UNIVERSIDAD ALBERT EINSTEIN
EN EL INTERIOR DEL
HOMBRE HABITA LA
VERDAD
REPORTE DE LECTURA
Presenta:
Adaly Osnaya González
Fecha 10 DE FEBRERO DEL 2025
PARTE I
LA DISCIPLINA
DEL DESEO: LO
QUE ES O NO ES
ADECUADO
DESEAR
La lectura empieza con la historia de alguien que llegó a Estados Unidos en 1990,
y para aprender de la cultura americana, leyó "Matadero Cinco" de Kurt Vonnegut.
Básicamente, la historia es súper rara porque el protagonista, Billy Pilgrim, cree
que fue secuestrado por aliens llamados tralfamadorianos. Estos aliens ven el
tiempo como si fuera un todo, no como algo lineal, y le enseñan a Billy esta
perspectiva. Él empieza a revivir momentos importantes de su vida, incluyendo el
bombardeo de Dresde durante la Segunda Guerra Mundial. Algo que me pareció
muy interesante es que, a través de todo esto, el libro introduce la "Plegaria de la
Serenidad", que dice algo así como aceptar lo que no puedes cambiar, cambiar lo
que sí, y saber la diferencia. Esta idea es como el corazón del estoicismo, y me
dio mucha paz pensar en eso.
Luego, la lectura conecta esta idea con un montón de filosofías antiguas, como el
estoicismo, el budismo y hasta la Biblia. ¡Literalmente parece que todos los sabios
del mundo se pusieron de acuerdo para decirnos que debemos relajarnos y
aceptar la vida como es! Por ejemplo, Epicteto, un filósofo estoico, decía que hay
cosas que podemos controlar y cosas que no. Al principio, pensé "¿de verdad?"
porque, obvio, hay cosas como nuestra salud y nuestras decisiones que sí
podemos influir, pero luego entendí que lo importante es cómo reaccionamos ante
lo que nos pasa. Esto me hizo pensar mucho en cómo a veces me estreso por
cosas que, en realidad, están fuera de mi control.
Tambien me hizo pensar en muchas cosas, pero sobre todo en cómo muchas
veces nos preocupamos por cosas que no podemos controlar. Todo lo que dice
sobre los estoicos, Epicteto y cómo lidiar con las cosas me pareció súper
interesante, aunque algunas ideas se sienten un poco complejas al principio.
Por ejemplo, la idea de que hay cosas que dependen de nosotros y otras que no.
Me recordó a cuando estudio para un examen: puedo hacer mi parte estudiando,
repasando y poniendo atención en clase, pero si el examen resulta difícil o me
ponen preguntas raras, ya no puedo hacer nada más. Ahí es cuando entra esa
“serenidad” de la que hablan. Aceptar lo que no puedo cambiar y enfocarme en lo
que sí puedo hacer.
Otra parte que me llamó mucho la atención fue la comparación del arquero. Me
pareció muy clara porque, aunque hagas todo bien y pongas tu máximo esfuerzo,
hay cosas que simplemente no dependen de ti, como el viento o algo inesperado
que pase. Esto me hizo pensar que no tiene sentido frustrarse por algo que no
está en tus manos.
Además, la analogía del piloto y el avión fue otro ejemplo que entendí súper bien.
A veces hacemos planes y creemos que todo está bajo control, pero pasa algo
como esa tormenta o un cambio de planes, y nos toca aceptar que no podemos
controlarlo todo. Es como cuando organizas algo con tus amigos y de repente
alguien no puede ir o llueve. Claro que molesta, pero al final no sirve de nada
enojarse por eso.
Creo que lo más importante que aprendí del texto es la idea de concentrarnos en
lo que realmente podemos controlar. Muchas veces perdemos tiempo
preocupándonos por lo que dirán los demás, por cosas que podrían pasar o
incluso por el pasado, cuando en realidad lo único que importa es lo que hacemos
aquí y ahora.
En resumen, este texto me dejó reflexionando sobre cómo puedo vivir más
tranquila y sin tanto estrés. Si aceptamos lo que no podemos cambiar y nos
enfocamos en lo que sí podemos, podemos ser más felices. Es una lección que
siento que puedo empezar a aplicar ya mismo en mi vida.
Otra parte interesante fue cuando explican que los estoicos decían que debemos
vivir "de acuerdo con la naturaleza". Al principio pensé que se trataba de algo
hippie tipo abrazar árboles, pero no, es más profundo. Hablan de cómo los
humanos somos seres racionales y sociales, así que nuestra meta debería ser
usar nuestra razón para mejorar la sociedad. Esto se siente súper relevante
porque hoy en día estamos tan enfocados en lo individual que nos olvidamos de lo
importante que es ayudar a los demás.
También mencionan una idea súper bonita de un filósofo llamado Hierocles, que
decía que nuestras relaciones son como círculos: el más cercano es uno mismo,
luego vienen la familia, los amigos, y así hasta incluir a toda la humanidad. Suena
utópico, pero me gusta pensar que cada pequeño gesto que hacemos puede unir
más esos círculos.
Por último, me gustó mucho que los estoicos usaban frases cortas para recordar
sus principios, como "indiferentes preferidos". Eso significa que cosas como la
riqueza o la salud no son lo más importante, sino cómo las usas. Es como si
dijeran: "Lo que importa es cómo juegas el partido, no la pelota en sí". Me parece
una buena forma de pensar la vida.
En resumen, esta lectura me enseñó que no todo está bajo nuestro control, pero
podemos decidir cómo reaccionar. También me recordó lo importante que es ser
parte de algo más grande, como la comunidad. Y bueno, aunque suena súper
filosófico, creo que podemos aplicar estas ideas en cosas pequeñas, como ser
más amables o no estresarnos por cosas que tienen solucion o no.
PARTE II
LA DISCIPLINA DE
LA ACCIÓN:
CÓMO
COMPORTARSE
EN EL MUNDO
Helvidio Prisco, un senador romano súper valiente que no dejó que el miedo o las
órdenes de un emperador lo hicieran cambiar de opinión. Básicamente, era
alguien que prefería morir siendo fiel a sí mismo que vivir traicionando sus
principios. Eso me recordó mucho a la historia de Malala Yousafzai, porque ella
también enfrentó algo súper fuerte: se puso en contra de los talibanes para
defender el derecho de las niñas a estudiar. Aunque casi la matan, ella siguió
adelante y logró cosas increíbles, como cambiar leyes en Pakistán y ganar el
Premio Nobel de la Paz.
Lo que más me pegó fue darme cuenta de que estas historias no solo son de
"héroes" lejanos, sino que tienen algo que ver conmigo. Por ejemplo, Prisco y
Malala no son personas perfectas, pero tomaron decisiones súper difíciles con
base en lo que creían. Yo a veces me enfrento a cosas mucho más pequeñas,
como decir lo que pienso aunque no todos estén de acuerdo, y esto me hace ver
que esos pequeños actos también son importantes.
Otra parte del texto que me hizo reflexionar fue lo de las virtudes estoicas. Hablan
de la sabiduría, el valor, la templanza y la justicia como un combo para vivir bien.
Me hizo pensar en cómo a veces quiero hacer cosas valientes, pero si no lo hago
con sabiduría o sin pensar en los demás (justicia), no sirve de mucho. Es como si
todas estas virtudes fueran un equilibrio que tienes que buscar.
También hay algo interesante sobre cómo distintas culturas han llegado a ideas
similares sobre las virtudes. O sea, aunque vivamos en lugares súper diferentes,
al final todos queremos lo mismo: ser mejores personas y vivir en armonía. Eso
me hace pensar que hay cosas que nos conectan como humanos más allá de
nuestras diferencias.
Lo que aprendí es que no se trata solo de ser "bueno" o "valiente", sino de
encontrar ese balance y de ser fiel a tus valores en cualquier situación. Estas
historias me inspiran a tomar decisiones más conscientes y a no tener miedo de
ser auténtica, aunque no sea fácil. Y, ¿quién sabe? Tal vez mis pequeñas
acciones también puedan hacer una diferencia en el mundo, aunque sea en mi
círculo cercano.
Medea, una tragedia de Eurípides, donde la protagonista comete actos
impensables, como asesinar a sus propios hijos, para vengarse de Jasón, quien la
abandonó. Lo interesante de esta obra es cómo plantea temas como el amor, el
odio y la lucha en una sociedad patriarcal. Por un lado, puede interpretarse como
un relato de misoginia y xenofobia, ya que Medea es mujer y extranjera. Por otro,
resalta una perspectiva protofeminista al mostrar la lucha de Medea contra un
sistema que la oprime.
Lo que más me impactó fue cómo Epicteto utiliza esta historia para reflexionar
sobre las emociones humanas y la filosofía práctica. Él se enfoca en la ignorancia
como raíz del mal y cómo las personas no hacen daño intencionalmente, sino
porque creen que están actuando correctamente. Esto se conecta con el concepto
de la "banalidad del mal" de Hannah Arendt, quien explicó que figuras como
Eichmann (un oficial nazi) no se veían a sí mismas como malvadas, sino como
personas cumpliendo con su deber de manera eficiente, aunque esto significara
participar en actos atroces.
Entendí que esta "ignorancia" no es falta de información, sino una negativa a
aprender y a reflexionar críticamente sobre nuestras acciones y su impacto en
otros. Es lo que Sócrates llamaba amathia, una falta de sabiduría que lleva a la
imprudencia y, en casos extremos, al daño irreparable.
Esto me hizo pensar en situaciones actuales, como la desinformación en redes
sociales. Muchas veces compartimos noticias falsas o actuamos de forma
impulsiva, creyendo que hacemos lo correcto, pero sin cuestionarnos el impacto.
También, en mi vida, me recordó lo importante que es detenerme y reflexionar
antes de actuar, especialmente en decisiones difíciles o al tratar con personas con
opiniones diferentes a las mías.
Lo que más me gustaría aplicar de este texto es la idea de la filosofía como
práctica diaria para evitar caer en la "amathia". Si dedico tiempo a cultivar
sabiduría, empatía y reflexión, podré tomar decisiones más justas y conscientes,
tanto para mi vida personal como para el mundo que me rodea.
James Stockdale, un tipo que, al principio, parecía un desastre total en un debate
político. Todo el mundo pensó que no sabía qué hacía ahí, pero resulta que su
vida fue súper impresionante.
En los 60, durante la guerra de Vietnam, Stockdale era un comandante de
aviación, y un día lo derribaron. Terminó capturado por los norvietnamitas y pasó
como siete años en una prisión horrible llamada "Hanoi Hilton". Lo torturaron, lo
golpearon y lo tuvieron aislado por años, pero nunca dejó que lo quebraran. Usó
toda su fuerza mental para resistir y ayudar a otros prisioneros. Incluso llegó a
desfigurarse para que no lo usaran como propaganda, ¡eso es tener agallas!
Lo que lo mantuvo fuerte fue la filosofía estoica, especialmente las ideas de
Epicteto, que había estudiado años antes. Básicamente, Epicteto decía que no
puedes controlar lo que te pasa, pero sí cómo reaccionas. Stockdale aplicó esto al
pie de la letra. Sabía que no podía cambiar su situación, pero decidió mantenerse
firme y no perder su dignidad ni su respeto propio.
Lo más interesante es que cuando le preguntaron quién no sobrevivió en la cárcel,
él dijo que fueron los optimistas. Esos que se ilusionaban con que todo iba a
mejorar rápido se rompían cuando las cosas no cambiaban. Stockdale, en cambio,
aceptó la realidad brutal pero nunca dejó de creer que saldría adelante. Su historia
no es solo sobre guerra, sino sobre cómo mantenerte fuerte incluso en las peores
situaciones. Todo es cuestión de mentalidad y de entender lo que puedes
controlar y lo que no.
PARTE III
LA DISCIPLINA
DEL
CONSENTIMIENTO
: CÓMO
REACCIONAR
ANTE LAS
SITUACIONES
La muerte y cómo los estoicos la veían, y honestamente me hizo pensar
muchísimo. Epicteto, uno de los filósofos estoicos, decía que no hay que temerle a
la muerte porque, al final, es solo parte del ciclo natural. Él lo explica con un
ejemplo del trigo: como las espigas están hechas para madurar y ser cosechadas,
nosotros también estamos "destinados" a morir. Entonces, ¿para qué
obsesionarnos con evitar algo inevitable?
Lo interesante es que él no se queda solo en "acepta la muerte y ya", sino que nos
invita a trabajar en cómo pensamos sobre ella. Según Epicteto, lo que realmente
nos asusta no es la muerte en sí, sino nuestro miedo a ella. Si logramos controlar
ese miedo, podemos vivir más libres y tranquilos. Es como cambiar de chip: en
lugar de verlo como el fin de todo, pensar en cómo nuestra vida, aunque corta,
tiene un impacto en el universo.
Esto me hizo pensar en cómo la gente se agobia con cosas que no puede
controlar. O sea, claro que es normal sentirse mal por algo, pero si siempre
estamos preocupados por el "qué pasará", nunca disfrutamos el "qué está
pasando ahora".
También me sorprendió cómo los estoicos lo conectan con la idea de que somos
polvo de estrellas, algo que Carl Sagan, un científico famoso, decía mucho. Es
como si todo lo que somos y hacemos fuera parte de un ciclo gigante, y nuestra
muerte no es más que otra etapa en ese proceso.
La muerte no es el problema, el problema es cómo la vemos. Si aceptamos que es
algo natural, podemos vivir más en paz, sin desperdiciar el tiempo temiendo lo
inevitable. Al final, la clave está en valorar más los momentos que tenemos ahora
y entender que, cuando llegue el momento, simplemente seremos parte del
universo de nuevo.
El estoicismo, una filosofía super práctica, puede ayudarnos a manejar emociones
como el enojo, la ansiedad y la soledad. El autor usa historias como la de Epicteto
y su lámpara robada, donde en lugar de enojarse, el filósofo decide que no vale la
pena perder la calma por algo material. También cuenta cómo él mismo aplicó
este consejo cuando le robaron la cartera en el metro: en vez de frustrarse, aceptó
que eso no estaba bajo su control y siguió con su día.
La idea principal es aprender a enfocar nuestra energía en lo que sí podemos
controlar (como nuestras reacciones) y no en lo que está fuera de nuestras manos
(como las acciones de otras personas). Además, el texto mezcla estoicismo con
técnicas de psicología moderna, como respirar profundo, usar frases motivadoras
y hacer ejercicio para calmarse, se trata de no dejar que las cosas externas te
quiten la paz.
Los estoicos ven el amor y la amistad, usando una historia de Epicteto. Un padre
dejó sola a su hija enferma porque no soportaba verla sufrir, y Epicteto le hace
reflexionar si eso estuvo bien. Aunque sea "natural" sentir dolor, lo correcto era
quedarse y cuidarla. Los estoicos creen que debemos usar la razón para guiar
nuestras emociones y actuar correctamente, incluso si va en contra de lo que
sentimos.
También explica diferentes tipos de amor: agápe (cariño desinteresado), éros
(amor romántico y admiración por la belleza), philía (amistad) y storgē (amor por
los hijos o cosas como el país). Los estoicos piensan que amar a alguien no debe
justificar malas decisiones o ignorar lo correcto.
En resumen, el amor y la amistad verdaderos se demuestran en los momentos
difíciles, cuando las emociones y la razón trabajan juntas para hacer lo correcto.
Epicteto me hace pensar mucho en cómo vivimos nuestro día a día. Eso de revisar
nuestras acciones antes de dormir me parece súper útil, porque a veces hacemos
cosas sin pensar en si fueron correctas o no. Reflexionar te ayuda a mejorar y,
aunque no puedas cambiar lo que ya pasó, puedes aprender para no cometer los
mismos errores.
Lo que dice sobre el legado también me hizo reflexionar. A veces queremos
controlar cómo nos recordarán los demás, pero al final, no podemos decidir eso.
Creo que lo más importante es vivir de forma que te sientas en paz contigo mismo,
sin obsesionarte con lo que otros puedan pensar o decir. Si haces lo mejor que
puedes, lo demás vendrá solo.
Los ejercicios estoicos que mencionas se sienten como herramientas prácticas.
Por ejemplo, cuando algo te molesta, detenerte y analizar si es algo que puedes
cambiar o no. Si no puedes, ¿para qué desgastarte? Es un recordatorio de que no
siempre tenemos control sobre todo, y está bien soltar lo que no depende de
nosotros.
También está la idea de aceptar la fugacidad de las cosas. Me parece algo triste,
pero al mismo tiempo te ayuda a valorar lo que tienes ahora. En lugar de
preocuparte por cuánto durará algo o alguien, mejor disfrutas el momento. Es una
forma de vivir más presente y menos atado a lo que podría pasar.
Por último, la aceptación de lo inevitable. Muchas veces nos frustramos porque las
cosas no salen como queríamos, pero al aceptar que hay situaciones que están
fuera de nuestro control, puedes encontrar tranquilidad. No significa rendirte, sino
aprender a adaptarte y seguir adelante.
En general, siento que las ideas de Epicteto son como una guía para vivir con
menos preocupaciones y más calma. Es algo que no siempre es fácil de aplicar,
pero con práctica, creo que te puede ayudar a vivir mejor.