BENEFICIOS DEL EJERCICIO FÍSICO PARA LA SALUD
Analia Torres
El ejercicio físico es cualquier actividad que involucra el movimiento del cuerpo y el uso de
energía para realizarla. Este concepto abarca desde acciones simples como caminar o subir
escaleras, hasta actividades más sistemáticas como entrenamientos deportivos o rutinas de
gimnasio. Esto no solo implica movimiento y gasto de energía, sino que además suele
realizarse con un propósito específico, como mejorar la salud, fortalecer el cuerpo, entre otras
cosas. En la práctica, consiste en cualquier movimiento, realizado incluso durante el tiempo
de ocio, que se efectúa para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, para trabajar o
para llevar a cabo las actividades domésticas.
Aunque el ejercicio físico puede realizarse de manera ocasional, los verdaderos beneficios se
obtienen cuando se convierte en un hábito regular que se integra en el día a día. Al hacerlo
parte de la rutina cotidiana, no solo se mejoran las condiciones físicas, sino que también se
experimenta un impacto positivo en la salud mental y emocional. De no integrarse como un
hábito, los beneficios del ejercicio pueden ser limitados, lo que aumenta el riesgo de
enfermedades crónicas, fatiga y problemas emocionales. En este sentido, incorporar el
ejercicio como parte de la rutina diaria no solo beneficia a la persona individualmente, sino
que también tiene efectos positivos en la comunidad, contribuyendo a la construcción de un
entorno más saludable y equilibrado.
El ejercicio físico no solo es una actividad necesaria para mantenerse activo, sino que
también trae consigo una amplia variedad de beneficios para la salud física. Entre los más
destacados se encuentran los siguientes:
Ayuda a controlar el peso: Quema calorías, lo que ayuda a prevenir el aumento de
peso y a mantener el peso perdido.
Combate afecciones y enfermedades: Reduce el riesgo de enfermedades, como la
diabetes, enfermedades cardíacas y la hipertensión.
Aumenta la energía: Mejora la circulación y la oxigenación, lo que aumenta los
niveles de energía y reduce la fatiga.
Favorece un mejor descanso nocturno: Mejora el descanso nocturno, facilitando
conciliar el sueño rápidamente y asegurando un sueño más profundo.
Estos beneficios físicos no solo mejoran la salud, sino que también preparan el terreno para
los beneficios mentales que el ejercicio aporta.
Aparte de sus beneficios para el cuerpo, el ejercicio también influye positivamente en la salud
mental, favoreciendo el bienestar emocional y ayudando a gestionar el estrés. Entre sus
beneficios más destacados se encuentran los siguientes:
Enfrenta la depresión: mejora el estado de ánimo y reduce la tristeza, la fatiga y la
falta de motivación, gracias a la liberación de sustancias químicas en el cerebro que
actúan como antidepresivos naturales.
Reduce la ansiedad: Alivia la tensión y el estrés, aumenta la energía física y mental,
y mejora el bienestar, igualmente mediante la liberación de endorfinas.
Sobrellevar el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad):
Mejora la concentración y las funciones mentales, favoreciendo la liberación de
sustancias químicas en el cerebro, como la dopamina, que están relacionadas con la
atención y el control emocional. Además, facilita una mejor autorregulación y
disminuye la impulsividad.
En conclusión, el ejercicio físico es esencial para mejorar la salud tanto física como mental.
Al hacerlo parte de nuestra rutina diaria, reducimos el riesgo de enfermedades crónicas,
favorecemos un mejor descanso y mejoramos el bienestar emocional, reduciendo el estrés y
la ansiedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la actividad física regular
es fundamental para mejorar la salud general y prevenir enfermedades crónicas" (OMS,
2020). Por tanto, el ejercicio debe convertirse en un estilo de vida para disfrutar de sus
beneficios a largo plazo.