SINDICALISMO
Teoría del estado
Integrantes: Gerónimo Cocina y Rubén Raffa
Curso: 1° “C”
Profesor: Franklin Cuervo
El origen del sindicalismo se remite a la revolución industrial y las consecuencias
que dejó la misma donde los trabajadores; hombres, niños, mujeres, eran explotados
laboralmente con arduos trabajos, excesivas horas semanales trabajadas y la poca
remuneración que adquirían. Esto hizo surgir otro movimiento que tiende a solucionar
la cuestión social. Los trabajadores se unen para luchar y conseguir los derechos que le
son propios.
Tanto en Argentina como en los principales países de Europa o Estados Unidos, los
primeros sindicatos empezaron a organizarse a fines del siglo XIX en busca de luchar
por los primeros derechos que dejó en los trabajadores el fenómeno de la revolución
industrial.
El sindicalismo se organiza como un movimiento de la clase en beneficio del
proletariado, es decir, trascendiendo el fin parcial y propio de un sindicato profesional o
un área de trabajo. Es la corriente que proporciona la organización de los trabajadores
en sindicatos para proteger sus intereses, en sentido estricto de historia política el
vocablo debe reservarse para el sindicalismo que más allá del grupo sindical concreto
aspira a un cambio general de estructuras que sea favorable a todo el proletariado
como clase.
Puede intentar dicha transformación mediante la acción política, integrando a los
sindicatos en el estado o también mediante la violencia, inclinándose a la revolución y a
la lucha, con lo que adquiere un cierto parentesco con el anarquismo y comunismo.
Este sindicalismo que adhiere a la actividad política es un sindicalismo reformista, que
está dispuesto a colaborar con el estado.
También, se encuentra un sindicalismo apolítico, que se niega a colaborar con el
estado, busca sus fines sin intermediarios, conlleva a una “acción directa”, que es la
acción de los mismos obreros que son quienes realizan el esfuerzo, el trabajador crea
su lucha, el mismo la conduce.
Esta opción directa, como principio es pacífica, pero sino puede ser violenta o
revolucionaria, en su caso busca sustituir la organización política existente utilizando la
huelga, el sabotaje, la huelga general, entre otros medios. Este es el sindicalismo
revolucionario.
El sindicalismo revolucionario puede ser considerado, como político o como
apolítico. Político porque su fin, que es reemplazar al estado por los sindicatos, busca
destruir las formas actuales de organización política. Y apolítico porque al proporcionar
ese mismo fin, aspira a una etapa en que el sindicato no coexistiera al lado del estado,
sino que será la forma social destinada a sustituir al Estado. Un sindicato que podría ser
contra estatal y extraestatal.
El sindicalismo revolucionario tiene necesidad de un mito. Ese mito es la huelga
general, que tiene como protagonista al proletariado y como arma de violencia.
También podemos encontrar el Sindicalismo dividido en 2 grupos:
- El del empleado. Se unen los empleados para defender los derechos del trabajador.
Ejemplo: Sindicato de Obreros
- El del empleador o el de la empresa con las cámaras laborales. Estas empresas se
unen en busca de derechos frente al sindicalismo del trabajador. Ejemplo: CIMCC
(Cámara de Industriales metalúrgicos y de componentes de Córdoba).
Como consecuencias del sindicalismo podemos encontrar tanto buenas como
malas:
- Mejoras en las condiciones laborales de trabajo
- Estabilidad social para mediar entre partes y llegar a un acuerdo
- El poder de algunos líderes sindicales perpetuados en los sindicatos conlleva a
cometer casos de corrupción y clientelismo.
- El cobro que conlleva pertenecer a un sindicato que en la mayoría de los casos
es un mínimo porcentaje del salario mensual del trabajador.
Extensionamiento a afiliados sindicales a fin de reclamar en las calles en busca
de mayor salario.
En Argentina, podemos ver su representación en:
La Constitución Nacional Primera parte, capítulo primero en el artículo 14 bis, que
positiviza no solo los derechos que deben tener los trabajadores, sino también las
garantías que tendrán los gremios y los derechos de los mismos trabajadores para
agremiarse a estos. Este artículo fue incorporado en la reforma Constitucional de 1957.
Art. 14 bis - El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las
que asegurarán al trabajador: “Organización sindical libre y democrática, reconocida por la
simple inscripción en un registro especial.”
“Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a
la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de
las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con
la estabilidad de su empleo.”
Este artículo le asegura al trabajador que se le concedan condiciones dignas de
trabajo por un convenio entre el empresario, sindicato y estado. Y de lo contrario, tiene
el derecho de recurrir a la justicia.
En diversos grupos sindicales. En nuestro país hay 3.419 organizaciones gremiales.
De ese total, 3.290 son sindicatos; 110, federaciones, y 19, confederaciones.
Los más importantes son:
- CGT - Confederación General del Trabajo Argentina
- CTA - Central de Trabajadores de la Argentina
- CTA A- Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma
- Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)
- Sindicato de Empleados de Comercio (SEC)