‘‘año del bicentenario del Perú: 200 años de la
independencia’’
UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO
facultad de ingeniería civil
TEMA: MODULO DE BALASTRO
DOCENTE: MGT. ING. MIJAIL ELIO ROZAS GÓMEZ
CURSO: GEOTECNIA
ALUMNOS:
- Rodas Peres Luis Rodrigo
- Guizado Arredondo Jhean Marco
CUSCO – 2024
INTRODUCCION
Uno de los Uno de los métodos de cálculo más utilizado para métodos de cálculo
más utilizado para modelizar la interacción entre estructuras de cimentación y
terreno es el que supone el suelo equivalente a un número infinito de resortes
elásticos -muelles o bielas biarticuladas cuya rigidez, denominada módulo o
coeficiente de balasto (K s), se corresponde con el cociente entre la presión de
contacto (q) y el desplazamiento en su caso asiento- (δ)
El nombre balasto le viene de que fue precisamente en el análisis de las traviesas
del ferrocarril s del ferrocarril donde se utilizó por primera vez esta teoría. El
balasto es la capa de grava que se tiende sobre la explanación de los ferrocarriles
para asentar y sujetar las traviesas. A este modelo de interacción se le conoce
generalmente como modelo de Winkler debido al nombre de su creador y tiene
múltiples aplicaciones, no sólo en el campo de las cimentaciones, sino en sino en
cualquiera problema que pudiese adaptarse a este modelo, véase el ejemplo
tomado de J. Hahn [1] en el que mediante la en el que mediante la teoría del
balasto se calcula la carga P que es capaz de soportar una espiga de acero
anclada en una masa de una masa de hormigón.
La aplicación de la teoría del módulo de balasto ha ganado aceptación en los
últimos tiempos, dado que permite una fácil asimilación de la interacción suelo-
estructura por métodos matriciales de cálculo. De hecho, con un programa de
cálculo matricial genérico se puede realizar una aproximación del método tan
precisa deseemos al caso de vigas o losas sobre vigas o losas sobre fundación
elástica. Para ello basta simplemente con dividir las barras de la viga o del
emparrillado, si se trata del análisis de una losa, en otras más pequeñas e incluir
en los nudos bielas (muelles) con la rigidez correspondiente al balasto.
OBJETIVOS
OBJETIVO PRINCIPAL
Aprender a determinar la influencia de las características del suelo en la
obtención del coeficiente de balasto.
OBJETIVO SECUNDARIO
- Aprender a evaluar la intervención de las características mecánicas del
suelo en la obtención del coeficiente de balasto del suelo
- Aprender a analizar la influencia de la capacidad admisible del suelo en la
obtención del coeficiente de balasto del suelo
MARCO TEORICO
El módulo de balasto es un artificio matemático que utiliza el ingeniero estructural
para poder calcular los esfuerzos internos de una cimentación de concreto y
posteriormente calcular el acero de refuerzo en esta, su uso está muy
popularizado por la facilidad de cálculo en comparación a otros métodos
empleados en la interacción suelo – estructura. No es una propiedad del suelo,
el módulo de balasto nos ayuda a medir la rigidez de la cimentación, si es una
cimentación rígida el módulo de balasto también se usará en el cálculo de la
presione de contacto. Este artificio matemático tiene muchas maneras de ser
calculado y una de estas está a base del cálculo de asentamientos, ya que es la
más real y la mejor manera de representar un suelo, debido a esto el Ingeniero
de estructuras tiene que trabajar de manera conjunta con el ingeniero de
geotecnia y determinar el valor más representativo.
El coeficiente de balasto se define como el cociente entre la presión vertical
aplicada en un determinado punto (q) y el asiento (s) que dicho punto experimenta.
Figura 1: Definición del coeficiente de reacción de la subrasante (k) por Braja
Das
Además, es importante hacer hincapié en que el coeficiente de balasto no es una
propiedad exclusiva sólo de la naturaleza del suelo, sino que depende de la
capacidad portante última y su asentamiento, y éstas a su vez de diferentes
variables tales como:
Figura 3: Variables que influyen en el valor de coeficiente de balasto
El modelo de interacción suelo y estructura, se debe ajustar a la forma de
distribuirse las presiones sobre el terreno. Ya que, si estas se distribuyen de una
manera lineal, como son las cimentaciones rígidas, el cálculo debe llevarse a cabo
mediante los métodos clásicos de cimentaciones con leyes de tensiones lineales,
pero si la distribución de tensiones es irregular, se debe usar un modelo de
elementos flexibles, como es el método de Winkler o los elementos finitos tipo
Shell. Debido a esto la ingeniería de cimentaciones, posee en la actualidad más
recursos de diseño, debido principalmente a la tecnología en lo que se refiere a
programas computacionales. Estos pueden tener una precisión y una exactitud en
sus soluciones, pero su eficiencia depende del correcto ingreso de la información.
Por lo que la obtención del coeficiente de balasto Ks debe ser determinado
correctamente. (Requena, 2007).
Figura 3: Comportamiento teórico de un cimiento o placa flexible.
El coeficiente de balasto Ks de un suelo, ya sea en estado natural, subrasante,
sub-base o base, se refiere a una característica de resistencia que se estima
constante, lo que implica elasticidad del suelo, por lo que esta depende de la
textura, compacidad, humedad y otros factores que afectan la resistencia del
suelo. Muchas teorías confirman que el coeficiente de balasto del suelo varía con
el área cargada y el asentamiento que presenta debido a esta carga. Usualmente
la determinación de este parámetro se hace por medio de un ensayo de placa de
carga con un diámetro de 76.2 cm (30 pulg.), que, bajo una presión mediante el
empotramiento de la placa, produzca una deformación del suelo de 0.127 cm
(0.05”). (Crespo, 2004 pág. 113).
Figura 4: Curva esfuerzo-deformación, ensayo de carga
El coeficiente de balasto del suelo Ks, también se puede definir como el
correspondiente a la relación de una presión de 0.7 kg/cm2 (10lb/pulg2) a su
deformación en centímetros o en pulgadas. Además, cuando se emplean placas
pequeñas de diámetro D menores a las de 76.2 cm (30”) es necesario hacer la
siguiente correlación. (Crespo, 2004).
Lo usual es que los laboratorios proporcionen el coeficiente de balasto de la placa
cuadrada de 30 cm de lado, el K30. Existen muchos autores que han
proporcionado varios valores del K30 para diferentes clases de suelos. Os dejo
algunas de las tablas más interesantes que conviene tener:
Figura 5: valores propuestos por terzaghi
Figura 6: valores propuestos por Rodríguez Ortiz
Figura 7: valores propuestos por Jiménez Salas
Figura 8: valores propuestos por CTE
Pero claro, una cosa es tener el coeficiente de balasto de una placa cuadrada de
30 cm de lado y otra muy distinta es tenerla para el tamaño real cimentación.
Aunque sea el mismo terreno, el valor debe ser corregido por las dimensiones de
nuestra cimentación. Para ello, fue Terzaghi (1955) quien propuso las siguientes
formulaciones:
Para una zapata cuadrada de lado B(m) el coeficiente de balasto valdrá:
Para suelos cohesivos:
Para suelos arenosos
Para suelos de transición (entre arenas y arcillas)
%cohesivo es el porcentaje del suelo que se puede suponer cohesivo y %arenoso el porcentaje
que se supone arenoso. (%cohesivo+%arenoso=100)
Si lo que tenemos es una losa rectangular de lados B(m) y L(m) (L>B):
EN FUNCION A OTRAS CARACTERISTICAS DEL SUELO
Estamos hablando de correlaciones del coeficiente de balasto con otros
parámetros del terreno como pueden ser:
En función del módulo de deformación:
Formula de vogt
Formulade vecic
Fórmula de Klepikov:
Siendo A el área de la cimentación y ω un coeficiente de forma que viene dado por:
En función de la tensión admisible de la cimentación:
Fórmula de Bowles:
Siendo FS el factor de seguridad empleado para minorar la tensión admisible
(entre 2 y 3).
En función del CBR:
Se puede usar la siguiente gráfica que relaciona el índice portante de California
(CBR) con el coeficiente de balasto de una placa de 30’’ de diámetro.
Figura 8: relación de k30 en kg/cm2 con CBR(%)
En función de la resistencia a compresión simple qu (suelos cohesivos):
METODOLOGIA
La cimentación corresponde a un edificio residencial con luces de 3 a 5 m.
Tipo de cimentación: superficial con zapata aislada centrada.
Geometría: 4.97m (Y), 2.90 m (X)
La cimentación se apoya sobre un estrato de suelo arcilloso de
consistencia blanda.
El suelo tiene condición de humedad natural de sitio (no saturado), por lo
tanto, el mismo no experimenta procesos de consolidación. Esto implica
que la estimación de asientos podría asemejarse un comportamiento de
naturaleza pseudo elástica.
Metodología de verificación de capacidad portante: ASD.
Metodología de capacidad portante última: promedio de 5 métodos.
SOLUCION:
PRESENTACION DE RESULTADOS
Uno de los métodos de cálculo más utilizado para modelizar la interacción entre
estructuras de cimentación y terreno es el que supone el suelo equivalente a un
número infinito de resortes elásticos-muelles o bielas biarticuladas- cuya rigidez,
denominada módulo o coeficiente de balasto (Ks), se corresponde con el cociente
entre la presión de contacto (q) y el desplazamiento -en su caso asiento- (õ):
En la práctica habitual del cálculo de cimentaciones veremos aplicar la teoria de
Winkler al cálculo de elementos tales como vigas flotantes o de cimentación y
losas de cimentación que trabajan sobre un corte horizontal de terreno, pero
también para elementos tales como pantallas para excavaciones o tablestacas que
trabajan sobre un corte vertical. Se habla, por tanto, de módulo de balasto
vertical y de módulo de balasto horizontal, si bien el concepto es el mismo.
OBTECION DEL MUDULO DE BALASTO
METODO 1
A partir de ensayo de placa de carga realizado sobre el terreno, con unas
dimensiones habituales de placa cuadrada de 30x30cm, o bien circular de
diámetros 30, 60 y 76,2cm.
En el estudio geotécnico este módulo viene generalmente representado por una
K,
mientras que el
Correspondiente subíndice identifica a la placa con que se realizó el ensayo (K30,
K60, etc.)
El tamaño de la placa influye en la profundidad afectada, por tanto a menor tamaño
de placa menor bulbo de presiones y con ello menor profundidad de los estratos
estudiados.
En el caso de losas la profundidad de influencia de la placa es mucho menor que
la de la losa real, cuyo bulbo de presiones está en función de su ancho total, con
lo que se puede inducir a errores graves debidos a bajadas de rigidez de estratos
inferiores pero activos. En el caso de terrenos rocosos las pruebas realizadas
con una placa grande estarán más afectados por la figuración que las hechas con
placa pequeña.
A partir del ensayo de placa de carga, mediante formulación planteada por
Terzaghi que contempla las dimensiones del cimiento se puede obtener el módulo
de balasto. En general, este método es para zapatas porque en el caso de losas
es más complejo y se debe estudiar la rigidez del conjunto de estructura-
cimentación, aunque como se verá es posible adaptarlo para obtener un primer
orden de magnitud.
Dada una losa rectangular y un coeficiente de balasto obtenido mediante ensayo
de placa de carga de 30x30cm definimos:
•b: ancho equivalente de la zapata (m): parámetro que depende de la rigidez de
la estructura y de la cimentación. En el caso de losas, un valor aproximado para b
puede ser la luz media entre pilares, si es una luz pequeña, o el ancho total de la
losa en caso de luces medias o grandes, a pesar de que esto conduce a módulos
de balasto excesivamente bajos. Se recomienda consultar bibliografía específica
en caso de necesitar un valor de precisión.
* I: lado mayor o longitud de la losa (m)
* Ks,30: módulo obtenido en placa de 30x30cm (kN/m3).
* Ks, cuadrada: módulo de la zapata cuadrada (kN/m3).
* Ks, rectangular: módulo de la zapata rectangular (kN/m3).
Para el cálculo del módulo de balasto de la zapata rectangular será necesario
primero calcular el de la cuadrada.
El módulo de balasto de la zapata rectangular en función del de la placa cuadrada
se define por (Terzaghi 1955):
Ks, rectangular= (2/3) Ks, cuadrada [ 1+ b/(21) ]
Donde Ks, cuadrada se determina en función del tipo de suelo y del ensayo de
placa de carga de 30x30:
Suelos cohesivos (arcillas):
Ks, cuadrado cohesivo= Ks,30 [0,30/b]
Suelos arenosos o granulares:
Ks, cuadrado arenoso= Ks,30 [(b+0.30)(2b)|2
METODO 2
Mediante la determinación de los parámetros característicos del terreno (módulo
de deformación, tensión admisible, etc.) que se relacionan con el módulo de
balasto por fórmulas de diversos autores.
Fórmula de Vesic: en función del módulo de deformación o elasticidad (Es) y del
coeficiente de Poisson (vs) el terreno, que en su forma reducida tiene la siguiente
expresión:
Ks = Es / [B (1-vs2)]
donde B es el ancho de la cimentación.
Fórmula de Klepikov:
Ks = Es/[wA(1/2) (1-vs2)]
Con (A) el área de la base de la cimentación y (w) un coeficiente de forma de la
cimentación que para zapatas o losas se puede obtener de la tabla en función del
largo
(L) y del ancho (b) de la cimentación:
Fórmula de Bowles: basada en la tensión admisible de la cimentación: Ks (kN/m3)
= 40°(Factor de Seguridad) oa (kPa)
Donde el factor de seguridad es el empleado para minorar la tensión admisible
(FS =3).
NORMA PERUANA RATIOS PARA BALASTO
CONCLUSIONES
El ensayo de balasto realizado permitió una evaluación exhaustiva de las
propiedades físicas y mecánicas del material, aspectos fundamentales en el
contexto de su uso en infraestructuras ferroviarias. Los resultados obtenidos
fueron consistentes con las especificaciones técnicas esperadas, confirmando la
adecuación del balasto para su función de distribución de carga y estabilidad
estructural.
A través de la serie de pruebas ejecutadas, se validaron parámetros clave como
la resistencia a la fragmentación, la absorción de agua y la granulometría, los
cuales demuestran la capacidad del balasto para soportar cargas dinámicas y
contribuir a la amortiguación de las vibraciones generadas en la operación
ferroviaria. De esta manera, se comprobó su idoneidad para mantener la alineación
de las vías y reducir el desgaste sobre los durmientes.
Finalmente, el análisis comparativo con otros materiales subraya la importancia de
seleccionar balastos que cumplan estrictamente con los estándares requeridos
para maximizar la durabilidad y funcionalidad de la vía férrea, concluyendo que el
material ensayado cumple con los requisitos establecidos para su aplicación en la
infraestructura ferroviaria.