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Historia del Cementerio Central de Montevideo

El documento presenta una historia del Cementerio Central de Montevideo, destacando su importancia cultural y arquitectónica desde su creación en 1808. Se mencionan detalles sobre su administración, las obras realizadas y la evolución de su diseño a lo largo del tiempo. Además, se hace referencia a la influencia de figuras históricas y eventos en su desarrollo y mantenimiento.
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Historia del Cementerio Central de Montevideo

El documento presenta una historia del Cementerio Central de Montevideo, destacando su importancia cultural y arquitectónica desde su creación en 1808. Se mencionan detalles sobre su administración, las obras realizadas y la evolución de su diseño a lo largo del tiempo. Además, se hace referencia a la influencia de figuras históricas y eventos en su desarrollo y mantenimiento.
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I Ü k J i d U ' l i g f t h o

Montevideo.
Enero 23 de 1938

/ ^ K v
vi r. „ .. V r ~¿x 1
¿o ]
t -a l ^ J c~ i
lü 1 U ü ffiK '^ V ^

NTERPRETES DEL 'BAJ amor b r u jo


e l Pa r q u e r i v e r a
E l C e m e n t e r io C en t r a l
ALGUNOS DATOS HISTORICOS
p o r J. M. F e r n á n d e z Saldaña
<1

"Como al tin uno tiene que morirse, qui­


RUANDO vine por primera vez a Monte­ siera morir en Montevideo para que me
video, en 1894, , todavía era el tiempo enterraran aquí", dijo cierto vez una se­
én que entre "Tas cosas que no se debían ñora paraguaya al abandonar el silencio­
aejar de conocer" — según frase popular­ so recinto.
mente consagrada — estaba en linea de Ahora el Central y su lama ganada en
preferencia el Cementerio Central. buena ley, han pasado como "las nubes,
Constituía el cementerio uno de los orgu­ como las naves, como las som bras".
llos capitalinos, sacado a inmediato cote­ O
jo con el de la Recoleta de Buenos Aires, Según costumbre inveterada, en tiempo
"con el cual no había comparación" des­ del coloniaje los enterramientos efectuá­
de luego. banse en anexos a las iglesias y en el in­ UltMtUu
Poaaba por la necrópolis más suntuosa terior de las iglesias mismas.
y mejor tenido de Sud América. [Link] (railes franciscanos destinaron a ce
La galería de vidrios que protege el a c ­ menterio un campo lindero con su antiguo
c e s o a la rotunda era admiración de los convenio y en 1/dl, el párroco de la Ma­
visitantes tanto como los mármoles escul­ triz habilitó para uso idéntico un solar con-
pidos de los panteones. ¡iguo a su iglesia.

Fachada posterior de la Rotonda, con la entrada al Panteón Nacional Las


puertas se hicieron en la fundición de Garragorri, en 1859

(Fotografías de la Colección del autor)

una relajación de costumbres y de senti­


mientos que muy poco favorecen a un pue­
blo culto, generoso y cristiano".
Con iecha 2 0 de junio de 1858 el Presi­
dente Gabriel Antonio Pereira, refrendada
su firma por la del ministro de Gobierno
general Antonio Díaz, decjg^ó que los ce­
menterios públicos y carros fúnebres que
daran en adelante sometidos a la direc­
ción y administración de las Juntas Eco­
' SBR ■

nómico Administrativas, a las cuales los


Jefes Políticos pasarían inmediatamente to­
dos los antecedentes, libros y documentos
que poseyeran.
En virtud de ese acuerdo la Junta de
Montevideo creó su primer Comisión Auxi
liar de Cementerios, compuesta por su Pre­
sidente ei benemérito ciudadano Luis Le-
rena, el vocal de la misma Juan I. Blanco
y los señores José M. Roo. Antonio Rius,
Joaquín Vargas y Presbítero Martín Perez.
A la comisión auxiliar de la Union y a
la de la 8.a sección se les dió el cometi­
do de administrar el cementerio de la pío
xima villa y los del Reducto y Puso de!
Molino.
"Pronunciada la mente de la comisión
por unir al servicio humanitario el religio­
so con la . magostad que correspoi
"aceptó la Junta el plan de construir en e
cementerio un templo "par el sistema de
Rotunda, revestida de nichos interna y ex­
ternamente".
De acuerdo con ésto el domingo 14 de
agosto de 1859 se colocaba la piedia lun
áamental de la Rotonda, para cuyo acto
lera infalible)- se designaron, padrinos "el
Excmo. señor Presidente de la República
y su esposa doña Dolores Vidal".
Un aía de lluvia y fuerte viento pampe­
ro impidió a los encopetados padrinos .con­
currir a la ceremonia, asistiendo en su re­
presentación los ministros de Gobierno y
de Hacienda doctor Antonio de las Carre­
ras y Cristóbal Salvañach.
El arquiecto Poncinl íue el autor de los
Arco de comunicación del IV al 2? cuerpo: 1875.
planos y la obra se adjudicó al maestra
constructor Rusiñol, por la suma de 3.658
pesos, que cubrirían con las enajenacio­
For su parte los muertos en el Hospital,
El color del ca­ tenían su zona adjunta allí cerca y los mi­
litares una particular:— -------- --------- .
Años después de la paz de octubre, to­
davía hallábase en un estado bastante
precario. En ahril de 18.55 el lele político
nes de nichos y de solares.
Al costo de los trabajos de albañiieria
debía añadirse el de los mármoles del pi­
El primer cementerio público extra*?*-*ro&-
bello y la moda estuvo en la esquina de las calles Andes
y Durazno, a contar del año 1808.
Santiago Labandera, "queriendo de algún
modo mejorar en lo posible el interior del
cementerio público" y reconociendo a la
so y del altar, que subía casi a 4.000 pe­
sos; él dé lós atributos intemos y externos,
próximo a 3.000 y los 800 patacones paga­
Pronto quedó ancjavado en la ciudad vez la falta de recursos con que luchaba deros al escultor Livi por su grupo "Descen-
Indiscutiblemente, la moda actual Inconveniente que parecía subsanarse i.-^ la autoridad, promovió una suscripción en
ha impuesto los cabellos rubios. Este aimiento de la Cruz".
vanaQ et nuevo Camposaqto a su,o enton­ tre el vecindario "para ayudar al costo del Las puertas de hierro se fundieron en
color favorece a todas las mujeres, ces tan lejano como el extremo sur de iu revoque" y numeración de mármol que se
aunque sean de tez morena. En las los talleres de Ignacio Garragorri y las ba­
calle Yaguarcn. colocaría al frente de los nichos. randas circundantes fueron forjadas por
grandes ciudades europeas y ameri­ La necrópolis al cuidado de la policía
, Pero, como es notorio, no se previo el ri Menditeguy a precio de $ 3 la vara.
canas dominan las mujeres rubias, era, según opinión de las autoridades mu­
en las playas, teatros, paseos, etc. cremento progresivo de la ciudad y lo que El cementerio, en la parte que llamaría­
se deseaba evitar llegó al cabo de ios nicipales, una -anom alía inexplicable. mos oficial, estaba equipado no ya deco­
Las rubias han aumentado como añ os. "No es posible, decía la corporación erl-
por milagro. ¿A qué se debe esto? A rosa sino lujosamente; el resto quedaba a
licia, en documento público, que las aten­ los particulares que no tardaron en ponerse
que en Francia se ha descubierto un ciones y conato especial que requiere su
producto que permite a las mujeres al unísono con la Junta.
conservación decorosa, puedan ser pres­ Así, el Central fue cubriéndose paulati­
de cabello oscuro cambiar su color tados por la Policía".
en pocos días y con toda comodidad. namente de construcciones fúnebres de al­
En el Uruguay se prepara esta No era posible aue el sitio que despierta to mérito o elevado precio’.
Cementerio Gentral comíenza á par- I^ lUbuiu solicitud de -aquellos para -quienos- ____L a ^Municipalidad continuó en su labor
misma loción muy conocida en to­ filarse como una necrópolis digna de Mon­ y
das las farmacias con el nombre de encierra venerandas cenizas, cóntlñüábá; rlr r iiii-im- ^ . , ¿ 0 T-VfflTprr rin-----
tevideo recién en la presidencia de Pereira. inspirase al cuerpo de Policía el vivo in­ paz, procurando darle el aspecto de un
manzanilla verum, que ha hecho Antes, en la época de la Defensa, servía
aquí miles de milagros. terés que merecería a los que componen jardín. v
de apoyo a las líneas militares: ahí esta le la Junta del Pueblo, asociados a sus conve­ Sucesivamente hubo necesidad de am­
Usándola en casa como una sim­ litografía coloreada impresa en Londres
ple loción durante 3 días, el color cinos, formando comisiones auxiliares. pliar la necrópolis, habilitando nuevos cuer
suyo titulo es "Montevideo desde el C e ­ "Mientras permanezca como está hoy, pos, en dirección al mar.
oscuro del cabello se transforma en m e n t e r i o " , mostrándonos los soldados ji
el más hermoso rublo veneciano sin será un objeto de disgusto y un reproche Sin embargo el exterior del edificio des­
~° a la pared -abovedada c a n ..e l .medio. decía mucho del interior. La entrada se
que el cabello sufra lo más mínimo. 3unto de los nichos. pennaner-to o injusto .a nuestra incuria y £
esiifieaba d e pésima ca n sobrada razan.
E. Cementerio Centra, en 1865, con el primitivo frontón de entrada

^ Cfor2^1° n Ex‘ra°rdinaria Administre


va de 1S65 entendiéndolo así, dió comis centímetros, expresamente encargadas a
iin liq ha sido pintado solo por el dinero de 1<
zo a Ja construcción de un gran peristilo Explicase tan extraordinaria leyenda s
armonía con las dimensiones de la Rote La rotonda a poco de estar hecha me gastos; el trabajo personal ha sido dac biendo que Verazzi había tenido cuest¡
dCI. centrada al pintor italiano Verazzi, pura ae regato a la Iglesia; así queda memor
Que Ja decorara. aei autor. Es una vergüenza para la R nes muy enojosas con el General Justo ]
Demorados los trabajos por dificultad se de Urquiza por cuadros pintados y p
financieras, recién en octubre de 1877 p Concluyó el artista su obra poniendo en publica Argentina, donde son bárbaros p
lugar vístele la inscripción italiana que las Bellas Artes, las infamias que el Pi , prec'° . l°s mismos, pues el Preside
ao darse como concluida la entrada m te y el italiano eran muy semejantes c
tramental al colocarse las cuatro estatuí traducida necia así: mer Presidente General ha hecho sufrir punto a negocios y a pesos.
ae marmol, altas de un metro cuaren Baltasar Verazzi hizo, 1863. Natural de este artista. Las, consecuencias han sid
La Junta E. Administrativa, no bien s
craprezzo. Alto Novarese, Italia. Este fresco ara cuente del desahogo intempestivo d
artista, mando borrar la parte final de 1
leyenda,
Verazzi, hombre raro y de genio atrafc
liarlo, no dijo verdad en lo de los gasto
pues en tal concepto recibió más de u
millar de pesos, que no gastó ciertament
en pinturas y preparación de paredes
Veinte anos más tarde "La asención de
benor de Verazzi — composición de es
caso mentó — hallábase tan deteriorad!
que fue necesario pensar en sustituirla
La Junta, que presidía el general Felipi
.u ra aeneÍ8Mmen ° B,CmeS la nueva pin

encubertad de e l^ b
Según el boceto original pintaría una es
pecie de glorificación del Padre Eeterno
apoyado sobre los cuatro vientos cardina-
l o s ' e ™ & SUStl,UYÓ 103 VÍSntOS 1501
, L? d® noviembre del 84, la Rotonda
Q( pUj ico con la nueva decora-
cion del afamado maestro compatriota.

Frente del Cementerio con la entrada monumental, concluida en 1877.


(wff

Gorla, una esperanza. Daniel Crecen, uno de lo» primeros


Isabelino Gradín, el gran inside dé Roberto Figueroa, constante amena­ cañoneros.
Peñarol, de remates fulminantes. za para los goleros.

LOS FUTBOLERS URUGUAYOS


DE ACTUALIDAD TIENEN CASI
ANULADO EL SENTIDO DE LA
EFICACIA
LA GRAN FAMA DE JUAN PENA. ---------- -- u y lu e r ie s n o i . O-or-
En los albores de nuestra vinculación al - bearone marco un punto elevado en
fútbol, había que ver a nuestros padres esa categoría, incluso una serie de fuga
comentando con indisimulado aire de sabi­ dores de su tiempo, que no es del caso re­
cordar uno por uno.
hondos, los terribles taponazos de Juan Pe­
na, un brillante jugador criollo, cuya his­ Luego surgió Héctor, el mago, cuyas
toria está llena de relieves sensacionales. proezas conocidas son. En fin, eran ele
mentos completos.
Aquel lejano campeón que integró los
equipos de Nacional y Peñarol, como tam­ . J i b i ó n figuró Daniel Greco, el famosc
bién los combinados compatriotas hasia ~.e Palerrno, un iorward con discretas
1910, — creemos, — fué la sensación de su aptitudes para lo que llaman los aficiona
época, acaparando la atención de los afi­ nne - m° Verla ' . ^ ro lo mismo Central Ir
cionados con su juego de habilidad y los quena en su ofensiva, — y con C entre
tiros formidables que ensayaba. otros clubs, — porque Daniel reventaba
Pero la gente, — sin duda con más tac­ cuero con media docena de shots. Peña
to que la de ahora, — no hacía otra cosa ro , teniendo brillantes jugadores, fué c
que hablar de los shots de Juan Pena, de buscar a Pablo Terevinto a la calicha di
los goales que hizo y de los guardianes ^ 7 9 1 9 P° r,!?Ue- ese muchachito, — alie
que dejó k. o. bajo la malla, al querer in­ ly ' 9' — hacia goales todos los domin
terceptar sus remates. poderosos. 9 Fn7 1 " ias Prá cticas, etc.
Juan Pena. . . El tiempo fué apagando tn el ¿ i, Charley presentó en su modes
bastante su fama, que sin embargo tenía de c S o m h Q Perut;ho Atroné, el anillen
auge extraordinario allá por 1920, pese a de Colombes, una figura atlética en el tul
que hacía rato no jugaba. un ,sho,teador Quizás fuerte como cual
quiera de los otros, aventajando en caí,;
GRECO, TEREVINTO, PETRONE, YOUNG! -todos en Precisión y en colocación
Juan Pena resultó siempre un forward Ademas, para abrir camino a lo que él s,
completo, según los datos de las viejas proponía, Petrone desarrolló una táctica es
crónicas y las consideraciones que más de ra imnidPlda' a gr? ndes rasgos, como pe
una vez nos ha hecho don Aníbal Falco, a impedir esas aglomeraciones que Oria
el presidente de Nacional, — zaguero de non en el orea penal los menuditos y er
gran lucimiento en aquella etapa del fút­ ¡retenidos forwards que "la g a s ta n "...
bol y buen conocedor de los secretos de la For ult mo Young, otro excelente delamr
técnica. ro, a quien solo en 1932 entendió y sup sos y la Pella fisonomía que ha tenido en J. P. Young y P. Petrone, saludándo­
Más adelante aparecieron otros colosos, h C,U c. ©1 doctor González Cor las normas claras y seguras que lué tra­ se en el Estadio.
le capacidad, eruios pases les e s o ----- a í r o ^ d d 0 l° a ,Dr¡mer ,eain y Pouiéndol zando aquel glorioso campeón.
costado los elementos convenientes. Todo está dentro de la escuela creada las normas básicas aei ínoiviaapie macr-
tro".
por Piendibeni. En las mismas Tlelanterus
MANOS LA TACTICA DE PIENDIBENI
por él integradas hubo elementos que, por
ser simples tiradores, necesitaron sus pa­
F uó Piendibeni el coloso supremo en la
realización de tácticas, que han quedado,
ses para poder desplegar las aptitudes aue son las que se usan, aunque sin estar
PER FEC TA S.^ El gran centro forward de Peñarol fué
realmente un maestro para el fútbol rio-
que tenían.
Los Petrone, los Young, etc., etc. son ior­
’ibicados en los quintetos de avance ele­
mentos siquiera parecidos a los de antes.
platenge, cuya técnica fundó sus progre- ward que han ido apurando la terminación Piendibeni conquistó goales estupendos y
de las jugadas, hechas éstas conforme a en abundancia. También supo preparar ei
campo a sus compañeros para lograr; .'

Una
M a r a v illa
por solo

0,65
T A B L E T A S
DE S A N T O ’'
C A SO DE S O N T O
au ENOS AIRE 9r
TiA« las canas an pocos minutos en los
tonos: Negro - castaAo oscuro •CastaAo - /
CastaAo claro y Rubio de naturalidad sor­
prendente. Se vende en caja de una ta­
bleta al precio de $ 0.65 suficiente para
teAir una abundante cabellera. En todas
Una mujer distinguida cuida sus ma­ las Oroguerias. Farmacias y Perfumarlas
nos con primor. La epidermis debe tra­ de la R. Argentina, E. U. del Brasil y
tarse diariamente por lo menos du­ R. O. del Uruguay.
rante un minuto con glicerina de al-' D / í T f í / B l / l O O R [ N I L ’J R U C U A V
Pascual Somma, el rapidísimo punte­
mendro hasta que ésta sea totalmente F. A L O N S O A D A M I
ro de Nacional, asombraba con sus
absorbida. De este modo las manos D 'J-J J«¡ R O H D EA U ¡ 4 4 0 goales.
P e d id o i de/ • u r fc 8 4 - o8 8o 4n •*
se suavizan y blanquean y la piel re­ in te r io r a g r eg a r
siste a la fatiga diaria. 0 .0 ? p a r a f r a n q u e o IND IQ U E ELCOLO Tito Borjas, malogrado centro for­
ward de Wánderers.
J U Ü | 0 lH Y t O \Z r k n ^ j
■J -

P^iegrin Anselmo.
t-1 manco Castro J. E. Piriz, delantero con condicio­
^ - v '~ r Antonio Castaldo, un gran jugador,
nes para haber figurado más. pero de poca suerte.

chan sin las ^ c ^ r a r q u t ’^ r ^ h í ' ^ s


a r s u s ? . ™ ía-
c h Í l0y £ 0S r S bS OTrUmb- úin-
enY
n lico
c J ° ofensivas
o f ^ v C° ÍnC!denCÍa'
elementos van
de quedando
habilidad
rP^ CT, “ ° Vner ,eI balón- Pero incapaces de ti-
pcro generalmo°t ”° S®r esa su ra°dalidac
O'efectúan , „ ^ u e nl fuerza tienen
e fe c tú a n un juego que los va encerran-

haDi?beJ COmprenderse que “mover” el alo-


? a udedl e3uI,ar mucho más fácü que sha
ear. esde que en cada club hay un m oa
llega « “ ^ ^
0 1 “ a penas
Para shotear CUand°- con aptitudes

• £ ¿ r 3 t t £ i ¿ ¿ £ £ -

ves, si esos nn^ c „ ^ • Pases y esquí-


cen en ganen el c a m b a d * 33 n° Se tradu-
W S t^ JS ffíK ís
h s ^ f irai
José Piendibeni, el único, paseando t e °didgern ™'a— 1nalma 7® los Hinchas y
por Malvin, con su consecuente com­ CLARO O UE LO MEJOR E HALLAR OTRO
pañero, el “flaco” Aguerre SCARONE. tradicional a d v e r a d P V te£t ““ “ m t e su
laltó el único fo“ Se L o en S T ° f
* - 1 -i—
^índicar uiyuraent(
n-ucar £que e r d o s ji pa-
lo ideal es lconseguir juga-
í v ¿ v ^ letOS' en íin- duchos para es- eS
7' Y. pases' y Preparados para eiecu
tar remates con los pies y la cabeza "
i algunos aparecen así dntrrrw’ situaciones* S e f f i b S J te

d* to ~ b ““ k « 2 £ £
- u tye
vocadas V r d a sIrr
resurja qT a s ttendencias
n d 0nlraSteSequi­
w
doE- ArHo^ <E'Sa' ^ a®aneUo, Sacco, Arman- no que en realidad .a aPrec*actón ae
» £ ^ „ ^ 3 r ¿ 's „ a „ s . “ s jE lZ i realidad conviene ai fúiha)
I mente luí ásp e lo CdMemplear° n princiPa ‘- ra^(erizándose como incompletos.
s -: ¡a d ^ s ire z a T sus p a s e f í n peñarolen- . ues, en tales circunstancias la gente ha
ia perfección del S w ' ) 0 ™ QUe SÍn dado una preferencia inexplicable á los ts necesario, mientra.; na ™
que forman en el núcleo de los que “la m ente, hacerlos c o o r d ¿ ¿ ° ^ ™
l to gastan , de les que “saben jugar", de los
que es una astima que no shoteen, sino
serian cracks” . °
tarC t e qS a “ no h ^ s T ^ U .

J. M. Labraga, fué uno de los wln


ffers más rápidos.

LAS C A N A S
COMO SE DEBEN COMBATIR
III! f

-RnppSS-s: I
para la valla.
¡É g ú S ís -i
Héctor Scarone. m
' UÍS doDh ^ StT ' también orienta-
do hacia el cuadrilátero.

d
r

CINES
J^A encantadora estrellita Shirley Temple
que continúa manteniendo el prestigio
de gran figura cinematográfica en Estados
Unidos, reaparece con su sostenida y fres­
ca gracia infantil, animando el principal
personaje de la película que exhibe con
éxito Cine Metro bajo el título de "Heidi".
Secundan a Shirley, el actor Jecm Her-
sholt, Arthur Treacher, Helen Witley, Pau-
line Moore y Mady Christians.

f
C iB U T O S BABBAN DEGO T T O E M E S

Fotos de
MARCHESE

Señora IRIS L. DE INVERNIZZI


su hijita MIRTHA.
f
I

l f

El grupo de visitantes
de la Asociacl«" C Femenina!^^^H
Mientras ellas comen.. . ellos miran

Un agua azul - verdosa,


con salinidad denuncia­
da en la . albura de las
olas, invita al baño en
la playa del campamento
“Artigas”, sito en la B a ­
rra de Maldonado.
ALDONADO
i Barra de Maidonado tiene la A.
■ Jóvenes instalado un campóme:
i digas , uno dfe los tantos disper
igares pintorescos de la Repúbr
- que pasan su estación estival nui
afiliados de la institución, a los r
iniende cuidadosamente. En los d
os, se realizan excursiones de¡
¡.video, que llevan a los familiar'
:a de esas excursiones realizada
30 pasado, pertenecen estas no
l-> que se advierte la alegría de
ruados, sus diversiones, y el magr
:jar elegido, con amplia playa
intensamente salinas, y a su esp
agnrfico bosque, viviéndose a! a
:n una excelente práctica higiénica
¡ante.

■poblaciones del cam


¡ neni o que, como st A c a m p a n t e s y f a m i l i a r e s lis to s p a r a e l b añ o ,
1 está instalado en pie
no bosque.

Número de ‘Pirámides”,
del Circo, organizado por
los acampantes del
Artigas.

Los que se bañan pur-


den nadar, pero aquí hay
uno que hasta vuela

Reñido partido de Vollej


Ball. Reñido. . . por el
cuchillo de monte que
uno de los jugadores lle­
va a la cintura. Pero ha
de ser por despistad.

Grupo de acampantes. Se
ve al Director señor J. C.
Ceriani y al doctor Pey-
rallo, médico del campa­
mento. También los ‘‘lea
ders” mayores que cui­
dan y dirigen los meno­
res, en grupos de siete,
formando con cada gru­
po una carpa.
Un Drama Del Renacimiento:
Lorenzo el Magnifico y Saronarol*

Evocación histórica de Maree! Brion

asaltos del enemigo, su obra de humanis­ nizando la caridad, la dulzura, la toleran­


ta, su obra de hombre político. Le impor­ cia, ha condenado esa intransigencia fa­
taba poco que el pueblo lo amase o no nática del Antiguo Testamento; probar que
le amase, pero entendía que debía preser­ el Dios de bondad no reclama la supre­
Lorenzo va/ la creación de su vida, la cultuia, sión de la belleza y de la alegría, sino que
por la cual había trabajado tanto, y tanta quiere, al contrario, estimularlas para con­
el Magnifico ducir a los hombres por la Inteligencia ha­
por Vasar! había gastado; la paz de Italia, que había cia las verdades espirituales. . .
sido, que continuaba siendo, la preocupa- ¿Cómo hacerle entender esto a genios
clon mayor de su actividad diplomática. acostumbradas a las emociones violentas,
a imágenes de cataclismo y devastación?
EL REINO DE UN FANATICO Fra Mariano predica en desierto; nadie lo
|La cultural ¿En qué iba a parar si Sa­ escucha, pero cuando al domingo siguiente
vonarola triunfaba? Lorenzo adivinaba que Savonarola retoma el tema de su sermón,
un día vendría en que la multitud fanati­ para hacerlo objeto de una prodigiosa im­
zada, llevaría los cuadros y los libros a la provisación apocalíptica, llena de gruesa
piaza pública para quemarlos regocijada­ ironía, de éxtasis, de vehemencia, de Im­
mente en un gran fuego. Quemar las obras ploraciones y de imprecaciones, el furor
de a r te ... quemar los lib ro s... (abomina­ ael pueblo se vuelve contra el desdicha­
ción que nada iguala, que nada justiíícal do Fra Mariano, que huye a galope hasta
¡Quemar la creación del genio humano, Roma sin descansar.
bajo cualquier pretexto que fuera, aún en Savonarola sabe que puede permitírselo
nombre de una moral incierta, o de un in­ todo. Ha empezado por predicar la peni­
I P ' S io s adversarios ño se habían 'en ron-' ulUw, n e c ia usp:.-aao las flores abiertas en terés público mal interpretado, no existe tencia, luego ha precisado sus acusacio-
Irado nunca. Cuando alguno segirió ai
tre las estatuas griegas. crimen comparable a ese, y quien lo co­ nes, dirigiéndolas a Lorenzo; mientras tan­
fraile, al llegar a Florencia, que seria co­ Pensaba que una conversación con su mete desciende .al nivel de los peores bár­ to da una forma tangible al ejército de
rrecto hacerle una visita a Lorenzo para enemigo aclararía, tal vez, las cosas. Sus baros . La santidad de la cultura, que ve­ ángeles extermlnadore3, de los que hace
agradecerle el haberle hecho venir, Fra ataques eran absurdos. ¿Cómo lo acusaba nera en los mejores humanistas del Rena­ tiempo habla sin nombrarlos: crea un es­
Girolamo se rehusó con tal altivez que na­ de ser tirano, a él, que había hecho tanto cimiento, no excluye, sobre todo, cualquier pantajo terrestre visible, conocido, [Link].
da resultaba más arriesgado de proponer­ por el bien público? ¿Cómo lo acusaba de forma de fanatismo? Pero el fanático Savo- Y en lo sucesivo, en sus sermones exalta­
le. Cuando se le nombró prior del Con­ impiedad, a él que decía a diario sus ora­ narola, que conquistaba al pueblo justa­ dos, son los franceses quienes juegen el
vento de San Marco, comprendió que de­ ciones y oía la misa devotamente? Ese mente por ese llamado constante a la vio­ papel de cuco.
bía agradecérselo a Lorenzo, que era Pro­ fanático no comprendía que podía armo­ lencia, a la brutalidad, a la intolerancia, ¿Los franceses? Esto se vuelve grave.
tector del Convento, y el sostenedor de sus nizarse el gusto de la cultura con la pie­ ¿retrocedería delante de los más horrorosos Lorenzo aguza el oído. He ahí una amena­
liberalidades. Pero el Hermano había lle­ dad, y que no es necesario odiar la belie- ultrajes que pudieran hacerse a la inteli­ za nueva, imprevista. ¿Qué quiere decir
gado a ser tan poderoso que podía desde­ za física para mantener pura la belleza del gencia humana? el monje? En los sermones siguientes el pe­
ñar a su adversario; y el pueblo que lo alma? Una conversación en la que podría Cosa más grave todavía: los intelectua­ ligro se precisa: Italia por su impiedad, y
veneraba no habría comprendido que le hablarle a corazón abierto, explicarse, de­ les, también ellos, están contaminados. Esa sobre todo Florencia por *ta flaqueza con
rindiese pleitesía al Anticristo después de finirse, despejaría todos los malentendidos, atmósfera de devoción frenética, esos la­ que ha aceptado el paganismo y la tira­
haberlo atacado violentamente en sus ser­ y ese monje intolerante descubriría que no mentos y lloros, esas flagelaciones en co­ nía, merece un castigo: este castigo va a
mones . tenia ante sí al Anticristo, sino a un sobera­ mún, ese gusto perverso del sufrimiento y serle aplicado de Inmediato. El Rey de
Lorenzo ^ intento, entonces, encontrarlo no liberal, generoso, respetuoso de todas ae las lágrimas, los había gana’do poco a Francia va a invadir Italia: no sabe bien
por azar". Iba frecuentemente a pasear­ las libertades: de la de dudar como de la poco. Como si las más balas tendencias si es para devastarlo en castigo de sus pe­
se por los claustros del convento. Amaba de creer, morando él mismo, profundamen­ de la naturaleza humana pudieran ser re­ cados, o al contrario, para darle la liber­
este Monasterio donde su abuelo Cósimo te adicto, en el Cristianismo. sucitadas entró los artistas y los poetas tad que sus tiranos le han arrebatado: las
to había llevado frecuentemente, en otro Por eso recorría los claustros esperando que habían descubierto el mundo sereno profecías se manifiestan envueltas en una
tiempo, para mostrarle sus manuscritos, sus rUe rVn iazar io pusiera en presencia de de las ideas claras, los sermones de Sa- prudente oscuridad.
pinturas, sus estatuas. La paz de los lar­ t-ra tjirolamo, o que él también, un día, im­ vonarola congregan alrededor de su polpí- Las cosas han ido demasiado lejos. Es
gos corredores claros, la apaclbilidad de presionado por esa actitud implícita de re­ to artistas, pintores, sabios eruditos, todos necesario terminar con Savonarola.
las celdas, el silencio de la biblioteca, y la proche, intentaría encontrarlo "por azar" los hombres que ayer celebraban con una
Pero las cosas habían llegado a tal pun­ ’ A VICTORIA DE SAVONAROLA
singular armonía de los mármoles paga­ sonrisa de luminosa inteliqencia la fiesta
nos expuestos en el jardín, incluso con la to que, ninguno de los adversarios podían nel divino Platón. Estos hombres se curvan -Pero de qué manera? Esta no es cues
atmosfera piadosa y recogida, lo atraían arriesgar el primer paso. Para Lorenzo no bajo la ráíaga de imprecaciones apocali- tion de violencia: Lorenzo es demasiado ci­
como habían atraído al Padre de la Patria. era cuestión de pedir ser recibido por un ticas, y mezclan sus lágrimas a las de la vilizado para acudir a los argumentos bru­
Pero a pesar de que, como antes, esta hombre que, llegado a Florencia a su in­ muchedumbre, y tiemblan con ella y se tales ante los cuales Giovannl y Cosimo
mansión fundada por los Médicis le esta­ vitación, no había intentado en muchos golpean contritos el pecho, humillados, ate­ no habrían probablemente retrocedido,
ba amigable y calurosamente abierta, un anos irlo a visitar. Su altivez no le per­ rrorizados por la enervante voz del monje. mientras existiera el peligro. Pero a él lo
espíritu nuevo y dominante, bien diferen- mitía dar un paso que habría pareciac a Ficino, él también, intérprete del verbo pla­ ha desarmado el exceso de cultura, dema­
■f' aat?a Magnífico la sensación penosa ios ojos de todos como la contestón de tónico; Poliziano, poeta de la gracia paga­ siados sueños para poder obrar con la
de haberse convertido en un intruso. Es- una derrota. prontitud y violencias necesarias. ¡Cómo
na; Botticelli, el pintor de la belleza y de
No tenía por qué pedir, todavía, la paz' la voluptuosidad elegante, siguiendo los aebe despreciar el enemigo su flaquezal
P®IS?a ' j a c a vez “ f610' sentir la sombra oavonorola, por su parte, evitaba un en-
male lea de Spvonarola que ejercitaba con- sermones de Fra Giroluno, arrastrados a Son sus virtudes y cualidades las que pre­
'Ia, ei todas SUS malignidades, turbando l o cuentro que, aun siendo fortuito, habría de­ esa ronda sádica en que el éxtasis místico cisamente lo hacen débil. Su estado de sa­
serenidad de! claustro ensombre- bilitado su posición de intransigencia. Que­ se mezlcan con las manifestaciones más lud también. Cuando estaba sano, devol­
■-..nu - s e luminoso '■‘■"■din d esd e,. siendo ría poder decir: "Jam ás he visto al Anti- sospechosas de la crueldad y del salva- vía golpe por golpe: los volterranos saben
cnsto/„, araas he cambiado una palabra lismo. algo de ésto. Pero desde hace algunos
con el . años, la gota, esa enfermedad de familia
La Belleza que los Alguna vez, los religiosos, tímidame ifo
iban a advertirle que el Magnífico estaba
Savonarola no se contenta con predicar
y recomendar la penitencia; organiza la de la que su padre murió joven, empieza
expiación. Los que no vienen de buen gra­ a destruirlo a él también. Violentos dolo­
Hombres Admiran allu paseándose por el claustro, y —agre
gaban en voz b aja,— habían visto como
do. a sus sermones, tas lleva a la luerza- res de estómago se le agregan, paralizan­
do su iniciativa y voluntad.
y si los que llama a la penitencia no acu­
Puede ser Suya levantaba los ojos hacia las ventanas de
la celda donde oraba el predicador. Savo-
den, los ira a buscar a sus casas.
Ha alistado tas niños. Esto ha sido un
Ha tardado muchos años en resolverse;
y cuando por fin va a proceder, lo hace
S¡ usted quiere ser atrayente, admirada, ama narola saboreaba silenciosamente, sin son­ golpe maestro. Se hace así de preciosos con una torpeza lamentable en un hom­
da, recuerde que un cutis perfecto es el fac reír, la humillación de su enemigo; sabía bre tan inteligente. Sin duda está parali­
tor más poderoso paro lograrlo. Y usted q v * aliados que aportan al servicio del Señor
cuanto significaba para el orgullo d“ Lo­ el mismo celo que a sus juegos. Esos gra­ zado por la enfermedad, pero también los
de ser la poseedora de una tez que pueda
rivalizar en belleza con la de una estrello
renzo este paseo bajo los arcos, adivinan­ nulas que molestan a las gemes, los hos­ escrúpulos morales más terribles le alan
del cine. Aumente lo hermosura de su rostro do esa mezcla de indecisión, de hostilidad tigaran en adelante por la buena causa. las manos. No puede, mientras tanto, com­
Tdn el uso diariode Cera Mercolizada. Esta de atracción, de rechazo. — "¿Ha pedido batir de frente la popularidad de Savona­
Gue una dama elegante pase, y caen so­
sencilla y único substancia contiene todo !o que lo reciba? , preguntaba. Y como se le rola.
bre ella para que su vestimenta sea man­
que su cutis necesita para mantenerse oler respondiera que no, volvía a su lectura o ¿Tratar con el adversario? Es humillan­
ciopelado, suave y joven. Penetra honda chada de lodo, de salivosos, de estiércol
a sus preces, sin agregar otra sola palabra te pero Lorenzo no puede atender su or­
mente en los poros, disuelve la suciedod y Antes, se les hubiera tirado de las orejas
tste estado de cosas no podía durar, sin gullo contra tan grande riesgo. Envía em­
elimino las impurezas, absorbiendo la áspe por esas insolencias. Hoy, si algún bur­
ra y mortecina piel exterior, y revelando el embargo. El monje adquiría sobre el espí­ gués se atreve a reprimirlos, gritan; y se­ bajadores a Savonarola, pero éste, con­
hermoso cutis que se hallo oculto. Limpia, ritu del pueblo un imperio de más en mas vencido de la verdad de la causa d e que
ra el burgués el que acabe en la calce!
suavizo y protege. Al emplear Cera Merco grande. Su popularidad crecía a diario se ha hecho apóstol, y animado ademas
tizada no necesita Vd. ninguna otra crema No se hablaba sino de él en toda la ciu­ donde encontrará a los pobres ciudadanos
culpables de haber bebido su pinta de Tre- de la voluntad y firmeza en que aventaja
de belleza. Esta cera hace que toda mujer dad, de sus visiones, de sus anatemas, de
pueda proporcionar a su cutis el cuidado biano en una taberna, de haberse diverti- a Lorenzo, se vuelve de una intransigen­
su eocuencia, de su santidad. |Era un cia feroz: está seguro de su victoria, pues
necesario, a poco costo, en su propio hogar. ao al honesto juego de dados, o haber ga­
Cera Mercolizada revela la belleza oculta. santal Se narraban los milagros extraordi­ no solamente tiene a Dies consigo, sino a
lanteado a cualquier muchacha. Pues la
Use Porlac para extirpar «I pelo supcdfuo: narios que había realizado, las austerida­ Iq multitud, y también a tas franceses.
inmoralidad, bajo todas sus formas, está
Porlac es el depilatorio moderno que elimina des escalofriantes con que martirizaba la ¿Comprometer a este incorruptible? ¡Que
el feo pelo superfluo rápidamente y con fa carne. desterrada de Florencia, y son tas mucha­
chos a quienes el monje ha encargado de puerilidad Pues que lodos los hombres
cilidad. Es delicadamente perfumado v ag ra­ La imaginación del pueblo, que se en-
dable en su uso. Refarda el futuro crecimien hacer ejecutar sus severos decretos ¡Y son sensibles a la atracción del dineio,
fo del vello y deja el culis suave y limpio.
tusiasma frecuentemente por lo extremo e con que entusiasmo lo realizan! puede ser que éste no sea indiferentel Y
CarmfHat otorga a las m ejillas sn color se­ nhabitual, había magnificado a las pro­ una mañana, el tesorero de Lorenzo se
porciones gigantescas de una figura mística ¿En qué va a parar la cultura con todo
ductor: Pruebe Carminol en compacto o en
eso? ¿Que va a ser de Florencia? Todos deslizo en el claustro de San Marco, a la
''polvo, en su favorito color de moda. Su fina a psicología de este hombre, Y lo había hora en que el prior Savonarola tiene por
y'sedoso composición la dejarán encantado hecho su ídolo. los esfuerzos hechos para dotarla de las
y maravillada de la forma cómo se adhiero mas bellas obras de arte, de las bibliote- costumbre mirar el cepillo de las limosnas,
Lorenzo no celaba esta popularidad Co­ cas mas ricas y más completas, habrán ruso en el un pesado saco de oro, y lue­
al rostro todo el dio. De vento en las forma
nocía sobradamente la fragilidad de las go se disirnuló tras de un pilar, y esperó
rios, tiendas y perfumerías, en todo ol mundo
pasiones populares para no saber que des­ resultado mutiles. Lorenzo piensa en opo­
ner a Savonarola un adversario capaz de Un paso rápido y duro resonó sobre las
C era McrcolizAtlA pués pueden elegir, como suieto de su ado­
ración, a la personalidad más contraria de aemostrar sus errores, sus excesos, y res­ calderas. El monje pasa sin mirar tas már­
moles paganos que le inspiran amargura
CONSERVA SU C U T IS tituir la ciudad a una más justa noción de
Ja anterior. No quería disputarle a este y disgusto Abre el cepillo, ve la bolsa,
predicador fanático la simpatía de los fl0. Mariano de- Gamazzano. desata el lazo de cuero: una fortuna. Los
cA rentinos, por sobre los que 1o habían levan­
tado. No se preocupaba de ésto Era su
obra la que quería defender contra los
g haber perdldo su Popularidad de
predicador, acepta la misión que le con-
ha el Magnifico. Es una misión bien her­
florentinos no tienen el hábito de esa ge­
nerosidad! Una sonrisa de triunfo aclara
mosa. demostrar que el Evangelio, oreco- su rostro huesudo: no necesitaba más que
I Ü . t J r W ' l T ú i & Á o

Er:tepces se [Link] rápidamente hacia el


hombre que se disimula en la sombra ¡la ae tiranía, se reitere sin duda a esta tira,
ma a un fraile que pasa y entrega la'bol­
sa al religioso maravillado, diciéndoie- dis­ gobierna fo'vída m a t e r i T d e l o ^ V ^ '
tribuya esto entre los pobres, inmediatamen
te luego, plantándose ante el tesorero atur-
aiao
—Dirás a aquel que te envía, que los f e r a t t ^ r S u ^ g ^ *
perros de Dios no son de los que cesan de suertenaiaa F r ^ ímanciero,s ° soldados con
iaarar y morder cuanto les tiran un hue­ ^ k ,, rancia continúa siendo la na-
so. .. v ir tu d e ^ ,¿ íeSCa'i impre<3nada todavía de
Dicho lo cual, se va, el hábito flamean- sallad?. medl06ValeS' y " ° da aún ava-
q o alrededor de su cuerpo magro, orgullo­
so de haber obtenido su más bella victo­ A dios gracia, ante el imperio de los
ria. b^queros, Savonarola continúa siendo un
No se puede servir al mismo tiempo a hambre de la Edad Media, frente al Rena
Dios y a Mammón. Lorenzo representa a amiento, que no acepta, y del que posi­
los oíos de Savonarola la fuerza del dms- blemente, no ha comprendido losq ideates
ro. Es sobre ella que se apoya para ejer- Personifica el pasado, contra Lorenzo
cer la tiranía. Tal vez el dominicano adivi­ representa el presente. Pero ese áreseme
ne, en su visionismo, el peligro que hace ya esta concluido y er el pasadoP el que
correr al mimdo el imperio del dinero; es ontiene la semilla del porvenir.
contra el, mas que contra la cultura paga­ Dos personalidades como estas de Lo­
nizante, que dirige sus ataques. La orien­ renzo y Savonarola, se excluyen recíproca­
tación nueva de la sociedad se le aparece mente, pues que representan dos mundos
oasada en un apetito de lucro que sobre­ irreconciliables. Lorenzo no ha creado el tfeívoti&roU,
pasa los valores religiosos y los valores Renacimiento, pero lo ha heredado, ha sh
“ . f™ ado P°r el. Y lo ha llevado a su Por
heroicos de la Edad Media. Cuando habla
mas alta perfección. Es su más fina pun-
Fra Bartolomé

¡a, el extremo límite. Pero termina el si­ como monje que Lorenzo na necno venir
glo, que fue el siglo de oro, y nuevas me­ a bavonarola, sino como jefe de Florencia.
tamorfosis se preparan en los jóvenes ar­ Sabe que su verdadero sucesor es Fra Gi-
tistas, y en los poetas jóvenes. La sociedad rólano, y no ese débil Pedro que la pri­
q u ? a evaSea mera tempestad barrerá. Su padre le ha­
quica va a m° dlfiC<í' Y la esa
reemplazar es,njctura
forma monár-
de re- bía dado a Tommaso Soderini por conse­
e^tabí^er113^ i« in,electual á^e deseaban jero, y él no tiene tutor político que darle
estabiecer defmitivamente los Médici a su hijo; los sabios, los filósofos, los poe­
ti siglo termina. El Renacimiento se tas, no son suficientes para dirigir ja torpe
corteio" i ' 0fenz?, va ° morir, y mientras el inexperiencia de un joven rey. Lorenzo se
cortejo melancólico de las cosas que des­ arrepiente ahora de haberse rodeado sola­
aparecen desciende la pendiente.^an<X- mente de intelectuales, necesitando de po­
zas nuevas aparecen sobre el otro lado el líticos y de financieros. Ha pensado de­
Barroco se anuncia, con la vuelta a las masiado en la cultura y en el arte, poco
pasiones dramáticas, al fervor religioso a en los negocios y en la política; y mien­
la concepción trágica de la vida. ¿Qué pa tras tanto, su obra se hunde.
peí podía desempeñar Lorenzo en esta lS i , Pudiera convencer a Savonarola!
época nueva, tan distinta a todo fo que Una ultima esperanza, absurda, insensata.
l_desea, de todo lo que él sueña? ¿Persuadirá al religioso de renunciar a sus
en Careggi- En las fontanas quimeras doctrinarias, para practicar ¡a
cantan los innumerables surtidores El doctrina realista de que Florencia e Italia
vaento agita dulcemente las copas de los tienen necesidad? Ese llamamiento a los
apreses y los pinos, y es como una ben- franceses, sobre todo, en un momento en
S f v la s ? 6 desTciende sobre los se­ que la unión de la península no está to­
res y las cosas. Pero Lorenzo va a morir. davía cimentada, constituye un crimen
LA MUERTE DEL MAGNIFICO. contra el país, una locura. El día en que
los franceses, accediendo a la invitación,
Policiano y Pico de la Mirándola están invadan Italia, será un desorden atroz. Y
El nPr,!t ° i auS“ iecho' silenciosamente, ¿cuanto tiempo y esfuerzo no será necesa­
ch a rfií1 h " I hl° SOͰ “ "templan esta lu- rio para reparar las devastaciones?
del, hombre contra la destrucción. No Lorenzo ha hecho venir a Savonarola pa­
Z T ‘m° que u ^ 1®' nl consuelo. Lo- ra hablar de política. No tiene necesidad
v e ? n a morir, ahora que está la prima­ de los consuelos de la religión: su cape­
vera florentina en toda su gloria dulce y llán se los ha proporcionado. Además
radiante. La enfermedad ha desfigurado cuando siente necesidad de consuelos, no
a este hombre en el que la fealdad misma es a ese terrible e implacable que debe
tema tanta nobleza y grandeza. Su ros­ dirigirse.
tro profundamente modelado por el suíri- Savonarola, en efecto, no quiere oir na­
miento, expresa insoportable dolores. Do- da. De entrada, exhorta a Lorenzo al arre­
ermdeH^UerPL qUe r° e' C°mplice de la en- pentimiento de sus pecados. Eso ya está
-PU6de ser no se sabe cuál ve­ hecho, y no es para eso que lo ha llama-
neno. Monona, cuando Lorenzo esté muer- áo. Pero Fra Girolamo es sacerdote, y quie­
co peeder o T lrara 61 Cadáver de su «édl- re ser solo sacerdote. Que este moribundo
T 1, en un rincón del iardín. no se preocupe más de las cosas de la
¿Pedr° Leoni ha muerto de pena? ;De re- tierra; debe solo pensar en la salud de su
mordimientos? ¿O lo han matado p ¿ a que alma.
Dolor ^ ,cuante sabe, o cuanto sospecha? Lorenzo insiste: Florencia. Savonarola lo
Dolor del espintu. Dolor del alma. Loren­
zo ha"/» -3Ue,.su obr° no te sobrevivirá; ^ e s UT l i b e r , a T ' * * * faha a Flor® -
no ha tenido tiempo de concluirla. No de­
bía morirse a los cuarenta y tres años! r,cLp 1¡ber,ad" - ^ una palabra. La expe-
„ ba Presencia de los moribundos puede teridad ® nS®na que no haY libertad sin au-
úmád H?, dQ’° pre,texto de libertad, ¿existe
dS o o f lol P° rVSnÍr- E1 Puehte solivianta- una dictadura mas intransigente y feroz
por los quejosos, saqueará la bella
mansión ae la Vía Larga, sus hijos en fu- que la que ejerce el predicador sobre las
onciencias y sobre las costumbres?
-<3H.e merece bien Uamar-
61 Afortunado, expulsado de la ' d eis^ aSn„eSw ? OS hornbres podrán enten-
ciudad de sus antecesores, dé Florencia
U?"dl?, cuqtro generaciones de Médici ha- d a se diría que
— ~ p ? f e ,ad° A corona invisible del poder ese enemigo moribundo, pero no puede
£n&e Pedro el Gotoso y Pedro el Infortuna­
do, Lorenzo el Magmifico,- y la edad de no Í ° m á s SOCorros que As de ¡a rehgión;
hien-o sucediendo a la edad de oro p ^ T se ,.^ monje, Su bendición.
* , ¿Savonarola venárá? Lorenzo lo ha man
dado buscar. A la hora de su muerte quie­ D o S á ? ? L° renzo comprendiendo que no
re tener
y° un" 1 ™con- 3su adversario cierta
u adversario cierta entrevis-
entrevis- acero forjada en “ " ‘te
rp,f qUe
ten ^ ?‘S‘'r *— — hai -diferido uemasiaao
demasiado abandona la lucha —i_yuo_©s
Todo m‘sUca
tiempo. Tiene un ruego que hacerle y „ el se- f o , í lodo e n vano, todo
s e .hunde: q u e lo d e je n morir en paz
meníe n° i Se hT a el sordo' Presumible­ --nrmo a J ° S PA ® 03 cantan. Es una bella
mente, a las solicitaciones de un agoni-
zante.
del añ o 1492PnblaVera de ®S® 9 de abril
Savonarola aparece delante del lechó ir ía 4 9 2 1 Sl no estuviera tan enfermo
de repente, gran sombra trágica en su há- m a a cazar con su halcón. Pero su halcón
cvor.o na desaparecido. Se le ha te s ?
tefor tenco-jc-negro. Todas las versiones
S IL a dado Ue la entrevista, están Ct?10' de donde ha descere
elaboradas por el espíritu de partido. Nc Tnm ~ - Sirrrbofol Savonarola —habla
es cierto que Lorenzo lo hiciera ir para vencerlo I " 3? ' E? quien querrá con-
coniesarse con el; ya que había recibido la H- , ™ ' No tiene la grandeza de alma
absolución, y las últimas preces, de labios de los que saben triunfar noblemente Y e'
ae un sacerdote. Que Savonarola haya ultimo geste de Lorenzo no es stao el de
hecho llover los anatemas sobre el lecho buscar
ve un la
hacia refugio
pareden Suel silencio.
ros(ro dJYlosse
ned^vuel
A-
¿te_te°ribundo' es cosa demasiado melo-
re SleSncfoa gU3' InC‘Ína la Cabeza -Mué-
La realidad no debe buscarse entre los—
testimonios^ inciertos, sino en la verdad pro­ Marcel BRION.
tunda de las conciencias. No es solamente C i(Traf|Uo do, de L es N ouvelles Utteraires--
Para el Suplemento de EL DIA, por E. A./.
!

DE LAS RELACIONES DE
IRLANDA E INGLA­
TERRA
La visita conciliadora del
Presidente de Irlanda, Sr.
De Valera, a Londres,
tiene gran importancia
para la vida internacional
y la del Imperio Británi­
co. Al mismo tiempo que.
se realiza esa visita, el
ministro de Guerra inglés
Sr. llore Belisha va a rea­
HISTORICA ABADIA IN­ lizar una inspección de las
GLESA, DESTRUIDA POR defensas antiaéreas de Ir­
landa. Sir Hore Belisha
Un i n cEeLn V í oG<í[Link] aparece en la nota en el
completamente la Abadía avión que lo transportó,
de Buckland, monasterio antes de Iniciar el vuelo
del siglo X II aue fue resi-

EL COMISARIO DE GUE
RRA DE LA ESPAÑA RE­
PUBLICANA
El Comisario de Guerra de
la España Republicana es
el que tiene a su cargo la
administración de víveres
de boca, ropas, armas, etc.
De su organización de­
pende no poco el éxito
en los frentes. Del punto
de su perfección habla la
actual demostración de
eficiencia de las tropas
kin, capital de China republicanas en los fren­
conquistada recientemen­ tes, bien provistas de
te por los nipones abrigos, alimentos y mu­
niciones. El jefe, de esa
importante repartición es
el coronel Bilbao que apa­
rece en esta nota, despi­
diendo tropas

CONJUNCION DE PRI
MATES
Por “casualidad” tres po­
líticos importantes se han
conjuntado recientemente
durante un partido de
golf jugado en el Golf
Club de Monte Cario. Son,
de izquierda a derecha:
M . F 1 a n d i n, estadista
francés; Sir Robert Van-
sittart, jefe, del Forcin
Ofice, y el ministro bri­
tánico sir John Simón.

LA ESTELA DE LA
GUERRA
L o s 8 5 0 australianos
muertos en Francia du­
EL CANCILLER POLACO paso en Berlín, llevado rante la gran guerra, re­
EN BERLIN por asuntos privados, se- posan en un cementerio
construido en Villers-Bre-
fi , p“n dijo, pero no dejo de tonneux, que aparece en
*

n^l Beck haPO afC0,. C° r°~ conferenciar con el M¡- nuestra nota.
nel Beck ha estado de nistro de Relaciones Ex­
teriores Von

^ T H E N A -'
i fa u o te c e M l

trolle/ioc vatñjiai
cJw Ó H cu o d o 2aA

le cm, au/iutatA. ¡

\
^ i i u yz& u

■'■'•'■''ss infantiles "Uru-

INFORMACION . ' Y i<^é Gervasio


Artigas, M'ntevideo" que
sostiene en España Leal
Por intermedio del Comité

GRAFICA DEL
ae Coordinación e Infor­
mación que funciona en
n OT1S' rha Comisión de
Damas Pro Ayuda al Pue­
blo Español", que preside

EXTRANJERO la señora Sarah Usher de


Mmelli y fo integran pres­
tigiosos elementos de nu„s
tra sociedad. Con el apo­
yo generoso que el pue­
blo uruguayo y extranjero
presta a la acción de esta
Comisión, y a los 14 Co­
mités de Barrio Femeni­
nos, 3 de niños, y los de­
partamentales de Rocha,
Rivera, San Javier, puede
girarse mensualmente, la
cantidad de 13.135 fran­
cos, importe del sosteni­
miento de los 85 niños
que albergan, además de
los diversos envíos de ro­
pas que ha realizado es­
ta Comisión.

Las fotografías

El hogar infantil "Uruguay"


está situado en los alre­
dedores de la villa de Bu-
nol, al borde de la carre­
tera de Madrid, cerca de
la estación. Buenas comu­
nicaciones con Valencia,
de la cual está separada
por unos 40 kilómetros. El
edificio es una hermosa
quinta, rodeada de jardi­
nes, terrazas, pérgolas. Po­
see también un huerto cul­
tivado por los niños como
lo prueba la fotografía. —
Es‘e hogar alberga a so
niños.

BRITISH INSTITUTO E L E M B A JA D O R I N G L E S
EN C H IN A

S i r H u g s K n a t e h b u l l- H u -
g e s s e n , m in is t r o in g lé s e n

TUTORS C h in a , fu é h e r id o p o r u n a
c a r g a d e m e t r a l l a n ip o ­
na, e n v ia d a d e sd e
a v ió n . E l h e c h o o c a s io n o
un

u n m o m e n to g r a v e e n la s
r e la c io n e s d e l J a p ó n c o n
In g la te r r a L a fo t o p r e ­
s e n t a a l E m b a ja d o r in g lé s
e n C h in a , p a se á n d o se , p o r
la s c a lle s de L on d res,
d o n d e c o n v a le c e d e su s
h e r id a s .

1 WE ARE 1| WE ARE I
TUTORSI T U T O R S1
f BNI»IUT*Ü*6Ta-lí: 11ESI» «'I'111
lu t« *

I s t r i k e )I s t r i k e
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S E T T E R W O R K tH cl

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f/oc/on
t in t u r a n

! 8 d o JU liO
'
I

EL "AMOR J^N un bosquecillo cercano al lago del


Parque Rivera, — antiguo Durandeau,

BRUJO" EN conquistado por el Conceio de Administra­


ción Departamental para la comuna, — se
ha levantado un tinaladillo en el que ac­
tuó la semana pasada el conjunto de bai­

EL PARQUE larines del "Sodre". ejecutando el "Amor


Brujo" de Manuel de Falla. A ese espec­
táculo pertenecen estas notas, y la fotogra­
fía que nos sirve de carátula con las gen­

RIVERA
tiles bailarinas del instituto oficial.

LOS HOMBRES FUERON


AL P U E B L O
Cuento de Santiago Dossetti
P A lo que j s e m'importa el pueblo a dad de muertos. Qui haría pedacitos los
m il. . , campos y sería una plaga pa los anima­
Quien habló encam aba el trebolar, tira­ les. . . Y que, a más, el tren era un inven­
do de espaldas. Nubes esponjadas, ilumi­ to. Nos asustó to d itos... Dispués risulló
nadas de soslayo por el atardecer, le flo­ qu'el tren era hasta lindo.
taban en los ojos, intermitentes. Tal una —Lindo porque parece un pueblo que va
lampara pasando por una ventana que es­ y v ie n e ...
ta contra la noche. —El Tape cuenta pestes de Nico Pérez...
Habían embretado el berreante ternera- Dice qu'sun bagual que corcovea a dos
je y allegado las tamberas a las casas. laos. . .
Luego, retomaron el campo. —T a m ié n ... Si vos te metes muy gayi-
Eran tantos como son, en las estancias, to, en la plaza hirviendo e'gente y masca-
los muchachos, cuando los hombres, todos ritos . Y en vez de abrirte cuando sí arrima
'os hombres, rumbean para el pueblo, m diablo colorao grcmdote, haciendo ol-
ventenando algo.
bardones entre el muchacherío, y relinchan­
Aligerados de obligaciones, libres de ca- do com'un co b ay o . . . Li agarras la tama­
patacías, los muchachos se hacen fáciles ña cola e'vaca, qu'está mojada, te la de-
a cualquier intento, a todo convite. Torear iás refregar por el diablo. . . Dispué te oles
aiguna crucera elástica, vibrando en bo­ las manos, aturdido por B B risotadas doí
tes laterales. A tar. una penca despareja, gentío de g e n te ... A más. al Tape se le
corrida al filo de las cuchillas. Desafiar las hizo hume- la hermana e nesa id a ... Y es
siestas lagarteras, hirvientes de sol y es­ muy hombrecito. Que me Taiga llevao un
portillo. Hundir las manos en el hueco ti­ mascarito varón, pase, d ecía. Pero es que
bio de -los nidos — carne, plumón y mie­ me la yevó una mascarita mujer.
do — y salir con los dedos florecidos de — Lo qu'es el Amargo se ablchaba 'e'nel
píos cortantes. caserío. . .
O dejarse estar, ausentes, acunados por —Ese no chifla por no acom pañarse con
tranquilidad resbaladora.
el chillido. Una vez lo convidé p a una ca-
Allí, donde estaban ahora, el campo se rrerita. Me contestó que las carreras éi .as
hacía proa. O muchacho, como ellos, ágil coi tía s o lo ...
y juguetón. Porque la verdad era que co­
braba súbito impulso, luego de venir dor­ —El que le puso Amargo sabia lo quera
mido por la llanada, y se replegaba, estre­ andar guacho, e'nel campo, con la yel des­
llero, empinándose, al encontrar el firme parramada . . . De gurí y de d ao . . .
tajo en la cañada. —Güeno. . . pero el pueblo. . .
—Míralo al cerrito. . . Cerró lo sojo. . . —El pueblo e'suna cosa b á rb a ra .. . Ma-
¿No te parece que va saltá la c a ñ a d á ? ... ginate. Como si t'encontraras, en el camino
------Mismo qu'es liv ian o .. . E’nuna viene rial, un reló di oro, un pañuelo e'seda y
un gavilán y se lo y e v a. . . O una nube. . . una ccrdión de doble h ile ra ...
— Üstede no tienen desperd icio... Si ese — ¿A vos no se ti hace qu'el poblao e nun
cerrito e'sun toro em p a ca o ... alto, yenito de colores, juguetiando entr j
Estos eran pensamientos de gurises. Ro­ quintitas cuadradas? E'nel a l io ... Y (on­
cío. Agüita. ce. ¿por qué refala el paisano, como si ¡ñe­
Los que están ahora, pétreos, sobre la ra a parar a una la g u n a ? ... Todo hom­
acusada hinchazón del campo, son mucha­ bre v'al pueblo. Si güelve, viene repechan
chos. Muchachotes. Especulan sobre he­ do, agachao, como si tirara un alambre
chos tocables, que les calientan la sangre. que no se deja ver. . .
Barajan semilla y tierra fervorosas. —Disparan pal pueblo los afligidos.. .
—-¿Tonce a vos no t'importa pa nada el — Ya empezastes. . . Con vos no se pue­
pueblo?. . . de conversar de cosas lindas. . .
—Casildo dice qu'el pueblo e'una cosa Las palomas regresan, soledosas, en
m a ch a z a ... Y mire qu'este cristiano ha vuelos horizontales. Sus cantos, graves, te
ca m in a o ... Conoce el m a r ... naces y redondos, se han ido boyando en
—La m ar. . . e’. día.
—La m a r ... Toy aburrido de oirlé que Sobrenanando en la tarde que sube, se
hay dos cosa que no tienen fin: la gultaria obstinan golondrinas, anudando y desanu­
y el p u e b lo ... Vos conoces un algo, pero dando caminos. Motean de lucecitas cla­
se g u ís.. . Y te sale otro algo n u ev o .. . Dís- ras, semilladas en la breve garganta, ¡a
pués, otro. . . Y así, hasta qu'el caminador pulpa y a morada, que se hincha.
se queda pa siempre. . . Cuando los muchachos están sobre las
—Pero no dice que a Cipriano 1'envene­ casas, advierten, echadas sobre el campo
naron el perro, en cuantito se lo vido un pelado, agrio de abono, a las lecheras y
milico. . . Y qu’el perro juó Túnico vivo del la noche.
tinao Chico que la morena yevó pial pue­ El ancho lomo vacuno, fácil a la indo­
b lo ... Ustede saben comu era la cosa. lencia de los tordos, embandeja la luna
Cuando al negrito se le pasmó el refriao bermeja y cercana.
y tosía con un ruido de chala seca, a la La rumia camina, incesante, como pi­
negra le dió por entretenerlo. "Precisa ale­ sando arena.
gría", m ascaba. Y le prendía a la cordio- O
na, rato y rato. El perro daba cada auyido —G ü e l. . . ¿Vos a q u í? ...
que partía el ra n c h o ... Yorando. Yorába- Dos muchachos se perfilan, abocetados,
no los tre, decía Cipriano. El barcino jué sobre un rincón del campo que quiere ha­
3tro hijo pa m í ... Yegó al pueblo, sólita cerse nube. Cara al pueblo.
f su alma, y se lo envenenaron como si —Ta muy clarito. . . No podremos ver
uera un bicho. . . Y déase por conforme, las lu ces. . .
e dijo, seco, un milico de traje grande. El que habló era el irreductible, el quie­
3orque si sigue desacatando con esos llan­ bra-sueños. Costra del pago.
os, l'envenenaihos la cordiona tamién, y El accidental compañero concreta su
san se acabó! asombro:
— Les viá d e c ir ... Al capataz Rodríguez — Tonce vos tamién venís a ver las lu­
0 largaron del pueblo con lo sojo en la ces . . . Y quienti oye: parecés mordido por
íuca y el cinto como pa castigar p e la o s ... el p u eb lo ...
íu e si no los lastima con Thebilla, lo qu'es —Y áhi tenes. . .
:on la p lata. . . Y él siempre decía que el Quedan firmes, en silencio. La luna se
loblao era fiero como trompezón de turco. los cuaja en las frentes.
— Don Juan Largo, podrido en plata, no — ¿V am o?. . .
onoce el pueblo. . . Regresan, apareados.
— No lo conoce y lo r a ja ... Ese e'sun El rocío les endurece las alpargatas bi­
licho. Fijate que le dijo a Benedetti, como gotudas .
1 le juera anunció un dijunto, que la vía Con el sol, llegarán los hombres que
Mía ser la r u in a ... Que dejaría la mortan­ fueron al pueblo.

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E m pleos; D ib u jo A r tís tic o ; Ortografía Nombr#
f R e d acció n ; MA-juina a l ‘T a c to * ’ * ' ...................................... .........................
T^<ju*fra/i*; In g lés.; f r a n c é s ; R eform a
?• L e t r a ; A yudante de In g e n ie ro ; S o - D irecció n
b r o ta n te ; Meo4n¡«\*,* Electricidad ; Ma- ......................................................
►'* er o C o n cu rso *; F " t o - O Ie o ; C O R T E El
V f u M L t < fON: l -r ... TTI ...Pr< U s 1 udI° e» 61 camino moderno p * r*
______________________________ -• *B O O * b »A»

AL LEVANTARSE LA PUERTA DE LA TRAMPA EMERGIÓ UNA SINIF1


TARZAN GIRO SOBRE SI MISMO. EL REVOLVER HIZO FUE­
GO, PERO EL HOMBRE MONO HABIASE YA APARTADO DE
LA TRAYECTORIA DE LA BALA.
PARCEL SEKlORDODE LA SELVA,H° MBRES S° N PERC^ PT|BLK

LAZO. SE AGACHO Y CERRO


LA PUERTA DELA TRAM

ANTES QUE FL1NT PUDIERA HACER FUEGO OTRA VEZ UN


LAZO SURCO EL AIRE Y ATRAPO' LA MUÑECA DELTI¡?A- FLINT HUYO DESESPERADO POR UN CORREDOR PERO tap -
¡ Ñ X h i T “ ¿ó 00 T O R SÉ*

EN ESO APARECIO JlN\ GORREY PARA , «“ W ® H °E PLURO°0BÍ I T o


DE QUE TARZAN ESTABA OCUPA'DO CON ™ las ^ ° * ee la° & S b íT HEW“ DE GORREY y PRONTO

PERO LO UNICO QUE DESEABA T A R Z A N FRa


DE ESOS BANDIDOS/PERDONENOS ROGO'Fl
TARZAN CONSINTIO'^SE FUE SU GRAVE ER rI

Estamos preparando un ¡
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