Alumno: Garduño Ragel Sebastian
Grupo: 1177
Reporte de Lectura: 3 / Fecha: 7/10/24
LA CONVULSIÓN GLOBÓTICA
Capítulo 7 La Convulsión Globótica
Este capítulo se centra en el concepto de la "convulsión globótica", término
utilizado por Baldwin para describir el trastorno radical que la globalización y la
robótica están provocando en el mercado laboral mundial a raíz de la aparición de
la inteligencia artificial. A medida que la tecnología digital avanza, tanto la
automatización como la telemigración están impactando fuertemente en los
trabajos de servicios y oficinas, sectores que anteriormente se consideraban
inmunes a las presiones globales.
El autor expone cómo las tecnologías de automatización y plataformas de trabajo
remoto permiten que trabajadores de cualquier parte del mundo compitan
directamente con los empleados de los países más desarrollados generando una
serie de controversias debido al desplazamiento de empleos que va representar si
bien traerá una serie de reducciones de costos para las organizaciones, el hecho
de automatizar los procesos dejan a mucha gente sin empleo por ende generan
menos ingresos y se ven en la necesidad de adquirir trabajos de baja calidad y
peor pagados con tal de sacar a sus familias adelante y obviamente protestas por
protección de los trabajos que la automatización aún no ha tocado.
El autor destaca que esta convulsión es mucho más rápida y profunda que las
anteriores olas de automatización y globalización, aunque no se puede determinar
con exactitud cuando ocurrió debido a que no es lo mismo que un huracán el cual
si se sabe de donde proviene, a qué velocidad va y por donde va pasar, en este
caso no es así ya que no se sabe cómo se infiltró, algo similar paso con los
teléfonos inteligentes, las generaciones anteriores a la mía solamente los
utilizaban con el propósito de comunicarse pero con la aparición de aplicaciones y
avances tecnológicos ahora nos preguntamos ¿cómo podíamos vivir sin estos
aparatos? Porque, aunque la gente no lo admite, existe una adicción por estos la
cual no es tan fácil de dejar, nuestra dependencia creció tanto que ahora no
podemos vivir sin ellos y me incluyo entre esa gente.
Siguiendo con la lectura las fábricas fueron el epicentro de la transformación
durante la Revolución Industrial, mientras que ahora es el sector de los servicios el
que está bajo asedio. La tecnología está permitiendo que trabajadores extranjeros,
conocidos como "telemigrantes", ofrezcan sus servicios a empresas de países
desarrollados a través de plataformas digitales como Upwork, afectando
directamente a los profesionales locales al imponer una competencia basada en el
salario de la cual nada bueno saldría de ahí.
Además, Baldwin menciona el impacto de la inteligencia artificial, que está
reemplazando a los trabajadores de oficina con "robots de cuello blanco", capaces
de realizar tareas cognitivas antes exclusivas de los seres humanos. Un ejemplo
claro es "Amelia", un robot que trabaja en varias compañías europeas y que puede
realizar múltiples tareas a la vez, hablar diferentes idiomas y procesar información
con una eficiencia superior a la de un humano. Ahora que si lo transmitimos al
mundo físico, uno de los casos más recientes es el de Elon Musk quien
recientemente hizo una presentación de una línea de robots humanoides que
prometen realizar labores domésticas, en otras palabras, un robot sirviente que
hará todas las labores domésticas del hogar el único problema es su precio debido
a que ronda entre los 20 y 30 mil dólares en pesos mexicanos serían medio millón
de pesos aproximadamente por lo que la mayoría de la población no podrá
costearse uno.
Lo que parecía una fantasía que solo se quedaba en las películas o incluso en las
caricaturas como “Los Supersónicos” refiriéndome al personaje de Robotina la
sirvienta robot de la familia, ahora se vuelve una realidad estamos ante lo que
sería uno de los mayores avances tecnológicos aunque claro todavía falta
perfeccionar la tecnología sin duda alguna estamos cada vez más cerca de
automatizar por completo las tareas humanas, de aquí es donde derivan los
efectos negativos de la globalización y la automatización en los empleos
manufactureros.
El capítulo subraya que este cambio refleja una transformación más profunda en el
mercado laboral, donde cada vez más personas sentirán la presión de competir
con trabajadores extranjeros a través de plataformas digitales, o serán
reemplazadas por robots y tecnologías de inteligencia artificial situación que ya
está pasando actualmente cada día son más las empresas que se suman a la
automatización y poco a poco el factor humano va desapareciendo es cuestión de
tiempo para que el humano ya no sea necesario para las tareas manuales,
probablemente se dediquen a darle mantenimiento a la maquinaria que los
remplazo e incluso enseñarles cómo hacer su trabajo de lo contrario no tengo otra
visión del futuro y es lo único que se me ocurre que podría pasar.
Lo más alarmante de esta transformación es la velocidad a la que está ocurriendo.
Baldwin sugiere que el mercado laboral está sufriendo una "presión explosiva" en
la que la automatización y la telemigración están desplazando empleos más rápido
de lo que se pueden crear nuevos. Este desequilibrio genera tensiones sociales y
políticas, ya que millones de personas en todo el mundo ven peligrar sus medios
de vida. La convulsión globótica no es solo una cuestión tecnológica, sino también
un desafío socioeconómico que requiere soluciones urgentes.
El autor advierte que esta convulsión está afectando no solo a los trabajadores
manuales o de industrias manufactureras, sino también a los trabajadores de
oficina, lo que amplía el impacto de la automatización a sectores que antes se
consideraban seguros. Como resultado, muchas comunidades, especialmente en
los países desarrollados, están experimentando un malestar creciente debido a la
pérdida de empleos bien remunerados y estables. La sensación de inseguridad
laboral se extiende a la clase media, que ve en esta transformación una amenaza
directa a su estabilidad económica.
Capítulo 8 Nueva Reacción Contraria, Nuevo
Proteccionismo
El capítulo 8 explora la reacción social y política ante la globótica. Baldwin destaca
que, al igual que en las oleadas de globalización y automatización del pasado, la
población afectada por la pérdida de empleos comienza a exigir medidas
proteccionistas. Sin embargo, a diferencia de las reacciones anteriores, esta vez la
clase trabajadora y la clase media profesional son las principales fuerzas que
impulsan estas demandas. Las tecnologías digitales han borrado las barreras
tradicionales entre los mercados laborales nacionales e internacionales, lo que ha
desatado una competencia feroz en sectores que anteriormente estaban
protegidos del impacto de la globalización.
El capítulo explica cómo los movimientos proteccionistas que surgieron con fuerza
en 2016, como el Brexit en el Reino Unido y la elección de Donald Trump en los
Estados Unidos, fueron en gran parte respuestas a los efectos adversos de la
globalización y la automatización en los empleos manufactureros. Sin embargo,
menciona que estas medidas son solo el comienzo de un proteccionismo más
amplio que no se limitará a los empleos manuales e industriales.
Por ende, a medida que la globótica afecta también a los empleos de servicios y
de oficina, la demanda de medidas proteccionistas se extenderá a la clase media
profesional. Esta nueva fase de proteccionismo incluirá a sectores que antes se
consideraban inmunes a la globalización, como la contabilidad, la atención al
cliente y otros servicios administrativos, debido a que estos trabajos están siendo
desplazados por la automatización y la telemigración desencadenando una serie
de eventos que resultarían en un conflicto entre trabajadores locales y la
automatización generando consecuencias sociales visibles al ojo del mundo.
El capítulo señala que la telemigración y la automatización se perciben como
formas de competencia desleal por parte de los trabajadores en los países
desarrollados. Los telemigrantes, que a menudo aceptan salarios más bajos y no
están sujetos a las mismas regulaciones laborales, son vistos como una amenaza
directa para los empleos locales, por lo que esta percepción de injusticia alimenta
el resentimiento y puede llevar a un aumento del populismo y de las políticas
proteccionistas.
Las grandes empresas, que utilizan la tecnología para reducir costos laborales
mediante la contratación de telemigrantes o la implementación de robots, son
vistas como las principales beneficiarias de este proceso, lo que agrava aún más
las tensiones sociales, la pregunta aquí es ¿qué pasara en el futuro? ¿acaso la
automatización remplazará al humano en la realización de tareas manuales? Lo
más probable es que si, pero existe la posibilidad de que el humano y la máquina
puedan coexistir en un mismo entorno, yo vería más a la máquina como una
ayuda más no una amenaza debido a que puede agilizar los procesos que antes
tomaban mucho tiempo dando oportunidad a las empresas a tomar un enfoque
innovador y utilizar ese dinero que se ahorran para mejorar aspectos internos y
poder sobrevivir al constante cambio del mercado.
Otro de los aspectos clave de este nuevo proteccionismo es que ya no se limita a
proteger a los trabajadores manuales o de la industria, sino que también incluye a
los profesionales de cuello blanco. Baldwin predice que los trabajadores de
sectores como la contabilidad, la atención al cliente y otros servicios
administrativos comenzarán a exigir medidas para proteger sus empleos de la
competencia extranjera y de la automatización. Este fenómeno podría unir a
trabajadores manuales que fueron afectados por la globalización y apoyaron
movimientos populistas como el Brexit o la elección de Trump, con los
profesionales de cuello blanco que ahora enfrentan amenazas similares por la
globótica.
Ambos grupos, aunque en circunstancias distintas, comparten un sentido común
de vulnerabilidad ante la pérdida de empleos, lo que podría dar lugar a una
coalición que presione por un nuevo proteccionismo o políticas que frenen el
avance de la automatización y la competencia global en sus sectores ¿lo
lograran? No se sabe con exactitud, tomemos en cuenta lo que ven las empresas,
ellos quieren eficiencia a un bajo costo, un humano requiere muchos costos,
seguro médico, comida, casas e incluso equipo que les deben de proporcionar
para desarrollar sus tareas adecuadamente, otros factores es que al ser humanos
se enferman, se lastiman, tienden a cansarse por lo que deben tener un horario
laboral, por otro lado una máquina no requiere nada de eso puede trabajar las 24
horas del día sin parar, si se descompone solo se repara y listo problema
solucionado todo esto a un bajo costo sin lidiar con conflictos o alguna otra
circunstancia que pueda afectar la eficiencia, como sindicatos o la demanda de
condiciones laborales dignas, técnicamente eliminar el factor humano hace que las
empresas gasten menos dinero y no lidien con situaciones que afecten la calidad
de trabajo. Podría decirse que en este contexto la automatización los beneficiaría
demasiado el problema es el desplazamiento de empleos y un rotundo cambio en
la economía mundial ya sea para bien o para mal.
Esta coincidencia entre sectores que históricamente han tenido diferentes
intereses económicos y políticos refleja la magnitud del cambio que está
ocurriendo en el mercado laboral, y cómo la globótica está reconfigurando las
alianzas y las tensiones políticas en las economías avanzadas. A nivel político, el
autor sugiere que el creciente malestar laboral podría generar coaliciones
inusuales entre grupos que tradicionalmente han estado en lados opuestos del
espectro político. Los trabajadores manuales que apoyaron a Trump y el Brexit
podrían encontrar puntos en común con los profesionales de cuello blanco que se
verán igualmente afectados por la globótica en los próximos años. Esta
convergencia podría dar lugar a una nueva forma de proteccionismo que busque
frenar los efectos negativos de la globótica en el mercado laboral.
Capítulo 10 El Futuro no concierta Citas: Preparación
para los Nuevos Empleos
En este capítulo, Baldwin ofrece una visión más optimista y constructiva sobre el
futuro del trabajo en la era de la globótica. Aunque existan desafíos que plantea la
automatización y la telemigración, sostiene que los seres humanos seguirán
teniendo un papel importante en el mercado laboral. Sin embargo, este rol será
muy diferente al que han desempeñado hasta ahora.
¿Y cuáles serán esos roles? Pues el autor argumenta que los trabajos del futuro
se centrarán en aquellas actividades que las máquinas no pueden realizar
fácilmente, como las tareas que requieren inteligencia emocional, empatía,
creatividad y habilidades interpersonales. Mientras que los robots y los
telemigrantes pueden reemplazar muchas funciones repetitivas y administrativas,
los seres humanos tendrán una ventaja competitiva en trabajos que requieran
contacto cara a cara y habilidades cognitivas complejas.
Estas ventajas son:
Resolución de problemas complejos: Los humanos tienen una habilidad
inherente para lidiar con situaciones inesperadas y encontrar soluciones
creativas a problemas nuevos. La inteligencia artificial, aunque muy
eficiente en tareas específicas, sigue limitada por su programación y no
puede adaptarse con la misma flexibilidad que una persona.
Empatía y habilidades interpersonales: Los trabajos que requieren trato
humano, como la atención al cliente o el liderazgo, siguen siendo
dominados por personas debido a la capacidad para comprender y
gestionar emociones. La inteligencia artificial carece de esta dimensión
emocional.
Intuición: La toma de decisiones intuitiva es otra área donde los humanos
tienen una ventaja. Esta habilidad se basa en la experiencia y en un
proceso inconsciente que permite a las personas tomar decisiones rápidas
y efectivas en entornos inciertos, algo que la IA no puede imitar fácilmente.
Baldwin también sugiere que el futuro del trabajo será más "local" y "humano". A
medida que las tecnologías de telemigración y automatización se extiendan, las
personas tenderán a buscar trabajos que se basen en la interacción directa con
otras personas. Los empleos relacionados con la salud, la educación, el cuidado
personal y los servicios que requieren presencia física seguirán siendo vitales, y
es probable que estos sectores experimenten un crecimiento en las próximas
décadas.
El autor hace hincapié en la importancia de la educación y el desarrollo de nuevas
habilidades para preparar a los trabajadores para este futuro. Los gobiernos y las
instituciones educativas deben adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos
y proporcionar programas de formación que se enfoquen en las competencias que
complementan las tecnologías emergentes, en lugar de tratar de competir
directamente con ellas. Las habilidades como la resolución de problemas
complejos, la creatividad y la inteligencia emocional serán cada vez más valiosas
en el nuevo mercado laboral.
Otro aspecto crucial que destaca es la necesidad de políticas gubernamentales
que apoyen a los trabajadores en esta transición. Propone que los gobiernos
adopten medidas para facilitar el reciclaje profesional, como programas de
reentrenamiento y apoyo a la reubicación, para ayudar a los trabajadores a
adaptarse a los cambios. Además, sugiere que los gobiernos deberían considerar
la posibilidad de frenar el ritmo de la automatización y la telemigración si el
impacto sobre el empleo es demasiado severo.
Finalmente, Baldwin se muestra optimista sobre el largo plazo. A pesar de los
desafíos actuales, menciona que la globótica eventualmente conducirá a un
mundo en el que los seres humanos puedan concentrarse en trabajos más
creativos y gratificantes. El futuro del trabajo será más humano, más centrado en
la empatía, la interacción social y la innovación. Sin embargo, este futuro feliz no
llegará de inmediato, y será necesario gestionar cuidadosamente la transición para
evitar una disrupción masiva en el mercado laboral.
Conclusiones
Finalmente he llegado a las siguientes conclusiones:
Impacto acelerado de la globótica: La globalización y la automatización
están afectando sectores laborales que antes se creían inmunes, como los
empleos de "cuello blanco", creando una convulsión en el mercado laboral
mundial. Esta transformación es rápida y genera incertidumbre sobre el
futuro del trabajo.
Resistencia y proteccionismo: Como reacción a los cambios provocados
por la globótica, muchos países han adoptado políticas proteccionistas. Sin
embargo, esta resistencia no es una solución definitiva, ya que detener el
avance tecnológico y la globalización no es viable a largo plazo.
Ventaja de las habilidades humanas: A pesar del avance de la inteligencia
artificial, las habilidades humanas como la empatía, la intuición, la
creatividad y la resolución de problemas complejos seguirán siendo
irremplazables y necesarias en el futuro laboral.
Importancia de la adaptación: Para enfrentar la transformación globótica,
tanto los individuos como los gobiernos deben centrarse en la educación y
la adquisición de nuevas habilidades que complementen la tecnología,
preparándose para los empleos que aún no han sido imaginados.
Equilibrio necesario en las políticas: Los gobiernos deben buscar un
equilibrio entre permitir el avance tecnológico y proteger a los trabajadores.
Las políticas que faciliten la transición hacia nuevos empleos y apoyen a los
trabajadores desplazados serán cruciales para evitar tensiones sociales.
Incertidumbre sobre el futuro laboral: Aunque es imposible prever todos
los nuevos empleos que surgirán, está claro que los sectores más seguros
serán aquellos que dependen de interacciones humanas y habilidades que
las máquinas aún no pueden replicar.
En resumen, la convergencia de la automatización y la globalización está
cambiando drásticamente el panorama laboral, mientras que la automatización
reemplaza trabajos tradicionales, los países enfrentan el desafío de adaptarse y
resistir mediante políticas proteccionistas. Sin embargo, la solución no radica en
detener el progreso, sino en prepararse para el futuro, reconociendo las fortalezas
humanas y adaptando la educación a las nuevas realidades del mercado laboral.
Este proceso de transformación es inevitable, y la clave estará en cómo las
sociedades gestionen el ritmo de estos cambios.