que los signos vitales alcancen límites fuera de la
normalidad. Con la medición de los signos vitales obtenemos una serie de datos
que pueden darnos información sobre el estado general de salud de un sujeto (datos
basales), así como su respuesta ante las situaciones de estrés físico y psicológico y el
tratamiento médico y de enfermería. Un cambio en el funcionamiento fisiológico puede
ser indicado por una variación en las constantes vitales. La necesidad de actuación
médica o de enfermería puede surgir por cualquier alteración de los signos vitales.
Para un correcto funcionamiento del organismo se requiere que las cifras
de temperatura de la persona se mantengan dentro de unos márgenes normales.
Entendemos por temperatura corporal, el equilibrio entre la producción de calor por el
cuerpo y su pérdida. Existen dos tipos de temperatura: la llamada temperatura interior
y, por otra parte, la superficial o exterior. La temperatura interna o central es la que
se mide en los tejidos internos del organismo y se mantiene relativamente constante,
variando alrededor de 37º C. La temperatura superficial o externa varía según dos
parámetros: el flujo sanguíneo a la piel y la cantidad de calor perdido por el cuerpo
hacia el medio externo, es decir, depende de las condiciones ambientales en las que
se encuentra el sujeto.
62 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Teniendo en cuenta estas oscilaciones de temperatura interna y externa, se han
fijado unos límites aceptables de temperatura en el ser humano que van desde 36º C a
38º C. El lugar de determinación de la temperatura (oral, rectal, axilar, en la membrana
timpánica, en la membrana esofágica, en la arteria pulmonar o incluso en la vejiga
urinaria) es un factor que determina la temperatura del paciente dentro de los límites
normales.
El valor de la temperatura corporal también va a variar en función de la edad de
la persona. En adultos jóvenes sanos, la temperatura corporal es alrededor de 37º C
(medición oral). Durante el envejecimiento, estas cifras suelen ser menores porque
el centro termorregulador (situado en el encéfalo) se vuelve menos eficaz. Por tanto,
el anciano es más susceptible a los cambios ambientales, sintiendo frío o calor en
diferente grado que el adulto. En todo caso, es importante resaltar que no existe una
cifra única normal para todas las personas y que cada individuo se mueve dentro de
sus propios límites normales de temperatura, los cuales pueden ser averiguados durante
la práctica clínica por la enfermera o el personal auxiliar de enfermería.
Rectal Oral
Ejercicio intenso
Emociones o ejercicio moderado:
algunos adultos normales, Trabajo duro, emociones,
muchos niños activos algunos adultos normales,
muchos niños activos
Límites habituales Límites habituales
de normalidad de normalidad
Al comienzo de la mañana,
Al comienzo de la mañana,
tiempo frío, etc.
tiempo frío, etc.
Figura 1. Límites observados en personas normales para las temperaturas rectal y oral.
(Adaptado de Mountcastle, V.B.: Medical physiology, vol. 2, ed. 14, San Luis, 1980, Mosby; basado
en Dubois E.F.: Fever and regulation of body temperature, Springfield, III; 1948, Charles [Link].)
El valor medio de temperatura que representa la de los tejidos corporales internos
nos lo proporciona la medición de la temperatura corporal. Dependiendo del lugar
donde se determine la temperatura, los valores medios normales variarán. Las
mediciones de temperatura en localizaciones centrales o internas, proporciona unos
valores térmicos más fiables que los obtenidos en localizaciones superficiales.
El personal auxiliar interviene con el conocimiento de hábitos referidos al
mantenimiento de la temperatura corporal, enseñando medidas para combatir tanto
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 63
el frío como el calor y precauciones cuando el individuo se encuentre con cambios
de temperatura extremas, administrando medicación o una serie de procedimientos
físicos, cuando existan variaciones fuera de los límites normales.
1.1. Mecanismos de regulación de la temperatura corporal.
Existen una serie de mecanismos fisiológicos y conductuales que regulan con
precisión que los valores de temperatura se mantengan dentro de los límites de
normalidad. Estos mecanismos mantienen un equilibrio entre la producción y la
pérdida de calor, y son mecanismos neurológicos y cardiovasculares.
Control nervioso y vascular: existe un órgano situado en el encéfalo denominado
hipotálamo, éste controla la temperatura igual que lo hace un termostato en un sistema
climatizador. Al igual que el sistema climatizador se activa ante temperaturas bajas,
elevando la temperatura ambiental mediante la producción de calor, o aumentando
las pérdidas si la temperatura fuese alta, el hipotálamo percibe incluso los cambios
mínimos y envía impulsos que van a aumentar o disminuir la temperatura según las
circunstancias. Cuando la temperatura corporal se encuentra elevada los impulsos
enviados por el hipotálamo van a producir un aumento en la sudoración, vasodilatación
e inhibición de la producción de calor. Por el contrario, si la temperatura es inferior
a la normal los impulsos van a aumentar la producción de calor mediante temblores
musculares y vasoconstricción.
Producción de calor: el calor producido en el organismo es producto del
metabolismo (reacciones químicas que se producen en las células en las cuales se
libera o consume energía). La producción de calor tiene lugar durante el reposo,
movimientos voluntarios, escalofríos involuntarios y termogénesis sin escalofríos
(metabolismo de la grasa que se produce en recién nacidos).
Pérdida de calor: se produce simultáneamente a la producción de calor.
Depende de la estructura de la piel y la exposición ambiental; se puede perder calor
por diferentes vías: radiación (a través de ondas electromagnéticas), conducción
(de un objeto a otro por contacto directo), convección (paso de calor hacia fuera
por el movimiento del aire) y evaporación (cuando un líquido se transforma en gas:
evaporación del sudor) (figura 2).
Control mediante la conducta: las personas actuamos voluntariamente para
mantener la temperatura corporal dependiendo de las temperaturas ambientales. Si la
temperatura medioambiental desciende, las personas nos ponemos más ropa o bien nos
desplazamos a un lugar más cálido; por el contrario si la temperatura aumenta solemos
usar ropas más ligeras y utilizamos sistemas de refrigeración como aire acondicionado
o ventilador. La capacidad de las personas para controlar la temperatura mediante
estas conductas va a depender del grado de temperatura extrema, de la capacidad de la
64 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Figura 2. Regulación de la temperatura corporal por pérdida de calor.
persona para percibir la sensación de frío o calor, de la capacidad mental y emocional
de la persona y de la movilidad y la habilidad para llevar a cabo dichas conductas.
1.2. Factores que influyen en la temperatura corporal.
La temperatura corporal puede verse afectada por diversos factores que pueden
producir una variación que la desvíen de la normalidad. Entre otros destacan los siguientes:
- Edad. Las edades extremas, infancia y vejez, están más influenciadas
por la temperatura ambiente, por lo tanto las personas de estos grupos de
edad deben ser especialmente protegidas frente a los cambios bruscos de
temperatura ambiental. En el recién nacido la temperatura normalmente
oscila entre 36,5-37º C. En la edad adulta la temperatura media normal suele
ser más baja que en la juventud y suele estar alrededor de los 36,5º C. Con
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el envejecimiento los mecanismos de termorregulación se alteran, por lo
que el anciano es más sensible a las temperaturas extremas.
- Ejercicio físico. La realización de ejercicio físico va a aumentar la
producción de calor en el organismo, llegando incluso hasta los 40º C si la
intensidad del mismo es elevada y se prolonga en el tiempo.
- Variaciones diurnas. La temperatura durante el día sufre diferentes
oscilaciones, las más altas se suelen alcanzar entre las 20-24 h., mientras
que las más bajas se suelen producir durante el sueño, entre las 4-6 h de la
mañana.
Tiempo
Figura 3. Rango de temperatura oral durante 24 horas en un adulto joven sano.
- Estrés. La estimulación del sistema nervioso se produce en estados de
estrés físico o emocional, como por ejemplo en períodos de ansiedad. Esto
va a ocasionar un aumento en la actividad metabólica y en consecuencia
la producción de calor, por lo que es normal que se eleve la temperatura
corporal.
- Cambios hormonales. En las mujeres, las hormonas que se producen durante
la ovulación suelen producir un aumento de la temperatura basal.
- Medio ambiente. Las variaciones extremas de la temperatura ambiental
también pueden incrementar o reducir la temperatura corporal. Estos cambios
van a depender del grado de exposición y del grado de humedad ambiental.
- Ingesta de líquidos. Las bebidas calientes o frías pueden dar lugar a ligeras
oscilaciones de la temperatura en la persona.
- Tabaco. El consumo de esta sustancia puede aumentar la temperatura.
- Alcohol. La ingesta de bebidas alcohólicas produce un descenso de la
temperatura corporal.
- Los procesos patológicos. Algunas enfermedades pueden ocasionar
oscilaciones en la temperatura corporal.
66 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
- Los tratamientos farmacológicos. Los medicamentos pueden producir
como efectos adversos o secundarios una alteración de la temperatura del
sujeto.
1.3. Valoración y medición de la temperatura corporal. Lugares y tiempo. Tipos
de termómetro.
Para poder valorar las cifras de temperatura debemos conocer los lugares del
organismo donde podemos medirla, así como disponer de los instrumentos necesarios
para su medición.
Existen diversos lugares de medición de la temperatura corporal, de entre ellos
los más frecuentes son la oral, axilar, rectal y en el oído.
Figura 4. [Link]/material/técnicas/temp/[Link]
- Oral. La temperatura se puede tomar en la boca con un termómetro. La
medición en esta localización es accesible y cómoda, además de muy fiable.
Las situaciones contraindicadas son:
• Bebés y niños menores de 6 años.
• Pacientes con cirugía y patología oral, que tienen dificultad para respirar
por la nariz.
• Pacientes con disminución de la consciencia.
• Pacientes que reciben oxigeno a través de una mascarilla (figura 5).
- Axilar. La temperatura se puede tomar debajo del brazo, en el hueco axilar,
utilizando un termómetro clásico o digital. Las temperaturas que se toman
en esta zona suelen ser unas décimas más bajas que las que se toman en la
boca o en el recto. Es la más cómoda y segura, pero la menos exacta.
- Rectal. La medición en esta zona suele ser la más fiable de las cuatro y nos
proporciona unos valores más altos que el resto. Se puede tomar igualmente
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 67
Figura 5: Medición de la temperatura oral.
con un termómetro digital. Está indicada en niños menores de 6 años y en
adultos inconscientes. Está contraindicada en las siguientes situaciones.
• Pacientes sometidos a cirugía.
• Pacientes con trastornos rectales.
• Pacientes con tracción o yeso en la pelvis o en las extremidades inferiores.
- En el oído. Se suele usar un termómetro especial que mide la temperatura
a nivel del tímpano, las cifras se asemejan mucho a las de la temperatura
central del cuerpo.
Tipos de termómetro.
Los tres tipos de termómetro utilizados para medir la temperatura corporal son:
Figura 6: Tipos de termometros: digital, de oído y de frente.
68 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
• Termómetro electrónico digital, que trabaja con una pila alcalina, tiene
pantalla de lectura. Puede ser utilizado para tomar temperatura oral, axilar
o rectal, en un tiempo de 60 segundos.
Figura 7. Termometro digital
• Termómetro de oído: Termómetro digital electrónico, que trabaja con una pila
de litio, tiene pantalla de lectura. Mide la temperatura mediante la detección
en el conducto auditivo de los rayos infrarrojos que emite. Se coloca la punta
del termómetro en el oído, se pulsa el botón y en un segundo se obtendrá la
temperatura corporal.
• Termómetros de frente. Termómetro digital electrónico, que trabaja con una
pila de litio, tiene pantalla de lectura. Mide la temperatura colocándolo en
la frente con un tiempo de lectura de 5 segundos.
1.4. Alteración de la temperatura corporal. Actuación ante el paciente con fiebre.
Como se ha comentado con anterioridad, la temperatura corporal se mantiene
dentro de un margen relativamente estrecho de normalidad. Ya hemos visto que
depende de diversos factores, de forma general podemos considerar como cifra de
temperatura normal entre 36 y 37º C.
La disminución de la temperatura por debajo del límite inferior normal se
denomina hipotermia y suele producirse el fallecimiento de la persona cuando la
temperatura desciende por debajo de 34º C. Se puede llegar al estado de hipotermia
por diferentes mecanismos: una pérdida de calor excesiva, una inadecuada producción
de calor para contrarrestar la pérdida y un deterioro de la termorregulación central.
Los principales signos y síntomas de hipotermia son:
• Disminución de la temperatura por debajo de los límites normales.
• Piel pálida y fría.
• Disminución de la tensión arterial.
• Sensación de frío y presencia de escalofríos.
• Disminución de la cantidad de orina.
• Disminución del nivel de conciencia pudiendo llegar al coma.
• Disminución de la coordinación muscular.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 69
El principal tratamiento ante un paciente con hipotermia sería el evitar un mayor
descenso de la temperatura. Para ello debemos retirarle al paciente la ropa húmeda
en el caso de que se diera esta circunstancia, cubrirlo con mantas o bien utilizar una
manta térmica en el caso de hipotermia grave. En un paciente consciente se le dará
además de beber líquidos calientes.
Cuando la temperatura corporal aumenta por encima de los límites normales
se denomina hipertermia, o en otros términos fiebre o pirexia. Normalmente la
fiebre suele ser consecuencia de un estado de enfermedad y se suele acompañar
de un deterioro general del paciente; sudoración, escalofríos, pérdida del apetito,
somnolencia, dolor de cabeza. Según la intensidad en la elevación de la temperatura,
clasificamos la hipertermia en varios estadíos:
• Febrícula. Cuando no supera los 38º C.
• Fiebre ligera. Entre 38-38,5º C.
• Fiebre moderada. Entre 38,5-39,5º C.
• Fiebre alta. Entre 39,5-40,5º C.
• Muy alta. Cuando se superan los 40,5º C.
Existe otra clasificación de la hipertermia en función de la evolución:
- Fiebre intermitente. Cuando la temperatura corporal alterna períodos de
fiebre y periodos de temperatura normal a intervalos regulares y en un mismo
día.
- Fiebre remitente. Se producen numerosas fluctuaciones de la temperatura
a lo largo de las 24 h, estando todas ellas por encima de la normal.
- Fiebre recurrente. Cuando se alternan días de fiebre con días de temperatura
normal.
- Fiebre continua o constante. Cuando la temperatura corporal se mantiene
elevada y con mínimas fluctuaciones.
El tratamiento de la fiebre tiene dos pilares fundamentales; el primero se denomina
tratamiento etiológico y consiste en tratar la causa que origina la fiebre, por ejemplo,
si el paciente presenta una infección y ésta a su vez eleva la temperatura el tratamiento
etiológico serían los antibióticos específicos para esa infección. El segundo tratamiento
sería el tratamiento sintomático, que es igual para todos los pacientes y consiste en
tratar directamente la fiebre. Se divide en dos tipos de medidas:
- Medidas físicas. Aplicación de paños fríos sobre la superficie corporal y
baños de agua tibia.
- Medidas químicas. La administración de fármacos antipiréticos, por ejemplo
el paracetamol y el ibuprofeno.
70 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
1.5. Sistemas de registro. Gráfica.
Como todas las actividades realizadas por el personal sanitario en el ambiente
hospitalario, una vez realizada la medición de temperatura debemos anotarla en su
correspondiente hoja de registro. Dependiendo del centro donde nos encontremos
pueden existir diferentes modelos de hojas de registro o graficas. Básicamente
contienen los mismos apartados en los que se anotan una serie de datos: nombre y
apellidos del paciente, edad, número de historia, habitación, fecha y hora o turno
en el que se hace la anotación y una escala de temperatura entre otros parámetros
de medición de constantes vitales, así como un espacio para la firma del auxiliar de
enfermería o enfermero/a que realiza el registro (figura 8).
Figura 8: grafica de registro de constantes.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 71
Caso práctico. Toma de temperatura.
Equipo y material: termómetro rectal, oral o axilar, una toalla si se va a utilizar
la zona axilar, lubricante si se utiliza la zona rectal y guantes desechables.
Preparación del equipo: sacar el termómetro de su envoltura.
Preparación del paciente: explicar al paciente el procedimiento que vamos
a llevar a cabo y utilizar el método de toma de temperatura más adecuado.
Proporcionar intimidad en todo momento. Para la medición oral determinar la
hora en la que ha tomado por última vez alimentos, líquidos o tabaco. Para la
temperatura rectal ayudar al paciente a colocarse en posición fetal y cubrirlo con
una sábana. Y para la temperatura axilar exponer la axila y si ésta está húmeda
secarla con una toalla.
Toma de la temperatura: para la temperatura oral colocar la punta del termómetro
en la base de la lengua, hacia la parte derecha o izquierda del frenillo, explicarle que
ha de cerrar los labios pero sin morder el termómetro. Para la temperatura rectal
aplicar lubricante con una gasa en el extremo del termómetro, elevar la nalga para
exponer el ano e introducir suavemente el termómetro sin forzar; sujetarlo de dos a
cinco minutos. Para la temperatura axilar elevar el brazo, colocar el termómetro en
la axila y bajar el brazo apretándolo cruzado en el pecho.
Retirada del termómetro: sostener el termómetro por el extremo y mantenerlo a
la altura de los ojos.
Limpieza de termómetro: lavar el termómetro con agua jabonosa, secarlo y
desinfectarlo con alcohol.
Anotar la temperatura: una vez realizada la lectura anotar inmediatamente la
temperatura para impedir que se nos olvide en su gráfica correspondiente, comprobando
el nombre del paciente y la hora de la medición.
2. NECESIDAD DE MOVILIZACIÓN.
La necesidad de movilización, al igual que la anterior, pertenece al primer escalón
de la pirámide de Maslow y es también una necesidad humana básica fisiológica, por
tanto, debemos cubrirla para mantener nuestra estabilidad física y psicológica.
Entendemos por necesidad de movilización aquella que trata de mantener la
capacidad para mover cada una de las partes del cuerpo y de trasladarse de un sitio a
otro conservando una correcta estabilidad y alineación corporal.
72 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
2.1. Anatomofisiología del aparato locomotor.
La necesidad de movilización se refiere a diferentes aspectos corporales:
• Función motora normal: es la capacidad del cuerpo para moverse, lo cual va
a depender directamente de aspectos como el conservar una buena integridad
tanto de músculos, como de huesos y articulaciones.
• Posturas: es la posición en la que se mantienen las diversas partes del cuerpo
al estar sentado, de pie, acostado, etc.
• Mecánica corporal: Es el correcto equilibrio y control del cuerpo que
obtenemos con una adecuada alineación, o lo que es lo mismo, adoptando
una correcta posición de los miembros con respecto al tronco.
El aparato locomotor está constituido por tres componentes: el sistema óseo,
el sistema muscular y el sistema articular. Estos tres sistemas se agrupan en torno
a una finalidad común: el movimiento. Podemos resumir que está formado por un
conjunto de palancas (huesos y articulaciones) que es movido por un complejo
motor (músculos) y que ambos funcionan armónicamente originando el movimiento
corporal.
Para cubrir satisfactoriamente la necesidad de movilización, es fundamental que
el sistema músculo-esquelético funcione correctamente, pero también es igual de
importante la intervención de otros factores como el estado psicológico del individuo,
la presencia o no de patologías, las limitaciones funcionales existentes, la presencia de
personas que puedan ayudarle a satisfacer esta necesidad en el caso de que no pudiera
hacerlo por sí mismo, la existencia o no de barreras arquitectónicas, los medios de
ayuda, etc (figura 9 y 10).
2.2. Principios de mecánica corporal.
Como se ha comentado anteriormente, cuando hablamos de mecánica corporal
nos estamos refiriendo al adecuado equilibrio y control del cuerpo a través de una
correcta alineación corporal.
En cualquier movilización, habrá que tener en cuenta los principios o normas
básicas de mecánica corporal, haciendo referencia a dos aspectos fundamentales: el
personal encargado de realizar la movilización y la persona asistida.
— Personal que realiza la movilización.
• La persona que realiza la movilización, deberá mantener durante todo el
proceso la separación de los pies, de manera que uno esté ligeramente más
levantado que el otro, de esta manera, colaboramos a mantener nuestra
propia estabilidad, la cual será mayor si la base de sustentación con la que
contamos es amplia.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 73
Figura 9: Sistema muscular.
Figura 10: Sistema esquelético y articular.
Esqueleto humano en imágenes. [Link]
74 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Figura 11. Manual del alumno.
Curso Auxiliar de Enfermería en Geriatría. Unidad
Didáctica III. Tema 8: Necesidad de movilización.
IFES. Junta de Andalucía.
• La colocación de la persona que
realiza la movilización, debe
ser lo más cercana posible al
paciente, esto hará que la fuerza
empleada sea menor, ya que
cuando el centro de gravedad se
acerca a la base de sustentación es Figura 12 .Manual del alumno.
Curso Auxiliar de Enfermería en Geriatría.
más fácil mantener el equilibrio.
Unidad Didáctica III. Tema 8: Necesidad de
movilización. IFES. Junta de Andalucía.
• Para emplear menos energía al realizar la movilización, la persona que asiste
al movimiento, utilizará su propio peso, pues de esta forma contrarresta el
propio peso del paciente.
• Para evitar daños en la espalda, el paciente debe usar la fuerza de los
músculos de las piernas, esto se consigue flexionando ligeramente las rodillas
y manteniendo la espalda correctamente alineada y sin doblarla.
Figura 13. Manual del alumno. Curso Auxiliar de Enfermería en Geriatría. Unidad Didáctica III.
Tema 8: Necesidad de movilización. IFES. Junta de Andalucía.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 75
• La manera correcta de realizar un
giro será utilizando los pies en lugar de
la columna. Esto se consigue mediante la
colocación del pie en la misma dirección
en la que se vaya a hacer el giro.
Figura 14.
Manual del alumno. Curso Auxiliar de Enfermería
en Geriatría. Unidad Didáctica III. Tema 8:
Necesidad de movilización. IFES. Junta de
Andalucía.
• Es conveniente contraer los músculos abdominales y los glúteos antes de
realizar la movilización con el fin de estabilizar la pelvis.
• Debemos intentar disminuir al mínimo la fricción durante la movilización,
pues el roce entre un objeto y una superficie va a aumentar el trabajo
necesario para mover dicho objeto.
• En el caso de que preveamos que el esfuerzo a realizar sea muy elevado,
debemos contar con la ayuda de otra persona o de medios mecánicos como
por ejemplo grúas.
— Persona asistida.
Las normas básicas de movilización de pacientes no se refiere sólo a la persona
que realiza la movilización, también hemos de tener en cuenta al paciente e intentar que
éste colabore, ya que lo que se pretende conseguir es que éste sea lo más independiente
posible. En este apartado nos vamos a centrar en las posturas correctas que debe
adoptar el paciente en las diferentes movilizaciones.
• Cuando el paciente está acostado. Debemos conseguir que el apoyo del
paciente sobre el colchón sea uniforme, para ello el material del que esté
hecho el colchón debe proporcionar firmeza. Cuando el paciente está
acostado sus extremidades han de estar alineadas a lo largo de su cuerpo.
• Cuando el paciente está de pie. Las normas básicas a seguir son las siguientes:
- Conseguir una base de sustentación amplia y un alto grado de estabilidad,
para ello se separarán ligeramente los pies.
- Conseguir que la cadera quede por encima del ancho delimitado por los
pies.
- Contraer los músculos abdominales y los glúteos y mantener la espalda
recta, echando los hombros hacia atrás.
76 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
• Cuando el paciente está sentado. Lo principal es conseguir un asiento
adecuado que le permita al paciente mantener la espalda erguida y apoyada.
Es fundamental que los pies estén apoyados en el suelo y que se mantenga
un ángulo recto de las rodillas, caderas y tobillos. En el caso de que los pies
cuelguen, colocaremos un taburete para que no queden colgando.
2.3. Posiciones del paciente en la cama.
Normalmente, en un servicio de hospitalización, el paciente pasa la mayor parte
del tiempo en la cama, esta inmovilidad prolongada va a ocasionar diversos problemas
que pueden agravar el estado previo del paciente y prolongar su hospitalización. De
ahí la importancia de realizar cambios posturales por parte del personal auxiliar de
enfermería durante los periodos de reposo en cama. Las principales enfermedades que
nos podemos encontrar en una planta de hospitalización y que requieren un reposo
en cama son:
• Enfermedades cardiovasculares:
- Infarto agudo de miocardio.
- Insuficiencia cardíaca congestiva.
- Miocardiopatías.
- Miocarditis.
• Enfermedades neurológicas:
- Lesiones en la cabeza.
- Traumatismo de la médula espinal.
- Enfermedades neurológicas degenerativas.
- Enfermedades inflamatorias del sistema nervioso.
- Aneurismas hemorrágicos.
• Enfermedades músculo-esqueléticas:
- Fracturas múltiples de los miembros inferiores.
- Reimplantación quirúrgica de un miembro amputado de forma traumática.
• Enfermedades pulmonares:
- Enfermedades pulmonares crónicas en fase terminal.
• Otras enfermedades:
- Fases terminales de cáncer.
- Pacientes en espera de trasplante de un órgano principal.
- Obesidad patológica.
Entre los efectos adversos de la inmovilidad, los más frecuentes son:
• Efectos fisiológicos:
- Sistema metabólico: Alteración del metabolismo que conlleva una
afectación en la formación de tejidos, cicatrización y calcificación de los
huesos, también se pueden producir trastornos en el aparato digestivo.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 77
- Sistema respiratorio: Alteración de la capacidad del aparato respiratorio
y riesgo de infecciones por el acumulo de secreciones.
- Sistema cardiovascular: se produce hipotensión ortostática y
enlentecimiento de la circulación con el consecuente riesgo de
tromboflebitis.
- Sistema músculo-esquelético: se produce una pérdida generalizada en
su forma y funciones, produciéndose una pérdida de masa muscular y
osteoporosis, entre otras.
- Sistema tegumentario: riesgo de aparición de úlceras por decúbito.
- Sistema urinario: se produce un riesgo de infección urinaria y de aparición
de cálculos renales.
• Efectos psicosociales:
- Depresión.
- Cambios de comportamiento.
- Alteración del ciclo sueño vigilia.
- Disminución de la capacidad del paciente para valerse por sí mismo.
- Aumento del aislamiento.
- Privación sensorial.
• Efectos sobre el desarrollo:
- Aumento de la dependencia del paciente.
Cuando un paciente se encuentra encamado, nos lo podemos encontrar en
diferentes posiciones. Cada una de ellas va a repercutir en unas zonas específicas del
cuerpo, ejerciendo más presión en las prominencias óseas y zonas cartilaginosas que
se encuentran como puntos de apoyo del paciente. Estas posturas son (figura 15):
• Decúbito supino o dorsal: es una posición anatómica del cuerpo que se
caracteriza por: posición corporal acostado boca arriba, cuello en posición
neutra, miembros superiores extendidos pegados al tronco y con las palmas
de las manos mirando hacia arriba, extremidades inferiores también
extendidas con pies en flexión neutra y con la punta de los dedos gordos
hacia arriba.
• Decúbito lateral: posición que se caracteriza por: posición corporal tumbado
de costado (derecho o izquierdo), la pierna inferior extendida, pierna
superior ligeramente flexionada sobre la inferior (es conveniente colocar una
almohada entre ambas); el brazo inferior no debe estar debajo del paciente,
se flexiona hacia delante; el brazo superior adopta una posición fisiológica
cómoda para el paciente.
• Decúbito prono: posición anatómica del cuerpo caracterizada por: posición
corporal acostado boca abajo; cuello en posición neutra; miembros superiores
extendidos pegados al tronco y con las palmas de las manos hacia abajo;
78 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Figura 15. Puntos de apoyo del
paciente según su posición.
extremidades inferiores también extendidas con los pies flexión neutra y
punta de los dedos gordos hacia abajo.
• Posición de fowler: paciente en decúbito supino con la cabecera de la cama
elevada 50º.
Movilización hacia arriba de la cama.
Cuando el paciente colabora: sería necesario la asistencia de un solo auxiliar y
la técnica es la siguiente:
- El auxiliar se coloca a un lado de la cama.
- Retirar todas las almohadas de la cama, teniendo especial cuidado en sujetar
la cabeza.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 79
- Pedirle al paciente que doble las rodillas apoyando toda la planta de los pies
en el colchón y que se agarre si es posible a la cabecera de la cama.
- El auxiliar pasa el brazo más cercano de la cabecera de la cama por debajo
del cuello del paciente hacia el omóplato, para evitar movimientos bruscos
de la cabeza.
- El otro brazo se coloca por debajo de los muslos del paciente.
- Una vez alcanzada la posición correcta, auxiliar y asistido realizan un
movimiento coordinado: el auxiliar ha de intentar llevar al asistido hacia
arriba de la cama a la vez que el paciente empujará en la misma dirección
ayudándose del impulso cogido con sus piernas y los músculos abdominales,
además de ejercer fuerza con los brazos tirando hacia arriba.
- Se recomienda decir: un, dos, tres, ya!
Cuando el paciente no colabora: será necesaria la presencia de dos auxiliares y
los procedimientos pueden ser varios:
• Los dos auxiliares se sitúan al mismo lado de la cama.
- El auxiliar colocado más cerca de la cabecera de la cama situará su brazo
más cercano a la cabeza del paciente, por debajo de la nuca del asistido
llegando hasta el hombro y su otro brazo por debajo de la región lumbar.
- El otro auxiliar coloca uno de los brazos por debajo de los glúteos y el
otro por debajo de los muslos.
- Una vez posicionados, llevarán al enfermo hacia arriba de la cama de
manera coordinada, realizando el movimiento a la vez.
• Cada auxiliar se coloca a una lado de la cama.
- Cada auxiliar colocará su brazo más cercano a la cabecera de la cama
por debajo del omóplato del paciente.
- Su otro brazo irá debajo de los glúteos.
- A continuación realizarán el movimiento hacia arriba y a la vez.
• Con el uso de una entremetida.
- Cada auxiliar se coloca a un lado de la cama.
- Cada uno agarra la esquina superior e inferior de la entremetida por la
parte situada a su lado de la cama.
- A continuación se tira de la sábana hacia arriba hasta conseguir la posición
deseada.
Movilización hacia el borde de la cama.
Este procedimiento puede llevarse a cabo bien con uno o dos auxiliares.
Con un auxiliar. El auxiliar se colocará en el lado de la cama del borde al que va
ser llevado, para evitar la caída del paciente. El procedimiento seguirá la siguiente
secuencia:
80 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
- El auxiliar pasará el brazo más cercano de la cabecera de la cama por debajo
del cuello del paciente hasta tocar el hombro. En esta posición eleva y
desplaza el tronco del paciente hacia sí mismo.
- El auxiliar coloca uno de sus brazos debajo de la región lumbar del asistido
y el otro debajo de los muslos, desplazando la pelvis del paciente hacia el
lado de la cama deseado, realizando el mismo balanceo que en el primer
tiempo.
- El auxiliar pasará uno de los brazos por debajo de los muslos y el otro por
debajo de sus tobillos, desplazando esta vez los miembros inferiores.
Con dos auxiliares. Los dos auxiliares se colocaran en el mismo lado de la cama,
que será el lado al que se va a desplazar el paciente.
- El auxiliar colocado más cerca de la cabecera de la cama sitúa su brazo más
cercano a la cabeza del paciente por debajo del cuello de éste hasta llegar
al hombro, y el otro brazo por debajo de la región lumbar.
- El segundo auxiliar colocará uno de sus brazos por debajo de los glúteos y
otro por debajo de los muslos.
- Una vez colocados, llevarán al paciente al lado deseado al mismo tiempo.
Movilización en decúbito lateral.
Para realizar esta movilización sólo es necesaria la presencia de un auxiliar, que
se situará en el lado de la cama hacia el cual se vaya a movilizar el paciente.
- El brazo del paciente que queda más próximo al auxiliar se separa del tronco
45º, para evitar que una vez le demos la vuelta este brazo quede atrapado
debajo del cuerpo.
- El otro brazo se flexiona sobre el abdomen.
- La pierna más alejada se flexiona sobre su otra pierna.
- Para finalizar se sujeta el hombro más alejado del paciente y la rodilla
flexionada, tirando de él para dejarlo en decúbito lateral.
Colocación en decúbito prono.
Este procedimiento se puede hacer de dos formas:
Con un auxiliar. Para realizar la técnica, el auxiliar se coloca en uno de los lados
de la cama.
- El primer paso será colocar al paciente en el borde de la cama, siguiendo el
mismo procedimiento explicado anteriormente.
- El brazo del paciente sobre el que se va a realizar el giro se flexiona por
encima de la cabeza.
- El otro brazo se mantiene extendido y paralelo al cuerpo, y se flexiona la
pierna de este mismo lado.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 81
- El auxiliar sujeta el hombro más alejado del paciente y la rodilla que el
paciente tiene flexionada, tirando de él hasta que su cuerpo gira totalmente.
- Una vez que está boca abajo, se alinean los brazos al cuerpo y la cabeza se
gira hacia un lado.
Con dos auxiliares. Para realizar esta técnica los auxiliares necesitan una
entremetida, situándose cada uno de ellos a un lado de la cama.
- Cada auxiliar agarra las esquinas de la entremetida de su lado y tiran
suavemente para desplazar al paciente hacia un lado.
- Una vez que está a un lado de la cama el auxiliar de esta parte tirará
suavemente enrollando la entremetida sobre el paciente, mientras que el
otro auxiliar estará preparado para sujetar al paciente cuando gire.
2.4. Ayudas técnicas para la deambulación. Dispositivos de movilización y
transporte.
Entendemos por deambulación la capacidad del paciente para trasladarse de un
sitio a otro. Esta capacidad depende del equilibrio del paciente y de la locomoción,
por lo que una alteración en uno de ellos va a producir que la deambulación no se
produzca correctamente. Generalmente los problemas que van a producir una alteración
de la marcha van a ser:
- Pérdida de fuerza muscular en las piernas.
- Pérdida de visión.
- Problemas cardiovasculares y respiratorios.
- Fractura en los miembros inferiores y otros traumatismos.
Las técnicas de ayuda a la deambulación tienen como finalidad el mantenimiento
de la movilidad del paciente y por tanto de su nivel de independencia. El auxiliar
debe ayudar al paciente en la deambulación cuando éste no sea capaz de realizarla
por sí mismo, no solamente proporcionando ayuda física, sino también psicológica,
apoyándolo y animándolo a que se mueva él dentro de sus posibilidades.
Existen una serie de aparatos de ayuda para favorecer la movilidad, pueden
utilizarse por el paciente (siempre que reúna las condiciones físicas mínimas) o bien
por el auxiliar. Estos son:
• Bastón. Aumenta la estabilidad del paciente al incrementar la base de apoyo
a la vez que disminuye el peso sobre las piernas. Suelen estar hechos de
madera o aluminio y en su base deben llevar un taco de goma para evitar
que se resbale. Se recomienda que el bastón llegue a la altura de la cadera.
Se suele agarrar el bastón con la mano en la que se tiene más fuerza, aunque
si existe debilidad o lesión en una de las dos piernas el bastón se agarrará
con la mano correspondiente a dicha pierna.
82 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Figura 16. Tipos de bastones.
[Link]/[Link]
• Muletas. Tienen la misma función que el bastón, pero se suelen usar cuando
hay un déficit funcional mayor.
Figura 17. Muletas.
[Link]/[Link]
• Andadores. Están indicados cuando el paciente presenta una gran
inestabilidad. Pueden llevar ruedas incorporadas que faciliten el movimiento,
o sin ruedas.
Figura 18. Tipos de andadores.
[Link]/[Link]
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 83
• Sillas de ruedas. Son elementos clave para personas con una alta inmovilidad
en las piernas que facilitan el traslado por un cuidador o su autonomía y el
desarrollo de una vida activa cuando las condiciones personales lo permiten.
Figura 19. Sillas de ruedas.
[Link]/[Link]
• Grúas. Son elementos que permiten el transporte de personas con un alto
grado de inmovilidad. Existen diversos tipos de grúas: eléctricas, hidráulicas,
con soporte para pies, etc.
Figura 20. Tipos de grúas.
[Link]/[Link]
• Elevadores. Son elementos que permiten el transporte del paciente de una
planta a otra o para salvar un tramo de escalera.
84 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Figura 21. Elevadores.
[Link]/[Link]
GLOSARIO.
Alineación corporal: la correcta posición de los miembros respecto al tronco.
Andador: utensilio generalmente de metal, que puede tener ruedas o no, y sirve para
facilitar la marcha a individuos con poca estabilidad.
Cambio Postural: son las diferentes posiciones que debe adoptar el organismo para
conseguir una buena alineación de las partes del cuerpo y una distribución uniforme
del peso corporal.
Cirugía: parte de la medicina que tiene por objeto curar las enfermedades por medio
de operación.
Coma: trastorno en el que la persona parece dormida, no reacciona y dependiendo
de la gravedad podrá responder a determinados estímulos.
Constantes vitales: conjunto de datos relativos a las funciones del organismo, como
la temperatura, la tensión arterial, etc., cuyos valores deben mantenerse dentro de
ciertos límites para el mantenimiento de condiciones fisiológicas normales.
Deambulación: capacidad para andar, moverse, etc.
Decúbito lateral: recostado sobre un lateral del cuerpo. La espalda estará recta y la
pierna inferior estará en extensión, mientras que la superior se encontrará flexionada.
Decúbito prono: tumbado sobre el abdomen con las piernas extendidas y la cabeza
girada hacia un lado. Los brazos pueden estar extendidos a lo largo del cuerpo a
ambos lados de la cabeza.
Decúbito supino: tumbado sobre la espalda, con los brazos y las piernas en extensión
y cerca del cuerpo.
Distal: alejado del origen.
Encéfalo: conjunto de órganos que forman parte del sistema nervioso y están
contenidos en la cavidad interna del cráneo.
atención a las necesidades humanas básicas (iii) 85
Energía: eficacia, poder, virtud para obrar.
Enfermedad: alteración más o menos grave de la salud.
Entremetida: tipo de sábana que se coloca sobre la bajera y sirve para favorecer las
movilizaciones del enfermo encamado durante los cambios posturales.
Equilibrio: es la capacidad de un individuo para mantenerse erguido y estable.
Estrés: tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones
psicosomáticas o trastornos psicológicos a menudo graves.
Fiebre: fenómeno patológico que se manifiesta por elevación de la temperatura
normal del cuerpo y mayor frecuencia de pulso y respiración.
Fricción: roce de dos cuerpos en contacto.
Hipotálamo: región del encéfalo situado en la base cerebral, unida a la hipófisis por
un tallo nervioso y en la que residen centros importantes de la vida vegetativa.
Hipotermia: descenso de la temperatura del cuerpo por debajo de lo normal.
Infección: colonización de un organismo huésped por especies exteriores.
Lcd: pantalla de cristal líquido.
Locomoción: es la capacidad para iniciar el movimiento y, una vez hecho esto,
mantenerlo rítmicamente.
Lubricante: se llama lubricante a toda sustancia sólida, semisólida o líquida, de origen
animal, mineral o sintético que, puesto entre dos piezas con movimiento entre ellas,
reduce el rozamiento y facilita el movimiento.
Mecánica corporal: es el adecuado equilibrio y control del cuerpo que se consigue
mediante una correcta alineación corporal.
Membrana timpánica: membrana extendida y tensa como la de un tambor, que limita
exteriormente el oído medio del conducto auditivo externo.
Metabolismo: conjunto de reacciones químicas que efectúan constantemente las
células de los seres vivos con el fin de sintetizar sustancias complejas a partir de otras
más simples, o degradar aquellas para obtener éstas.
Muletas: apoyo de madera, metal u otra materia, con su parte superior dispuesta para
que estribe en ella la axila o el codo, y que en su parte media suele llevar un agarradero.
Necesidad: carencia de las cosas que son imprescindibles para el mantenimiento de
la vida.
Necesidad humana básica: necesidad que precisa satisfacerse para garantizar la
supervivencia de la persona o grupo.
Pelvis: región del cuerpo formada por los huesos sacro, cóccix e innominado situada
en la parte postero-inferior del tronco. Contiene la porción final del tubo digestivo, la
vejiga urinaria y algunos órganos, correspondientes al aparato genital.
86 atención a las necesidades humanas básicas (iii)
Pirexia: fiebre esencial, no sintomática.
Posición fetal: enrollado en uno mismo con la barbilla pegada al pecho y la frente
cerca de las rodillas.
Recto: última porción del intestino que termina en el ano, forma parte del intestino
grueso y está situada a continuación del colon.
Salud: estado en el que el ser orgánico ejerce normalmente sus funciones.
Termómetro: instrumento que sirve para medir la temperatura.
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