TEXTO EXPOSITIVO O EXPLICATIVO
Función comunicativa: informar sobre un tema determinado
Definición: Es aquel que transmite información real como conceptos, ideas o
hechos sin que se reflejen sentimientos, opiniones o pensamientos del autor.
Características:
Usados en ámbitos escolares y académicos.
Se utiliza la tercera persona.
Se escriben en presente.
Son objetivos.
Se basa en datos.
Es claro y ordenado.
Tipos: Artículos periodísticos, artículos científicos, textos jurídicos,
enciclopédicos, folletos informativos, textos escolares.
Estructura: se puede organizar de la siguiente manera:
Introducción: Presenta el tema.
Desarrollo: Parte fundamental, donde se explican las características del
tema abordado.
Conclusión: Cierre del texto, resumiendo los aspectos más relevantes.
Pasos para escribir un texto expositivo:
1. Elegir un tema
2. Elegir el tipo de texto (divulgativo o especializado)
3. Selecciona las preguntas conceptuales que quieres abordar y que
delimitan el tema. Algunas de las más usadas son:
¿Qué es?
¿Cuáles son sus características?
¿Cuáles son sus tipos?
¿Cuáles son sus consecuencias, causas, tratamientos…?
4. Busca información que respondan a las preguntas que elegiste,
recuerda utilizar fuentes académicas confiables.
5. Elabora un borrador: esquema en el que organizas lo que vas a escribir
en cada parte.
6. Escribe el texto con tus palabras y agrega lo que quieras referenciar
utilizando las normas APA, en el siguiente orden:
Escribe un título claro, llamativo y relacionado con el tema.
Continúa con la introducción, presentando el tema de manera
atractiva.
Sigue con el desarrollo en el que debes explicar y ejemplificar.
Termina redactando la conclusión, en forma de síntesis o un
resumen sencillo de lo más importante.
7. Revisa y corrige: ortografía, signos de puntuación, repetición de
palabras, uso de conectores y sentido general de las ideas formuladas
en cada párrafo.
Ejemplos:
Lee los siguientes ejemplos:
Los delfines: animales sorprendentes
Existen animales que nos sorprenden por la ayuda que nos brindan,
una de esas especies es el delfín.
El delfín es un mamífero capaz de vivir en los mares de todo el
mundo. Algunos de ellos llegan a medir hasta tres metros de longitud y a
pesar 100 kilos. El delfín es muy ágil:
puede nadar a una velocidad de 35 kilómetros por hora y elevarse a
varios metros de altura. Se
alimenta de pequeños peces que captura en el agua.
La inteligencia de los delfines ha sido comprobada, así como la
capacidad para comunicarse entre ellos por medio de sonidos que
emiten debajo del agua. Son muy sociables, fáciles de amaestrar y han
salvado de morir ahogados a bañistas y pescadores.
Hoy, los delfines son utilizados con éxito en terapia con niños autistas,
ya que con sus juegos y muestras de afecto pueden lograr, en
ocasiones, que estos niños se relacionen con el mundo exterior.
El delfín es un mamífero acuático que nos ofrece muchos beneficios.
Lamentablemente, más de medio millón de ellos desaparece cada año
cuando se les emplea en pruebas bélicas o se sacrifican para
consumirlos.
El gas ozono
La presencia del gas ozono en la superficie terrestre tiene un efecto negativo, ya
que es una sustancia tóxica que afecta a la salud del ser humano.
De hecho, en las capas altas de la atmósfera, el gas ozono es un componente
natural que protege contra la radiación de los rayos ultravioleta. Sin embargo, su
presencia en la superficie terrestre tiene un efecto muy distinto, es tóxica y afecta
a la salud del ser humano. Es el hombre precisamente el culpable de las
concentraciones de ozono en las capas más bajas de la atmósfera puesto que el
gas se forma como consecuencia de reacciones químicas que se producen, en
presencia de luz solar, entre el oxígeno y dióxido de nitrógeno procedente de los
vehículos y de las fábricas.
Actualmente hay estudios realizados por la OMS (Organización Mundial de la
Salud) que confirman que los altos índices de ozono provocan ataques cardíacos
y asmáticos e influyen en la mortalidad de la población.
En definitiva, la concentración de ozono aumenta por 10 el riesgo de muerte por
causas respiratorias, especialmente neumonía.
Revista Muy interesante, núm. 123, pág. 32 (adaptación)