¿Qué es la oratoria y para qué sirve?
La oratoria puede definirse como el arte de hablar con elocuencia, o también como el arte de
hablar en público.
La finalidad de la oratoria es apoyar a las personas para que puedan transmitir un mensaje de
forma ordenada con el objetivo de informar, de persuadir o de conmover a su auditorio.
El discurso básico está compuesto de tres partes:
Introducción o presentación.
Desarrollo del tema.
Conclusión (esta parte es esencial para afianzar el objetivo del discurso)
El objetivo del discurso en todos los casos consiste en persuadir, conmover e inspirar a todas las
personas que se congregan para escucharlo.
En el ámbito laboral, el dominio de la oratoria tiene múltiples ventajas. Cuando desempeñamos un
puesto de trabajo, comunicarse y persuadir a los compañeros, superiores, proveedores, clientes,
etc. es una labor diaria. No obstante, si no se domina el arte de la oratoria, la venta de un producto
o servicio, o la presentación de un proyecto ante un número de personas se puede convertir en un
gran reto.
La importancia de la oratoria en el desempeño profesional
Saber algo no es idéntico a saber decirlo, ahí reside la importancia de la comunicación oral y la
oratoria empresarial. Transmitir conocimiento, opiniones, directrices en los negocios o cualquier
otra actividad de interrelación es clave para alcanzar los objetivos deseados.
Hablar con orden, claridad, con entusiasmo, con persuasión, es decir, con eficacia, es una
necesidad. El 90% de nuestra vida de relación consiste en hablar o escuchar, sólo el 10% en leer o
escribir.
Según un informe de la Comisión para el Empleo del Gobierno británico lo que más se echa en
falta en los candidatos que se presentan a las ofertas de empleo en 2016 es el saber persuadir e
influir a terceros y elaborar discursos o presentaciones.
Ser un buen orador influye en unas mejores notas en matemáticas y ciencias. “Es importante que
los jóvenes desarrollen opiniones con criterio y eso conlleva saber explorar los diferentes ángulos
de un argumento”
¿Con oratoria se nace o se hace?
Aunque pueda parecer lo contrario, el don de la oratoria no es algo innato. Y, aunque como todas
las habilidades, hay personas que tienen más facilidad a la hora de desarrollar su capacidad de
oratoria que otras, lo cierto es que actualmente hay muchas herramientas a nuestra disposición
para mejorar en este campo.
Aprender la técnica: la estructura del discurso
La construcción de un discurso y la mejor forma de impartirlo es una disciplina ampliamente
estudiada en los distintos tipos de oratoria. El discurso básico está compuesto de tres partes:
Introducción o presentación.
Desarrollo del tema.
Conclusión (esta parte es esencial para afianzar el objetivo del discurso)
Recomendaciones básicas para impartir un discurso
Al tiempo que es necesario desarrollar un discurso bien estructurado, un buen orador debe
siempre poner en práctica estos seis consejos si tiene que enfrentarse a una audiencia:
Conocer el tema del que se va a hablar.
Discurso ensayado, aplauso asegurado.
Ojo al reloj, controla el tiempo de la intervención.
Conocer la audiencia a la que se va a dirigir.
Preparar un inicio y un final de impacto.
Dar importancia a la comunicación oral y la comunicación no verbal.
Los grandes tipos de oratoria
Existen distintos tipos de oratoria. A continuación, vamos a señalar algunos de los más conocidos:
Oratoria social. Es la que se desarrolla en las múltiples ceremonias en las que le toca participar al
ser humano en general; sean estas en el hogar, en el seno de la comunidad a la que pertenece o a
nivel institucional, académico o laboral.
Oratoria pedagógica. Consiste en el arte de transmitir conocimientos y cultura general a través de
la palabra hablada; por lo que a este tipo de oratoria también se llama didáctica o académica. Su
objetivo es enseñar, informar, transmitir conocimiento.
Oratoria forense. Se le conoce también como oratoria judicial y es utilizada en exclusiva, en el
ámbito de la jurisprudencia para exponer con claridad y precisión los informes orales de jueces,
fiscales y abogados.
Oratoria política. Básicamente consiste en exponer o debatir todas las cuestiones relacionadas con
el gobierno de la actividad pública, pero partiendo de los principios e ideas políticas que ostenta el
orador. Es utilizada en épocas electorales para persuadir y convencer al público.
Oratoria artística. Conlleva crear arte con la voz, es usado por cantantes y artistas: teatrales,
cineastas y televisivos.
Oratoria empresarial. Se usa por los la gente dedicada a los negocios; empresarios, vendedores. Su
esencia lo constituyen las relaciones humanas y la persuasión, para lograr el cumplimiento de los
fines y objetivos empresariales.
Beneficios de la oratoria empresarial
La oratoria empresarial es imprescindible para el éxito de los negocios, y a menudo es una
habilidad poco trabajada en muchos profesionales.
No obstante, mejorar esta capacidad aporta grandes beneficios, tanto a la organización como a las
personas:
Se maximiza el tiempo. Mejorar la capacidad para comunicar una idea o proyecto a una o varias
personas, sintetizando al máximo, debe ser el objetivo de cualquier orador.
Más facilidad de conectar con la audiencia. Un discurso bien estructurado y escenificado es
necesario para que las ideas principales hagan mella en la audiencia.
Aumenta el índice de éxito. Mejorar la capacidad de comunicación a través de la oratoria también
incrementa la capacidad de persuadir para lograr un objetivo concreto.
Mejora la imagen de la organización. Los oradores expertos y formados ofrecen una buena imagen
de la organización, gracias a sus discursos estructurados y su actitud serena y locuaz.
¿Cuáles son los 4 niveles de la oratoria?
La oratoria dentro del liderazgo es un arte, tiene 4 elementos orador, discurso, público y propósito;
lo que permite ser profesional, su duración es de 7 minutos con un inicio, un desarrollo y un cierre.
El estudio de la oratoria te permite aprender a expresar las ideas, y a lograr que la audiencia te
interprete como deseas que te interprete.
¿Quién es el padre de la oratoria?
🏛️✨ ¡Sabías que Demóstenes es considerado el padre de la oratoria! 💬🎙️Este antiguo orador y
político griego perfeccionó el arte de la elocuencia y la persuasión, dejando un legado que perdura
hasta nuestros días.
Técnicas para ser un buen orador
Preparación.
Conocimiento del Público.
Lenguaje Corporal.
Voz y Entonación.
Historias y Ejemplos.
Uso de Visuales.
Manejo del Tiempo.
Manejo del Nerviosismo.
¿Cómo ser un buen orador?
Un buen orador debe trabajar en un lenguaje corporal adecuado para el público y la idea que
quiere transmitir. Más que eso, es esencial tener como base un mensaje muy bien estructurado
para no dejar que la audiencia pierda su atención o capte información que sea diferente de lo que
se pretende.
¿Qué se necesita para aprender oratoria?
Técnicas para hablar en público
Práctica tanto como te sea posible. A la hora de dar un discurso frente a una audiencia, es normal
tener cierto nivel de nerviosismo ante la situación. ...
Considera a tu público. ...
Sé tú mismo y conecta con la audiencia. ...
Haz contacto visual. ...
Intenta obtener retroalimentación.
¿Cómo iniciar una oratoria?
5 estrategias efectivas para abrir un discurso con impacto
Cuenta una historia personal y relevante. ...
Lanza una pregunta provocadora. ...
Utiliza una estadística impactante. ...
Empieza con un silencio dramático. ...
Cita a una figura relevante.
Comenzar un discurso de manera impactante no es solo un arte, sino una habilidad clave para
cualquier líder. “los primeros segundos son el momento de máxima tensión y atención”.
La ciencia de la primera impresión: el poder de los primeros segundos
La apertura de un discurso es el momento en el que generas o pierdes la atención de tu audiencia.
Los primeros segundos son cruciales: “es cuando tienes su máxima atención”. En este instante, los
asistentes evalúan inconscientemente si lo que escucharán es relevante, interesante y valioso para
ellos. Si quieres captar su interés y lograr que se queden contigo, necesitarás una apertura bien
planeada y cargada de intención.
5 estrategias efectivas para abrir un discurso con impacto
1. Cuenta una historia personal y relevante
Los líderes carismáticos suelen comenzar sus discursos con una anécdota personal que encierra
una lección o una conexión emocional. Una historia bien seleccionada tiene el poder de
humanizarte ante tu audiencia y de construir empatía. Neill comenta: “La gente recuerda las
historias porque evocan emociones”. Al compartir una experiencia auténtica, logras que la
audiencia te vea como alguien accesible y confiable, estableciendo una relación que va más allá de
lo formal.
Por ejemplo, si hablas sobre la resiliencia en tiempos de crisis, podrías contar un momento en el
que tuviste que liderar bajo presión, resaltando las decisiones difíciles y el aprendizaje que
obtuviste. Este tipo de historias, especialmente si tocan temas que todos han vivido, conecta de
inmediato.
2. Lanza una pregunta provocadora
Una pregunta es una herramienta poderosa para involucrar activamente al público desde el inicio.
Neill sugiere que hacer una pregunta “obliga a la audiencia a pensar y les da una razón para
escucharte”. Una buena pregunta no solo llama la atención, sino que también estimula el interés y
la reflexión en tu audiencia. La clave está en plantear una cuestión que, de alguna forma, retome el
tema central de tu discurso y sea lo suficientemente intrigante como para no tener una respuesta
obvia.
Por ejemplo, en un discurso sobre innovación, podrías comenzar preguntando: “¿Qué harías si tu
negocio principal desapareciera mañana?” Esta pregunta inquietante coloca a la audiencia en un
estado de alerta, generando la necesidad de escuchar para encontrar posibles respuestas.
3. Utiliza una estadística impactante
Neill también recomienda el uso de datos como método efectivo de apertura, especialmente si
estos son sorprendentes o reveladores. Compartir una cifra impactante permite a la audiencia
visualizar la magnitud de un problema o desafío, haciéndolo más tangible y relevante. Es
especialmente efectivo si luego conectas ese dato con una pregunta o una llamada a la acción.
Por ejemplo, en un discurso sobre sostenibilidad, podrías comenzar diciendo: “Cada año se pierden
18 millones de hectáreas de bosque, el equivalente a 27 campos de fútbol por minuto”. Al ofrecer
un dato específico con una comparación cercana y fácil de entender, logras una reacción inmediata
y estableces una base sólida para profundizar en el tema.
4. Empieza con un silencio dramático
Parece contrario a la intuición, pero uno de los recursos más efectivos para comenzar un discurso
es el silencio. Unos segundos de pausa antes de empezar generan tensión y anticipación, lo que
captura la atención de todos los presentes. Neill explica que el silencio “le da a la audiencia tiempo
para centrarse en ti; captas su atención sin pronunciar una sola palabra”. Este recurso debe ser
utilizado con confianza, ya que transmite autoridad y calma al mismo tiempo.
5. Cita a una figura relevante
Citar a alguien reconocido puede añadir profundidad y credibilidad a tus palabras. Elegir una cita
que esté alineada con el tema del discurso puede dar a tu audiencia una perspectiva distinta o
reforzar un mensaje inicial. Si hablas de liderazgo, podrías abrir con una cita de grandes líderes
como Mandela o Churchill, y luego conectar sus palabras con tu mensaje.
Errores comunes al iniciar un discurso y cómo evitarlos
Evita lo predecible y aburrido
Comenzar con un “gracias por la oportunidad de estar aquí” es una de las aperturas menos
efectivas, “la formalidad puede hacer que pierdas el interés de la audiencia”. En lugar de una
introducción genérica, sé breve y directo. Las formalidades pueden ser importantes, pero deben
ser rápidas y auténticas.
No inicies con estadísticas sin contexto
Si decides comenzar con un dato, asegúrate de que este esté directamente vinculado a la
problemática que abordarás. Un error frecuente es lanzar cifras que, sin contexto, pueden
confundir más que informar. Siempre añade una breve explicación o pregunta para resaltar la
relevancia del dato.
Evita la autocomplacencia o el exceso de elogios
La audiencia está ahí para escuchar ideas, no para una lista de logros personales o agradecimientos
extensivos. Los líderes que más impactan son aquellos que se muestran humildes y enfocados en
el mensaje. Deja que tu mensaje hable por sí mismo y mantén la modestia.
Consejos finales para una apertura memorable
Dominar el arte de iniciar un discurso requiere práctica y autenticidad. Aquí algunos consejos
prácticos:
Conoce bien a tu audiencia: elige historias, datos o preguntas que resuenen con ellos. Lo que
funciona para un equipo de ventas puede no ser efectivo para una junta directiva.
Practica la apertura varias veces: la seguridad en la apertura se nota y aumenta tu credibilidad. La
práctica te permitirá hacerlo con naturalidad.
Sé breve, pero poderoso: la apertura ideal no debe exceder un par de minutos. Logra impactar
rápidamente y procede al mensaje central.
La habilidad para abrir un discurso con impacto no solo mejora tus habilidades de comunicación,
sino que puede transformar la percepción de tus ideas y propuestas. Un inicio efectivo te da el
control del escenario y asegura que tu audiencia esté receptiva al mensaje. Como líderes, nuestra
voz y presencia son herramientas poderosas; desarrollarlas a través de aperturas efectivas
fortalece nuestra capacidad para influir y guiar.
Material del próximo taller
El lenguaje no verbal, la herramienta de persuasión más poderosa
Neuro oratoria
El poder de la conversación cara a cara