INCAS
IMPLANTACION:
Los incas se asentaron en un territorio sumamente variado, que abarcaba desde
las áridas costas del Pacífico hasta las cumbres de los Andes y las selvas
tropicales de la Amazonía.
Sin embargo, su corazón estaba en la región andina, un entorno caracterizado por
montañas escarpadas, suelos pobres y climas extremos.
El agua, para los incas, no era solo un recurso físico, sino también sagrado. Creían
que era un regalo de los dioses. Esta concepción espiritual se reflejaba en su
manera de intervenir el territorio respetando las formas naturales.
CIUDAD:
Su arquitectura es un reflejo de una sociedad profundamente conectada con la
naturaleza, los astros y sus creencias espirituales. Se ubicaban estratégicamente
en lugares con acceso a recursos clave, como agua, tierras agrícolas y vías de
comunicación. El diseño urbano seguía una jerarquía que reflejaba las estructuras
sociales, políticas y religiosas del imperio.
● Cuzco: La ciudad de Cuzco era considerada el centro del mundo inca, en el
corazón de la ciudad estaba el templo del Sol, este espacio no solo era un lugar de
adoración, sino también un punto de conexión simbólica con el cosmos, ya que
estaba alineado con fenómenos astronómicos importantes. En las zonas más
altas vivían los nobles y sacerdotes, cerca de los templos y centros ceremoniales,
mientras que en las partes bajas habitaban los artesanos, campesinos y
trabajadores.
CULTURA DE REGADIO:
● Andenes o terrazas: Estas terrazas escalonadas no solo aumentaban la
superficie cultivable en las laderas de las montañas, sino que también
controlaban la erosión y regulaban el flujo de agua.
● Canales y acueductos: Estos canales estaban diseñados con precisión,
utilizando pendientes suaves para evitar la erosión y asegurarse de que el agua
fluyera de manera constante. Un ejemplo destacado es el de Tipón, donde el agua
se distribuye a través de canales escalonados que abastecen tanto a terrazas
agrícolas como a fuentes ornamentales.
● Reservorios y lagunas artificiales: Para garantizar el suministro de agua durante
la estación seca, los incas construyeron reservorios y lagunas artificiales en
puntos estratégicos.
MODO DE PRODUCCION:
El modo de producción es comunal-tributario, trabajaban colectivamente la tierra,
compartían recursos y se apoyaban mutuamente. La tierra no era propiedad
privada, sino comunal, y se distribuía según las necesidades de las familias.
Tenían un sistema tributario altamente organizado, donde las comunidades
entregaban parte de su producción al Estado.
El tributo no era percibido como un castigo, sino como parte de la reciprocidad
con el Inca, quien redistribuía los bienes para garantizar el bienestar general.
ARQUITECTURA - NATURALEZA:
Los incas adaptaban sus edificaciones a las formas naturales del terreno. Esto es
evidente en sitios como Machu Picchu, donde las terrazas agrícolas y las
estructuras se fusionan con las montañas circundantes, creando una ciudad que
parece emerger de la propia naturaleza.
Los incas usaban principalmente piedra, un material que simbolizaba la
permanencia y la conexión con la tierra, tallándola con tal perfección que no
requería mortero para unir los bloques. Un ejemplo claro son las paredes del
templo del sol, las cuales encastraban de forma impecable.
● El Templo del Sol: Ubicado en la ciudad de Cusco, fue el templo más sagrado
del imperio inca, dedicado a Inti, el dios del sol, la deidad principal de los incas.
Estaba recubierto de láminas de oro, simbolizando la luz solar, y decorado con
ofrendas de metales preciosos y piedras.
● Plazas ceremoniales: Fueron elementos fundamentales en las ciudades incas.
Estas plazas eran amplios espacios abiertos, diseñados para reunir a la población
en eventos importantes, tanto religiosos como políticos. Se realizaban rituales
colectivos, como sacrificios, danzas y ofrendas a los dioses.
● Viviendas: Las canchas, eran conjuntos habitacionales, generalmente
cuadradas o rectangulares, compuestos por un patio central que era el corazón
del conjunto. Este diseño no era solo práctico, sino también funcional, ya que
permitía agrupar las actividades diarias y fomentar la convivencia. En cuanto a su
construcción, en la costa se hacían de adobe mientras que en la sierra de piedra.
En ambos casos se usaba un techo de paja a dos aguas.