El alcohol: un producto de consumo no ordinario
Aunque el alcohol ha sido reconocido desde tiempos inmemoriales como un producto especial que
requiere controles especiales en su producción y disponibilidad, fue apenas en el siglo XIX que los
académicos se interesaron activamente en los efectos de las políticas del alcohol sobre los individuos
y las poblaciones. Basándose en esta tradición, la era moderna de la investigación sobre las políticas
del alcohol puede rastrearse hasta la publicación principal de Alcohol Control Policies in Public Health
Perspective (Políticas de control del alcohol en la perspectiva de la salud pública) en 1975 (Bruun et al.
1975), que mostró cómo la política pública podría estar informada con un cuerpo emergente de
investigación epidemiológica, teórica y de intervención. Continuando por esa línea, la primera edición
de Alcohol: No Ordinary Commodity (El alcohol: un producto de consumo no ordinario) intentó sintetizar
lo que era nuevo y relevante para la política del alcohol a nivel internacional. Nos complace que el
libro haya sido reconocido por la Asociación Médica Británica como merecedor del primer premio en
la categoría de salud pública de su competencia de libros médicos de 2004, y que haya sido citado
repetidamente por la Organización Mundial de la Salud como una fuente confiable en sus planes para
desarrollar una Estrategia Global sobre el Alcohol.
Este volumen se concibió a partir del reconocimiento de que la evidencia científica para una política
eficaz sobre el alcohol está creciendo rápidamente en muchas áreas y por lo tanto periódicamente
necesita actualizarse y expanderse a nuevas áreas de conocimiento. Las necesidades de política de
las comunidades y las naciones cambian con cada nueva generación y con cada nueva epidemia de
problemas relacionados con el alcohol, especialmene en países con menos recursos, donde existe una
gran necesidad de investigación relevante para la política. Aquellas partes del mundo, particularmente
en Asia, África y América Latina que tradicionalmente han tenido controles débiles para el alcohol y
niveles agregados relativamente bajos de consumo de alcohol, están siendo amenazadas por
una expansión de producción comercial y comercialización avanzada en la industria de las bebidas
alcohólicas. Es probable que estos sucesos aumenten su susceptibilidad a los problemas relacionados
con el alcohol.
Esta situación ocasionó que los autores reexaminaran los datos epidemiológicos que sustentaban
la tesis original de que el alcohol es un producto de consumo no ordinario y que proporcionaran una
evaluación crítica de lo que previamente se había ignorado en el debate del control del alcohol: el rol
de la industria de las bebidas alcohólicas. En combinación con nuevos estudios sobre la eficacia de los
impuestos del alcohol y las restricciones a la disponibilidad, nueva información sobre los impactos de
la comercialización del alcohol y una creciente gama de otras políticas basadas en evidencia, los
autores consideraron que había razón más que suficiente para una segunda edición. Por lo tanto,
ofrecemos este volumen como nuestra contribución al debate acerca de la mejor manera de formular,
implementar y sustentar una Estrategia Global sobre el Alcohol, que se ha encargado a la Organización
Mundial de la Salud presentar ante la Asamblea Mundial de Salud en el 2010.
Como lo indicamos en nuestro prefacio a la primera edición, el propósito de este libro es describir los
avances recientes en la investigación sobre el alcohol que tienen relevancia directa para el desarrollo
de política de alcohol a nivel local, nacional e internacional. Ese enfoque no ha cambiado, al igual que
no ha cambiado nuestro interés en proporcionar evaluaciones actualizadas de la eficacia, generali-
zabilidad y costo de las estrategias de control del alcohol. Esperamos que al expandir nuestro alcance
ii
Investigación y políticas públicas
y actualizar la base científica, esta edición de Producto de consumo no ordinario continúe informando
al debate sobre política, faculte al creador de políticas y demuestre cómo puede contribuir la investigación
al avance de una respuesta de política pública que reduzca los daños sociales y personales relacionados
con el consumo de alcohol.
Los autores
Nota sobre la terminología y los términos técnicos
Los términos clave que tienen significados técnicos o lingüísticos que no serían conocidos por el lector
general se definen en el Glosario que se incluye al final del libro. Estos términos se indican en negritas
cuando se usan por primera vez en un capítulo dado. A menudo los términos hacen referencia a
palabras o conceptos utilizados en epidemiología, investigación sobre alcohol, medicina de la adicción
o cultura popular de diferentes partes del mundo.
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Reconocimientos
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) agradece a Nora Diaz por la traducción del texto al
español, a Michaela Bitarello do Amaral Sabadini, a Janet Khoddami (OPS) y a Ofelia Nieto (OPS) por
la revisión y edición del texto, a Thomas Babor y Jean O’Reilly por el apoyo logístico y técnico, y a la
Generalidad Valenciana, España, por el apoyo financiero para la publicación. Maristela Monteiro,
asesora principal de la OPS para alcohol y abuso de sustancias, coordinó el proyecto de traducción,
revisión y publicación en español de la publicación original en inglés. Además, también deseamos
extender nuestro agradecimiento al apoyo brindado por la Dra. Socorro Gross-Galiano, Subdirectora
de OPS y al Dr. Luiz A. C. Galvão, Gerente de Área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental
(SDE/OPS).
Los autores agradecen a la Organización Mundial de la Salud (Oficina Regional de Copenhague y sede
general en Ginebra), que ofreció apoyo para la primera edición, fundamento de gran parte de este
volumen y a la Sociedad del Reino Unido para el Estudio de la Adicción, que proporcionó finan-
ciamiento para cubrir los costos logísticos del proyecto. No se pagaron honorarios por la redacción,
el trabajo de consultoría ni los artículos de respaldo relacionados con el proyecto. Todos los autores
proporcionaron a la OMS declaraciones de inexistencia de conflictos de intereses, las cuales pueden
solicitarse al primer autor. La mayor parte del apoyo para los costos de viaje y elaboración del
manuscrito provino de los propios centros y universidades de los participantes, así como el tiempo
que ellos donaron al proyecto. Aunque el autor principal de este volumen fue responsable de la
coordinación general del proyecto, debe mencionarse que los nombres de los autores aparecen en orden
alfabético para indicar que todos hicieron contribuciones equitativas a la sustancial tarea de revisión.
Los autores desean reconocer al Dr. Robert Mann, del Centro para la Adicción y la Salud Mental,
Toronto, Canadá, por sus importantes contribuciones al Capítulo 11. Se agradecen también las
contribuciones de Honey Bloomberg para recopilar, organizar y sintetizar los documentos de
recursos para el Capítulo 13. Los autores expresan su gratitud particularmente a Jean O'Reilly, Ph.D.,
quien trabajó como asistente editorial en jefe del proyecto.
Las siguientes organizaciones y fuentes de financiamiento reciben reconocimiento debido al apoyo
institucional que ofrecieron a los autores en la forma de salarios y fondos de viaje. La participación
de Thomas Babor en este proyecto fue financiada en parte por la Cátedra Financiada sobre Medicina
Comunitaria y Salud Pública PHS de la Universidad de Connecticut, así como por una subvención del
Instituto Nacional de Estados Unidos de América sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (P60
AA03510).
Sally Casswell recibió financiamiento parcial del Centro para Investigación y Evaluación sobre
Resultados Sociales y Sanitarios de Massey University, Nueva Zelandia.
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El alcohol: un producto de consumo no ordinario
Kathryn Graham y Norman Giesbrecht recibieron apoyo parcial del Centro para la Adicción y la Salud
Mental, Toronto, Ontario, Canadá.
El trabajo de Linda Hill en el monitoreo de las corporaciones globales del alcohol fue apoyado inicial-
mente por el Instituto de Estudios del Alcohol, Reino Unido, para la Alianza Global de Políticas sobre
Alcohol y luego por el Centro para Investigación y Evaluación de Resultados de Salud (SHORE), Massey
University, Nueva Zelandia.
Michael Livingston recibió financiamiento de la Fundación de Educación y Rehabilitación del Alcohol
de Australia.
La participación de Esa Österberg en este proyecto fue respaldada por el Centro Nacional de Investi-
gación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud (hasta 2008) y por el Instituto Nacional para la Salud
y el Bienestar (desde principios de 2009).
La participación de Jürgen Rehm fue posible gracias al Centro de Ontario para la Adicción y la Salud
Mental y el Instituto Suizo de Investigación para la Salud Pública y la Adicción (hasta 2008). Además,
su trabajo subyacente recibió apoyo de la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Nacional
Suiza para la Ciencia y el Estudio Global sobre Carga de la Enfermedad y Lesiones.
La participación de Ingeborg Rossow fue posible gracias al Instituto Noruego para la Investigación del
Alcohol y las Drogas.
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