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Regalos y Confusiones en Cumpleaños

En el capítulo, el rector se enfrenta a una serie de confusiones y malentendidos sobre impuestos y cambios administrativos, mientras que Milady defiende a su esposo, el subrector. Durante una celebración de cumpleaños, Silvia recibe un alfiletero como regalo, pero Uggug causa un incidente al derramar mantequilla sobre ella. El subrector intenta mantener la calma y distraer a su esposa mientras busca un momento de tranquilidad en medio del caos familiar.

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Sara Villalba
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Regalos y Confusiones en Cumpleaños

En el capítulo, el rector se enfrenta a una serie de confusiones y malentendidos sobre impuestos y cambios administrativos, mientras que Milady defiende a su esposo, el subrector. Durante una celebración de cumpleaños, Silvia recibe un alfiletero como regalo, pero Uggug causa un incidente al derramar mantequilla sobre ella. El subrector intenta mantener la calma y distraer a su esposa mientras busca un momento de tranquilidad en medio del caos familiar.

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Capítulo 3 - Regalos de cumpleaños

El rector estaba asombrado escuchando todo lo que las personas personas gritaban allá afuera, ¿más impuestos y menos
pan? No... ¿menos impuestos y más pan? ¡Pero si había dado recientemente la orden de abrir una pnadería! -está cerada-
dijo el canciller mostrándole unos papeles donde se veía una firma, que por supuesto no era la suya pero el rector aceptó

la culpa, ¿menos impuestos? El rector esta vez estaba seguro de que había avolido el último -no es así- de nuevo el
canciller habló y le mostró más papeles que contradecían lo que el rector afirmaba y que además decían algo de acabar
con el cargo de subrector, mejor dicho, un cambio a vice rector. Milady interrumpió diciendo que su esposo llevaba quince
años ejerciendo tal cargo, ¡una barbaridad de tiempo!, así que no podían cambiarlo tan a la ligera, entonces, el rector
tratando no contradecirla, le dijo que hablaría con su hermano, el subrector, así que lo sacó de su mundo de cuentas y le
dijo que fueran a hablar en la habítación contigua.
Mientras tanto, Milady se quedó hablando de su encantador hijo, sobre las supuesta maravilla de clase que el profesor le
había dada antes del desayuno, sin embargo este, a pesar de confirmarlo, no se veía muy convencido del todo. En medio de
esto entró Silvia, la cumpleañera, el profesor lleno de alegría le dio una cálida recibida y le dio entusiasmado un alfiletero,
ya que dijo que le había costado poco dinero, además de que venía con algunos alfileres gratis. Uggug, el pequeño travieso
también quiso darle las felicitaciones a su modo, tomando así la fuente de mantequilla que se encontraba en la mesa y
derramando el líquido derretido sobre la pequeña, la cual se fue caminando hacia la ventana para ver el paisaje y así
calmarse un poco.
Afortunadamente el subrector entró, para desgracia de Uggug, en el momento indicado para ver lo sucedido, entonces
decidió darle un golpe, alegando que la cuenta de esa mantequilla iba por parte de él. Como era de esperarse, Milady, nada
discreta como siempre, dijo que su bebé solo quería darle un regalo a su modo, y que ella se había puesto malhumorada sin
razón. Haciendo uso de su gran habilidad para cambiar de tema, el subrector engañó a su esposa diciendo que afuera en la
ventana había un cerdo, ella, de forma agresiva, corrió haciéndolo de lado para poder ver la escena, mientras tanto
entraba Bruno, diciendole a su hermana que había buscado por todas partes un juguete que la hiciera feliz, pero que no
había encontrado nada, así que le dio un beso y un abrazo fuerte, a lo que Silvia contestó con sus más grandes
agradecimientos, y le hizo saber que ese era el regalo que más le había gustado. Milagrosamente el canciller llegó y el
subrector se encargó de hacerle señas, mediante guiños le dijo que sacara al mocoso de ahí para tener un poco de
tranquilidad por fin.

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