“𝐀Ñ𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐑𝐄𝐂𝐔𝐏𝐄𝐑𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 Y 𝐂𝐎𝐍𝐒𝐎𝐋𝐈𝐃𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝐃𝐄 𝐋𝐀
𝐄𝐂𝐎𝐍𝐎𝐌𝐈𝐀 𝐏𝐄𝐑𝐔𝐀𝐍𝐀"
UNIVERSIDAD DE HUANUCO
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
TEMA:
ASIGANATURA:
DOCENTE:
ALUMNO:
CICLO:
TINGO MARÍA– PERÚ
2025
DEDICATORIA
Este trabajo está dedicado primeramente a mis
padres por darme la oportunidad de seguir mis
estudios profesionales y el apoyo constante que me
brindan; segundo a nuestros docentes que nos
transmiten sus enseñanzas, nos forman y encaminan
para un futuro mejor.
INDICE
Dedicatoria...........................................................................................................2
Introducción.........................................................................................................4
1. NATURALEZA DE LA NOTIFICACIÓN................................................5
2. CONTENIDO DEL ARTÍCULO 155 - CÓDIGO PROCESAL CIVIL......6
2.1 Notificación personal
2.2 Notificación por cédula
2.3 Notificación por edicto
3. IMPORTANCIA Y FINALIDAD DE LA NOTIFICACIÓN.....................6
4. CLASES DE NOTIFICACIONES..............................................................8
5. LAS NOTIFICACIONES EN EL CÓDIGO PROCESAL CIVIL PERUANO 9
6. REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA…………………………………...16
INTRODUCCIÓN
La notificación, es un acto tan antiguo como el Derecho. El actor era el encargado no sólo de citar en
forma personal, sino también de conducir, incluso por la fuerza, al demandado ante el Tribunal.
Permiten que las partes tomen conocimiento de los actos procesales y respondan oportunamente, ya
sea presentando pruebas, alegaciones o interponiendo recursos. De acuerdo con el Código Procesal
Civil, las notificaciones deben cumplirse de manera que aseguren la efectiva comunicación de los
actos procesales, respetando los plazos establecidos por la ley.
Existen diversas formas de realizar las notificaciones, tales como las personales, por cédula, por
edictos, por correo electrónico o por otros medios electrónicos, dependiendo de las disposiciones
legales vigentes y de las circunstancias del proceso. Es esencial que el procedimiento de notificación
se realice correctamente, ya que cualquier irregularidad en su ejecución puede dar lugar a la nulidad de
los actos procesales, afectando la validez del proceso y los derechos de las partes.
El proceso civil en el Perú está regido por una serie de principios y normas destinadas a garantizar el
debido proceso y la tutela jurisdiccional efectiva. Dentro de este marco normativo, las notificaciones
juegan un papel esencial, pues permiten que las partes involucradas tomen conocimiento de los actos
procesales y puedan ejercer su derecho de defensa.
El artículo 155 del Código Procesal Civil regula los medios y formas en que deben realizarse las
notificaciones, asegurando que estas sean efectivas y cumplan con su objetivo. En este trabajo se
analizará en detalle el contenido, importancia y efectos de este artículo, así como sus implicancias en
la práctica judicial.
1. NATURALEZA DE LA NOTIFICACIÓN
Como se ha afirmado, la notificación es un acto de comunicación, es un acto autónomo, esto significa,
que es distinto a otro acto que generalmente contenido en él, que es lo que se comunica. Como acto
autónomo, cualquier imperfección, como por ejemplo su nulidad, no afecta en su contenido, esto en el
acto notificado. Así, la nulidad de la notificación de la sentencia no afecta a ésta.
Además, es un acto formal, pues está sujeto a determinadas formas, inclusive relativas a su
documentación. Estas formalidades las fijan las leyes o Códigos procesales, tiene una naturaleza
jurídica y procesal esencial, ya que es el acto que garantiza que las partes involucradas en un proceso
judicial reciban la debida información sobre los actos y resoluciones del tribunal, permitiéndoles
ejercer sus derechos de defensa y participar activamente en el proceso. Es un acto procesal
fundamental que asegura la comunicación entre el tribunal y las partes del juicio. Este acto de
comunicación es clave para que las partes tengan conocimiento de las resoluciones dictadas, como
citaciones, sentencias, providencias o cualquier otro tipo de actuación judicial relevante. Sin este acto
de comunicación, no se podría garantizar que las partes estén enteradas de los avances del proceso y
puedan ejercer su derecho a defenderse o impugnar.
Es el acto mediante el cual se comunica formalmente a las partes y a otros sujetos procesales sobre las
resoluciones, actuaciones y diligencias dentro de un proceso judicial. Su propósito principal es
garantizar el conocimiento oportuno de los actos procesales y permitir que las partes ejerzan sus
derechos, como la presentación de alegatos, recursos o pruebas.
En el derecho procesal civil peruano, la notificación es un requisito fundamental para la validez de
muchos actos procesales. Una notificación defectuosa puede dar lugar a nulidades procesales, lo que
afecta la celeridad y eficiencia del proceso judicial.
2. CONTENIDO DEL ARTÍCULO 155 - CÓDIGO PROCESAL CIVIL
El artículo 155 del Código Procesal Civil del Perú establece los mecanismos a través de los cuales se
deben realizar las notificaciones en el proceso civil. A grandes rasgos, las notificaciones pueden
efectuarse de las siguientes formas:
2.1 Notificación Personal
Es aquella que se realiza directamente a la persona a quien va dirigida. Esta forma de notificación es
utilizada en casos donde se requiere asegurar que el destinatario tenga conocimiento efectivo del acto
procesal. En general, se aplica a la primera notificación y en otros casos determinados por la ley.
2.2 Notificación por Cédula
Cuando no es posible realizar una notificación personal, se utiliza la notificación por cédula. Este
mecanismo consiste en dejar una copia de la resolución o documento en el domicilio real o procesal
del destinatario. Se considera válida si es recibida por un familiar, conviviente, trabajador del
destinatario o cualquier persona adulta que resida en el lugar.
2.3 Notificación por Edicto
Este tipo de notificación se emplea cuando no se conoce el domicilio del destinatario o cuando este se
encuentra en situación de inubicabilidad. Consiste en la publicación de la resolución o acto procesal en
un diario oficial o en los paneles del Poder Judicial.
3. IMPORTANCIA Y FINALIDAD DE LA NOTIFICACIÓN
De todos los actos de comunicación que se realizan en los Juzgados o Tribunales (oficios,
notificaciones, memorándum al personal, boletas de salida o permisos, etc.), el más importante es el
acto procesal de la notificación, pues sin este acto la comunicación de providencias o resoluciones
sería secreta y las partes carecerían de la oportunidad para contradecirlas o impugnarlas, y por tanto se
les impediría ejercitar el derecho Constitucional de defensa. Por ello, una regla general, bajo la cual
actúan los órganos jurisdiccionales, es que ninguna resolución puede cumplirse o ejecutarse, ni quedar
firme o ejecutoriada, sin haber sido antes notificada a todas las partes, salvo algunos decretos de mero
trámite que la ley autoriza, o las resoluciones que se refieran a medidas cautelares o los mandatos de
detención que se ejecutan antes de su notificación a la parte afectada con la medida.
Una notificación imperfecta o falsa puede causar enormes perjuicios económicos y personales (moral)
a las partes del proceso judicial, pues en ellas se ventilan y se van a definir desde sus derechos más
personales (nombre, domicilio, imagen, intimidad, honor, etc.), pasando por sus derechos de familia
(patria potestad, hijos, tutela, alimentos, matrimonio, etc.), hasta sus derechos patrimoniales
(propiedad, posesión, bienes, deudas o acreencias, herencias, etc.).
Por todo ello, se hace necesario y exigible que este acto sea el más perfecto, seguro, transparente,
confiable y eficaz.
En cuanto a su esencia y finalidad primordial, es la de garantizar la defensa en juicio. Cumple con
efectivizar y dar ejercicio al principio del contradictorio o de bilateralidad, pues ambas partes, por
estar en igualdad de condiciones, deben tener conocimiento de todas las resoluciones o actos
procesales -salvo ciertas excepciones-, que dicta el órgano jurisdiccional al que se halla sometido su
conflicto. Las notificaciones aseguran el derecho de defensa de las partes, ya que sin una notificación
válida no podrá exigirse el cumplimiento de los plazos procesales ni la participación efectiva de los
litigantes en el proceso. Asimismo, garantizan la publicidad y transparencia del procedimiento judicial,
permitiendo que los sujetos procesales tengan conocimiento de las actuaciones de los órganos
jurisdiccionales.
En la práctica, la correcta realización de las notificaciones evita retrasos y nulidades procesales. Una
notificación defectuosa puede dar lugar a que una parte alegue indefensión y solicite la nulidad del
acto procesal, lo que retrasa la administración de justicia y afecta la seguridad jurídica.
4. CLASES DE NOTIFICACIONES
Devis Echandía11, clasifica las notificaciones en: a) Personales, que informan directa y personalmente
al interesado la existencia de la resolución; b) Por conducta concluyente, se produce cuando la parte
que debía recibirla presenta un escrito en el cual se da expresamente por sabedor de la resolución o lo
manifiesta verbalmente en una audiencia o diligencia; c) Por retiro del expediente, que rige sólo para
los procesos civiles o laborales y no penales, se produce cuando una parte retira el expediente de la
Secretaría en los casos autorizados por ley, y se entiende notificada con las resoluciones que aparezcan
en aquél; d) Por aviso, se autoriza únicamente en ciertos casos especiales y para determinadas
resoluciones en los procesos civiles,
la que admite una reforma de la demanda o la que cita a un reconocimiento de documentos;
e) Por emplazamiento y con curador ad litem, procede cuando se ignora el domicilio del demandado y
se jura esta circunstancia por el actor; f) Por acto secretarial, se efectúa mediante un aviso que el
secretario fija en lugar visible de la Secretaría; y g) En Estrados, opera en procesos civiles y laborales,
en los que se entiende que las resoluciones dictadas durante una audiencia, quedan notificadas allí y
ese día a todas las partes, hayan o no concurrido; salvo la excepción de resoluciones que tienen que
notificarse a los rebeldes.
Monroy Cabra, también hace una clasificación de las notificaciones similar a la anterior:
Personales, por estrado, por edicto, cuando surten en diligencias o audiencias, y por conducta
concluyente.
Parra Quijano, clasifica las notificaciones en: personal, por estado, por edicto, por conducta
concluyente, por estrados y por aviso.
Luis A. Rodríguez, clasifica las notificaciones en expresas y tácitas. Las primeras se dan cuando por
exigencia de la ley se requiere un acto formal de transmisión. Las segundas, también llamadas
implícitas, son aquellas que no requieren de un acto formal de transmisión y la notificación se infiere
de la actitud asumida por la parte. Dentro de estas últimas también se ubican las notificaciones fictas
5. LAS NOTIFICACIONES EN EL CÓDIGO PROCESAL CIVIL PERUANO
En el Código procesal civil peruano, las notificaciones se regulan en forma general en el Título V, en
los arts. 155º al 170º; normas que son aplicables a todos los tipos de procesos que prevé el Código (de
conocimiento, abreviados, sumarísimos, cautelares, de ejecución y no contenciosos); sin embargo,
existen ciertas reglas especiales para determinados actos de notificación que se regulan en cada tipo de
proceso.
REGLAS GENERALES:
Veamos las reglas generales y que a la vez regulan las clases de notificación en nuestro:
a) La Notificación por Cédula. (art. 157º). Esta es la forma de notificación común o general, que
consiste en la entrega de una documentación llamada cédula, que contiene información esencial sobre
el expediente, las partes, el juzgado, el destinatario y su domicilio, trascripción de la resolución, fecha
y firma del secretario, así como mención de copias que se adjuntan.
Las notificaciones por cédulas se efectúan sólo de las resoluciones que enumera en numerus apertus, el
art. 157º del CPC., esto es, que no son las únicas, sino que el juez, además de las enumeradas, puede
ordenar que se notifique por cédula otra resolución siempre que la motive (inciso 11). Corresponde al
juez, en uso de la facultad ordenatoria, precisar y fundamentar qué resolución, además, puede disponer
se notifique por cédula.
Esta forma de notificación adoptada y mantenida por el codificador, nos advierte que los actos de
notificación, deben ser regidos por el principio del conocimiento real, que impera en la mayoría de los
Códigos y desde épocas muy antiguas. En la actualidad, el sistema aún mantiene su vigencia.
1) Persona y lugar de entrega de las cédulas (último párrafo art. 158º). Se entregan por el órgano de
auxilio judicial o por el encargado de la oficina respectiva (Central de Notificaciones), en el domicilio
real o legal, o en el procesal señalado en el expediente.
2) Constancia de entrega (arts. 158º in fine, y 160º). Del acto de la entrega de la copia de la cédula al
interesado, se deja constancia del lugar, día y hora del acto, así como el nombre, firma e identificación
del receptor; el original se agrega al expediente, con nota de lo actuado, suscrita por el notificador y el
interesado, salvo que se haya negado o no pueda firmar, de lo cual también se dejará constancia.
3) Caso de entrega de cédulas a personas distintas (art. 161º). Cuando el notificador no encontrara a la
persona a quien va a notificar la resolución que admite la demanda, le dejará aviso para que espere el
día indicado, con el objeto de notificarlo. Si en la nueva fecha tampoco se le encontrara, se entregará la
cédula a la persona capaz que se encuentre en la casa, departamento u oficina, o al encargado del
edificio, procediendo conforme al art. 160º (ver literal a.2). Si no pudiera entregarla, la adherirá en la
puerta de acceso correspondiente a los lugares citados o la dejará debajo de la puerta, según sea el
caso.
Conviene precisar si esta regla sólo se aplica al caso de la notificación con el admisorio de la demanda,
¿esto es en domicilios reales?, ¿o se extiende a las notificaciones por cédulas en domicilios
procesales? ¿Se puede dejar cédulas en domicilio procesal o legal por debajo de la puerta o f ijadas en
ellas? Nos parece que la interpretación admite los dos sentidos, pues en sentido extensivo se puede
notificar en esta forma en los domicilios procesales; y en sentido estricto no se podría, pues se trata de
una regla especial y sólo aplicable al caso de la notificación del auto admisorio, tanto más, si este
artículo en su último párrafo precisa que esta forma de notificación es aplicable a las notificaciones de
resoluciones a los rebeldes, que son quienes precisamente no se han apersonado al proceso. Este es un
tema debatible y, sobre el particular, requiere una precisión legal o en su caso la adopción de un
criterio jurisdiccional uniforme, dado el carácter formal del acto de notificación.
b) Notificación por Nota (art. 156º). Esta es una forma de notificación en la que no se utiliza cédulas, y
sólo es permitido respecto de resoluciones no señaladas o no enumeradas en el art. 157° del CPC.,
(que detalla las resoluciones que deben notificarse por cédulas obligatoriamente). Las notificaciones
por nota, por ficción de ley, quedan notificadas en la Secretaría del Juzgado o Sala, los días martes o
jueves, o el día siguiente hábil; para lo cual debe publicarse en parte visible del Juzgado y en la
Secretaría, una relación firmada y sellada por el
secretario en la que se hará constar un listado numérico de los expedientes con resoluciones a
notificarse en la fecha.
Esta forma de notificación, también denominada notificación automática, constituye una excepción al
principio del conocimiento real, adoptado por el codificador con el fin de dar agilidad al trámite del
proceso, erradicar la morosidad, y descargar la labor de los secretarios. Sin embargo, tan rígido
sistema en la doctrina es criticado, argumentado que puede conspirar contra los propios intereses de
las partes, además de las numerosas secretarías que existen en una Sede de Corte Distrital, y la
ubicación de diversos órganos jurisdiccionales llamados de periferie; empero, dependerá de cada juez
disponer, en aplicación del inc. 11º) del art. 157º del CPC., que determinadas resoluciones
trascendentes en el proceso no sean notificadas por nota, sino mediante cédula.
c) Notificación por Comisión (art. 162º). Aquella se practica cuando la persona a notificarse domicilia
en lugar distinto a la sede del juzgado, dentro del territorio nacional, o en el extranjero, para lo cual se
libra un documento denominado exhorto. Este documento es redactado por el secretario y contiene
copia de los principales actuados para la notificación, bajo firma del juez y secretario.
d) Notificación por Telegrama o Facsímil u otro medio (art. 163º). Se permite esta forma de
notificación para determinados casos en los que debe notificarse resoluciones por cédulas. No se
puede, verbi gracia, el traslado de la demanda, la sentencia, y otros que enumera el artículo. Esta
forma de notificación la efectúa el secretario.
e) Notificación por Edictos (arts. 165º a 168º). Procede en los casos en que se trate de notificar a
personas inciertas (cuya existencia está en duda), o personas desconocidas (se sabe su existencia, pero
su domicilio se ignora). Requiere el juramento del interesado o su promesa de haber agotado las
gestiones para ubicar el domicilio de la persona a notificar.
También procede cuando deba notificarse a más de diez personas que tienen un derecho común; a
pedido de parte, puede ordenarse que sean notificadas por edictos.
Los edictos se publican en el Diario Oficial “El Peruano” y en otro de mayor circulación del lugar del
último domicilio del citado, si fuera conocido o, en su defecto, en el lugar del proceso.
f) Notificación por Radiodifusión (art. 169º). En los casos en que procede la notificación por edictos, a
pedido de parte o de oficio, puede ordenarse además que la notificación se haga por radiodifusión.
REGLAS ESPECIALES:
Además de las reglas generales que anteceden, se prevén en ciertas circunstancias y para determinadas
materias, reglas especiales que deben cumplirse en el acto de la notificación. Así tenemos:
a) Caso de la notificación en las audiencias (art. 376º, inc. 2º). Se dispone que la apelación de un auto
expedido en una audiencia, se interponga en el mismo acto. Lo que nos conduce a afirmar que las
notificaciones de las resoluciones o autos expedidos en las audiencias se dan por notificados en el
mismo acto de la audiencia, haya o no concurrido la parte agraviada, salvo que se trate de una
resolución que deba notificarse a un rebelde, en los casos del art. 459º.
Esta forma especial de notificación, se denomina, en otros sistemas, notificación en estrado.
b) Caso de la notificación con el admisorio en las demandas sobre desalojo (art. 587º). Si al momento
de la notificación del admisorio, se advierte (por el notificador) la presencia de un tercero, quien lo
notifique lo instruirá del proceso iniciado, su derecho a participar en él, y el efecto que va a producirle
la sentencia.
En esta misma materia, según el art. 589º, además de la dirección domiciliaria indicada en la demanda,
ésta debe ser notificada en el predio materia de la pretensión, si fuera distinta. Si el predio no tiene a la
vista numeración que lo identifique, el notificador cumplirá su cometido inquiriendo a los vecinos y
redactando un acta sobre lo ocurrido.
c) Caso de la notificación de la medida cautelar (art. 637º). Al término de la ejecución de una medida
cautelar o en acto inmediatamente posterior, se notifica al afectado. En ese caso la cédula de
notificación, además de la copia de resolución que concede la medida cautelar y copia de la solicitud
de la medida cautelar, deberá anexar la copia del acta o documento que acredite la ejecución de la
medida cautelar.
5. OTRAS REGLAS DE NOTIFICACIÓN QUE NO PREVÉ EL CPC
Como se ha detallado en supra 6, existen otras formas de notificación, además de las expuestas; así, el
caso de la notificación por retiro del expediente, que no se prevé en el CPC vigente. Es común en
nuestro medio judicial, que los abogados y sus patrocinados concurran a las secretarías de los juzgados
y soliciten ver el expediente; a efectos de entregárselos a su poder en la secretaría o sala de lectura,
consideramos necesario que se adopte un sistema, como una forma especial de notificación, para lo
cual debe habilitarse un libro o registro de entrega de expedientes solicitados.
Dentro de los avances tecnológicos, debe considerarse asimismo la notificación por e- mail o correo
electrónico. Esta forma de notificación se encuentra prevista por el art. 163º, cuando hace referencia a
“u otro medio idóneo”; sin embargo, nos encontramos con una dificultad cuando el art. 164º nos exige
ciertas formalidades, tales como la emisión de un doble ejemplar. No obstante, ello, nada impide que
el secretario imprima el texto del ordenador que es objeto de la notificación por e-mail, y actuando
como fedatario de los actos procesales, coloque bajo su firma constancia de la notificación, agregando
dicho ejemplar al expediente. Por supuesto los actos a notificarse se limitarían a los que prevé el citado
numeral 163º del CPC.
CONCLUSIÓN
La notificación, dentro de los actos del órgano jurisdiccional, es el acto de comunicación más
importante que permite el ejercicio del derecho de defensa y hace efectivo el principio contradictorio o
bilateral.
La naturaleza del acto de notificación, es uno de carácter autónomo y formal.
El sistema de notificaciones del Código procesal civil peruano, contiene reglas generales y especiales;
mantiene en forma parcial el principio del conocimiento real (por cédula), y un sistema excepcional o
especial (entre ellos por nota); sin embargo, se faculta al juez el que pueda disponer la notificación por
cédula de aquellas resoluciones que considere importantes o transcendentes.
El nuevo Código procesal civil peruano, no prevé el sistema de notificación por retiro del expediente;
siendo conveniente que se adopte como una forma de notificación.
La notificación por e-mail o correo electrónico puede ser efectuada por el secretario Judicial, actuando
como fedatario de los actos procesales, y dentro del supuesto normativo del art. 163º del CPC.
El artículo 155 del Código Procesal Civil del Perú es una disposición clave para garantizar el adecuado
desarrollo del proceso judicial. La correcta realización de las notificaciones es esencial para preservar
el derecho de defensa y la seguridad jurídica. No obstante, en la práctica existen diversos desafíos que
deben ser superados, especialmente en lo que respecta a la modernización del sistema y la garantía de
su efectividad. La implementación de tecnologías de notificación electrónica representa una solución
viable, aunque requiere una adecuada regulación y adaptación a las necesidades del sistema judicial
peruano.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Rodríguez, Luis: Op. Cit., p. 221.
Cabanellas, Guillermo: DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE DERECHO USUAL, Editorial
Heliasta, Tomo V J-O, 24° edición, Buenos Aires, 1996, pp. 574 y 475.
Cabanellas, Guillermo: Idem.
Véscovi, Enrique: Op. Cit., p. 243.
Alzamora Valdez, Mario: DERECHO PROCESAL CIVIL. TEORÍA GENERAL DEL
PROCESO, 8° Edición, Ediciones Eddili, Lima, p. 331.
Véscovi, Enrique: Op. Cit., p. 243.