Jean-Jacques Rousseau, autor de las voces musicales
en L'Encyclopédie de Diderot, después recogidas en su Dictionnaire
de la Musique,7 la definió como el «arte de combinar los sonidos de
una manera agradable al oído».8
Según el compositor Claude Debussy, la música es «un total de
fuerzas dispersas expresadas en un proceso sonoro que incluye: el
instrumento, el instrumentista, el creador y su obra, un medio
propagador y un sistema receptor».
La definición más habitual en los manuales de música se parece
bastante a esta: «la música es el arte del bien combinar los sonidos
en el tiempo». Esta definición no se detiene a explicar lo que es el
arte, y presupone que hay combinaciones «bien hechas» y otras
que no lo son, lo que es por lo menos discutible.
Algunos eruditos han definido y estudiado a la música como un
conjunto de tonos ordenados de manera horizontal (melodía) y
vertical (armonía). Este orden o estructura que debe tener un grupo
de sonidos para ser llamados música está, por ejemplo, presente en
las aseveraciones del filósofo alemán Johann Wolfgang von
Goethe cuando la comparaba con la arquitectura, definiendo
metafóricamente a la arquitectura como «música congelada». La
mayoría de los estudiosos coincide en el aspecto de la estructura, es
decir, en el hecho de que la música implica una organización; pero
algunos teóricos modernos difieren en que el resultado deba ser
placentero o agradable.
La incorporación de un material acústico ampliado en el siglo XX,
produjo a veces dificultades de información, por falta de un sistema
válido de entendimiento previo, y es por eso que otros elementos
se toman en cuenta a la hora de analizar y estudiar el fenómeno de
la música, como son la forma, la instrumentación, la textura, etc. A
partir de todos estos elementos, se originan nuevos principios de
ordenamiento y posibilidades de composición.10
Historia